¡Saludos, queridos lectores!

Antes que nada, lamento mucho haber tardado en actualizar, la vida fuera de los fics no me permitió terminar las historias en tiempo ni subirlas y hubo un punto en que el final de esta historia y el de "Entre la pasión y el romance" no me convencían. No es que no supiera cómo iban a terminar, sino que no lograba llegar al final de una forma satisfactoria.

Hoy, además de esta historia, estaré actualizando "Entre el romance y la pasión" y "Del amor al odio" en un rato más, así que espero que disfruten de ellas n.n

Por supuesto, quiero agradecer a Hanako_Anafeloz, quien ha sido tan linda de hacer el edit para la portada de esta historia. Linda, muchas gracias, me has ayudado muchísimo.

Sin más, los dejo con la actualización, la cuál, espero que les guste, pues como ya había anunciado, este es el final de la historia n.n


Probablemente Itachi tenía razón, porque aún cuando le dijeron que Sasuke era su medio hermano, aún cuando habían crecido juntos aunque no vivieran estrictamente bajo el mismo techo, ella no podía verlo como un hermano. Hacía mucho tiempo que aquella duda que la había hecho llorar hacía casi dos años se había disipado y aún con las recientes noticias, Karin no sentía que esos sentimientos hubiesen cambiado de ninguna forma, pero ahora, la duda estaba en si Sasuke pensaría igual.

—Mamá ¿cuándo podemos ir de nuevo al doctor para ver cómo está el bebé? —preguntó Karin rompiendo el silencio.

—Mañana, si quieres —respondió Kushina y Fugaku se acercó a Karin. Llamó su atención arreglándose la voz.

—¿Tienes alguna duda? —preguntó el hombre, porque esperaba que esa fuera la única vez que se tocara ese tema, así que sería bueno develar cualquier otra duda. Ya a lo que refería a ese bebé, habría más discusiones después de que se pensaran las cosas.

—Creo que no… entiendo que no fui deseada, pero…

—Te equivocas. Yo no tuve la oportunidad de decidir nada sobre tu nacimiento. Cuando Kushina supo que estaba embarazada, ella y Minato sabían que había una posibilidad de que fueras mía, pero ellos decidieron tenerte sin importar si era así —respondió Fugaku— A nosotros sólo nos informaron del embarazo cuando ellos ya habían tomado la decisión. No sé qué habría hecho si me hubiesen dado la opción de decidir al respecto, pero no peleé por ello, porque ellos parecían felices de saber que venías en camino.

—Eres muy parecida a Kushina y el único motivo por el que se hizo una prueba de ADN, fue porque querían estar preparados para el futuro, en caso de que algo ocurriera y te enteraras y psra tener un buen historial clínico —comentó Mikoto a sabiendas de que esa podría ser una pregunta de la chica.

—Fuera del material genético, tú siempre has sido hija de Minato y Kushina y ellos siempre te han visto así —terminó Fugaku. En todo momento miró a la chica a los ojos y ella sólo asintió— Nos retiramos. Volveremos en otro momento cuando hayamos hablado con Sasuke para que se pueda tomar una decisión sobre todo esto.

—Por favor, infórmenos de los exámenes de salud —pidió Mikoto.
Minato y Kushina asintieron y despidieron en silencio a su par de amigos.

—Karin-chan, si tienes al bebé entonces el teme sería el padre y el tío de ese bebé y tú serías su madre y su tía —Naruto abrazó a su pequeña hermana— ¿Y yo qué sería de ese bebé? ¿Sería su medio tío y su medio tío al mismo tiempo? Y entonces mamá sería…

—¡No digas tonterías! —exclamó Kushina dándole un golpe en la nuca a su hijo.

—Karin y Sasuke-kun serían sólo los padres de ese bebé —dijo Minato— Tú serías su tío y nosotros los abuelos.

—¿No van a intentar convencerme de no tenerlo por ser producto del incesto? —preguntó Karin angustiada.

—Estuvimos más de una hora hablando sobre este asunto y se consideró la posibilidad de hacer que interrumpieran el embarazo sin más —comentó Minato. Pero no es justo. Este lío lo causamos nosotros, desde ocultarles su parentesco a orillarlos a no decirnos nada de esa relación.

—Yo… me disculpo por actuar tan paranoica, pero me es difícil ver qué mis bebés están creciendo —se disculpó Kushina abrazando a sus dos hijos— Y la verdad, tampoco quiero que se vayan con cualquiera que pueda romperles el corazón.

—Somos sus padres y no nos gusta verlos sufrir, pero también sabemos que cosas como un corazón roto, son cosas que van a tener que experimentar al menos una vez en la vida. Queremos que sepan que estaremos ahí para ambos —siguió Minato para luego mirar a su hija— Volviendo al embarazo, los cuatro decidimos tratarlo sin tomar en cuenta la cercanía genética tuya y de Sasuke-kun, por lo que deben tomar una decisión. Sin embargo, ustedes deben tomar en cuenta el factor genético porque…

—Lo vamos a tener mucho en cuenta —Karin lo interrumpió.

Por otro lado, cuando Sasuke había salido frustrado de la casa, caminó con enojo sin rumbo, porque no podía creer todo lo que se había hablado allí. Es decir, ya de por sí era difícil pensar en el hecho de que iba a ser padre y ahora se enteraba que se había estado cogiendo a su hermana.

—¡Qué mierda! —repetía cada tanto, pero después de algunas cuadras, su celular comenzó a sonar.

No, no lo contestó y Sasuke ignoró el aparato porque tenía cosas más importantes que pensar que estar atendiendo llamadas de quién sabe quién carajos. Sin embargo, cuando vio la pantalla para apagar el estúpido aparato que no dejaba de sonar y vio el nombre de su hermano, decidió contestar.

—¿Cómo estás?

—¡¿Cómo carajos quieres que esté?!

—Voy de camino a la ciudad. ¿Qué te parece si nos vemos en el parque? —propuso Itachi.

—No quiero ver a nadie. Tampoco…

—Estaré allí en media hora y puedes quedarte conmigo. No creo que quieras volver a casa ¿o si?

Sasuke tronó la lengua y colgó sin decir nada. Sin embargo, sí llegó al parque en el tiempo en que su hermano aproximó que llegaría.

Itachi encontró a su hermano sentado en la rama de un árbol alto cerca de los juegos. Sasuke siempre se subía a ese árbol cuando estaba enojado o triste desde muy pequeño.

—No vayas a preguntar cómo estoy o me largo —advirtió Sasuke.

—En realidad iba a preguntarte si sabías cómo estaba Karin-chan, ya que temo que una noticia tan fuerte pueda afectarle, especialmente por el embarazo —señaló Itachi, lo que exaltó a Sasuke— Tranquilo, ella parecía más calmada que tú. Sólo quería saber si te habías detenido a pensar en su salud por un momento, pero veo que lo pasaste por alto.

—¡No juegues conmigo! —exclamó furioso porque no sólo lo había asustado, sino que lo había hecho sentir mal por no haber pensando en Karin antes.

De todas formas, admitía que se merecía el reproche, pero se alegraba de saber que ella estuviera mejor de lo que él se encontraba, porque ni siquiera sabía cómo era que la cabeza no le explotaba con todo lo que estaba pasando.

—No te sientas culpable. Es comprensible que lo hayas pasado por alto y lo importante es que los dos están bien —comentó Itachi— Si lo mencioné, es porque quiero señalarte que hay cosas más importantes, como la salud de Karin-chan y tu hijo.

El menor dió un respingo al oír "tu hijo".

—Es mejor que no tengamos a ese niño. Ya de por sí es difícil pensar en hacernos cargo de un bebé tan jóvenes… Sería más difícil cuidar de un infante con problemas de salud o discapacidad —comentó Sasuke con la mirada agachada— No creo que sea algo que deba pensarse. No sólo lo digo por nuestro bienestar, sino por el de ese niño. Si me siento basura, no puedo imaginar cómo se él sentirá sabiendo que es producto del incesto.

—Te estás precipitando. Si bien hay una alta probabilidad de que haya problemas de salud, también existe la posibilidad de que todo salga bien, así que yo sugeriría que esperaran a ver los exámenes médicos —respondió Itachi— Por otro lado, entiendo que te sientas basura, pero no deberías sentirte de esa forma. Ni tú ni ella tenían ni idea de su relación sanguínea. Quizá lo único malo que hicieron fue el descuido de los anticonceptivos.

—¡Es tan fácil para ti decirlo! ¡Tu siempre la viste como a una hermana pequeña y la trataste como tal toda la vida! —exclamó Sasuke furioso— ¡Pero yo me cogí a nuestra hermana menor y no dejo de sentirme culpable porque lo disfruté cada momento!

—Bien, entiendo que necesitabas sacarlo en algún momento, pero elegiste el peor lugar para gritarlo a todo pulmón —comentó Itachi recordándole que estaban en el parque aunque estuvieran subidos en un árbol— Menos mal que no había gente y si alguien te escuchó, no sabrán que fuimos nosotros escondidos en el follaje.

—Todo esto es una mierda —bufó más irritado.

—¿Aún la quieres? —preguntó Itachi tras darle algunos segundos.

—No me preguntes eso.

—¿Aún recuerdas lo que me dijiste cuando Karin comenzó a salir con Suigetsu?

—No se te ocurra sacar eso para tratar de minimizar esto.

—¿Y qué diferencia hay con lo de ese momento a lo de ahora?

—¡Que sí es nuestra hermana! —exclamó el menor y aunque sí levantó la voz, no lo gritó como habría hecho antes.

—También hay un montón de hombres y mujeres que abandonan a sus hijos y aunque comparten un lazo de sangre, no sienten ningún afecto por esos niños —señaló Itachi— Por el contrario, hay un montón de hombres y mujeres que quieren a los hijos de sus parejas como propios, aunque no tengan lazos de sangre con ellos.

—¡No es lo mismo!

—¿Por qué no es lo mismo? Las relaciones no sólo se construyen por los lazos sanguíneos, también lo hacemos por nuestras interacciones. Ustedes se quieren románticamente y no importa la noticia que acabamos de recibir, ello no borra lo que sintieron… o lo que todavía sienten, porque ninguno de los dos hizo nada para lastimar al otro.

—¡No es lo mismo porque…!

—¿Porque tuvieron sexo? —el mayor dio un suspiro pesado— No sé si lo sepas, pero en otras épocas y aún ahora en otras regiones, el incesto es algo común y bien visto. Nosotros vivimos en una sociedad donde no lo es, pero no es ilegal como en otros países. Tampoco profesamos una religión que lo tache de pecado y el único problema que veo, son las consecuencias de si en el futuro quieren tener hijos —decía con calma— ¿Qué otra cosa ves mal?

—Que se supone que no deba sentirme así por mi hermana —respondió Sasuke puntualizando cada palabra.

—Tampoco se supone que tuvieras relaciones con una chica menor de diecisiete años cuando tu ya eras legalmente mayor de edad y lo hiciste —insistió Itachi.

—¡Lo hicimos antes de que fuera mi cumpleaños y lo sabes! —exclamó Sasuke sonrojado e irritado.

—No, ustedes fueron a Kiri dos semanas antes de tu cumpleaños y estoy seguro que no desperdiciaron la última noche juntos, la cuál por cierto, pasó de ser noche a la madrugada de tu cumpleaños dieciocho —aseguró Itachi y Sasuke, que ya estaba abochornado, no sabía dónde meter la cara. De hecho, si su hermano no estuviera sentado del lado donde se podía bajar, ya se habría ido. Incluso estaba considerando saltar— Por cierto, tener relaciones con una menor de edad, siendo tu mayor de edad y sin el consentimiento de los padres, eso sí es ilegal y no sólo lo sabías antes de hacerlo, sino que no te sentiste culpable por ello. ¿Verdad?

—Deja de joderme —dijo Sasuke furioso considerando que saltar desde más o menos ocho metros de altura no eran suficientes para morir antes de que lo matara la vergüenza.

—Lo que intento decirte es que hay cosas que podemos pasar por alto sobre otras más importantes. Por ejemplo, tú y Karin desobedecieron las reglas al engañar a nuestros padres para escaparse e hicieron algo ilegal, que no dañaba a nadie, porque para ustedes fue más importante expresarse su amor antes de separarse —señaló Itachi— Pueden hacer lo mismo con esta situación, no sólo porque están esperando un bebé, sino porque no fue su culpa que nuestros padres hayan decidido ocultar esta información y tampoco deben sentirse culpables por haberse enamorado ni mucho menos deben sentirse mal con ustedes mismos por seguir queriéndose.

—¿Y qué se supone que hagamos según tu? ¿Seguir con una relación incestuosa sin importar las consecuencias?

—No, lo primero que deben hacer es quitarse ese sentimiento de culpa por haberse enamorado. Como dije, esa carga no es suya. Después, deben pensar si después de ello aún se quieren y de ahí tomar una decisión sobre si quieren seguir juntos —respondió Itachi— Sé que se dice fácil, pero hacerlo es todo un reto que no pueden lograr de la noche a la mañana. Sin embargo, es algo que tienen que hacer para poder seguir adelante o vivirán con una culpa que no les corresponde por el resto de sus vidas.

Sasuke se quedó pensativo, mirando al frente.

—Si nuestros padres nos hubiesen dicho esto antes, nosotros no…

—Pero no lo hicieron y tampoco deberías culparlos. ¿Te imaginas lo difícil que debió ser para ellos tener que confesar a sus hijos que tuvieron un desliz de copas? Y debió ser todavía más difícil hacerlo sabiendo la noticia del bebé.

—Aun así…

—¿Qué habrías hecho tú en su lugar? —preguntó Itachi a lo que Sasuke iba a responder precipitadamente, pero el mayor le ganó la palabra— Y piénsalo con cuidado, porque aunque lo tuyo con Karin no fue un desliz, si es un tema complicado y dependiendo de lo que elijan, quizá ella y tu, tengan que tomar una decisión sobre si informar o callar la verdad a su hijo —el menor quedó mudo— ¿Podrías ser así de franco con él?

—A diferencia de nosotros, no necesita saberlo. No tendrá hermanos ocultos —respondió el menor con rencor.

—¿Eso crees? ¿Y qué tal si al crecer desarrolla una enfermedad que delate su genética? —Sasuke se quedó callado— ¿Lo ves? No es una decisión fácil. Ellos pensaron que lo mejor era no decir nada y que al crecer juntos, se verían como hermanos y no como algo más —señaló calmadamente— ¿Te das cuenta? A pesar de crecer como hermanos y compartir la sangre, se enamoraron.

—¿Crees que si desde un principio nos hubiésemos sabido hermanos, igualmente nos habríamos enamorado? —preguntó Sasuke molesto.

—No lo sé. Quizá no. Quizá habrías sido el hermano mayor celoso de que su pequeña hermana saliera con su primer novio en lugar de ser el amigo enamorado que estaba celoso de que ella saliera con alguien más —respondió Itachi haciendo referencia a cuando Sasuke no soportaba ver a Karin con Suigetsu— O quizá sí y se habría hecho un escándalo más grande porque a sabiendas de su relación sanguínea se habrían enamorado de todas formas —el menor frunció el ceño— Pero en realidad no importa, porque no puedes cambiar los sentimientos que tienes sólo con desearlo y tampoco debería preocuparles el "hubiera", sino el ahora, porque esa es la realidad que están viviendo.

El desarrollo de sentimientos de Sasuke hacia Karin no era tan diferente a los que ella tuvo hacia él, pues sí, al principio hubo amor fraternal, eran niños después de todo, pero él fue el primero que gustó de ella, aunque fuera sólo un amor inocente e infantil. Después, a los once años, ese amor infantil se estaba perdiendo para convertirse en algo más hormonal al entrar a la pubertad, pero Sasuke se negó a él y la rechazó con excusas débiles sólo porque le avergonzaba sentirse atraído por la hermana de su amigo.

La relación entre ambos se fracturó debido a la decisión de Sasuke y cuando Karin comenzó a fijarse en los chicos, él pensó que no le afectaba, pero cuando finalmente ella presentó a su primer novio poco después de cumplir quince, una ola de sentimientos desconocidos lo invadieron.

Tan nuevo era todo aquello para él, que al ver la reacción de Naruto como hermano celoso, Sasuke pensó que su reacción era la misma. Sin embargo, conforme el tiempo pasaba, algo le decía que las cosas no eran así. Él simplemente no podía creer que pudiera enojarse tanto cada vez que ella le sonreía tontamente a Suigetsu, ni que se le rompiera el corazón cuando ella lloraba porque se habían peleado, y al mismo tiempo sentirse feliz de saber que podrían terminar.

Cuando finalmente habló con Itachi, aunque habría que decir que su hermano lo presionó para hacerlo, él le hizo ver que la forma en que Naruto se enojaba y se alegraba por esas peleas, no eran iguales a las de él. Es decir, Naruto y él se enfadaban porque la hacían sufrir a ella, pero mientras Naruto se alegraba de que nadie tocara a su hermana menor, Sasuke estaba contento de que ella no quisiera ser tocada por otro.

En pocas palabras, Naruto no quería pensar que alguien pensara en su hermana como mujer porque a sus ojos ella seguía siendo su pequeña hermanita, pero Sasuke, por otro lado, no quería pensar que nadie la tocara porque, y le costó trabajo entenderlo, quería ser él quien la abrazara y besara.
Aún ahora que sabía que tenían lazos sanguíneos, él no podía concebir la idea de que ella se enamorara de alguien más. No quería perder su afecto y ahora más que nunca sentía que podría perderlo ahora que sabían que eran hermanos.

—No importa lo que sienta, de todas formas, somos muy jóvenes. Quizá, en el futuro conozcamos a otras personas y al final, hermanos o no, nuestro destino no es estar juntos —comentó Sasuke— Aún antes de toda esta porquería lo sabíamos, por eso rompimos, porque sabíamos que la universidad es otra etapa dónde crecer y conocer más gente. Así que supongo que no importa lo que sintamos ahora.

Itachi soltó un suspiro pesado.

—Te lo voy a plantear de otra manera.

—No…

—Padre renunció por completo a la paternidad de Karin. Su único lazo es la genética porque es algo a lo que no se puede renunciar, por ello trataban de evitar que ella y yo tuviéramos qué ver cuándo ella decía que sentía algo por mi, y Minato-san aceptó toda la paternidad sin importar que no tuvieran ni un sólo lazo de sangre —Itachi insistió— Ella y tú están en un especie de limbo dónde pueden elegir si quieren seguir viéndose cómo novios o como hermanos y si deciden quedarse juntos, sólo deberán planear si quieren hijos biológicos o no en su situación y aún así podrían conseguir un donador de esperma o de óvulo.

—Ya te dije que la decisión la estoy tomando a partir de dónde ella y yo dejamos las cosas antes de enterarnos de todo esto —Sasuke bufó irritado.

—Sí, pero estás tomando esa decisión para no tener que enfrentar tus sentimientos por ella y es algo muy cruel de tu parte. Ella también está tratando de afrontar los suyos y tú te lavas las manos.

—¿Cómo puedes saber eso? Quizá está haciendo lo mismo y no la culparé por ello.

—Porque ella no fue la que huyó de la conversación en su casa. Se quedó en la casa e incluso intentó detenerte, pero Minato-san le sugirió que te dejara solo para que pensaras las cosas —recalcó Itachi— Tú ni siquiera pudiste mirarla después de que les dieron la noticia y aún cuando es entendible, encontraste una excusa, aunque fuera traída de la razón, para no organizar tus emociones.

—¿Eso hizo? —preguntó Sasuke avergonzado.

—Todos entendemos que la situación es muy impactante, pero si no organizas tus sentimientos, no vas a poder mirarla de nuevo. ¿Cómo crees que se va a sentir ella con eso?

—¡No es fácil!

—Lo sé, pero debes hacerlo. Claro que esto te llevará tiempo, y está bien, lo único importante es que quieras hacerlo —dijo Itachi sin recibir respuesta, pero el rostro de su hermano reflejaba que estaba pensativo— Bueno, te llevaré a mi casa. Cuando estés listo te traeré de regreso para que hables con nuestros padres y con Karin-chan.

—Bien.

—¡Oh! ¡Por cierto! Karin-chan no es nuestra hermana, es media hermana por parte de padre y se parece mucho a Kushina-san, y tú te pareces más a madre, si de algo sirve en tu reflexión.

Sabía que Itachi lo decía para tratar de amortiguar un poco la noticia, pero no era precisamente el mejor consuelo. Sin embargo, Sasuke sólo bufó y siguió a su hermano hasta su coche para ir a la ciudad vecina dónde vivía. Por supuesto, el mayor ya había informado a sus padres que se lo llevaría a su casa antes de llegar al parque.

El siguiente viernes por la noche, Karin estaba en su habitación acostada a punto de quedarse dormida. Era medianoche y aunque el embarazo la cansaba más de lo habitual, él no saber nada de Sasuke la ponía ansiosa, así que a veces tardaba más en dormir o se despertaba a ratos.

Bien… decir que no sabía nada podría ser una exageración, pues en realidad, sabía por los Uchiha que él se había ido a casa de su hermano sin asistir a la universidad esa semana, pero sabía que al menos estaba bien. Sin embargo, su angustia estaba en que él no la había llamado ni mandado mensajes.

Claro, ella tampoco tuvo mucho valor de enviarle ningún mensaje, porque temía ser ignorada. Sin embargo, su miedo se hizo realidad cuando terminó enviándole los resultados médicos y él ni siquiera la dejó en visto.
La verdad, aquello la inquietaba mucho, pues aunque Itachi le aseguró que Sasuke sabía el estado de salud del bebé, seguía estando afligida de no tener noticias directas de él.

De repente, un sonido conocido en la venta llamó su atención y salió de la cama de un salto al ver a Sasuke asomado. Esto era algo que ya habían hecho otras veces.

—¡Sasuke! —ella lo abrazó efusivamente cuando él entró a la habitación, pero después lo empujó enojada— ¡Eres un idiota!

—Lo sé —respondió él, lo que descolocó a la chica que no esperaba esa respuesta.

—Lo único que he sabido de ti es lo que Itachi-niisan me ha dicho de ti. Ni siquiera me enviaste un mensaje para saber que estabas bien —decía ella enojada, pero algunas lágrimas se derramaban de sus ojos.

Sasuke la tomó suavemente de la cintura y la llevó a la cama para sentarla y él se sentó junto a ella.

La verdad, es que Sasuke había estado muy meditabundo, por lo que evitó ir a la escuela, aunque lo había hecho más porque sabía que se encontraría con Naruto que por no poder seguir con sus clases; y aunque había llegado a una resolución antes de que la semana acabara, él deseaba hablar en persona con Karin antes de hacerlo con cualquier otra persona.

—He tenido que pensar en muchas cosas y sé que tú también lo has hecho. No… no podía verte sin que mis emociones y pensamientos no dieran un vuelco.

—¿Y qué pensaste? —preguntó Karin asustada, pues no sabía qué habría concluído el chico.

—Nos conocemos de toda la vida y la única vez que te vi como una hermana, apenas y puedo recordarlo porque éramos muy pequeños. Sólo recuerdo que desde que te di ese beso jugando, deseaba que el juego de la casita se hiciera realidad —la tomó de las manos aunque le era difícil luchar con la vergüenza que su confesión le causaba— No importa cuánto lo piense, no voy a poder verte de nuevo como una hermana, mucho menos después de esas dos semanas juntos y todo lo que nos dijimos, pero sé que si tu no sientes lo mismo, quiero que al menos sigamos siendo amigos, porque…

—¡Yo tampoco te puedo ver como a un hermano! —exclamó ella abrazándolo— Hace mucho que rebasamos esa línea y no quiero retroceder.

—No tenemos que hacerlo —él le dijo mientras la abrazaba.

Ambos permanecieron así un rato, especialmente porque Karin lloraba, pero mayoritariamente era a causa de las hormonas que hacían de las suyas, pues de momento, podría decirse que estaban en una situación feliz, al menos en comparación a cuando se enteraron de todo. Sin embargo, aún les quedaban tres asuntos importantes por resolver.

—Antes de saber de nuestra relación sanguínea habíamos decidido romper por la universidad y todo eso. ¿Qué se supone que vamos a hacer ahora? ¿Lo haremos aún? —preguntó Karin cuando estuvo más tranquila.

—Pienso que sería lo mejor —respondió el azabache, pues si bien los dos aún se querían, habían terminado porque hermanos o no, sabían que la universidad era un gran cambio— Si vamos a vivir nuestras vidas como antes de enterarnos de la noticia, sería lo mejor que podemos hacer —aún se abrazaban— Aún con el bebé.

—Supongo que tienes razón…

—Lo que me preocupa, es la postura de nuestros padres cuando sepan que vamos a ignorar los lazos de sangre —comentó el azabache, pues temía que los adultos que parecían haberse visto abiertos a la posibilidad de verlos juntos, en realidad estuvieran esperando que ellos se separaran tras la noticia.

—Yo sé que mis padres fueron sinceros cuando mi papá dijo que si no queríamos cambiar nuestra relación estaba bien —respondió Karin— Creo que ellos no se atreven a negarnos el estar juntos porque se sienten culpables por no haber tomado otras medidas.

—No estoy seguro.

—Aunque tengas razón, no vamos a volver a ser novios hasta que vaya a la universidad y que aún ambos queramos estar juntos —comentó Karin— Y creo que podemos contar con Itachi-niisan para ayudarnos si ellos no nos dejan volver a estar juntos.

—¿Y qué pasará con el bebé? —preguntó Sasuke después de meditar un rato lo que ella le dijo, pues consideró que ella tenía razón. Además, dentro de un año, ambos serían mayores de edad y quedarían fuera de la tutela de sus padres para ser independientes.

Eso sí, sabía que con un hijo, si es que decidían tenerlo, complicaría las cosas sin el apoyo de su familia, pero al fin y al cabo, nadie podría oponerse a que estuvieran juntos.

—Aún no sé. Quiero esperar a la ecografía —respondió la pelirroja y ambos volvieron a quedar sumergidos en el silencio.

Según los estudios médicos, el bebé no parecía presentar ningún problema por el momento, sin embargo, el médico había sugerido esperar a que se cumplieran las doce semanas en que se podía hacer una ecografía para poder estar seguros.

—Si hay algún problema quizá lo mejor sea no tenerlo. Al menos eso es lo que he pensado. Sé que podría parecerte muy frío de mi parte, pero un bebé a nuestra edad ya es complicado y uno enfermo va más allá —comentó Sasuke preocupado por el cómo la chica fuera a tomarse lo dicho— Estando más estables en nuestra relación y económicamente, podríamos pensar en hijos a través de la fecundación in vitro para tener un hijo sano y que podamos cuidar y mantener con nuestros propios recursos. El apoyo de…

—El apoyo de nuestros padres es útil, pero sería mejor recibir a un bebé estando preparados —completó Karin, pues al fin y al cabo era algo en lo que ambos habían coincidido en sus deseos de tener hijos antes de saber del embarazo.

—No iba a opinar sobre tener o no al bebé porque estaba dispuesto a apoyarte en lo que fuera que decidieras, ya que llevar al bebé en tu cuerpo representa una gran carga para ti, pero con la noticia de nuestros lazos sanguíneos, considero que debemos ser más cuidadosos en lo que elijamos dados los riesgos extra.

—Lo entiendo, pero…

—Al final tú sigues teniendo la decisión en las manos, sólo quería que supieras mi opinión.

—Quiero ver los resultados —insistió Karin y él asintió estrechándola en sus brazos.

—Un día vamos a hacer realidad ese juego de la casita —dijo Karin antes de besar a Sasuke.

Ninguno de los dos se había atrevido a besar al otro porque aunque ya habían tomado una decisión sobre lo que harían con su relación, las palabras de Fugaku diciéndoles que eran medios hermanos retumbaban en sus mentes cada vez que pensaban en hacerlo, pero Karin pudo deshacerse de esa idea recurrente cuando Sasuke le recordó su primer beso, aquel que fue sólo juntar los labios a los seis años de forma torpe que no duró más de dos segundos.

Ese día sólo estaban jugando, el beso sólo era un requisito del juego porque eran lo que los papás y las mamás hacían, y para ambos, había sido una experiencia linda. Quizá porque se divertían jugando o tal vez porque les gustó la suavidad de los labios del otro, pero todo se dio porque Itachi les dijo a los niños que Naruto no podía ser el papá por ser hermano de Karin y aún con la reciente noticia, Itachi les había repetido que no eran hermanos, porque su amor no era fraternal.

Quizá nunca lo fue.

Transcurrieron quince años y las cosas no fueron fáciles. Es decir, tenían sólo siete años de casados porque tuvieron otras parejas: Karin por poco se casaba con un novio que había sido fantástico, pero ella canceló la boda dos meses antes sin decir por qué y terminó con él; y Sasuke estuvo apunto de comprometerse con una novia que le puso el cuerno, pero cuando se enteró de ello, en lugar de molestarse o deprimirse, se alegró. Sin embargo, ambos sabían que de no ser por todas esas experiencias, casarse tan jóvenes los habría separado y ahora tras esos siete años de matrimonio, con todo y sus altibajos, eran muy felices.

¿El bebé? Tuvieron una hermosa y sana niña que se esforzaron en criar como copadres con el apoyo de sus familias, mientras conocían otras parejas, dándole siempre la prioridad a su niña. Mika, como se llamaba su hija, había sido aquello que siempre les recordó que el amor que se tenían seguía latente aún si peleaban o si no estaban de acuerdo en algunas cosas de la crianza.

No, no hubo impedimentos por parte de nadie en la familia, ya ni siquiera tocaban el tema porque nadie los veía como hermanos aun cuando estuvieron muchos años solteros o saliendo con otras personas. Era difícil relacionarlos de esa manera cuando criaban a la pequeña Mika lo mejor que podían. Eso sí, decidieron que sería la única hija que tuvieran, pero la amaban mucho.

Y si, cuando su hija cumplió los quince, Sasuke y Karin le contaron que tenían lazos de consanguinidad, porque aunque ninguno tenía otros hijos escondidos con alguien más, querían ser sinceros con ella y que no la tomara por sorpresa algún dato médico, si es que algo aparecía en el futuro. Además, si algo habían aprendido ambas familias de todo aquello, es que los secretos, aún aquellos que fueron guardados con buenas intenciones, tarde o temprano salen a la luz y con ellos, problemas que pueden romper corazones si no son lo suficientemente fuertes.

FIN


¿Les ha gustado la historia? Espero que sí, pues lo he hecho con mucho cariño, aunque sé que la postura podría causar incomodidad, pero me encantaré leer su opinión en los comentarios n.n

Quiero confesar que esta idea, la he sacado de otro fic en la página de Universo FanFiction (UFF). En este foro comencé a hacerme más activa y varios mis historias, pues encontré lindas personas con las que hacíamos muchas actividades aún antes de que existiera el grupo SasuKarin Month. Además, me parece que yo era la única SasuKarin fan en ese foro pero me apoyaron mucho en aquél entonces aún si no les gustaba la pareja y en las actividades me escribieron algunos fics SasuKarin.

Me encantaría compartir el link de la historia de donde me he inspirado (evidentemente no la he copiado), pero en fanfiction no se me permite compartir links. En Wattpad, quizá pueda compartirlo en mi tablero, si es el caso, ahí dejaré el link. Igualmente, pondré el link en mi página de facebook, donde no creo que haya ningún problema.

Algo más que me encantaría admitir, es que la idea que tenía para este tema daba para un longfic, pero como les he dicho en otras historias, no quiero iniciar más longfics hasta no ir disminuyendo mis pendientes, así que hice esta historia de tres capítulos. La otra idea, que se daría en el universo de Naruto, muy parecido a What if...?, quizá la escriba alguna vez o quizá no, pero historias SasuKarin, aún tengo muchas ideas n.n

Por último y como "curiosidades", debo decir que en México, el incesto es un delito a diferencia del fic y que la edad de consentimiento es de quince años. Así mismo, los matrimonios donde uno o ambos involucrados sean menores de dieciocho, pueden contraer matrimonio siempre y cuando tengan dieciséis o diesiciete años y con el permiso de sus padres. En cuanto a la parte biológica de una relación incestuosa, existen riesgos de enfermedades varias y malformaciones. Los riesgos aumentan según la cercanía de parentesco y si hay antecedentes familiares de estas prácticas. Sin embargo, si no hay antecedentes como en el caso de Karin y Sasuke en esta historia, como ya lo mencioné, varían según la cercanía sanguínea. En el caso de ellos, son familia en segundo grado al ser medios hermanos y el riesgo de enfermedades o malformaciones es el mismo que con una pareja no sanguínea, a partir del cuarto grado de parentesco.

Aclaro que no soy una experta en el tema. Siempre leo bastante cuando toco temas que desconozco para crear los fics, y aunque muchas veces me doy libertades creativas, les dejo los datos para que no se dejen guiar por la fantasía. Así mismo, siempre pueden investigar más a fondo o incluso corregirme si saben más del tema. Siempre se aprende algo nuevo y siempre estoy dispuesta a aprenderlo n.n

Sin más, mas que esperar que la historia les haya gustado, me despido por ahora n.n

¡Hasta la próxima historia!