*** Tirada 54 ***
El submarino ha llegado / a una especie de atolón
y, cuando abren la escotilla, / escuchan una canción
de cantantes femeninas / formando una sola voz.
Lémures hembra allí viven, / y además son un montón,
y les dan la bienvenida / a un paraíso molón...
pero Ted se fía poco / de su auténtica intención.
Clover y Sage van andando / y, de pronto, una cuestión:
"¿en llegar cuánto se tarda?" / "Pues una década o dos,
aunque tardas mucho menos / cuando viajas en halcón...
pero ya no tengo al mío / tras nuestra separación.
Nuestras dos almas se unieron / cuando vi cómo nació
y, si quieres tener uno, / tendrás que hacer como yo."
Ted sigue muy receloso, / Maurice le da la razón:
"¿no son demasiado amables?" / "¡Eso es su gran corazón!"
dice Julien. "Pero... ¿el reino?" / "Es pronto para la acción,
he sufrido y necesito / algo de relajación."
Maurice se va resignado: / ¡Julien es tan cabezón...!
Entra a una cueva, ve... ¡huesos! / y alguien lo golpea... ¡no!
Clover llega casi a tiempo / a ver nacer un halcón:
los tres pollos con su madre / ya tienen lazo de unión.
Mort sigue con su trabajo / tan cansino de bufón:
él quiere hacer cosas nuevas / y Koto, repetición.
Pronto recibe una nota / para reunirse con Rob:
quiere armar la resistencia, / necesita información
y, al estar siempre tan cerca, / el más indicado es Mort.
Tras intentar convencerla / de que se quede con dos,
la madre halcón, contundente, / les picotea un gran "no";
pero Clover uno roba / y empieza su educación.
La sargento Clover grita / al pobre bebé de halcón...
¡y dice que es por las buenas! / No, para esto no nació.
"Maurice no está," Ted comenta / con gran preocupación,
se va a por él y se pierde... / ¿puede ir el día a peor?
Koto dice: "¿cuánto falta / para la inauguración
de mi poderosa estatua?" / "Una semana." "¡Mejor!
Así tendré un homenaje / y estos pardillos... ¡adiós!
No pienso dejar ninguno." / Todo esto lo escucha Mort,
al que Koto cree tonto, / y va a contárselo a Rob.
El polluelo está ensillado, / al fin Clover lo logró...
su espíritu ha destrozado / y se lo piensa mejor:
"vete con ellos, sé libre." / "La fuerza de la inacción
te hace dominar la furia, / escapar a su control."
Y, nada más decir esto, / Sage recupera su halcón:
sabe lo del reino lémur, / lo de Clover, su misión...
así que con Sage acepta / que haya reconciliación.
En jaulas despiertan Pancho, / Julien y Maurice (Ted no),
Crimson es la cabecilla / de esta gran conspiración.
Las chicas están con ella / y tanta manutención
era para que engordaran... / ¡Maurice ya les advirtió!
Los tentáculos, gigantes; / el rugido, atronador:
van a ser el alimento / de un ser cruel y aterrador.
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