CAPITULO 2: SECUESTRO

Tonks escuchó una conmoción afuera de su cuarto. Golpes, gritos, frascos quebrándose. Tonks se levantó y buscó su varita entre sus ropas. No estaba.

-No es posible- murmuró en voz baja, sacudiendo sus sábanas- no pude...haberla perdido-

Levantó la vista, y la encontró en la mesita de noche, junto a donde había estado el reloj de Lupin. Estiró su mano y sintió la varita contra las yemas de sus dedos; pero no pudo tomarla y la varita cayó al suelo.

-Maldita sea- murmuró ella, haciendo un esfuerzo por levantarse.

Al ponerse de pie, Tonks se sintió mareada y se dejó caer de rodillas al suelo. Trató de alcanzar su varita, que estaba bajo la mesita, pero sintió la punta de otra sobre su espalda.

-Levántate con las manos arriba- dijo una voz masculina. Tonks estaba casi segura de haber escuchado esa voz en alguna otra parte.

-¿Quién...?-

-Que te levantes- repitió la voz, y Tonks sintió la varita encajándose sobre su espalda- y que sea en silencio-

Tonks obedeció. No tenía opción. La joven auror se levantó con las manos separadas, y luchando por mantener el equilibrio. La cabeza le daba vueltas. Tonks escuchó pasos y el roce de una túnica junto a ella. Levantó sus ojos, verdes aquel día, y ve encontró cara a cara con una mujer de rostro marcado, párpados caídos y largos cabellos negros bien arreglados, que le apuntaba con su varita a la altura de la frente.

-¿Be...Bellatrix?- dijo Tonks, sintiendo que su pulso se aceleraba, y su corazón latía con dolorosa fuerza- ¿qué...?-

-Es ella, Rodolphus- dijo Bellatrix, sin prestar atención a las palabras de Tonks. La joven sintió que su tío la atrapaba por la espalda. Pero ella no se iba a rendir sin pelear.

-Suéltame...- gritó Tonks, retorciéndose y forcejeando para librarse de él.

-Esos trucos Muggles no te servirán de nada- dijo Bellatrix, quien no había dejado de apuntarla con la varita- ¡Desmaius!-

Tonks perdió la conciencia.

-Vámonos- dijo Rodolphus Lestrange- antes de que lleguen los aurores-

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-Detesto este asqueroso elevador- dijo Sirius, apretando los botones con impaciencia- ¿a qué piso vamos?-

-Cuarto piso- dijo Lupin- Daños Provocados por Hechizos...-

-Y por la propia torpeza de Tonks- rió Sirius- que yo sepa, la chica no puede estar cinco minutos de pie sin caerse sola. Aunque ya verá esa Bellatrix Lestrange cuando la atrape-añadió con verdadero mal humor- lamentará el día que se fugó de Azkaban...-

Lupin sonrió. Él también tenía ganas de golpear a esa bruja. Una nueva sorpresa los aguardaba cuando se abrió la puerta del elevador. Había varias personas congregadas en ese sitio: sanadores, pacientes y aurores.

-¿Aurores?- dijo Sirius- ¿qué sucedió?-

Lupin se encogió de hombros. Una de las pacientes estaba hablando con dos de los aurores.

-La sanadora fue a llevar una poción a la chica de esa guarda- dijo el mago- y llegaron ellos dos, un hombre y una mujer, y le lanzaron una maldición, quebraron la poción y entraron a la guarda...-

-¡Tonks!- exclamaron Sirius y Lupin al mismo tiempo. Pasaron a través de los aurores y de toda la multitud y entraron a la habitación donde había estado Tonks. Lupin vio que todo estaba en orden, salvo que había desaparecido el reloj Muggle y la varita de Tonks.

Un hombre alto y negro los detuvo.

-¡Kingsley!- exclamó Lupin al ver a su compañero de la Orden.

-La encontramos debajo de la mesita- dijo Kingsley, entregándoles la varita de Tonks- no hay ninguna señal de lucha...fueron dos mortífagos, pero creemos que está con vida-

-Ese maldito Voldemort...- dijo Sirius, haciendo el ademán de ahorcar a alguien.

-Volvamos al cuartel general, Sirius- dijo Lupin- Dumbledore tiene que saber de esto-

-Sí, pero no sé si podré esperar a partirle el cráneo a mi querida prima Bellatrix, si ella tuvo algo que ver...-

-Luego te preocuparás por ello- dijo Lupin- ahora vámonos-

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Los mortífagos estaban muy agitados con la presa que acababa de traer el matrimonio Lestrange. La joven auror yacía en el suelo, inconsciente y con las manos atadas a la espalda, y sus pies estaban atados también. Tenía un extraño rubor en sus mejillas que no era sano.

-Si era darle un escarmiento a esa estúpida Orden del Fénix, no era necesario traerla con vida- comenzó Lucius Malfoy a reclamar.

-La hubieran eliminado...- chilló Peter Pettigrew, alias Colagusano, pero a una distancia considerable de los Lestrange.

-Y bien lo tendría merecido la mocosa de sangre mestiza...- agregó Malfoy, quien seguía molesto por el maleficio que la joven auror le lanzó en el Departamento de Misterios.

-¡Silencio!- dijo Bellatrix- el señor Tenebroso nos ordenó traerla con vida, y así lo hicimos. Créeme, Lucius- agregó la bruja, cruzando los brazos de mal humor- que no me causa ningún placer traer a este fenómeno con vida...-

Rodolphus Lestrange no dijo nada, pero su mirada daba a entender que estaba de acuerdo con su mujer.

-¿Y que planes tiene el señor Tenebroso para esta niña?- preguntó McNair con una mirada malévola.

-No tengo la menor idea- dijo Bellatrix- pero no te preocupes, cuando él termine con ella será toda tuya para que le cortes ese cuellito...-

-No antes de que yo le lance un par de maldiciones- añadió Malfoy.

Tonks abrió los ojos débilmente. Se sentía muy mal. Tenía mucho frío y la cabeza le daba vueltas. Lo primero que vio fue a un hombre con cara de rata que la miraba fijamente y, para desgracia suya, sabía perfectamente de quien se trataba.

-Tú...- murmuró Tonks en voz baja.

-Ya despertó- informó Colagusano.

-Vaya, la fierecilla decidió abrir los ojos- dijo Bellatrix con voz de niña- no esperaba que fuera tan sencillo atraparte después de la pelea que diste en el Departamento de Misterios, Nymphadora-

-¡Tonks!- dijo ella, molesta, juntando toda la energía que tenía.

-Te empeñas en usar el nombre de ese asqueroso sangre sucia de tu padre- dijo Bellatrix en el mismo tono- no importa-

Lucius Malfoy la tomó por los cabellos y la obligó a levantar la mirada.

-¿Me recuerdas, mocosa?- dijo Malfoy con desprecio- ¿recuerdas lo que me hiciste en el Ministerio de Magia? Lo pagarás ahora mismo...- Malfoy la soltó y le apuntó con su varita- Crucio-

Tonks dejó escapar un horrible grito de dolor, pero la maldición no duró mucho.

-Espera, Malfoy- dijo Rodolphus Lestrange, deteniendo el brazo de su compañero- recuerda que no podemos arriesgarnos, no sabemos si resistirá esa maldición...-

Tonks cerró los ojos, molesta. Los volvió a abrir con una expresión amenazante. Ahora sus ojos eran de color rojo. Bellatrix se quedó petrificada unos segundos, pero luego sonrió.

-No gastes tus energías en eso, querida sobrina- dijo Bellatrix en su mismo tono meloso- sabemos muy bien que eres una metamorfomaga, y tomamos precauciones... ¡Colagusano!-

Colagusano se acercó con dos gruesos brazaletes negros y se los entregó a Bellatrix. La bruja sonrió y los colocó en las muñecas de Tonks, sin que los débiles intentos de la chica por evitarlo dieran resultado.

Cuando ambos brazaletes se cerraron contra las muñecas de la auror, Tonks comenzó a cambiar de apariencia. Sus cabellos, castaños ese día, se tornaron negros y lacios, rozándole la base del cuello. Sus ojos se volvieron de un color violeta claro y sus facciones se fueron refinando, pareciéndose más a las de la familia Black.

-¿Qué me...?-

-Esta es tu verdadera apariencia, Nymphadora- dijo Bellatrix- esos brazaletes evitan que te transformes o desaparezcas-

Tonks sintió una sacudida en su estómago.

-¿Qué demonios quieren conmigo?- dijo Tonks.

-El señor Tenebroso requiere de tus servicios- dijo Bellatrix- ya él te explicará-

-Gracias por la introducción, Bella- dijo una voz fría.

Tonks sintió un horrible escalofrío al ver la túnica negra que se acercaba. Levantó la vista y vio a Voldemort, con su cara de serpiente y sus despiadados ojos rojos.

-No tienes porque asustarte- dijo Voldemort- solo tendremos una pequeña platica sobre la Orden del Fénix...-

Tonks sintió que Voldemort intentaba entrar a su mente. En su entrenamiento de auror había aprendido Occlumancia, y cerró su mente por completo.

-¿Así que quieres ponerte difícil?- dijo Voldemort- me agradan los retos, y tengo tiempo, pero no me apetece perderlo contigo...-

Tonks siguió con su mirada desafiante.

-Bien- dijo Voldemort- solo quiero saber que contenía la profecía que Harry Potter destrozó la noche en que tú el resto de la estúpida Orden entorpecieron mis planes-

-No lo sé- dijo Tonks con todas sus fuerzas- nadie lo sabe, solo Dumble...- pero no alcanzó a terminar su frase por el agotamiento.

Voldemort rió fríamente.

-Entonces le pediré a Dumbledore que me mande la respuesta- dijo Voldemort- no creo que quiera que esta linda auror sufriera las consecuencias...-

Tonks cerró los ojos y comenzó a toser. La cabeza aún le daba vueltas. Voldemort la miró con sus despiadados ojos rojos y le apuntó con la varita.

-Crucio- siseó Voldemort.

Tonks soltó un pequeño grito de dolor, pero enseguida se desvaneció.

-Bellatrix- dijo Voldemort, y la mortífaga se inclinó.

-¿Sí, mi señor?-

-Estarás a cargo de la chica hasta que Dumbledore me mande la respuesta- dijo Voldemort- debes mantenerla con vida, y no debes permitir que se escape-

-Sí, mi señor- dijo ella.

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-¡Sirius!- exclamó Harry- ¡estás vivo!-

-Así es- dijo Sirius, tratando de sonreír. No lo logró, por el recuerdo de Tonks- ¿qué tal el verano?-

-Genial, no duré más que una semana con los Dursleys. Moody fue por mi enseguida- sonrió Harry, pero su sonrisa se borró al ver la cara de preocupación de su padrino- ¿sucedió algo malo?-

-Muy malo- dijo Lupin, quien venía tras Sirius- fuimos a San Mungo, y Tonks fue secuestrada por los mortífagos...-

-¿Qué?- exclamó Harry.

-... tenemos que avisar a Dumbledore- dijo Sirius.

Harry asintió. Sirius y Lupin prácticamente corrieron hacia la sala de juntas, que estaba vacía excepto por Dumbledore, quien no parecía sorprendido de ver a Sirius con vida.

-¿Qué sucedió?- preguntó Dumbledore de inmediato, al verlos tan preocupados-

-Señor, los mortífagos secuestraron a Nymphadora Tonks- dijo Lupin. Dumbledore se levantó precipitadamente.

-¿La secuestraron?- exclamó.

-Así es- dijo Sirius- todo parece indicar que la necesitaban con vida. Y más les valía...-

-Tal vez querían interrogarla- dijo Lupin.

-O peor- dijo Dumbledore.

-¿A que se refiere?- dijo Lupin.

-No me prestes atención- dijo Dumbledore- tal vez querían utilizarla como rehén, ya que Tom sabe muy bien el gran aprecio que todos tenemos por ella-

-No me importa para qué la querían- dijo Sirius- si alguno de ellos le pone un dedo encima, los mataré uno por uno...-

-Pues si yo fuera tú ya me hubiera puesto en camino, Black- dijo una voz desde la puerta. Era Snape.

-¡Snape!- exclamó Sirius. Era la primera vez en su vida que le daba gusto verlo- ¿tienes noticias de Tonks?-

-En efecto- dijo Snape mirando con placer la angustia de sus dos antiguos compañeros de escuela- pero me temo que son solo para el director...-

Sirius iba a protestar, pero Dumbledore habló primero.

-Severus, te ruego que lo digas frente a ellos- dijo Dumbledore- Sirius es su tío, y Remus su amigo-

-Bien- dijo Snape algo molesto- la chiquilla está con vida, a salvo, en el actual escondite del señor Tenebroso. Debo decir que es muy buena en Occlumancia, porque cerró su mente al señor Tenebroso y no reveló ningún secreto de la Orden. Le pusieron los brazaletes negros para evitar que se transforme. Se negó a responder las preguntas que él le hizo y eso le costó una maldición cruciatas...-

Sirius dejó escapar una exclamación vehemente, Lupin frunció el entrecejo de una manera más amenazante que cuando es transformado en hombre lobo, y Dumbledore tuvo un destello de rabia en sus ojos.

-Ahora está a cargo de Bellatrix Lestrange- añadió Snape- tiene órdenes de mantenerla con vida-

-Yo iré por ella- dijo Sirius- tengo que decirle un par de cosas a Bellatrix...-

-Y yo voy contigo- dijo Lupin.

-Quédense, los dos- dijo Dumbledore- no hagan nada precipitado. Esto tenemos que planearlo con cuidado...-

-Pero...- comenzaron los dos.

-Pero nada- dijo Dumbledore- confíen en mí, la sacaremos de ese sitio...Ahora, ¿podrían hacer favor de esperar abajo? Creo que a Harry y a los otros les dará mucho gusto verte, Sirius-

Sirius y Lupin salieron a regañadientes, dejando a Dumbledore a solas con Snape.

-Severus- dijo Dumbledore- ¿tú sabes porqué secuestraron a Nymphadora Tonks?-

-Me temo que sí, señor- dijo Snape- quiere conocer el contenido de la profecía, y a la chiquilla se le escapó decir que usted es el único que lo sabe...-

-Ya veo- dijo Dumbledore, poniéndose de pie- debo hallar una forma de engañarlo sin que Tonks sufra las consecuencias. ¿No se les ha ocurrido elaborar la poción Kafka?-

-No señor- dijo Snape, y Dumbledore suspiró aliviado.

-Bien, Severus, te agradezco mucho tu información-

-Una cosa más, señor, y que no quise decir delante de Black- dijo Snape- Tonks está aún muy débil y sigue enferma-

Dumbledore abrió su alacena, sacó una botellita con un líquido rojo y se la dio a Snape.

-Dáselo- dijo Dumbledore- porque no creo que los mortífagos se preocupen mucho por ella...-

-Sí, señor- dijo Snape, y salió de la sala con cara de fastidio. No le hacía ninguna gracia tener que arriesgarse por una sobrina de Sirius Black.

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CONTINUARÁ...

Para quien preguntó, Tonks es al menos cinco años mayor que Harry, así que debe ser como 15 años menor que Sirius, Remus y James (según mis cálculos).

¡Gracias por sus reviews!

Abby L.