LA DECLARACIÓN.

EPÍLOGO.

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Quince días mas tarde, y ya con la ceremonia de bienvenida atrás, las rosas vuelven a reunirse en su mansión para debatir acerca de los numerosos problemas y planteos cotidianos de sus funciones. Ya en el salón de reuniones, Touko y Sayaka se encuentran esperando a las demás concurrentes que al parecer llegarán más tarde que de costumbre... imprevistamente Sayaka comienza a quejarse...

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-¡Touko-sama!. –Exclama restregándose los ojos. –Los lentes de contacto me molestan de nuevo.

-¡Otra vez!. –Profiere Touko. –Tenés que acostumbrarte a ellos, y si te frotás los ojos es peor.

-Pero... me duelen... –Chilla.

-¡Está bien!. –Acepta la senpai. –Dejame que te ponga las gotas.

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La bouton se acerca a la joven, esta le da un gotero en donde se encuentra el medicamento. En su asiento, Sayaka levanta la vista y Touko de pie, le coloca en cada órbita la dosis correspondiente. Como la kouhai continúa sintiendo ardor en la vista Touko toma el rostro de la pequeña entre sus manos y acerca sus ojos a los de la chiquita para ver lo que le sucede. Sayaka al encontrarse en esta situación, se sonroja y nuevamente se dispone como si fuese a recibir un beso cerrando sus ojos y amoldando sus labios. Touko, al verla dispuesta se sorprende, pero siente que no puede resistirse ante el ofrecimiento de la alumna de primero, por lo que decide entregarse a sus impulsos y besa los labios de la chica en un contacto rápido. Al separarse las chicas, Touko observa a Sayaka quien parece estar muy contenta con lo ocurrido, por lo que Touko se dispone a darle otro beso pero, alguien tiene que interrumpir...

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-¡Ay perdón!. –Exclama Asuza desde la entrada del salón. –No quise interrumpirlas.

-Pasá. –Ordena Touko soltando a Sayaka. –Y no te preocupés, no interrumpiste nada porque no pasó nada.

-Pero es que... –Insiste la recién llegada.

-Dije que no pasó nada. –Asevera la bouton enrojecida. –Lo único que hice es revisarle los ojos a Sayaka ya que los tiene irritados por los lentes de contacto.

-Yo decía nomás... –Insiste la pelirroja. –Pasa que como acá son todas raras...

-¡Si, pero yo no lo soy!. –Afirma enérgica la senpai. –Y si andás divulgando esas cosas o si te atrevés a decir de mí cosas que no son ciertas te arrancaré esos pelos rojos que tenés uno a uno.

-No te hagás dramas. –Asegura la chica. -No soy de las que se meten en la vida de los demás y luego desparraman sus secretos.

-Gracias Touko-sama. –Comenta Sayaka. –Me hizo sentir bien con lo que hizo.

-De... de nada. –Susurra la bouton sonrojada.

-¿Qué fue lo que te hizo?. –Pregunta la amiga de Noriko.

-Bueno, ella... –Prosigue la joven antes de ser interrumpida por la alumna de segundo.

-¡Sayaka!. –Exclama Touko avergonzada. –Andá a preparar té por favor. Las demás ya están por llegar.

-Si, enseguida. –Dice mientras se dirige a cumplir con la orden de su superiora.

-Podrías al menos reconocer que algo sentís por ella. ¿No?. –Plantea Asuza.

-Ni siquiera la quiero para Petite Soeur. –Declara Touko volviendo la vista ruborizada. –Está acá para ayudarnos en las actividades del Yamayurikai.

-Si no sos sincera conmigo, al menos selo con vos misma. –Cuestiona la pelirroja.

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Touko no responde, mantiene sus ojos alejados de los de la kouhai, quizás para evitar que revelen lo que en realidad siente. Afortunadamente para la orgullosa muchacha, Yumi ingresa al recinto bastante alborozada...

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-¡Hola a todas!. –Exclama la chica de los moños al entrar al lugar. -¡Vean lo que me regaló Sachiko!. –Vocifera extendiendo su mano a las presentes.

-¡Que bonito!. –Es un anillo muy hermoso. –Asegura Asuza.

-Y se ve que es caro. –Agrega Touko.

-No lo sé. –Dice Yumi. –Ella me dijo que es un solitario de plata y la piedra es una amatista en forma de rosa roja. Creo que lo mandó a hacer.

-¿Un solitario?. -Plantea la pelirroja. –Eso quiere decir que...

-¡Si!. –Da como única respuesta la rosa roja.

-Creo que me perdí de algo. –Manifiesta la bouton.

-¿Y como se encuentra ella de su brazo?. –Pregunta Asuza.

-Mucho mejor. –Responde Fukuzawa. –Y su compañera ya salió del hospital.

-Que suerte.

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Instantes después, las demás integrantes del Yamayurikai hacen acto de presencia. Luego de las cuestiones propias del Concejo, y finalizados los temas a tratar en la reunión, Noriko realiza un anuncio a la Asamblea...

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-Chicas... aprovechando esta reunión quisiera comentarles algo a todas. –Inicia.

-¿Qué será que nos va a decir?. –Comenta Yumi.

-¡Y que va ser Onee-sama!. –Dice su bouton. –Nos va a decir que eligió Petite Soeur.

-Si, es eso. –Afirma la chica de melena oscura.

-¿Acaso es Asuza?. –Plantea Shimako.

-Así es Onee-sama. –Contesta su hermanita. –Después de pensarlo mucho y recordando que de pequeñas fuimos muy buenas amigas y que al reencontrarnos tiempo después conservamos nuestra amistad, decidí que podría participar en el concejo de las rosas. Y ya que encajó a la perfección en nuestro grupo, es que la elijo como mi Petite Soeur, si es que ella acepta.

-¡Que bueno Noriko!. –Exclama Yoshino.

-Vos que decís Asuza. –Expone Noriko ofreciéndole el rosario. -¿Aceptas ser mi Petite Soeur?.

-Acepto tu propuesta. –Responde tomando el rosario colocándoselo a continuación.

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La sala se llena de las aclamaciones por parte de las muchachas ante la nueva integrante del Yamayurikai. Mientras las chicas festejan el feliz acontecimiento, Yumi desliza un comentario muy poco sutil...

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-Ahora sólo falta que Touko consagre a Sayaka como su Petite Soeur.

-¡Onee-sama!. –Exclama la mencionada ruborizada. –Aún no está decidido que ella sea mi Soeur.

-Podrías elegirla. –Añade Yoshino. –Es muy buena chica y nos hace falta alguien como ella en el Yamayurikai.

-Claro que si. –Completa Noriko. –Es muy servicial.

-Además las dos hacen linda pareja. –Expone Shimako.

-Eso es cierto Shimako-sama. –Comenta Asuza. –Recién las vi a las dos...

-¡No te atrevas a decir cosas raras!. –Vocifera Touko molesta.

-A mí... me gustaría ser la Petite Soeur de Touko-sama. –Dice Sayaka compungida. –Pero, si ella no quiere, no podré serlo...

-Eso es algo que lo tenemos que hablar nosotras dos a solas. –Le responde la mencionada bouton conmovida. –Así que en otro momento lo conversamos tranquilas.

-Está bien. –Acepta la chica.

-¡Me alegro de ser parte del concejo estudiantil!. –Festeja Asuza para retomar el tema. –En cuanto le cuente a mi novio se pondrá muy contento.

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Al escuchar esa palabra, las chicas se ponen algo incomodas, como si les recorriera un escalofrío...

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-Es que mi novio es parte del concejo estudiantil de Hanadera. –Agrega la pelirroja.

-Posiblemente mi hermano lo conozca. –Comenta Yumi. –Él también integra ese concejo.

-¡Ah si!. Creo que fue gracias al primo de Sachiko que pudo entrar. –Recuerda Yoshino.

-Mejor no acordarse de él. –Discrepa Shimako.

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Luego de las últimas conversaciones, la reunión del día finaliza. En esta oportunidad, son las rosas blancas quienes se quedan a solas acomodando el recinto... excepto Asuza a quien relevaron de sus tareas por ser su día especial.

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-Noriko. –Interrumpe el silencio Shimako. -¿Hubo alguna razón en especial por la que hayas elegido a Asuza como tu Soeur?.

-Ninguna en particular, lo que dije en la ceremonia es lo que sucedió. –Aclara la bouton.

-Noriko, no pretendas engañarme. –Susurra la rosa blanca mientras la abraza. –Podés decírmelo a mí, nadie se va a enterar.

-Bueno, en realidad si hubo otra razón más por la que la elegí a ella... –Murmura ruborizada la chiquita correspondiendo a su abrazo. –Pero si te la digo te vas a enojar...

-No creo que hayas hecho algo malo como para ocultármelo. –La alienta Rosa Gigantea. –Y lo que haya sido quedará entre nosotras.

-Entonces... te lo cuento pero si me prometés que no te vas a reír.

-De acuerdo. –Acepta la senpai.

-Ocurre que... además de elegirla porque fuimos amigas de la infancia, la elegí porque tiene un novio varón, de esa manera no se iba a enamorar de vos o de mí interponiéndose en nuestra relación.

-Si que sos celosa Noriko. –Masculla la chica del pelo ondulado. –Podés quedarte tranquila que mis sentimientos hacia vos son muy fuertes.

-Gracias Shimako. –Suspira la chica de la melena oscura. –Escucharte decir eso me pone muy feliz. –Musita apretándola aún más entre sus brazos.

-De nada.

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Las dos chicas clavan sus miradas una en otra para luego fundirse en un tierno beso de amor... al separarse la mayor dice algunas palabras...

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-¿No queda nada por terminar?.

-Ya está todo listo, lo que faltaría sería cerrar la puerta con llave para que no nos interrumpan... –Sugiere la menor seductoramente.

-¿Acaso me estás proponiendo...?. –Comenta la rosa blanca.

-Creo que nos mentiríamos si dijéramos que podemos esperar hasta la próxima vez que estemos a solas en casa. –Dice la bouton.

-La llave está sobre la mesa. –Acepta Shimako mientras se suelta el pañuelo y los botones de su uniforme.

-Enseguida cierro la puerta. –Apura la chiquita tomando la llave.

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Noriko cierra la puerta con llave mientras Shimako se sienta en la mesa dejando al descubierto parte de su pecho acomodándose de manera sugerente... al verla, Noriko se acerca a ella y comienza a besarla y a acariciarla...

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Mientras las rosas blancas se deleitan en la mansión, las rosas rojas menores, van caminando hacia la salida discutiendo acerca de su propio futuro...

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-Touko-sama... ¿Vos a mí me odiás?. –Plantea Sayaka.

-Por que tendría que odiarte. –Responde Touko extrañada. –No me hiciste nada malo.

-Pero... tampoco me querés.

-Nunca dije que no te quisiera... -Susurra cabizbaja. –Tengo que resolver algunas cuestiones antes de definir si te quiero o no como mi Petite Soeur. En estos días me pasaron cosas que nunca antes viví, por lo que quisiera que tengas un poco de paciencia.

-De acuerdo.

-¡Eso si!. –Exclama la muchacha de los rizos. –No le comentés de esto a nadie porque sino te doy unas buenas cachetadas.

-Las cuales te devolveré una a una si te atrevés a pegarme. –Amenaza Sayaka dándose vuelta repentinamente mientras mira a Touko a los ojos.

-Esa es la clase de chica que me gusta. –Susurra Touko conforme.

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Al tener a Sayaka tan cerca de si nuevamente, Touko siente nuevamente ese irrefrenable impulso de besarla, por lo que esta vez es ella quien se apresta para recibir un beso de parte de la chica de pelo negro. Ante esta situación, Sayaka aprovecha que Touko se encuentra dispuesta, la abraza fuertemente y le da un beso apasionado en los labios... pero, imprevistamente Touko se suelta de Sayaka y comienza a caminar hacia la salida...

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-Disculpame. –Susurra Touko sonrojada. -Esto es algo que nunca me pasó... y que no concibo muy bien...

-Entiendo. –Acepta Sayaka. –Con que sepas que siento algo por vos me es suficiente por ahora.

-Eso si... –Añade la senpai. –No creas que no te aprecio o que no te quiero.

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Sin decir más, Sayaka toma del brazo a su senpai y ambas caminan hasta la salida de la escuela...

A la mañana siguiente. Yumi llega a la escuela de la manera acostumbrada, pero al llegar adonde se encuentra emplazada María-sama, Touko la está esperando...

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-Gokigenyo. –Saluda la chica de los moños. –Se te ve algo inquieta Touko.

-Es que... –Plantea la bouton. –Quisiera pedirte un consejo Onee-sama. –Susurra sonrojada.

-De acuerdo, para eso somos las Soeurs.

-Es que... tengo... –Titubea la chica de los rizos. -Una amiga, si, una amiga que... es mi compañera de clases y...

-¿Y que le ocurre a tu... "amiga"?. –La alienta Yumi.

-Es que... ella siempre se consideró una chica normal... –Habla bajando la voz. –A la que le gustaban los chicos, pero... de repente comenzó a sentirse atraída por... una de sus amigas y... no sabe que hacer.

-¿Pero su amiga sabe de esto?. -Cuestiona la mayor.

-Si, ella es la que dio el primer paso... –Prosigue la menor. –Hasta la besó en la boca.

-Ah, comprendo. –Es la amiga la que la acosa...

-¡No!. –Interrumpe. –No me siento... ¡Digo!. Ella no se siente acosada por la chica, es sólo que no entiende si lo que le pasa es cierto, si está bien lo que está haciendo o si es solo algo pasajero.

-A ver... –Dice Yumi mientras medita lo dicho por su kouhai. –Creo que nos olvidamos de lo más importante.

-¿Importante?.

-¡Claro!. –Exclama Yumi. –Lo que ellas sienten. –Si el amor de esta chica es correspondido por su amiga o no.

-Bueno... lo que yo sé es que esta chica si tiene sentimientos por mi amiga y... –Se interrumpe enrojecida mientras baja la mirada y se sonríe. –Y creo que mi... amiga también siente algo especial por ella.

-Entiendo. Si lo que ambas sienten es en verdad amor y ninguna de las dos se siente incomoda por lo que hacen y no perjudican a nadie, no veo impedimentos en esa relación. –Resuelve Yumi.

-Pero... Quisiera saber. –Plantea Touko nuevamente. -¿Vos y Sachiko tuvieron que pasar por lo mismo?.

-Todas las relaciones tienen algunas cosas en común. –Responde Yumi sonriente. –Lo nuestro llevó algo de tiempo, pero ahora somos felices las dos ya que pudimos superar todos los impedimentos.

-¿Y cual fue el mayor impedimento?.

-El miedo. -Contesta sin titubear. –El miedo al rechazo, el miedo a que no sea amor lo que siento, miedo a no ser la adecuada para ella, el miedo a que no me quiera... todas esas cosas que le están pasando ahora a tu... "amiga", Sachiko y yo también los vivimos, así que quedate tranquila que son cosas normales de la vida.

-¡Gracias Yumi!. –Expresa la jovencita. –Ya sé lo que tengo que hacer.

-De nada.

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Ambas muchachas caminan juntas hasta la escuela e ingresan a los salones de clases.

Días más tarde, Touko se dispone a hacer un anuncio en la Asamblea de las Rosas...

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-Quiero notificarles que finalmente propongo a Sayaka como mi Petite Soeur. –Anuncia Touko.

-¡Que bueno!. –Festeja Yumi.

-¿Aceptás ser mi Petite Soeur?. –Solicita Touko a Sayaka ofreciéndole el rosario.

-Por supuesto que acepto. –Asiente la muchacha tomando entre sus manos el rosario ofrecido.

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Las chicas exclaman en aplausos ante la aceptación de Sayaka. Finalizadas las celebraciones, todas se retiran a sus casas, mientras Touko y su flamante Soeur caminan hacia la salida, van conversando...

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-Onee-sama. -¿Creés que algún día seré una buena Rosa?.

-Por supuesto que lo vas a ser. –Clama Touko. –Para eso te elegí.

-Pero tengo que aprender muchas cosas para serlo. ¿No es así?.

-No te preocupés. –La conforta la senpai. -A mi lado y con todo lo que yo te voy a enseñar, vas a ser la mejor de todas las rosas de la historia... después de mí, por supuesto.

-Gracias Onee-sama.

-De nada, pero además... quisiera que vos me enseñés algunas cosas de la vida. –Dice mientras la mira ruborizada.

-¿Qué cosas Onee-sama?. –Plantea la kouhai extrañada.

-Solo... "cosas". –Afirma Touko mientras la toma del brazo y la trae para si. –Me entendés... ¿no?.

-Entiendo Onee-sama. –Asegura sonriente.

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Las chicas detiene su andar, se abrazan fuertemente y se dan un rápido beso en los labios, luego de sonreírse y verse a los ojos, caminan nuevamente hacia la salida...

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Fin.

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Quiero agradecer a todas las personas que leyeron este fic, el primero que hago de Marimite, espero les haya gustado. Tengo planeado escribir dos más, y publicar un tercero que trata de una pareja muy particular de la serie, el cual posiblemente lo publique antes de fin de año. Antes que me olvide respondo los reviews del tercer capítulo: Arisugawa¡Gracias!. Es bueno tenerte como lectora, ojalá te haya gustado este epílogo tan particular debido a quien lo protagoniza :p Kai250: gracias por el review, la espera terminó, acá está el epílogo. Espero publicar antes del fin de año, felicidades de antemano. ¡Gokigenyo!.

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Julian Manes.

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La Declaración. Epílogo. Diciembre de 2006. Sayaka, Naoko y Asuza son personajes de mi creación y por lo tanto, de mi propiedad. Todos los demás personajes son propiedad de sus respectivos autores y productores.