Hola!

Ya estoy aquí después de mucho tiempo, bueno, creo que sólo ha pasado una semana desde que subí el último capítulo de Untitled. Me estoy pensando lo del epílogo, pero de momento es eso, un pensamiento.

Creí que el título de Extraordinary Girl no estaba cogido, pero luego vi que sí, pero como es el título de una canción, pues como que no he de rendir cuentas a nadie. No es un song fic, que quede claro.

Os dije que ya tenía escrito este cap y el siguiente, pero reescribí este, y ahora haré lo propio con el segundo.

Aquí os dejo el cap.


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Extraordinary Girl

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1. Los sentimientos de Hermione

Son las cinco de la tarde, y la marcha nupcial comienza a sonar, Fleur o Flegggrrr como la llamaba Ginny, camina por el pasillo, que forman los dos grupos de sillas dispuestas en el jardín de la Madriguera, del brazo de su padre. La futura señora de Bill Weasley lleva un vestido de color blanco roto y la tiara que la señora Weasley le pidió a la tía abuela Muriel, además de un bonito ramo formado por rosas blancas. Ginny y Gabrielle, la hermana pequeña de Fleur, van delante de la novia tirando pétalos de rosas, intento aguantarme las ganas de reír y fuerzo una sonrisa, la cara de Ginny es un poema, nunca se lo va a perdonar a su cuñada, pero yo le estaré agradecida siempre.

-¡Qué guapa está Fleur! -le dice Ron a Harry.

-Fleur siempre ha sido guapa -contesta éste, sin ningún tipo de emoción.

Harry ya no es el mismo. Pese a que le escribí un montón de cartas durante el verano, no me contestó ninguna. Pero por lo que vi al llegar a la Madriguera, a Ginny le contestó todas. No puedo enfadarme, han estado saliendo, Ginny es muy importante para Harry, aunque al menos podría haberme mandado una nota diciendo que le dejara de escribir. O cualquier cosa indicando que estaba bien.

Fleur llega hasta Bill que espera junto a su madre, un funcionario del Ministerio va oficiar la boda, está parte de la ceremonia siempre me ha resultado un tanto larga y aburrida. Ginny se sienta en la primera fila, delante de Ron y al lado de su padre. Harry la mira, y en su mirada notó un brillo de tristeza.

-¿Harry te encuentras bien? -pregunto en voz baja.

-Sí, claro. Ya sabes... ¿No te emocionas en las bodas?

Ron, que está a su lado, parece que no nos oye. Por muy raro que parezca se ha quedado absorto escuchando el discurso del funcionario.

-Claro -le contesto.

¿Qué puedo decirle? Desde que lo volví a ver, le noto totalmente diferente, dejando de lado el hecho de que no hablamos como antes, y que ahora le dedica más atención a Ginny. Supongo que por su cabeza sólo pasan los recuerdos de estos últimos meses. Pero por la mía también.

Si no fuese porque prometí que iba a venir a esta boda, no hubiera aparecido, hubiera preferido quedarme en mi casa, con mis padres. Ellos están al corriente de lo que pasa en la comunidad mágica, el señor Weasley creyó conveniente informarles, porque al ser amiga de Harry yo podría estar en peligro. La primera reacción de mis padres fue decirme que no iría a ningún lado, que me quedaría encerrada en casa, sin embargo les expliqué que no podía abandonar a Harry, que habíamos pasado muchas cosas juntos y que no iba a abandonarle cuando más me necesitaba, aunque yo sabía que eso no era cierto porque no había recibido ninguna carta. A quien más necesita Harry es a Ginny. Pero logré convencer a mis padres, y me dejaron venir. Ahora me arrepiento.

Durante los seis días que llevo aquí, mi vida ha sido una pesadilla constante. Al llegar me encontré a Harry desayunando en la cocina de los Weasley, había acabado de llegar, al igual que yo, me saludó y yo hice lo mismo. Pasé un buen rato preguntándome si debía preguntarle acerca de las cartas que no me respondió, pero decidí que no estaba bien, que si no las había contestado, tendría sus motivos. Mi sorpresa o indignación fue mayor cuando por la noche, Ginny me enseñó, como quién no quiere la cosa, todas las cartas que Harry le había escrito, y me leyó unos cuántos pasajes de las cartas "Eres muy importante" "No podemos estar juntos por ahora" se repetían varias veces. Pero Ginny no parecía quedarse contenta con eso, siempre estaba contándome detalles sobre ella y Harry. No sé si lo que quería era hacerme sentir mal o qué, porque supuestamente yo estoy loca por su hermano. Aunque las cosas no acaban ahí, Ginny ha aprovechado cualquier ocasión para dejarme en evidencia, sobre todo si estoy hablando con Harry.

Y éste parece no darse cuenta, y no le culpo, yo en su estado, todo lo demás me daría completamente igual, ver morir a Dumbledore seguramente fue terrible, igual que vio morir a Cedric o a Sirius, o cómo me podría haber visto a mí, el mismo día en que murió su padrino. Y ya no solo eso, sino que tiene bajo su responsabilidad acabar con Voldemort, o eso es lo que dice la profecía, y además hemos de encontrar los Horcruxes.

Ginny se gira y sonríe a Harry, no parece contenta conque esté sentada al lado de él, en principio Harry se sentaba en el sitio de Ron, y éste en el de él, pero logré convencer a Ron de que el pasillo era un buen sitio para poder ver a la novia, así que decidió sentarse allí. Harry le devuelve la sonrisa a Ginny, y lo único que se me ocurre pensar es que Harry le quita el título a Lockhart de la Sonrisa más Encantadora, aunque no sea a mí a quién me la dedique.

Tonks está a mi lado y nos observa, me mira fijamente intuyendo que es lo que pasa por mi cabeza. Ella y varios miembros de la Orden vigilan esta boda. Aparto la vista, lo último que necesito es que la gente se vaya dando cuenta de cuáles son mis verdaderos sentimientos.

-Fleur Delacour, aceptas a Bill Weasley...

El funcionario continúa con la ceremonia, y por lo que oigo ya no queda mucho. Hoy haré muchas fotos, sobre todo a Ginny que lleva su vestido rosa, que nadie supo cómo se convirtió en ese color, Fleur había pedido trajes de color oro porque decía que el rosa no pegaba con el cabello de Ginny. Pero yo me he vuelto una especialista en lo hechizos no verbales, y cuando Fleur sacó los trajes de la caja dónde venían, se encontró un par de vestidos rosas que eran imposibles de cambiar de color así como así. Gabrielle está muy guapa, pero Ginny... Me cuesta mucho no reírme. Aunque ella se lo tiene merecido, por creerse tan súper.

-Sí, acepto -oigo decir a Bill.

¿En qué momento aceptó Fleur? Me he perdido la mitad de la ceremonia por no estar atenta. Bill sonríe, le quedaron unas grandes cicatrices en la cara que durante unas semanas, según me contó Tonks, le hicieron no querer salir de su habitación, pero Fleur hizo lo posible y lo imposible para ayudarle. Al final, he tenido que reconocer que Fleur, era algo más que su apariencia, y que lo que más me conmovió fue cuando dijo que su belleza era suficiente para los dos. Fue muy bonito, desde entonces cambió mi concepto sobre ella.

-Hermione. Levántate.

Me sobresalto. Harry me coge de la mano y me ayuda a incorporarme, todos comienzan a aplaudir, no a mí, sino a Bill y Fleur que caminan por el pasillo por detrás de Ginny y Gabrielle. Ya se ha acabado la ceremonia, y me la he perdido. Harry sigue sujetándome de la mano, y me la aprieta. Creo que se ha confundido de chica, pero yo no hago nada para que me suelte, y él tampoco parece tener intenciones de soltarme. Ron aplaude muy emocionado, parece que sea él quien se ha casado, quizá, si espera unos cuántos años a que Gabrielle crezca, pueda tener su Fleur particular.

-Harry, muévete -dice Tonks.

Todo el mundo comienza a marcharse y a seguir a los novios a otra parte del jardín donde se encuentra la tarta de boda, pero Harry parece no haberse dado cuenta.

-Harry -le digo mientras me suelto de él-. Vamos.

-¿Eh? -pregunta mirándome un poco confundido-. Claro.

Nos unimos al grupo que sigue a los novios. Harry y yo nos adelantamos un poco para encontrar a Ron, que está en la primera fila observando como Bill y Fleur van a abrir el baile.

-¿Y el ramo? -pregunto, o mejor dicho preguntamos, porque Harry ha hablado a la vez que yo.

-¿Qué pasa con el ramo? -pregunta Ron.

-¿Vosotros no lo hacéis? -pregunta Harry.

-¿Hacer qué? -pregunta Ginny.

-Tirarlo -contesto-. La novia da la espalda al grupo de chicas solteras que hay en la boda, y lo tira, se dice que quien lo coge, es la próxima en casarse.

-Parece increíble, Hermione -dice Ginny-, que sabiendo tanto sobre magia, no sepas que eso no lo hacemos nosotros.

Yo la mato.

Me mira desafiante, pero yo no quiero entrar en su juego, así que ignoro su comentario, aunque me cuesta, hago un gran esfuerzo por controlarme, no irle encima y no arrancarle esa bonita cabellera pelirroja.

-Ahora que lo decís -dice Lupin mirándonos, a Harry y a mí-. Lily, hizo eso en su boda.

Punto para mí, punto para mí. Toma esa, Ginny. Al menos Harry y yo compartimos conceptos de cosas típicamente muggles.

-Paggece buena idea -dice Fleur- lo de tigag el gamo. ¿Quegeis que lo haga?

-Sí -gritan Tonks y las amigas de Fleur a la vez.

-Chicos apartaros -dice Tonks muy emocionada

Mientras Ginny decide ponerse una de las primeras, yo decido quedarme rezagada en la última fila, porque no quiero que Ginny me suelte un maldito hechizo por coger el ramo.

-¿Estáis pepagadas ?

Creo que Fleur jamás conseguirá pronunciar la r.

-Sí -contestamos todas al unísono.

Miro a los chicos que nos rodean, y sobre todo a Harry que por fin creo que va a reírse. Si hacer el tonto de esta manera le ayuda a alegrarse un poco, lo haré las veces que haga falta. Si fuera tan fá-

Algo rebota en mi cabeza y me cae en las manos. Es el ramo. ¡He conseguido el ramo! Noto como una sonrisa se forma en mis labios, soy incapaz de decir nada.

-Felicidades, Hermione -dice Harry acercándose y quitándome de la cabeza pétalos de rosa.

-Gracias -contesto un poco aturdida.

Fiarse de esto, es como fiarse de que como el gato se limpia la cara, vendrán visitas o lloverá. Pero porque sueñe durante un instante, no pasa nada.

-Menos mal que el quidditch se te da mal, sino nunca cogerías la Snitch, si con un ramo tan grande tienes tantas complicaciones.

¿Por qué no me sorprende que Ginny me haya sacado uno de sus estúpidos comentarios?

-Pero es mío¿no? Y eso es lo que cuenta -le contesto, y me alejo de ella y de Harry.

¿Por qué Harry nunca me defiende de esos ataques de Ginny?

Me acerco a Lupin y a Tonks. Bill y Fleur van abrir el baile con un vals, los primeros acordes suenan, Fleur baila muy bien, ya lo demostró en el baile de Navidad de hace tres años. Poco a poco la gente se va sumando. Tonks y Lupin comienzan a bailar, se les ve tan bien juntos. Me aparto para no molestar.

Creo que soy la única que no bailo, hasta Ron baila con una amiga de Fleur, quizá para darme celos, la cabeza de Ron no llega más allá. Decido ir hacia los asientos de la ceremonia y sentarme en la última fila. Puede que si Viktor Krum no me hubiera llevado al Baile de Navidad, quizá me hubiera quedado sola como lo estoy ahora. Me giro un momento para localizar a Harry, está bailando con Ginny, mirándose fijamente y haciéndose carantoñas. Nadie diría que han roto.

Suspiro.

Nunca entendí el comportamiento de Ginny, y nunca me pareció bien que el primer motivo por el cuál se "enamoró", por decirlo de alguna manera, de él fue porque era el famoso Harry Potter. Cuando la conocí, ella ya estaba súper-enamoradísima de Harry, aunque ni siquiera había hablado con él, aún así se creyó la única en derecho de ser su novia. ¿Qué iba a hacer yo? Ginny sólo era una niña de once años, de acuerdo, yo no era mucho más mayor, pero podía comprenderla, además, yo quería ser su amiga, que tuviera alguien en quien confiar y con quien poder hablar.

Le tendí una mano, y ella cogió mi brazo. No creo que me haya traicionado, porque ella ni siquiera es consciente de que me gusta Harry, o quizá prefiere negar lo evidente, y pensar, como he hecho creer a todo el mundo, que me muero por Ronald Weasley. En cualquier caso, Ginny nunca me dio la oportunidad de contarle que yo también sentía algo por Harry. Pero yo adopté una actitud protectora con ella, al igual que sus hermanos, y nunca le expliqué nada sobre mis sentimientos hacia Harry, sólo por el simple hecho de no herirla y que decidiera no hablarme nunca más.

Le di un par de consejos, y se creyó la reina del baile. "Pasa de Harry" "Haz tu vida" esas fueron mis frases, y para mi desgracia, funcionaron. Yo sólo esperaba que ella se olvidara de él, que se diera cuenta que sólo era una fantasía de niña de diez años, pero parece que no quiera darse cuenta. Intenté aplicarme el gran consejo que le di, no obstante pareció que a Harry no le extrañaba que me pudiese gustar Ron, me siento mal por usarle, pero creía que si era en su mejor amigo en quien me fijaba, Harry reaccionaría, pero no fue así.

Pienso que podría ser sincera con Ginny y explicarle la verdad, aunque no iba a conseguir nada con eso. "Si me lo hubieras dicho antes hubiera aceptado una competición justa" "Es muy tarde, Hermione, pero te estoy agradecida, has sido una buena amiga" estas son las respuestas que iba a conseguir de ella. Tampoco me he planteado explicarle la verdad a Harry, no serviría de nada. "Gracias, Hermione, te quiero mucho, eres mi mejor amiga, pero estoy enamorado de Ginny", eso iba a contestar Harry. En cuánto a Ron, debería decirle que todo lo que he hecho es puro teatro y que no me importaba para nada que saliera con Lavender, por mí como si se casan y fundan una familia, no me importa, pero por lo visto y algo con lo que no contaba es que realmente él me correspondiese, aunque por su comportamiento de ahora, no lo parece, es como si pasara de mí. Pero su pregunta será "¿Por qué has hecho todo esto?" y yo le diré "Es que esperaba que así Harry me notara más, ya sabes lo bien que le ha funcionado a tu hermana". Que patética soy.

-Hermione ¿qué te pasa? Te noto muy apagada.

Es Tonks, con Lupin, ella se sienta a mi derecha y él a mi izquierda.

-Nada, sólo que me gustaría irme a mi casa, estar con mis padres el mayor tiempo posible.

En principio es una excusa, pero en parte es verdad, dentro de pocos días marcharé con Harry y Ron, y quién sabe si volveré a ver a mis padres algún día.

-Podemos llevarte -dice Lupin-, no podemos dejarte marchar sin protección.

-Voldemort no me conoce -les digo-, no temo a nada.

-Pero sus mortífagos sí, saben que eres amiga de Harry -me intenta hacer entender Tonks-, y ya no sólo por eso, no importa si te conocen o no, ahora por ahora todos corremos peligro.

Suspiro, no debería desear morir, pero en este instante no notaría la diferencia.

-Si debéis proteger a alguien -digo-, esa es Ginny, ahora por ahora, y emocionalmente hablando, es lo más importante para Harry.

Los dos me miran intentando descifrar que es lo que oculto, es evidente que mi respuesta denotaba un toque de reproche.

-Lo digo porque es verdad -respondo nerviosa antes de que puedan preguntarme cualquier cosa.

-¿Te crees que soy tonta? -me pregunta Tonks irónicamente-. Tú no aguantas a Ginny.

Lupin carraspea, y Tonks se queda callada.

-Cuando te vi en Grimauld Place, por la forma en que hablabas de Harry, por la forma en la que prácticamente le rogabas a Dumbledore que te dejara escribirle, pensé que... bueno...

Lupin tose, y Tonks decide cambiar de tema.

-Hermione, tú viste lo mal que me sentía con lo de Remus.

-Sí, pude notarlo -le respondo de la manera más comprensiva, y mirando por el rabillo del ojo a Lupin.

-Yo me aguantaba y me aguantaba, intentaba sobrellevar sola todo lo que estaba sucediendo, me costó mucho, hasta que al final estallé y os enterasteis todos a la vez en la enfermería. Con esto quiero decirte que si necesitas hablar con alguien, estoy yo ¿de acuerdo?

Lupin carraspeó de nuevo.

-Tómate una pastilla para la garganta -dijo Tonks cansada de tanto carraspeo de Lupin.

Sonrío, me gustaría, en un futuro, formar una pareja como la que forman ahora ellos.

-Quería decir que también puedes contar conmigo -me dice Lupin.

-Gracias. Pero estoy bien, de verdad. Si necesito ayuda, os la pediré.

La única verdad es que soy una mentirosa, aquí delante tengo a las únicas persona que se están preocupando por mí, y lo único que se me ocurre decirles es que estoy bien.

Ambos se levantan, él comienza a andar, pero Tonks se queda rezagada para decirme algo.

-En cuanto a lo que te decía de Grimauld Place, la primera impresión que me diste, fue que eras la novia de Harry.

Antes de que pueda alejarse, la cojo por el brazo.

-Es mi amigo, y me preocupo por él. Es muy importante para mí -le digo muy convencida.

-Sí, pero nunca vi que Ginny se preocupara tanto.

-Ellos no eran muy amigos -le respondo como si eso fuera lo más obvio-. Y no lo han sido hasta hace unos meses.

-Pero estaba enamorada de él.

-Había comenzado a centrarse en su propia vida, Ginny intentaba ser ella misma. Además ella no estaba enamorada, sólo le gustaba.

La suelto dando como concluida la discusión. Aunque sé que tiene toda la razón. Mientras la veo marcharse y alcanzar a Lupin, fijo la atención en Harry y Ginny que siguen juntos, se están abrazando; Ginny está de espaldas a mí, y Harry ha notado que los estoy observando, me mira y me sonríe. Podría ser yo quien ocupara el lugar entre sus brazos. Esto no es justo.

Y por mucho que he intentado evitarlo durante estos días, las lágrimas comienzan a inundar mis ojos, mi vista es borrosa, me giro para que Harry no me vea, no puedo ser más torpe, ponerme a llorar ahora. De verdad que últimamente no soy la reina del aparentar. Oigo el sonido de la hierba al ser pisada por unos pasos que van a toda prisa, y cuando voy a mirar quien viene hacia mí, él se sienta a mi lado, ocupando el lugar donde había estado Tonks.

-Hermione ¿qué te pasa? -pregunta Harry con voz preocupada.

Le miro, dejo de llorar, pero mis lágrimas siguen en mis mejillas. Niego con la cabeza tontamente. ¿A quién pretendo engañar? Me giro para asegurarme que Ginny no nos está observando, y para mi suerte está hablando con sus hermanos. Vuelvo la vista hacia Harry, y me limpio las lágrimas con las palmas de las manos.

-¿Qué te pasa? - vuelve a preguntarme.

-Nada, Harry -le miento otra vez, pero me mira con cara de escepticismo-. No te preocupes, sólo que con todo lo que sucede últimamente mi moral está por los suelos.

Harry se levanta de la silla y se arrodilla ante mí, me abraza y me da un beso en la frente. Le devuelvo el abrazo, pero un instante después me doy cuenta de que no es el mismo abrazo que le ha dado a Ginny. Es totalmente diferente, es un abrazo de consolación. Me aparto de él, y me mira extrañado.

-Tengo que hablar con Tonks -digo.

Si tengo la posibilidad de sincerarme con alguien, debería hacerlo, alguien a quién no le importe escucharme.

-¿Qué¿Por qué? -pregunta Harry.

-¿Sabes donde se ha metido? -pregunto haciendo caso omiso de lo que dice.

-La vi meterse en la cocina de la señora Weasley, iba con Lupin.

Me levanto de golpe y salgo corriendo hacia la casa de los Weasley. Tonks y Lupin son los únicos que van a poder ayudarme, que van a escucharme, que me van a brindar apoyo. Entro y me dirijo a la cocina a toda prisa. Dentro encuentro a la señora Weasley, hablando con la pareja, y a los gemelos sentados en la mesa hablando sobre su negocio.

-¿Qué te pasa, Hermione? -me pregunta la señora Weasley, al verme irrumpir en la cocina.

Creo que es la pregunta del día.

-Quería hablar con Tonks y con Lupin -contesto y soy incapaz de esconder el nudo en mi garganta.

Los gemelos dejan de hablar, y todo se queda en silencio. Si siguen así, sin decir nada, me echaré a llorar y no habrá nadie quien me pare.

-Nos disculpas Molly -dice Lupin, y yo me siento aliviada porque no voy a dar el espectáculo en la cocina de los Weasley.

-Claro -contesta, y sin decir nada más hace salir a los gemelos de la cocina y se va detrás de ellos.

Me siento en la silla donde antes había estado sentado George, pero Tonks y Lupin deciden quedarse de pie.

-Te hemos visto -dice Lupin- desde aquí hay una maravillosa vista del jardín.

-¿Cómo es posible que vosotros os deis cuenta y los demás no? -les pregunto ya que parece ser que me conozcan mejor que nadie.

-Tú también tienes un sexto sentido para estas cosas¿no? -me dice Tonks.

Asiento.

-Explícanos -me pide Lupin-, exactamente. Sabemos que el problema es Ginny y Harry.

¿Quién iba a decirme que le iba a contar mis problemas amorosos a un ex-profesor de Hogwarts y a su novia?

-Me siento muy mal -acabo reconociendo-. Para mí Ginny ha sido como una hermana pequeña, y no quería herirla.

-Pero eso no implicaba que le escondieras lo que realmente sentías -dice Tonks.

-No, era eso Tonks. Antes de llegar a Hogwarts nunca había tenido amigos ni amigas -Tonks parece sorprendida, pero Lupin no-. Yo era, y supongo que lo continúo siendo, una sabelotodo insoportable -sonrío para no darle importancia-. Ni siquiera Harry y Ron me tragaban al principio, sobre todo el pelirrojo, aunque luego todo cambió, creo que si no fuese por Harry, ya me hubiera matado un troll de tres metros -vuelvo a sonreír al recordar aquello-, gracias a él no he pasado todos estos cursos sola. Cuando conocí a la hermana pequeña de Ron hice todo lo posible por caerle bien. Tener dos amigos está muy bien, pero ¿a quién le hablaba yo sobre el chico que me gustaba y esas cosas?

Tonks mueve la cabeza en señal de que tengo toda la razón.

-Pero antes de que yo pudiera decir algo sobre el chico que me gustaba, ella me preguntó por Harry, y me contó cómo lo había conocido en la estación de King Cross el año anterior. Y yo decidí que para que no me tuviera manía no decirle nada de -me sonrojo ligeramente- lo que supuestamente sentía por Harry.

Ambos se sonríen, pero no se sorprenden.

-Digo supuestamente porque sólo tenía trece años, y tampoco podría ser muy serio lo que sentía por mi mejor amigo, quizá vosotros que sois más adultos lo veías como un juego de niños, y penséis que a los trece años... no hay nada serio, pero entonces... Ginny tampoco debería merecerse a Harry. Y mis sentimientos no han cambiado para nada, es más creo que se han hecho más fuertes

Acerco la jarra de té, que hay encima de la mesa, y un vaso con la varita. Me sirvo un poco de té y bebo un sorbo. Tonks y Lupin no dicen nada, es como si realmente hubieran estado esperando el momento en el cual yo confesara toda la verdad.

-Siempre esperé -continúo- que el roce hiciera el cariño, siempre juntos, pensé que con un poco más de tiempo Harry se podría haber interesado por mí.

-¿Y entonces, por qué quieres hacer creer que te gusta Ron? -me pregunta Tonks.

-Me sabe muy mal por él -digo-. Pero nunca conté conque Ginny diera un cambio espectacular y se convirtiera en la chica más guapa de Gryffindor, ni tampoco conque Harry se cegara con ella. Primero Cho y ahora Ginny. Pensé que podía causarle celos a Harry al verme con Ron.

-¿Harry nunca te ha hablado de sus padres? -me pregunta Lupin.

-No mucho. Sé que su padre era buscador de quidditch, de buena familia, su madre era hija de muggles y una gran bruja. Nunca he querido buscar nada sobre ellos, quiero decir que no sería justo para Harry que yo supiera más de ellos, que él mismo, ni tampoco le he preguntado.

-Pues deberías saber que-

Unos insistentes golpes a la ventana de la cocina hacen que Lupin guarde silencio y dirijamos nuestra vista hacia allí. El señor Weasley señala a Lupin y le hace una señal para que salga, éste asiente.

-Luego continuamos -dice, le da un beso a Tonks en la mejilla y otro a mí, y sale de la cocina.

-No es que no quiera que Harry sea feliz, no me importa que salga con alguien, pero Ginny no se merece a Harry. Parece que lo único que quiera hacer es dejarme mal; yo regaño a Harry, y ella lo defiende, y por tanto soy yo la mala; yo no sé jugar a quiddith, y ella es un crack ¿y por eso ha de mirarme por encima del hombro¿Por eso ha de menospreciarme como si yo no significara nada a su lado?

Noto como mis ojos se humedecen y las lágrimas vuelven a aparecer y a bajar por mis mejillas.

-No es justo, Tonks -digo entre sollozos.

Se acerca, se sienta a mi lado y me da palmadas de ánimo en la espalda.

-No te preocupes, Hermione -me dice intentando transmitirme su comprensión-. Quizá si Harry no se da cuenta de lo que va a perderse, puede que sea él quien no te merezca.

Continúo llorando, y Tonks me abraza, acabo de encontrar una buena amiga.

-Gracias -le digo cuando me separo de ella-, de verdad. A ti y a Lupin. No sabes cuanto me ha servido de ayuda poder hablar con vosotros.

-De nada -me contesta-, sólo quiero que sepas que siempre vamos a estar ahí si nos necesitas. Siempre puedes venir a buscarnos para contarnos cualquier tontería que se te pase por la cabeza.

Sonrío.

-¿Aún quieres volver a casa? -me pregunta.

Niego con la cabeza.

-La próxima vez, Hermione, cierra la puerta de la cocina si no quieres que nadie te oiga.

Apoyada en el marco de la puerta y con los brazos cruzados se encuentra Ginny con muy mala cara. Miro a Tonks y le hago una señal para que se marche. Se levanta y se va sin decir nada. Intento limpiarme las lágrimas con las manos, y Ginny me mira con cara de asco.

-¿Qué es lo que has oído? -pregunto para saber de qué me tengo que defender.

-No sé, supongo que casi todo -dice mientras entra a la cocina y cierra la puerta tras de sí.

Con un hechizo no-verbal silencio la cocina, para que no nos oigan fuera.

-No puedo creer que ahora me tengas envidia, Hermione -dice a la vez que se va acercado a mí-, cuando yo me pasé más de cuatro cursos sintiendo lo mismo cuando te veía con Harry. Pero la sabelotodo Granger no sólo quería tener para ella sola a Harry, no, también tuvo que ir con Viktor Krum...

¿Sabelotodo Granger? Por un momento pensé que quién me hablaba era Draco Malfoy.

-¿También te gustaba Víktor? -le pregunto como si no me fuese a extrañar nada si me dijese que sí.

-No, pero no me explico como tú a él sí. Porque Hermione, si algo nos diferencia a las dos es, sin duda, nuestra belleza.

En ese instante me levanto de la silla, por suerte soy más alta que ella.

-¿Qué insinúas? -le pregunto, como si no hubiese entendido nada de lo que ha dicho, aunque en pocas palabras me ha llamado fea.

-Nada -dice alejándose de mí-, pero voy a dejarte algo muy claro, Hermione, tu oportunidad acabo en el momento en que Harry me beso delante de todos los Gryffindors, creo que tú lo viste muy bien, hasta te alegraste hipócritamente.

-No fue así, en ese momento creí que podrías, quizá, merecerte a Harry, aunque luego me demostrarte que no. Y no me importa lo que me digas, mis oportunidades se acabarán cuando Harry me diga que no.

-Entonces tendré que contarle a mi hermano toda la verdad -me dice en tono amenazante-. ¿Te imaginas las caras de los dos al saberlo? Creo que sería yo quien ocupase tu lugar en ese estupendo trío.

-¿Me estás chantajeando? -le pregunto irónicamente.

-No, te estoy advirtiendo -dice con todo el tono de superioridad que la caracteriza.

Y sin decir más, abre la puerta y se marcha. Me dejo caer en la silla, ahora sí que la he hecho buena. ¿Dónde ha quedado la Ginny tímida que no se metía con nadie¿En qué momento cambió de esta manera¿Es culpa mía? me pregunto.

No quiero ver a nadie, así que decido irme a dormir. Subo las escaleras hasta la habitación de Ginny, y me hecho en la cama que pusieron para mí. Al no poder recostar bien la cabeza en la almohada, decido incorporarme y deshacerme el recogido que tanto trabajo me costó hacerme esta mañana. Mientras me cepillo el cabello, caen varios pétalos de rosa de mi cabeza. Sonrío. Harry no acabo de sacarme todos.

-¡Mi ramo! -exclamo en voz alta.

Lo deje en la silla del jardín. No me extrañaría que a estas alturas Ginny ya lo hubiera destrozado. Me acerco a la ventana, pero no lo veo... Seguro que ya se encargó de tirarlo a la basura. Bueno, no hay vuelta de hoja. Recojo los pétalos que han caído de mi cabeza y los guardo dentro del joyero que me regaló mi madre las Navidades pasadas, me saco los pendientes y también los guardo dentro. Me pongo el pijama, un pantalón corto y una camiseta de tirantes, guardo el traje con mucho cuidado, es muy bonito, de color rosa, pero a diferencia de Ginny, a mí me queda muy bien este color.

Me echo en la cama, me quedo mirando el techo. ¿Cómo ha podido pasar el tiempo tan rápido? Cuando hace dos años estuve aquí, yo estaba muy contenta, fue cuando Ginny me dijo que iba a hacerme caso, que haría su vida, que pasaría de Harry, que había más chicos en el mundo. Yo la creí. Jugaba con Harry en el mismo equipo de quidditch, los dos contra Ginny y Ron, pero el jamás se quejo de que ni siquiera fuese buena subiendo a la escoba. Entonces Harry aún era capaz de sonreír con cualquier cosa. Y aunque Cedric había muerto, y Voldemort había regresado, no sabía del cierto cual era su papel en todo esto.

Y hace un año, todo cambió, Sirius murió, y Harry estaba realmente hundido. Yo casi muero en el Departamento de Misterios, me pase no sé cuánto tiempo tomando unas pociones realmente horribles. Hasta ahora no he descubierto que hechizo me lanzó aquel mortífago.

Y ahora todo es más complicado, Dumbledore murió, y ha de ser Harry quién acabe con Voldemort, podría no salir vivo. Pensar en ello me aterra. Y los Horcruxes... Harry debería hablarnos más sobre ello, porque con tan poca información, no sé si yo le seré de gran ayuda.

Acabo por cerrar los ojos.

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Me despiertan unos gritos de auxilio.

¿Ginny?


Espero que os haya gustado el cap.

Saludos, Nami.