Bueno, antes que nada, quiero aclarar que de no ser por las maravillosas ideas de Paloma, o Zafiro o ZafiroPotter, este fic todavía no tendría final, no uno tan adecuado... GRACIAS!... Gracias paloma por siempre leer, criticar y tirar ideas de mis fics!... Desde mis principios que debería habértelo agradecido!... GRACIAS!...

Ahora ruego que disfruten el epílogo tan requerido por los lectores a los que les agradó este "one-shot". Beso!...

Epílogo:

Ya hacía un año desde la partida de Harry en busca de los horcruxes (N.a: Shit nunca se como se escribe .) y si, inevitablemente Ron y Hermione lo habían acompañado desde un principio, cosa que él había intentado evitar por mil medios diferentes pero le fue imposible ya que sus amigos eran extremadamente tercos.

Al año de su partida, a Hermione se le hizo extremadamente necesario volver a Londres ya que había sido notificada del grave peligro que corría su familia. Ron se vio tentado a acompañarla, y Harry insistió en esto, pero Hermione se negó rotundamente ya que quería que lo cuidara a Harry tanto como estuviera en sus manos, y él así hizo, tal y cual ella se lo pidió, ya que aún seguía siendo su novia. Ella, antes de irse le prometió que de volver él, jamás se alejaría de su lado, y él le juró que volvería siempre y cuando ella lo esperara todo lo que fuera necesario, y de ser así, a su regreso, se casarían. Ambos cerraron el trato con un gran beso despidiéndose así.

Sin embargo, no fue tanto el tiempo que los separó, ya que cierto día, y luego de dos años de que Hermione los abandonara, Ron y Harry se enteraron que, de echo, la madriguera había sido atacada por mortífagos llevando así a media familia Weasley a San Mungo y gravemente heridos. Harry también se vio tentado a volver ante este ataque, pero por un lado se quedó tranquilo al saber que no había sido Ginny ya que esta estaba de viaje de estudios por el Caribe, a esto, se le sumó también el echo de que el sentimiento de responsabilidad crecía en él. Sabía que él era el único responsable y hasta quizás capacitado para matar a Voldemort.

Como Hermione, Ron partió con destino a Londres pero sin intención, aún, de cumplir su promesa ya que no se encontraba seguro, ni ella, ni él y mucho menos lo harían estando juntos.

Ya habían pasado cinco de su partida y la de sus amigos, cuatro de la separación de Hermione y dos de la separación de Ron. Luego de este último suceso, Harry, tras dos años de búsqueda del, ahora, último horcrux, por fin lo había logrado. Tras dos años de aventura solitaria, por fin había acabado con Tom Riddle y su estúpida identidad encubierta; Voldemort. Al borde de la muerte y a último momento, Harry había conseguido causar el fin del alma (dividida en partes) de Voldemort.

Harry, ya por fin liberado de su propia conciencia, y feliz por primera vez consigo mismo y con su existencia, tomó como primer objetivo a realizar el regreso a Londres y con ello a su amada... Ginny.

Cuando llegó, aún sin creer como, a donde al parecer, antes se encontraba la madriguera, toda la felicidad que acumuló desde su grandiosa hazaña hasta ese momento, se esfumó solo al ver los restos de dicho hogar, carbonizados. Unos minutos se quedó parado mirando, sin poder creer su suerte. Sabía del ataque, pero eso... La casa... ¿Dónde?... No entendía nada. Se dejó caer sobre la hierba, recostándose en ella.

Con el sol encima suyo obligándolo a cerrar los ojos, se dejó relajar por la brisa. Quería que todo aquello que ahora lo agobiaba, se esfumara con el viento, y en cada suspiro. Lamentablemente lo único que ahora podía levantarle el ánimo era la precedencia de esos restos, ahora carbonizados. Eso y...

-Es una pena ¿no?... Era linda casa... Aquí pensaba vivir el resto de mi vida...- Harry abrió los ojos y se incorporó. Al divisar quien era se levantó de un salto. Su amigo Ron, se encontraba parado a su lado con las manos en los bolsillos y media sonrisa en sus labios.

-Que me maten ahora si es real lo que ven mis ojos!...

-Merlín no!!... que soy real y quiero que tu lo sigas siendo- Se miraron y... no esperaron más, se abrasaron.

-No sabes cuanta falta me hiciste estos dos años amigo!

-No me gusta reconocerlo, pero tu también... Tengo que agregar que me preocupaste demasiado...

-¿Y Hermione?... Ella esta...?

-Si, está bien... Meses antes de que terminara todo fue atacada, pero... ahora evoluciona favorablemente... La llevé a vivir conmigo para proporcionarle el cien por ciento de mi tiempo, o más si le es necesario!...

-¿Ya...?

-No... Queríamos esperarte para casarnos...- él fue capaz únicamente de sonreír.

-Dime... ¿qué pasó aquí?

-¿Te acuerdas del ataque por el cual volví?... Culminó así!... Es una verdadera pena!

-¿Están todos bien?...

-Por suerte si!... Mis padres fueron internados por seis meses, pero... por suerte ya volvieron a la normalidad... solo que, sin casa... O sea, si tienen, pero ya sabes... no es lo mismo

-Es lógico...

-Vamos a casa, este lugar me deprime!

-De acuerdo...

Harry no quería ser maleducado al preguntar por Ginny, ya que de saber donde estaba iría corriendo en su búsqueda, pero quería antes ponerse al día con las noticias de hace cinco años que desafortunadamente no pudo vivir. Tras dos días compartidos con los Weasley (los padres de Ron) y ya al día, por fin preguntó por lo que añoraba recuperar... el amor.

-Ron... Es indispensable que te pregunte... no me aguato más!... Necesito saber donde está tu hermana, que es de su vida, si está casada, donde vive!!... Dime algo!!- Ron sonrió

-Hasta que aflojaste!... Ya pensé que la habías olvidado!...

-¿Olvidarla?... Es lo único que recordaba de Londres...

-Te daré una dirección... Allí vive actualmente...

El sol se estaba poniendo... Una hermosa casa, grande en si, con un extenso patio y columpios colgados de un árbol, formaban el escenario espectacular de una película de amor. Él caminaba por una calle despoblada y angosta, pero muy cálida. Del ventanal pudo divisar... niños corriendo y... ahí estaba ella, corriendo a los niños, tan bella, o más si era posible, de cómo Harry la recordaba.

La pelirroja tomó a uno de los tres niños y lo alzó. Ambos reían. Harry sonrió. Pero, su mente comenzó a trabajar, y luego deseó que jamás hubiera sido así, ya que cayó en la cuenta de que esos niños eran... eran...

-¿Sus hijos?- dijo incrédulo- No puede... no puede... no puede ser!!...- Unas lágrimas algo escondidas, rodaron por su mejilla- Ya entiendo...- De pronto ella miró por la ventana, lo vio, la vio.

Ella se acercó a la ventana, lo vio parado. Él sabía que era mejor correr, pero sus piernas no querían responder. Ella apoyó sus dos manos en la ventana y sonrió. Unas lágrimas rodaron por sus mejillas. Lo saludó agitando una mano, y con la otra secando sus lágrimas. Él solo sonrió forzado. Ginny le moduló un "hola".

Sus piernas por fin reaccionaron. Lo más tranquilo dio media vuelta, dándole la espalda, a lo que ella se extrañó. Ni bien juntó coraje, comenzó a correr, lejos... lejos de aquella ventana que había arruinado sus sueños. Ginny quedó perpleja, pero no por mucho. Abrió la puerta y comenzó a correrlo veredas abajo.

-Harry!!... Harry detente!!- Le gritaba pero sin provocar más que daño en él.

Llegaron a un parque, increíblemente, Ginny casi lo alcanzaba. Pero tropezó si querer, lo que la aventó sobre Harry y cayeron uno encima del otro sobre la ladera de una colina. Dieron al menos tres vueltas abrazados hasta que por fin se detuvieron. Ginny quedando sobre Harry.

-Volviste!...- Ella lo miró divertida y le sonrió. Fue entonces cuando ella lo notó- ¿llorabas Harry?- Se levantó con dificultad sacudiéndose y extendiéndole la mano para que se ayudara. Él la tomó y se levantó. Se miraban con tanto amor. Fue ella quien comenzó a llorar ahora- Como lo prometiste... Estás aquí!...

-Si... yo cumplí...

-No tienes idea cuanto te extrañé!- Ella lo abrazó con fuerza pero él la separó duramente- ¿qué...?

-No me hagas esto Ginny!... No!

-¿Hacer que?

-Tu ahora tienes tu vida...

-¿vida...? ¿qué...?

-No puedo creer que rompieras tu promesa...

-¿Por qué dices eso?

-Dijiste que me esperarías!...

-Y lo hice!!...

-¿Qué fue lo que vi?

-No lo sé... tu dime, ¿qué viste?

-Te vi con esos niños!... Tus niños...

-¿mis...? ¿Mis niños?... Harry tengo 21 años... Crees que soy capaz de tener tres hijos?

-Yo... no...

-Ese es me actual hogar, pero no es mi familia...

-¿qué?

-Es una pareja que me contrató para cuidar a sus hijos por la mañana... Y por otro lado so amigos, es por eso que vivo ahí... De echo- pensó- Merlín!!... LOS DEJE SOLOS!... CON LA PUERTA ABIERTA!!- Comenzó a correr de vuelta- Vamos Harry!!... Mira lo que me hiciste hacer!!...

-Pero entonces...

-VAMOS CORRE!!... HABALAREMOS EN LA CASA!!- Le tomó la mano y corrieron veredas arriba.

Una vez que llegaron a la casa, entraron y se fijaron de la presencia de los niños y que estuvieran bien... En efecto así fue. Se disculpó con ellos, presentó a Harry, y luego les preparó una merienda. Tras hacerlo merendar, los llevó a jugar al living así Harry y ella podrían hablar en la cocina mientras tomaban unos refrescos.

-Entonces...- Dijo Harry sentándose tras verla sentarse a ella- Tu no estas casada...?

-Ni mucho menos!!...

-Es un alivio!

-¿Me creías capaz de romper nuestra promsa?

-No lo sé... no por ti- aclaró rápido- Pero... Pasaron cinco años, y, hubo un momento en el cual me dieron por muerto... además eres una chica hermosa y yo...

-Sabes?...- Lo interrumpió- Si te dieron por muerto, pero por más que intentaban convencerme de ello para formar mi propia familia, nunca lo pude creer... Hermione misma llegó a creerlo así... Cuando estaba a punto de convencerme de tu muerte e intentó hacerme conocer a un muchacho (al que por cierto jamás conocí pero jamás aceptaría), volvió Ron, y con él, noticias tuyas!... Fue entonces cuando la esperanza que había perdido día a día durante tres años, la recuperé en cinco minutos... Jamás renuncié a ti...

-Y... entonces... ¿Qué pasará con nosotros?

-Solo aquello que quieras que pase...

-Pues si depende de mi... me escaparía contigo ahora mismo para cumplir ese deseo que tuviste años atrás... pero...- Se acercó a besarla.

-Tia Ginny, Tia Ginny!!- Entraron los niños a la cocina

-...Tienes obligaciones...- sonrió Harry continuando la frase.

-¿Qué sucede niños?

-Queremos jugar...

-Pues... yo tengo una idea mejor... que tal si van a elegir sus mejores ropas y ahora los baño, en unas horas llegan sus padres y dijo que los llevarían a comer afuera!!

-SIII!!- Los niños salieron corriendo escaleras arriba.

-Lo siento...

-Esta bien... aquí el que está fuera de lugar soy yo!... Como te quieren!

-Y yo los adoro!!

-Serías una madre ejemplar...

-¿Tu crees?

-Seguro...

-Pues solo me falta algo...

-¿Y que es?

-Un padre dispuesto a pasar el resto de su vida conmigo y los hijos que tengamos juntos...

-Y... ¿hay que anotarse en algún lugar?

-Solo aquí!- Señaló su pecho, más exactamente donde se encuentra el corazón- Pero tu eres el único de la lista, y siempre estuviste en ella...

-O sea que ese puesto es mío?

-Solo falta algo!

-¿qué?

-Una firma que selle el contrato...

-Y donde firmo?

-Aquí!- señaló sus labios. Él se acercó lentamente. Si, había esperado demasiado para por fin besarla, pero quería disfrutar aquel beso.

Pasado el año, Harry bajó del auto y le abrió la puerta a su embarazada mujer pelirroja. Ella bajo elegantemente.

-Mantenga cerrados sus ojos señora Potter!... Dios me encanta llamarte así!- Ella sonrió al igual que él- Dame tu mano y, no hagas trampa.

Ella ofreció su mano, y él la dirigió unos pasos delante de donde había descendido del vehículo. La detuvo. Era un hermoso día soleado, cálido pero no pesado. Ambos se encontraban allí solos. Él, como toda su vida, un reconocido hombre por derrotar al señor oscuro, y ella, una mujer embarazada de cinco meses más famosa aún por ser quien atrapó con sus encantos, al "niño de oro".

-¿Estás lista?

-Si...

-Ábrelos...- Ella obedeció. Me resultaría imposible explicar la expresión al ver su antiguo hogar, que recordaba carbonizado, ahora nuevamente de pie y más hermoso que nunca. Harry sonreía feliz al verla llorar emocionada- Feliz aniversario mi amor!- Ella lo miró aún con lágrimas en los ojos y lo abrazó.

-Gracias...! Gracias por estos últimos días de enorme felicidad!... Gracias por ser todo lo que siempre soñé!... Gracias Harry por ser tan... Potter!- sonrió- Te amo!... Te amo mucho más de lo que puedo expresarte!

-Créeme que te creo... Me pasa exactamente igual!- Le sonrió- Te amo...

-Yo te amo!...- Sentían que jamás se cansarían de decirse esas palabras, una y otra y otra vez...

AHORA SI, FIN!

Gracias por la participación exclusiva de PALOMA!!

Si no fuera por ella, todavía me estaría rascando la

Cabeza, pensando un final adecuado para esta historia...

A mi me gustó, ahora opinen ustedes!...

Besoo!

DiaBliTa