Capítulo 22
El tronco continuaba en el mismo lugar que aquella ocasión, pero se había estropeado. Lo que probablemente era una prueba más del tiempo transcurrido. Después de casi dos décadas de separación causada por el final de las vacaciones, los niños se habían reunido, de alguna manera.
Twilight revisó el perímetro con cuidado antes de dejar sus provisiones para recolectar hojas y ramas. Anya y Bond se habían quedado con Yor, dejándolo a él con un poco de espacio para repasar lo que habían sido sus últimas horas.
Su noche había iniciado con una misión para obtener información, pero estaba terminando con su nueva paternidad y el reencuentro con una amiga de la infancia. Lo último hizo que riera un poco, con su corazón rebotando en su pecho.
—¿Qué se supone que…?
—Creo que estamos igual.
El espía se giró, asombrado de ver a Yor a unos cuantos pasos de él. Hojas y ramas descansaban entre sus manos como si nada. Pronto se dio cuenta, ya estaba en el refugio.
Definitivamente, su cabeza era un desastre.
—Olvide que eras fuerte —comentó Twilight y resopló en voz baja—. ¿Anya no te causó problemas?
—Ninguno. Es una buena niña —indicó Yor. Dudó si continuar, pero decidió quitarse su inquietud—. Anya, ella…
—No soy su padre. Al menos, no biológico —respondió el rubio. Sabía que pronto le preguntaría sobre el tema—. Empezó después de que la sacara del edificio. Ella era un experimento y…—se frenó, buscando cómo seguir—. No puedo dejarla, Yor.
—¿No puedes?
—No puedo.
—Entonces sigues siendo el mismo de siempre —dijo Yor, negándose a mirarlo.
Twilight se detuvo en seco ante esas palabras.
—No lo sé, Yor. Ahora ni siquiera soy Consejero, me conocen como Twilight.
Yor reconoció los nervios de inmediato.
—Sigues sin decirme tu nombre. Eso significa que no cambiaste, ¿no es así?
Eso provocó una pequeña sonrisa en el espía, relajando su expresión. Yor le devolvió la misma reacción y le entregó ramas para cubrir los huecos como cuando eran niños. No obstante, como adultos, demoraron menos tiempo. Cuando entraron, Anya se encontraba cubierta con una manta, dormida sobre Bond.
—Parece un ángel —señaló Yor, soltando un suspiro alegre mientras buscaba con qué taparse.
—Tienen que descansar. Ha sido una noche de muchas emociones —sonrió Twilight ante la escena, notando cuando Yor pareció reírse por su comentario—. ¿Qué pasa?
—Hablas cómo si solo ellos tuvieron una noche emocionante.
—Bueno, supongo que también pase por lo mismo —admitió el espía. Aunque intuía que esa noche había significado más—. Pero tenía que hacerse.
—¿Eh? —preguntó Yor, confundida—. ¿Eso qué significa?
—Significa que debía hacerse si quería reencontrarme contigo.
Nota de la autora: A la persona que descubra cuál ha sido mi parte favorita de este capítulo, le doy un drabble de regalo.
Dicho esto, nos leemos.
Ciao.
