SoLo PoR Ti

Cáp. 5:

- Veras. – Le hizo una seña con la mano dando a entender que se sentaran en el césped.

- Veo que será larga la historia. – Clavo sus mares azules en las esmeraldas.

- Supongo que ya sabrás que Eiji era mi novio. – Ambos se sentaron apoyando sus espaldas en la del otro evitando de esta forma el cruce de sus miradas.

- Si, el mismo me lo comentó pero nunca me explicó claramente como fue la historia, si no fragmentos de ella. -

- Ah… cuando le dije lo que sentía por él… – Dirigió su vista hacía alguna parte del lugar, redactándole lo anteriormente sucedido.

Flash back

- Hola Oishi nyaa hoy no te vi en todo el día; cuando estuve apunto de ir de las prácticas buchou me dijo que me ibas a estar esperando en la salida de la escuela, nee ¿Sucedió algo malo? –

- E-Eiji yo este – Le era muy difícil poder articular todas las emociones que sentía por su amigo de dobles en una sola oración.

- ¡Ya se! ¿No quieres ir por unos helados primero? Nee. –Agarró y jaló rápidamente hacia él la mano del pelinegro.

- E-este bueno. – Ya tendría más tiempo luego para declarársele.

- Kuso. ¿Por qué me cuesta tanto si es solo una pequeña palabra? – Pensaba, mientras esperaba a que le preparasen su cucurucho de chocolate con almendras y granizado, mientras veía como a Eiji le entregaban su delicioso helado de melón y frutilla.

Ya sentados en las mesas del lugar.

- ¿Quieres probar del mío nya? –

- …-

- ¿Nee? - Agitaba su mano de un lado a otro enfrente de la cabeza de Oishi.

- …-

- ¡Hola planeta tierra aquí Eiji tratando de despertar un muerto! –

- ¡Eh! ¿Dónde? – Giro para diferentes lugares su cuello como tratando de encontrar con la mirada dicho muerto.

- Jajaa pues, enfrente mío ahí un zombi. – Reía a carcajadas el pelirrojo.

- Ah… ¿En serio? – Se encontraba tan ensimismado en su mundo que no tenía la más mínima idea de lo que le decía Eiji.

- ¡¿EHHH?! ¡Oishi esto es grave, que te pasa! – Sin darse cuenta por su presente preocupación y el sobre salto que hizo al levantarse de su silla y apoyar agresivamente sus manos en la mesa, se olvido por completo que en una de ellas tenia el helado, haciendo que este quedase escrachado contra la mesa. – ¡Ah! Mi heladoo – Chilló. – Es todo por tu culpa. – Le hizo un hermoso puchero.

- ….- Seguía ensimismado en su mundo buscando el momento justo para declarársele, pero se la hacía cada vez mas difícil debido al lugar donde se encontraban, realmente se apreciaba una muchedumbre de gente, tenía que encontrar el método de sacarlo lo antes posible de ahí.

- ¡Oishi! – Agarró lo que quedaba de su destrozado helado para que su amigo despertara de una vez por todas y que mejor forma que esparcírselo por toda la cara.

- Que demon – SE percató como su acompañante aprovecho para quitarle el helado. – ¿¡Hey a donde vas Eiji!? – No entendía nada, primero su cara cubierta por el postre y luego la huida del chico de rasgos gatunos.

Pasó unos veinte minutos buscándolo hasta que por fin lo localizó.

- ¡Por qué me embarraste la cara con crema! – Le grito, mientras se acercaba al pelirrojo.

- Porque hacía más de media hora que te venía hablando y no escuchaste ni una sola palabra de lo que te decía… ¡No me prestabas atención! – Le vociferó ya sentado en el cordón de una peatonal poco transitada a esas horas.

Eso fue porque… – Quedo a espaldas del acróbata.

- ¿Y? – Suspiro hondo.- ¿Otra vez con lo mismo? – Empezaba a molestarle esa actitud del mayor.

- ¿Por qué estas tan histérico hoy?, por lo general sos mas dulce. – Sin darse cuenta se ruborizo por el hecho de decirle "dulce".

- El… capitán me dijo que tenías algo importante para decirme pero aún no lo has dicho ¿cierto? – Quería ir directo al grano.

- S-si. – Acaso él suponía su secreto.

Un silencio los invadió.

La brisa del viento refrescaba ambos cuerpos en un envolvedor clima cálido, las hojas que desprendían de los árboles les rozaban de vez en cuando, la trayectoria del aire de un momento a otro culminó, dando a oír únicamente las respiraciones de ambos tenistas.

- Eiji.-

- Oishi.- Se levanto del cordón quedando enfrente de Syuichiroh.

Se miraron mutuamente a los ojos por interminables minutos, no se animaba ninguno de los dos para pronunciar frase alguna.

- Pero si se lo digo y luego no me corresponde y deja de ser mi amigo y peor aún si dejásemos de ser pareja de dobles todo el Seigaku estaría en grandes problemas, sin embargo eso ya lo aclare con Tezuka y me dijo que no me preocupara pero aún así nuestro sueño de ir a los Nacionales podría terminar por esto, creo que es mejor decírselo cuando ganemos la copa, si eso haré perdón Eiji pero por ahora seguiré guardando mi secreto te amo demasiado pero por lo que tanto nos hemos esforzado durante todos estos años debemos cumplirlo y por un capricho mío podría llegar a arruinar todo. – Pensaba ya sudando por su cuello el pelinegro.

- ¡Nyaa! ¿Qué hago? ¿Qué le digo? ¿Se lo digo ahora o mejor dentro de un rato? ¡Nyaa Oishi habla vos primero! ¿Por que te quedas callado viéndome eh? ¡Un momento! yo también lo estoy viendo ¡Waa que lindos ojos que tiene! ¿Eh? No, en eso no tengo que pensar ahora aunque… Fujiko me dijo que podría ser que Oishi sienta algo por mi, pero creo que eso es una locura ambos somos hombres y… pero tal vez tiene razón nyaa que hagoo Syuusu tengo miedo de ser rechazado pero es ahora o nunca. – Oishi te te q- qui.-

- ¿Me quieres? – termino la frase por él.

- ¡Eh! S-s. – Musito el pelirrojo.

- No digas más debes estar confundido, ahora más que nunca tenemos que prepararnos para las Nacionales ¿Ne? – Trató de ocultar todo el sufrimiento que le provocaba decir aquellas palabras.

- ¿Ne?, E-este si t-tienes r…ra…zo – No pudo continuar sus mares de océanos estaban empañados en lagrimas. – ¿Me dijo que yo estaba confundido? – Pensó. – Ya comprendí… que no sientes nada por mí… – Lo dijo con un hilo de voz apenas perceptible para el oido humano. Oishi solo logró captar pequeños fragmentos.

- Que bueno que lo hayas entendido, no te pongas triste solo hay que ganar el campeonato y la copa claro esta. –

- ¡AH ACASO NO LO ENTIENDES! – Mientras secaba sus lágrimas con su entreverazo ¿Cómo podía ser tan frío para responderle eso?

- E-Eiji. – Deseaba corresponderle pero no debía.

- Lo único… que te estoy entendiendo… es… ¡Es que te soy menos importante que un trofeo! – Si no gustaba del, si desde un principio lo quiso como un amigo bien podía decírselo y ya estaba, antes de herirlo así.

- Y-yo nunca dije eso. – Se acercó hacía el acróbata, poniendo una mano en su hombro.

- Suéltame. – Y la apartó del. – Deja de mentirme, no más bien ¡deja de mentirte! – Quiso irse del lugar pero sus piernas no le respondían.

Dio en el clavo sintió como si una flecha traspasara su pecho o mas bien dicho su corazón, se estaba mintiendo, estaba ocultando sus sentimientos por un trofeo si uno se pone a pensar en eso; es una copa no es nada más y nada menos que un objeto material pero que no cualquiera puede poseer sin embargo también era su sueño; entonces eso significaba que las palabras de Eiji al que este ultimo sea menos importante que un trofeo ¿Eran ciertas? No definitivamente son dos cosas totalmente diferentes.

- Eiji yo no me miento. – Reflexionó. – Pero si obtuviéramos la copa demostraría el gran empeño que hemos hecho por tantos años para mejorar en lo que nos apasiona ¿Ne? – Lo tomó por ambos hombros.

- Esa copa… el sueño que le prometiste a Tezuka ¿No? Llegar a los nacionales –

El que le prometí a Seigaku y eso te incluye. – Por culpa de su rojizo cabello no podía ver completamente su rostro y necesitaba con urgencia poder vislumbrar sus oceánicos ojos. – Perdóname vos a mí. –

- ¿De que si ya esta todo dicho? Era eso lo que me tenías que decir ¿Cierto? -

- No eso nunca fue lo que tuve en mente para decirte. Tienes razón si me estoy mintiendo –

- ¿Mh? – No le entendía muy bien.

- Mentí al decirte que me importan más los nacionales que vos. – Ya havia que darle fin a todo la gran farsa y enredadera que havia inventado.

- Veo… ¿eh? -

- Te amo. – Se acerco a él para refugiar sus manos en las caderas del menor así como también su cabeza en el cuello de este

- ¿O-Oishi? – Le cayó de sorpresa la reacción tomada por el pelinegro pero ni bien recopilo en su mente las palabras mencionadas por el ojiverde inmediatamente sus manos envolvieron el cuello del mayor y lo atrajo lo más que pudo hacia él para poder sentir ampliamente el contacto de ambos cuerpos.

- Que te quiero por siempre a mi lado. - Se separó un poco para entrejuntar las miradas.

- Eres un baka. – Murmuró. Cuando se dio cuenta ambos labios se encontraban a escasos milímetros.

Fin del flash back

Es una linda historia. – Sonrío por lo bajo.

Nosotros siempre tratamos de mantener en secreto nuestra relación pero nos descubrieron Momo y Ryoma entrando a los vestidores cuando nos estábamos besando.-

- No debió ser una grata sorpresa. – El castaño apoyo su mejilla derecha en la palma de su mano izquierda.

- Imagina la cara que pusieron ajaj ah cierto no debería reírme, el caso es que luego de ello por suerte solo los miembros regulares del Seigaku se enteraron pero no me gusta que ni siquiera ellos lo sepan pero descuida que a ti no te incluyo.-

- ¿Y a qué se debe eso? -

- Es porque eres el mejor amigo de Eiji. –

- Ah veo. -

- Si el rumor de nuestra relación se llegara a propagar más no seria muy agradable para nosotros que digamos, por eso… -

- ¿Por eso? -

- Decidí terminar mi relación con Eiji. -

- ¡¿Qué?!, ¿Cuándo fue eso? -

- Hoy. -

- ¿¡He!? -

- Por eso te pregunté si lo habías visto se lo dije hoy hace un rato ya que por estos alrededores se encuentra la casa del. -

- Ahora que lo pienso es verdad acaso lo fuiste a buscar a su casa. -

- Si, pero ni bien le dije eso se aparto todo lo que pudo de mi por eso lo estoy buscando.-

- ¿Estás arrepentido?-

- No lo se aún, tal vez preocupado no se de lo que es capaz.-

- ¿Y por qué me contas todo esto a mí? – Ahora se sentía aún más culpable por como había tratado a su mejor amigo en un momento donde estaba casi tan mal como él.

- Porque precisamente un sermón muy parecido al que antes le di a Eiji de los Nacionales también se lo mencione a Tezuka. -

- Aquel sermón se trató sobre ganar los nacionales y llevarle el trofeo al Seigaku ¿No?-

- Exacto, por eso tal vez Tezuka estuvo algo serio en estos últimos días, pero… -

- Ya esta bien, ya es suficiente información por hoy. – Sentía un enorme peso sobre su cuerpo si bien físicamente no daba abasto ahora mentalmente estaba destruido ya no sabia que hacer o en quien confiar, no obstante tenía que aclarar las cosas con Eiji y sobre Tezuka no tenía perdón pero al oír las palabras de Syuichiro puede que le haya influenciado en algo indirectamente para que no este con el, aún así ese no era el motivo para que lo tratase de tal forma.

- Syusuke solo te pido una cosa. – Dio paso a levantarse del césped.

- Y encima te atreves a pedirme un favor. – Imito la acción del pelinegro.

- Agacho su cabeza. – Si Tezuka te hirió fue por mi culpa al mencionarle sobre los Nacion-

- Eso no tiene nada que ver el ya sabe actuar por su propia cuenta y sobre Eiji creo que no debería ser yo quien hable primero con él. – Se detuvo para verlo y esperar una rápida respuesta de Oishi.

- Solo se que lo quiero ver cuanto antes, sobre lo que siento ya no se si es lo mismo. –

- Jem, entonces lo amas bueno ve y discúlpate, deja ya el que dirán y preocúpate por tú felicidad y la de la persona que amas. -

Se quedo un instante recopilando en su memoria lo dicho por el castaño y sacando como conclusión - Tienes razón Fuji, gracias. -

Ya por fin pudo retirarse del lugar con sus ojos llenos de lágrimas algo que Oishi no notó, pero una voz hizo que se detenga.

Es verdad que yo le advertí a Tezuka lo mismo que a Eiji con respecto a nuestro sueño, pero hoy me lo encontré y…

Continuara….