8.- Las bases están puestas

Muchas gracias a pedro, Souhi (Hielo Azul), Tonks Granger, jim, Marc, fRaNbLaCkOp y sakurawinner

pedro: el cambio de Ron y Ginny era hasta el próximo cap pero ya que siempre me dejas un review, te lo hice posible en este cap aunque no se si te agradara pues no encontraba la forma de hacerlo, pero hice el esfuerzo.

Tonks Granger: puse un poco mas de H/Hr espero que te agrade, si quieres mas palabras bonitas me dices lo que pasa es que no se si quieren a los personajes mas melosos, gracias tambien por dejar siempre un review.

fRaNbLaCkOp: yo también espero poder comprar las piezas que me faltan pero a veces se asen gastos de imprevisto así que tendré que esperar mas, y muchas gracias.

Nota: Ya tengo otro cap y un poco mas. Cuando lo trascriba lo subiré. Otra cosa ¡Cuidado con dos escenas! Son escenas para mayores de edad, si les ofende, no lo lean, aunque una no es completamente lemmon no es muy fuerte al contrario es menos fuerte que la anterior y además existe al final del cap violencia algo explicita no estoy seguro de este cap. De ustedes depende, si me dicen que no les gusta puedo obviar las escenas fuertes y dejar solamente la común del libro. Avada Kedavra.

Que comience el cap

Cuando Albus Dumbledore consideró que había dejado pasar un tiempo prudente salió de la cocina para encontrar a Harry. Lo vio sentado en la sala frente a la chimenea. Dumbledore se dio cuenta de que en la mirada de Harry había cierta tristeza. Entendió que al mismo Harry no le gustaba la idea de eliminar a los mortifagos. Y Harry lo hacía por que es la única solución para poder ganar la guerra. Albus Dumbledore salió de sus cavilaciones y observó a Harry viéndolo directamente. Ahora en su mirada no se podía ver nada más que poder y determinación.

-¿Que es lo que quería profesor Dumbledore?. Dumbledore se acercó, con un movimiento de varita hizo aparecer un sillón viendo a Harry de frente. Se sentó y sacó de entre sus ropas un pergamino. -Recuerdas Harry que te dije que encontraría el árbol genealógico de Godric Gryffindor. -¿Ese es, dijo Harry emocionado. -Si, Harry. Dumbledore se lo pasó a Harry para que lo viera. Harry empezó a seguir todas las ramificaciones de la familia hasta llegar a el. Bueno profesor, dijo Harry. -Creo que tenía razón. -¿Y que es lo que me pertenece por ser el descendiente de Godric Gryffindor?.

-En realidad no lo se, dijo Dumbledore. -Profesor Dumbledore, dijo Harry. -¿Por que nadie nunca había reclamado la herencia?. -Eso es muy simple de contestar. -Estas son sólo conjeturas pero creo que son las más acertadas, a sus hijos les dejó una herencia. -Por lo cual ellos nunca supieron que existía más legado. -Además el árbol genealógico no apareció en todos estos siglos. -Es más Harry yo no lo encontré. -Se podría decir que me encontró. -A que se refiere profesor.

-A que el pergamino apareció sobre mi escritorio así sin más. -Ya veo dijo Harry. -Entonces profesor. -¿Como averiguó lo que es mi herencia?. -Primero Harry es que no puedes obtenerla hasta ser mayor de edad. -Pues no existe un testamento específico. -En cambio con la de Sirius si existía. -Por lo que no puedes acceder a ella por el momento. -Ni a las propiedades que posees de tus padres y las de Sirius tampoco. -Sólo puedes acceder al dinero que te dejaron tus padres y Sirius.

Albus Dumbledore miró a Harry directamente a los ojos y observó en ellos un brillo especial. -¿Que es lo que planeas Harry?. -¿Profesor Dumbledore usted no ha hablado con nadie del ministerio acerca de la biblioteca verdad?. -No Harry todavía no lo e hecho. -Entonces no lo haga dijo Harry, tengo la idea perfecta para acceder al ministro Fudge y que todos mis planes funcionen correctamente.

-Y cual es si se puede saber, dijo Dumbledore. Harry lo miró un momento como analizando la situación y dijo. -En realidad es muy simple le pediré mi emancipación en el mundo mágico, y la biblioteca. -Sabes Harry que el se negará a hacerlo. -Lo único que el hará es pedir disculpas. -Lo se, dijo Harry. -Por lo que es ahí donde le ofreceré mi apoyo popular. -Y le meteré todas las ideas que tengo en la cabeza. -Le ofreceré mis servicios para depurar el ministerio de mortifagos infiltrados. -Ahora que el ya aceptó el regreso de Voldemort sabe que yo conozco a muchos de ellos. -Y así conseguiré lo que necesito fácilmente.

-Además de que el ministerio será nuestro, voy a obtener la totalidad de mi herencia y manipularla a mi conveniencia. -¿Que es lo que harás con ella?. -Invertir en muchas cosas. -Entiendo, dijo Dumbledore. -Bueno profesor ahora sí me voy a la cama. -¿Puedo llevarme esto verdad, dijo Harry. Señalando al árbol genealógico. -Claro que si Harry es tuyo. -Nos vemos profesor Dumbledore. -¿Iras al ministerio mañana?. -Si profesor, dijo Harry. -Te deseo suerte. -Gracias contestó Harry antes de dirigirse a su habitación.

Harry entró en su habitación y se desvistió. Estaba a punto de colocarse la camisa cuando la puerta de su habitación se abrió. Vio entrar por ella a la chica que amaba. -¡Hermione!. -No creí que Ginny se durmiera tan temprano. -Hoy si lo hizo, dijo Hermione. Y se acercó a Harry mientras ella misma se quitaba la camisa de su pijama. Dejando a la vista su hermoso torso desnudo. Harry también cortó el camino entre ellos. Al estar uno frente al otro se besaron con pasión. Creció tanto esa pasión que prácticamente se devoraban.

Harry empezó a trazar besos desde su cuello hasta sus senos succionando sus pezones. Luego se dirigió a su abdomen y empezó a bajar un poco el pantalón del pijama y besó esa parte. Se incorporó y tomo como presa nuevamente los labios de Hermione. La tomó del trasero mientras que Hermione enrosco sus piernas en el cuerpo de Harry. Harry se dirigió con Hermione a su cama. La recostó y separó las piernas de Hermione mientras el metía su cuerpo en ese espacio y con sus brazos sostenía parte de su peso. Hermione estaba tan metida en el mundo del amor que no temió ser poseída por Harry.

Aunque no eran esas las intenciones de Harry. El sólo quería estar lo más junto posible a ella y por lo visto Hermione no había comprendido mal las intenciones de Harry. Continuaron acariciándose y besándose desesperadamente. Estaban tan entregados a esa pasión que de un momento a otro estarían a punto de quitarse la ropa completamente y entregarse al otro. Por lo que ambos se miraron a los ojos y entendieron que era mejor tranquilizarse. Se recostó Harry boca arriba abrazando protectoramente a Hermione y ella con la cabeza en el pecho de Harry.

-Te amo tanto Mione, dijo Harry. -Nunca nadie me ha dado cariño, comprensión o amor. -Y tú me has dado todo eso con creces. -Hermione eres maravillosa, hermosa, inteligente y lo mejor es que eres parte de mí. -No podría vivir sin ti. Hermione levantó la cabeza y miró a los ojos a Harry en donde podía observar la verdad en sus ojos. Las palabras que Harry decía eran dichas desde lo más profundo de su corazón. Hermione le dijo. -Tú también eres lo más importante en mi vida. Se dieron otro beso y minutos después se durmieron.

A la mañana siguiente Harry despertó al alba, observó a Hermione sobre su pecho. Le dio un beso en el cabello luego uno en la frente, en eso Hermione despertó. -Bueno Díaz amor, dijo Hermione. -Bueno Díaz Mione. -Me imagino Mione que la señora Weasley ya estará despierta. Creo que sería una buena idea que regresaras a la habitación que compartes con Ginny. -Lo se, Harry. Minutos después Harry se había arreglado y ya estaba listo para sus actividades diarias. Y Hermione dispuesta a regresar a la habitación que se le había asignado. Harry bajo para desayunar.

Mientras Hermione entró a su habitación. Cuando la puerta se abrió se encontró con Ginny. Que la miraba analizando de donde venía. No tenía que imaginarse mucho para saber el lugar de donde venía. Pero se sorprendió ella misma de no sentir celos ni molestia con ello. -Hola dijo Hermione de forma tímida. -Hola Hermione, dijo Ginny. -¿Bajamos a desayunar?. Hermione se sorprendió de que no le hiciera preguntas de donde había estado. Por lo cual Hermione estaba consciente de que Ginny los había y no le importaba. Por lo que se sintió muy feliz sabiendo que Ginny de ahora en adelante le cubriría la espalda.

-Me agradaría mucho Ginny, dijo Hermione tengo hambre. Se arreglaron. Y se dirigieron al comedor. En el comedor se encontraron a la señora Weasley y a Harry que estaba terminando su desayuno. Harry levantó la cabeza y sonrió a Hermione y a Ginny, luego continuó con su desayuno. -¡Ginny, ¡Hermione, dijo la señora Weasley. -Que hacen despiertas tan temprano. -Nos despertamos y no teníamos ganas de permanecer en la cama. -¿Quieren desayunar?. -Claro mamá, por supuesto señora Weasley.

-Muchas gracias por el desayuno señora Weasley, dijo Harry. -De nada cariño. Y Harry se dirigió a su habitación para ponerse ropa deportiva y realizar sus ejercicios diarios. Dos horas después Harry había terminado sus ejercicios. Se duchó y cambió de ropa utilizando una túnica de color verde bastante elegante. Bajo y observó a la señora Weasley, Hermione y Ginny. -¿Por qué tan bien vestido Harry, dijo la señora Weasley. -Tengo un asunto que arreglar en el ministerio. -¿Recuerda señora Weasley?. -Si Harry querido.

-¿Pero por que tan temprano?. -Necesitó el tiempo por sí Fudge se hace el difícil. -Entiendo dijo la matriarca de los Weasley. Hermione alzó una ceja. -¿Que piensas hacer Harry, dijo Hermione. -Cambiar el ministerio para la conveniencia de la orden del Fénix y para en un futuro ganar la guerra. -Bueno Mione nos veremos más tarde. -Hasta luego Ginny. Y se dirigió hacia la salida de Grimmauld place. Ya fuera de la casa desapareció con un sonoro estampido. Apareció en una calle cerca del ministerio. Observó que nadie hubiera visto su llegada, pero además de eso utilizó la detección de auras para estar seguro de ello. Cuando estuvo seguro de que nadie a la redonda lo hubiera observado se dirigió hacia la cabina telefónica para poder acceder al ministerio.

-Veamos dijo Harry haciendo memoria. Observó el disco y marcó seis, dos, cuatro, cuatro, dos. Cuando terminó demarcar y el disco regresó a su lugar escuchó la voz femenina que ya conocía. -Bienvenido al Ministerio de la Magia. -Por favor, diga su nombre y el motivo de su visita. -Harry Potter vengó a una entrevista con el ministro Cornelius Fudge. -Gracias dijo la voz femenina. -Visitante, coja la chapa y colóquesela en la ropa en un lugar visible, por favor. Harry vio aparecer la chapa.

La cogió y vio que tenía la inscripción: " Harry Potter, entrevista con el ministro. " Se la enganchó en la camiseta, y entonces la voz femenina dijo: -Visitante del Ministerio, tendrá que someterse a un cacheo y entregar su varita mágica en el mostrador de seguridad, que se encuentra al final del Atrio. El suelo de la cabina telefónica se estremeció. Y empezó a hundirse. Harry observó nuevamente como la acera parecía elevarse al otro lado de las ventanas de cristal de la cabina hasta que se quedó a oscuras por completo.

Entonces ya no vio nada; sólo escuchó el chirrido ya conocido, mientras la cabina telefónica seguía hundiéndose en la tierra. Harry esperó el tiempo necesario para escuchar el mensaje ya conocido. -El Ministerio de la Magia le desea un buen día lo saludó la voz de mujer. La puerta de la cabina telefónica se abrió sola y Harry se dirigió al sitio donde se hacía el chequeo. -Acérquese le ordenó el mago que realizaba el chequeo. -Harry obedeció y el hombre levanto una varilla que ya había visto anteriormente, y se la pasó a Harry por delante y por detrás, recorriéndole todo el cuerpo.

La varita le dijo el mago Harry se la dio y el mago la colocó en la balanza que ya había visto. El aparato empezó a vibrar, y salió un estrecho trozo de pergamino. El mago lo leyó y dijo: -Veintiocho centímetros, núcleo central de pluma de fénix, cinco años en uso. -¿Correcto?. -Sí, afirmó Harry. -Yo me quedo esto dijo el mago clavando el trozo de pergamino en un pincha papeles de latón. -Usted se queda la varita añadió, y le devolvió la varita a Harry. -Gracias, dijo Harry.

Ahora que lo pensaba no sabía donde estaba la oficina del ministro de la magia por lo que se dirigió a la oficina de Arthur Weasley. Después de hablar un momento con el y que le diera las indicaciones se dirigió a la oficina del ministro. Al entrar a la oficina se encontró con una secretaria que estaba organizando unos papeles. Ella alzó la vista y dijo -¿desea algo joven?. -Mi nombre es Harry Potter y deseo hablar con el ministro de la magia. -La secretaría miró la frente de Harry que mostraba la cicatriz en forma de rayo visiblemente ya que Harry traía el cabello sujeto en una coleta. -Si. -Si Sr. Potter. -La secretaría se levantó y se dirigió a la puerta de la oficina del ministro.

Tocó y se escuchó una voz que le dijo pase. Un minuto después la secretaría salió y dijo. -Sr. Potter el ministro lo espera. Harry entró a la oficina y observó a Fudge que lo observaba intranquilo. -Siéntate Harry por favor. Harry se sentó y Fudge habló. -Antes que nada deja me decirte que siento mucho lo que pasó entre nosotros. -Está bien señor ministro. -Fudge contestó no por mucho tiempo. Harry interiormente estaba feliz. El propio Fudge había llegado a lugar donde él quería que estuviera. Y no había tenido que esforzarse para llegar a ese punto. -Lo se señor Fudge. -¿Que es lo que deseabas Harry, dijo Fudge. -Necesitó su ayuda señor Fudge. -Si puedo ayudarte lo haré Harry. -Creo que te debo eso.

Interiormente Harry estaba pensando que Fudge era un poco tonto. -Señor Fudge deseo pedir mi emancipación en el mundo mágico. -¿Y eso por que Harry?. -Bueno primero porque Voldemort quiere matarme Fudge se estremeció, Harry continuó haciendo caso omiso al estremecimiento de Fudge y por eso necesitó poder defenderme en caso de un ataque. -Usted mismo se dio cuenta de que fui atacado en la casa de mis tíos. -Además necesitó arreglar algunas cosas que sólo puedo solucionar siendo mi propio guardián legal. -Entiendo dijo Fudge. -Pero Harry eso es muy complicado de hacer. -¿Por que señor Fudge?. -Pues por que los demás magos podrían considerarlo como preferencia. -¿Después de lo que pasó el año pasado, dijo Harry. -Fudge bajo la cabeza. -Tienes razón Harry.

-Harry lo miró detenidamente y dijo. -Señor Fudge no se si me estoy metiendo en algo que no me incumbe. -Pero que hará luego de dejar de ser el ministro. Harry observó el efecto de sus palabras el ministro prácticamente se desmoronó. No lo sé Harry. Creó que no me darán un puesto en el ministerio y dudo mucho que consiga trabajo fuera de el. Aunque tengo dinero para vivir cómodamente durante mucho tiempo. -Y quien será su reemplazo dijo Harry ganando terreno. -Es el jefe de la oficina de aurores su nombre es Rufus Scrimgeour.

-Señor Fudge, dijo Harry. -¿Se arrepiente de sus errores?. Harry observó al ministro detenidamente. El suspiro cansado. -Si Harry, dijo Fudge. -Pero ya no puedo hacer nada. "Llegó el momento", pensó Harry. Señor Fudge y si le dijera que todavía puede mantenerse con su cargo y enmendar sus errores. Fudge alzó la cabeza y lo miró con interés. -¿A que te refieres Harry?. -Yo podría ayudarle a permanecer en el ministerio como ministro y usted me ayuda a ser emancipado en el mundo mágico y posiblemente le pida algo más. -¿Cómo harías eso, dijo Fudge.

Harry pensó que Fudge era un verdadero idiota. No se necesitaba mucho para manipularlo. Harry empezó a utilizar la Legeremancia para estar consciente de todo. Encontró la información que buscaba sobré la biblioteca y los libros que nadie podía abrir. Era diez y eran únicos. No existía otra copia de ellos. Harry empezó con su plan. Le diré cómo mantener el puesto pero necesitó dos cosas. Lo que quieras Harry. Primero la emancipación y segundo quiero la copia de la biblioteca del ministerio de magia con los diez libros que nadie puede abrir. Fudge abrió los ojos como platos. -¿Cómo sabes tú acerca de esos libros y de la segunda biblioteca?. -Eso no es importante. -Lo que importa es que lo se.

-Pero Harry eso no puedo hacerlo. -Señor Fudge ustedes poseen una copia para qué quieren la segunda y además los libros que nadie puede abrir. -No son de gran importancia para el ministerio. -Pero Harry el valor de esos libros es incalculable. -No tienen valor si no se puede obtener esa información. El ministro lo pensó y dijo. -Si te doy lo que pides. -¿Me ayudaras a conservar el puesto?. -Si, dijo Harry. Harry se dio cuenta de que Fudge no consideraba una propuesta de esa índole como un negocio turbio por lo cual confirmó sus sospechas de que Fudge era un verdadero imbécil.

-Si, dijo Harry. -Si me da lo que le pido en este momento en las primeras horas de la tarde tendrá más popularidad que nunca. -¿Es un trato, dijo Harry. -¡Es un trato, dijo Fudge. Fudge llamó a su secretaria y le pidió que redactara la emancipación de Harry. Mientras el dirigió a Harry a donde estaba la biblioteca. Fudge le llevó los diez libros que nadie podía abrir. Harry encogió la biblioteca y los diez libros y los guardo en un bolso de su túnica. Regresó a la oficina de Fudge justo a tiempo para que fuera firmada su emancipación. Bueno ministro dijo Harry gracias por todo. Y ahora le diré lo que vamos a hacer.

-Lo primero es que usted debe de poner en las manos experimentadas el control de los aurores ya que usted nunca se ha enfrentado al lado oscuro y por lo tanto no tiene experiencia. Fudge asintió. -¿A quien tienes en mente Harry?. -Al profesor Dumbledore. Fudge pensaba refutar. Pero Harry lo detuvo. -Piense señor Fudge el profesor Dumbledore no tiene rencor en su contra. -Por el contrario siempre quiso ayudarlo. Fudge se cayó y siguió escuchando. -Además quien mejor que el para dirigir la defensa del país. -Pero además de eso el ministerio debe de tener control sobre todas las acciones.

-Por lo cual usted creará un grupo que coordinará la defensa del país junto al profesor Dumbledore. -Usted pondrá a dos aurores del ministerio para estar al tanto de todos los proyectos y opinar en caso de ser necesario. -Los aurores le darán el reporte y usted podrá hacer los cambios que crea convenientes. -Por cierto quiero ver los expedientes de los aurores. -Pues conozco a la mayoría de los mortifagos. -¿Y no queremos espías ni saboteadores en un grupo que dirige las fuerzas de la defensa del país verdad?. -Además le dará al profesor Dumbledore una copia de todos los expedientes de los empleados del ministerio para poder depurar el ministerio de espías de Voldemort. -Y el poder necesario para sacar los de sus funciones.

-Y dará el permiso de utilizar cualquier tipo de fuerza posible para detener a los mortifagos y Voldemort. -Pero Harry, dijo Fudge. -Que había escuchado sin decir nada. -Muchas personas me criticaran por eso. -Al contrario señor Fudge. -Al dar esa orden. -Las personas sabrán que usted esta haciendo todo lo posible para ganar la guerra. -Y además tendrá mi apoyo. -Hoy al mediodía quiero que tenga a los reporteros del profeta para una entrevista en la cual le daré mi apoyo y usted presentará todo lo que le he dicho. -Créame hoy en la tarde tendrá más popularidad que nunca.

-Ahora necesitó ver los expedientes. Fudge se levantó y sacó de un gabinete muchos expedientes. Y Harry empezó a estudiarlos detenidamente. Aunque el sabía a quienes colocaría en esos puestos. Que te parece Harry si coloco a Rufus Scrimgeour en uno de esos puestos. -Creó ministro que Rufus Scrimgeour no estará nada contento de no poder alcanzar el puesto de ministro. -Por lo que no es bueno que esté en ese puesto. -Sería capaz de sabotearlo. -Tienes razón Harry. Harry revisó todos los expedientes para disimular. Después de eso le dijo creó que tengo a las dos personas indicadas. -Quienes son dijo el ministro Fudge. -Nymphadora Tonks y Kingsley Shacklebolt.

-Tienes razón Harry. -Son buenos miembros y fieles al ministerio. -Y lo mejor es que en caso de que el profesor Dumbledore no pueda asistir al ministerio a planear la seguridad. -Nymphadora Tonks y Kingsley Shacklebolt pueden ir a Hogwarts para trabajar allí. -Tienes razón nuevamente Harry. -Pero crees que el profesor Dumbledore acepte. -Tranquilo, dijo Harry. -Eso lo arreglare yo. -¿Crees que puedas hacerlo?. -El profesor Dumbledore es como mi abuelo. -Entiendo, dijo Fudge. -Ahora arregle todo el papeleo para hacer lo que le he dicho. Harry empezó a escribir una carta para Albus Dumbledore y la envió con un águila del ministerio de magia.

En Grimmauld place Ginny estaba hablando con Ron sobre la visita que Harry haría al ministerio. Después de un momento de especulación Ron dijo. -¿Donde está Hermione?. -En la biblioteca contestó Ginny. Ron entre cerró el seño. -¿Acaso no se cansa nunca de estudiar, dijo Ron. -Ron no se cómo vayas a tomarte esto pero Hermione y Harry pasaron la noche juntos.

Ron después de escuchar esas palabras se dio cuenta de que no sentía nada. Y recordó el sueño que había tenido. -¿Te pasa algo Ron?. -No me pasa nada dijo con mucha convicción. -Creo Ginny que realmente no estaba enamorado de Hermione. -Lo que pienso ahora es que estoy demasiado acostumbrado a estar con ella. -Ósea que ya no sientes celos de Harry. -No, dijo Ron. -Y tú de Hermione. -No, dijo Ginny. -Bueno dijo Ron creó que estamos madurando. Segundos después subía Molly Weasley diciendo que si querían ir al ministerio a escuchar la entrevista que el profeta haría a Harry y al ministro Fudge. Ellos asintieron y Molly Weasley les dijo que fueran por Hermione.

Cuando Harry fue a la sala de conferencias del ministerio seguido por Fudge ya estaban muchos reporteros, los hijos de algunos funcionarios del ministerio y sus amigos. En otras palabras su novia y los Weasley al completo exceptuando a Percy que estaba entre los miembros del ministerio. Harry conectó su mirada con sus amigos viendo los uno a uno y observó las caras sonrientes de todos. Le guiño un ojo a Hermione y esta se sonrojó. Algunos reporteros buscaron a la persona a la cual Harry Potter le había guiñado el ojo. Pero no observaron a una persona en concreto si no que a varias chicas que sonreían a Harry con coquetería.

Hermione que observaba a las chicas que coqueteaban con Harry no pudo más que sonreír. Sabiendo que fue a ella a quien Harry le prestó atención. Los chicos que estaban en la sala observaron a Harry con admiración. Y los reporteros parecían entusiasmados. Pronto Harry llegó al centro del salón de conferencias junto a Fudge. Uno de los periodistas dijo. -Sr. Potter quisiera preguntarle por que esta usted aquí en compañía del ministro Fudge. -El ministro Fudge sabe reconocer sus errores, dijo Harry. -Pero eso no es lo importante. -Lo importante es que el señor Fudge tiene planeados ciertos cambios para nuestro país que son aceptados de buen grado por mi persona.

-Y cuáles son esos planes preguntaron varios periodistas. Harry le dio la palabra a Fudge y lo escuchó plantear todo lo que el le había dicho. Expuso la formación de un consejo que velaría por la defensa del país. Coordinado por Albus Dumbledore, Nymphadora Tonks y Kingsley Shacklebolt. También habló sobre la depuración que habría en el ministerio en la cual colaborarían Harry Potter, Albus Dumbledore y algunas otras personas. Luego planteó lo que lo tenía más nervioso. -Señores periodistas, dijo Fudge. -Esto que les diré es lo último que se ha planeado. -Desde este momento los aurores tienen la autorización de utilizar toda la fuerza que sea necesaria para detener a los mortifagos.

Fudge escuchó como había murmullos entre los periodistas. Y empezó a entrar en pánico. En ese momento Harry dijo. -Señores periodistas. Automáticamente todos callaron. -Muchos aurores murieron capturando a todos los mortifagos que ahora están libres, después del escape masivo que se hizo en Azkaban. -No creó que nuestra comunidad esté dispuesta a perder personas que las protegen. -Recuerden estamos en guerra y la guerra se gana por la fuerza. Todos los periodistas asintieron enérgicamente. -Fudge sonrió complacido.

Luego de eso terminaron la entrevista y Fudge, Harry, y el profesor Dumbledore que había terminado de firmar todas las autorizaciones que el ministerio le había dado, concediéndole lo propuesto por Fudge. Que en realidad era la propuesta de Harry. Mientras tanto Harry estaba buscando con la mirada a la familia Weasley y a Hermione. Pero por lo visto ellos ya se habían ido. Harry se despidió de Fudge y se dispuso a regresar a Grimmauld place. Antes de irse le dio una mirada significativa a Albus Dumbledore que el comprendió perfectamente.

Harry recordó la plática con el profesor Dumbledore y ahora que era su propio guardián legal podía obtener el control completo de todas sus propiedades que estaban en Gringotts y tenía que reclamarlos. Por lo que iría a buscar el árbol genealógico de Godric Gryffindor y reclamaría su herencia. Desapareció saliendo del ministerio y apareció frente al número doce de Grimmauld place. Al entrar observó que lo estaban esperando la señora Weasley, Remus, Ron, Ginny y Hermione. Esta última al verlo se abalanzó sobre el y le dio un gran beso. -Buen trabajo Harry, dijo Remus. -¡Lo lograste!.

-¿Acaso lo dudabas, dijo Harry con fingida presunción. Todos rieron por el comentario. Harry se dio cuenta que querían hacerle muchas preguntas por lo que dijo. -Se enterarán de todo en la reunión. -En este momento tengo que salir nuevamente a arreglar unos asuntos a Gringotts. -¿Quieres ir conmigo Mione?. -Si, dijo Hermione. -¿Que iras a hacer a Gringotts, pregunto Remus. -A aceptar toda mi herencia. -Ahora soy mi propio guardián legal. Los adultos y adolescentes lo observaron extrañados. -¿Que es lo que quieres decir, dijo la señora Weasley. -Que pedí mi emancipación y me fue concedida. -Por lo cual ahora puedo ir y reclamar toda mi herencia. -Ya vuelvo dijo Harry y se dirigió a su habitación.

Entro en ella sacó el árbol genealógico que estaba dentro de su baúl. Y se dirigió nuevamente a donde estaban sus amigos. Los observó y dijo. -Nos vamos Mione. Ella asintió. Nos vemos más tarde, dijo Harry. Salieron de Grimmauld place. Harry tomó de la mano a Hermione y desaparecieron. Aparecieron casi en frente de Gringotts y entraron al banco. Se dirigió con Hermione tomados de la mano a una pequeña ventana donde observaron a uno de los gnomos con un vestuario muy elegante. -¿Que es lo que deseaban, dijo el gnomo. -Mi nombre es Harry Potter y deseo obtener el control completo de mi herencia.

El gnomo lo observó y dijo permítame un momento. Se levantó y se dirigió aún archivero que tenía en esa habitación. Sacó unos papeles y regresó a el. -Sr. Potter creó que no puede pedir eso. -Usted es menor de edad. Harry sacó de entre su túnica la emancipación y se la entregó al gnomo. El gnomo la leyó y dijo. -Por favor entren en la habitación que esta en este pasillo a la derecha. Harry y Hermione se dirigieron a esa habitación. Entraron y esperaron. Unos minutos después apareció ese mismo gnomo con muchos pergaminos. -Se sentó Sr. Potter aquí está todo su legado. -Gracias dijo Harry impresionado por la cantidad de pergaminos que observó. Miró a Hermione que estaba tan sorprendida como el.

Tardaron bastante tiempo en dejar todo en regla. Y se entero de que tenía el treinta por ciento de las acciones de Gringotts, el treinta y cinco de la compañía constructora de escobas y muchas otras más entre las que se encontraban algunas en el mundo muggle. Después de haber arreglado todo. Harry indicó al gnomo que rentaran las propiedades con la excepción de un castillo en el valle de Godric que tenía una casa en sus terrenos. Que Harry pensó que era donde vivían sus padres. El gnomo asintió a las indicaciones y una de esas era que el capital de las rentas fuera directamente a una cámara nueva que había pedido. Minutos después le llevaron la llave. Y la guardó en su túnica.

Harry hizo un trato con el gnomo que si necesitaba cualquier tipo de materiales, Gringotts serían los encargado de obtenerlos y enviarlos directamente a el. Luego de eso sacó el pergamino que contenía el árbol genealógico de Godric Gryffindor y se lo mostró. El gnomo abrió los ojos como platos. Enseguida tocó una campana y apareció otro en la habitación. Le mostró el árbol genealógico y el gnomo que había llegado desapareció. Harry, Hermione y el gnomo hablaron sobre las inversiones de Harry. Por lo visto los gnomos sólo pensaban en negocios. Minutos después apareció el gnomo que había llegado anteriormente a la estancia con un pequeño cofre.

Se lo dio al gnomo que estaba hablando con Harry y desapareció. Harry observó al gnomo que abrió el cofre y este dijo. -Aquí está su legado Sr. Potter. Harry se levantó y se acercó al gnomo. El gnomo le pasó el pergamino. Harry lo observó con los ojos como platos. Hermione que observó la expresión de Harry se acercó. Y lo leyó. Hermione se sostuvo de Harry, ya que sus piernas perdieron fuerza. -¡El título de propiedad de Hogwarts, Dijo Hermione en un susurro. -¡Harry, ¡Hogwarts es tuyo!. -El gnomo dijo no sólo Hogwarts es de el. -Si no también todas las cámaras en donde está el depósito que el ministerio hace por arrendar la escuela.

-Menos unos cuantos miles de galeones que se utilizan por parte de la escuela para comprar lo necesario para su función y otra parte que se utiliza en personas que no tienen quien les aporte dinero para sus estudios. -¿A menos que el Sr. Potter quiera cambiar eso?. -No, dijo Harry todo está bien tal y como ésta. Hermione observó a Harry muy feliz. Harry era la mejor persona que había conocido. -Está bien dijo el gnomo realice un pequeño corte en su dedo y póngalo en el pergamino. Harry así lo hizo y unos segundos después apareció el nombre de Harry James Potter Evans como propietario de Hogwarts. Harry observó a Hermione y dijo. -De esto ni una palabra a nadie, será nuestro secreto. Hermione asintió.

Luego de guardar todo eso en sus respectivos lugares y que le dieran a Harry un montón de llaves de las bóvedas. Harry y Hermione se despidieron y regresaron a Grimmauld place. Antes de entrar Harry sacó la llave de la bóveda en donde se acumularían los pagos a las propiedades que arrendaría y dijo a Hermione. Mione, ella se detuvo y dijo. -Si Harry. -Esto es para ti, dijo Harry entregándole la llave. Hermione la observó y dijo. -Harry no puedo aceptarla. -Mira Mione de todos modos todo lo mío será tuyo. -Así que guárdala. Hermione se puso feliz, Harry le estaba planteando una vida juntos. Nuevamente Hermione se abalanzó sobre Harry y lo besó con pasión. Luego entraron a Grimmauld place.

Al entrar Harry observó al profesor Dumbledore que lo esperaba juntó a Remus, la señora Weasley y los chicos entre los cuales estaban Fred y George. Hola, dijo Harry. Todos saludaron a Harry efusivamente. Los gemelos decían que por primera vez querían leer el periódico. Harry, dijo el profesor Dumbledore. -Buen trabajo. -Gracias señor, dijo Harry. -Profesor Dumbledore quiero que me enseñe a levitar. -¿Tiene tiempo?. -Bueno Harry solamente te enseñare las bases lo demás tienes que hacerlo por ti mismo. -Entiendo, dijo Harry. -Pero antes voy a almorzar tengo hambre. Y se dirigió a la cocina.

Luego de un buen rato regresó con los adultos y sus amigos. Se dirigió con Albus Dumbledore y sus amigos que querían saber sobre la levitación a la misma habitación donde habían tenido el duelo. Le enseñó el principio de la levitación. Que era liberar su energía mágica como cuando se enfurecía pero controlarla para que no hiciera daño. Algo realmente difícil ya que en el transcurso de la pequeña práctica destruyó varios objetos en la habitación sin ningún resultado. Ya al finalizar la tarde logró controlar lo suficiente su energía para elevarse unos centímetros del suelo. Sonrió complacido consigo mismo.

El profesor Dumbledore lo observó y dedicó una sonrisa. Observó a sus amigos que también compartían la felicidad de Harry. Regresó al suelo y dijo. -Gracias profesor. -De nada Harry. -Creo que la reunión se acerca por que luego deben cenar. Los chicos estaban cabizbajos por que ellos también querían saber lo que pasó en el ministerio. Dumbledore los miró detenidamente y dijo. -Creo que por esta ocasión pueden estar todos en la reunión. Ron, Ginny, Fred, George y Hermione sonrieron. Mientras la señora Weasley pensaba refutar. Dumbledore miró a Molly y dijo. -Mi querida Molly este día solamente se hablara de lo que ocurrió en el ministerio. Molly asintió.

Luego todos se dirigieron a las cocinas donde ya estaban todos los miembros de la orden a excepción de Severus Snape que iba entrando en ese preciso momento por la puerta. Observó a Harry y en sus ojos se notó un pequeño brillo de diversión. Cuando todos estuvieron sentados los miembros de la orden al completo observaron a los chicos que se encogieron un poco en sus sillas. Dumbledore habló. -Bueno compañeros lo que hablaremos hoy es de gran importancia pero no es absolutamente secreto. -Por lo que los chicos escucharán esta reunión.

-¿Harry puedes decirnos que pasó en la reunión con Cornelius?. -Harry se levantó y dijo. Bueno para comenzar desde el primer momento en que aparecí en su oficina el mismo sacó el punto de donde yo iba a partir. -Realmente con lo que hable con Fudge aprendí unas cuantas cosas de el. -¿Como cuales Harry, dijo Dumbledore. -Que es un verdadero imbécil contestó Harry. Varios miembros de la orden sonrieron y Snape hizo una pequeña mueca de sonrisa. -Harry continuó, Prácticamente no se dio cuenta de que lo estaba manipulando. -Quizás creyó que por ser joven no podría hacerlo. -Además todo lo que le pedí se podía haber considerado como un negocio sucio. -Y el ni siquiera lo meditó.

Los miembros de la orden sonrieron abiertamente y en los ojos de Snape había un brillo que era de felicidad. -Y ahora tenemos casi el control completo del ministerio. Snape sonrió ampliamente causando un sentimiento extraño en los miembros de la orden y los invitados que tenían en esta ocasión. Pero Snape no pareció molestarle. Al contrario parecía que quería reír a carcajadas. Luego de unos cuantos segundos regresó a la normalidad. -Además, dijo Harry obtuve mi emancipación en el mundo mágico y acceso completo a la biblioteca del ministerio. Los miembros de la orden lo miraron incrédulos. El profesor Dumbledore sabía que Harry tenía la biblioteca en su poder, pero no quería decirlo a los miembros de la orden.

Pero pasó algo increíble. Snape empezó a reír. JA JA JA JA JA JA. JA JA JA JA JA. Todos los miembros de la orden en los chicos lo miraron con incredulidad y hasta miedo. Nunca habían visto esa reacción en Snape. -Potter, dijo Snape. -Creo que mereces estar en mi clase. -¿Sacaste un Supera las expectativas verdad, dijo Snape. -Así es profesor dijo Harry. -Pues no hay problema. -Estas en mi clase. Ron cuando escuchó que Harry tendría la oportunidad de recibir pociones salió del trance y se entristeció, el no tomaría pociones y por eso no podría ser auror.

Pero escuchó a Harry decir. -Si le digo algo mejor que lo que le he dicho aceptaría también a Ron, dijo Harry a Snape. -Si dice algo mejor Potter, el señor Weasley será su compañero. Albus Dumbledore supo que Harry revelaría su secreto por ayudar a Ron e interiormente no estaba tan de acuerdo al revelar esa información. Aunque ahora que lo pensaba Harry revelaría que tiene la biblioteca pero no los libros especiales del ministerio.

Harry sacó la bolsa con la biblioteca de su túnica y dijo. -Cuando dije que tenía acceso completo no lo decía sólo por decir. -Esta es la biblioteca del ministerio y puso la bolsa sobre la mesa. Snape se puso completamente serio y los miembros de la orden estaban pálidos. Todos dieron sacar a Snape su varita y apuntase asimismo y lo último que escucharon fue ¡Silencius!. Y lo vieron caer de su silla sujetándose el estómago.

Muchos de los presentes también estallaron en carcajadas. Mientras tanto Harry guardaba nuevamente la biblioteca y miraba a Hermione que estaba radiante de felicidad no solamente por la biblioteca si no también por que Ron sería su compañero. El trío no se separaría. Minutos después Snape se levantó y se retiro el hechizo. -Señor Weasley lo espero en mi clase fue todo lo que dijo Snape. -La reunión a terminado dijo Dumbledore que nunca creyó que una reunión podría ser tan divertida.

Antes que los miembros de la orden salieran Harry dijo. -Quería preguntarles algo a todos. Los miembros de la orden lo escucharon. -¿Puedo dejar a Seht libre en la casa?. -¿Quien es Seht, dijeron algunos miembros. -Mi serpiente, dijo Harry. -Se está aburriendo de pasar tanto tiempo encerrada. -No les hará daño a ninguno de ustedes. Dumbledore miró a la mayoría de los miembros que se encogieron de hombros y luego a Molly. Molly parecía meditarlo luego de un momento dijo. -Ya que no es peligroso no veo el problema. -Gracias, dijo Harry. -Solamente hay que dejarle en la cocina un poco de carne en un plato.

-Lo haré, dijo la señora Weasley. En ese momento Harry cerró los ojos y dijo esperen. Todos en el salón sintieron como de Harry salía un gran poder. Y empezaron a sentir que se quedaban sin oxígeno. Hermione observó como el aura de Harry crecía. Luego de un minuto en el que los miembros de la orden parecían a punto de desmayase con la excepción de Albus Dumbledore y Hermione. Harry abrió los ojos y dijo. -Dentro de cinco minutos comenzará un ataque simultáneo a Neville y su abuela y a Luna Lovegood y su padre.

Ron palideció al escuchar el nombre del Luna. -Severus sabes por que no te convocaron para esto. -Me imagino que Voldemort suponía que estaría en medio de una reunión y como su círculo interno está junto el, no soy necesario en este momento. -Además tiene a todos los mortifagos libres de Azkaban. -Tienes razón Severus, dijo Dumbledore. Harry dijo. -Yo iré a casa de Luna con Remus, Hermione, Moody, Tonks y Arthur.

-Todos los demás vayan con el profesor Dumbledore. -Harry, dijo Dumbledore conoces donde vive la señorita Lovegood. -No señor. -Pero en este momento lo sabré. -Todos toquen alguna parte de mi cuerpo y así lo hicieron. Harry utilizó la detección de ahora bien segundos observó cientos de ellas como si fueran vistas desde el cielo. Después de cinco segundos encontró la que buscaba. Y todos los miembros que estaban con el desaparecieron. Albus Dumbledore se quedó asombrado por las habilidades de Harry. El creo un traslador para ir a rescatar a Neville. Segundos después todos los miembros restantes desaparecieron.

Cuando Harry, Hermione y los demás miembros de la orden aparecieron observaron a quince encapuchados atacando a dos personas. Los ojos de Harry cambiaron a su forma felina de un hermoso color esmeralda que para sus enemigos sería el color de la muerte. Cambió su visión a nocturna gracias a sus lentes de contacto. Harry reconoció de inmediato a Luna. -Formen una media Luna y ataquen desde esas posiciones. -Yo me adentraré en el grupo de los mortifagos. -Cúbranme, dijo Harry. Harry entró entre los mortifagos lanzando la maldición Avada Kedavra Matando a varios con ella.

Luego utilizó algunos conjuros de magia blanca que dañaron mortalmente a los otros. Los miembros de la orden y Hermione se impactaron al ver a Harry. Pero inmediatamente cubrieron la espalda de Harry y atacaban a la vez. Sólo Moody era el único que lanzaba la maldición Avada Kedavra. Harry llegó a donde estaba tres mortifagos a punto que lanzarle la maldición asesina a Luna y su padre. Harry guardo la varita y movió ambas manos formando un círculo luego murmuró un conjuro y los tres mortifagos fueron elevados en el aire y como si estuvieran amarrados por las extremidades y la cabeza quedaron suspendidos, segundos después sus cuerpos habían sido desmembrados. La sangre que broto de ellos iba a caer sobre los Lovegood pero Harry con un movimiento de su mano la hizo desaparecer.

El señor Lovegood tenía a su hija entre sus brazos y Luna estaba con la cara en el pecho de su padre. Cuando Harry se acercó el señor Lovegood dijo. -Por favor a ella no. -Máteme a mi pero a ella no. Harry de pronto se sintió completamente sucio. Ahora que reaccionaba el había matado por lo menos a ocho mortifagos. Luna levantó la cabeza y vio a Harry. -¡Harry, dijo Luna. Y se separó de su padre jalándolo consigo hacia Harry. Luna se lanzó en un abrazo. Harry se sorprendió de haber sido reconocido en la oscuridad. Co. como me reconociste, dijo Harry. -Por los ojos. -Aunque me gustan más cuando son normales. Harry se sorprendió de la manera en que Luna tomaba todo. -Debemos irnos, dijo Harry. -Síganme.

Harry observó a los miembros de la orden y Hermione que traían a tres mortifagos amarrados y desmayados. Harry con unos movimientos de sus manos convirtió en piedras a los mortifagos muertos. Luna y su padre lo observaron. Uno con miedo y la otra como si esto fuera lo más común del mundo. Cuando se reunieron todos Harry levantó la mano y los tres mortifagos murieron por fractura del bulbo raquídeo. Todos lo observaron con expresiones asustadas. Harry convirtió en piedras nuevamente a sus enemigos y observó a Hermione con los ojos cristalinos. -Luego hablamos Mione, dijo Harry. -Todos sujétense de mi. Y así lo hicieron segundos después estaban frente al número doce de Grimmauld place.

-Por que ella apareciste afuera, dijo Tonks. -No podemos entrar gracias al encantamiento Fidelio, dijo Remus. -Esperemos hasta que aparezca el profesor Dumbledore. -Terminando decir eso apareció Dumbledore. -Me alegra verlos bien, dijo Dumbledore. Llamó a Neville y su abuela a los Lovegood y le dijo. -El cuartel de la orden del Fénix está en el número doce de Grimmauld place. Cuando se volvieron estaba frente a ellos la casa que el profesor Dumbledore había mencionado. Todos entraron a ella.

Al entrar Harry observó que faltaban varios miembros de la orden que acompañaron al profesor Dumbledore. Harry dijo. -¿Dónde están los demás miembros?. -¿Les pasó algo?. -No, dijo Dumbledore. -Fueron a encerrar al ministerio a los mortifagos capturados. -¿Y que pasó con los suyos, dijo Dumbledore temiendo la respuesta. -No busqué prisioneros. El profesor Dumbledore bajó la cabeza. Harry buscó a Hermione y la vio con los ojos a punto de derramar lágrimas. Se acercó a ella y dijo. -Lo siento Mione. -Pero no dejaré a ningún mortifagos con vida si puedo.

-Pero Harry, dijo Hermione. -No Mione. -Esos mortifagos que atrapamos hoy, puede que mataran a una familia mañana. -Puede que no conozcas a esa familia pero tú sentirías también la pérdida, más sabiendo que tu los atrapaste y luego escaparon e hicieron eso. -O quién sabe podría ser tu familia a la que mataran. -De ahora en adelante Mione no dejaré cabos sueltos. Hermione solamente lo abrazó. -Prométeme que no serás como ellos, dijo Hermione. -Lo prometo Mione.

El profesor Dumbledore le dijo a Tonks. -¿Cuántos mortifagos encontraron?. -Eran quince. -¿Y todos los mató Harry?. -No, dijo Tonks. -Moody mató a dos. -¿Y que pasó con sus cuerpos?. -Harry los transfiguró en piedras. -Está bien, dijo Dumbledore un poco triste. Recuperó su alegría y dijo. -Aquí tenemos sanos y salvos a los Lovegood y los Longbottom. En esos momentos apareció Ron y Ginny por las escaleras.

Ron parecía furioso por no haber sido elegido por Harry para la misión pero además estaba nervioso. Buscó con la mirada entre los miembros de la orden y observó a Luna. Suspiró con tranquilidad y se acercó a ella. -Hola Luna, dijo Ron. -Hola Ronald. -Qué bueno que estas bien, dijo Ron con las mejillas coloradas. En eso apareció Ginny quién tomó de la mano a Luna y le dijo. -Acompáñame te mostraré la habitación en la que dormirás. -Aunque la compartirás con Hermione y conmigo.

Ron observó como luna y Ginny se dirigían por las escaleras a la habitación. Suspiró. Cuando se giro observó a Neville; que realmente estaba muy cambiado además de ser tan alto como el se veía delgado pero con músculos definidos o por lo menos eso mostraban sus brazos, además su cara era diferente. Había desaparecido ese aspecto bonachón que tenía, por un aspecto más serio y en sus ojos había decisión. -Hola Ron, dijo Neville. -Hola Neville, dijo Ron incrédulo por el nuevo aspecto de su amigo. Neville que comprendió que el cambio que el tenía había sido grande dijo. -Estas vacaciones hice mucho ejercicio. -Y tu que has hecho.

-Nada, dijo Ron que empezaba a sentirse un poco enojado consigo mismo por no haber querido realizar ejercicio con Harry. Neville se volvió y observó a Hermione que abrazaba a Harry por el cuello y tenía enterrada la cara en el pecho de este y Harry la tenía aprisionada por la cintura. Observó a Harry que ponía sus labios cerca de la oreja de Hermione. Entendió que le estaba dando palabras de consuelo. Se imaginó que Harry y Hermione eran novios. Pero lo que no encajaba era el por que la estaba consolando. Miró detenidamente a los que acompañaron a Harry y observó que todos tenían una expresión sombría. Bueno casi todos, Moody tenía la misma expresión de siempre.

-¿Y Ginny, dijo Neville. -Se dirigió a su habitación con luna, dijo Ron. Parpadeo varias veces. -¿Por que preguntaste por Ginny, dijo Ron. El contesto tranquilo. -Por que no la he visto y aquí estamos tu, yo, Harry, Hermione, Fred, y George. Ron giro en redondo y observó a Fred y George arriba en las escaleras apoyados en los barandales. -¡Oh entiendo, dijo Neville. -¿Ron no crees que parece como si el grupo que acompañó a Harry esta un poco extraño?. Ron observó detenidamente y se reprendió mentalmente por no analizar a todos los integrantes de la orden después de haberlos visto. El siempre observaba detenidamente. Aunque él estaba pensando en otros asuntos, por lo que no le había puesto importancia a los miembros de la orden.

-Tienes razón, dijo Ron. -Hasta Dumbledore parece un poco triste. -No me había dado cuenta de eso, dijo Neville. -Y eso que estuvo hablando con mi abuela mientras estaba con ella. -Bueno Neville, ven conmigo. -¿A donde, dijo curioso. -Compartirás la habitación conmigo, dijo Ron. Y Ron dirigió a Neville a la habitación. Cuando entraron Neville dijo. -¿Harry no duerme en esta misma habitación?. -No, dijo Ron el quiso dormir en la que fue de su padrino. -Entiendo, dijo Neville.

Albus Dumbledore le dijo a Tonks que llevara al señor Lovegood y a la señora Longbottom a las habitaciones desocupadas. Cuando regreses dirigete a la cocina. Tonks asintió. Dumbledore con una señal invito a todos los demás miembros de la orden y Hermione que lo siguieran. Entró a la cocina y esperó a que todos estuvieran sentados para empezar con esa reunión. Minutos después apareció Tonks. Bueno dijo Dumbledore. -Quiero el reporte de lo que pasó en el grupo que rescataría a los Lovegood.

Nuevamente le diré estoy feliz por los Reviews que me mandaron pero no me enojo si me envían mas.

Este capitulo también esta escrito en un cyber café. Un beso a las chicas por si aparecen mas como lo dije anteriormente y un cordial apretón de manos para mis camaradas.