6º capitulo¿Una proposición indecente?
Cuando llegaba a la aldea depositó a Kagome en el suelo y esta pudo ver lo que Sessomaru ocasiono solo par raptarla, las casas estaban destruidas, muchos aldeanos estaban heridos, el paisaje estaba desolado.
Sipo al ver a Kagome salió corriendo para abrazarla al igual que Sango y Miroku. Todos sonreían al ver que la chica estaba bien, que no la habían lastimado ni siquiera tenia un rasguño. Todos se preocuparon mucho por ella.
Ya había pasado mucho tiempo desde que Sessomaru la rapto, todo era distinto, se sentía segura aunque recordaba perfectamente las ultimas palabras de el hacia ella "esto no se quedará así" cada vez que recordaba aquella frase se estremecía. Inuyasha la miraba con ojitos dulces cosa que a ella la encantaba, le gustaba mucho la nueva faceta de el, ahora la besaba mas a menudo, no como antes que apenas rozaba sus labios y siquiera quería tocarla. Entonces Inuyasha se acercó a ella y la abrazó, acerco su cuerpo al suyo para que entre ellos no pasara ni una pizca de aire y poseyó sus labios con una suavidad y pasión que antes no ejercía sobre ella. Inuyasha se sentía hambriento de Kagome, no podía despegarse, sentía que todo su cuerpo deseaba tocarla, hacerla estremecer con el simple contacto de su piel, ahora ese sentimiento era muy grato ya que sabia el porque de sus "señales" sabia que sería la mujer con la que formaría una familia y con la que pasaría el resto de sus días.
Lejos de allí Koga seguía muy disgustado por la información que traían sus lobos, le decían que Inuyasha proclamaba ser el dueño de Kagome y que andaban como dos locos enamorados y que ya no disimulaban ante nadie, incluso se atrevían a asegurar que Kagome ya era la mujer de el perro. Esto ultimo hizo que Koga se levantara del asiento y se pusiese a andar por toda la cueva como alma que lleva el diablo, se sentía solo….. Decidió que sería mejor olvidarla y cumplir la promesa que un día le dio a Ayame. Sus compañeros lo miraban con algo de miedo ya que nunca lo vieron así. Koga les aclaró a todos sus pensamientos y todos quedaron conformes con la decisión de Koga ya que Ayame era una gran chica.
No muy lejos de la cueva de los lobos estaba Sessomaru que escuchaba todo lo referente a su preciosa Kagome, cual fue su sorpresa al escuchar que ya era la mujer de Inuyasha…. No se lo podía creer, ya no podría hacer nada, solo olvidarla. Sintió un soplo de aire en su nuca y al darse la vuelta vio a Kagura mirándolo fijamente. Vio como esta se le acercaba de una manera muy sensual, inusual en ella pensó.
-Kagura: que tal as andado, hace mucho que no te veo y eso que he hecho todo lo que a estado en mi mano para encontrarme contigo
-Ses: es cierto, desde que Naraku murió no te he vuelto a ver. ¿Qué es de tu vida?
-Kagura: nada nuevo, solo que ahora busco a alguien para pasar mi eternidad….
-Ses: me parece muy bien¿y que tal tu búsqueda? (la miraba como si no le importara nada de lo que aquella mujer le pudiese decir, en sus ojos solo se podía leer frialdad)
-Kagura: creo que ya lo encontré, ahora queda ver que el lo quiera igual
-Ses: muy bien, mucha suerte, y mejor vete, quiero estar solo
-Kagura: entonces los rumores son ciertos….
-Ses: que rumores
-Kagura: si…. Dicen las malas lenguas que estas enamorado…. Nada más y nada menos que de la mujer de tu hermano
-Ses: primero, solo es medio hermano y segundo, si estoy enamorado o no de Kagome, simplemente no es de tu incumbencia. Ahora si, déjame solo, empieza a molestarme tu compañía
-Kagura: yo solo venía a proponerte algo.
-Ses: ya vete, no me interesa
Kagura se fue muy disgustada al ver frustrados sus planes a si que decidió seguir de lejos a Sessomaru para asegurarse de que cuando este dejara el caprichito que tenia pudiese hablar con el.
Inuyasha y sus amigos disfrutaban de una cena de reyes ya que había carne y había pescado de sobra. Inuyasha estaba pensando en como hablarle a Kagome para que esta no se tomara a mal sus intenciones con ella en un futuro que esperaba no fuera muy lejano ya que se moría de calor cada vez que la veía con esos vestidos tan cortos y de una tela tan fina que dejaba delinear su figura perfecta. Cuando terminaron de cenar todos se fueron a dormir menos Inuyasha y Kagome que charlaban animadamente sobre todo lo vivido. Ante la mirada un poco confundida de Kagome, Inuyasha se levantó dándole la mano para que ella lo siguiera. Ella obedeció, se fijo en que este tenia las mejillas un poco coloradas y se asusto, en que podía estar pensando el para ponerse tan colorado. Legaron a un río, con unas aguas termales de las que salía humo del agua tan caliente, era una escena perfecta par poder hablar con ella.
-I: Kagome, siéntate a mi lado que tengo que hablar contigo una cosa muy seria
-Ka: vale. (se sentó a su lado apoyando la cabeza en el hombro de Inuyasha) dime, de que quieres hablarme
-I: verás, es un tema un poco delicado
-Ka: bueno, solo dime que sucede que tanto misterio empieza a inquietarme
-I: mira, te quería preguntar un par de cositas antes para poder decirte
-Ka: tu diras
-I: dime una cosa, tu ya tienes 19 años¿no es así? (miraba como ella afirmaba con la cabeza) ¿no te as parado a pensar en formar una familia? Digo, conmigo
-Ka: bueno, supongo que si, pero mas adelante ahora creo que estoy muy joven para tener hijos
-I: ya se….¿y para entregarte a un hombre? No te enfades ni creas que quiero abusar de ti ni nada, solo pregunto
-Ka: supongo que puedo estar preparada pero no lo sabré hasta que ese momento llegue (ahora si que estaba colorada como un tomate, como podía estar hablando de sexo con el, no se lo podía ni creer)
-I: aaaaa, es que todo esto te lo pregunto porque creo que a llegado el momento de marcarte como mi mujer pero eso solo lo puedo hacer con tu consentimiento, cuando…... bueno ya sabes….. Esté intimando.
-Ka: como?????? Inuyasha, que es lo que me quieres decir con eso? Bueno mas bien que es lo que me estás proponiendo?
-I: no nada, solo hablaba, solo eso, cuando tu estés lista, solo dímelo
No podía entender como Inuyasha podía hablar de sexo así, tan abiertamente, como si fuera una cosa normal y corriente, ella podía reconocer que se sentía calurosa cuando el la abrazaba mas intensamente y la besaba con tanta ímpetu, entonces se dio cuenta de que si estaba preparada y de que le iba a dar una sorpresa que no estaba muy segura de cómo poner en practica a si que se dejo llevar por su instinto de mujer y empezó con el juego.
Inuyasha no se lo podía creer, Kagome estaba levantándose y se estaba dirigiendo a las termas, el la siguió para que no la pasara nada, entonces pudo ver como Kagome empezaba a quitarse la ropa muy lentamente dejando ver su cuerpo y mirándolo a los ojos muy fijamente. ¿Acaso estaba leyendo en esos ojos chocolate algo de deseo? Kagome termino de quitarse la ropa muy sensualmente quedando como dios la trajo al mundo, Inuyasha la miraba con la boca abierta y con los ojos como platos, no se podía creer lo que Kagome estaba haciendo. Ella se metió en el agua y le hizo una señal a Inuyasha para que entrara con ella a lo que el respondió quitándose la ropa con mucha rapidez y con el rostro totalmente rojo. Estaba muy claro lo que en esas aguas termales iba a suceder
