Capitulo 4. Tiempo. Vacío.

-Potter. Necesito hablar contigo.

Un escalofrío recorrió la espina dorsal de Harry al escuchar la gruesa voz a su lado, lo miró fijamente intentando por todos los medios posibles detener el sonrojo que intentaba abrirse paso por su rostro, cerró los ojos esmeralda normalizando su agitada respiración sobresaltándose de nuevo al sentir una fuerte mano apretando su hombro.

-¡Potter! ¿Que te pasa? -ira, la voz antes neutra ahora impregnada de ira y algo de ¿preocupación? Tranquilo Harry, no te hagas ilusiones, solo tranquilízate, respira, vamos, inhala, exhala, uno, dos...

-Estoy bien, Malfoy. -con un brusco movimiento se zafó del agarre sintiendo un horrible vacío en sus entrañas como si el hipogrifo que ahorita parecía correr en el estomago ahora se hubiera escapado a otro lado. Sintiéndose de pronto más relajado imprimió en su voz toda la frialdad que se sentía capaz antes de hablar. -¿De que quieres hablar?

¿Hey señorita asesinato puedo...?
¿Hey señorita asesinato puedo
hacer que la belleza se quede si me
quito la vida?

Si se sintió desorientado por el cambio en el moreno, nuestro rubio no lo demostró solo se sentó cerca de él lanzando una piedra al lago antes de finalmente decidirse a hablar.

-¿Quién es James?

Así, directo, sencillo, solo una miserable pregunta de tres palabras que hizo al corazón de Harry latir desbocado.

-No... no lo conozco. -contestó mientras se intentaba aplacar el cabello con la mano izquierda, quedando desorientado cuando Draco en un movimiento rápido y felino la tomó acortando la distancia entre ellos.

-No me mientas, Potter.

Eso le dolió. Más de lo que creía posible. Le dolió físicamente la manera en que le apretaba la mano, le dolió la manera en que pareció escupir su apellido... las maneras de Draco le dolían por que a cada segundo parecían gritarle "¡Te odio!" y eso le hacía sufrir mucho, por eso no es de extrañar que sus ojos se anegaran de lágrimas al mirar al rubio y hablarle con la voz más triste que Malfoy había escuchado jamás.

-Me estás lastimando, Draco.

Lo soltó al instante.

Es curioso, pero pareció que en ese momento el mundo giró al revés o el tiempo decidió tomarse un descanso, simplemente todo se detuvo mientras ahí estaban Harry James Potter Evans y Draco Lucius Malfoy Black mirándose a los ojos.

"Te compadezco Harry, estas enamorado. Más de lo que es humanamente posible." Se lamentó intentando romper el contacto visual con el rubio, finalmente logró fijar su vista en algún punto del horizonte y carraspeó antes de hablar.

-¿Por qué habría yo de saber algo sobre ese tal James? -respondió con algo de coraje, odiándose por haber comenzado con esa farsa.

-Simple... por que traía tu túnica. -respondió Draco aun nervioso por las reacciones que Harry estaba teniendo hacia él y ante la perspectiva de tal vez estar a punto de conocer algo sobre James.

-¿Mi túnica? Mira Malfoy, por más obsceno que parezca, no suelo prestar mi ropa, ¿Que te hace pensar eso? -el rubio solo le mostró un botón de plata idéntico al que le faltaba en ese momento a su capa. -ehhh, ¿Se me debió haber caído por ahí? -respondió con duda sabiendo que estaba en un callejón sin salida, sobre todo al ver a Draco arquear la ceja izquierda al más puro estilo Malfoy. -De acuerdo, ¿Que interés tienes en conocer a James?

-¿Eso que te importa?

-Tú necesitas información sobre James, solo yo te la puedo dar y no lo haré si no me das una buena razón. -Draco pareció pensar en eso por un momento dándose cuenta que efectivamente no tenía otra opción, decidiendo aun no dar su brazo a torcer.

-Podría preguntarle a alguien más de la casa Gryffyndor, tal vez otra persona sepa.

-Creeme Malfoy, nadie más que yo te sabría decir algo de él.

-¿Y eso por que? -de la nada comenzó a hacer acto de presencia un extraño sentimiento en el rubio... ¿Celos? ¡Imposible! Un Malfoy nunca siente celos, por que eso significa inseguridad y son otros los que deben sentirse inseguros... pero ahí estaban... y lo peor de todo: no sabía quien exactamente le provocaba ese sentimiento.

Con solo una mirada
Se sacudieron
Y los cielos se inclinaron ante el
Simplemente una mirada
Puede romper
Tu corazón

-Por que es mi amigo. -Respondió Harry triste al notar el cambio en la mirada de Draco, ¿Podría ser que acaso el rubio se hubiera enamorado de James? No, realmente su vida no podía ser tan patética.

-¿Amigos?

-Sí, Malfoy... amigos... -suspiró mirando al vacío de nuevo, añorando que su vida volviera a ser sencilla como antes, solo algo simple en el que el rubio fuera su némesis y él quisiera a alguna niña tonta impresionada por su fama. Lo más sencillo del mundo.

-Quiero verlo.

-¿Para que? -ya se imaginaba algo así, lo veía venir, mientras su respiración se aceleraba veía los labios de Draco formando la frase que terminaría de romperle el corazón.

-Por que me gusta.

-Sí, a ti y a la mitad de sus compañeros, ¿Eso que tiene que ver conmigo? Si tanto te interesa ¡Ve y buscalo! -no supo como, no supo cuando, mucho menos el por que de haber terminado gritando y corriendo rumbo al castillo, a guarecerse en el aula más cercana dejando a Draco de piedra aun junto al lago mirando fijamente por donde acababa de escapar aquel que sería su única y principal ayuda por encontrar a James.

Draco no lo entendía y no saben ustedes lo que eso significa para Draco, simplemente odia no entender las cosas. Él está acostumbrado a saber que es lo que pasará luego, como si fuera alguna versión oculta de Trelawney, Malfoy siempre sabe lo que va a pasar, sabe como va a reaccionar alguien cuando él diga tal cosa o cuando haga lo que se le venga en gana y esta acostumbrado también a siempre salirse con la suya.

¡Pero ese idiota de Harry Potter lo estaba complicando todo!

Tal y como siempre lo hacía.

Por que él estaba conciente de ello, Harry siempre había sido la excepción que confirma la regla, solo él respondía diferente a como Draco pensaba, excepto en las discusiones donde sus genes gry hacían acto de presencia y su cerebro parecía irse a alguna galaxia lejana. Pero cuando no peleaban, cuando simplemente Harry era él mismo, Draco se encontraba perdido al no saber como reaccionaría.

Por eso lo hacia rabiar (además de que es muy divertido :p) por que así se atenía a lo seguro, a lo más seguro...

Draco suspiró mirando a la primer estrella que acababa de aparecer en el firmamento emprendiendo el camino hacia el castillo decidiendo dejar el tema Potter-James para luego, pensando de nuevo en lo que lo movía a hacer lo que estaba haciendo.

¿Realmente lo hacía para encontrar a James?

Y una vez más la imagen del moreno apareció en su mente igual que como lo hizo aquella noche en que el desgraciado Poltergeist lo estuvo fastidiando.

Algo se removió en su estomago.

Su cabeza se nubló.

Una sonrisa radiante apareció en su rostro.

Si eso no era estar enamorado entonces no sabría que podría ser, por que era lo más fuerte que alguna vez había sentido por alguien.

¿Si era amor?

La verdad no sabe, por que Draco Malfoy desconoce lo que es el amor pues el solo conoce el placer, la conveniencia, la obsesión...

Y para su desgracia, Harry Potter lo sabe también.

A las estrellas que agujeran el cielo
Las dejó atrás
Nos quedamos para preguntarnos por qué
Nos dejó a todos... atrás

Miraba a las estrellas sintiendo como el ardiente y lejano poder de ellas le daba su apoyo.

El cuarto de los menesteres siempre había sido un refugio para Harry quien lo visitaba en momentos como este maravillándose siempre de los cambios que esta habitación mágica podía llegar a poseer, en este momento se encontraba sentado en alguna torre parecida a la de astronomía tan solo observando el firmamento sintiendo que algo en él sobraba y que ese algo era él mismo.

Draco esta enamorado de James.

James al ser el mismo, también está enamorado de Draco.

¿Entonces que pinta Harry en todo esto?

Nada.

Harry no es nada.

Pero en cambio James lo era todo.

Por un momento recordó como por las noches Ron le dice "buenas noches" con tono cariñoso como el del hermano mayor que siempre quiso tener. También recordó la manera en que Hermione le acariciaba la cabeza mientras él comía alguna rana de chocolate que la chica le acababa de regalar. Luego vino a su mente como Draco lo ayudó a levantarse y le dio la mano ofreciéndole amistad...

Todo esto en la noche.

Mientras era James, como ahora.

¿Hey señorita asesinato puedo...?
¿Hey señorita asesinato puedo
hacer que la belleza se quede si me
quito la vida?

¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué tenia que ser todo tan difícil? ¿Por qué complicaba él mismo las cosas? ¿Por qué demonios se tuvo que enamorar? ¿¡¿Por qué era tan malditamente débil?

Por Draco.

Siempre todo era por Draco.

Harry se dejó caer derrotado sobre el polvoso piso llegando a una conclusión sencilla pero que le costaba horrores imaginar siquiera... debía dejar de ser Harry Potter de una vez y para siempre.

¿Acaso nunca imaginó en lo mucho que desearía ser simplemente otra persona?

Pues aquí estaba su respuesta a cada problema planteado. Encontraría la manera, dejaría de ser Harry Potter y se dedicaría a ser James Evans para siempre, que el mundo mágico se sacara al salvador de donde fuera que no les diera el sol, por que él se conseguiría una vida al lado de Draco Malfoy y ya.

No había nada más que pensar, nada en absoluto.

Seguro Ron y Hermione terminarían aceptando esto y lo seguirían queriendo aunque su apariencia cambiara, es más, seguro lo querrían más.

Pero ¿Y Draco? ¿Que si el rubio terminaba hartándose de James o se daba cuenta de quien había sido antes y terminaba dejándolo? Eso seria cruel para él que no resistiría estar solo de nuevo.

"Si no te ama por quien eres completamente, es decir, si no le gusta tu cuerpo y tu alma y te ame con todo su ser dispuesto a darlo todo por ti, entonces no vale la pena... por que no te ama."

Eso le dijo Hermione, pero ahora significaba tan poco... realmente se estaba comportando de una manera estupida, se estaba entregando demasiado a su tristeza, pero es que estaba cansado de luchar, ya no quería hacer absolutamente nada, solo ser como el agua y dejarse llevar por la corriente.

Y si esa corriente quería a James, entonces él le daría a James.

Sueños de su caída
No pasarán
Oh, como lo han adorado todos
La belleza permanecerá
Mientras baja
En espiral.

Se levantó del suelo inclinándose sobre la barandilla que lo separaba de caer y miró al vacío pensando en desaparecer, sería tan fácil solo soltarse y... caer... solo caer...

Pero no podría.

No cuando un par de gruesas manos ya conocidas por él lo apresaban de la cintura atrayéndolo a un duro pecho que se amoldaba perfectamente a su espalda.

No supo quien de los dos soltó un suspiro profundo.

-Parece que fue cierto lo que me dijo aquel Hufflepuff sobre esta habitación... -murmuró Draco. -Desee encontrarte y ha servido.

-Draco...

-¿Que hacías antes que llegara? -preguntó en un tono entre preocupado y acusador que se relajó al ver el mohín de disgusto en el rostro de James que se dio la vuelta escondiendo su rostro en el cuello de Draco quien en unos segundos empezó a sentir como el cuerpo entre sus brazos se convulsionaba en ligeros sollozos. Hizo el amago de retirarlo para mirarlo pero James se apretó más contra él.

-No me sueltes Draco... por favor... -y ante el ruego no pudo hacer nada más que abrazarlo como si en ello se le fuera la vida a los dos.

Esto era demasiado fuerte para Harry, muy... intenso... siendo de pronto conciente de todo lo que estuvo a punto de hacer, de... saltar... eso hubiera sido una soberana estupidez, por Dios... parece que al fin estaba tocando fondo y sobrevivía a eso gracias a Draco... por un momento su corazón se hinchó rebozante de amor al rubio que en ese momento se dejaba caer en un sillón que apareció de la nada y lo acunaba entre sus brazos dejándolo llorar todo lo que quisiera.

A las estrellas que te desconciertan
Las dejó atrás
Y como sus hijos lloraron
Nos dejó a todos... atrás

Luego, cuando las lagrimas dejaron de brotar de esos ojos esmeraldas tan hermosos, Draco lo separó un poco limpiándole con besos los rastros que quedaron para finalmente besar sus labios.

Si una persona pudiera morir y revivir al instante describiría su experiencia como lo que James en ese momento acababa de sentir con un ligero toque de labios, que él mismo se encargo de profundizar enredando sus brazos en el cuello de Draco, atrayéndolo lo más posible, uniendo sus cuerpos al quedar sentado en horcajadas sobre el rubio.

Tal vez duraron una hora, un minuto, toda la eternidad, no supieron ya que al dejarse caer en esa sensación fue como si nada más existiera, ni siquiera el tiempo que tanto se empeñaba en hacerse presente, sobre todo en sus pulmones que rogaban por un poco de aire.

Draco se separó lentamente y con un suspiro se sintió invadido de aquel delicioso aroma dulce, como una mezcla de flores silvestres, chocolate y lluvia, algo extraño pero muy atrayente... olía como...

Abrió los ojos de golpe y por poco separa bruscamente a James de si hasta que un poco de cordura apareció en su obnubilada mente y lo abrazó con fuerza

¿Cual es la falla que se distorsiona en este misterio?
Con gusto entregaría mi vida por saber

Por un momento lo sintió todo tan bien, tan correcto... pero al respirar ese aroma no pudo evitar pensar en quien menos se lo imaginaria...

En Harry Potter...

Y al abrir los ojos y ver que no era Harry quien estaba sobre sus piernas, sintió que estaba mal, que algo no encajaba, que algo sobraba.

A costa del amor tu rayo de luz se esfumará
Sin esperanza

Harry también sintió el rechazo de Draco y se dio cuenta que el amor de Draco necesitaba fortalecerse y solo él, Harry era quien debía ayudarle, como dijo Hermione, Draco necesitaba un empujoncito y él tendría que dárselo pero en la correcta dirección.

Ya había sido suficiente de comportarse como un Hufflepuff llorón, era hora de sacar al león de su interior y comportarse como el Gryffyndor que era, ¡Al diablo que no hubiera esperanza! Él se crearía sus propias oportunidades y si era necesario utilizar a James para obtener el corazón de Draco, lo haría hasta finalmente lograr ser feliz.

Cuando vacía arena fluye por nuestra vacía piel
Siempre buscando lo que se nos prometió
Alcanzando el anillo dorado que nunca olvidamos
Nunca nos dejarán poner nuestras sucias manos en el

Harry se levantó de su cómoda posición y con un fugaz beso en los labios de Draco y un "te quiero" murmurado con cariño, salió rumbo a la torre de Gryffyndor cuidándose de ocultarse bajo la capucha para evitar a sus compañeros que aun ocupaban la sala común.

Esa noche Harry durmió con una sonrisa grabada en sus labios que perduró hasta que despertó por la mañana, más temprano de lo normal, se aseó y cambió de ropa antes de llegar al Gran Comedor donde un rubio desayunaba mirando desconcertado al vacío.

-Te ayudaré Draco, lograré que tú y él queden juntos. -al obtener la atención del rubio Harry le sonrió traviesamente para luego darse la media vuelta y murmurar un "te quiero" tan bajo que Draco creyó haberlo imaginado, sobre todo al encontrarlo tan parecido en algo al que James le dijo por la noche.

-----------------

Fin del cap 4, muchísimo más largo que todos los demás! Así q no se quejen ¬¬... ¿Se dan cuenta que Draco no sonríe estúpidamente sino radiantemente? Jejejeje, es q mi drake es lindo y perfecto jijiji :p

Ya en serio, esta vez utilicé música  pobres de los q no gusten los song fics xD solo ignoren la canción y sigan leyendo así no habrá problemas :p

Utilicé la canción de AFI llamada Miss murder, le quité un par de párrafos destinados a repetir el coro por que la verdad eran demasiados! xDDDDD

Nos vemos pronto (luego q me escriban unos 20 comentarios! xD

Bye!

p.d. ya por fin Harry vuelve a ser el mismo :o espero q así siga! Go Gry! Go:D

p.d. 2 La canción no la traduje yo, la saque de una pagina en la que traducen canciones :O jejeje.

p.d.3 ¡Ya hubo beso! ¿Que tal quedo? Hace mucho q no escribia un beso ¬.¬

Byeeee! XD