7º Capítulo: ENTRE TUS BRAZOS

El agua era cristalina, se podía ver la silueta femenina de la chica entre las suaves olas que se habían formado con la entrada de Inuyasha en la pequeña piscina. Kagome se ruborizo al ver como las orbes amarillas se abrían cada vez mas y la miraban con mucha intensidad, no podía quitar la vista de ese cuerpo tan delicioso.

"No puedo creer lo que me está pasando, ella es totalmente hermosa, no se como voy a poder hacer esto con delicadeza. Su cuerpo emana sensualidad, jamás pude pensar que el cuerpo de la dulce Kagome pudiese desprender ese olor tan embriagador, me marea, me enloquece, me incita a desahogarme y perderme en su cuerpo. OH Kami como la deseo"

Ella le acarició el pecho para que saliese de su ensoñación y fue cuando Inuyasha reacciono, se acerco suavemente hasta Kagome, la acarició la mejilla y deposito en sus labios un dulce beso que poco a poco se fue intensificando. Kagome no podía salir de su asombro, la calida lengua del semidemonio la acariciaba su boca haciéndola perder el control

"Nunca pensé que pudiese desearlo tanto, me embriaga su calor, me deja en un estado de ensoñación que hace que pierda mi voluntad. Quiero ser suya para siempre, quiero que me haga su mujer y estar con el, el resto de mi vida, OH Kami no quiero despertar nunca de este sueño, quiero que este besándome y acariciándome por el resto de mis días"

Poco a poco se fue despegando de sus labios y muy nerviosamente fue bajando sus besos hasta su cuello, lamiendo la zona que dentro de muy poco iba a marcar para demostrar a todos que ella era su mujer.

Su lengua recorría todo el cuerpo de Kagome que estaba sintiendo todo lo que Inuyasha la estaba haciendo, provocando que esta desprendiera un olor que hacia que el semidemonio se enloqueciera. Al fin Inuyasha se detuvo en uno de sus pechos jugueteando con ellos y haciendo que Kagome suspirara fuertemente hasta ahogar un suave gemido por parte de esta. Kagome empezó a acariciar delicadamente la espalda del chico, con sus uñas hacía delicados dibujos por su cuello y su espalda hasta llegar al la cintura baja casi rozando su trasero. La piel del chico se erizo al contacto de la piel de la chica. Ella estaba muy excitada, lo podía saber por su olor, y esto le excitaba mas a el hasta el punto de concentrarse toda su excitación en un punto, su entrepierna.

Inuyasha rozó su miembro con la intimidad de la chica, con lo que Kagome reacciono gimiendo. Las manos de Inuyasha bajaron de las caderas de Kagome hasta posarse en sus glúteos, los apretó y acaricio muy sensualmente y luego se puso a jugar con la intimidad de la chica sacándola suspiros y gemidos cada vez mas seguidos. Poco a poco Kagome empezó a reaccionar ante tan intima caricia, su piel se erizaba de placer y todo su calor se concentraba en su estomago hasta que explosiono con un gemido llegando al clímax. Inuyasha estaba muy sorprendido ya que la chica se había excitado al punto de tener un orgasmo con solo sus caricias, esto lo indujo a penetrarla ya que su olor había llegado al máximo.

La coloco en la pared de la piscina y la levantó haciendo que Kagome le rodeara con sus piernas y así, en esa postura la penetro lentamente para que la intimidad de ella se acomodara a su miembro, no tuvo que profundizar mucho cuando se topo con su barrera y de una envestida la rompió ocasionando un quejido de dolor por parte de Kagome que poco a poco con los movimientos suaves del chico convirtió en gemidos.

Kagome no se podía ni creer cuanto placer estaba sintiendo en ese momento, no quería que esto terminara nunca, quería esta así de por vida, junto a el.

Inuyasha intensifico sus movimientos haciéndolos cada vez más rápidos y consiguiendo lo que esperaba que Kagome se retorciera de placer, pronto llegaría a su clímax y sería el momento de marcarla. La excitación de ambos llegaba a su punto mas alto justo cuando estaba llegando al clímax Inuyasha lamió de nuevo la zona para dormirla con su saliva e introdujo su dientes haciendo que la piel de Kagome se rompiera y depositara en ella su marca, volvió a lamer la zona para que no se infectara y pudo derramarse dentro de la chica la cual ya había tenido un largo orgasmo.

Los dos se dejaron sumergir en el agua calida para recobrar el aire. Inuyasha miraba muy fijamente a Kagome, ahora era su mujer y ni Sessomaru, ni Koga ni ningún otro hombre, demonio o semidemonio se podría acercar a ella.

Así, abrazados se quedaron descansando. Fue Kagome la que rompió el abrazo. Se levantó y se vistió seguida de Inuyasha. Los dos cogidos de la mano regresaron a la aldea junto con Sango y Miroku.

Sipo pudo notar el cambio de olor de Kagome y se sonrojo, pudo observar la marca que lucia Kagome, fue cuando se decidió preguntar.

-Si: oye, Inuyasha¿ahora que Kagome es tu mujer podré seguir acercándome a ella?

-I: claro que si, solo si no vas con malas intenciones

-Si: claro que no tonto, Kagome es como mi madre y tu como mi padre

-Ka: siento romper el encanto pero debo regresar a mi época, tengo cosas que solucionar

-I: como que te vas???? No puede ser, eres mi mujer y ahora si que no te dejo ir

-Ka: comprende que tengo que hacer cosas, te prometo que regreso en pocos días

-I: como que días???? De eso nada, como mucho te vas hoy y regresas mañana y tempranito

-Ka: como quieras. Pero ahora tengo que irme. "ya veremos si vuelvo mañana"

Kagome se dirigió al pozo y se dejó caer por el apareciendo en su época.

Continuará………

Gracias a todos los que leen mi historia, aquí les deje el momento lemon que todos esperaban, espero que les haya gustado. Un beso para todos, y sigan leyendo.