13. El destino de Ophis
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Disclaimer: Los personajes que se desmiembran o cambian de personalidad a lo largo de la historia pertenecen a la obra del célebre Mangaka Hiro Mashima. Este Fanfiction está basado en una serie derivada y secuela de su Manga principal Fairy Tail, llamada Fairy Tail: 100 Years Quest. Contiene varios hechos canónicos dentro de la obra. No obstante, varios personajes, personalidades y escenarios puede que estén fuera de este.
Este cap presenta escenas de batalla, se recomienda mantener una lectura fluida para no perder el hilo de los acontecimientos.
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…
«… ¡Me paralicé!... ¡Maldición me paralicé por valiosos segundos!... ¡Mi brazo! ¡Mi maldito brazo!... »
Ophis estaba furiosa contra sí misma y Hyrum expectante, armado con su tridente de espadas.
En medio de la frontera ecológica que separa una región de otra, en el centro de la nación de Minstrel, existe una zona conocida como Letztenwald, "El último bosque". Allí, 2 males muy antiguos van a enfrentarse por segunda vez. Más precisamente, uno de ellos va a ser utilizado para intentar ajusticiar al otro.
Ophis el dragón infinito y Samael… y Hyrum, ángel guardián del dios Ankhseram, vestido con su galante uniforme militar y al mando de éste último…
Los contendientes están frente a frente, sudando por la ansiedad al esperar que el otro ataque primero. Ophis se siente extrañamente fuera de lugar: Usualmente era ella siempre la que empezaba sin rodeos o la provocadora que intentaba meterse en la mente de su rival para desequilibrarlo. Ahora sin embargo, Ophis está tan nerviosa como sus enemigos.
«… No me ve vencerás de nuevo… ¡El mismo truco no funcionará dos veces!… »
Mientras el dragón repasa en su mente una y otra vez todos los detalles de su encuentro previo con Samael, Hyrum mira insistentemente su guantelete dorado, dispositivo con el que controla al monstruo asesino de dragones.
El ángel se concentró en seguirle la pista al mecanismo de reloj en el guante. El instrumento de control consistía en un guantelete dorado con muchos grabados demoníacos, con un mecanismo de reloj en el borde interno y un porta-blasones en el externo…
«… las agujas empezaron a moverse… ¡Eso significa que mi tiempo está corriendo ahora!... ¡Debo darme prisa!... »
¡Clock!
«… 20…. »
A continuación, Hyrum se colocó su máscara de zorro amarillo para cubrirse la cara. Un símbolo rúnico apareció en el blasón del guantelete y al mismo tiempo, algunas ataduras de Samael se liberaron…
—¡Comienza ahora!
Hyrum ordenó a Samael actuar e hizo un ademán con el brazo. Ophis abrió los ojos, se preparó y anticipó el golpe…
¡Gaarh! ¡OOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Samael abrió la boca y se escucharon los ecos de una voz escalofriante por todo el lugar. Desde su boca cubierta de colmillos, había sangre y saliva fluyendo hacia fuera. Todas las criaturas del bosque huyeron despavoridas al oír los lamentos.
Se dice que es el veneno del primer Dios que se acercó a la humanidad. Se dice que es la mala intención de Dios. Un ser prohibido que le hizo un mal imperdonable a ese Dios. El primer delito que fue juzgado por los Dioses en la tierra y todavía sigue en vigor. El Devorador de Dragones Samael. El dragón que recibió la maldición del Dios más poderoso del que se tiene registro…
¡GULP!... ¡SLASH!
El sonido extraño sonaba como que algo fue tragado, seguido de un eco de corte.
«… Es igual que hace 20 000 años, solo que más pequeño… ¡Ambos lo somos!... » pensó Ophis.
¡Zooom!
Ophis dió un salto al costado para esquivar el ataque. A pesar de lograrlo, se vió afectada por solo estar a pocos centímetros de esa cosa larga y afilada: Dolor. Celos. Sufrimiento. Resentimiento. Toda clase de sensaciones negativas invadieron a Ophis, junto con la inconfundible sensación de estar siendo pinchada con agujas en toda la piel…
Todavía en el aire, miró por escasos segundos el arma con la que la habían intentado atacar. En su lugar, había un tentáculo que crecía y estaba conectado a algo. ¡Cuando vió que el tentáculo estaba dirigido a un lugar, estaba conectado al monstruo clavado en el suelo! ¡Había un tentáculo muy negro, su horrenda lengua que crecía fuera desde su boca!
Todas estas cosas enloquecerían a cualquiera, menos a Ophis, quien ya se esperaba esta reacción: El poder anticipar el ataque y adivinar su naturaleza le dió algo de confianza…
Había un aura maligna saliendo del monstruo que estaba extendiéndose por todo el bosque.
«… Es el mismo ataque de hace 20 000 años. La misma lengua horrorosa. No, de hecho, Samael está más restringido que esa vez. Esa vez me atrapó con sus brazos también, pero ahora no los puede mover… En esa maldita ocasión, no me moví de mi sitio y logró tocarme, ahora es diferente… » reflexionó Ophis con cautela
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
Clavado en sus restricciones, tres veces más Samael intentó blandir su lengua cual látigos contra Ophis. Moviendo hábilmente su cuerpo de niña, el dragón los evadió a todos. A pesar de eso, no era momento de confiarse…
«… Sin embargo, esta vez también hay otra cosa nueva… »
—Jum…
¡SLASH!
Ophis esquivó un ataque cortante adicional. En escasos segundos intentó hacer brotar el sable de luz de su brazo restante.
¡CHIS-CHAS! ️
Al momento siguiente, se encontró frente a frente con Hyrum, ¡Ambos chocando espadas y garras!
Ophis no había conseguido hacer funcionar su poder favorito y se vió obligada hacerlo a la antigua: Su mano restante estaba parcialmente transformada, cubierta de sus duras escamas negras-moradas y sus fuertes garras de dragón extendidas…
—¿Este es tu plan?—Preguntó Ophis—forzarme a pelear contigo mientras al mismo tiempo Samael intenta tocarme y envenenarme. Tarde o temprano me alcanzará alguno…
—Así es. ¿Acaso sería posible otra estrategia que no fuera ésta, cuando precisamente él y tú están involucrados?—respondió Hyrum desafiante.
Hyrum y Ankhseram llegaron a esa conclusión al evaluar el peligro apocalíptico de dejar a Samael suelto y al mismo tiempo perder la oportunidad única de enfrentar a Ophis en un estado debilitado e irrepetible como en el que se encontraba…
—¿Únicamente va a usar su lengua?—Ophis preguntó con un dejo de arrogancia—Tal vez la última vez funcionó debido a mi tamaño y a que lo subestimé ¡Pero esta vez vas a necesitar más que eso para atraparme!
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
Samael volvió a atacar y Ophis empujó con fuerza a Hyrum usando su único brazo, obligándolo a romper el contacto para evadir el golpe.
«… ¡No se trata de eso! ¡Usar las otras habilidades de Samael implicaría liberarlo de más y eso está fuera de discusión!... ¡Demonios, pero es tan resbalosa!... » renegó Hyrum para sus adentros.
—... Puede ser cierto que esa sea una buena estrategia dada la situación—Ophis volvió a parlamentar—pero olvidaste algo muy importante: ¡El mismo truco no funcionará 2 veces conmigo!—anunció con autoridad—A diferencia de hace 20 000 años, no voy a quedarme quieta y arrogante ¡Esta vez no voy a subestimarlo!—Ophis señaló al monstruo con el dedo.
Lejos de la arrogancia y vanidad que había caracterizado a Ophis en todas sus batallas hasta ahora, esta vez su voz sonaba llena de valor y determinación. Hyrum lo notó también y se desconcertó mucho.
«… ¡Esta no puede ser la Ophis de la que habla la leyenda! ¿Dónde está la arrogancia?, ¡¿Dónde está la vanidad, la indiferencia, la frialdad y falta de emociones, la sed de sangre y la maldad absoluta que se le atribuye a este mosntruo?!... »
Hyrum no daba crédito a lo que oía.
—Arenga todo lo que quieras, Ophis ¡Eso no cambia el hecho de que ni siquiera tú puedes resistir la maldición de Samael!
—¡Veremos quien cae primero, estafeta de Dioses!—Ophis insultó a Hyrum.
Lo que Hyrum no entendía, era que la actitud de Ophis era en realidad la actitud de Natsu: Desafiante y canalla hasta el final. La propia Ophis se sorprendía de lo que decía…
«… ¿Por qué estoy actuando así?… »
—¡Aahhhh!
Los contendientes lanzan un bramido breve antes de dejar de hablar y vuelven a atacarse. Es una visión inusual para aquellos que son capaces de seguirles el paso con la mirada: Una niña pequeña de cabello negro de un solo brazo peleando contra un adulto armado…
¡CHIS-CHAS! ️ ¡CHIS-CHAS! ️
Hyrum blandía su tridente de espadas de forma sin igual y Ophis no se quedaba atrás a pesar de sólo tener una mano para atacar y defender. Ambos se atacan mutuamente chocando garras y filos en una secuencia de golpes tan rápida que es apenas visible por el ojo humano.
Todo el campo de batalla comienza a ser inundado por la maligna y pestilente aura de Samael. Ophis debe imponerse a los escalofríos y falsas sensaciones corporales que ello le provoca si quiere prevalecer.
En cierto momento, Hyrum se hace a un lado, dejando su defensa intencionalmente descuidada. Ophis lo nota y ataca en ese punto…
«… ¡Te tengo!... »
—¿Uh?...
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
Ophis esquiva en último momento la lengua de Samael, que se blande con la fuerza y velocidad de una poderosa hoz pero con la elasticidad de un látigo.
«… uh-oh, es otra cosa también es rápida …»
—¿Tan pronto olvidas que no sólamente te enfrentas a mi?—Hyurm arengó mientras seguía atacando.
La lengua de Samael gira de manera antinatural hacia Ophis con ella balanceándose de forma errática para evitar tocarla…
Ophis decide planear una estrategia complicada para ganar, dado que ha probado no ser superior a la mortal combinación entre Hyrum y Samael…
«… Primero necesito saber el rango de esa cosa y que tanto puede moverse… »
—¡Gaaah!
Ophis cargó contra Hyrum en forma imprudente, forzando velocidad sus piernas una primera vez. ¡Con gran habilidad se acercó lo bastante para patearlo en el vientre y distraerlo un momento!
—¡Ungh!
«… Ahora… »
Hyrum no dió crédito a lo que vió: Ophis intentó alejarse del lugar.
—¡¿Acaso vas a huir como un cobarde?! ¡Eres la última persona de la que me lo imaginaría!—Hyrum exclamó.
—No estoy huyendo…
«… Solo te estoy alejando de Samael… »
Hyrum la detuvo con un golpe de espada que por supuesto fué bloqueado, pero cumplió su objetivo de no dejar a Ophis alejarse.
¡CHIS-CHAS! ️ ¡CHIS-CHAS! ️
Ophis hizo un segundo intento de alejarse del monstruo más peligroso, sólo que en lugar de huir, cargó contra Hyrum con una velocidad abrumadora y tuvo éxito para dirigir el combate de vuelta al bosque, lejos de Samael.
« Vamos, vamos… » Ophis cruzaba los dedos para que se confirmara el éxito de su estrategia mientras seguía intercambiando golpes con Hyrum dentro la espesa arboleda.
«… 1… 2… 3… ¡No está!… »
Ophis hizo una sonrisa malévola cuando se percató que la lengua ya no los perseguía. Hyrum cometió el error de mostrar preocupación por ello y fue suficiente para que Ophis tomara la iniciativa del combate.
Sin ninguna precaución por su propio cuerpo, Ophis forzaba cada músculo con la intención de aventajar a Hyrum. La combinación única de precisión en el ataque y fuerza bruta le dió una corta ventaja al dragón.
—¿Ya no estás tan confiado sin esa cosa, verdad?
—Eres más parlanchina de lo que esperaba, Ophis. ¡Pero no por ello o por tu apariencia actual eres menos culpable de todo lo que se te acusa!
«… Tiene razón, ¿Qué estoy haciendo?... » Ophis seguía extrañándose por su repentino cambio de actitud.
Esta batalla tenía algo de distinto sin duda: Era la primera vez que Ophis se encontraba en genuina igualdad de condiciones con su rival, incluso tal vez con una desventaja adicional por la sola presencia de Samael, pero por razones que aún no entendía, no se sentía molesta por ello: ¡De hecho se sentía emocionada!, en una forma peligrosa que la haría propensa al daño…
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
—¡Mierd..
¡La lengua de Samael volvió a atacar! A pesar de que el monstruo estaba bastante lejos, el asqueroso y venenoso apéndice apareció de nuevo y se movía con voluntad propia…
«… ¿Lo está haciendo él? ¿Puede controlarla de forma tan fina?… »
Ophis se decepcionó cuando descubrió que incluso en su forma reducida, la lengua de Samael tenía el rango suficiente para alcanzarla a esa distancia…
¡Flag!
Ophis extendió sus gigantescas alas de dragón y obligó a Hyrum a hacer lo mismo para evitar su huida. El combate se transformó en una intensa batalla aérea.
Las grandes alas de Ophis, negras y de 5 falanges cada una le proveían gran sustentabilidad en el aire y robustez en sus golpes, sin embargo, las alas más pequeñas de Hyrum le permitían moverse con más precisión y velocidad.
Varios metros por debajo, la lengua-tentáculo de Samael seguía retorciéndose y latigueando erráticamente, dándole más pistas a Ophis.
«… Parece que no puede verme, por lo que de alguna otra forma me puede sentir ¿Será por la sangre de mi muñón o mi presencia?… » Ophis reflexionó.
—¡No te creas tanto!—Hyrum evocó mientras seguía atacando.
«… Además, ahora no puede tocarme, mientras me mantenga en el aire ¡Samael no puede mover el cuello por las restricciones!… »
Ophis se mostraba complacida por su aparente éxito y mantenía un ritmo constante, terminando de encontrar el ritmo de los ataques del tridente de Hyrum y poder pararle los pies…
«… Lo tengo… »
¡KRAK!
—¡Ungh!
Ophis dió una patada a la espalda de Hyrum, desequilibrandolo lo suficiente para que el ángel se alejara 2 metros de ella y estuviera vulnerable por unos 5 segundos en el aire… tiempo suficiente para que Ophis hinchara su boca cual sapo a punto de croar y se prepara para un disparo de fuego…
«… Todavía no… »
El dragón tuvo un mal presentimiento y se tragó el fuego de nuevo, al escuchar un sonido de metal cortando el aire, muy cerca de su cara… ¡Con terror vió que las hojas filosas del tridente de Hyrum estaba a pocos centímetros de decapitarla!
¡SLASH!
«… ¡No puede ser!, ¿en qué momento me lanzó su arma? No lo hizo. ¡El golpe tiene un momento angular desde un punto fijo! ¿Extendió la longitud del mango entonces?… »
Ophis no tenía explicación para el fenómeno que casi acaba con ella. Faltaban décimas de segundo para el corte cuando se dió cuenta que Hyrum sostuvo el arma por la punta utilizando sólo la punta de sus dedos para conseguir el mayor radio de barrido posible…
«… ¡La está sosteniendo por la punta!... Que gran fuerza de agarre en sus dedos. ¡Cierto!. Por un momento olvidé que estoy peleando contra un ángel verdadero y no con un mortal cualquiera… »
¡Clic!
—¿Uh?...
¡Zoooom!
Ophis casi perdió la cabeza cuando retrasó el giro evasivo de su cuello al oír el ruido del guantelete de Hyrum chasquear los dedos.
«… ¿Hizo algo acaso que… »
¡BLOSH!
Ophis se paralizó unos instantes cuando sintió una punzada en el ala derecha. Giró la cabeza levemente y se llenó de terror cuando vió la lengua de Samael, desgarrando las membranas de su ala derecha…
—¡Grrrrr! ¡Yerrrg!
Ophis contuvo un rugido de dolor cuando sintió el veneno circular por sus venas desde el ala. Todo el cuerpo le temblaba y sintió que su poder la abandonaba… antes que eso sucediera logró hinchar la boca una vez más y vomitar una gran cantidad de fuego azul en todas direcciones. ¡Justo a tiempo, pues el ángel ya estaba aprovechando la distracción para intentar empalarla con su arma!
🔥¡WOOOOSSSHH!🔥
—¡Maldición!—Hyrum se alertó y se puso a cubierto.
La gran explosión inició un incendio forestal que iluminó la noche. Ophis cayó del cielo en la confusión y a duras penas logró ponerse de pié…
Antes que su cuerpo se entumeciera por completo, el dragón se propuso hacer algo al respecto.
—¡Uufff!...—Ophis tomó una gran cantidad de aire y en un movimiento veloz… ¡Se arrancó toda la piel contaminada de las membranas!
Ophis agarró la punta de la membrana del ala y la hizo correr como si desgarrara la tela de una cortina.
—¡GROOOAAARRH!—El dragón ya no contuvo más el dolor y lanzó un desgarrador rugido.
El pedazo de ala arrancado fue arrojado a un lado, ante los atónitos ojos de Hyrum…
«… ¡No esperaba menos de un dragón!… »
La piel contaminada se cubrió de un aura negra, pestilente, y se empezó a podrir… ¡Junto con toda la tierra a su alrededor!
«… Así que esta es la peligrosa contaminación de Samael… debo tener cuidado. ¡Si lo libero más de la cuenta podría contaminar toda la región!... » Reflexionó Hyrum.
Ophis retrajo las falanges de sus alas y se reincorporó. Tenía una cara furiosa y a punto de estallar de rabia. Tanta que los vasos de sus globos oculares se inyectaron de sangre…
—Fuiste muy lista al intentar eso—Hyrum parlamentó—Pero debes saber que es inútil, porque Samael de todos modos está ciego…
Hyrum tenía razón: Samael llevaba una gruesa banda de hierro en el rostro que intencionalmente no le permitía ver… una restricción adicional.
—¡Grrr… ! ¡¿Cómo te atreves?!—Bramó Ophis furiosa—¡Gaahhh!
Ophis volvió a elevar su poder pero no logró recuperar los niveles previos al ataque de Samael. Aún así se lanzó contra Hyrum en un frenesí de cólera errática que el ángel respondió con una sólida y contundente defensa.
«… ¡Lo hice, la hice perder el control!… »
El dragón rompió por primera vez su estricto código de pelea y se entregó al desorden y la ira. Pronto Hyrum encontró su ritmo y comenzó a anticipar tus movimientos…
—¡Maldito!
El ángel consiguió llevarle la delantera y se colocó en el extremo opuesto. Cargó contra ella y se decidió a llevarla de vuelta al lugar donde la pelea había iniciado. La fuerza de los choques de espadas contra garras de dragón hacía retroceder a Ophis…
¡CHIS-CHAS! ️
«… ¡Maldición-Maldición! ¡ARrrrgh!… »
…
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…
—¡Sob-sob!
«… debemos alejarnos de aquí… ¡Lejos de aquí!... »
Ya a varios kilómetros lejos del lugar del combate, Happy se alejaba llorando y temiendo por su vida. Tanto había sido el susto por ver a Ophis perder un brazo y helarse de miedo ante Samael que Happy volaba a toda velocidad cargando a Natsu y al equipaje sin sentir fatiga.
Eso por supuesto, solo hasta que el efecto de la adrenalina en su cuerpo terminó abruptamente y el peso fué demasiado para cargar…
—¡Ungh! ¡Natsu, sujetate!—Happy habló en vano pues el joven seguía inconsciente.
¡Plaf!
Happy se desplomó cerca de un barranco muy resbaladizo y los 2 amigos rodaron cuesta abajo, sufriendo algunas raspaduras…
—¡Ouch!—Natsu se despertó por los daños del estrepitoso aterrizaje de Happy—¡¿Dónde estoy?!
El joven se encontró severamente desorientado, pues desde su perspectiva habían pasado apenas segundos desde que se encontraban frente al terrible Samael y Hyrum… En su lugar, se encontró a sí mismo nuevamente en medio de la zona semidesértica que previamente habían atravesado, junto a Happy y todo el equipaje desperdigado por podquier.
—¡Gaaah!
🔥Fsssss🔥
Natsu volvió a encender su aura de fuego en un instintivo intento de regresar a su estado anterior.
—¡Natsu tranquilo!
—¡¿Dónde está?! ¿Dónde está ese monstruo?—exclamó el jóven exasperado al ver solo rocas y musgo seco a su alrededor—¿Dónde está Ophis? ¡Su brazo!
—¡Natsu, basta!—Happy gritó también—¡Sólo estamos nosotros!
El joven se relajó y extinguió su fuego. Miró a Happy de forma demandante.
—Happy, ¡Dime que no lo hiciste!
«… ¡Dime que no nos hiciste huir!... »
El Exceed reunía valor para explicar su cobarde huída y buscó escudarse en el hecho que técnicamente también había sido orden de Ophis.
—¡SI!—confesó en un reclamo—¡Yo nos traje aquí por órden de Ophis!
Natsu se enfureció al oír y le gritó de vuelta.
—¡¿Cómo pudiste hacer eso?! ¡No puedo creerlo!
—¡Fue una órden de Ophis! ¡Ella quería que la dejáramos combatir sola!
—¡ESO NO IMPORTA!—Natsu gritó de vuelta—¡Perdió un brazo y no podrá ganar sin él! ¿Cómo se te ocurrió abandonarla así?
Happy se llenó de tristeza al recibir los reclamos de Natsu, quien se estaba portando muy ingrato con su amigo. No podía creer que le estuviera reclamando por salvarle la vida, y más aún defendiendo a Ophis, quien hasta hace poco los trató como basura…
—Natsu, por favor escúchate—le dijo Happy—¿Qué no entiendes? ¡Ella nos dijo que nos fuéramos para que no le estorbáramos en su pelea porque ese enemigo era muy fuerte para nosotros!...
Happy tenía parte de razón, pues si se trataba de enemigos tan poderosos como Hyrum y Samael, ellos no tendrían manera de apoyar.
—¡Por eso mismo debemos regresar!—Natsu insistió—¡Perdió su brazo por nuestra culpa!
Happy se sintió culpable también por aquello. Si hubieran obedecido a Ophis en ese momento, si no hubieran sido tan despistados para escuchar, tal vez Ophis ya estaría con ellos ahora, al creer inocentemente que el dragón vencería con facilidad si tuviera sus dos brazos…
—... Natsu—Happy habló lleno de tristeza—¡A pesar de eso, no hay nada que podamos hacer nosotros!—chilló al borde del llanto—Si es un enemigo que ni Ophis puede vencer, ¡Nosotros estamos perdidos!
Natsu apretó los puños con rabia y bajó la cabeza, ocultando su rostro en la sombra de su cabello.
—¿Ya olvidaste que el maestro hizo la misma estupidez cuando fué a Alvarez sólo?—Natsu habló sombrío—¡Así como esa vez, ahora es nuestro deber ayudarla!
La situación era parecida. En esa ocasión Makarov le había suplicado al gremio no intervenir, porque los Spriggan 12 eran "invencibles" y estaba convencido que sus hijos no tendrían oportunidad, estos desobedecieron igualmente y acudieron en su rescate. Aquel día su actuación fué brillante, incluso la de Lucy, y Makarov quedó tan impresionado por el poder de su gremio que renovó sus esperanzas de ganarle a aquel poderoso imperio.
En cambio ahora, Happy no veía ni remotamente la posibilidad de tener una oportunidad contra Hyrum y Samael. Aunque no tuviera manera de saber que Hyrum era un ángel verdadero y que Samael era el matadragones más poderoso de todos, estaba seguro de que regresar sería poco menos que suicidio…
Natsu había dejado de hablarle y en cambio ahora revisó los tirantes de sus sandalias y extrañamente también comenzó a estirar los músculos, como si se preparara para una lucha…
—¿Natsu?
—Prepárate Happy, ¡Vamos a regresar!
El Exceed casi se desmayó al oír.
—¡Natsu, ¿Que no me oíste hace un momento?!
—Lo hice, pero no he cambiado de opinión…
Happy se desesperó y de inmediato se lanzó contra la espalda de Natsu, para tocarlo en la marca de Ophis y desmayarlo… sólo para ser detenido por la gruesa mano de Natsu.
—¡Ungh! ¡Natsu!
—Aléjate de mi espalda, Happy…—le dijo en un tono que sonó muy oscuro y amenazante.
«… Natsu… »
El joven se paró firme frente a él y le impuso un ultimátum:
—Si tu no quieres volver, entonces yo iré solo…
—¡Natsu! ¡No puedes!
—¡Claro que sí! ¿Por qué no puedo?
Happy puso un rostro incómodo al tener un mal pensamiento, pero dado que Ophis era el mal, podría considerarse bueno…
«… si ella no existiera… »
—Qué tal si lo dejamos así…
—¿Happy, qué estás queriendo decir?—replicó Natsu con enojo.
—... Que deberíamos dejar que los monstruos se destruyan entre ellos… ¡Tal vez sea lo mejor!
Natsu puso un gesto de incredulidad muy grande al escuchar a Happy decir algo tan calculador y deshonesto. Se decepcionó mucho.
—¡¿Cómo puedes decir eso Happy?!
—¡Seríamos libres de ella!—Happy escupió lo que pensaba—piensalo por un momento… si ella es derrotada y la encierran de nuevo, ¡nosotros podríamos volver a casa ahora mismo!
Happy se engañaba a sí mismo al decir que Hyrum dejaría viva a Ophis como para encarcelarla.
—Volver a casa…
Incluso Natsu se tambaleó por aquello y sintió la tentación de abandonar a Ophis a su suerte…
—¡Si Natsu!—insistió Happy—volver con Lucy. ¡Le prometimos que regresaríamos con ella! ¡Ella debe extrañarnos mucho!
—Le prometimos que volveríamos en un año, así como también le prometimos a Ophis ayudarla en su viaje…
Natsu respondía lleno de dudas, sintiendo tanto vergüenza como ansiedad de ver a los amigos que se quedaron en Magnolia, a Lucy…
Aunque ambos no lo admitieran abiertamente, Ophis había empezado a caerles bien. Mucho más a Natsu.
—No puedo romper mi promesa… no está bien…—Natsu susurró en voz bajísima.
Happy confirmó sus peores temores al descubrir que Natsu estaba a nada de considerar a Ophis "una amiga". Descubrir que ella e Igneel tenían una historia juntos y el misticismo que envolvía al dragón habían dejado una gran impresión en él. Sentía que de alguna manera, no podía irse sin demostrarle que Igneel no era un traidor como ella estaba convencida…
Happy no se rindió y volvió a insistir.
—¿Ya olvidaste la otra promesa que le hiciste a Lucy?
" … Óyeme bien Natsu… si pasa algo grave, si te ves en peligro mortal, ¡prométeme que correrás! ¡Por favor, concéntrate en volver con nosotros!... "
—Happy yo…
—¡Sob-sob… !¡Por favor! ¡Sígueme por esta vez y vámonos a casa!—dijo llorando.
Happy le señaló el camino y le instó a ir detrás de él.
Natsu dió un paso al frente, lleno de vergüenza y remordimiento.
«… Yo… lo siento mucho… ¡QUÉ VERGÜENZA TENGO!... »
…
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…
—¡Ahj-ahj-ahj!
Ophis se encontraba jadeante frente a un mucho más refrescado Hyrum, y su máscara de zorro le ayudaba a disimular cualquier atisbo de duda o cansancio. A pesar de que habían batallado por exactamente el mismo tiempo el dragón lucía más agotado que su rival…
«… ¡No puede ser!… ¡Esto tiene que ser una broma!... » Ophis renegaba para sus adentros.
Ambos habían regresado al campo de batalla original, forzados por los avances de Hyrum contra Ophis. Samael yacía inmóvil sin atacar, pero se veía claramente que una de las restricciones de su collar había sido liberada…
—¿Qué es lo que te pasa?—Hyrum siguió provocando—Pensé que ibas a enseñarme… ¿O sólo eran palabras?
Ophis se enfureció y cargó de nuevo contra él…
—¡CÁLLATE!... ¡AAAARGH!
¡CHIS-CHAS! ️
El choque de filos se reinicia con una desequilibrada Ophis atacando de forma imprudente. La ventaja de Hyrum comienza a notarse… ¡Ophis está recibiendo cortes superficiales en todo su cuerpo al no poder reaccionar a tiempo a todos los golpes!
¡Slash!... ¡Slash!... ¡Slash!
«… ¡¿Qué está pasando?! ¡Está logrando rozarme! ¡No puede ser! Mi tiempo de reacción! ¡Se está alentando!… » Ophis reaccionaba con incredulidad mientras sentía roces del arma de Hyrum en su cara, costado y brazo…
Un último choque anormalmente fuerte volvió a separar a los rivales. Samael seguía sin atacar…
—¡Ahj-ahj-ahj!—Ophis seguía jadeando…—¡Bluagh!... ¡Coff-coff!
¡Ophis escupió sangre y se atragantó!
—¡¿Po-por quÉ?!—Ophis reclamó.
El dragón apenas recordó haberse sentido así antes, hace 20 000 años…
—El veneno ya comienza a hacer efecto—Hyrum anunció—Samael te rasgó el ala hace un momento ¿O ya lo olvidaste?
Ophis mostró su mejor cara de estupefacción y con desesperación se miró la mano… una observación minuciosa le permitió descubrir que algunos vasos estaban dilatados y amoratados…
«… ¡Es imposible! ¡Pero si me arranqué la parte afectada yo misma!… »
—Samael, el veneno absoluto—Hyrum explicó—Puede que su fuerza de combate directo sea reducida en comparación a la tuya, ¡Pero su capacidad de contaminación lo supera todo! ¡Incluso a tí! ¡Su maldición es la perdición de todos los dragones!
«… Y es por eso, que es tan peligroso usarlo, y más aún de esta manera… » Hyrum reflexionó en secreto.
—... Pronto tu cuerpo se entumecerá por completo y no podrás seguir peleando… ¿Y quién sabe? ¡Tal vez incluso el veneno sea suficiente!
—¡No es cierto!—Ophis exclamó—¡Yo soy infinita! ¡El cansancio, el hambre! ¡Ninguna de esas cosas me afectan!
El dragón seguía furioso por tener que admitir su nueva mortalidad, de que al estar incompleta era mucho más vulnerable en formas que ni siquiera había llegado a entender todavía. La situación la forzaría a hacerlo…
—¡Roaaar!
Ophis volvió a atacar y el intercambio de golpes se reanudó. Cada vez más, Hyrum golpeaba de forma más certera.
—¿Todavía crees eso? ¿Es que no te has dado cuenta? ¡¿Qué es lo que le pasa a un dragón cuando pierde su alma?! ¡Incluso a ti!—Hyrum reanudó su ataque psicológico.
—SILENCIO.
Ophis lo sentía cada vez más: visión borrosa intermitente, dolor muscular, todo concordaba…
¡Clock!
«… ¡¿15?!… »
La runa en el guantelete de Hyrum volvió a cambiar, alarmando un poco a éste y obligándolo a detenerse. Ophis aprovechó el momento para jadear…
—¡Ahj-ahj-ahj!
«… ¡Ya pasó un cuarto del tiempo! ¡Debo terminarlo ahora!... » reflexionó el ángel.
—... Parece que el veneno actúa más rápido de lo esperado. Te ves terrible…
Hyrum se tranquilizó un poco al ver el deplorable estado de Ophis y se anima a "fanfarronear" al respecto, confiando en su victoria…
—¡Gulp!
Ophis perdió el equilibrio y empezó a desplomarse… Hyrum aprovechó el momento para atacarla…
¡CHIS-CHAS! ️
Ophis detuvo el golpe en seco con sus garras… ¡Ahora tiene un gesto obstinado y decidido!
—¡¿Pero qué… ¡¿Me engañaste?!... ¡Es patético que aparentes estar bien a pesar del veneno!
—¡No!. no-no-no—replicó Ophis en diferentes tonos—¡No me afecta para nada! ¡¿Quieres seguir peleando conmigo?! ¡Estoy tan infinita que me comería el mundo!
Ophis dice obstinadamente que está en óptimas condiciones y quiere seguir peleando con él… la forma en cómo las actitudes de Natsu comenzaban a manifestarse en ella es perturbador para Hyrum…
—¡Gaaaah!
¡CHIS-CHAS! ️
Ophis vuelve a enfrentarse a Hyrum que balancea su tridente de espadas cortas. A pesar de que su actuar parece todavía impulsivo, Ophis ya se ha tranquilizado y vuelve a pensar con frialdad y estrategia… todavía no ha aceptado su mortalidad pero ya puede pelear usando nuevamente la cabeza…
«… ¡¿Pero qué diablos me ocurre?! ¡Casi caigo en desesperación como un mortal!… ¡Pero eso se acabó!... »
Tomando la iniciativa del combate, Ophis golpea a Hyrum con una patada lateral hacia arriba y bloquea los cortes del tridente. Luego infla la parte del cuello una vez más, preparando una gran carga de fuego…
«… ¿Planea disparar a quemarropa mientras caigo? ¡No le funcionará porque mi tiempo de reacción es más… ¡Esperen! ¡No me está apuntando a mí!… »
Hyrum evalúa que el disparo de Ophis está desviado a otro lado…
—¡FSSSSSS!
Un disparo que sonó con un pitido atronador pero de tono agudo. ¡Una corriente de fuego azul más veloz y gruesa como el más poderoso de los ataques de rugido de Natsu!
💥🔥¡BOOOOOM!🔥💥
¡El objetivo de Ophis era en realidad Samael!
Completamente inmovil y restringido por sus ataduras fue un blanco perfecto, quedando en el epicentro de la explosión.
«… ¡Esa explosión fue terrible!... ¡Y para ella fué solo un escupitajo!… » Reflexionó Hyrum.
El ángel quedó atónito ante toda la destrucción causada por el más simple de los ataques de Ophis. El incendio forestal se avivó y el calor del bosque ardiendo era sofocante… ¡Si una sola "bala" de fuego era suficiente para esto, el rugido completo era inimaginable!
Hyrum ahora se preocupó por el estado de las ataduras de Samael… Ophis emergió del fuego.
—Así que pensaste que podrías dañar a Samael. No te culpo por intentarlo, pero eso es imposible—Hyrum dijo una mentira, pues en realidad estaba muy preocupado…
«… ¡Eso fué muy imprudente! Puede que Samael sea muy resistente, pero si sus fluidos entran en contacto con la tierra todo se contaminará para siempre, o peor ¡Que se libere de sus ataduras!… »
Ophis por su parte reflexionaba con gran detalle cómo había reaccionado el monstruo al ataque…
¡CHIS-CHAS! ️
Hyrum volvió a atacar sorpresivamente pero esta vez Ophis logró poner una defensa contundente, a pesar de que sus movimientos estaban alentandose…
«… Cambió de estrategia. Ahora me evade con movimientos mínimos y solo contraataca cuando es necesario… ¡He perdido mi ventaja porque ya no está descontrolada… ¡Necesito pasar a la ofensiva de nuevo!... » Hyrum pensó.
¡Click!
El ángel chasqueó los dedos con el guantelete una vez más…
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
La lengua de Samael volvió a sumarse al asalto contra Ophis, viéndose obligada ahora a esquivar la mortal combinación una vez más…
«… ¡Es más rápido que antes y se mueve de forma muy errática! Cuando chasqueó los dedos, una de las restricciones de su cuello se liberó para que pudiera girar la cabeza, ¡Así fue como logró golpear mi ala hace un momento!… » Ophis pensó.
Hyrum corría un gran riesgo al descuidar su concentración de magia y darle más libertad de movimiento al monstruo, con tal de recobrar su posición ventajosa.
«… Samael me persigue de nuevo, pero hace un momento no lo hacía y ahora reinició de nuevo. Este sujeto dejó de usarlo justo después de envenenarme porque se dió cuenta de que tenía la ventaja… ¿Pero por qué?... »
Durante el balanceo de cortes y zarpazos, Ophis logró acercarse lo suficiente para mirar el guantelete de Hyrum de cerca. El ángel la repelió de inmediato.
«… ¡Ese guantelete! Hay un mecanismo de reloj antiguo y esa runa en la defensa… ¡Estoy seguro de que cambió e indica el tiempo que tiene a Samael bajo su control! ¡Pero no puedo leerla!… Solo debería poder usar una parte del poder de Samael por una cantidad de tiempo proporcional a la cantidad de Jar'gols que sacrificó para invocarlo, y eso significa que lo único que debo hacer es esperar a que su tiempo se acabe… »
Las reflexiones de Ophis no sólo llegaban hasta allí: Había algo muy particular en las acciones de Hyrum: El ángel sólo recurre al combate cuerpo a cuerpo y no utiliza sus habilidades mágicas.
«… ¿Por qué no usa magia? ¡De esa forma tendría la ventaja!... »
Sin embargo, Ophis entendió que no tendría la victoria asegurada si simplemente se quedaba esperando. Pensó entonces en una estrategia adicional…
«… ¡Si no hubiera sido envenenada sería más fácil! Existe el riesgo de que vuelva a tocarme, así que necesito sacar del juego a Samael ¡Y ya tengo una idea de cómo!… »
Ophis ve una oportunidad al notar que Hyrum mueve el brazo en el que lleva el instrumento de control en forma más lenta que el otro. Supone que las agujas enterradas en su carne disminuyen su eficacia y le producen daño.
«… ¿También te duele verdad?… » Ophis sonrió de forma maliciosa…
El dragón encendió fuego en su pierna derecha y dió una patada en forma de hoz al suelo, similar a la técnica de la garra del dragón de Natsu, levantando varias rocas y bañandolas en llamas, directo al lado del brazo lento de Hyrum…
«… Un ataque inútil para distraer pero… ¡Mi brazo! ¡Está entumecido!... »
El antebrazo del guantelete de Hyrum se entumece y paraliza de tal manera que el golpe del tridente es más corto, dando el tiempo suficiente para que Ophis evada un latigazo de Samael con un giro en el aire y prepare un zarpazo bañado en fuego contra Hyrum…
🔥¡SLASH!🔥... 🔥¡FSSSSS!🔥
«… ¡OH NO!... »
«… Voy a lograrlo ¡Tiene que funcionar! ¡Voy a cortarte el brazo del control!... »
Sin embargo, unas décimas de segundo antes de que las garras ardientes de Ophis lograran arrancarle el miembro, una abrumadora presencia mágica la asustó…
«… ¡Su poder mágico! ¡Finalmente va usarlo!... ¡Mierda!... »
—✨Técnica de la luz divina: ¡Campo de conmoción!✨
✨¡WHHHHM!✨
Hyrum extiende los brazos a los lados y despliega desde el centro de su cuerpo una onda de luz amarilla en forma de esfera explosiva que anula todos los ataques… Ophis se ve obligada a defenderse con un método similar: ¡Hace una cúpula de fuego a su alrededor!
🔥¡FSSSSS!🔥
«… Mi fuego… ¡Su técnica lo anula!… »
Ophis logró alejarse a tiempo. Ambos se quedaron quietos mirándose mutuamente mientras se recuperaban… ¡Samael empezó a retorcerse!
El monstruo intentaba liberarse de sus ataduras… el metal divino de las cadenas crujió y pareció debilitarse…
—¡Ahj-ahj-ahj! ¡Grrr!
Hyrum hizo un esfuerzo y sintió gran dolor en el brazo del control. ¡Su presencia mágica también se redujo! Aun así, logró mantener quieto a Samael…
Ophis sonrió de forma canalla.
—Tu magia. ¡No puedes atacarme con técnicas mágicas porque necesitas usarla casi toda para mantener quieto a Samael!—anunció el dragón complacido.
Hyrum le lanzó una mirada de odio detrás de su máscara y luego miró de reojo el mecanismo de reloj del guantelete… la runa volvió a cambiar y la aguja se movió.
¡Clock!
«… 10… ¡debo darme prisa!... »
—¡Ahj-ahj-ahj!—Hyrum todavía se recuperaba pero todavía podía defenderse de los ataques de Ophis.
Ophis ya tenía un panorama más claro de la situación: Había entendido casi por completo las condiciones a las que Hyrum estaba sujeto para controlar a Samael y un plan claro…
«… Es simple: Resistir, presionar y deshacerme de Samael ¡Es arriesgado pero es mi mejor opción! Tengo un solo brazo. Si no puedo derrotarlo en combate cuerpo a cuerpo entonces necesito forzarlo a abortar la invocación de Samael ¡Y solo lograré eso al dañar sus cadenas y ataduras!… »
El plan del dragón consistía en tomar el gran riesgo de intentar soltar a Samael de sus ataduras confiando en que el ángel no se arriesgaría a dejarlo libre, siendo obligado a devolverlo a su lugar original…
La lengua de Samael vuelve a tensarse en su boca maldita, preparándose para atacar mientras Ophis asume una nueva posición de combate…
«… No se que intentas Ophis, pero no lo vas a lograr ¡La justicia prevalecerá!... » reflexiona Hyrum antes de cambiar de estrategia.
El ángel hace algo inusual: Coge su tridente por los filos, desarmándolo…
—¿Qué pretendes ahora?—Ophis dudó.
El ángel separa dos hojas y cada una se convierte en un arma individual: Un par de gruesas espadas cortas de doble filo y un arco para nudillos. El resto queda a buen recaudo mientras Hyrum también asume una nueva posición de combate.
«… Ese es un estilo muy inusual… » piensa Ophis.
El dragón mira con gran desconfianza que el ángel sostiene sus armas en un estilo de agarre inverso…
—¡Estilo del mantis!
¡SLASH!
La escaramuza comienza una vez más y Ophis comprueba con algo de preocupación que los movimientos de Hyrum son más rápidos que antes. Los cortes lanzados desde posición inversa son muy difíciles de seguir y predecir ¡Sin mencionar que también tiene que esquivar la lengua de Samael!
—¡Ríndete de una vez y enfrenta la justicia que mereces!—exclamó el ángel.
«… ¡Es más rápido que antes! Su forma de combatir con estas armas realmente es como la de una mantis… »
A pesar de que Ophis también ha aumentado su velocidad, una vez más los cortes de Hyrum logran alcanzarla y abrirle más heridas superficiales en la piel. Samael también se acerca a ella, intentando un ataque envolvente por primera vez…
«… uh-oh… »
Ophis hace un movimiento exagerado para escapar pero eso descuida su defensa unos segundos, Hyrum aprovecha y ataca, con el dragón deteniéndose por poco con sus garras…
¡CHIS-CHAS! ️
—¡Coff-coff! ¡Bluagh!
Ophis volvió a toser sangre a pesar de no haber sido golpeada. El veneno la está debilitando más y más. Hyrum mostró un cauteloso entusiasmo.
«… ¡Está funcionando! ¡Voy a lograrlo!… Aún así, me sorprende que está logrando seguirme el paso ahora, especialmente cuando sólo tiene un brazo para defenderse y atacar… » reflexionó el ángel.
«… No sé cuánto más podré seguir forzando mi cuerpo a pesar del veneno ¡Tengo que poner en práctica mi plan cuanto antes!… » Ophis pensó al mismo tiempo.
El dragón se vió a punto de caer entre una remota posibilidad de victoria y la derrota total… A pesar del ego que le dotaba su condición de "ser supremo", encontró inspiración al recordar palabras y lecciones de sus conocidos al igual que haría un héroe mortal, de una conversación reciente con Natsu y Happy…
…
… ⏱️⏳
…
—Tus peleas son muy aburridas… a pesar de todos tus poderes, tus peleas son aburridas—Natsu le criticó.
—No me hagas dejarte inconsciente de nuevo, Dragneel…
Natsu no se dejó intimidar al sentirse confiado por el acuerdo de Jor e insistió.
—Lo digo en serio… quiero decir, ¡Ni siquiera dices el nombre de tus técnicas después de lanzarlas!—observó el muchacho—¡Así no es divertido!
Happy se atemorizó al pensar que Natsu estaba tirando demasiado de la cuerda…
«… ¡No la provoques, tonto!… »
—Yo no voy a hacer eso, ¡Es tonto!—replicó Ophis—y además le das a tu enemigo información que puede perjudicar, al saber con que lo estás atacando él podría encontrar como bloquearlo de inmediato…
—Podrías hacerlo justo después de disparar si eso te preocupa.
—¿Por qué?—preguntó Ophis confundida.
—Ya te lo dije, ¡es divertido!
—Y yo te repliqué que es peligroso.
—¡Oh, vamos! ¡Nadie es tan rápido como para adivinar de qué se trata tu ataque y cómo vencerlo cuando ya está por tocarlo!
—Te sorprenderías de lo rápidos que son algunos enemigos…
Ophis lo analizaba todo con frialdad y de manera calculadora, porque para ella, el combatir no era un asunto de diversión.
Durante su reflexión, el dragón tomó un semblante pensativo que Happy interpretó como enojo, provocándole temor, especialmente cuando ella se detuvo y dejó de andar…
…
… ⏱️⏳
…
De vuelta en el presente, por primera vez hasta el momento, Ophis sonrió con ironía…
«… Parece que hay una primera vez para todo ¿Verdad?, Dragneel… »
Hyrum se acercó peligrosamente al cuello de Ophis…
—¡Toma esto!—Hyrum estaba a centímetros de cortarle el cuello.
Ophis respiró hondo y fué más rápida: ¡El dragón giró la cabeza con violencia y se mordió su propio brazo restante mientras Hyrum fallaba su ataque!
¡Grunge!
—¡¿Qué demonios?!—Hyrum se desconcertó.
«… Sólo tengo un brazo, así que esto tendrá qué servir… »
—🐉🔥¡Llamas infinitas: Arcos de tormenta!🔥🐉
Antes de gritar el nombre de su ataque, Ophis hace brotar de su brazo restante ondas de llamas azules en espiral y estas forman un tornado… ¡Ophis empieza a avanzar hacia Hyrum, buscando empujarlo desde la izquierda!
«… ¡Esa técnica tan aparatosa no sirve para nada!… Descuida su defensa y avanza imprudemente. ¡Es mi oportunidad! Es demasiado lenta para… ¿Uh?... »
Hyrum se ve obligado a retroceder de todos modos cuando Ophis comienza a blandir su tornado de llamas como un látigo mientras corre hacia él, creando explosiones masivas que alejan los ataque de Hyrum… pero no los de Samael…
🔥¡BOOOOM!🔥
La explosión con la que concluye el ataque es tan devastadora que ahora, todo el campo a 500 metros a la redonda ha sido barrido por el fuego y convertido en brasas ardientes y cenizas… Cuando Ophis sale de la explosión, sucede algo inesperado…
¡GULP!... ¡SLASH!
¡La lengua de Samael logra rozar a Ophis en el costado derecho!
«… ¡La tocó de nuevo!... »
Ophis no pierde el tiempo, ¡y con su garra arranca toda la carne circundante!
—¡Arrrgh! ¡Roaar!—El dragón ruge por el dolor. El entumecimiento aumenta…—¡Ahj-ahj-ahj!... ¡Blaugh!—Ophis vuelve a vomitar sangre tras jadear unos segundos.
El trozo de piel y músculo que se arrancó Ophis envenena y contamina el suelo ni bien lo toca, tanto por la peste de Samael como de la propia Ophis. Hyrum se le queda mirando mientras la seguridad en su victoria aumenta…
«… Ya se ha debilitado bastante, entonces ¿Deshago la invocación o no lo hago? Con ella en ese estado, Samael ya no es necesario… Ese ataque que recibió le costó muy caro, y ahora el veneno la debilitará más… »
Además, con sus ataques de fuego infinito, Ophis ha dejado todo el terreno descubierto: Ya no quedan árboles ni rocas en las que esconderse.
Aún así, Hyrum sopesa los riesgos inherentes a hacer eso.
«… Sin embargo, si me deshago de Samael ahora, yo mismo pagaré un precio alto por deshacer la invocación y quedaré muy vulnerable, sin mencionar que Ophis se saldrá con la suya… »
Hyrum observó el reloj una vez más…
¡Clock!
«… 7… ¡Tengo tiempo aún! ¡No desharé la invocación todavía! »
Ophis da un brinco de varios metros, volviendo a evadir la lengua de Samael…
«… ¿Qué pretende ahora?… » Hyrum se pone en guardia.
Ophis hincha su boca como sapo de nuevo y prepara un nuevo disparo…
—🐉🔥¡Bala rápida del dragón del infinito!🔥🐉
«… Me subestima al decir el nombre de su ataque al igual que nosotros quienes supuestamente estamos debajo de ella… ¡Mi velocidad de reacción es mayor!... » Hyrum piensa.
El dragón escupe una vez más un disparo equivalente al rugido más fuerte de Natsu pero a una velocidad mucho mayor… Hyrum evade con facilidad, pero el ataque impacta en Samael…
💥 ¡BOOOOOOM!💥
Detrás de la máscara, Hyrum cambia su cara una de asombro y preocupación, que de inmediato repone al ver que Samael está intacto. Más bosque es destruido y el gran incendio forestal que ha provocado Ophis ya se ve a kilómetros…
—¡¿Qué mierda crees que estás haciendo?!—Hyrum se molesta con ella por la imprudencia…
Ophis le devuelve una sonrisa canalla.
«… ¡Ella no puede estar en serio pensado en hacer eso! ¡Ni siquiera ella puede ser tan malvada!… »
—¡Ahhhh!
Hyrum carga contra Ophis y una vez más intercambian golpes de espadas y garras. Hyrum no lo sabe, pero Ophis está llegando al límite de sus fuerzas…
«… Con un solo brazo para atacar y defender, usar la llama eterna está fuera de mis posibilidades ¡Esta es mi única salida!… » concluyó Ophis.
Ophis se adelanta por última vez, forzando sus ya fatigados músculos principales. Logra aventajar a Hyrum por cortas décimas de segundo y lo patea en la muñeca del guantelete, donde su agarre y velocidad es menor…
Krak
—¡Oh-no!
Ha logrado hacerlo soltar el arma de esa mano y Hyrum se pone a la defensiva pensando que Ophis va intentar acabarlo, pero su equivocación a la hora de deducir le da a Ophis la oportunidad para coger la espada, imbuirla con su fuego y lanzarla hacia Samael con todas sus fuerzas, o mejor dicho, a su collar de restricción…
¡Crash!
—¡GRUNT-GRUNT!
Uno de los seguros se rompe, permitiéndole al monstruo retorcerse y aterrar a Hyrum que ha descubierto las intenciones de Ophis…
—¡Ya sé lo que intentas! ¡ESTÁS LOCA! ¡¿HAS PERDIDO COMPLETAMENTE LA RAZÓN?!—Hyrum le grita desesperado y furioso, pues lo que ha decidido hacer Ophis es uno de los pecados más imperdonables—¡TIENES IDEA DE LO QUE PASARÁ SI ESTE MONSTRUO SE LIBERA EN EL MUNDO! ¡Ahora mismo todas las cosas que ha tocado con su lengua en este corto tiempo serán envenenadas para siempre, ¡La tierra quedará estéril para siempre!
Ophis le respondió con tranquilidad.
—Si. Lo sé más que nadie…—Ophis ensombreció su hablar—Y cómo le dije a los dioses hace 20 000 años: No me interesa…
El ángel se veía tan encolerizado que sus ojos estaban inyectados de sangre y se veían a través de la máscara..
—¡Tú, maldita!—le gritó—¡ERES UN MONSTRUO MUCHO PEOR QUE SAMAEL!... ¡GAAAAH!
Ahora que el que se descontroló y se lanzó a atacar de manera imprudente era el ángel. Sus golpes eran erráticos pero más veloces para intentar compensar. Ophis apenas podía verlos, pues su visión comenzaba a fallar producto del veneno. La lengua de Samael también la perseguía de forma más violenta e impredecible que nunca.
El dragón se decidió a terminar de una vez…
¡CHIS-CHAS! ️
Ophis choca sus garras de forma evasiva contra las espadas de Hyrum, y con un movimiento de giro similar al de una bailarina, redirige la fuerza de Hyrum hacia un lado, haciéndole perder el equilibrio. Instintivamente el ángel intenta cubrirse pero se equivoca de nuevo: Ophis ahora corre en línea directa hacia Samael, a un ritmo ya considerado lento.
Hyrum quiere alcanzarla, pero la lengua de samael se adelanta…
Todo ocurre en cuestión de pocos segundos:
«… ¡Maldición, ya no intenta atacarme a mí, si no a Samael! ¡Esto es malo!… »
El ángel está preocupado, pues si intenta ir tras ella, se arriesga a ser tocado también por Samael que va en la misma dirección ¡Ophis ha escogido un ángulo de ataque muy estrecho para provocar esta situación!
«… No soy un dragón pero no necesito serlo para saber que no debo dejarme tocar por ese veneno. ¡Más aún que yo tengo el control que lo mantiene encerrado!... »
¡SLASH!
Hyrum suelta su espada restante y desenfunda su tridente convertido en lanza de un solo filo. Va tras Ophis evadiendo la lengua también…
«… No va a atreverse. No podrá… »
¡GULP!... ¡WHIPLASH-WHIPLASH!
«… ¡¿Pero qué?!… »
¡En el último momento, justo antes de tocarla, la lengua de Samael se desvía a la derecha a gran velocidad… Hyrum ve atónito como la lengua se dispara a perseguir un objeto que Ophis arrojó con fuerza…
«… ¡SU BRAZO AMPUTADO!… ¿En qué momento lo recogió?... »
La lengua del monstruo ahora persigue el miembro ensangrentado de Ophis, que giraba en el aire cual bumerang. El plan de Ophis se revela:
«… ¡Ésta desgraciada!… ¡Todo fue parte de su engaño!... El ataque aparatoso aparentemente inútil de hace un momento… ¡Era una distracción para recoger su brazo amputado y guardarlo para este momento!... »
Como Samael estaba cegado, a Ophis no le resultaría difícil engañarlo de esa manera si recogía y usaba su propio miembro amputado como carnada, y al estar su propio cuerpo ya lleno del veneno de Samael el monstruo se confundiría…
—NOOO… ¡Maldición!—Hyrum se descontrola al ver que Ophis apunta al punto donde la cadena se ha roto.
«… ¡Está apuntando al punto que logró dañar con el arma que me quitó! ¡¿Por qué hace esto?! ¡Aunque lo logre, no tiene fuerzas para continuar el combate contra mí después!… »
—¡VA A LIBERAR A SAMAEL!
«… ¡Debo deshacer la invocación ahora! ¡Eso es mejor a un envenenamiento global! ¡Desgraciada! ¡Me venció! … » el ángel maldijo y trató de abortar a Samael y devolverlo a su prisión…
Hyrum intentó lanzarse a toda velocidad contra Ophis y matarla antes de que ella pueda destruir las cadenas de Samael…
«… ¡Si yo no puedo conseguir lo que quiero, entonces nadie más podrá!… ¡Por favor funciona, sólo esta vez!... » Ophis hizo 2 cosas que nunca antes había hecho: Actuar por puro rencor y rezarle al destino que le diera su favor…
—🔥🐉 ️Dragón infinito: ¡Hyper serpens Blade!🔥🐉 ️… ¡AAAAHH!
El azar pareció favorecer a Ophis, y por primera vez desde que empezó a pelear con el ángel logró usar su poder favorito: Sus sables de aura morada que proyectaba desde sus dedos ¡Esta vez se manifestó de forma gigante! 3 metros de largo y lo bastante grande para partir a Samael en dos.
La gran espada cortó primero la lengua de Samael desde la base. La larga hoja de luz morada estaba a centímetros de cortar las ataduras de Samael. La propia Ophis ya estaba a un metro frente a él…
«… ¡No lo voy a lograr! ¡No lograré abortarlo a tiempo!... »
—¡DETEEENTE!—Hyrum gritó desesperado. Ophis cortó una cadena cercana al pecho y entonces…
¡SMOOOOORG!
El pecho de Samael se infló como un par de globos llenos de pus, y su boca vomitó una espesa nube de humo negro…
—¡¿QUÉ HAS HECHO INSENSATA?!
¡SMORG!... ¡OOOOOOOOOOOO!
La nube de gas venenoso se expandió a gran velocidad por varios metros a la redonda, desapareciendo la propia Ophis en ella. Hyrum saltó y extendió sus alas para huir de ella…
—¡Coff-coff!—A pesar de que Hyrum no fue alcanzado igualmente tosió.
«… El aire es pesado ¡Me entumece la garganta!… »
Cuando la nube se situó en la parte más baja, el cuerpo de Ophis se hizo visible, paralizado en el aire…
¡Blink!
¡Su gran espada de luz se desvaneció!, y Ophis comenzó a lanzar gemidos de ahogada y ruidos guturales dolorosos…
—¡Aaanhj!... ¡Fuuu!
¡PLAF!
¡El dragón cayó al suelo, a los pies de Samael!
«… ¡Debo actuar ahora!… »
Hyrum golpeó un mecanismo del guantelete e instintivamente, un nuevo seguro metálico reemplazó el roto en el pecho de Samael, aprisionando los palpitantes crecimientos globosos… Hyrum dió un golpe más en el guantelete de control y un ruido de campana se emitió, muy similar al que Lucy usaba en sus hechizos…
🔔¡TALÁN!🔔
El efecto fue muy inusual: ¡Obligó a Samael a aspirar con fuerza y tragarse su nube venenosa de vuelta!
¡SMORG!... ¡OOOOOOOOOOOON!
Ya fuera de peligro, Hyrum se acercó a Ophis y la miró con asombro, retorciéndose en el suelo.
—¡Coff-coff!... ¡Bluagh! ¡Bluagh!
Ophis vomitaba sangre ennegrecida y se ahogaba en la que no podía vomitar. Su piel pálida se tornó de un morado brillante y sus venas dilatadas amenazaban con formar tumores. Está casi ciega, pudiendo distinguir apenas formas y colores. Sus síntomas eran de envenenamiento mortal…
—Eres una demente… ¡Mira lo que hiciste!—Hyrum la acusó señalando al bosque, o lo que quedaba de él.
El ángel tenía sobrada razón: Toda vegetación restante que no había sido destruida por el fuego murió instantáneamente, junto con toda la vida alrededor: animales terrestres, aves y todo aquel infortunado que no huyó al iniciar la batalla. El efecto era mucho peor que el de la onda de muerte de la maldición de Ankhseram: Unos pocos segundos de exposición a esa nube venenosa bastaron para matar todo y dejar el suelo inservible para siempre…
Ophis se seguía retorciendo en el suelo.
—¡Ahj-ahj-ahj!
«… ¡No veo! ¡No puedo ver casi nada!... ¡Maldición-maldición!... »
Hyrum observó el reloj del guantelete y vió cambiar la runa de la protección.
¡Clock!
«… 5… ¡Justo a tiempo!... » pensó aliviado.
Acto seguido, Hyrum giró un mecanismo en el guantelete y se oyó el cierre de una llave metálica.
¡Clock!
«… 20 de nuevo… »
La runa volvió varios ciclos atrás, pero a cambio, Samael fue aprisionado por más restricciones e incapcaitado de atacar por iniciativa propia…
El resultado de la batalla fué claro: ¡Hyrum ganó y Ophis fué derrotada!
El ángel se acercó a Ophis, quien yacía tirada en suelo en posición ventral.
—Lo único que provocaste es hacerte esto a tí misma—Hyrum habló un tanto desconcertado y tranquilo de haber ganado—Pero no entiendo qué querías conseguir con ello…
¡Blob-blob!
La lengua de Samael comenzó a regenerarse alcanzando apenas 1 metro de largo.
«… ¿Acaso ella desconocía que Samael tenía esta habilidad?… » Hyrum reflexiona al recordar todos los dichos de Ophis durante la pelea…
"... ¡El mismo truco no funcionará 2 veces conmigo!... "
—... Al parecer no utilizaron esto para atacarte la última vez y por eso no lo conocías…—Hyrum concluyó—Puedo entenderlo. Tú misma viste lo que esa nube negra provocó con solo estar segundos en el aire… ¡Imagínate lo que hubiera pasado con el mundo si los dioses la hubieran soltado contra tí en tu forma dragón hace 20 000 años!
—¡Ungh-muncgh!
El pequeño cuerpo de Ophis seguía luchando para respirar e hizo un esfuerzo por arrastrarse y reptar como un insecto con ayuda de su único brazo, pero no logró moverse más rápido que una tortuga. Sus brazadas eran desesperadas y se aferraba a la vida con cada gramo de fuerza que le quedaba. Un patético y humillante intento de huida…
Hyrum observó sin ninguna clase de pena o remordimiento: Tenía su misión clara y estaba completamente convencido de que esto era lo justo y necesario.
—¡Es hora de hacer justicia!
¡BLOSH!
Hyrum enterró su lanza sagrada en la espalda de Ophis, perforando un pulmón.
—¡ROOAARRR! ¡AAAARRRGGHH!... ¡Ungh-...!
Ophis rugía y gritaba de dolor desgarradoramente.
El ángel levantó el mutilado cuerpo de Ophis como si fuera una brocheta y se la ofreció a Samael, quien abrió la boca desmesuradamente, deformando parte de su cuello para hacer suficiente espacio sin liberarse de las ataduras y evocando la imagen de una serpiente a punto de tragar una presa.
¡Grunt-grunt!
La boca de Samael se abrió monstruosa y muchos colmillos afilados aparecieron. La baba venenosa le chorreaba por la boca y caía al piso, envenenado todo…
La escena era sin duda surrealista: Un hombre de apariencia angelical empalando a una niña pequeña de cabello negro y ofrecíendola como alimento de un monstruo. Cualquiera que no conozca la situación real no adivinará ni por asomo que en realidad el mal era representado por dicha pequeña…
—Debo reconocerlo Ophis, eres alguien muy duro de matar. Por ello tuvimos que llegar a éste extremo… Pero este es el final para tí.
Hyrum no andaba con rodeos. Nada de discursos ni torturas inútiles. Seguramente más de una persona hubiera querido profanar el ya moribundo cuerpo del dragón por venganza, pero casi todos los que tuvieran razón para hacerlo ya estaban muertos…
—Ungh-ungh… ¡Mmmmgh!
Ophis se ahogaba con su propia sangre que inundaba su garganta directo desde su pulmón perforado. Apenas podía ver claramente a Samael pero no necesitaba verlo para saber que sería mortal…
«… ¡NO-NO-NO! ¡NO PUEDE ACABAR ASÍ!… YO SOY… ¡SOY EL DRAGÓN DEL INFINITO!... »
Ophis se retorcía ya sin fuerzas con sus miembros restantes. Comenzó a sentirse mareada con el aliento venenoso de Samael.
«… ¿Entonces es todo? ¿Así termina?…» pensó Ophis con desesperación.
Su rostro perdió toda expresión aguerrida y se compungió en una profunda angustia. La desesperación tomaba al dragón…
«… Yo… yo… »
Ophis se sintió hipócrita por sentirse así al recordar aquello que le había dicho a Natsu cuando lo conoció.
"... Hablas mucho sobre los dragones, pero no los entiendes. No a los verdaderos… Un verdadero dragón tiene orgullo, y si no es capaz de prevalecer en una batalla por sí mismo ¡Entonces merece la muerte!… "
Se preguntó si lo que estaba sintiendo era en efecto miedo o la rabia e impotencia de tener que renunciar a un objetivo glorioso como el suyo: ¡Por supuesto que a los mediocres y don nadies no debería importarles morir sabiendo que no tienen nada importante que hacer!
—¡Sniff-sniff!... sob-sob
Ophis se quebró finalmente. Las lágrimas brotaron abundantes de sus ojos. El poderoso y orgulloso dragón del infinito estaba llorando igual que una niña pequeña…
«… ¡NO-O QUIERO… MOOO-RIR!…»
Samael extendió sus carnes abiertas para tomarla. Hyrum plantó los pies en suelo por seguridad…
…
…
…
—🐲🔥¡Loto Carmesí: Espada del Fénix!
—¿Uh?
💥BOOOOOM💥
—¡Bluagh!
¡Hyrum escupe sangre al recibir un brutal golpe!
Algo ha atacado a Hyrum con gran fuerza, estrellando un impacto demoledor en su costado mientras sostenía a Ophis con su lanza… ambos están tan desorientados por la sorpresa que no identifican al autor, eso hasta que el calor abrasador de las llamas muestra su poder…
Hyrum se gira y ve la cabeza de Natsu Dragneel golpeando su costado, un instante después es mandado a volar varios metros, golpeándose en varios puntos durante la caída.
Ophis no se lo termina de creer.
«… ¡No puede ser! ¡¿Qué está haciendo aquí?!… »
—¡Ungh!... ¡Bluagh!
Ophis vomita sangre cuando su pulmón es desgarrado durante la separación:Hyrum no ha soltado su arma ni por un segundo.
Natsu y Ophis caen a la fría tierra, pues en el último segundo el joven la tomó y la arrastró con él, lejos de la maligna presencia de Samael…
Aunque todavía tiene dificultades para ver y respirar, Ophis lo confirma por el olor y el rastro mágico: ¡En verdad es Natsu!
Ophis apenas se recupera para poder hablar con voz afónica y ahogada.
—¿D-d-ddragneel…?—El dragón está tan desconcertado que tartamudea al hablar y ni siquiera le importa que su propio rostro está cubierto de lágrimas y tierra.
—¡Parece que llegamos a tiempo!—anunció el jóven con firmeza—¡Happy!
—Aye-sir…
Aunque algo retrasado, el Exceed llega junto a ellos. El campo de batalla toma una nueva configuración: Samael inmovil en un lado, Ophis, Natsu y Happy a unos 10 metros… Hyrum todavía no regresa después de haber sido mandado a volar.
Ophis no procesa del todo las emociones desconocidas que la embargan ahora: Vergüenza, ira, impotencia… ¿Alivio?
Se llena de rabia por su desobediencia y le grita con voz afónica:
—¡¿Qué demonios haces aquí?! ¡Te dije que te alejaras!
Natsu permaneció firme, mirándola fijo…
—¡Gaa-to!—Ophis todavía habló mareada y afónica—¡¿Dónde está tu carga?! ¡Necesito las frutas!
—No está aquí—anunció Happy con acento firme.
Ophis chilló haciendo un berrinche…
—¡Que no pueden hacer nada bien! ¡¿Acaso tengo que hacerlo todo yo?!—chilló el dragón, sintiéndose muy humillado y derramando lágrimas—¡Yo no necesito ayuda! ¡Tú no me salvaste! ¡Yo voy a ser quien nos va salvar ahora porque yo…
¡Slap!
¡Natsu le dió una bofetada a Ophis y permaneció mirándola en forma severa!
—y… yo…
—... No llores Ophis, guardemonos las lágrimas para cuando ganemos…
Ophis se quedó perpleja y atontada ante la declaración tan ridícula y optimista combinada con la sonrisa boba de Natsu.
«… ¡¿De qué estás hablando?! ¡Este sujeto te va a matar!… »
Natsu sintió la presencia de Hyrum acercarse y se colocó en guardia.
—Happy…
—Lo sé…—dijo el Exceed también listo—antes de que pase algo, quiero decir que lo siento, Natsu, por lo que dije hace rato…
Natsu le sonrió de forma amistosa.
—Yo también lo siento, pero no podía irme. Aunque Ophis lo haya ordenado, no voy a ser cómplice de romper una promesa: Así como prometimos volver con Lucy, también prometimos ayudar a Ophis y lo vamos a cumplir…
El dragón lo oyó y le dejó una gran impresión el oír sus propias palabras parafraseadas por Natsu.
"... No voy a ser cómplice de alguien que va a romper una promesa… "
Finalmente, Hyrum apareció frente a ellos, caminando lentamente, con su cara cubierta por su máscara de zorro amarillo.
—¡Es un poder mágico enorme!—exclamó Happy.
—Y esa cosa monstruosa se mueve de nuevo…—Natsu señaló a Samael.
El ángel y Natsu quedaron frente a frente, con su poder intimidando ya a Happy.
—... Son ustedes de nuevo ¿Vienen a ser juzgados junto a ella?—le preguntó Hyrum—... Ríndanse voluntariamente y les prometo un juicio justo como sus cómplices—señaló a Ophis en el suelo—... Pero tengan por seguro que ella morirá de todos modos.
Natsu lo observó de forma desafiante.
—¿Juicio? No te hagas ilusiones ¡Ella no va a rendirse!—anunció—Aún no ha terminado. Adelante, bastardo... ¡Estoy parado aquí!
—¡Glubs!—Happy tragó seco y empezó a sudar frío y a temer por Natsu. No era el único. Las desagradables sensaciones que provocaba Samael en la magia de dragón habían afectado a Natsu desde que regresaron, pero él lo disimulaba muy bien…
«… ¡Natsu, ten cuidado, recuerda que él venció a Ophis y ni siquiera se ve cansado por la batalla con ella!...»
Hyrum no se inmutó por la provocación y evaluó la situación en silencio. Su mirada se veía aún más fría por la máscara. Daba igual si Natsu atacaba de imprevisto, pues confiaba en su velocidad para bloquear a un simple mortal.
Natsu también estaba nervioso, pensando si no estaba faltando a alguna de sus promesas a Lucy…
" … Óyeme bien Natsu… si pasa algo grave, si te ves en peligro mortal, ¡prométeme que correrás! ¡Por favor, concéntrate en volver con nosotros!... "
Natsu sonrió confiado, teniendo un último pensamiento ignorante:
«… ¡No te preocupes Luce, este sujeto no es un peligro mortal y no me va a matar!... »
…
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CONTINUARÁ…
NOTAS DEL CAP
Saludos a todos
¡Me lleva el demonio! Una vez más mi trabajo se interpone en mi escritura. No pude darme tiempo para actualizar la historia, llegaba tan agotado del trabajo que me echaba un momento y sin darme cuenta ya era el día siguiente XD. (Trabajo en una fábrica y esta semana estuvimos con pedidos a full).
Gracias a todos por la paciencia y haberme seguido hasta aquí. La verdad que escribir batallas suele ser un tanto difícil porque el ritmo debe sentirse rápido sin perder detalles que le den coherencia más allá de 2 sujetos que se pegan entre sí. ¡Les agradecería mucho si me cuentan cómo les pareció! ¿Lenta? ¿incomprensible?
¿Ya se actualizaron con el manga de los 100 años? Lucy secuestrada otra vez y Natsu diciendo NO a la ayuda de Sabertooth. Es bueno saber que algunas tradiciones siguen vivas XD. (¿Ya se dieron cuenta que cualquiera de sus espíritus pudo haber salvado a Lucy viniendo por su cuenta? Es por estas cosas que les quité esa capacidad en mi versión del canon. Ya es bastante malo que Natsu sea tan poderoso al punto de ser intocable para cualquiera que no sea el villano final. Todo sea por conservar el dramatismo y la sensación de peligro real XD).
¡Me despido de ustedes, hasta la próxima entrega!
