6. Un Dulce Despertar… Y Algunos Objetos Voladores

Se paró frente a la puerta de la chica, indeciso, como esperando alguna especie de señal divina que le indicara lo que debía hacer… Talvez no era el momento adecuado para hablar con ella y contarle todo lo concerniente a su maravilloso plan… ¿Y si ella no cooperaba? "Tiene que cooperar" – pensó. Así que tomó aire, suspiró hondamente y tocó a su puerta.

- Annette… - la llamó suavemente al ver que no respondía – Annette… ¿estás despierta? – Esperó otro momento pero nada, la puerta no se abrió. "Estará muy dormida… A lo mejor fue que nuestra conversación de ayer la dejó exhausta", y sonrió, felicitándose por causar ese increíble efecto en las damas.

Abrió entonces la puerta con mucho cuidado de no hacer ningún ruido, y entró rápidamente, cerrándola tras de si. Pudo ver que dentro de la habitación todo estaba en absoluta calma y que la chica dormía, al parecer profundamente, de espaldas a él, en el sencillo camastro puesto contra una de las paredes del cuarto. Se quedó parado, observando detenidamente los largos mechones de cabello negro que se desparramaban por la almohada y el colchón hasta casi tocar el piso, y de repente sintió un deseo irresistible de acariciarlos y de sentirlos entre sus dedos, así que sin pensarlo dos veces, dio un par de pasos para quedar al borde de la cama, y se agachó hasta quedar al nivel de la cabeza de la chica.

Después de unos segundos de 'concienzuda observación', se decidió al fin a acariciar con mucho tacto la cabeza de Annette, que descansaba tranquila en la almohada, bajando por todo su largo cabello, y tomando un grueso mechón muy negro y muy liso entre sus dedos. Inconcientemente, Jack se lo llevó a su nariz para olerlo y sentirlo a su gusto… y se encontraba muy ocupado en esta ardua labor cuando…

¡PUM!

El puño de Annette se estrelló de lleno contra su linda cara, tumbándolo al suelo xDD:p

- ¡Auu!! – Se llevó la mano a su nariz, incrédulo y adolorido.

- ¡..¿Qué demonios crees que estabas haciendo?..! – El rugido de Annette le hizo levantar la vista hacia ella, acusándola con la mirada.

- Te daba los buenos días – Respondió, tranquilamente.

- Vaya, ahora comprendo la razón por la que todos son tan extraños aquí, si así los saludas siempre… - desvió su vista hacia la pared, enfurruñada.

Jack sonrió. "Siempre es tan agradable escuchar unas palabras amables en la mañana…"

- ¿Sabes algo? – Se paró y la miró fijamente desde arriba – Tienes el peor genio que he conocido, niña… Me parece que no merecía eso.

- ¡No soy una niña!..! ... ¡Y si que lo merecías!..! – Se paró frente a él, dispuesta a enfrentarlo. Estaba harta de tanta conversación sin sentido. - ¡Y te mereces muchos más, Sparrow, por todo lo que ha pasado!

Él la miró con carita inocente, aparentando no saber de que hablaba.

- Pero¿Qué te he hecho yo? – y ablandó muchísimo más su expresión, lo cual surtió un poco de efecto en Annette, pues al menos dejó de gritar como una loca.

- Ese es precisamente el problema, capitán… ¡que no has hecho absolutamente nada! – Se cruzó de brazos.

- Bueno, si eso es lo que te incomoda, entonces podemos arreglarlo… - Su voz se tornó muy persuasiva y suave, y comenzó a acercase a Annette de una manera que a ella no le gustó nada, nadita "Oh, no… O.O… ¿Y ahora que hace?" –…Si es lo que quieres,podría empezar a hacerlo desde ahora… - Y sonriendo, estiró su mano hacia la cintura de Annette y la atrajo de repente hacia si…

- ¡..¿Pero qué…!..!.! – PUM. Esta vez no fue un puñetazo, sino una cachetada, no menos dolorosa, lo que fue a parar en su mejilla - ¡No eres más que un atrevido, sucio, borracho, loco y depravado pirata!..!.!

- ¡Ja!... ¡Eso es una gran redundancia, querida! – Y se echó a reír de buena gana mientras se acariciaba la roja mejilla con sus enjoyados dedos.

No pudiéndolo evitar, Annette se echó a reír también, pues lo que acababa de decir el capitán era absolutamente cierto… A pesar de todo lo que le había pasado y de las extrañas circunstancias que estaba viviendo, todo aquello tenía su oscuro toque de gracia.

- No tienes remedio, Sparrow – Suspiró ella, derrotada, sentándose de nuevo en la cama, aún con una media sonrisa en los labios.

- ¡Muy cierto, preciosa!... Mira que los remedios nunca se me han dado bien… por eso siempre he preferido el ron – Sonrió y se acercó, sentándose a su lado y posando delicadamente ambas manos en los hombros de Annette… por alguna extraña razón, ella no se apartó ni se lo impidió. – Ahora dime linda¿Cuántos años tienes?

- 18, casi 19 – Respondió con voz cansada

- Eres muy joven… A mí si me parece que eres una niña aún – Apretó sus hombros suavemente y se acercó un poco más, uniendo su pecho con la espalda de la chica.

Annette se percató del súbito escalofrío que recorrió su columna y optó por quedarse inmóvil y rígida como una estatua… Cosa que al capitán se le hizo exageradamente encantadora. n.n

- De hecho, para el mundo en que yo vivo ya soy bastante vieja – Sonrió débilmente – ya debería estar casada o en el peor de los casos, prometida.

- ¿Y por qué no lo estás?

- Bueno, no lo se, de hecho ayer si… - Se detuvo de pronto "¿Por qué le estoy contando todo esto a este tipo?" y se giró para quedar cara a cara con el capitán quien la veía, al parecer muy interesado.

- ¿Y eso a ti qué te importa? – Exclamó Annette entonces

- Pues… tan solo estaba tratando de averiguar la causa de tu mal genio… pero ahora que me entero de que no estás casada, no logro comprender cuál es… - Y se quedó mirándola muy quieto, pensando.

- A Annette ese comentario no le hizo mucha gracia que digamos…

- ¿Me dirás alguna vez la razón por la que me tienes aquí? – Le preguntó ella, volviendo a recobrar su carácter habitual.

- Es precisamente por eso a lo que he venido… Tengo una muy interesante propuesta que ofrecerte, Y… – Alzó la voz de pronto y sus ojos se agrandaron, brillantes - … que no podrás rechazar – le dio un pequeño apretón a sus hombros y se paró, comenzando a caminar por todo el cuarto, sin dejar de mirarla.

- ¿Qué te hace pensar eso? – Preguntó ella sorprendida - ¿Por qué crees que aceptaría alguna propuesta de parte tuya?

- Porque – Se giró súbitamente, quedando cara a cara con ella – de tu respuesta y de tu 'grado de solidaridad' dependerá tu destino… y el mío, cabe decir.

Se quedó mirándolo, entre incrédula y desconfiada

- ¿A qué rayos te refieres?

- Pues verás, querida, es una historia muy larga y un poco difícil de explicar, pero te diré que tiene mucho que ver con ese pequeño objeto que guardas desde hace tanto y que en este momento se halla deliciosamente escondido entre tus bellos, redondos y suav… - Alzó la vista de repente pues se había quedado mirando un poco distraído hacia…jeje…el pequeño objeto del que hablaba (si, claro xD), solo para encontrarse con la mirada asesina de Annette – Ejem… Entre tu vestido – recuperó la compostura y sonrió inocente hacia ella.

Annette no le prestó atención a la última frase pues se había quedado muda del asombro… ¿Su llave?... ¿Había escuchado bien?

- ¿Te refieres a mi llave? – exclamó, emocionada - ¿Sabes qué es, para qué sirve? – Había corrido entonces hacia Jack y ahora se encontraba a menos de 10 centímetros de él, mirándolo con los ojitos brillantes, dando pequeños saltitos y la cara radiante por la emoción. "guaaauuuu…no puedo creerlo!… Esto es tan surrealista! xD:p"

- Sí, sí lo sé…

- ¿Y?... ¿Para qué es?

- Creo que será mejor que te lo diga después de desayunar algo… todos tenemos hambre¿no? – Y la miró, alzando una ceja

- Si… así es – Ella se calmó un poco y se dirigió a la pequeña ventanilla.

- Que bien, porque tú cocinarás – Soltó de pronto él

- ¡..¿Quéeeeee?..! – Miró a Jack entre asombrada, furiosa e incrédula – Escucha, Sparrow¡Estás loco si crees que voy a cocinar para ti o para cualquiera de tus horribles seguidores¿Me entendiste?... ¡Prefiero morirme de hambre!..! – lo encaró, decidida… "¿Pero quién se ha creído este tipo?... ¿habrá perdido el resto de cerebro que aún le quedaba durante la noche?..Grrrr… Pirata Aprovechado… ¬¬"

Para sorpresa de Annette, el capitán se estaba riendo a sus anchas, al parecer muy divertido, cosa que a ella la enfureció aún más, si eso era posible xD

- Si, es muy divertido para ti¿no?

- Sería más divertido si fuera cierto, pero lastimosamente, tan solo bromeaba – sonrió provocativo hacia ella - ¿En serio no cocinarías para mi?

- Ni aunque de ello dependiera mi vida – Cruzó sus brazos, desafiante… Ese capitán estaba acabando con los últimos restos de paciencia y cordura que aún le quedaban.

- Bueno, tienes suerte porque igual, tampoco quería morir envenenado.

- Me hubiera encantado que eso sucediera, pero lamentablemente no tengo ningún frasco de veneno a la mano.

- Lo decía por la comida… - En ese momento tuvo que agacharse para esquivar la almohada que había salido volando directo a su cara. Y agradeció a los dioses y a la sabia madre naturaleza por el hecho de que las miradas no fueran un arma de aniquilación instantánea, pues le pareció que Annette lo único que quería era fulminarlo con ella xD

- No es gracioso – Estaba rígida y absolutamente seria, aunque sentía que no podía seguir con esa actitud por mucho tiempo más… "Esto si que no lo voy a tolerar…Grrrrr… Creo que se está pasando… Aunque por otro lado, esta es la situación más extraña que he vivido… "

Jack Se quedó por un minuto mirándola, divertido

- ¡Vaya!, eso te ha dolido de verdad…en realidad has de ser una pésima cocinera… O, una muy buena – dijo, haciendo extraños movimientos con sus dedos llenos de anillos.

- No pienso discutir este ridículo tema contigo, y mucho menos darte alguna explicación – Se enfurruñó aún más.

- Bien, bien… No tienes porque enojarte… Pero te advierto que la comida de Gibbs es peor que el veneno más mortal… Te mata lentamente – Miró al suelo con una cara de pesar y en una expresión de resignación tan cómica, que Annette simplemente soltó la risa… No pudo evitarlo.

El capitán la miró extrañado… Toda esa muchacha era una gran contradicción… En un momento estaba toda enojada y echa una furia, solo para estar alegre y risueña al siguiente. Sinceramente, no lograba comprenderla… "Mujeres… ¬¬"

- Y bien, querida¿iremos entonces a por nuestras raciones de "comida"? – preguntó sonriendo

- Pues si no hay otra opción… - Y se disponía a salir del cuarto, más intrigada que asustada, cuando el capitán la detuvo súbitamente y se quedó mirándola con detalle.

- ¿Qué?

- Creo que deberías cambiarte de ropa…

- ¿Por qué?

- ¿No te había dicho que te ves muy sensual con ese ajustado vestido envolviendo tu cuerpo? – alzó ambas cejas y sonrió

Annette abrió los ojos y la boca e, instintivamente, se cruzó de brazos, cubriéndose el torso.

- No, no lo habías dicho – dijo, sintiendo como se le subían los colores

- Pues bien: Te ves muy sensual con ese ajustado vestido envolviendo tu cuerpo… - Se quedó mirándola, divertido al ver como la chica volteaba la cara hacia todos los lados sin saber que hacer ni para donde mirar, por lo visto, muy apenada - … Y no creo que sea el único en este barco que piense eso – dijo insinuante.

- ¿Y qué pretendes? – Dijo alzando la voz y poniendo ambas manos en las caderas - ¿Qué me ponga ropa de hombre y me vista como un asqueroso y vulgar pirata?

- Si… Aunque si no te gusta, siempre puedes quedarte desnuda – Respondió tranquilamente con una sonrisita maliciosa.

- ¡Aaaaayyyy!..!.!... ¡Me pregunto que terrible crimen habré cometido en mi vida pasada para estar recibiendo semejante castigo! ¬¬…

- ¡Pero, cariño¡Por el contrario!... Si lo que cometiste ha tenido que ser muy bueno, porque ahora mismo se te está recompensando… ¡Estás en el paraíso del Caribe junto al hombre más guapo y listo que surca sus mares!... Eres muy afortunada

Le guiñó un ojo y sin pensarlo le pasó una mano por la mejilla, pero esta vez, ella se apartó, caminando de nuevo hacia la cama y cogiendo con resignación las ropas de hombre que Gibbs había dejado para ella la noche anterior. Se giró de nuevo, con la intención de comenzar a desnudarse, pero se sobresaltó cuando se encontró con la atenta mirada del capitán, quien aún seguía mirándola, apoyado en el marco de la puerta.

- ¿Y bien, Sparrow? – Le dijo ella, abriendo sus párpados y lanzándole una mirada de furia

- ¡Oh, si!, yo estoy muy bien, querida, gracias por preguntar

- GRRRR…¡..¿ES QUE ACASO PIENSAS QUEDARTE A MIRAR?.!.¡.¡PIRATA PERVERTIDO!..! Ò.ó

Entonces, Annette tomó una botella de ron medio llena que tenía a la mano (N/A: Debo decir que estas botellas se encontraban esparcidas por todo el barco xD), y un destello marrón voló cruzando la habitación a toda velocidad, para terminar estrellándose justo a 10 centímetros de la cara del capitán, quien se pudo apartar justo a tiempo para esquivar el mortal proyectil… había estado a sólo centímetros de quedarse sin rostro, pero eso no fue lo que le preocupó:

- ¡El Ron!..!..!... ¡No arrojes el ron!..!.!... ¡Lanza las sillas o la mesa, si quieres, pero no el ron!..!.!

Y tuvo que salir corriendo de la habitación, cerrando la puerta tras de si, porque vio que eso era justamente lo que Annette se disponía a hacer.

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Este capi personalemente me ha encantado n.n... si alguien me lee, espero le guste... y por favor, si a algún alma caritativa le queda un minuto para dejarme un review, le estaría eternamente agradecida!! ;)

Saludos!!