Hola, les pido mil disculpas a todos por la tardanza...en recompensacion por eso, les dejo este nuevo cap que es más largo de lo normal en mí, sólo espero que les guste...
Bye, gracias por todos sus reviews, ya llegue a los 80 y espero que vengan muchos más, los dejo y los veo al finalizar el capitulo que tengo algunas aclaraciones para hacer.
Capítulo 11: Un día bastante agitado
- ¿Tanto me odias?- Interrogó la morena, mientras la miraba fijamente.
- Creo que sí. Y tengo mis razones¿no te parece?- Continuó Ginny en el mismo tono.
- La verdad, no. No me parece. No entiendo por que me tienes tanto odio si ni siquiera me conoces. Si hubiésemos hablado unas horas antes, creo que te hubiera dicho que me siento culpable, pero ya no, porque no lo soy.-
- ¿Que no eres la culpable?- Dijo la pelirroja con ironía, para luego agregar:- Creo que no fui yo la que llegó a Hogwarts hace tres meses y que con su carita de niña buena se metió a todos en su bolsillo, empezando por Harry. Para luego, poco a poco arrastrarlo hasta sus pies y una vez que lo consigue, lo manipula a su antojo.- Finalizó.
- Sinceramente, no sé de qué me estás hablando. No tengo nada que ocultar, siempre fui yo misma. Nunca arrastré a Harry a mis pies, como tú dices y jamás lo manipulé. Puedo entender que estés dolida, porque quisiste o quieres mucho a Harry, pero no puedo aceptar que me trates como si yo fuese la peor basura sobre este mundo, sólo por ser actualmente su novia.- Al hablar se le había hecho un nudo en la garganta, estaba conteniendo las ganas de estallar en lágrimas, pues Ginny era muy fría y distante con ella, algo que definitivamente no lograba comprender.
- ¡Como sea! Digas lo que digas no harás que cambie mi opinión a cerca de ti…además...tú fuiste la que me alejó de él…sino fuera por ti…seguramente nosotros…estaríamos juntos nuevamente.- La pelirroja ya no sabía que decir, había empezado a entender que Lucy no era culpable de nada.
- Está bien. Como tú quieras. Yo sólo quería que arregláramos las cosas, pero veo que no tiene sentido intentar hablar contigo seriamente. Entonces…quedamos así, ahora estamos igual o peor que antes, pero por tu causa. Hice lo que pude. Y sino te molesta…voy a tratar de dormir un poco más, son las 4:30 AM. Buenas noches Ginevra.- Lucy se puso de pie y salió de la cocina para volver al cuarto.
Ginny en cambio, se quedó atónita mirando como se alejaba. ¿Y si Lucy tuviera razón? Después de todo, la morena no sabía que ella, Ginevra Weasley había sido el año anterior la novia de Harry, y que él la había dejado porque tenía que salvar al mundo, o al menos, esa había sido la excusa que él le puso.
Los minutos pasaban y la pelirroja seguía sentada en el mismo lugar y en la misma posición en la cocina de La Madriguera. Luego de esa charla, su mente estaba llena de dudas. No podía evitar pensar en que quizás todo lo que Lucy había dicho era cierto. Y que ella se empeñaba en acusarla injustamente por haberle quitado a su Harry, cuando sabía, o al menos había empezado a entender, que estaba equivocada.
Entrecruzó sus brazos sobre la mesa y recostó su cabeza en ellos. Poco a poco fue quedándose dormida y comenzó a perderse en sueños.
Gracias a las vísperas navideñas que les brindaban a todos esas pequeñas vacaciones, podían darse el lujo de disfrutar de unas cuantas horas de sueño más, a las que estaban acostumbrados. Pero Molly Weasley, era la excepción.
Cuando las agujas del reloj marcaban las 6:00 AM en punto, ella ya se encontraba de pie dispuesta a comenzar una vez más con su rutina. ¿Pues quién mas sino ella podía encargarse de los quehaceres domésticos? De ninguna manera pensaba abandonar sus "obligaciones" para tomarse un descanso.
Sigilosamente salió de la habitación que compartía con su esposo, Arthur Weasley.
Comenzó a bajar rápidamente las escaleras al mismo tiempo que tarareaba una canción. Atravesó la sala, y luego las puertas de la cocina. Una vez dentro se colocó su delantal para empezar a preparar el desayuno. Pero cuando giró su vista hacia la mesa vió algo que no se esperaba: ahí estaba su pequeña Ginny, plácidamente dormida. Molly esbozó una sonrisa mirándola con ternura pero algo extrañada a la vez. Se acercó a ella con mucho cuidado y acarició su fueguino cabello maternalmente. La joven poco a poco abrió sus ojos y le devolvió a su madre la sonrisa que le ofrecía en ese momento, mientras que comenzaba a desperezarse y a acomodarse en su asiento correctamente. Estaba algo adolorida, de seguro había sido por la mala postura en la que se encontraba.
- Buenos días hija.- Agregó la Sra. Weasley.- ¿Se puede saber qué haces durmiendo aquí?-
- ¿Qué, ah…sí, claro…creo que anoche…bajé por un vaso de agua…y…me quedé dormida.- Respondió la pelirroja entre bostezos.
Molly, sólo pudo sonreírle una vez más y luego agregar:
- Aún es muy temprano. Por qué mejor no vas a tu habitación a ver si consigues descansar un poco más. Aprovecha, que cuando tengas que volver a Hogwarts ya no podrás darte ese gusto.-
- Sí, creo que…tienes razón. Será mejor que…suba a dormir un poco.- Y dando por finalizada esa conversación salió de la cocina rumbo a su cuarto.
Al entrar se encontró con que sólo Hermione permanecía en la habitación. La cama de Lucy estaba vacía, aunque a decir verdad no le dio demasiada importancia. Sólo se dispuso a recostarse en su cama, y taparse con las cobijas hasta la cabeza, quedándose inmediatamente dormida.
Eran las 6:30 cuando Lucy Wellington salía del baño luego de haberse dado una ducha, tal como acostumbraba hacer cada mañana. Como de seguro, era la única que había madrugado ese día en La Madriguera, decidió volver al cuarto para buscar uno de los libros que había llevado consigo, para tener algo con lo que entretenerse y pasar el tiempo hasta que el resto de los "habitantes" de la casa despertaran. Entró tratando de hacer el menor ruido posible, se acercó a una pequeña mesita que había en una esquina y de uno de los cajones sacó un pesado volumen, al parecer, una novela muggle. (N/A: al ser ella hija de la hermana de la mamá de Seamus era bruja de su parte, pero su padre era muggle. El mismo caso que Seamus, espero que se haya entendido xD) Cuando se disponía a salir observó que la cama de Ginny estaba ahora ocupada. Por la noche no había logrado dormir bien a causa de la charla que habían tenido, por ese motivo, notó que la pelirroja no había vuelto al cuarto. De seguro había entrado mientras ella estaba en el baño. Decidió seguir su camino escaleras abajo cerrando la puerta a su paso.
Una vez que se encontró en medio de la sala y a punto de sentarse en uno de los sillones a disfrutar de su libro, escuchó una dulce voz proveniente de la cocina. Posó su libro en la mesa ratona que estaba en el centro y comenzó a acercarse. La puerta estaba entreabierta, se asomó y pudo ver a Molly Weasley muy alegre preparando el desayuno y tarareando una canción, cosa que la extrañó al identificarla como uno de los éxitos de las Brujas de Mc Beth. Una pequeña risita se escapó de sus labios y esto le indicó a la Sra. Weasley que ya no estaba sola.
- Lo siento Sra. Weasley, de veras que no la quise interrumpir.- Se disculpó Lucy permaneciendo inmóvil en el marco de la puerta.
- No querida, no es problema. Ven, pasa, tranquila.- Agregó Molly mientras le hacía un gesto con la mano, indicándole a la morena que se acercara.
- Buenos días.- Dijo Lucy mientras se acercaba a ella tímidamente.
- Buenos días para ti también linda. ¿Quieres desayunar?- Preguntó la mujer amablemente.
- Bueno, no…la verdad creo que preferiría ayudarla un poco.-
- Pero no¿cómo se te ocurre? Tú eres una invitada y estás en tus vacaciones¿cómo crees que voy hacerte trabajar? Sólo siéntate que yo te sirvo tu desayuno.-
- Pero de veras que no es ninguna molestia. Es más, creo que me haría sentirme más cómoda. Después de todo, soy una desconocida y usted muy amablemente me aceptó en su hogar esta Navidad, creo que es lo menos que puedo hacer para agradecerle.- Continuó la joven.
- ¿Una desconocida? Eres amiga de mi pequeño Ronnie, y como tal siempre serás muy bien recibida en esta casa.-
Lucy no pudo evitar sonreír al escuchar el modo en el que la Sra. Weasley se refería a Ron.
- Bueno, de veras se lo agradezco. Pero por favor, permítame que la ayude. Realmente me haría sentir más cómoda.- Finalizó la chica.
Molly la miró con expresión de duda en su rostro, pero luego asintió levemente.
- Bueno, está bien. Si eso es lo que quieres. Por ahora, sólo voy a pedirte que me ayudes a poner la mesa. Aunque no creo que ninguno de todos esos remolones se despierten hasta dentro de por lo menos tres horas.- Exclamó graciosamente. La morena asintió encantada.
Luego, ambas se quedaron un largo rato conversando, para conocerse mejor.
A todo esto, ya se habían hecho las 8:30. Fue entonces cuando se sumó a ese par, Arthur Weasley. Luego fueron los gemelos, Fred y George, quienes no se quedaron a desayunar, sólo tomaron una tostada cada uno y salieron apurados poniendo como excusa que debían abrir su tienda.
9:00 AM
Hermione salía de su cuarto rumbo a la planta baja de La Madriguera para ir a desayunar. De pronto, sintió que alguien la tomaba de un brazo y tiraba de ella obligándola a adentrarse en el cuarto de baño. Cerró la puerta con llave. Luego le tapó la boca impidiéndole gritar. Se había puesto muy nerviosa, no podía reconocer a aquella persona, ya que se encontraba a su espalda presionándola contra su cuerpo. El extraño la condujo hasta la puerta, en donde la dejó que se girase y ella quedó reposando su espalda contra la misma. Cuando estuvieron cara a cara Hermione frunció el ceño enojada al ver a Ron delante de ella, que aún no le había quitado las manos de la boca, y con el dedo índice sobre sus labios indicándole que hiciera silencio.
La castaña impulsada por su rabia, mordió la mano del pelirrojo. Acto seguido, Ron aleja rápidamente su mano y comienza a zarandearla en el aire mientras en su rostro se dibujaba una mueca de dolor.
- ¿Qué haces Hermione, estás loca?-
- Qué haces tú mejor dicho. Por poco me matas del susto Ronald.- Exclamó la chica furiosa.- Ábreme la puerta que me quiero ir.- Continuó.
- No seas tan exagerada ¿quieres? Y no, no voy a abrirte la puerta. Tú no te vas a ninguna parte.- Respondió el pelirrojo sonriendo pícaramente.
- ¿Qué, encima no me vas a dejar salir. Ron, abre la puerta o comienzo a gritar.-
- Sí, claro. Inténtalo. No eres capaz.- Agregó él muy seguro.
- ¿Quieres ver como sí me atrevo?- Amenazó Hermione preparando su boca para gritar.
- Vamos, adelante. Hazlo.- La animó Ron desafiante.
- Bueno, si así lo prefieres…
Un hilo de voz comenzó a salir de su boca. Pero grande fue la sorpresa que se llevó Hermione cuando vió que el pelirrojo se abalanzaba sobre ella y la dejaba muda, literalmente, con un apasionado beso. Beso que la había tomado desprevenida, pero que no tardó en responder. Ron, tenía ahora sus manos en el cuello de Hermione tomándola con firmeza. Esto le permitía controlar la intensidad del beso. Ella, había colocado sus brazos alrededor del cuerpo del chico, abrazándolo fuertemente contra sí, haciendo que ambos estuviesen prácticamente pegados.
Cuando la castaña tomó conciencia de lo que estaba haciendo en ese momento, abrió sus ojos de golpe y posó sus manos sobre el pecho de Ron para comenzar a empujarlo, obligándolo a alejarse de ella muy bruscamente.
- ¿Qué pasa¿hice algo que no te haya gustado?- Interrogó el muchacho mirándola preocupado.
- ¡SÍ¡TODO¿POR QUÉ ME BESASTE?- Gritó a modo de respuesta.
- Me pareció que tú no te negaste. Todo lo contrario, me correspondiste. Además¿qué tiene de malo que te haya besado? Hermione, eres ¡MI NOVIA!- Inquirió el pelirrojo mirándola con aire de desentendido.
- Ah…tienes razón. Perdón, pero es que no me acostumbro.- Se sentía algo avergonzada y el color rosado en sus mejillas la delató. Alejó sus ojos de los azules de Ron y dirigió su mirada al piso.
- Está bien, te entiendo. Solía pasarme lo mismo, pero ya no.- Dijo aproximándose a la castaña con una sonrisa, a la vez que comenzaba a acercar una de sus manos a su rostro. Pero ella se lo impidió.
- ¡No me toques! Aún sigo enojada por el susto que me diste.- Intentó parecer seria al hablar, pero sabía que no podría mantenerse en esa postura por mucho tiempo, teniéndolo a él tan cerca.
- Vamos Mione, sólo fue una pequeña broma. En realidad…lo hice porque quería estar a solas contigo para darte los buenos días.-
- Está bien. Pero creo que podrías haberlo hecho de otra manera¿no te parece? Algo un poco más romántico Ron. Además, no creas que vas a arreglar las cosas con un simple beso.- Finalizó la castaña son aire de superioridad.
- Mmm…que pena. ¿Y si son dos en lugar de uno?- Preguntó él muy peligrosamente cerca de su boca.
Sus narices chocaron. Y quedaron ambos mirándose fijo a los ojos.
Hermione comenzó a respirar de forma agitada y los latidos de su corazón se aceleraban por cada segundo que pasaba. Hasta que se atrevió a responder:
- Quizás sí, quizás no. Todo depende de ti.-
Ron no tardó en hacer que sus labios volvieran a encontrarse.
De repente había comenzado a hacer mucho calor. Ron tomó como punto de apoyo de sus manos, la parte trasera de la castaña (N/A: creo que se entiende de donde la agarró xD), lo que provocó que ella dejara escapar una tonta risita. Hermione perdió sus dedos entre los rojos cabellos de su novio.
El pelirrojo sintió que eso no le era suficiente, e intentó comenzar a acariciar el muslo de la castaña un poco por debajo de su falda. No recibió queja alguna, así que continuó un poco más seguro de sí mismo.
De pronto sintieron que alguien del lado de afuera intentaba abrir la puerta. Muy a su pesar, se separaron por unos segundos para gritar los dos al unísono:
- ¡Ocupado!- Se dispusieron a seguir con lo que estaban haciendo, antes de que ese alguien llegara para interrumpirlos. Pero entonces, se dieron cuenta de lo que habían hecho. Sea quien fuere el que estuviese intentando entrar en el baño, de seguro había notado que eran dos personas las que se encontraban adentro. ¿Y si habían sido el Sr o la Sra Weasley¿Cuál sería la explicación más coherente que podrían darles de lo sucedido¿O "simplemente" deberían decirles toda la verdad? Inmediatamente se separaron y se miraron con los ojos abiertos como platos y sin decir una sola palabra más. Hasta que escucharon una voz familiar del otro lado de la puerta que les hablaba:
- Ay tortolitos…agradézcanle a Merlín que fui yo el que los descubrió.- Era Harry. Una sensación de alivio le invadió el cuerpo a ambos.- Ahora, ya basta de besuqueos y salgan de ahí que yo necesito hacer mis necesidades.- Al terminar la frase el moreno comenzó a reír. No podía creer que sus dos mejores amigos fueran tan poco precavidos.
Escuchó el sonido de la puerta al destrabarse y poco a poco, notó como comenzaba a abrirse. Primero, salió Hermione que se sonrojó al instante de haber mirado a Harry a los ojos y luego le dijo:
- Lo…siento. Por favor…no vallas a pensar nada…- Pero el chico no la dejó terminar.
- ¿Por qué lo sientes? Que no valla a pensar nada ¿qué, vamos Mione. No tienes por que disculparte- Consiguió tranquilizarla un poco, o por lo menos, hacerla sentir más cómoda.
- Gracias.- Contestó ella. Sin decir nada más, se dirigió a las escaleras mientras trataba de arreglarse un poco el cabello y la falda.
Cuando la castaña desaparecía por las escaleras, Ron salió del baño. Miró a Harry y abrió la boca sin poder articular palabra.
- ¿Sí?- Lo animó el ojiverde con una sonrisa cómplice.
- Buenos días.- Respondió el pelirrojo, sin saber qué más decir.
- Sí claro, muuuuy buenos. Por lo menos para ti.- Agregó Harry con ironía.
- Eh…yo mejor me voy a…- Ron se sentía muy incómodo y no sabía que decir. Se había quedado señalándole a Harry con el dedo las escaleras.
- Vas a bajar a desayunar. Te entiendo, ya vete de una vez.- El pelirrojo con mucho gusto le hizo caso y empezó a caminar ligeramente hacia el piso de abajo.
Harry sonrió divertido al verlo marcharse y finalmente entró al baño cerrando la puerta detrás de él.
Ron y Hermione no habían notado el tiempo que estuvieron encerrados en el baño. Había pasado una hora, eran las 10:00 AM.
Luego de haber saludado como corresponde a los Sres. Weasley y a Lucy, la castaña se sentó con ellos a desayunar. Aproximadamente unos 5 minutos después, Ron hizo su entrada en la cocina.
Los Sres. Weasley estaban sentados uno en cada extremo de la mesa. Hermione y Lucy, en uno de los laterales (N/A: una al lado de la otra, es obvio), al otro lado de la morena quedaba un asiento vacío y enfrente de ambas chicas, dos. El pelirrojo decidió ocupar uno de ellos delante de Hermione. Mientras se acomodaba en su silla, algo distraído fue sacado de su ensimismamiento al escuchar la voz de su madre que lo saludaba alegremente.
- Buenos días Ronnie, querido. ¿Cómo dormiste?-
- Buenos…días a todos. Bien mamá, gracias por preguntar, pero ¿quieres dejar de llamarme así? Bien sabes que lo detesto.- Contestó Ron casi en un susurro. Cuando levantó la mirada, se encontró con los ojos de la castaña fijos en él y sonriendo. No dudo ni por un solo segundo en devolverle la sonrisa.
Lucy, percibió aquellos gestos y miraditas y no pudo evitar esbozar ella también una sonrisa antes de preguntar:
- Ron… ¿y Harry¿sigue durmiendo?-
- ¿Eh, Ah…no, creo que me pareció verlo entrar en el baño antes de bajar.- Respondió el chico en un tono de voz algo extraño, más bien, sospechoso. Como notó que todos los allí presentes estaban ahora dirigiendo sus miradas a él, se puso algo nervioso, pero decidió tratar de poner incómodo a alguien más con uno de sus comentarios:
- ¿Tanto lo extrañas¿acaso no puedes vivir sin él?- Exclamó refiriéndose a Lucy mientras sonreía satisfecho.
- La verdad no entiendo de qué me estás hablando. Yo sólo preguntaba por simple curiosidad. Además, Harry es mi AMIGO, y no veo que haya nada de malo en preguntar por él.- Remató la morena sin una pizca de nerviosismo y poniendo especial énfasis en decir la palabra "amigo". El resto de lo que estaban presenciando aquella extraña conversación, exceptuando a Hermione que sabía perfectamente de qué estaban hablando, miraban sin entender demasiado aquél comportamiento.
- Sí claro, Harry y tú son sólo AMIGOS.- Ron no pensaba rendirse tan fácilmente.
- Por supuesto que lo somos. Que tú, querido Ronald, trates de involucrarme a mí con Harry sólo para cubrir tus propios amoríos delante de tus padres, no quiere decir que en realidad estemos saliendo.- Lucy sonrió triunfante al ver la cara que ponía el pelirrojo ante sus palabras y como su rostro iba tornándose cada vez más rojo de la vergüenza. Pero se le había olvidado un pequeño detalle: el "amorío" de Ron estaba en ese momento sentado a su lado. Al escuchar las palabras de la morena Hermione se atragantó con un trozo de tostada que tenía en la boca. Cuando logró recomponerse, disimuladamente pateó a Lucy por debajo de la mesa y sonrió como si nada.
- ¡Ay, Hermione ¿qué haces?- Exclamó la joven en un bajo tono de voz de manera que sólo la castaña pudiera oírla, para tratar de pasar desapercibida.
- ¿Qué haces tú Wellington¿eres mi amiga o mi enemiga?- Inquirió la agresora imitando el mismo tono de Lucy.
- Bueno, tienes razón. Lo siento¿está bien, pero es que TÚ novio me saca de quicio.- Finalizó mientras le lanzaba a Ron una mirada asesina.
- Ya basta niños, por favor. Ron¿quisieras decirme a qué se está refiriendo Lucy?- Interrogó la Sra. Weasley mirando seriamente a su hijo.
- Bu-bueno, yo…este…- Había vuelto a ponerse nervioso. No sabía que excusa inventar.
- Lo que Lucy estaba tratando de decir Sra. Weasley, es que su hijo, así como lo ve, tiene ahora muchas admiradoras en Hogwarts, que puedo asegurarle mueren por estar con él. Es sólo que todos nosotros solemos molestarlo con ese tema, porque sabemos que lo pone algo nervioso. ¿No es así Ron¿Lucy?- Gracias a Merlín y prácticamente como un milagro, Harry había aparecido en la cocina justo a tiempo para salvar a Ron y luego sentarse a su lado.
- Eh…sí, sí…es cier-to. Y por favor ya…dejen de hacerlo, porque saben que…no me gusta.- Agregó el pelirrojo un poco más aliviado y agachando la cabeza.
- Sí, Sra. Weasley, puede estar tranquila, lo que dice Harry es verdad. Tengo que admitir que me divierte mucho hacer enojar a su hijo.- La morena tenía muchas ganas de comenzar a reírse a carcajadas allí mismo.
- Está bien. Les voy a creer, pero por favor, no vuelvan a hacer ese tipo de bromas. Cuando mi pequeño Ronnie tenga novia me gustaría enterarme de su propia voz.- Concluyó Molly Weasley. Al escuchar las palabras de su madre Ron tragó saliva bruscamente. Si tan sólo ella supiera lo que había estado haciendo minutos antes en el baño con Hermione.
- Prometemos no volver a hacerlo. Lo sentimos mucho.- Asintieron todos los chicos al unísono.
Una vez que estuvieron todos en silencio escucharon que alguien más había entrado. Ginny Weasley estaba parada en el marco de la puerta mirando hacia la mesa en donde se encontraban todos los demás disfrutando de su desayuno. Su mirada se detuvo en Lucy, y luego en el único lugar vacío que quedaba, que era precisamente a su lado.
- Buenos días a todos.- Dijo la pequeña pelirroja con una media sonrisa.
- Buenos días.- Saludaron los otros uniéndose en una sola voz. (N/A: es decir, hablaron todos al mismo tiempo).
Ginny fue acercándose lentamente a su lugar mientras intercambiaba miradas con la morena. Tomó asiento. La miró fijamente a los ojos, le sonrió y luego dijo:
- Buenos días Lucy.-
- Buenos días Ginny.- Contestó la morena devolviéndole la sonrisa pero algo confundida. No entendía el por qué de tanta cordialidad para con ella. Sin embargo, creyó que era un buen comienzo.
Lo que quedaba del desayuno, transcurrió en completa normalidad. Todos hablaban animadamente sin provocar ninguna nueva discusión. Lo mismo ocurrió a la hora del almuerzo. Hasta que se hicieron las 17:30 PM.
Harry, Ron, Hermione y Lucy se encontraban en el patio trasero de La Madriguera.
Harry y Ron, intentaban entretenerse practicando algo de Quidditch, mientras que las dos chicas los miraban desde tierra firme, sentadas en un pequeño banquito a la vez que conversaban. A lo lejos pudieron divisar a la Weasley menor acercarse a ellas.
- Disculpen. Lucy¿podríamos hablar por unos minutos?- Preguntó educadamente dirigiéndose a la morena.
Desde los aires, Harry se había quedado quieto observando aquella escena.
- Eh…sí claro, no hay problema.- Contestó la chica.
- ¿Qué te parece si mejor vamos adentro, me parece que estaríamos más cómodas.- Agregó la pelirroja. Lucy miró a Hermione, que sólo asintió levemente con la cabeza dándole a entender que no había problema.
- Está bien, vamos.- La morena aceptó la propuesta mientras se iba poniendo de pie.
Cuando ya habían comenzado a caminar y estaban a unos pocos metros de la casa, notaron que Harry bajaba de repente y se detenía delante de ellas.
- Lucy, sino te molesta NECESITO que vengas conmigo.- Dijo mirando a Ginny seriamente.
- Mira Harry, no te enojes, pero ahora no puedo. Justo Ginny y yo íbamos a…-
- Nada. Tú te vienes conmigo.- Dijo él sin dejarla terminar de hablar. Estaba algo extraño, nunca se había comportado de esa manera. Tomó a Lucy de un brazo y la obligó a subirse a la escoba. Cuando ya habían empezado a ascender, la morena con el ceño fruncido a causa de su asombro, miró a Ginny por última vez.
- De veras lo siento Ginny. Hablamos más tarde.- Ni bien terminó de pronunciar estas palabras, ella y Harry ya se encontraban a varios KM de distancia del suelo.
Fin del capitulo, espero que les haya gustadoy que tanta espera haya valido la pena...
Bueno, la verdad es que en la mayoria de los reviews del capitulo anterior todos ponian la pena que les daba Ginny y que estaba siendo demasiado dura con Lucy, por eso no se preocupen, porque ya esta aflojando. Sinceramente lo lamento mucho si decepciono a alguien con lo que voya decir ahora: Ginny y Harry NO van a terminar juntos, quiero que lo sepan, no es algo que este en mis planes hacer y creo que muchos sabran por que? el sufrimiento de Ginny en este Fic se debe a mi poco favoritismo para con su personaje o quizas para con quien la interpreta que es Bonnie Wright, no me gusta y esa es la verdad, quizás en un futuro y muya mi pesar haga un Fic dedicado a esa pareja, aunque sea un ONESHOT. Otra cosita que quiero dejar en claro, es que Lucy (el personaje) no vaa dar un vuelvo total y va a mostrar su lado "maligno" por asi decirlo, muchos dicen que es muy perfecta, pero ella es asi y no va a cambiar, no es ninguna especie de ser anormal ni nada de eso...sigo esto es porque algunos dicen que presienten que algo malo va a pasar con ella, quiero decirles que NO es asi, esta bien que opinen, eso es lo que quiero, sus opiniones siempre van a ser validas y respetadas pero yo solo cumplo con mi funcion de aclarar como son las cosas realmente, dejen muchos reviews, no cuesta nada!...
