Hola!

Otro cap llegó :p

Espero que les guste! Creo que me arriesgo a decir que esto va para bastantes más capítulos.


Capitulo V

"Un día más"


Era otra vez una mañana de viernes. El viernes que Adora más disfrutaba porque no tenía que despedirse de Lancer. Se levantó a preparar el desayuno con alegría, y una hora antes de salir para la escuela, despertó a su hijo, llenándolo de besos.

Adoraba este momento. Compartir con su hijo los últimos minutos antes de que saliera para la escuela, hablando de sus planes para el fin de semana y de sus proyectos para el futuro. Lancer estaba tan entusiasmado, y Adora no podía sentirse más satisfecha. Esta era la vida que siempre había soñado. Esta era la vida que había estado trabajando duro para proporcionarle a su hijo. Era una bonita mañana. Estas mañanas eran perfectas. Sin sombras, sin pesares.

Era una de las pocas cosas que podía asegurar agradecía a su terapeuta. Tras meses y meses de charlas y terapia, había logrado concentrarse en el ahora, una tarea sencillamente imposible para su yo de hace dos o tres años. No es que fuera sencillo en el presente, pero al menos era posible.

Se encontró con Kate al salir, ya con sus cuatro meses de embarazo. Adora no sabía cuánto tardaría un embarazo magicat. Se prometió preguntar la siguiente vez que el tema saliera. Quizás podría investigar un poco sobre el tema también. Más y mejor formación nunca sobraban en su profesión. Además de que sentía un poco de deuda ante la carismática pareja de felinos. Adora no era obstetra ni ginecóloga, pero sin duda, podría darle oportunidad a algunos tratados o artículos sobre híbridos felinos.

—Buenos días para los dos —Saludó animosamente la magicat pelirroja.

—Buenos días, maestra —Lancer era todo un caballerito. Kate trabajaba con niños más grandes que Lancer, en los grupos que todavía tenían un profesor titular.

—¿Ya estás listo para la escuela?

En estos momentos, Adora era visiblemente otra persona. Una sonrisa genuina encendía su rostro, con su hijo de la mano, caminaron los tres hasta el ascensor y escuchó la plática de los dos. Después de un año siendo vecinas, Kate ya sabía que aunque fueran al mismo destino, Adora jamás aceptaría que ella se llevara a Lancer. Lo ofreció dos o tres veces al principio, y la rubia siempre rehusó amablemente. También ya había aprendido que cuando salían tan temprano es porque harían el recorrido a pie, una buena caminata de 15 minutos.

La misma Kate siempre iba a pie, pero ahora prefería descansar los pies e ir en su auto. Se despidieron en el nivel de recepción, y Kate apreció la vista del cuerpo de Adora en apretada ropa de deporte. No culpaba a Catra para nada por tener un crush con ella. La misma pelirroja la tendría en su lista si la hubiera conocido unos años antes. Con todo y todo, mientras conducía y salía del estacionamiento para volver a encontrarlos caminando fuera y recibir otro saludo animoso de Lancer, pensaba que ojalá a Catra se le pasara pronto, porque en todo ese año, no le había conocido a nadie a Adora.

Entre los chismes de la escuela, uno de los favoritos de los más infames, era la historia del director Rider y la profesora Everdeen. Todos sabían bien qué Lancer era hijo del director, y que Adora era su madre. Y todos sabían lo amistoso y agradable que era el director con todas las personas, por lo que las teorías sobre en qué momento había empezado a salir con la profesora Everdeen generaban gran interés y morbo. ¿El agradable y respetable, además de joven y guapo, director había engañado a su esposa, una exitosa y estrella en ascenso cirujana?

A Kate le encantaban las historias y el chisme, como a la mayoría de seres sintientes, pero tenía el suficiente criterio para no mencionar que la ex esposa era su vecina, si no sus compañeros ya la habrían acosado a preguntas. Además gracias a que tenía un poco más de detalles, sabía que la relación de los ex esposos era bastante amigable, más que cordial, como para que un engaño fuera la causa de todo. Y jamás se le ocurriría preguntarle ni a su vecina ni a su jefe, por razones concretas. Por lo que escuchaba las teorías y los chismes, y se guardaba sus impresiones.

La mañana estaba soleada y la brisa era leve y fresca, de verdad grandiosa. Adora se despidió de Lancer a la entrada de las verjas de la escuela, donde algunos maestros y personal de apoyo vigilaba a los alumnos. Era una asignación rolada entre todos los profesores, por lo que a veces veía a Bow, a Perfuma o Kate en las mañanas, e igual en las tardes. Una de las tantas razones por las que hubiera sido imposible esconder quién era a Kate. Hoy tocó el turno a Perfuma. Como siempre que era el caso, Adora era consciente de la excitación entre el resto del personal, pero no dejaría que le opacaran la mañana. Respondió con una inclinación de cabeza a la sonrisa de Perfuma, que llevaba todo el asunto con gracia y elegancia.

Una vez al lado de Perfuma, Lancer se volvió para despedirse una vez más de su madre, con una sonrisa y ánimo. Era la copia en miniatura de Bow, así que era imposible que la gente no se diera cuenta de la situación. Aunque sus facciones poco a poco tomaban más parecido con las de Adora. Todos le prometían que sería muy apuesto. Lancer saludó efusivamente a Perfuma y entró con prisas a la escuela, mientras un grupo de niños lo llamaban, y solo hasta entonces Adora se alejó de las instalaciones. Desde ya, inició su carrera diaria hasta llegar al parque donde había ido con Catra.

Y esa cierta magicat seguía en su casa, terminando de limpiar después del desayuno. La rutina ya se había impuesto. Jack salía de la casa a las 6:30 a.m. para ir a su trabajo de construcción y después se iba a sus clases vespertinas. Las hermanas desayunaban juntas y Kate se iba, Catra se quedaba sola hasta que regresaba y ahora también comían juntas. Catra salía tres veces a ejercitarse, y las últimas dos habían sido con Adora en el gimnasio. Ayudaba a Kate con su trabajo y a hacer los ejercicios para embarazadas que le habían recomendado, los mismos que hacía con Jack el fin de semana. Y después los tres cenaban juntos.

Era cierto que Kate le había dicho que le gustaría tenerla con ella durante el embarazo, pero Catra lo que más había hecho las últimas cinco semanas era descansar, por decirlo amablemente. Pero ahora ya se sentía mejor, sin ahondar demasiado en qué era "mejor". Su apetito mejoró y se estabilizó. Había avanzado mucho su investigación para su artículo acerca del impacto del estrés en therians (el término correcto para muchos referente a los "híbridos") en ambientes de oficina confinados. Catra era psicóloga empresarial, especializada en therians.

Normalmente trabajaba con su laptop en el comedor, pero hoy se veía por las ventanas que era un día tan bonito, que decidió salir a buscar una cafetería con terraza o mesas al exterior para trabajar. Se preguntaba si debería comprarse un auto. Moverse por Luna Brillante no era complicado, tenía muy buen sistema de transporte público y mucha gente usaba bicicleta y otros medios. A lo mejor una simple bicicleta era mejor para las necesidades de Catra. Ni siquiera estaba segura que fuera a quedarse después del nacimiento de sus sobrinos. Quizás no valía la pena un auto.

Después de caminar algunas calles, disfrutando de las aceras anchas, tanto como para estacionar un auto de través, llenas de árboles de diversas especies, dio con un rincón lleno de cafeterías y pequeñas cantinas, discretas. Escogió una con ambientación oscura, pidió un latte de vainilla deslactosado y se puso a trabajar, mirando a la gente pasar. Rodearse de extraños le sirvió un poco para mejorar más su ánimo.

Ahora que lo pensaba, justo los días negros de su ruptura, fueron los mismos días en que Kate estaba retozando con Jack. Las coincidencias de la vida. La misma semana, o semanas, que a ella le habían cambiado la vida a peor, a su hermana le trajeron a sus hijos. Y eso de pensar que fue a peor... quizás debería evitarlo.

Si la situación ya no era lo que ninguna de las deseaba, lo mejor fue que se terminó. Pero a Catra todavía se le erizaba la piel al recordar la intensidad... tampoco era bueno pensar en eso. Lo que necesitaba era otra piel qué sentir. Hoy saldría. ¿Se arriesgaría a preguntarle a Adora? Sus entrenamientos juntas solamente habían encendido la chispa. Y Adora no le parecía dulce, como decía Kate, sino divertida y competitiva. Era tan sexy con la mirada concentrada mientras golpeaba el saco o determinada mientras ponía a prueba sus brazos con las pesas. Y ni hablar de los squats...

—Hola, Eli —Catra no supo de dónde salió eso. Kate casi nunca le decía así.

—Hola. ¿Todo bien? —Preguntó suspicaz, dejando su mochila con la lap en una silla.

—Sip. Solo recordaba cuando mamá te llamaba así.

—No gracias, no quiero recordar esa época.

—No seas dramática, Eli. No estuvo tan mal la secundaria.

—No me refiero a eso... Pero ¿Por qué te acordaste? ¿Te llamó?

—Sí, algún cometa pasó o las lunas se alinearon, porque se acordó de la cita con el obstetra —Kate estaba sentada en el sillón, leyendo y tomando un té.

—Seguramente le recordó papá —Kate asintió en silencio —¿Pero cómo te fue? —Catra se sentó en el otro lado del sillón en forma de L.

—Todo estuvo muy bien. El ultrasonido nos dejó ver tres cachorros —Los ojos le brillaban a Kate. Dejó el libro y se acarició el abultado vientre, bastante más grande de cuando Catra llegó, con cariño y adoración. Después de un momento, tomó su celular y le mostró la imagen a Catra.

Trató de darle sentido a las especies de burbujas blancas sobre el fondo oscuro que se suponían eran sus sobrinos. Kate se rio de la cara de poker de Catra. Kate se dedicó a explicarle a Catra, lo que se suponía eran las cabecitas, las colitas y los miembros. Y cómo ella y Jack decidieron que no querían saber el sexo de los bebés.

—Te creeré que todo está excelente —Le decía Catra mientras se estiraba.

—No sé cómo es que eres tan obtusa a veces —Volvió a reírse.

—Será un misterio para otro día, hoy voy a salir —Las colas de las hermanas habían estado entrelazadas, pero ante la noticia, la cola rayada roja y negra de Kate se movió con gusto, y adelantó las orejas con interés.

—¿Por fin te cansaste de la cama, Eli? —Catra la miró cansinamente, pero ya no dijo nada del nombre.

—No he salido para nada. En vez de molestarme, recomiéndame un buen lugar para bailar y que tenga buenos tragos.

—¿Vas a ir tú sola?

—Ya soy una niña grande, mamá —Todavía faltaba mucho tiempo para que Kate escuchara esas sílabas de verdad, pero se emocionó pese a las burlas de su hermana.

—En serio, Catra.

—Sí... Saldré yo sola... Quiero estar segura... de cómo reaccionaré —Dijo con la mirada alejada y la cola baja.

—Está bien... en ese caso, hay un club muy bueno en la Segunda Avenida.

Catra se preparó para dejarlo todo en la pista y sentir la sangre recorriéndole las venas. Cuando salía, se encontró con Adora, y por primera vez, la veía con Lancer. Adora se veía increíble con sus jeans, botas y una chaqueta de cuero, traía al brazo un casco de moto, y otro más pequeño también. Estaba muy atractiva, pero irradiaba. Su faz era diferente de todo lo que Catra le había conocido. Sabía que el niño debía de ser Lancer porque dos más dos son cuatro.

—¡Te pareces a la maestra Kate! —Fue lo que dijo como saludo el niño.

—¡Lancer! Así no se saluda a la gente. Ella es la señorita Catra, es la hermana de la profesora Kate —Adora intentó reprenderlo pero era simplemente muy dulce con él.

—Lo siento —Dijo sin dejar de sonreír, todo hoyuelos.

—No hay problema. Me da gusto conocerte por fin —Catra sinceramente no sabía bien tratar con niños. No sabía la edad del hijo de Adora, pero no era tan chico como había imaginado. Ella no se veía de más de treinta, y eso siendo exagerados.

—¿Vas a salir? —Preguntó con educado interés Adora.

—Sí... Es viernes y creo que una noche fuera me sentaría bien —Mientras la magicat respondía, Adora la apreció por lo que era por primera vez, una mujer hermosa y atractiva. Catra llevaba el cabello suelto y salvaje, un traje con la camisa sin abrochar y sin corbata. Se veía fresca e informal, sexy. Cadenas y anillos complementaban un look disruptivo.

—Sí, nosotros fuimos a dar una vuelta ¿Verdad? —Y levantó a Lancer con facilidad con el brazo libre. El niño se rio y mostró su bolsa de papel con el logo de una cadena de hamburguesas. Adora también tendría una noche loca con su caballerito. Catra no sabía que Adora montaba en moto.

—Debió ser muy emocionante —Dijo con la boca seca. Necesitaba ese trago.

—¡Sí! ¡Mamá iba muy rápido! —Adora se rio.

—Shhh, no deberías decir que iba muy rápido contigo. No le hagas caso, en realidad iba muy despacio. Parecíamos unas tortugas, ¿verdad? —Y Lancer se rio más esta vez.

—No, no me gustan las tortugas. ¡Éramos... un dragón! ¡Mi mamá iba tan rápido que parecía que volábamos! —Ahora Catra comprendía lo que Kate quiso decir sobre Adora y su hijo.

—No le hagas caso a este pequeño bandido —Le sonrió directamente a Catra esta vez —Oh, lo siento, Catra. No te quitamos más tiempo. Disfruta tu noche —Era toda alegría, no amabilidad. No había ningún rastro de que Adora hubiera preferido de ningún modo salir a tener una noche de adultos a tener una noche con su hijo.

—Oh, sí, sí. En serio me gustó conocerte, Lancer. Espero verte pronto —Porque quería ver más de esta Adora.

Y Catra siguió su camino, jugando con las llaves del auto de Kate.

Ahora esos cuatro meses de celibato y reclusión regresaron con toda su fuerza.


Notas de la Autora.

La historia está evolucionando lentamente, lo sé, pero la verdad quiero que se construya por sí misma y todavía hay algunos puntos que no tengo concretados. Por el momento, los personajes me siguen diciendo qué es lo que pasa con ellos XD

La historia de Adora ya está casi completa, pero la de Catra acaba de sufrir actualizaciones que le van a complicar la existencia a futuro. Igual lo que va surgiendo con Kate.

¿Les gustaría más historia Bow/Perfuma?

Y en el próximo capítulo veremos más a ciencia cierta por qué es que Adora se siente cómo se siente. Un poquito.

En cuanto a mi vida XD He estado bien, han sido días complicados con la familia, el alcoholismo de un miembro importante y problemas con mis hermanos, pero parece que todo poco a poco va a ir mejorando, pero hay que hablar y ser constante para que de verdad se vean los cambios. No prometo fecha para la siguiente actualización porque a lo mejor voy a un curso de esos que prometen cambiarte la vida, ya les diré si me vuelvo una persona nueva, poderosa y que no procrastina jaja

Hay que darle una oportunidad, supongo.

Mucho de mi trabajo para mejorar mi carácter, mis hábitos y en general mi modo de relacionarme con la vida y la gente, ha sido personal, a través de la reflexión de lo que he pasado, ya que nunca he querido ir a terapia, y las dos veces que "sucumbí" y fui, dejé tiradas las sesiones. Quiero que esta vez sea diferente, y quizás eso es lo que hace falta para lograr la diferencia.

NayNayAgron: En serio gracias por tus reviews! Yo también estoy enganchada con mi esquizofrenia de tantas historias jaja En cuanto a La Chica, ya tengo avanzado el siguiente cap, pero ya ves... Escribo por impulsos y ahorita esta todo con esta historia, pero espero traer una actualización en el siguiente mes. En cuanto a actualizaciones, no se si te diste una vuelta por las historias del Angust, pero el día 8 "Terapia Fallida" es parte del "universo" de la La Chica, en especifico, parte del pasado de esa Catra gerente. Y también tengo más shots destinados a ese pasado.

Guest: Tu paciencia es un regalo muy preciado para mí. Gracias por darle la oportunidad a una historia que rompe con los gustos de muchos por poner que Adora estuvo casada con un hombre, y que tal hombre aparte de todo, sea Bow.

Carpe Diem