Hola!

Ya estoy aquí. Sorry si he tardado en subir otro cap, pero he estado muy liada.

El otro día estuve pensando... ¿Cómo harán que Bonnie Wright sea o parezca más guapa que Emma Watson? No tengo nada en contra de la actriz, ella la interpreta, ella no es Ginny. ¡Pero es verdad!

Sobre el cap, lo escribí (por tercera vez) escuchando Héroe y Hero (de Enrique Iglesias), las dos versiones son muy bonitas, dicen cosas diferentes, aunque en esencia sean las mismas.

Gracias por los reviews, los contestaré después del cap, que espero que os guste. Creo que no soy la reina del misterio :).


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Extraordinary Girl

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Ella está completamente sola otra vez. Secándose las lágrimas de sus ojos.

3. Espía

-Vamos Hermione, corre, date prisa o no te dará tiempo -me dice Harry muy preocupado.

-¿Adónde tengo que ir? -le pregunto.

-¿Cómo que adónde? Hoy tienes una conferencia en el Ministerio, por el derecho de los elfos domésticos. ¿Cómo puedes haberte olvidado? Llevas toda la vida trabajando en esto.

-¿No me acompañarás? -le pregunto ya que lo veo con ropa de andar por casa.

-Ya lo hablamos, Hermione -dice pacientemente-. Éste es TU día, además sabes que no me gusta mucho estar por ahí, tú eres la protagonista, si voy yo, creo que acapararé toda la atención. Y esto es muy importante para ti.

-Por eso quiero que estés, porque es muy importante para mí. Dime que vendrás a verme.

Harry suspira, y yo le sonrío esperando que no pueda resistirse.

-De acuerdo, de acuerdo -acaba aceptando-. Pero no iré contigo. Llegaré más tarde.

-Me vale -le digo acercándome y dándole un beso.

Llego a la puerta de salida de la casa, la abro y me giro otra vez para mirarle.

-Vete -me apura-, venga Hermione o llegarás tarde. Iré, no te preocupes -dice antes de que yo vaya a recordárselo-. Iré a verte, lo haré, confía en mí.

Salgo de la casa y cierro la puerta tras de mí. El ruido de la puerta me sobresalta y...

Me despierto. ¿Un sueño? Un bonito sue- Me duele todo el cuerpo. ¿Qué hago en..? Miro a mi alrededor, estoy encerrada. Encerrada en una mazmorra, iluminada por un par de antorchas; me cuesta respirar, entra muy poco aire, el cual se introduce a través del agujero rectangular que hay en la puerta para pasar la comida. Y encima hace frío, pese a que afuera es verano.

No sé qué hora es, ni cuánto tiempo llevo aquí... inconsciente, recuerdo la cara de Voldemort al lanzarme la maldición tortura. Me miro las piernas, que me duelen mucho, jamás en la vida había tenido unos morados tan grandes. Prefiero no recordar nada, fue horrible. No quiero ni imaginar cuánto tuvieron que sufrir los padres de Neville para enloquecer del dolor, es una crueldad. Aún debería estar agradecida porque no me ha ocurrido lo mismo.

Las lágrimas se me escapan de los ojos, el dolor que siento es tan grande que... Me duele mucho. Quiero morirme, quiero desaparecer...

Mis sollozos y mis quejas se ven interrumpidos por el sonido de unos pasos al otro lado de la puerta, una bandeja con lo que se podría llamar comida pasa por el agujero de la puerta. Un plato de sopa, y un trozo de pan. Tengo mucha hambre, y por más que mis ganas son inmensas me limito a mirar la bandeja, ni siquiera puedo moverme porque aumenta la intensidad del dolor. ¿Por qué a mí me pasa todo esto?

Cierro los ojos. Intentando recordar algo agradable, pero hace tiempo que no me ocurre nada bueno, en mi cabeza sólo tengo la boda de Bill y Fleur... La boda...

Me fui a dormir temprano, muy temprano, había discutido con Ginny y no quería ver a nadie. Luego por la madrugada me despertaron sus gritos de auxilio. Me desperté de golpe, y Draco Malfoy me apuntaba con su varita, mientras que en la otra sostenía la mía.

-Levántate -me ordenó.

Y yo lo hice. No podía hacer otra cosa. Ginny estaba arrinconada contra la pared, un mortífago la señalaba con la varita, y otro vigilaba la puerta de la habitación. ¿Cómo era posible que nadie hubiese oído gritar a Ginny?

-HARRY, RON -grité.

No sirvió de nada, mis gritos hacían eco en la habitación junto con la risa de Malfoy.

-He insonorizado la habitación -dijo.

¿Cómo era posible que hubieran entrado tres mortífagos en la Madriguera y nadie se hubiese dado cuenta? me pregunté. La casa tenía varios hechizos protectores que algunos miembros de la Orden habían hecho. Miré hacia la ventana, creyendo que, por muy increíble que fuese, hubiesen podido entrar por ahí, como simples ladrones. La ventana estaba cerrada, pero mi sorpresa no fue esa sino que delante de esta había una chica de espaldas, tan rubia como Malfoy.

-Te presento a mi prima -dijo Malfoy al ver que me había quedado mirándola-. Eride.

Su prima se giró, al oír su nombre, era muy guapa. Miré a Ginny, sus ojos denotaban miedo. Durante un momento quise reírme al ver que no quedaba nada de la Ginny que horas antes había intentado chantajearme, que su valor se había esfumado como su actitud de suficiencia ante todo. Pero recordé que era mi amiga, por mucho que me pesara, por mucho que se creyera la reina del mundo, por mucho que me restregara que ella tenía a Harry, por mucho que me hubiese menospreciado, además era la hermana de Ron, la única hija de los Weasley y la más pequeña, y sobre todo porque, por mucho que me doliera admitirlo, era la chica que Harry amaba, y mi consciencia me decía que tenía que protegerla de cualquier cosa que pudieran hacerle.

- ¿Qué es lo que quieres, Malfoy? -pregunté.

-He venido a llevarme a Weasley - me respondió mirándola.

-¿Qué¿Cómo! -exclamé.

-¡Cogedla! -gritó Draco a los dos mortífagos.

-NO, NO -comenzó a gritar Ginny mientras sollozaba-. Haz algo, Hermione -me pidió-. Haz algo, por favor -los mortífagos ya la habían cogido por cada brazo.

Durante un instante, la idea de perderla de vista me tentó otra vez, y mi odio hacia ella se hizo latente al no contestar a sus súplicas, pero pensé en Harry. Ginny dependía totalmente de mí. Era incapaz de dejar que se la llevaran.

-¿Para qué la quieres? -le pregunté intentando ganar tiempo.

-Necesitamos un espía -contestó secamente.

Y yo le respondí lo único que podía salvar a Ginny de que se la llevaran:

-No te servirá de nada. Nadie le cuenta nada -añadí.

-Pero Potter es su novio¿no? -preguntó Malfoy irónicamente- Potter le debe de contar todo lo que hace.

Yo sólo negué con la cabeza, ni era su novio, ni le contaba nada.

-Ya claro -me contestó dándose cuenta de algo-. Weasley sólo sabe de Potter su vida durante estos últimos meses, antes era como si no existiese -dijo mirando a Ginny con burla.

Asentí.

-¿Quieres decir... -comenzó a preguntar Malfoy acercándose cada vez a mí- ... que te ofreces tú a ser nuestra espía?

Me quedé perpleja y paralizada por la pregunta que me hacía, pero miré a Ginny y ella me devolvía una mirada suplicante, yo asentí en un acto completamente involuntario, no quería ser espía, yo no quería traicionar a mis amigos, yo-

-De acuerdo -contestó Draco aceptando el cambio sin dudar-. Dejad a Weasley -ordenó nuevamente a los mortífagos-, y coged a la sangre sucia.

Los dos hombres soltaron a Ginny dejándola caer al suelo, y me cogieron por los brazos. Entonces, Eride, la prima de Malfoy se acercó hasta mí, y me arrancó unos cuántos cabellos. Draco le pasó una botella grande que tenía a sus pies, y en la cuál no me había fijado. Ella metió mis cabellos dentro y dio un sorbo a la pastosa poción que contenía la botella, puso cara de asco y contemplé como se transformaba en mí. Ginny que se había vuelto a poner de pie, ahogó un grito.

-Lo siento, Hermione -dijo después llorando-. Siento todo lo que te dije esta mañana, había olvidado todo lo que hemos pasado, somos amigas. Lo siento mucho -repitió otra vez entre lágrimas-, lo siento, de verdad.

Pero aparte de llorar y decir que lo sentía mucho, no se le ocurrió nada para ganar más tiempo, no dijo que no lo hiciera, no intentó ayudarme, parecía que le dolía en lo más hondo, pero estaba totalmente paralizada para hacer algo que me ayudara.

-Nos veremos pronto, Granger -dijo Malfoy mirándome fijamente, y me señaló con la varita, sonriendo-. Desmaius.

Y antes de desmayarme oí como decía Obliviate, y el sonido de algo al romperse en el piso de arriba.

Abro los ojos, vuelvo a la cruel realidad de la mazmorra y del dolor que inunda mi cuerpo. Nadie estará buscándome. Ginny no debe recordar nada, era mi única esperanza, confiaba en que contara lo que había pasado, pero yo no calculé para nada que Malfoy le echará un hechizo desmemorizante, lo tendría que haber pensado... porque entonces su plan hubiera sido un fracaso. No lo pensé, por eso estoy aquí, por eso me intercambié con Ginny, por eso...

Voy a morir aquí. De dolor, de hambre, de cualquier cosa. Y nadie lo sabrá.

Una sensación de miedo me invade, un miedo que no había sentido nunca, porque sé que voy a morir, sé que no volveré a ver la luz del sol, ni a todos los que me importan, no he sido capaz de realizar mis sueños, no he sido sincera con nadie, Harry nunca sabrá que le quiero como algo más que mi simple amigo, y Ron nunca sabrá que no iba en serio, y Ginny nunca recordará que por mucho que la odiara, le salvé la vida, cosa que, seguramente, ella no hubiera hecho jamás por mí.

¿Por qué no soy como ella¿Por qué no dejé que se la llevaran sin más¿Por qué?

"Por mí" me recuerda una voz que se parece a la de Harry, que siempre me ha socorrido cuando estaba triste.

-Por ti -susurro.

Y me echo a llorar.

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Lentamente abro los ojos, me quedé dormida llorando. El cuerpo ya no me duele tanto, pero aún así no me veo capaz de dar un paso, y coger la maldita bandeja con comida.

-¿Dormiste bien, Granger?

Reconozco esa voz. Busco de donde viene, me observa desde una esquina de la mazmorra sentado en una silla: Malfoy. No necesito contestarle porque sé que no espera que lo haga. Me ve tan mal que seguramente ha venido a reírse de mí. Se levanta de la silla y comienza a caminar de un lado a otro delante de mí.

-Si piensas que lo único que te espera es estar aquí, esperando la muerte, estás muy equivocada. Tenemos una espía, pero tú tienes información que necesitamos, mi prima está actuando bajo mis indicaciones, sobre lo poco que sé de ti... sobre tu vida y tu personalidad, pero no quiero que meta la pata. Y aparte de eso, el Señor Tenebroso sabe que tú puedes aportar algo sobre la Profecía, sobre "el Elegido".

Malfoy comienza reírse. Pero su risa me parece lejana porque por dentro empieza a rondarme la idea de que Voldemort lo va a saber todo. Y que lo que haga Harry no va a servir de nada porque seguramente Voldemort llegará antes a buscar sus Horcruxes. Debo encontrar una manera de que él no se entere, pero es imposible, él es un experto en Legeremancia, y por mucho que yo haya leído sobre oclumancia, no he practicado jamás. A mí me hubieran ido mejor las clases particulares de Snape, que no a Harry.

-Si tu destino depende de Potter, creo que esperaras en vano -me dice Malfoy dejando de reírse y de caminar de un lado a otro-. ¿Ya no te atreves a hablarme? -pregunta en tono de superioridad- ¿Dónde está la sabelotodo, eh? Nunca pensé que llegaría a verte así, de esta manera tan mediocre. Pero no voy a decirte que no lo haya deseado jamás, aunque estaría más contento de ver a Potter en tu situación.

Le miro con odio.

-¡Levántate! -me dice con autoridad mientras se acerca.

No pienso hacerlo. No porque sé que me caeré al suelo, y no porque no recibo órdenes de gente como él. Menos ahora que ya no tengo nada que perder. Tampoco puede hacer nada, me necesitan viva.

-HE DICHO QUE TE LEVANTES -me grita deteniéndose justo en frente se mí.

-Que esté en estas condiciones, no te da ningún derecho a mandarme -le contesto como puedo-. No puedes matarme, aunque tampoco tendría miedo de que eso pasara. No, si lo único que me espera es estar encerrada aquí de por vida.

-Tú y los tuyos sois unos estúpidos. Todos vais a morir por Potter, y no va a servir de nada porque el Señor Tenebroso le matará.

-¿Y qué, Malfoy? -le contesto olvidándome del dolor- Tú seguramente no morirías por Voldemort, pero yo haría cualquier cosa por Harry. Porque para mí Harry es mi amigo, y tú para Voldemort eres carne de cañón, sólo eres un mandado.

Malfoy se agacha ante mí, sus ojos y los míos quedan a la misma altura.

-Repítelo, sangre sucia -me dice con una mirada amenazante.

-¿Repetirte el qué¿Que eres un maldito cobarde? -le pregunto con ironía.

Un segundo después recibo una gran bofetada en mi mejilla. Él se ríe, y yo me controlo para no ponerme a llorar, porque me sigue doliendo todo el cuerpo y he de sumar eso a la bofetada llena de odio que me acaba de dar.

-Ves como sí lo eres -le repito-. Sólo un cobarde como tú atacaría a alguien que apenas puede moverse.

Se pone de pie sin decir nada.

-NO LO SOY, GRANGER -me grita dándome una fuerte patada en el estómago que hace que me caiga de lado-. Deberías vigilar tu vocabulario si quieres seguir viva durante el mayor tiempo posible. No olvides que tu vida está en mis manos.

Sigo aguantando como puedo las ganas de llorar. Nunca dejaré que me vean derrotada, yo soy fuerte.

-No lo está, y lo sabes -le digo desde el suelo-. Y aunque así fuese, sería Snape quién vendría a matarme ¿no?

-¿Me sigues provocando, Granger? -me pregunta sarcásticamente y me da otra patada.

Recojo mis piernas para que no pueda pegarme más, o al menos que no me haga tanto daño. No he de llorar, no he de llorar.

-Sigue, estúpida sangre sucia. ¿Qué te pasa¿Dónde está tu valentía, eh¿Sigo siendo yo el cobarde? Yo no soy el que teme por su vida.

-Yo tampoco -le contesto, y al hacerlo escupo sangre.

-Cuando ya no te necesitemos más -dice-, yo mismo te mataré.

Y dando una patada a la bandeja de comida, abre la puerta y se marcha.

Me quedo tendida en el suelo, por si decide volver. Quizá no debí provocarle tanto, porque es verdad que dependo de él, yo no soy Dumbledore, y tampoco le haría falta una varita para matarme. Pero si no conservo mi dignidad, nada más me va a quedar.

-¿Dónde está Granger? -pregunta alguien al otro lado de la puerta- Te dije que la sacaras de ahí adentro.

-Se puso orgullosa y...

-¡Sácala de ahí! -exige una voz que por fin reconozco como la de Snape.

-La asquerosa sangre sucia da pena -contesta Malfoy-. Entra tú y sácala.

¿Cómo es posible que Malfoy esté replicando a Snape? Claro que ya no estamos en Hogwarts, pero-

La puerta se abre de golpe, y consigo cerrar los ojos antes de que me vean, para que piensen que me he desmayado.

-Creo que nadie mandó que la golpearas -dice Snape con voz tranquila-. Ni tampoco es necesario que quiera hacernos creer que está inconsciente, señorita Granger.

Abro los ojos, y Snape me sonríe con aire triunfal.

-¡Levántate!

Miro a Snape durante un instante, no tengo fuerzas ni para escupirle en la cara por lo que le hizo a Dumbledore, menos tengo para ponerme en pie.

-No, puedo -acabo diciendo.

-¿Por qué no la hechizas? -pregunta Malfoy.

-Tú tenías que sacarla de aquí -dice Snape con severidad-. Te lo ordené porque el Señor Tenebroso me lo dijo. Así que será mejor que la saques y la lleves donde está él.

-No tengo varita -contesta Malfoy resignado-. Él la destrozo¿recuerdas?

-No debiste replicarle, esto no es el colegio, Draco. Tú ya no eres el amo y señor.

No entiendo nada. ¿Qué le hizo Voldemort? De saber que no tenía varita, hubiera intentado escapar como fuese.

-Llévala como puedas -continúa Snape-. El Señor Tenebroso te espera arriba.

-Déjame tu varita.

-No -contesta Snape secamente dando por acabada la conversación, y sale de la mazmorra.

Malfoy se agacha.

-Esto es por tu culpa -me dice-, si no me hubieses provocado te podrías poner en pie.

-Esto no es el colegio -digo intentando imitar a Snape, aunque mi voz apenas es audible-. Tú ya no eres el amo y señor. Tú no me puedes pegar e irte tan contento.

-¡CÁLLATE! -me grita, pero noto como su expresión cambia al momento- Él no debe saber que te he pegado, se supone que tenía que-

No acaba la frase porque me coge en brazos, y con las pocas fuerzas que tengo comienzo a patalear, esto es lo más humillante que me puede pasar.

-¿Piensas que a mí me gusta tener que hacer esto? -pregunta Malfoy con cara de asco.

No, claro que no, pero yo tampoco quiero que me lleve, y vuelvo a patalear para que me suelte.

-¡Estate quieta, sangre sucia! Te caerás y yo no voy a recogerte del suelo, es más te romperías la cabeza, y me harías un enorme favor.

Malfoy comienza a caminar, y a mí me abandonan las fuerzas, concentro mis energías en memorizar el camino que ha cogido. Salimos de la mazmorra, hay una pequeña estancia bien iluminada con varias antorchas, al otro extremo hay una puerta de gruesos barrotes, Malfoy la abre hacia dentro con la pierna, y comienza a subir las escaleras. Llegamos a un largo pasillo, no muy iluminado y que parece no tener fin, al llegar al final, éste continúa hacia la izquierda, camina un trozo hasta llegar a una gran puerta de madera. Y la abre tal como hizo con la de barrotes. Hemos ido a parar a una cocina en penumbras, las ventanas están selladas con tablas de madera, y entre estas se cuelan apenas unos cuantos rayos de luz.

Malfoy me deja en el suelo, cierra la puerta por la que hemos entrado y sale por otra que se encuentra al otro extremo, no sin antes echarme una mirada de advertencia para que no se me ocurra moverme de ahí. ¿Es que piensa que llegaría muy lejos en el estado en que estoy?

"¿Por que no lo intentas? Quizá no hayan más oportunidades"

-¿Harry? -pregunto para mí.

¿Me estoy volviendo loca? Es solo la voz que me socorre, él no está aquí. Me apoyo en mis manos para incorporarme, y a poco a poco, y aunque las piernas me tiemblan consigo mantenerme en pie. La única manera de salir de aquí, es por donde ha salido Malfoy, ni siquiera lo intento porque no llegaría muy lejos. Vislumbro un trozo de pan, encima de la mesa de la cocina que ocupa el centro de la cocina, y me acerco hasta allí tambaleándome y apoyándome en la pared. Tengo mucha hambre, llego hasta la mesa, me dejo caer en una de las sillas, cojo el pan, y le doy un par de mordiscos.

Estoy a punto de acabármelo, cuando la puerta se abre de golpe y entra Malfoy blandiendo una varita.

-¿Con hambre, Granger? -pregunta en tono de burla, y acto seguido murmura algo que no puedo oír, pero todos mis dolores desaparecen.

Me pongo en pie con la esperanza de poder hacerle frente, pero él es más rápido porque unas cuerdas salen de la varita y me atan las muñecas. Se acerca hasta mí y me coge del brazo.

-Y ahora vamos, nos están esperando.

-¿Para qué querías mi varita, Draco? -pregunta una mujer, igual de rubia que Draco, entrando por la puerta.

-La necesitaba, madre.

Y sin mirarla, Malfoy aparta a su madre de la entrada.

-¡Muévete! -me ordena apretando fuertemente mi brazo.

Comienzo a caminar a rastras, Malfoy me lleva sin que yo oponga resistencia. Atravesamos una gran sala, y vamos a parar a otro pasillo que finaliza con unas escaleras, subimos por estas un par de pisos. Me detengo en el rellano del tercer piso, sé adonde me lleva, me amenaza con la varita y sigo andando. Nos paramos frente a la puerta de una habitación, Malfoy llama a esta con los nudillos, y alguien la abre.

Es el mismo lugar al cual me trajo la primera vez. Malfoy me hace pasar delante de él; sentado en el sillón mismo está Voldemort, Petter Pettigrew cierra la puerta a nuestras espaldas.

-Acércala -ordena Voldemort.

Malfoy me arrastra y me deja a unos metros del sillón, me suelta y se hace un lado.

-No voy a obligarte a que te arrodilles ante mí -me dice sonando de lo más tranquilo-. Aún me asombro de que estando muerto, guardes lealtad a Dumbledore.

Evito el impulso de hacer cualquier estupidez.

-No paso lo mismo cuando te creyeron muerto -le contesto-, creo que tus mortífagos se dieron prisa en esconderse, y argumentar que habían actuado bajo la maldición Imperius.

Pero no evito el contestarle, si igualmente moriré aquí, a manos de unos u otros.

-NO -me grita Malfoy- HABLES.

-Déjala Draco -ordena Voldemort-, al menos ella demuestra más determinación que tú ante sus convicciones. A ella no la derrumba el miedo, ni saber que morirá pronto, y a ti -Voldemort señala a Malfoy con su varita- te espanta que te señalen con una varita.

Voldemort baja la varita y se pone en pie.

-En fin, niña, no estamos aquí para una reunión de sociedad. Sabes por qué estás aquí¿no? Draco, sin duda, te lo habrá contado.

Asiento. Tengo que hacer algo, para que no consiga ver mis recuerdos, antes de que-

-Legeremens.

-NO -consigo gritar antes de que toda mi visión se nuble y aparezca en mi mente varias escenas de mi vida: yo el primer día en la escuela, una Navidad que había pasado en casa de mis abuelos, mis padres cortando su tarta de aniversario, mi primer día de Hogwarts, el día de Halloween en que Harry, Ron y yo nos hicimos amigos, Harry besando a Ginny, Harry en el momento antes de hablarme de la profecía. No, no, no puedo dejar que... NO.

Miro a mi alrededor, estoy en el suelo y hay varias cosas rotas. Malfoy y Pettigrew me miran perplejos.

-Legeremens -vuelve a repetir Voldemort delante de mí.

Y sin saber ni cómo ni por qué, esta vez nada se me pasa por la cabeza, tengo mis energías concentradas, y es muy agotador, y cuando creo que no voy a poder aguantar más, Voldemort baja la varita.

-¿Experta en Oclumancia? -pregunta un poco incrédulo-. No lo creo -se contesta así mismo-. ¿Prefieres una sesión de mi crucio? -me pregunta, y una expresión de profundo dolor se dibuja en mi cara.

-Debes colaborar -dice Peter Pettigrew desde la puerta con un tono de temor-. Te matará -dice convencido-, puedes salvarte si le explicas lo que sabes... Yo me salvé.

-TÚ SÓLO ERES UN TRAIDOR -le grito-. Tú tenías que haber muerto por salvar a los padres de Harry, tú te salvaste, pero tu vida es miserable. Yo no soy como tú.

-Ya veo que lo tienes muy claro -dice Voldemort mientras se gira y se dirige a su sillón-. Llévatela -le ordena a Malfoy-, no quiero verla más. Enciérrala, mantenla con vida, y cuando ya no la necesitemos, dejaré que la mates. Y espero que esta vez, si lo hagas tú.

Voldemort vuelve a mirarme.

-Por mucho que no quieras hablar -me dice-, tu otro yo si lo hará, y para tu querido Potter, tú serás la traidora.

Trago saliva. Nunca debí haberme intercambiado con Ginny, ella no sabía nada, y su doble tampoco se habría enterado. Harry nunca le ha contado a Ginny cosas sobre lo que tiene que hacer. Yo cometí el error de defenderla, seguramente ella no habría podido aguantar todo lo que yo he pasado hasta ahora.

-Vamos, Granger -dice Malfoy señalándome con la varita y obligándome a caminar.

Cuando llegamos a la puerta me detengo frente a Pettigrew.

-No quiero tu ayuda.

Malfoy me pincha con la varita para que siga caminando. Salimos de la habitación y cuando sólo hemos bajado una planta me paro y me giro hacia él.

-Necesito un cuarto de baño -le digo.

-Esto no es un hotel -me contesta.

-Lo sé, sino no estaría en contra de mi voluntad -le replico.

-Llévala -dice la voz inconfundible de Snape.

Me giro, y le echo una mirada desaprobadora.

-Sigue, Granger -me dice Malfoy empujándome hacia el pasillo.

Camino, y veo como Snape se va escaleras arriba, posiblemente para hablar con Voldemort.

-Es aquí -me coge Malfoy por el brazo para que me pare-. Entra, te doy cinco minutos.

Abro la puerta y entro a un pequeño cuarto de baño, abro el grifo como puedo, ya que tengo las manos atadas, me refresco un poco, me lavo la cara, bebo bastante agua y cierro el grifo. Y entonces miró a mi alrededor esperando poder ver alguna ventana pequeña o algún conducto de aire. Pero no hay ninguna ventana que pueda mostrarme lo que hay afuera, así que salgo totalmente decepcionada.

Malfoy no dice nada, y me vuelve a coger del brazo. Bajamos a la planta principal, intento hacerme una idea general de como está distribuido todo, pero no consigo ver, en la oscuridad que inunda la casa, la puerta de entrada. Todas las ventanas están entabladas. Seguimos caminando hasta llegar a la cocina.

Abre la puerta que da a la mazmorra de abajo y me hace pasar primero. Caminamos por el largo pasillo apenas iluminado, doblamos a la derecha, y al final llegamos a las escaleras que conducen a mi prisión. Me hace bajarlas a toda prisa, y al llegar a la sala me suelta el brazo, aunque me señala con la varita y me indica que entre a la asquerosa y fría mazmorra. Empujo la puerta para que se abra, pero me asombro al ver que han colocado una cama en una esquina, justo delante de la puerta, hay ropa encima de la cama, y zapatillas debajo. En frente a esta, a mi derecha, en el lugar donde Malfoy había estado sentado, una vieja mesa de madera con otra silla igual de antigua ocupan el lugar, en la mesa una bandeja llena de bastante comida me espera.

-Entra, Granger -dice Malfoy detrás de mí, y me empuja para que pase.

Por suerte, no me caigo. Me acerco hasta la cama y me siento.

-¿De donde ha salido todo esto? -pregunta.

-No lo sé -le contesto-. Iba a preguntártelo, soy yo la que está secuestrada, soy yo la que no sabe nada.

Me echa una última mirada, con un hechizo no verbal hace que las cuerdas de mis muñecas desaparezcan, y sale de la mazmorra bastante pensativo. Oigo el clic que hace la cerradura al ser cerrada, y me levanto de golpe de la cama.

-Espera -digo en un tono alto antes de que sus pasos se alejen.

-¿QUÉ? -me pregunta casi indignado.

-¿Cuántos días llevo aquí?

-¿Días? -pregunta Malfoy a punto de reírse- Está a punto de anochecer, ni siquiera ha pasado un día. Creo que tu estancia aquí, se te va a hacer muy larga, Granger, espero que la disfrutes.

Vuelvo a oír sus pasos al alejarse, y el chirrido de la puerta de barrotes al cerrarse. Me levanto a toda prisa y voy hasta la mesa, me siento en la silla y empiezo a comer. Me olvido de los cubiertos totalmente y cojo el filete de carne con las manos y lo meto en el pan, en forma de bocadillo me llenará más. Me lo acabo en menos de diez minutos.

Tranquila Hermione, me digo, debería guardar comida por si acaso, por si esto es lo único que me espera en un par de días. Me sirvo un poco de agua, y me la bebo de un sorbo. Al lado de la jarra hay un plato con un trozo de pastel de calabaza. La verdad es que me lo comería ahora, pero he de pensar en que quizá mañana no haya comida, o que traigan esa porquería que me dejaron antes. Y por mucho que me tienta el pastel, me levanto de la silla y me siento otra vez en la cama.

Miro prenda por prenda la ropa que alguien ha dejado, camisetas y pantalones cortos. Sí, afuera hace calor, pero yo aquí voy a pasar frío. Al menos las zapatillas van a servirme de algo, me miro los pies que están prácticamente negros de suciedad, no me dejaron coger nada. Tiro la ropa al suelo, y recojo un par de camisetas para taparme, ya que la cama no tiene sábanas. Me echo boca arriba, esto es, sin duda, más confortable que el suelo, miro al techo de la mazmorra, que debe estar a unos seis metros de altura, la luz de las antorchas apenas llega.

Voy a crearle muchos problemas a Harry, si Voldemort se entera sobre la profecía, no sería ningún problema, porque igualmente él quiere matarlo. Pero si descubre que Harry sabe lo de los Horcruxes, si sabe que dos ya no existen y que otro prácticamente también, se dará prisa en recuperar los que queden, y Harry no podrá destruirlos, y si Harry le matara no serviría de nada, porque todo lo que ha sufrido hasta ahora volvería a repetirse. Todo esto, es mi culpa, será culpa mía si esta guerra no se acaba, será culpa mía si Harry muere... Unas lágrimas caen de mis ojos, y resbalan a ambos lados de mi cara. Sólo serviré para que Voldemort gane, y cuando Harry lo sepa, me odiará, como odia a Snape y querrá matarme. Y nunca sabrá la verdad, me repito, nunca sabrá la maldita verdad, que gracias a mí, aún tiene a su lado a su querida Ginny.

-No -digo en voz queda al cabo de un rato-. Esto no va a quedar así.

No voy a morirme aquí, no. Me seco las lágrimas con el dorso de la mano. He de salir de aquí como sea, no voy a dejarme morir ni tampoco esperaré a que Malfoy me mate, no moriré sin que el mundo no sepa qué pasó, dejaré algo escrito, lo que sea, pero no pienso morir como una traidora. Porque no lo soy. Ahora sé que sentía Sirius cuando quería limpiar su honor, sin importarle si lo sabía todo el mundo mágico, sólo quería que Harry supiese la verdad, y yo también quiero lo mismo. Si muero después, no me importará, a estas alturas, en estos momentos nada es ya más importante.

Me calmo. Debe de haber alguna manera de poder desaparecerse. ¿Cómo no se me ha ocurrido antes? Mi habitación, la visualizo, cierro los ojos y por mucho que lo intento, por mucho que lo pienso, no puedo. Soy estúpida, nadie me encerraría y no hechizaría este lugar contra las desapariciones. Quizá si hubiera estudiado más, si hubiera leído más libros ahora sabría qué hacer. Debí de haber aprendido cosas útiles como cómo convertirme en animaga, podría ser un escarabajo como Rita y conseguiría salir de este lugar por el agujero de la puerta. Pero en vez de aprender más, tuve que perder el tiempo ayudando a Ginny en sus conquistas, ayudando a Harry también, actuando como una idiota por la manera de comportarse de Ron. Y ellos... sanos y salvos. Mientras yo tengo que luchar por salir de aquí, y no volverme loca.


Bueno, más teorías, creo que de aquí no se pueden desprender muchas. Por eso ahora sabemos porque es vital el punto de vista de Harry, porque sino nos vamos a perder la mitad de la historia. Creo que se nota un gran cambio en la Hermione del principio del cap, que estaba más asustada, y la Hermione del final, que ahora se ve con el suficiente corage. Qué mal lo ha pasado... Alguien más, aparte de mí ¿quiere matar a Draco?

Jim: Lo más pronto ha sido esto... Gracias.

Tefy: Acertaste, acertaste, vaya, no tengo premios para dar. Gracias por el review.

Vangie McDermott: ¡Te ha afectado lo de la bofetada! Yo tampoco he leído ningún fic en que Harry le dé una bofetada a Hermione, al menos de momento, pero es que estaba un poco demasiado histérica, por la manera de hablar tan fríamente de la muerte de Sirius y Dumbledore, como si no le importara nada. En cuanto a lo de Ginny, no se arriesga a perder a Harry por discusiones que no valen la pena. Se enfada, pero Harry siempre la aborda cuando está más tranquila. Quizá para la prima de Malfoy la bofetada sea un motivo más por el cuál odiar a Harry Potter, pero como él no sabe nada, sigue sintiéndose fatal por haberle pegado. Sí, es superficialidad, y su consciencia se lo dice, pero él lo niega, qué niño. Me alegro de que te haya gustado Untitled. No, no son molesto los rr largos, me lo pasó genial leyendo y dan ánimos. Gracias por leer el one-shot de Dr-Hr. Draco... Vamos a tener más de él. Un beso muy grande y gracias por tu super-mega-review. ¡Cuídate!

Mayu Black: ¡Espero que los exámenes te vayan bien! No, no me tomo a mal eso de los títulos y los summary, es la verdad XD. Jamás trabajaría escribiendo contraportadas de libros, XDD. Bueno, a otra cosa, esa no era Hermione, y menos mal, porque la Hermione de verdad, no sé que le hubiera hecho a Harry. Pero pensándolo bien, mejor una bofetada que todo lo que ha tenido que pasar. Yo tampoco me veo tanta inspiración para escribir tanto, aunque quién sabe.

Tati: Espero que esté capítulo te haya gustado, por el punto de vista, no por lo que ha sufrido Hermione (allí debería estar Ginny). Me alegro de que ya te hubieras leído y de que te gustara mi anterior fic. La falsa Hermione supongo que estará enfadada... Y no me extraña, y si fuese la verdadera también lo estaría.

Nethy: ¡Acertaste, acertaste! No tengo premio, sorry. Sí, esa era la poción. Gracias por el review.

Chokolatito19: Me alegro de que te gustara Untitled, qué bien que lo encontraras emotivo, eso sí llena de ánimos. Abordar la relación... lo veremos mucho más adelante, no nos precipitemos. No me burlo, supongo que leer la parte en que Ginny se abalanza sobre Harry, no fue agradable, y para hacerla soportable, no entré en detalles. Los tomates y las lechugas me pueden servir para hacerme una ensalada (que me gusta mucho) XD. Me encanta que me hablen de Draco, ya sé que según Rowling no se debería tener tanta fe en que cambie (y yo no la tengo), pero la culpa es del actor, Tom Felton es muy guapo, pero ¡Dan también! A mí me encanta que Draco cambie, en los fics digo, y que sea normalmente por el amor (que tan poderoso es en el mundo de JKR). Aquí hemos visto que Draco es prácticamente un mandado, haz esto y aquello, y él ha de cumplir, por eso tampoco creo que sea porque esté enamorado de Hermione o por venganza a Harry. Creo que no tiene de qué vengarse de Harry (ya hizo lo de Dumbledore), el caso debería de ser al revés, por lo que pasó en HP6. Y era necesario que le gritara a Voldemort, sino ya no tendríamos más Hermione y la necesitan bastante. Me da mucha pena no poder escribir más sobre la relación de amistad de Hermione con la pareja Tonks/Lupin. Creo que lo hice (como dice Rowling sobre el R/H) dolorosamente obvio, lo del secuestro, digo. También acertaste con una de tus teorías, no tengo premios... u.u. Gracias por leerte todos mis fics, qué emoción una fan :). Cuídate mucho tú también, y muchas gracias por tu review.

Clara: Sí, Harry está muy ciego, ya has visto hasta que punto que no sabe reconocer a una falsa Hermione, al menos luego no estará arrepentido de lo de la bofetada. Esto es la consecuencia del los gritos de auxilo... Pobre, Hermione, no debería ser tan buena, pero así de leal es.

Ashra Ab: Me alegro de que te guste el fic demasiado :). Otra miembro de Odio a Ginny, pobre chica, pero la culpa es de Rowling. Sip, Harry está tan ofuscado con Ginny que no tiene la cabeza centrada y es incapaz de darse cuenta de que Hermione no es Hermione. Gracias por el review.

Rochelle Granger: También acertaste¿he dicho ya que no hay premio:( La cabeza se te fue bien. Y con la señal más clara de que no era ella¿por qué cómo iba a llamarle Sirius Black? Lo puse expresamente. Y JKR dice que no sabemos leer entre líneas...

Sofi Potter: Otro acierto, no tengo ningún award que ofrecer. Hermione va a sufrir allí encerrada, y Harry no lo sé bien aún; pero a Ginny, yo lo siento mucho por ella pero la voy a dejar por los suelos. Gracias por lo de la imaginación, eso se consigue leyendo mucho. Un año siendo delusionals, se ha pasado rápido, ya hace un año que quería tirar el sexto libro por la ventana.

Dragonfly81: Más aciertos, qué bien, sí, fue demasiado obvio, creo. Exacto, si Hermione ya le había dicho a Ginny que le gustaba Harry¿por qué tenía que ir de picnic con Ron? Pero el pelirrojo feliz de la vida. Y también de que no le diera importancia a la vuelta de H/G, la verdadera hubiera dicho ¿qué¿cómo? o ¿cuándo fue? Y encima es casi culpa de Ron que Ginny y Harry hayan vuelto. Me releí esa parte de la Orden del Fénix, para que lo que escribí fuera totalmente diferente. Ginny... Ginny es una cobarde, no le faltó el tiempo para suplicar a Hermione que hiciera algo, aunque claro, quizá tenía la esperanza de que luego ella lo pudiera contar, Ginny sabe perfectamente que Hermione es más fuerte y podía salirse de lo que fuese que fuera a pasarle. A mí tampoco me gusta hacer sufrir a Hermione, este cap, lo que se dice encantar supongo que no mucho¿verdad? Muchos besos para ti también, gracias por el review.¿Entraste en la carrera que querías? A mí me aceptaron en Trabajo Social (estoy muy contenta), ya me he matriculado... Ahora a esperar hasta septiembre :).

Mitsuki-Hide: Hola Mitsu! Gracias por el review. No sé que número eres ya de: Odio a Ginny... De momento quién sufrirá más va a ser Hermione (no me pegues), la Ginny la muy... está muy a salvo.

Jaguar: Muchas gracias por los ánimos... Creo que todo el mundo quiere que sea largo, lo intentaré. Muchas gracias a ti por leerme.

Egocentric-Theorem: Gracias. A mí, Harry también me tiene harta con su divina Ginny, espero que este cap te haya gustado, a pesar de lo que ha de pasar Hermione.

Mia Arabella Malfoy: Gracias por leer mi otro ff (te refieres al que no tiene título¿verdad?) Lo de Ginny, la culpa es de JKR, si ella no hubiera escrito eso, yo no tendría que seguir con esa farsa en el ff. Lo del golpe... Harry también está bajo mucha presión... y que Hermione se ponga a reprochar todo, creo que le duele bastante. Y no te preocupes que no me molestas. Gracias por lo de excelente, suben los ánimos! Y ningún problema con los rr largos, de verdad. Bueno, creo que con este cap... ya no le tendrás tanta tolerancia a Ginny, ya que por su culpa Hermione está sufriendo de esa manera... Creo que oigo gritos de "muerte a Ginny", hasta la próxima, gracias por tu review.

Cristina Moreno: Pues eso fue lo que pasó. Por eso Hermione (la otra) estaba rara. Gracias por tu review.

Macka: En mi anterior fic iba tan rápido porque ya tenía escrito los caps desde hacia tiempo, en cambio éste como que lo estoy haciendo sobre la marcha... y voy lentamente, además estoy bastante ocupada. Gracias por dejarme el review, me alegro de que te guste tanto como Untitled.

Una vez más, muchas gracias a quienes leen el ff, y a quienes me dejan esos maravillosos reviews. Muchos besos! Hasta el próximo.

Nami