CAPÍTULO 6: EL DEVORADOR DE MEMORIAS
Sirius permaneció inmóvil al ver a su amigo, convertido en hombre lobo y a punto de atacarlo. Sabía que si se convertía en perro, Lupin no le haría daño. Pero no podía arriesgarse, Tonks seguía ahí, y no podía defenderse ella sola, sin varita y en el estado en que se encontraba.
Tonks, por su parte, miraba la escena sin poder creer lo que estaba sucediendo. Sirius, el mismo Sirius que había caído detrás del velo en el departamento de Misterios, estaba vivo. Tras él había llegado Lucius Malfoy, uno de los mortífagos que la habían amenazado un rato antes, y encima de todo, un hombre lobo también entró. La cabeza le daba vueltas, y Tonks miraba a los tres con miedo.
Sirius seguía helado. Malfoy no se movió tampoco, pero estaba sonriendo.
-Hasta aquí quedaron los dos, Black- dijo Lucius Malfoy, apuntándolo con la vara- yo no tengo más que desaparecer, en cambio, tu sobrinita no puede desaparecer, está muy débil por los brazaletes que le pusimos- y diciendo esto, lanzó un rayo de luz roja al hombre lobo, sin duda para azuzarlo, y desapareció.
El hombre lobo se enfureció y rugió con más fuerza, antes de lanzarse contra ellos. A Sirius no le tomó más de medio segundo decidir que era lo que iba a hacer. Corrió hacia Tonks, la alzó en sus brazos tan pronto como pudo y corrió hacia una esquina, donde la depositó. Luego se convirtió en el gran perro negro, y se interpuso entre la chica y el hombre lobo.
La batalla comenzó. Sirius atajaba a Lupin, y no le permitía acercarse a Tonks. La chica miraba todo eso, asustada. Si al principio creía estar muerta, o soñando, ahora estaba segura de que todo lo que estaba viendo era muy real.
Los dos contrincantes ya habían revuelto todo el sótano, y la bandeja en la que había estado cayendo gota a gota la sangre de Tonks se había volteado y ahora la sangre multicolor estaba esparcida. Un momento después, Tonks vio como Sirius era lanzado con fuerza contra la pared y recobrar su forma humana. Su tío dejó de moverse.
-Sirius...- murmuró Tonks, tratando en vano de ponerse de pie para ir hacia él. Un gruñido la regresó de golpe a la realidad, pues tenía que ocuparse de otro asunto.
El hombre lobo comenzó a acercarse a ella. Tonks se deslizó hacia atrás hasta pegar su espalda contra la pared, mientras Lupin seguía avanzando hacia ella. El licántropo le mostró sus agudos dientes.
-Remus, no...- dijo Tonks, aunque inmediatamente después le pareció tonto. Sabía bien que un hombre lobo no reconocía amigo o enemigo. No podía desaparecer. Estaba perdida.
En ese momento, algo extraño ocurrió. El hombre lobo dejó de rugir y se quedó inmóvil, mirándola. Segundos después Sirius volvió a convertirse en el perro negro y se lanzó contra el hombre lobo. Esta vez fue el licántropo quien chocó pesadamente contra el suelo, y cayó justamente en el pequeño charco de sangre multicolor, y se quedó inmóvil. Sirius volvió a su forma humana.
-Tonks, ¿estás bien?- le preguntó Sirius. Ella asintió.
-Sirius, ¿qué le pasará a Remus?- preguntó ella con lágrimas en los ojos.
-Estará bien- dijo Sirius- Lunático ha tenido peores noches...-
El hombre lobo volvió a moverse. Y algo extraño ocurrió. Lentamente, Lupin dejó de ser hombre lobo y retomó su forma humana, a plena luz de luna.
-¿Qué... qué me sucedió?- dijo Lupin, poniéndose de rodillas y mirándose las manos.
-Increíble- dijo Sirius, dejando a Tonks para caminar hacia él y ofrecerle su mano. Lupin la aceptó y se puso de pie con dificultad.
-Fue su sangre- dijo Lupin, mirando la sangre multicolor esparcida en el suelo- su sangre me permitió volver a la normalidad...-
Sirius y Lupin se volvieron hacia Tonks, pero no sonrieron. En esos breves segundos en los que se distrajeron, aparecieron dos hombres encapuchados junto con Tonks. Malfoy y Avery.
-Mira nada más que suertudos, Avery- dijo Malfoy, mientras que Avery levantaba a Tonks- menos mal que esta pequeña sigue con vida, después de que arruinaron la sangre que le habíamos extraído, al menos con ella obtendremos un poco más...-
-No te atrevas a tocarla- dijo Lupin, apuntándole con la varita. Sirius hizo otro tanto.
-No- dijo Malfoy, apuntando a Tonks con la varita- no se atrevan ustedes a detenernos-
-¿Recuerdas, Sirius?- dijo Avery, con una sonrisa maligna-¿cómo en los viejos tiempos?-
x-x-x FLASHBACK x-x-x
-¿Qué dicen las reglas sobre eso, Lily?- preguntó James Potter, empuñando su escoba.
-En ninguna parte dice que no puedas- dijo Lily Evans, revisando su libro de reglas del Quiddich- si puedes usar anteojos...-
-¿No estarán planeando hacer trampa, par de pichones?- dijo Sirius, colocándose en medio de los dos. James lo apartó con un leve codazo- me sorprende de ti, Lily-
-Claro que no- dijo Lily- solo revisaba las reglas. En el juego de semifinal, ¿recuerdas a aquel chico de Ravenclaw de trató de engañar a James? Llevaba un reloj muggle que podía confundirse con la Snitch... pero desafortunadamente en las reglas no hay nada que prohíba el uso de relojes u otras cosas de metal...-
Sirius silbó por lo bajo.
-Por poco pierden ese juego, hermano- dijo Sirius, palmeando su espalda- pero fue muy ingenioso tu movimiento para recuperarte-
-Y peligroso- añadió Lupin- casi caes de tu escoba...-
-Ya, Lunático, no es para tanto- dijo James.
Peter estaba con ellos en los terrenos de Hogwarts, en un día muy soleado y con un pasto impresionantemente verde. Faltaba un par de horas para el juego final de la copa de Quiddich, y James estaba algo nervioso. Lily le revolvió los cabellos cariñosamente.
Los cinco la pasaban muy bien cuando de pronto llegó un grupo no muy agradable. A la cabeza iba el capitán del equipo de Quiddich de Slytherin, Rodolphus Lestrange. Junto a él venía la prima de Sirius, Bellatrix Black, con un aire de soberbia que solo ella podía tener. Detrás venía Snape, Avery, Rosier y Wilkes.
-Vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí- dijo Bellatrix con sarcasmo- si es el club de James Potter el perdedor...-
-¿Cómo se hacen llamar, Severus?- dijo Rodolphus Lestrange- "Los merodeadores". Que nombre tan ridículo...-
-Vaya- dijo Sirius a su vez- veo que nuestro buen amigo Snivellus ya se ha encargado de introducirnos a todo el gallinero de Slytherin-
Snape sacó su varita y apuntó con ella a Sirius. Como respuesta, tanto Sirius como James hicieron lo mismo, apuntando hacia Snape.
-Te he dicho cientos de veces que no me llames así- siseó Snape.
-Bueno, eres cien veces más valiente ahora que estás rodeado de tus amiguitos, Snivellus- dijo James.
-Te voy a enseñar, payaso presumido...- dijo Snape.
-Ven acá- dijo a su vez James, apartándose un poco de Lily. Ella se acercó a él y lo tomó del brazo.
-No, James- le dijo en voz baja.
-Tal vez deberías escuchar a la sangresucia, Potter- dijo Bellatrix con voz infantil- no querrás salir lastimado antes del juego ¿verdad?-
James parecía dispuesto a pelear, pero Lily volvió a jalar su brazo.
-No lo hagas, James- le dijo Lily- ¿qué no lo ves? Es un truco asqueroso para que te castiguen y no juegues-
James no se movió. Se limitó a mirar con odio tanto a Snape como a Bellatrix, hasta que Rodolphus Lestrange se interpuso entre James y la última.
-Cuidado con lo que haces, Potter- dijo Lestrange con odio. Lupin alcanzó a ver que sacaba su varita del bolsillo de su túnica, y que James no se había percatado de ello.
-¡Buen día, profesor Dumbledore!- exclamó Lupin en voz alta.
Los Slytherins se volvieron, asustados, pero pronto se dieron cuenta que habían sido engañados.
-¿Por qué tan nerviosos, Lestrange?- dijo Lupin con sarcasmo, alzando las cejas.
-Son unos miedosos, tú y tu grupito, Lestrange- dijo Sirius- lo siento, Snivellus, creo que ellos tampoco podrán protegerte...-
Ambos grupos ya iban a comenzar a pelear, cuando Lily se interpuso.
-Ya basta con todos- dijo Lily- ahí viene la profesora McGonnagal, y si no se comportan, le diré que estaban peleando-
Los Slytherins se miraron entre ellos, y al parecer decidieron retirarse por el momento.
-Te veré en el juego, Potter- dijo Rodolphus Lestrange entre dientes- no saldrás vivo de ahí...- y se fue de la mano de Bellatrix. Los otros lo siguieron.
Lily le echó una mirada de advertencia a James, pero Sirius la ignoró y con su varita intentó hacer tropezar a Bellatrix, pero falló y fue Avery quien tropezó y rodó varios metros hasta caer en la orilla del lago.
Los Slytherins se volvieron, pero Sirius puso su mejor cara de inocencia.
-Avery, deja de payasear y vámonos- dijo Lestrange- tenemos un juego que ganar-
Avery lanzó una mirada de odio a los merodeadores, pero éstos lo ignoraron. Los Slytherins se fueron.
-Sirius, fuiste tú- dijo Lily.
-Ya, Lily, no me regañes- dijo Sirius, poniendo los ojos en blanco. James no decía nada, solo reía por lo bajo. Lily suspiró.
-¿Algún día cambiarán ustedes?- preguntó Lily.
-No- dijeron James y Sirius al mismo tiempo.
-Me alegro- sonrió Lily.
Esa tarde, Gryffindor ganó la copa de Quiddich después de que James Potter atrapó la snitch, y festejó con Lily y sus dos amigos más especiales: Sirius y Lupin
x-x-x FIN DEL FLASHBACK x-x-x
-Te lo advierto, Avery- dijo Sirius, sus ojos brillando de furia.
-No, Black, YO te lo advierto- dijo Avery sin dejar de apuntar a Tonks con su vara- retrocede, o tendré que desobedecer las órdenes del Señor Tenebroso...-
Ni Sirius ni Lupin se movieron.
-Así está mejor- dijo Malfoy- ahora...-
Pero una explosión lo interrumpió. Moody y Kingsley acababan de llegar, y ya estaban en el sótano. Los dos mortífagos estaban tan sorprendidos que no notaron cuando Sirius los atacó y Lupin se lanzó contra ellos y les arrebató a Tonks.
-¡Regresa a ese fenómeno!- bramó Avery.
-Por supuesto que no- dijo Sirius, rechinando los dientes- te haré pagar por lo que le hiciste a Tonks...- Sirius no dejaba de apuntarlo con la varita, tampoco Lupin, Moody o Kingsley.
Malfoy y Avery se miraron entre ellos, y se dieron cuenta de que estaban perdidos. En ese momento alguien apareció y los detuvo. Era Dumbledore. Con un movimiento de su varita, los dos mortífagos desaparecieron.
-Dumbledore!- exclamó Moody- ¿qué haces aquí?-
-Detenerlos- dijo Dumbledore- aún no es tiempo para esto...-
-¿A dónde los mandaste?- preguntó Kingsley.
-De vuelta a Azkaban- dijo Dumbledore- junto con los otros mortífagos que los vieron aquí esta noche...- el mago dejó una piedra en el suelo y se incorporó- ahora, volvamos a Grimmauld Place-
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Segundos después, ya estaban de vuelta en una de las habitaciones más grandes de la casa de Sirius. Moody y Kingsley se disculparon y volvieron a sus asuntos.
-Ahora, Sirius, es hora de que vuelvas a esconderte- dijo Dumbledore- pero esta vez también te esconderás de la Orden...-
-¿De qué hablas?- dijo Sirius.
-Sirius, no moriste al caer tras ese velo, pero nadie lo sabe...- dijo Dumbledore.
-¡Cómo no!- exclamó Tonks, ya repuesta- lo estoy viendo...-
-Sí, pero lo olvidarás- dijo Dumbledore, sacando otro cristal como el que había dejado en la mansión Riddle.
-¿Porqué?- preguntó Lupin.
-Oh, es un asunto delicado, pero ya lo sabrán al final- dijo Dumbledore- no te preocupes, Remus, la sangre de Tonks te dio un disfraz humano temporal. La próxima luna llena serás un hombre lobo de nuevo.
-Eh, bien...- dijo Lupin, aún sin soltar a Tonks.
-Bueno- dijo Dumbledore- este es el punto en el que olvidarán todo. Aún los que no están presentes lo harán... solo Sirius tendrá memoria de lo ocurrido desde que los mortífagos entraron a San Mungo-
-Espera- dijo de pronto Lupin- hay algo que debo hacer primero...-
-Por supuesto- dijo Dumbledore, poniéndose de pie- Sirius, ¿me sigues?-
Sirius lo imitó y salió de la habitación tras Dumbledore, dejando solos a Tonks y Lupin.
-Vaya que fue un día extraño- murmuró Lupin, mirando la luna llena que aún brillaba a través de la ventana.
-Y que lo digas- dijo Tonks, bajando la mirada.
-Tonks, yo...- comenzó Lupin- de verdad tuve mucho miedo de perderte...-
-Y yo de no volverte a ver, Remus- dijo Tonks. Luego bajó la mirada. ¿Ella, una auror, tuvo miedo? Sí, en la presencia de Voldemort, al sentir en su cuerpo la maldición cruciatus, al creer que iba a morir y no iba a volver a ver a Lupin, al creer que no había esperanza para ella... sí, tuvo miedo.
-Ya todo pasó- dijo Lupin, acomodándola en la cama y arropándola. Comenzó a acariciar su rostro.
-¿Remus?- dijo Tonks.
-¿Sí?- dijo Lupin.
-Vamos a olvidar todo esto, ¿cierto?- dijo Tonks tristemente.
-Así es- dijo Lupin, tomando el mentón de la joven para poder mirar sus ojos- pero algún día lo recordaremos. O tal vez Sirius nos lo recordará-
Tonks sonrió, sabía que Sirius estaría espiando, y escuchó un par de golpes fuera.
-Creo que ya se fue- dijo Tonks.
-Antes de olvidar este momento- dijo Lupin- hay algo que quiero decirte, mi ninfa-
-¿Qué es, Remus?- preguntó ella.
Como respuesta, Lupin se inclinó hacia delante y la besó con cariño. Ella también se inclinó hacia delante y rodeó con sus brazos el cuello de él. Cuando se separaron, ella sonrió.
-Sabe a... chocolate- dijo Tonks.
Lupin sonrió.
En ese momento, Dumbledore decidió que ya era hora. Con la punta de su varita tocó el cristal que había sacado.
-El devorador de memorias ha sido activado- dijo Dumbledore.
En ese momento, Harry volvió al número 4 de Privet Drive con sus tíos, Ron a la madriguera y Hermione a su casa con sus padres muggles. Tonks estaba en San Mungo, esperando que la sanadora le llevara una poción para bajarle la fiebre, y Lupin compró un ramo de flores para llevarle. Snape seguía espiando para Dumbledore.
Solo Sirius y Dumbledore escaparon del devorador de memorias.
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Al día siguiente Tonks salió de San Mungo, completamente curada. Molly Weasley la invitó a pasar un tiempo en su casa, pues los padres de Tonks habían salido del país. Y fue cuando Remus Lupin fue a verla.
-¿Cómo te sientes ahora, Tonks?- dijo Lupin.
-Mucho mejor, gracias- dijo Tonks sin mucho ánimo.
-¿Aún te sientes mal por lo ocurrido con... Sirius?- dijo Lupin.
-¿Acaso crees que no?- dijo ella.
-Lo siento- dijo Lupin.
-No hay problema, Remus- dijo Tonks.
Los dos se quedaron en silencio un momento. Luego fue Tonks quien comenzó a hablar.
-Remus, hay algo que siempre quise decirte- dijo ella- yo...-
-Ya sé a donde va esta conversación, Tonks- dijo Lupin- no necesito escucharla. No quiero hacerte daño...-
-Pero yo te quiero- dijo Tonks. No quería, pero había comenzado a llorar.
-No llores, Nymphadora- dijo Lupin- es lo mejor para ti...-
-Remus, lo digo de verdad- dijo Tonks, mientras su cabello color rosa cambiaba drásticamente a un tono grisáceo- de verdad te quiero...-
-Tonks, soy demasiado peligroso para ti- dijo Lupin- soy demasiado viejo, y soy pobre...-
-Pero yo...-
-No es posible, Tonks- dijo Lupin, levantándose- esto no es posible. Yo también te... tengo un cariño muy grande, por lo mismo te repito que no-
Tonks ya no dijo nada. Se echó a llorar mientras repetía el nombre "Remus" una y otra vez. Lupin salió de la habitación y cerró la puerta con cuidado mientras la oía sollozar.
-Yo también te quiero, pequeña ninfa- murmuró Lupin en voz baja- entiende que esto lo hago precisamente porque te quiero...- y salió de la Madriguera.
Minutos más tarde, Molly Weasley encontró a Tonks dormida en su habitación, con los ojos empapados de lágrimas.
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FIN
Sí, así termina esta pequeña historia. La continuación ustedes ya la conocen. Muchas gracias por todos sus reviews, espero que les haya gustado. Hasta la próxima historia.
Abby L. / Nona
