Hola a todos, como andan tanto tiempo? finalmente despues de mucho...volvi! y espero que este cap valga la pena y les guste. La verdad es que cada vez se me complica mas poder actualizar, tanto mis flogs como el Fic, y extraño mucho todo esto! ( no tener internet es una mierda! pero bueno, en fin...este es el capitulo 14 y yo ya estoy escribiendo el 16 xD, ja, cuando pueda voy a volver y les voy a dejar el proximo, pero primero les tengo que pedir que se encarguen de dejarme mucho, pero muchos reviews en este, me hace muy bien leer todos los buenos comentarios que me dejan y la buena onda que tienen todos! de verdad un millon de gracias, no los entretengo mas y les dejo este nuevo cap, espero que sea de su agrado!

oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo

Capítulo 14: Parejas Disparejas

- ¿En verdad sabes de quién es y de qué se trata¿Recuerdas lo que representa?- Harry apareció en la conversación notablemente celoso y con el ceño fruncido.

- Claro que no. Estoy segura que debió haber sido una confusión…un muérdago para mí no tiene ningún significado especial.- Respondió la morena, mientras rompía la nota en mil pedazos.

- Y sino representa nada para ti¿por qué pusiste esa cara al abrirlo?- Remató Hermione.

- No sé cuál pudo haber sido la cara que puse, supongo que de confusión o algo así... ¿por qué te mentiría Herms?-

- Está bien, yo sólo preguntaba. ¿Entonces no hay nada de qué preocuparse?- Volvió a preguntar insistente.

- La verdad…no, no hay motivos para hacerlo.- Dijo la morena. Aunque Hermione parecía no haber quedado demasiado conforme con la respuesta que había dado su amiga, puesto que en su cara se dibujaba una expresión de duda y desconfianza hacia la actitud de Lucy. Permaneció mirándola pensativa por unos segundos, tenía el presentimiento de que estaba ocultando algo.

- ¿Por qué mejor no vamos afuera con los demás?- Ron se hizo presente una vez más, esta vez, para proponer ir al patio trasero en donde se encontraban el resto de los invitados disfrutando de un espectacular show de fuegos artificiales, en el que los gemelos Fred y George participaban también, probando algunos de sus nuevos productos que pondrían más adelante a la venta en "Sortilegios Weasley".

- Sí, será lo mejor. Disfrutemos lo que queda de la noche.- Continuó la morena esperando lograr zafarse de la situación.

Enseguida los cuatro comenzaron a caminar en dirección al exterior de La Madriguera; Harry y Ron iban delante, con Hermione y Lucy siguiéndolos en silencio. Una vez fuera, todos concentraron la vista en el cielo, más precisamente en el hermoso juego de coloridas luces que éste les ofrecía en ese momento. Todos, excepto Hermione. Ella permanecía muy callada y mirando de reojo a su amiga parada a su lado.

- ¿Estás segura que no tienes nada que contarme?- Preguntó de repente la castaña sorprendiendo a Lucy, quien al escuchar su voz se volteó inmediatamente para mirarla a los ojos.

- Ya te dije que no. Herms ¿qué te pasa, no confías en mí?-

- Claro que confío en ti, y creo que ya te lo he demostrado. Pero parece que tú no puedes decirme lo mismo. Por hoy es suficiente, pero esto no va a quedar así, se supone que somos amigas, y a mí no puedes mentirme.- Le puso fin a la conversación de manera muy seria y apartó nuevamente la mirada. Sabía que algo estaba pasando con Lucy, pero no lograba entender que tan grave podría ser como para que no se lo contase. La notaba extraña desde esa misma mañana cuando de la nada había surgido en su conversación el ex novio de la morena. Si había algo de lo que Hermione estaba segura, era que el por qué del comportamiento de Lucy, estaba de alguna manera conectado con ese misterioso chico.

:ooo:

Eran las 3:00 AM. Ahora en La Madriguera sólo permanecían los de siempre, el resto de los invitados habían abandonado el lugar hacía apenas unos pocos minutos. Ésa, había sido una noche increíble, perfecta para algunos, y casi para otros.

Molly Weasley, estaba demasiado cansada como para dejar la casa de punta en blanco por medio del método muggle como solía hacerlo, además ya era muy tarde. Pero definitivamente no podría dormir tranquila, sabiendo que más abajo todo estaba hecho un completo chiquero, así que decidió hacerlo de manera tan simple que bastaba con un movimiento de varita y pronunciando sólo una palabra para que todo quedase impecable: fregotego.

Inmediatamente todos subieron a sus habitaciones para por fin poder descansar luego de un largo día. Las dos parejitas se despidieron con un corto beso en los labios y se propusieron ir cada uno a su cama.

Cuando Hermione y Lucy entraron en el cuarto, encontraron a Ginny (quien había entrado cinco minutos antes) poniéndose su pijama. La castaña y la morena no se dirigían la palabra desde hacía tres horas, después de su pequeña "discusión".

- Buenas noches Lucy, Hermione…- Saludó la pelirroja amablemente a las otras dos jóvenes en la habitación, mientras se metía en su cama.

- Buenas noches.- Le respondieron al unísono.

Luego de esto, ambas chicas optaron por imitar a la pelirroja y se metieron en sus camas.

Lucy entendía que no se estaba comportando correctamente con Hermione al no decirle la verdad sobre lo que le estaba pasando, pero por ahora lo mejor sería mantenerlo en secreto.

- ¿Estás enojada?- Preguntó de la nada la morena recostada en su cama y con los ojos fijos en el techo del dormitorio.

- ¿Debería estarlo?- Contestó Hermione en un tono frío que no era propio de ella.

- No sé, pero hace como tres horas que ni me miras.-

- Creo que no tengo motivos para estar enojada. Tú eres mi amiga y te quiero, pero a veces no te entiendo.-

- Y yo no entiendo¿qué es lo que no entiendes?-

- No entiendo cómo te estás comportando ahora por ejemplo, no entiendo por qué no puedes decirme quién es tu ex novio, que imagino es quien te envió el muérdago junto con la nota, no entiendo por qué finges no saber de qué se trata o qué representa. Son dudas que espero me puedas responder en algún otro momento, porque ahora debemos tratar de dormir. Y te voy a pedir que por favor no volvamos a tocar este tema hasta que lleguemos a Hogwarts, prefiero estar tranquila el tiempo que nos queda aquí. Buenas noches.- Dio por finalizada la conversación dejando a Lucy sin nada que decir.

:ooo:

Domingo por la tarde en la estación de King's Cross, a punto de tomar el Expreso de Hogwarts

Hacía unos diez minutos que Molly Weasley había dejado a Harry, Ron, Hermione, Lucy y Ginny en la Plataforma 9 ¾ para luego regresar a La Madriguera.

Los cinco se encontraban cargando su equipaje en el Expreso, cuando notaron que tres Slytherin's se acercaban a ellos. El que caminaba al frente, era delgado con cabellos rubios, (casi blancos) y ojos grisáceos.

- Pero miren lo que tenemos aquí, si son el "cara rajada" Potter y sus secuaces.- Draco Malfoy inició la conversación.

- Pero miren lo que tenemos aquí, si son el "idiota" Malfoy y sus perritos falderos.- Agregó Lucy en tono burlón y mirándolos despectivamente. Harry, Ron, Hermione y Ginny no pudieron evitar largar una carcajada.

- Déjalo Lucy, no vale la pena.- Dijo Harry tomándola por la cintura para intentar alejarla del lugar.

- ¿Quién es tu nueva amiga Potter? No me la habías presentado.-

- No es mi amiga, es mi novia. Ya vámonos Lucy.- Le informó el moreno, para luego dirigirse a Lucy.

- ¿Qué quieres Malfoy? Ya era demasiada suerte la nuestra de no haber tenido que verte la cara en lo que va del año ¿verdad?- Ron apareció en la discusión algo molesto.

- ¿Y a ti quién te pidió tu opinión pobretón? Mejor vete a pasear con la sangre sucia que tienes de novia.- Comentó con ironía la serpiente. Al instante el pelirrojo intentó abalanzarse sobre Malfoy para defender a Hermione, pero Crabbe y Goyle lograron detenerlo. Volvió a mirar a Harry y Lucy:

- Aunque…según tengo entendido, tu novia también es una sangre sucia, una mestiza¿no Potter?- Una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios a la vez que posaba sus ojos en Lucy. Al escuchar tan frías palabras, la morena bajó la mirada repentinamente luciendo algo triste y dolida. A los pocos segundos ya no pudo contenerse y rompió en llanto corriendo hacia el vagón más cercano para adentrarse en el.

- ¡Eres un completo idiota Malfoy!- Exclamó Hermione furiosa mientras iba en busca de la morena seguida por Ginny, quien antes de alejarse le dirigió al rubio una mirada de profundo odio.

- ¡No vuelvas a hablarle así nunca!- Dijo Harry ardiendo de furia y empujándolo por el pecho. Ron, enseguida lo tomó de un brazo para intentar calmarlo.

- ¿Qué piensas hacerme si vuelvo a hacerlo, eh Potter? No te tengo miedo, eres patético. No entiendo por qué te empecinas tanto en defender a una cualquiera como ésa. Desde que llegó a Hogwarts que intenta revolcarse con cuanto imbécil se le cruza en el camino.- El pelirrojo ya no podría contener a Harry por mucho tiempo más, y si las cosas seguían así, pronto sería él también quien se lanzase a golpear a Malfoy.- Y finalmente, logró engatusar al peor de los imbéciles, o sea a ti "cara rajada". Ciertamente te compadezco, y ahora… lamento tener que dejarlos, porque la verdad es que la charla se estaba poniendo muy interesante, pero tengo que irme, adiós. Fue un placer.- Finalizó con una sonrisa triunfante, para luego alejarse con Crabbe y Goyle.

- ¡Ya suéltame de una vez Ron¿por qué no dejaste que le diera lo que se merece¿Acaso no escuchaste todo lo que dijo de Lucy?- Exclamó Harry separándose bruscamente del pelirrojo.

- Por supuesto que lo escuché¡¿crees que yo no tenía ganas de molerle la cara a golpes! Es algo que ansío hacer desde que tenemos 11 años, desde que ese idiota se empeña en maltratar a Hermione. Recién, si esos dos gorilas no me hubiesen detenido, te juro que lo hubiese hecho.- Respondió Ron.

- Lo siento, tienes razón. Ahora será mejor que subamos al tren, sino queremos perderlo.- Cuando Harry terminó de hablar, el pelirrojo sólo asintió levemente con una sonrisa, y le dio unas palmadas en la espalda dándole a entender que no había ningún problema. Juntos subieron al Expreso y comenzaron a buscar en cada uno de los compartimientos a las chicas, hasta que finalmente lograron encontrarlas.

Al ingresar en él, vieron a Lucy llorando desconsoladamente en los brazos de Hermione, mientras que la castaña intentaba consolarla. Y Ginny, estaba sentada en el asiento de enfrente mirándolas sin saber qué hacer. Situaciones como ésa, eran las que lograban confundirla, porque Lucy no era su amiga (y nunca podría llegar a serlo) pero ella no tenía un corazón de piedra, y dolía ver a alguien así, más que nada sabiendo que era a causa de Draco Malfoy.

- ¿Lucy estás bien?- Preguntaron Harry y Ron al unísono.

- Sí…no se preocupen. Es sólo que…me molestó…y…me dolió bastante…que me llamara…de esa manera.- Alcanzó a decir entre sollozos al mismo tiempo que comenzaba a secar sus lágrimas.

- Sinceramente, no tienes por qué llorar por lo que ése imbécil pueda decir. Sé que es cruel, pero ésa es su forma de divertirse, no tienes que darle el gusto.- Optó por agregar Ginny muy seria, para tratar de alentar a la morena.

- Ginny tiene razón. No vale la pena.- Remarcó el pelirrojo.

- Y yo, no quiero volver a verte derramar una sola lágrima más por culpa de ésa serpiente. ¿Entiendes?- Le dijo Harry en tono duro, mientras se paraba en cuclillas delante de la chica tomándola por la barbilla. Ella curvó levemente sus labios intentando simular una sonrisa y sólo asintió.

- Bueno, lo siento Lucy…pero es hora de que valla al vagón de los prefectos. Si quieres más tarde podemos hablar al respecto.- Al finalizar estas palabras, Hermione se puso de pie y abrió la puerta del compartimiento dispuesta a salir de el, pero cuando ya tenía la mitad de su cuerpo fuera, Ron la tomó de la mano y la jaló otra vez hacia adentro.

- ¿Qué haces Ron? Me tengo que ir.-

- Sólo quería despedirme, te voy a extrañar.- Dijo el pelirrojo dulcemente tomándola de las caderas y acercándola un poco más a sí mismo.

- No seas tan exagerado, sólo me voy a cambiar de vagón.- Respondió ella.- Además, tú podrías venir conmigo sino hubieses renunciado al cargo el año pasado.- Agregó sonriendo divertida, y saliendo del compartimiento dejando a Ron atónito y sin su beso de "despedida".

En ese momento Harry, Lucy y Ginny dejaron escapar algunas risitas. El pelirrojo los miró con expresión seria y tomó asiento a un lado de su hermana.

- No te frustres hermanito. Y para que veas que soy una buena hermana, te voy a dar lo que Hermione se negó a darte.- Comentó Ginny con ironía, tomando el rostro de su hermano con ambas manos y dándole un sonoro beso en la mejilla.

- ¿Qué haces? No es gracioso.- Dijo Ron mientras se frotaba "la zona afectada" con la palma de la mano.

- Yo no dije que lo fuera, sólo quería que cambiaras esa cara, pero veo que es imposible. Y ahora si me disculpan, yo también debo irme. Voy a buscar a Luna, prefiero mantenerme alejada de este ambiente.- Inquirió la pelirroja mirando a su hermano con los ojos más abiertos de lo normal y saliendo ella también del compartimiento.

- Ginny tiene razón, cambia ésa cara de una vez ¿quieres?- Agregó Lucy mirando a Ron con reproche.

- ¿Qué cara quieres que tenga si mi propia novia me rechaza?-

- Vamos Ron, no seas tan pesimista. Hermione sólo bromeaba, aunque tienes que admitir que en parte, lo que dijo es cierto.- Dijo Harry guiñándole un ojo a su amigo.

- Puede ser, pero en cuanto lleguemos a Hogwarts me va a tener que escuchar.- Respondió Ron con el ceño fruncido. Una vez más, Harry y Lucy comenzaron a reír, no lograban entender como el pelirrojo podía tomarse una simple broma tan a pecho.

:ooo:

Unas horas más tarde, finalmente el Expreso hizo su parada en la estación de Hogsmeade. Todos los alumnos bajaron del tren y siguieron por subirse a los carruajes que los llevarían hasta el Castillo para luego adentrarse en él. Eran las 18:00, y tenían una hora para descansar antes de bajar al Gran Comedor a cenar. Harry, Ron y Lucy optaron por subir a la Torre Gryffindor y pasar un buen rato junto al fuego en su Sala Común.

Una vez dentro, se encontraron con otro grupito de Gryffindor's de 7mo: Seamus, Neville, Dean, Parvati y Lavender. Las últimas dos no paraban de cuchichear entre ellas, mientras se mostraban la una a la otra los maquillajes y prendas de vestir que habían recibido en Navidad, al mismo tiempo que los muchachos, hablaban sobre el que parecía ser el único tema de conversación entre los hombres: Quidditch.

Al verlos entrar, Seamus se acercó inmediatamente hacia donde estaba su prima, la abrazó por la cintura y logró levantarla a unos cuantos centímetros del piso.

- Pensé que ésta Navidad ibas a pasarla con nosotros después de tres años, pero luego tus padres nos avisaron que te habías ido a la casa de Ron.- Le dijo una vez que volvió a apoyarla en tierra firme.

- Sí, lo siento. Otra vez será. Además, ahora tú y yo estamos conviviendo en la misma Escuela y podemos vernos todos los días.- Agregó la morena con una sonrisa.

- No te pongas celoso Seamus. Pero ahora tu prima es mi amiga también, y bueno la invité a La Madriguera a pasar la Navidad con nosotros.- Ron apareció en la charla con un tono algo irónico.

- ¿Celoso? Para nada, Lucy puede hacer lo que quiera. Es sólo que yo pensé que así iba a ser.-

- Está bien. Conmigo puedes estar tranquilo, yo ya estoy comprometido con Hermione…-

- ¿Así que estás saliendo con ella? Felicidades.- Dijeron al unísono los otros cinco. (Seamus, Neville, Dean, Parvati y Lavender).

- Bueno sí, muchas gracias. Pero como te decía, ten cuidado con Harry…- Siguió Ron señalándole al ojiverde con la cabeza.

- ¿Por qué, qué pasa con él?- Preguntó Seamus algo confundido.

- Él y tu primita también son novios.- Informó el pelirrojo mientras se sentaba en uno de los sillones al lado de Neville. Harry enrojeció por completo de la vergüenza, había comenzado a sentirse bastante incómodo.

- ¿Eso es cierto?- Preguntó el chico con los ojos fijos en la parejita.

Lucy, se volteó para mirar a Harry con los ojos muy abiertos, intentando animarlo a responder.

- Bueno…sí, es cierto.- Respondió el ojiverde tragando saliva.

- Entonces…felicidades para ustedes también. Lo único que voy a pedirte Harry, es que la cuides y que no la hagas sufrir. Yo no tengo ningún problema en que mi prima esté saliendo con alguien, todo lo contrario, me pone muy contento de que seas tú y no otro, siempre y cuando las cosas no terminen como hace tres años con uno de sus ex novios…-

- Seamus, por favor…- Susurró la morena, rogándole a su primo que no sacara ese tema.

- Harry tiene derecho a saberlo Lucy.- Agregó mientras volvía su mirada a Harry.- La verdad es que yo nunca supe su nombre, no lo conocí, porque Lucy nunca quiso decírmelo, pero ése idiota fue él que la alejó de nosotros.- Concluyó.

- Puedes estar tranquilo, yo nunca la lastimaría.- Contestó el moreno sinceramente.

- ¿Me perdí de algo?- Hermione se hizo presente en la Sala Común con una sonrisa.

- No, nada importante. Ya todos saben que Ron y tú están saliendo.- Respondió Lucy como si nada.

- Felicidades.- Volvieron a decir todos juntos.

- Ah, sí claro, gracias.- Agregó la castaña algo sonrojada. En ése momento, Ron se puso de pie.

- Ahora si nos disculpan…- Dijo el pelirrojo agarrando a Hermione de la muñeca y arrastrándola hasta la habitación de los varones de 7mo. Entre los presentes pudo distinguirse a una chica rubia que los observaba con especial desagrado: Lavender Brown.

Al entrar en la habitación, el pelirrojo cerró la puerta de un portazo y le puso el seguro para que nadie pudiese abrirla.

- ¿Pasa algo Ron?- Preguntó la castaña con el ceño fruncido.

- Eso es lo que yo quiero saber Hermione¿qué pasa?- Parecía bastante enojado.

- No entiendo a qué te refieres.-

- Hoy hace una semana que estamos saliendo, quiero saber ¿por qué me rechazaste cuando estábamos en el tren?- Hermione soltó una carcajada a medida que empezaba a acercarse a Ron.

- ¿Era eso¿Tan enojado estás conmigo Ro-Ro?- Volvió a preguntar haciendo un puchero muy próxima a la boca del pelirrojo. Colocó sus manos sobre el pecho del muchacho.

- ¿Cómo me llamaste?-

- Ro-Ro¿no te gusta?-

- No, no vuelas a hacerlo porque bien sabes que me trae recuerdos muy poco agradables.- Respondió el pelirrojo serio.-

- Está bien, te prometo que no lo vuelvo a hacer.- Dijo con voz inocente y poniéndose en puntitas para poder besar a su novio. Una vez que estuvo a su altura, posó sus manos alrededor de su cuello y lo besó. Él había comenzado a dejarse llevar, hasta que recordó el motivo por el cual la había llevado a ese lugar.

- Espera Hermione, ya basta.- Dijo separándose suavemente de la castaña.- No quieras cambiarme de tema, porque yo tengo muy en claro lo que quiero decirte.-

- Comienzas a asustarme Ron¿qué te pasa?- Agregó Hermione alejándose unos cuantos pasos del pelirrojo.

- Quiero saber si ya te cansaste de mí ó si estás enamorada de otro.- Parecía muy seguro de sí mismo al hablar.

- ¿QUÉ¿ESTÁS LOCO?- Gritó la castaña.- Quiero creer que no me estás hablando en serio.-

- No sé, si no es así, sigo sin entender por qué me rechazaste.-

- Sinceramente no puedo creer que me estés diciendo esto Ron. Sólo estaba jugando¡yo te AMO¿Cómo crees que podría dejar de quererte tan fácilmente? Además¿de quién más podría estar enamorada¿de Harry?-

- HERMIONE¿ME ESTÁS DICIENDO QUE ME ENGAÑAS CON HARRY?- Exclamó completamente fuera de sí.

- Ay Ron, no seas idiota, es sólo un ejemplo. ¿Cómo voy a estar enamorada de Harry? Él es como mi hermano.-

- Está bien, quizás tengas razón…-

- Por supuesto que la tengo.- Agregó Hermione muy firme.

- ¿Me perdonas?- Le preguntó con la cabeza gacha en señal de arrepentimiento.

- Por más que quiera, no puedo enojarme contigo.- Respondió la castaña luego de un largo y profundo suspiro. Ron al escucharla, se puso notablemente feliz y se abalanzó sobre ella para abrazarla. -¡Auch! Ron, no seas tan bruto.- Podría decirse que el pelirrojo exageró en la fuerza aplicada, cayendo como consecuencia sobre Hermione, aunque para su suerte, la cama de Harry logró amortiguar la caída (N/A¡qué casualidad!).

- Lo siento, no quise hacerte daño.- Se disculpó mientras se separaba un poco de la castaña, apoyándose en la cama con la palma de sus manos pero sin salírsele de encima. En ése momento los castaños cabellos de Hermione, estaban más alborotados que de costumbre y esparcidos por la cama; el brillo en sus ojos color miel delataba el nerviosismo que sentía; el leve rubor en sus mejillas era el que le daba un toque gracioso e infantil al mismo tiempo; sus labios estaban rojos y entreabiertos; bajando un poco la mirada, se encontró con su cuello, que parecía estar pidiendo a gritos ser besado; un poco más abajo, los dos primeros botones de su blusa, estaban ahora desabrochados dejando a la vista una pequeña porción de su pálido pecho, que subía y bajaba a causa de la agitada respiración de su dueña.

- ¿Tengo algo malo que me miras así?-

- No, no tienes nada de malo. Te miro y eres tan perfecta que no puedo creer que seas mía.- Levantó una de sus manos y la acercó al rostro de la castaña para comenzar a acariciarla con mucha delicadeza.

Ella sólo sonrió para luego responder:

- No creo ser tan perfecta como tú dices, pero no me importa lo que piensen los demás, a mí me alcanza con que tú me veas bonita. Pero tampoco quiero que te subestimes, recuerda que tú eres el "Rey Weasley", y recuerda también la cantidad de admiradoras que tienes suspirando por ti. Aunque sin duda, en este juego, yo soy tu admiradora número uno.- Se mordió el labio inferior y tomó a Ron por la nuca con una de sus manos, lo acercó más a ella y sus bocas volvieron a juntarse como si fuesen dos imanes.

El pelirrojo aflojó la única mano que le seguía sirviendo de soporte y se dejó caer nuevamente sobre Hermione.

Pero "su" momento no duró mucho más, puesto que alguien estaba golpeando la puerta de la habitación. Ron, muy a su pesar, se separó de la castaña y se dirigió hacia la puerta para abrirla. Hermione cambió de posición, y quedó sentada en la cama apoyada en el respaldo de la misma.

- Hola.- Dijo Lavender Brown parada en el marco de la puerta, mientras jugaba con un mechón de cabello, enroscándolo en uno de sus dedos. La castaña al verla, no hizo más que suspirar y rodar lo ojos.

- ¿Qué quieres?- Preguntó Ron sin mucha paciencia.

- Nada, yo sólo venía a avisarte a ti y a…ésa.- Continuó señalando a Hermione con la mirada.- que ya todos están bajando a cenar. Será mejor que se apuren.- Al terminar de hablar, permaneció inmóvil en su lugar mirando a Ron de pies a cabeza.

El pelirrojo le dirigió una mirada interrogativa y luego agregó:

- Si eso era todo¿qué esperas para irte?- Nunca había sido tan frío con una persona, pero no podía evitarlo, aquella rubia había llegado para arruinarlo todo.

- Está bien Ro-Ro, no te pongas nervioso. Nos vemos abajo.- Y desapareció al instante guiñándole un ojo a Ron muy sugestivamente.

Ron volvió a cerrar la puerta y miró a Hermione de reojo y con la cabeza gacha. La castaña tenía la boca abierta en expresión de asombro y sin poder articular palabra alguna.

- ¡No puedo creerlo!- Exclamó mientras se ponía de pie y comenzaba a caminar a paso ligero hacia el pelirrojo, hasta detenerse frente a él.- Ésa idiota comienza a molestarme. Te lo advierto Weasley, no te quiero volver a ver cerca suyo.- Finalizó golpeando al chico con su dedo índice en el pecho, en forma amenazante.

- ¿Estás celosa?- Preguntó con una sonrisa.

- ¿Tú qué crees¡Por supuesto que lo estoy!- Respondió enfadada.- "Lav-Lav", es tu EX novia¿lo recuerdas?- Siguió en tono sarcástico, el pelirrojo asintió con la cabeza.- Pues entonces, creo que se lo tendrás que recordar a ella. Parece que todavía no tiene muy en claro que terminaron, y que ahora, tú novia ¡SOY YO!-

- Me encanta cuando te enojas así, y me encanta que estés celosa.- Agregó él con una seductora sonrisa.

- No sé qué es lo que te causa tanta gracia. Ahora apártate y déjame pasar.- Dijo la castaña intentando abrir la puerta, aunque sus esfuerzos fueron en vano.

- Si me das un beso, te dejo el camino libre. Y sino, te quedarás aquí encerrada conmigo sin cenar, y lo peor vendrá cuando Mc Gonagall tenga que venir por la mañana a buscarnos y nos encuentre durmiendo juntos. Tú eliges.- Hermione permaneció mirándolo atónita y con el ceño fruncido.

- ¿Me estás amenazando?-

- Tómalo como quieras.-

- No voy a darte nada. Ve y pídele un beso a Lavender, que de seguro te lo dará encantada.- Agregó cruzándose de brazos.

- A mí no me interesa Lavender, sólo me importas tú. ¿Qué tengo que hacer para que lo entiendas?- Y para dejar de darle vueltas al asunto, tomo con una de sus manos el rostro de Hermione, haciendo que sus mejillas a causa de la presión ejercida aprisionasen a su boca en el centro provocando que quedase entreabierta. (N/A: espero que se haya entendido lo que quise decir, no sé cómo describirlo.)

- ¿Qué hashesh?- Se le hacía un poco dificultoso poder hablar correctamente en esas condiciones.

- Me cobro lo que me debes.- Sin decir nada más, se acercó a ella y le dio un corto beso en los labios.- Eres hermosa. Ahora sí, si quieres puedes irte.- La soltó y se alejó de la puerta dejándole el paso libre.

Ella se quedó callada frente a él y tocándose los labios por unos segundos, luego abrió la puerta y salió de la habitación sin decir una sola palabra más. Ron siguió sus pasos y terminaron bajando juntos y agarrados de la mano al Gran Comedor. Desde que habían empezado a salir, seguían discutiendo por cosas mínimas como lo hacían cuando eran sólo amigos, pero ésas pequeñas peleas no duraban mucho, ya que enseguida lograban reconciliarse.

Una vez que terminaron de cenar cerca de las 21:00, todos los alumnos de Hogwarts volvieron a sus respectivas Salas Comunes, a aprovechar el tiempo que les quedaba para hacer sus tareas pendientes, si es que las tenían.

:ooo:

Sala Común de Gryffindor

Harry y Lucy estaban sentados en uno de los sillones junto al fuego conversando con Neville; Ron y Hermione seguían "discutiendo" sobre el tema Lavender y lo que había sucedido hace tres horas, sentados en las escaleras que daban a las habitaciones de los varones; Seamus, Dean, Parvati y Lavender, miraban las fotos mágicas sacadas por ésta última durante sus vacaciones navideñas en Roma; y finalmente Ginny Weasley estaba sentada con Colin Creevey, en una mesa al rincón de la Sala, intentando terminar su tarea de Astronomía.

Cuando se hicieron las 22:00, todos los estudiantes que aún estaban en la Sala Común, subieron a sus habitaciones para ir a descansar. Todos, exceptuando: Ron, Hermione, y Lucy, que ahora permanecían juntos sentados sobre la raída alfombra que se emplazaba frente a la chimenea. De pronto, la castaña, que estaba sentada en medio de Ron y Lucy, se puso de pie alisándose su túnica. Sus dos acompañantes, voltearon la cabeza hacia arriba para poder mirarla.

- Lo siento, pero debo ir a hacer mi última ronda del día. Nos vemos mañana- dijo Hermione muy a su pesar y agachándose un poco para darle a Ron "el besito de las buenas noches", y también despedirse de Lucy.

- Buenas noches- siguieron los otros dos con una sonrisa.- ¡Que te diviertas!-agregó la morena con ironía, ganándose una mirada de reproche de parte de Hermione. Una vez que la castaña desapareció tras el retrato de la Dama Gorda, Ron y Lucy se quedaron solos y en silencio por unos minutos, mientras observaban el crepitar del fuego.

- ¿Cómo van las cosas entre ustedes?- preguntó Lucy sin mirar al pelirrojo.

- Muy bien, hoy tuvimos una pequeña discusión, pero nada del otro mundo. ¿Y tú con Harry?- respondió él con una sonrisa.

- No podríamos estar mejor, y por suerte tu hermana y yo también solucionamos nuestros problemas-

- Me alegro por ustedes entonces. ¿A qué se refería Seamus hoy en la tarde?- siguió el pelirrojo, cambiando de tema radicalmente.

- ¿A qué te refieres tú?- preguntó ella confundida.

- A eso que dijo acerca de que…no quería que las cosas entre Harry y tú terminaran como hacía tres años con tu ex novio-

- Ah, sí eso. Simplemente a una mala experiencia amorosa- en ese momento, dejaron de mirar el fuego y sus miradas se cruzaron- Creo que ya es hora de que vaya a dormir. Buenas noches Ron- inquirió la chica sonriente a la vez que se ponía de pie y revolvía los fueguinos cabellos de Ron con una de sus manos.

- Buenas noches- y la observó alejarse, hasta que Lucy se perdió detrás de la puerta de la habitación de las chicas de 7mo. Sin más remedio, Ron siguió por subir él también a su dormitorio.

:ooo:

A la mañana siguiente, cuando Harry, Ron, Hermione y Lucy terminaron sus desayunos, salieron del Gran Salón teniendo como destino las mazmorras en donde se dictaban las clases de Pociones.

- De vuelta a la rutina- dijo Ron luego de exhalar un hondo suspiro.

- ¿Qué creen que nos tendrá preparado Snape para darnos la bienvenida?- agregó Lucy.

- No lo sé, pero no creo que sea nada bueno- respondió Harry fríamente.

- Ay, por favor¡no sean tan exagerados!- Hermione apareció en la conversación bastante animada, se la notaba muy feliz por haber regresado a clases.

Una vez dentro, cada uno fue a ubicarse en su lugar: Hermione junto a Harry en el tercer banco de una de las filas del medio y dos filas más a la derecha, Ron junto con Lucy en uno de los últimos bancos casi al fondo de la mazmorra. Unos segundos más tarde, cuando todos los estudiantes estuvieron ubicados correctamente en sus asientos, el profesor Snape hizo su entrada en el salón cerrando la puerta con un fuerte portazo que resonó en todo el lugar y cerrando también, con un movimiento de su varita todas las cortinas de las ventanas en su camino al escritorio que se encontraba en el frente de la clase.

- Hoy vamos a trabajar con la poción de invisibilidad (N/A: sinceramente, lo primero que se me ocurrió)- comenzó a hablar en tono frío y arrastrando las palabras como era su costumbre- va a ser un estilo de trabajo diferente al que están acostumbrados, se va a llevar a cabo en dos partes: una práctica, que hace referencia a la realización de la poción en clase, por supuesto; y la otra, en referencia a un trabajo de investigación que van a tener que llevar a cabo en parejas- estas últimas palabras, dieron paso a un fuerte murmullo entre los alumnos que comenzaban a ponerse de acuerdo los unos con los otros para trabajar en conjunto- ¡Silencio!- los intensos murmullos se apagaron de inmediato- yo que ustedes no haría tantos planes, puesto que yo mismo me he tomado el trabajo de armar las parejas de acuerdo a las condiciones y calificaciones de cada uno- en ese momento Hermione y Lucy se miraron y sonrieron satisfechas, estaban casi seguras de que les tocaría juntas. Snape siguió con su explicación: - A continuación voy a leer la composición de las parejas, y quiero que a medida que escuchen sus nombres tomen asiento con la persona que les corresponda- Luego de varios grupos que ya habían quedado formados, entre ellos: Seamus Finnigan y Neville Longbottom; Dean Thomas y Vincent Crabbe; Parvati Patil y Gregory Goyle, siguieron las sorpresas…

- Potter- Parkinson; Granger- Quincy (un chico de Slytherin alto y delgado, de cabello castaño y ojos negros, pero que ese día no estaba presente en la clase); Weasley- Brown (Hermione no pudo evitar mirar boquiabierta a Ron, que se encogió de hombros mientras se ponía de pie y se sentaba con Lavender, y luego a la rubia que la miraba con una desagradable sonrisa) y por último, Wellington- Malfoy (Harry no daba crédito a lo que acababa de oír y le lanzó a Malfoy una mirada de profundo odio, el Slytherin lo miró con una sonrisa de suficiencia mientras se acercaba hacia donde estaba Lucy, y a ella sólo se la oyó murmurar algo así como ¡No puede ser! ). El trabajo se entrega dentro de un mes, ya que esta poción requiere de un determinado tiempo de conservación. Como les dije anteriormente, la poción va a realizarse en clase, por lo tanto, de ahora en más en mis clases tendrán que sentarse como están ahora. Las instrucciones que tienen que tener en cuenta para la investigación están escritas en el pizarrón- agitó su varita, y las consignas aparecieron enumeradas en la enorme pizarra que estaba al frente- ¡Copien!-

- ¡No puedo creerlo¡Esta fue la peor clase de mi vida!- exclamó Hermione furiosa cuando salían de las mazmorras luego de finalizada la clase.

- Y eso que hace una hora nos decías a nosotros que no fuésemos tan exagerados- acotó el pelirrojo mirándola de reojo.

La castaña se paró en secó y lo miro a los ojos:

- ¿Y todavía bromeas Ronald!- le respondió fuera de sí.

- Es que no entiendo por qué exageras tanto-

- ¿Te parece que estoy exagerando¡A ti te ponen como pareja de Lavender Brown y a mí con un idiota de Slytherin que ni siquiera sé quién es y me dices que estoy exagerando!-

- Bueno yo…-

- Ron, mejor ya no digas nada. Hermione tiene razón. Snape lo hizo a propósito¿a quien se le ocurriría ponerme a mí de pareja con Pansy Parkinson¿y ya viste lo que hizo con Lucy¡LA PUSO CON MALFOY! Ese tipo sabe perfectamente cómo molestarnos- Dijo Harry a los gritos poniéndose rojo de ira.

- ¿Alguien quiere decirme cómo voy a hacer para soportar reunirme con Malfoy todos los días después de clase durante un mes¡Y todo por un estúpido capricho de Snape!- saltó la morena tanto o más furiosa que el resto.

- ¡Hey¿piensas reunirte con él todos los días?- preguntó el ojiverde mirando a su novia con el entrecejo fruncido.

- Creo que no es el momento para que me hagas una escenita de celos Harry. Sólo era una forma de decir- contestó Lucy echando chispas por los ojos.

Mientras los cuatro caminaban a paso ligero hacia al invernadero 5 para la clase de Botánica con los de Hufflepuff, Draco Malfoy se acercaba a ellos por la espalda escoltado por sus gorilas y Pansy Parkinson.

- Parece que el destino se interpone con nuestra voluntad y decide cruzarnos nuevamente. ¿Qué te parece Potter? Tú pareja, ahora es MÍ pareja- dijo una vez que estuvo parado frente a ellos- ¡Ah! Y…Lucy ¿verdad, creo que tú y yo deberíamos arreglar nuestros horarios para ver cuando podemos reunirnos, tendríamos que empezar cuanto antes con el trabajo. Claro, si es que tu noviecito "el cara rajada" te autoriza a verte conmigo- Harry estaba a punto de estallar, pero Draco continuó dirigiéndose a él una vez más:- Me pongo en tu lugar Potter y entiendo que tengas miedo de que Wellington se de cuenta de lo que es bueno, y caiga rendida a mis pies- concluyó sonriendo malévolamente.

- Ni en tus sueños Malfoy- respondió Lucy, esbozando una sonrisa- Pero definitivamente hay algo que no me termina de cerrar¿cómo es que eres tan descarado como para intentar conquistarme delante de la que se supone que es tú novia y por supuesto, de mi novio? Y tú- continuó posando sus ojos en Pansy, que la miraba con su habitual cara de perro bulldog- ¡no seas idiota y hazte respetar!- Harry, Ron y Hermione comenzaron a reírse a carcajadas mientras seguían su camino hacia los invernaderos junto con Lucy. A lo lejos, escucharon a Pansy Parkinson que parecía haberse tomado muy en serio las palabras de la morena, ya que había comenzado a reclamarle a Malfoy por lo que acababa de hacer.

Próximo capítulo: "¿Engaño por Partida Doble?"

Me atrevería a decir, que este es un capítulo con mucha pelea, mucha discusión. Hermione y Lucy: dos amigas que dejan de ser tan amigas; un pequeño distanciamiento entre las dos. Ron, Hermione y…Tom Quincy, las cosas dejan de ser tan perfectas. Desde ahora, todo parece desatarse gracias al bendito trabajo de Pociones de Snape. En un mes pueden pasar muchas cosas…confusiones, secretos y confesiones, acercamientos inesperados y… ¿engaño tal vez?

Como un avance más, les dejo algunas líneas de los diálogos que aparecen en el capítulo:

- Creo que las dos sabemos perfectamente que esto, no es de Harry- dijo Hermione fríamente, mientras que Lucy volvía a alzar la mirada hacia los ojos de la castaña- Es él otra vez¿verdad?- continuó.

- ¿Tú qué crees?- ante estas palabras, Hermione soltó un bufido de incredulidad.

Por un momento se le vino a la mente lo que Malfoy les había dicho en la estación de King's Cross dos días atrás en alusión a Lucy: Desde que llegó a Hogwarts que intenta revolcarse con cuanto imbécil se le cruza en el camino .

- Creo que sería algo denigrante hacia mi persona que me dejaras por un hombre, eso sí que sería horrible-

- No te preocupes, estoy seguro de que mi espera, habrá valido la pena- dijo en un tono algo meloso.

Y basta, por hoy ya es suficiente, asi que ahora lo único que les pido es que se copen, sean buenitos, y me dejen un review! Bye, besitos a todos…