"era como la luna, un espacio tan oscuro que ni las estrellas podían brillar"
las voces de los controladores del centro de mando resonaban como ecos en mi cabeza, mientras activaban cada ínfimo detalle dentro de aquel monstruo de carne el lcl encontraba su camino hacia la poca cordura que latía en mí. Pero sabía que tenía que ser fuerte no por mí, sino por ella. El monitor central dentro de mi EVA mostraba también a asuka.
Podía verla tan claramente como se mira al cielo despejado, sus brazos largos y delgados, sus pequeño y elegantes hombros, su cabello rojo casi como un atardecer, su piel pálida y manchada de pecas, sus ojos azules, tan azules como ese mar que jamás poder encontrar aquí en este lugar.
hemos vivido para morir y luego resucitados para volver a morir; Lilith debiera sentirse orgullosa de haber llevado a la humanidad con una simple manzana a descubrir como destruir a ADAN. mientras su creación destinada a ser la salvación para sembrar un nuevo orden mundial hoy yacía con grilletes dentro de un EVA que cada segundo activado desintegra la poca humanidad que le restaba.
asuka no sabía, no conocía lo que el EVA hacia conmigo hasta hoy, la prueba de sincronización individual no era tarea difícil, pero al instante en que conectaron los sensores para una sincronización masiva ocurrió la tragedia.
"Sincronización inestable"
"los márgenes no están estables, desconectar fuente primaria"
" desconectando fuente primaria"
Todo dolía, podía escuchar los gritos desesperados de asuka intentando en vano hacer que me salvaran, mientras ella dentro del EVA también sufría el impacto de compartir la conexión con alguien como yo. Podía verla sufriendo desde casi el momento de nacer, jugando en los rincones de NERV con una muñeca a la que cariñosamente llamaba mamá, podía sentir su rabia invadiendo cada nervio de mi ser, empalándose en el sistema del EVA, contaminándome con su ira.
podía oír la canción de padre llamándome, y de pronto el lcl se volvía tan caliente como lava, sentía como quemaba cada milímetro de mi piel hasta que las ampollas comenzaron a aparecer, observe el monitor, y pude ver el terror en asuka, volví la vista hacia los sensores de sincronización, aun no los desconectaban se había trabado de alguna manera, entonces el EVA de asuka sufriría el mismo destino que yo, pronto sentiría mi dolor, aquel dolor que solo Tabris ha de sentir, tenía que detenerlo.
intente apagar el dummy plug desde dentro pero no respondía, mis manos llenas de quemaduras y ampollas temblaban ante el dolor, asuka no podría soportarlo, tenía que hacer algo, con todas mis débiles fuerzas hice que el EV se activara y destruyera los sensores de conexión que me unían con asuka.
...
Y todo se apagó en el EVA de asuka, pero mientras kaworu ardía en la cabina, todos podían escuchar sus gritos de horror, pero nadie pudo sacarlo de la capsula, ni del EVA., ni de su egoísta dolor. Desde el centro de mando se envió la solicitud de lanzar liquido congelante para contrarrestar el calor hasta que pudieran abrir la cabina para sacarlo de ahí.
era un semidios pilotando un EVA construido con la carne de un dios y que el mundo decidió conectar con un eva pilotado por humanos. ¿cuándo en la historia de la humanidad podría un humano cargar con el peso de un dios? y Tabris , Nagisa Kaworu era el ejemplo temido de que ni si quiera un hijo de dios podría si quiera soñar en convertirse en algo parecido a adán. otra nueva manera de revivirlo una y otra vez para seguir experimentando.
asuka paso un par de semanas en el hospital, sus heridas físicas eran mínimas al lado de las heridas mentales que acarreaban con cada intento de conexión neuronal. y siempre fallaban al conectarla conmigo solo provocaban más daño y más culpa encontraba camino hacia mi corazón destruido.
ya no podía mirarla a la cara, no luego de que viviera en carne propia mis recuerdos más oscuros, ya nada era mío sino de ella, ya nada era solo de ella sino también mío, como es el cordón umbilical uniendo a una madre con su bebé, así era la conexión entre ambos
Su mano pequeña y sus dedos huesudos llenos de pecas apretaron mis dedos, estaban fríos como témpanos de hielo, pero aún tenía fuerzas al menos para apretar mi mano, su mirada azul profunda se clavó en el universo de mis ojos como ambas los misterios más grandes de la humanidad chocando entre sí, como dos cometas, como la erupción de un gran volcán.
una lagrima quería escapar de mis ojos, pero no encontraba el camino ni ruta, ni lugar. hasta que sentí la palma helada de su mano sobre mi mejilla y una sonrisa como un rayo de luz abrazador ¿ella podía provocar algo así?
