Me tardé un montón en actualizar, espero les agrade y haya valido la pena la demora, aquí está lo que sigue¡disfrútenlo!.

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LA DECLARACIÓN.

CAPÍTULO DOS

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Continuamos desde el momento en que Yumi nos dejó a todos con la intriga de lo que va a decirle a su amada Onee-sama...

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-Sachiko... –Musita Yumi.

-¿Qué pasa Yumi?.

-Quiero decirte... algo muy importante para mí.

-Decimeló, no hay problema.

-Es que yo... quiero decirte que... que yo te...

-¿Qué vos que Yumi?. –Interroga Sachiko expectante.

-Yo... yo te a...

-¡Pero miren nomás quienes están acá!. –Se oye gritar a alguien.

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Yumi y Sachiko se dan vuelta para ver quien se atrevió a interrumpirlas cuando observan a una rubia desaliñada dirigirse a ellas. Nomás verla reconocen de quien se trata y le reclaman de inmediato por la interrupción...

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-¡Sei!. –Exclama Sachiko disgustada. –No es agradable ser interrumpido en medio de una conversación.

-¿Ocurre algo malo?. –Dice Sei haciéndose la desentendida. -¿Acaso interrumpí algo serio?.

-Si... algo así. -Responde Yumi sonrojada. –Le estaba por decir algo importante a Sachiko.

-¡Yumi!. –Vocifera la antigua rosa gigantea. –Me alegro de verte. –Profiere antes de arrojarse sobre ella abrazándola. –Es un gusto verte siempre tan linda. Sachiko, prestamelá esta tarde que quiero tener una cita con ella...

-De ninguna manera. –Responde Sachiko en tono severo. –Si querés una cita pediselá a Shimako, supongo que ella te acompañará gustosa.

-¿Shimako?. –Plantea la rubia extrañada. –Ella ya la tiene a Noriko y yo estoy sola... y como Yumi no tiene novia, puedo salir con ella sin obstáculos.

-No pongás a Yumi en asuntos que no le conciernen. –Replica la peliazul malhumorada. –Y ahora me gustaría poder terminar de almorzar con ella.

-Por mi no hay problemas Sachiko. –Responde Yumi cuando logra soltarse de Sei. -Sei-sama puede acompañarnos si lo desea...

-¡Gracias Yumi!. –Festeja Sei mientras la abraza. –Sabía que sos una buena chica.

-De... de nada Sei-sama. -Tartamudea la neo rosa roja.

-Si no queda más remedio... –Se resigna la antigua rosa roja.

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Finalizado el almuerzo, las muchachas conversan de diversos temas hasta que la hora de reanudar las actividades vuelve a cumplirse. Tanto Sei como Sachiko regresan tras sus pasos hacia la universidad mientras que Yumi vuelve a brincar el cerco divisorio y se dirige a la mansión de las rosas saltándose las clases de la tarde. Una vez allí se prepara un té y se dispone a beberlo cuando de repente se le cruza una idea: pedirle consejo a Sei acerca de cómo declararle su amor a Sachiko. Sin mediar más se dispone a llamarla por celular, pero al no poder comunicarse le envía un mensaje de texto pidiéndole de encontrarse a la tarde a la salida de la escuela. Una vez que el mensaje fue enviado, Yumi se sirve otra taza de té mientras abre un libro, "El Bosque de Espinas" para ser exactos. Ensimismada en su lectura, Yumi no se percata de que ya es la hora de la acostumbrada reunión de las rosas por lo que Touko va llegando a la residencia junto a Sayaka a quien trae cargada de cosas para la reunión...

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-Por acá es la sala de reuniones. –Le comenta Touko a su acompañante mientras abre la puerta. – Deja todo eso en la mesa. ¡Ah!. Y ella es Fukuzawa Yumi, mi hermana mayor y la Rosa Chinensis en el Concejo de las Rosas. –Explica mientras señala a Yumi quien no nota la presencia de las chicas en el salón.

-Mucho gusto en conocerla. –Dice Sayaka mientras coloca su cargamento en la mesa. –Soy Kimura Sayaka de primer año, grupo Pera. –Expresa la muchacha ante la indiferencia de Yumi.

-La conocí ayer frente a María-sama, de una manera algo accidentada. -Explica Touko. –Y como la vi muy entusiasta le pedí que me ayude con algunas cosas y... –Se interrumpe Touko al ver a Yumi impasible. -¿Me estás escuchando Onee-sama?. ¡Yumi, te estoy hablando!. –Grita.

-¡Ah, disculpen!. –Profiere asustada la chica de los moños lanzando su libro. –No las escuché entrar... estaba leyendo y no presté atención a cuando vinieron...

-Está bien Onee-sama, te estaba diciendo que ella es Sayaka y la conocí ayer en el patio frente a María-sama.

-Mucho gusto en conocerte, soy Fukuzawa Yumi, la Rosa Chinensis del Concejo de las Rosas. –Se presenta mientras le extiende la mano.

-Soy Kimura Sayaka, por el contrario, el gusto es mío y como usted es integrante del Consejo le brindo mis respetos. –Manifiesta mientras toca ligeramente la mano de Yumi y le hace una pronunciada reverencia.

-Que chica tan formal. –Comenta la rosa roja poniendo cara de asombro.

-Si, es lo que me atrajo de ella. –Expone Touko ante la mirada maravillada de Sayaka.

-Espero que sea así. –Suspira Yumi. –Pero... ¿Y todo esto que está en la mesa?.

-¿No te diste cuenta Onee-sama?. –Plantea la bouton. –Son los rosarios que encargamos para la bienvenida de primero, acabamos de traerlos, mejor dicho, Sayaka se ofreció a cargarlos hasta acá.

-¿Qué no pesan acaso?. –Exclama la senpai azorada.

-Si, pero no importa. –Contesta Sayaka. –Lo hago para ayudar a Touko-sama.

-Y ahora que recuerdo... –Comenta Touko. –Hay que hacerlos bendecir. ¡Sayaka!.

-¡Si!. Touko-sama. –Exclama la nombrada.

-Ocupate de esa tarea. –Ordena la alumna de segundo.

-De acuerdo. ¿A quién le tengo que pedir que los bendiga?.

-Al padre Juan, es el director de la escuela Hanadera, la que está al lado de la nuestra, así que vas a cargar la caja de los rosarios y la vas a llevar con él para que les imparta la bendición y luego los traés de nuevo aquí, entendiste.

-¡Si Touko-sama!.

-Pero, para que veas que soy buena lo podés hacer mañana, ahora descansá.

-Gracias... –Susurra la chica de anteojos antes de desplomarse sobre una de las sillas del lugar.

-No te parece que te pasaste un poco con ella. –Reclama la rosa mayor a su Petite Soeur.

-No, para nada, además... la estoy probando un poco. –Expone la rosa menor.

-No entiendo que querés probar. –Plantea Yumi.

-Es que considero que puedo sacar lo mejor de ella.

–De acuerdo, es tu elección. –Aprueba la superior. -Prepararé más té ya que van a venir las demás chicas para iniciar la reunión del Yamayurikai. –Dice mientras se dirige hacia el otro sector de la mansión.

-¿Qué quiso decir Yumi con eso de que "es mi elección?. –Masculla Touko recelosa.

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Instantes después Noriko y Asuza hacen su ingreso al salón de reuniones. Luego de las presentaciones de rigor y la llegada de las dos rosas faltantes se da inicio a la acostumbrada reunión en la cual se discute en primer término la participación de Asuza y Sayaka en la misma aprobándose la moción plenamente. Luego, prosiguen con las discusiones acerca de la ceremonia de bienvenida...

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-Creo que no es buena idea que sea Yumi quien toque el piano en la ceremonia. –Objeta Rosa Foetida.

-Pero por que te oponés Yoshino. –Cuestiona Shimako.

-Es que ella no lo toca muy bien. –Explica la rosa amarilla. -Por lo que en caso de cometer algún error quedaríamos mal en la ceremonia.

-De acuerdo. -Acepta Rosa Gigantea. -¿Alguna objeción Yumi?.

-No... Está bien así. –Acepta la pequeña.

-¿Y si ella no toca el piano, que es lo que sugieren?. –Exclama Touko.

-Yo tengo una idea. –Propone Noriko. -Asuza es muy buena cantando, si ustedes me lo permiten, creo que sería una buena idea que ella interprete unas canciones durante la ceremonia.

-No... Por favor, no creo merecerlo... –Se ataja la pelirroja.

-No te hagás problemas. –La alienta Noriko. –Queremos que participés de la ceremonia.

-¿En serio es tan buena?. –Comenta Yumi haciendo una de sus caras.

-Si que lo es. –Asegura Noriko.

-Además, a mi novio le gusta mucho como canto. –Explica Asuza.

-¿Tenés un novio varón?. –Exclaman las rosas.

-Si, dije bien, mi novio. –Afirma Asuza. -¿Qué tiene de raro?. ¿Acaso ustedes no tienen novio?.

-Bueno... no todas somos tan afortunadas en tener pareja como vos. –Asevera Yumi. –Algunas estamos solas.

-¿Podrás cantar para nosotras?. –Solicita Shimako para cambiar de tema. –Si sos tan buena como dice Noriko podrías participar de la ceremonia.

-Este... Si no tienen problemas... –Susurra tímidamente Asuza. –Cantaré el "Himno a María Auxiliadora".

-Podés comenzar. –Ordena Yoshino.

-De acuerdo. –Acepta Asuza mientras se pone de pie y se acomoda para cantar. –Espero les agrade chicas... "Rendidos a tus plantas..." –Entona la muchacha con agradable tono de voz... (NDA: el que quiera que se busque la letra o la canción por ahí...)

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Ante la bella canción de la alumna de primero, se acepta por mayoría tajante su participación en la ceremonia desplazando a Yumi del piano. Tratado este tema, las rosas mayores asignan diferentes tareas a las chicas y las envían fuera junto a las Boutons para así ellas poder conversar acerca de "temas más interesantes"...

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-¡Contanos Yumi!. ¿Cómo te fue con Sachiko?. ¿Ya te le declaraste?. –Interroga la rosa foetida.

-No pasó nada. –Chilla Yumi. –En el momento en que iba a confesarme se apareció Sei-sama y nos interrumpió.

-Eso es tener mala suerte. –Añade la joven de cabello rizado.

-Además... –Prosigue la rosa roja. -Sachiko me dijo algo que no entendí del todo...

-¿Y que fue lo que dijo?. –Interroga su amiga Yoshino.

-Que ella... me eligió porque trabajamos juntas en una obra de teatro tiempo atrás, pero yo no lo recuerdo.

-Que raro que Sachiko haya dicho semejante cosa. –Comenta la rosa blanca. –A ella no le agradan mucho las artes.

-¡Que importa eso Shimako!. –Ataja la rosa amarilla. –Lo importante es lo que ellas dos sienten entre si, y que Yumi se decida a declarársele.

-Es cierto. –Acepta la rosa chinensis. -¡Pero mañana le diré todo lo que siento por ella!. -Exclama decidida mientras se para frente a la mesa de reuniones.

-¡Eso es Yumi, ánimos!. –La alienta su amiga.

-¿Y como se lo vas a decir?. –Cuestiona Rosa Gigantea.

-¡Ay!. Lo diré como me salga... –Gimotea la chica de los moños arrojándose en su silla.

-Por lo menos ya estás más segura de lo que vas a hacer. –Afirma Yoshino.

-¡Así es!. –Asiente Fukuzawa. –No quiero dejar pasar más el tiempo con esta incertidumbre acerca de lo que represento para Sachiko-sama. Quiero estar más cerca de ella y... –Susurra sonrojada. –Y ser alguien especial para ella.

-¡Así se habla Yumi!. –Acepta la muchacha de las trenzas.

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En ese momento el celular de Yumi suena indicando la recepción de un mensaje de texto. Al abrirlo se encuentra con la respuesta de Sei: le pide de encontrarse las dos en la entrada de la universidad a la hora de la salida. Leído el texto, Yumi sonríe para si y guarda el celular. Cuando las otras rosas le preguntan acerca del mensaje, ella simplemente sonríe y dice que es alguien que la ayudará en su plan. Minutos más tarde Shimako y Yoshino se retiran del lugar dejando a Yumi sola ordenando la mansión. Mientras que Shimako dirige sus pasos hacia el aula de Noriko para regresar juntas, Yoshino rumbea hacia las aulas de los primeros años. Al llegar a uno de los salones interroga a las alumnas por una de ellas, hasta que una chica de pelo negro muy corto y de rostro pálido y ovalado, con ojos chicos y almendrados de color negro sale al encuentro de la rosa foetida...

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-¡Yoshino!. –Exclama la muchacha. –Que alegría verte, creí que no vendrías a buscarme.

-Gokigenyo Naoko. -Saluda la rosa. –Apurate que tenemos que volver a casa.

-¡Naoko!. –Gritan sus compañeras. -¿Conocés a Rosa Foetida?.

-¡Como no la voy a conocer! –Dice Naoko. -Ella es...

-¡Naoko!. –Le llama la atención Yoshino. –Te pedí discreción hasta tu nombramiento, respetá lo que te pedí por favor.

-Es verdad, disculpame Yoshino-sama.

-Vamos, tenemos que volver. –Ordena su senpai.

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Sin que nadie se lo imagine, Touko se encuentra cerca del aula presenciando la escena, antes de que su superiora lo note, se escurre por el amplio pasillo de la escuela dirigiéndose hacia la mansión de las rosas con la esperanza de poder comentar lo sucedido con alguna otra de las rosas...

Minutos después, mientras ordena las cosas en la mansión, Yumi recibe otro mensaje de Sei quien le pide de verse un rato antes para así poder ir a tomar algo al centro de la ciudad, así de esa forma podrán conversar más tranquilas. De inmediato envía la respuesta aceptando la proposición percatándose en ese momento de la presencia de su Soeur en el salón, quien la mira interrogante...

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-¿Qué pasa Touko, por que me mirás así?. –Plantea la rosa roja.

-Simple curiosidad. –Contesta Touko. –Me gustaría saber con quien intercambia llamadas mi Onee-sama.

-Con Sei-sama. –Recibe como respuesta. -Ella va ayudarme en algo importante.

-Si es así, no hay problema.

-¿Qué pasó con Sayaka?. –Interroga Yumi. –No creo que sea bueno que la dejés sola.

-¡No pasa nada!. –Exclama la menor. -Como me tocaba hacer la limpieza en mi aula la mandé a ella en mi lugar.

-Creo que te estás aprovechando de ella Touko. –Le recrimina Rosa Chinensis.

-Confiá en mí Onee-sama, sé hacer bien las cosas. –Dice su bouton con firmeza. -Pero ahora quiero preguntarte algo más importante Onee-sama.

-Si, preguntame, no hay inconveniente.

-Quisiera saber tu opinión acerca de Sayaka.

-¿Mi opinión?. –Plantea Yumi asombrada.

-Si, es que considero que puedo sacar algo bueno de ella, aunque parece ser algo torpe se nota que es una buena chica.

-Eso es cierto, pero desde mi punto de vista si vos te llevás bien con ella y ella con vos no veo que haya inconvenientes.

-Si, pero... ¿Qué opinás?. –Insiste.

-Que me parece bien que la tengás en cuenta a la hora de elegir tu Petite Soeur.

-Eso ya lo veré... y decime¿Te gustó, te pareció linda?.

-Sayaka no es de mi estilo, no es la clase de chica con la que saldría, es algo feúcha para mi gusto además... –Dice Yumi antes de interrumpirse toda avergonzada.

-¿Decías?. –Expone Touko con una mirada irónica.

-¡Pero mirá lo que me estás haciendo decir!. –Ruge Yumi completamente enrojecida. –Esas son cosas mías en las que no te tenés que meter...

-Soy tu hermanita menor, deberías hablar más conmigo y confiarme esa clase de temas, aunque yo no comparta tu particular gusto.

-¡Me estás haciendo quedar mal Touko!. –Exclama la rosa mayor.

-No te pongás así Yumi. –Comenta la rosa menor. –No tiene nada de malo lo que hacés.

-Entonces no me fastidiés con ello.

-Bueno, bueno, pero me gustaría saber si te gustó más Sayaka o Asuza. Para vos cual es la más linda de las dos.

-Asuza es muy linda, ella si es una chica con la que saldría. –Afirma Yumi sin pensar en lo que dice.

-¿Acaso te gustan las chicas con muchas tetas?. –Inquiere la bouton maliciosamente.

-No, al contrario, me gustan las de tetas chi... –Se interrumpe Rosa Chinensis nuevamente al darse cuenta de lo que dice. -¡Por que me estás haciendo decir estas cosas!. –Ruge avergonzada.

-Disculpame Onee-sama. –Expone Touko. –Es que quiero saber como ven los demás a Sayaka en cuanto al físico, ya que me gustaría que cambiara de aspecto...

-Y me tenés que avergonzar de esa forma. –Gruñe Yumi sonrojada. –Podrías habérselo preguntado a cualquier otra persona.

-Es que confío en tu buen criterio. –Explica Touko.

-Esa no es excusa para ridiculizarme de esa manera. –Expone Yumi molesta.

-Está bien Onee-sama, ya pasó. Gracias por tu colaboración.

-¿Debería decir "de nada"? –Plantea Yumi con un dejo de sarcasmo.

-No, no es necesario... ¡Ah! Quería decirte que...

-¿Qué cosa Touko?.

-No, nada importante, simplemente no se preocupen por Yoshino, ella sabe hacer las cosas –Añade Touko mientras toma sus cosas y rumbea hacia la salida. –Vos también anda preparándote que ya es hora de salir.

-¡No puede ser!. –Vocifera Yumi viendo su reloj. –Ya es esa hora, se me va a hacer tarde para encontrarme con Sei... –Agrega mientras toma su mochila y sale ordenándole a Touko. –Cerrá todo y nos vemos mañana.

-¿Pero por que yo?. –Protesta la Rosa en Bouton.

-Te lo merecés por tus preguntas incómodas. –Grita Rosa Chinensis desde la escalera.

-Hermana... -Masculla Touko disgustada.

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Yumi sale presurosa de la mansión y se dirige hacia la salida de la escuela. Allí rumbea en dirección a la entrada de la universidad, pero un bocinazo proveniente de un auto amarillo la distrae. Al darse vuelta para ver quien se encuentra en el vehículo comprueba que quien lo conduce, para su desagrado, es Sei quien con un ademán la invita a subirse. Aterrorizada ante la forma de conducir de Sei, piensa desistir, pero recuerda que lo hace por su amada Sachiko. Una vez en el interior de la pequeña unidad, Sei la invita a acompañarla a un bar del centro de la ciudad para así de esa forma charlar más cómodas y sin interrupciones. La rosa roja acepta por lo que ambas se dirigen velozmente al centro de la ciudad en el coche amarillo de Sei, quien mejoró bastante sus habilidades como automovilista. Pero ninguna de las dos llegó a ver a Sachiko quien estaba esperando el colectivo de regreso a su casa, al ver a Yumi subiendo al auto con Sei, no le dio importancia pero luego recordó que Sei le pidió a Yumi tener una cita, cosa que molestó a Sachiko profundamente. En ese momento, el colectivo que Sachiko esperaba llega a la parada y lo aborda con dirección al centro de la ciudad.

Las chicas llegan al centro de la ciudad. Sei estaciona su auto y ambas caminan por una amplia avenida hasta llegar a la entrada de un elegante café en donde hablarán acerca de la situación sentimental de Rosa Chinensis...

Sachiko baja del colectivo y rumbea hacia la librería en donde tiene que comprar los libros necesarios para una de las materias. Una vez dentro comienza a recorrer las estanterías repletas de libros universitarios aprestándose a encontrar el que necesita...

Yumi y su acompañante ingresan al café y se sientan en una mesa cerca de la ventana para así poder observar el paisaje y los transeúntes. Una vez hecho el pedido de lo que van a consumir, ambas se disponen a conversar acerca del asunto que las reúne...

Afortunadamente para Sachiko, uno de los vendedores de la librería localizó el libro de inmediato por lo que finalizada su compra sale del lugar y camina hacia la avenida principal en donde minutos antes observó la presencia de un bar en donde podría saciar su repentino antojo de beberse un café antes de regresar a su casa...

El mozo trae sendas tazas de café a las chicas y estas se compenetran en el tema que las reúne en el lugar...

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-Me alegro mucho de que por fin te decidiste a tener una cita conmigo Yumi... –Dice Sei.

-Esto no es una cita Sei-sama. –Expone la mencionada con cara de disgusto. –Vinimos para que me des un consejo.

-Sabés que me gustan tus caras raras Yumi, así que si no querés que te coma a besos dejá de hacerlas. –Agrega la rubia.

-Esto no va a funcionar... –Murmura la rosa roja con otra de sus caras.

-Yumi... no me tentés... –Susurra la universitaria en tono seductor.

-¡No, está bien Sei-sama!. –Se ataja la pequeña.

-De acuerdo. –Acepta la mujer desparramándose en su silla. –Que es lo que querés saber.

-Es que... quería que me ayudés a encontrar la forma de decirle a Sachiko que yo... es decir... quiero decirle que...

-Querés decirle que la amás y que querés que sea tu novia. ¿Es eso?. –La interrumpe la antigua rosa blanca.

-¡Si!. Es eso. ¿Cómo lo supiste?.

-Creo conocerte Yumi. –Suspira enderezándose en su asiento. –Y te ayudaré así vos y Sachiko son felices de una buena vez.

-¿Y que tengo que hacer?.

-Muy fácil, decíselo así de una, tal y como yo te lo dije. –Plantea la blonda.

-No te entiendo Sei-sama.

-¿Qué es lo que no entendés?. –Cuestiona Sei. –Tenés que decirle así de frente, que la querés mucho, que la amás y que siempre te gustó por lo que querés que sea tu novia, así de sencillo.

-Ah, o sea que mañana cuando la vea le digo que la amo y que quiero que sea mi novia. Así nada más.

-¡No!. –Rechaza su senpai. –No tenés que ser tan fría para decirle algo tan importante. A ver, como explicártelo mejor... ¡Ya sé!.

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Sei toma las manos de Yumi arrimándose a ella a una distancia suficiente para que ella escuche su murmullo...

Sachiko llega hasta el elegante bar pero antes de entrar nota la presencia de dos chicas que le son sumamente familiares, anonadada es muda testigo de una escena romántica...

Sei aprieta aún más sus manos con las de Yumi y comienza a hablarle de manera dulce y seductora...

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-Hace mucho que me gustás... –Susurra Sei de forma seductora. –Y muero de amor por vos...

-Sei-sama... ¿Qué estás diciéndome?. –Pregunta Yumi preocupada.

-Que me gustás mucho Yumi, hace tiempo que estoy enamorada de vos y te amo con locura...

-Pero... Sei-sama... –Murmura la pequeña asustada y sonrojada. –Lo nuestro no puede ser...

-¡No me importa Yumi!. –Dice la universitaria elevando la voz. –Te amo y quiero que seas mi novia. –Finaliza acercándose a la estudiante.

-Pero...

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Sei se aproxima hacia Yumi y cuando su rostro se pega al de ella, roza ligeramente sus labios contra los de Yumi para finalmente estamparle un beso muy cerca de la comisura. La situación deja a Yumi sin aliento y le cuesta reponerse de la situación.

Sachiko no entiende lo que acaba de observar, Yumi y Sei acaban de besarse enfrente de ella y ni siquiera notaron su presencia. Estupefacta ante lo ocurrido, Sachiko abandona la idea del café y decide volverse a casa de inmediato.

Yumi se recupera ante lo que Sei hizo. La rubia la mira sonriente como si disfrutara de la situación, hasta que Yumi rompe el silencio...

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-Que fue lo que hiciste Sei-sama... –Susurra confundida.

-Nada malo, nomás te mostré la forma adecuada de declararle tu amor a Sachiko.

-¡Pero casi me besás en la boca!. –Le recrimina la rosa roja.

-"Casi". –Remarca la blonda mujer. –Creeme que si te hubiera besado en serio serías vos la que no se soltaría de mis labios. –Manifiesta con picardía.

-No es para que lo digás de esa manera... –Gruñe Yumi por lo bajo.

-Quiero creer que entendiste como hacer para que Sachiko caiga rendida de amor a tus pies. –Afirma Sei. -¿O es necesario que te lo repita?. –Retruca la rubia acercándose a la pequeña.

-¡No, gracias!. –Exclama la chiquita. –Con una vez es suficiente.

-¡De acuerdo!. –Aprueba la mayor. –Mañana mismo te le declarás a Sachiko y después me llamás a casa para contarme como te fue. –Ordena la antigua Rosa Gigantea.

-Está bien... –Acepta Yumi resignada.

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Sachiko asciende al colectivo que la lleva hacia su mansión casi al mismo instante en que Yumi y Sei salen del bar. Ambas suben al coche amarillo que las trajo hasta la confitería ya que Sei se ofreció a llevar a Yumi a su casa. Luego de manejar por las distintas calles, las dos chicas llegan hasta la residencia de Yumi en donde esta desciende no sin antes escuchar el recordatorio de Sei acerca de la declaración para con Sachiko y la posterior llamada para contarle como le resultó la aplicación de su ayuda.

La noche cae, Yumi apenas si puede conciliar el sueño pensando en las palabras que dirá a Sachiko en la mañana siguiente.

Un nuevo día de clases inicia en Lilian, Yumi no aguanta más el momento en que las clases de la mañana finalicen para dar inicio a la hora del almuerzo, su confianza está en su punto más alto y esta vez nada ni nadie le impedirá expresar sus sentimientos de amor para con Sachiko. Las campanas suenan y Yumi sale disparada del aula en dirección hacia los fondos de la escuela. Al llegar al límite con la universidad trepa como siempre por los ladrillos y salta hacia el otro lado, una vez en tierra dispone los elementos necesarios para el almuerzo, pero como esta es una ocasión especial saca de su mochila un estuche y de el extrae un frasco con perfume y se lo rocía abundantemente por el cuerpo, de ahí mismo saca una polvera de maquillaje y con el espejo revisa su rostro para ver que no haya imperfecciones además de controlar su uniforme y su peinado. Finalmente, extrae otros cosméticos con los cuales procede a pintarse los labios y los ojos. Luego de realizar los retoques necesarios se acomoda en el suelo para esperar a su amada...

Los minutos pasan y se acumulan hasta colmar la paciencia de Yumi, Sachiko no aparece en el lugar a pesar de haber superado la hora habitual del encuentro. Cuando se dispone a abandonar el lugar ve a lo lejos a su amada yendo a su encuentro, pero percibe en ella un caminar lento y una actitud pensativa no habitual en ella... al encontrarse con su hermana menor, Sachiko apenas si la saluda dirigiéndole una fría mirada. Yumi no comprende lo que le sucede a su Onee-sama y la invita a comer junto a ella. La universitaria se sienta y toma su bento para comer en silencio junto a su hermanita. Varios minutos después, Yumi no comprende el porqué de tan silencioso almuerzo y trata de pedirle explicaciones a su hermana... cosa de la que luego se arrepentirá...

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-Sachiko... ¿Ocurre algo que estás tan silenciosa?.

-No tengo ganas de hablar, eso es todo. –Da como respuesta la chica mayor.

-Pero... ¿Te puedo ayudar en algo?.

-No.

-Sachiko... ¿Acaso estás enojada por algo?. Yo hoy quería...

-No, no estoy enojada... mas bien decepcionada... –Contesta Sachiko tristemente.

-¿Qué te sucedió para que estés así?. –Insiste Yumi.

-Nada, creo que no es momento de hablarlo... puedo decir cosas de las que me arrepienta más tarde. –Susurra volviendo la vista.

-De acuerdo. –Acepta la pequeña para después intentar con otro tema. –Sabés que Sachiko... quiero decirte algo importante para mí...

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Sachiko levanta la vista, Yumi está sonriente, cosa que sólo confirmaría el peor de sus temores ante lo que su hermana quiere contarle... por lo que se dispone para enfrentar la noticia de la mejor manera posible, siente que su pulso se detiene cuando la estudiante dice estas palabras...

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-Sachiko... quiero decirte que estuve... pensando mucho, y me di cuenta de mis sentimientos... es decir, ya sé quien es la persona que más quiero en la vida...

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Sachiko cierra los ojos, no llega a escuchar lo ultimo que Yumi dijo... siente que no puede contenerse por lo que sin pensarlo y saliéndose de su natural frialdad sentimental estalla con estas palabras para con Yumi...

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-¿Qué es lo que me vas a decir Yumi?. –Le reclama Sachiko. -¿Qué te gusta Sei, que ayer saliste con ella y le declaraste tu amor?. Son novias ya...

-Pero... que decís Sachiko... –Murmura la chica confundida.

-Las vi. –Responde la universitaria. –Ayer las vi a las dos en el café besándose... –Susurra. –Fui a comprar unos libros para la universidad... y cuando iba a entrar a ese lugar las vi dándose... un beso... en la boca... –Solloza. –Al principio creí que eran otras chicas... pero luego las vi claramente a las dos...

-¡Sachiko!. –Murmura la rosa roja. –No es lo que parece, nosotras no nos...

-¡Está bien Yumi!. –Dice la antigua rosa. –No tenés nada que explicarme... si ustedes se quieren yo no tengo que entrometerme...

-¡Pero es que eso no es verdad!. –Exclama la menor entre llantos.

-Yumi... –Susurra Sachiko. –Mejor hablemos en otro momento. –Explica mientras intenta contener sus lágrimas. –No quisiera que nos hiriéramos más...

-Sachiko... –Musita. –Escuchame... por favor...

-Lo... siento mucho Yumi. –Exclama la peliazul antes de irse dándole la espalda a la pequeña para ocultar sus incipientes lágrimas. –Otro día hablamos. –Llega a decir antes de apretar el paso para alejarse del lugar cuanto antes.

-Sachiko... –Masculla Yumi. –Sos vos a quien amo...

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Sachiko no la escucha, echa a correr para abandonar el lugar y perder de vista a Yumi, esta la ve alejarse cada vez más hasta que desaparece de sus ojos. Cuando ya no la percibe, cae de rodillas sobre el mantel y su llanto estalla con furia... oculta su cara entre las manos y de esa manera deja caer su cabeza sobre el suelo permaneciendo de rodillas...

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Continuará...

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¡Muchas gracias por sus reviews!. Me fueron muy útiles al momento de escribir este capítulo y el siguiente. Veamos: Arisugawa¡Gracias por los detalles!. Me dieron una buena idea :D espero que en el capítulo siguiente Touko no te caiga muy mal... Akitsuki¡Gracias por tu comentario!. Espero te agrade la continuación y te parezca divertida. A propósito, se me acaba de ocurrir una idea de fic para la pareja que dijiste, eso si, buscate el tema "Penumbras" interpretado por Sandro ya que lamentablemente no pueden subirse letras de canciones, y escuchar ese tema te ayudará a entender el fic, supongo que lo subiré al terminar este. Gracias a todos los que leen este fic y espero subir pronto lo que falta. ¡Gokigenyo!.

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Julian Manes.

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La Declaración. Capítulo Dos. Octubre de 2006. Todos los personajes son propiedad de sus respectivos autores y productores.