Hola! Después de cuatro mil años estoy aquí. Bueno en realidad han pasado casi cinco meses. Lo siento mucho, pero he estado tan falta de ideas para este capítulo de Harry... Os advierto que hay mucho H/G, por mucho que me pese y hasta me dé asquillo escribirlo u.u' Siento si ofendo a alguien, pero es que no puedo con esta Jenny (Ginny/Jenny que más da). Espero que os lo paséis bien leyendo este cap y sino críticas constructivas.


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Extraordinary Girl

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Algunos días él se siente morir

4. Besos

Ron y Hermione están sentados en el jardín, los observo a través de la ventana de la habitación. Hermione no me habla después de la bofetada que le dí, y no me extraña. Me pasé todo el día de ayer persiguiéndola para pedirle disculpas, pero lo único que conseguía era que me dijera "Lárgate" y "Fuera de mi vista", y que me buscara para tirarme el ramo de rosas a la cara, cada vez que lo dejaba en la habitación que comparte con Ginny. Al final opté por guardarlo yo, ni siquera sé por qué lo hago, supongo que aunque está muy dolida conmigo, sé que ese ramo significa mucho para ella, lo sé por la cara que puso cuando le cayó encima, antes de ayer en la boda.

A esto le tengo que sumar que Ron no hace nada para que ella me perdone, es como si se alegrara de que ella y yo no nos hablemos, debe ser porque ahora Hermione le dedica todo su tiempo. Ninguno de los dos me ha preguntado qué tenemos que hacer en Hogwarts, no se acuerdan de que prometieron ayudarme, aunque quizá ya ni quieran, a lo mejor prefieren quedarse aquí y vivir felices mientras nuestro mundo se desmorona a su alrededor y yo intento salvarlo solo, como siempre.

"Eso es muy egoísta por tu parte, y sabes que no es verdad". ¿Es que mi consciencia no podría tener otra voz¿No se podría cambiar por la de Ginny?

"Harry"

Alguien ha escuchado mis suplicas. Noto la mano de alguien al tocar mi hombro, me giro y dejo de observar a Ron y a Hermione. Ginny me mira muy seria. Vaya, no es que se hubiese cambiado la voz de mi consciencia.

-¿Qué sucede? -le pregunto.

-Quiero que me lleves contigo, con Ron y con Hermione, adónde quiera que vayáis a ir.

-No -le digo tajantemente.

Creo que desde que volvimos, no hace menos de un día, me ha pedido esto unas mil veces, mientras yo perseguía a Hermione por toda la Madriguera, ella hacía lo mismo conmigo.

-Ya hablamos sobre esto, no puedo y no quiero. Vas a correr mucho peligro y yo no quiero que nada malo te pase.

-Sin embargo, no te importa que a Hermione sí.

-Eso te ha dicho ella¿no? -echo una mirada al jardín- Si no quiere venir, que no venga¡nunca la había visto tan indecisa! -digo más para mí mismo-. Claro que me importa -le contesto a Ginny-, es mi mejor amiga, es muy importante para mí, no quiero que le pase nada, pero ella asume el peligro, y yo no quiero que tú lo hagas.

-Soy tan capaz, y madura como ella para asumirlo. Por eso estaba en el ED, soy muy buena bruja.

-Y no lo dudo, pero Hermione es un curso más mayor que tú, y no sólo eso, sino que domina magia muy avanzada que tú ni siquiera conoces. Tú no sabes desaparecerte, eso nos haría perder mucho tiempo.

-¿Y Ron? Apenas tiene mejores habilidades que yo -me replica.

-Y aún así sabe más magia que tú.

-Soy una carga¿no?

-No -le contesto-. Pero piénsalo bien Ginny, no podría estar tranquilo sabiendo que tú corres peligro, no podría sentirme libre para hacer todo lo que he de hacer. Hace un año no hubieras puesto tanto empeño por acompañarme.

-Fui contigo al Departamento de Misterios. Yo estuv-

-Lo sé, pero apenas sabes por todo lo que he tenido que pasar durante todos estos años. Ron y Hermione me conocen muy bien, saben lo que he vivido, saben con que me enfrento, saben que he de hacer. Y tú...

La miro fijamente, como si la viera por primera vez y bajo una luz diferente. En realidad, Ginny no sabe gran cosa de mí, es muy extraño, yo me siento muy bien a su lado, me reconforta y me encanta estar con ella. Pero no conoce nada de mí. Decido no acabar la frase, le haría sentir mal¿cómo es posible que no me haya dado cuenta antes de lo poco que sabemos el uno del otro?

-Lo siento, Ginny, pero digas lo digas y hagas lo que hagas, no te llevaré

-¿Quieres que me pase sufriendo por ti todo el tiempo? Hasta que un día me entere de que Quién-tú-ya-sabes te ha matado. ¿Quieres que me quede de brazos cruzados como tuvo que quedarse Sirius? Aunque al fin-

-Lo harás -la interrumpo-, aunque te tenga que dejar atada.

Me doy la vuelta dando por concluida la discusión. Ya no veo ni a Ron ni a Hermione en el jardín.

-¿Ya has preparado tus cosas? -le pregunto para cambiar de tema.

-Sí. Vamos a aparecernos en Grimauld Place, o me harán aparecer, porque como yo no sé -dice reprochando lo que hace un momento le he dicho-. Y tú por mucho que sepas, deberías hacer el examen.

-No tengo tiempo para hacer un examen -le contesto de mal humor, y me giro para mirarla-, Ginny. Me iré mañana con Ron y Hermione, pasaremos la noche con vosotros, pero nos marcharemos al amanecer, no quiero estar mucho tiempo allí.

-No creo que lo más adecuado, teniendo en cuenta que apenas nos quedan unas horas juntos, sea discutir y gritar -me dice.

-Era hora de que te dieras cuenta.

Ginny se acerca hasta mí y me rodea la cintura con sus brazos, yo hago lo mismo y cierro los ojos. Ginny me transmite mucha calma. No me conocerá muy bien, pero me hace sentir como si nada malo ocurriera a nuestro alrededor. El olor a perfume floral que emana de ella, me hace sentir como si estuviera en otro mundo.

-Déjame que vomite.

Reconozco esa voz, claro que la reconozco, es la voz que está metida en mi cabeza día sí y día también, que ni aunque me separara de su dueña, podría dejar de oír. Abro los ojos, me separo de Ginny, o ella se separa de mí, y me quedo mirando fijamente a Hermione. En otras circumstancias le hubiera contestado ese desagradable comentario, aunque en otras circumstancias, ella no hubiera dicho algo así si yo no le hubiera dado una bofetada, así que se podría decir que estamos en paz.

-¡¿Pero de qué vas Hermione?! -pregunta Ginny enfadada.

Ginny interrumpe mi posible disculpa con la contestación menos adecuada. Hermione la mira con una mezcla de incredulidad y de enfado.

-¿Estamos en paz, Hermione? -le pregunto acercándome a ella para que desvíe la vista de Ginny, y dejen de intentar asesinarse con la mirada- ¿Me perdonas?

Hermione mira a Ginny y vuelve la vista hacia mí.

-Quizá cuando tu novia deje de ser tan arrogante.

Y dándose la vuelta sale de la habitación.

-Genial -digo sarcásticamente encarándome a Ginny-. No puedes esperar a que ya no esté enfadada conmigo para soltarle ese tipo de cosas.

-¿Crees que soy arrogante? -pregunta Ginny, y noto cierto tono de víctima- ¿No has oído lo que ha dicho?

-Claro que lo he oído, Ginny -le contesto enfadado-. No estoy sordo. Pero yo le dí una bofetada. Y ella tiene todo el derecho a desquitarse como le dé la gana. Y no importa lo que haya dicho porque si había venido hasta aquí era para buscarme, era para poder hacer las paces, pero lo has estropeado todo.

-De acuerdo, la próxima vez que te insulten haré oídos sordos. A ver quién es más importante para ti. Si Hermione que te insulta o yo que te defiendo.

-Debes de tener en cuenta lo que ha pasado... -le digo pacientemente para que entre en razón y pueda comprenderme-. Además -añado- Nunca he necesitado que me defiendan, y Hermione no me ha insultado, es lo mismo que hacías tú con Fleur, y te parecía gracioso, así que no me vengas con una doble moral porque Fleur nunca te ha dado una bofetada, y si Hermione está así es por mi culpa, así que no te metas con ella.

-Esperaba oír mi nombre -contesta decepcionada, y sale de la habitación dando un portazo, costumbre que ha cogido cada vez que se enfada.

Pero no pienso ir tras ella a pedirle perdón. Porque no lo siento, porque no tengo ningún motivo por el cual disculparme. Definitivamente, no las entiendo.

La puerta se abre y aparece Ron

-¿Qué les haces Harry? -pregunta con una gran cara de desconcierto.

-Nada -le contesto y me siento en la cama.

-Pues las dos están hechas una furia -contesta acercándose y sentándose a mi lado-. Hermione casi me mata con la mirada cuando le he preguntado qué le pasaba, y Ginny casi me arrolla mientras subía las escaleras.

-¿Sabes si Hermione iba a aceptar mis disculpas¿Si me iba a perdonar?

-En principio subió con esa intención, pero no sé qué le habrás hecho o dicho esta vez.

De acuerdo, es la hora de retractarme acerca de que Ron disfrutara de que Hermione no me hablara.

-Nada, te vuelvo a repetir, ha sido Ginny. Creo que últimamente... No me había dado cuenta de que Ginny era muy celosa, no sé si son celos, pero me da la sensación que mantiene una cruzada con Hermione.

-Bueno, Harry, piénsalo bien, Hermione es tu mejor amiga ¿no? Se puede decir que Ginny hace poco que ha comenzado a conocerte, y debe sentirse un poco atemorizada por Hermione.

Pongo cara de no entender nada.

-A ver, piensa que Colin Creevey es el mejor amigo de Gin-

-¿Qué? -le interrumpo porque es la primera vez que oigo eso.

-Es una suposión, Harry. Bueno, imagínalo. Colin sabe muchas cosas de Ginny, si los vieras todo el día juntos¿no te sentirías mal¿No te gustaría reemplazarle¿No querrías ser él?

-Nunca me he visto como Colin.

-No me refiero al terreno físico. Porque supongo que Ginny nunca querría ser como Hermione, en ese aspecto.

-No ha sido un buen comentario, Ron. Teniendo en cuenta que Hermione te gusta.

-Sí, lo ha sido -me dice convencido-. No es por su aspecto que me gusta, además Hermione es guapa¿o no te acuerdas del Baile de Navidad¿O del otro día en la boda? Y ya me has hecho desviar del tema...

-Esto se parece a lo que pasaba con Cho, siempre se refería a Hermione como "tu querida y adorable Hermione". Pero aunque así sea, Ginny conoce a Hermione desde que tenía once años, como va a pensar que... ¿Es que piensa que puedo estar enamorado de Hermione¿Piensa que la voy dejar por ella? La verdad es que me parece una estupidez.

Ron me mira de una forma muy extraña.

-Sí -dice mientras se levanta y se dirige a la puerta-, no sé como se le puede ocurrir a alguien esa estupidez -sonríe sin darle importancia-. Nos vemos luego.

Suspiro y me dejo caer en la cama. Hermione y yo... ¿Cómo se le puede pasar eso por la cabeza a Ginny? Si así fuera... ¿Qué haría si Hermione me gustara¿Se lo diría¿Me callaría por no estropear nuestra amistad¿Para no herir a Ron¿Qué me diría ella¿Me lanzaría una bandada de canarios para que no la molestara? Bueno, eso sólo lo haría si ella sintiera lo mismo por mí. ¿Cómo sería salir con Hermione¿Sería diferente de ser uno de sus mejores amigos¿Cambiaría su trato¿Se guardaría secretos¿O continuaría explicándome todo? Claro que tampoco me explica todo, sino me habría enterado con puntos y comas sobre su relación con Krum, por mucho que yo haya supuesto todo lo que ha pasado.

¿Cómo sería una relación entre Ron y ella¿Seguirían peleándose tan constantemente¿Se aguantarían el uno al otro¿Cómo es posible que Hermione esté enamorada de Ron¿Qué le ve si siempre están gritándose? Está bien, no siempre, pero son capaces de discutir por cosas absurdas, no los veo como los señores Weasley, con siete hijos, Hermione haciendo las tareas domésticas y Ron trabajando en el Ministerio. En serio¿por qué le gusta? Puedo entender a Ron, más o menos, Hermione es una chica segura de sí misma, excelente bruja, guapa... Pero a ella no la entiendo, claro que tampoco soy una chica como para poder entenderla. No quiero decir que Ron no se merezca a Hermione, pero son muy diferentes. Soy incapaz de verla preparando la comida para siete niños y vivir sólo para eso, al fin y al cabo, ella quiere ser auror. Además dudo que quiera tener siete hijos.

¿Cómo sería Hermione como madre? Seguramente les inculcaría todos los valores que ella tiene, esfuerzo, trabajo, dedicación a los estudios, amabilidad, ser capaces de ser la consciencia de alguien y otras tantas cualidades que Hermione tiene. Sería muy estricta a veces, pero otras sería permisiva. Pero Ron lo sería totalmente, se pasaría el día contradiciendo a Hermione y eso provocaría un conflicto moral a sus hijos, con lo cual lo único que aprenderían es a discutir y a conjurar canarios asesinos. Creo que será mejor que no tengan hijos.

Pero volviendo a Hermione y a mí. Una relación a largo plazo sería-

-¿Puedo entrar Harry?

Hermione me mira desde la puerta, no parece enfadada.

-Claro que puedes entrar.

Hermione se acerca hasta mí y se sienta a mi lado.

-Ginny no deja que entre en su habitación. No sé qué le habrás dicho, pero deduzco que habéis discutido.

Asiento.

-Acepto tus disculpas, Harry. Y quiero que tú también me perdones, por todo lo que te dije. No fue correcto por mi parte. Y lo siento mucho, de verdad.

La miro fijamente durante varios segundos, y ella me aguanta la mirada.

-¿Qué pasa, Harry?

-Nada -le contesto apartando la vista-. Sólo que echaba mucho de menos tenerte a mi lado. Claro que te perdono. Te quiero mucho Hermione, y te perdonaría cualquier cosa. ¿Me dejas que te haga una pregunta?

-Claro.

-¿Qué es lo que te gusta de Ron?

Adopta una actitud pensativa.

-Supongo que en cierta medida, todo -contesta después de un rato-. Como a ti de Ginny. No tiene que haber una explicación lógica para esto. Sólo ocurre ¿verdad? Y no se sabe cómo.

-Pero debe haber algo¿no? Porque sino podría gustarte cualquier otra persona.

-De acuerdo, señor sabelotodo -dice sonriendo-. ¿Por qué a ti te gusta Ginny y no... cualquier otra?

Le devuelvo la sonrisa.

-Lo ves -dice como si fuera lo más obvio-. No hay ninguna explicación.

-No es por eso que sonrío, Hermione. Yo sé que me gusta Ginny porque le encanta el quidditch, es muy graciosa, y me transmite calma, tranquilidad, y eso me hace sentir bien, es como saber que cuando estoy a su lado no existe Voldemort, sólo ella y yo, por mucho que discutamos.

-Seguro que todos los demás con los que salió pensaban lo mismo, y no que era una miss.

-Tú eres muy guapa Hermione, eres buena persona, eres extraordinaria, no tendrás el cabello más bonito del mundo -le digo mirando su cabello enmarañado-, pero yo tampoco lo tengo y eso no es importante. Porque te vale con ser tú misma, porque así ya eres perfecta...

Hermione me mira extrañada, la miro tan fijamente que me veo reflejado en sus ojos. ¿Acabo de decirle que es perfecta? Me sonríe.

-Gracias, Harry. Pero... deja de mirarme así.

Cierro los ojos, y oigo como se ríe. Los abro.

-Has dicho que no te mire -le contesto y voy acercando mi cara a la suya, por alguna extraña fuerza que me atrae, como la gravedad atrae los objetos al suelo.

-No de esta manera, como ahora -me dice con bastante nerviosismo mientras mi nariz ya roza la suya, pero no se aparta-. Si ahora entrara Ron, se enfadaría mucho..

-No -le contesto, aunque sé que es mentira.

Entonces vuelvo a cerrar los ojos, pero no hay ninguna risa, sólo siento su respiración. Y no sé por qué inclino ligeramente mi cabeza y mi boca encuentra la suya, saboreo sus labios durante una eternidad y a poco a poco abro su boca con la mía y noto su aliento a menta, mi lengua roza sus dientes, y cuando apenas me queda oxígeno retiro mis labios, y los poso sobre su mejilla izquierda, que emanan un ligero calor, después de varios segundos me separo de ella. Abro los ojos a poco a poco, y ella hace lo mismo.

Acabo de besar a Hermione.

-¿Por qué has hecho eso? -me pregunta esperando una explicación y ligeramente contrariada.

La miro confundido, en realidad no sé por qué lo he hecho. Una sensación que no sé explicar me invade, ni buena ni mala, sólo que por alguna razón esperaba sentir algo diferente.

-¿Por qué me has besado, Harry?

Besado... La palabra resuena en mi mente, me pongo en pie y salgo corriendo de la habitación. Beso y Hermione son conceptos que no pueden estar relacionados. Es mi mejor amiga, la chica de la cual mi mejor amigo está enamorado. Ni siquiera hay un motivo, algo que me ayude a comprender por qué ha sucedido todo esto. Subo escaleras y más escaleras hasta llegar al ático donde me siento en el suelo polvoriento.

Vamos, Harry, fue un impulso, ya está, no tiene más misterio. Fue la situación, cierras los ojos, tu cara a escasos centímetros de la de una chica, su respiración acompasada, y no eres dueño de tus actos. ¿Por qué hablo conmigo mismo en tercera persona? No importa. Esa es la mejor explicación, un poco patética, sí, pero por ahora no tengo nada mejor. Además todo lo que me dijo Ron antes, me sugestiona y luego pasa lo que pasa. Mierda, Ron. ¿Y ahora como le miro a la cara? Claro que no voy a ser tan tonto de contárselo, y ella tampoco. Pero eso no quita el hecho de que le he traicionado. Aunque solo ha sido un beso, y si nadie ha sentido nada, no hay problema. ¿Cómo puedo pensar algo así? No es un simple beso, si fuera otra chica, podría decirse que sólo fue un beso, pero es Hermione. ¿Y si un día ella y Ron se casan¿Siempre tendré que vivir escondiendo esta mentira?

"Creo que estás haciendo una montaña de una grano de arena", genial la maldita voz de la consciencia llamada Hermione. Sin embargo, y como siempre, tiene razón, esto no puede tener grandes consecuencias. Quizá no mire a la cara a Hermione en unos cuantos días, pero aparte de eso, no hay ningún problema, le deberé una explicación y cuando la encuentre ya hablaré con ella.

-¡HARRY¡HARRY¡ES HORA DE IRNOS!

La voz de Tonks se oyé por toda la casa y llega hasta el ático. Me levanto del suelo, me sacudo la ropa y comienzo a bajar las escaleras a toda a prisa. Al llegar al salón, Ginny, los señores Weasley, Ron, Tonks y Hermione están delante de la chimenea.

-Cambio de planes -me dice Tonks-. No vamos a aparecernos, durante dos minutos escasos Grimauld Place estará conectada a la Red Flu.

-¿Eso no es peligroso? -le pregunto.

-No, mientras sólo lo sepamos nosotros. Vuestras cosas las haremos aparecer más tarde. En fin, Molly, eres la primera, luego irá Ginny, Arthur, Ron, Hermione, Harry y yo. No olvideís hablar alto y claro: al número doce de Grimauld Place; y ya está, allí nos esperan Remus y los demás¿de acuerdo?

-Sí -contestamos todos al unísono.

-Molly, tu turno.

Uno por uno y con gran rapidez se desaparecen en las llamas verdes.

-Vamos, Harry -dice Tonks tirando polvos flu dentro de la chimenea, y al instante se produce una gran llamarada de color verde.

Me meto dentro.

-Número doce de Grimauld Place -digo muy claro, y después de lo que me parece haber sido un paseo por la mayor montaña rusa del mundo caigo en la cocina de Grimauld Place.

-Hola, Harry -me saluda Lupin ayudándome a ponerme en pie.

De pronto un gran estruendo hace que me aparte de la chimenea por instinto; Tonks, que debe tener más práctica que yo en esto, aterriza de pie en la cocina, sonríe a Lupin con aspecto muy gracioso por el hollín que la cubre. La señora Weasley se acerca hasta mí con un cepillo para la ropa y me quita gran parte del polvo negro, y acto seguido hace lo mismo con Tonks. Miro a mi alrededor, todos han pasado por el proceso de limpieza Weasley. Me encuentro con los ojos de Hermione, quién no parece estar tan alterada, y aparto la vista rápidamente.

-Si la ama estuviera viva, esto no pasaría -veo a Kreacher entrar en la cocina-. Sucios, traidores a la sangre...

Estoy a punto de llamarle la atención cuando se para justo enfrente de Hermione, me preparo para responderle a cualquier comentario que haga, sin embargo, no dice nada, y se marcha con expresión ¿pensativa?

-Creo que tratar a los elfos con respeto está dando resultado -dice Lupin.

A lo que Hermione asiente un poco desconcertada.

DING DONG

Unos gritos llegan desde la entrada de la casa, es evidente que la madre de Sirius se ha despertado.

-¿Es que nadie se acuerda de qué pasa al mínimo ruido en el vestíbulo? -pregunta Lupin, más para sí mismo que para los demás, mientras sale de la cocina seguido por Tonks.

-¿Quién ha de venir? -pregunto.

-Pues mucha gente -contesta el señor Weasley-. Hoy tenemos reunión, tenemos que decidir qué vamos a hacer.

-¿A qué se refiere?

-Sin Dumbledore, hemos de escoger un nuevo líder y un nuevo guardián, sino esto será un caos total. Lo malo es que Dumbledore sabía que tramaba el que no debe ser nombrado gracias a-

-A Snape -acabo su frase-, pero por su culpa ya ni siquera tenemos a Dumbledore, de qué ha servido que fuese un espía para nosotros cuando en realidad siempre ha sido un doble espía para Voldemort.

-Dumbledore siempre confío en él -suelta Hermione-. No sabemos por qué, ni cómo, pero Dumbledore estaba tan seguro de que Snape era de fiar que nunca vio más allá, lo enredó, nos enredó como niños.

-La cuestión es -dice el señor Weasley sin hacerle caso a Hermione- que debemos organizarnos.

-Mientras llega todo el mundo -interrumpe la señora Weasley- me ayudareis a hacer las camas. Venga, vamos.

La señora Weasley sale de la cocina seguida por Ginny, Ron y Hermione.

-Tienes que estar presente luego, Harry.

Asiento, y camino hacia la puerta, pero me giro recordando a Ron y a Hermione.

-¿Pueden venir Ron y Hermione?

-No lo sé, aunque supongo que sí.

Vuelvo a girarme para salir, pero choco contra alguien.

-¡Hola, Harry!

-¿Neville¿Qué haces aquí?

-Yo le invité -dice Lupin detrás de él-, y también a esta chica.

-Hola, Harry.

-¿Luna?

-Sí, soy yo -me contesta-. ¿Es que he cambiado mucho?

-No, no -le aseguro-. Sólo que me sorprende verte aquí. No sé por que motivo...

-Quiero entrar en la Orden, Harry -explica Neville-, sé que nunca he sido un gran mago, pero sé que- quiero ayudar... Esto no es el ED, lo sé, pero prácticamente nuestras incursiones con el ED han sido en las situaciones de mayor peligro para la Orden. Sé que de algún modo puedo ser útil.

Le mando una mirada de consternación a Lupin.

-A mí no me dejan -dice Luna-, por eso de que aún soy menor, pero Lupin y Tonks me escribieron diciendo que les gustaría que viniera porque de alguna forma os ayudé hace unas semanas, de paso que veo a Ginny... Por cierto -intenta decir sonando casual-¿dónde está Ronald? -pero no lo consigue.

-Está arriba, ayudando a hacer las camas -le contesto-. ¿Vais a quedaros esta noche?

-Yo no -contesta Neville-, todo es tan inseguro y mi abuela está sola en casa.

-Yo sí -dice Luna-, aunque me ha costado mucho convencer a mi padre. Ya sabes, soy su hija querida.

-Si queréis podeis ir ayudar a los otros -sugiere Lupin-. Nymphadora y yo iremos a buscar vuestros equipajes.

-¿Con quién irás? -interrumpe una voz desde el pasillo.

Luna y Neville se apartan dejándome ver a Tonks.

-Iré con Tonks -se corrige Lupin y suspira algo que suena a mujeres.

-¿Vamos? -pregunto a Neville y a Luna, abriéndome paso entre ellos.

Asienten.

Cuando llegamos a arriba, encuentro a la señora Weasley, a Ginny y a Hermione en la primera habitación, preparando tres camas.

-¡Hola! -saludan a la vez Neville y Luna.

-¡Hola, chicos! -exclama la señora Weasley, y se acerca a nosotros para saludarlos con sendos besos en las mejillas-. ¿Cómo está tu abuela, Neville? Espero que bien. ¿Y tú Luna?

-Bien, echaba de menos ver a gente de Hogwarts -contesta.

-Dormirás en esta habitación, con Ginny y con Hermione -explica la señora Weasley.

-Vamos a ver a Ron -digo.

-Sí, vamos.

Antes de salir de la habitación con Luna y Neville, oigo a Hermione murmurar algo, que no llego a entender. Al llegar a la puerta de la entrada del dormitorio donde supuestamente está Ron haciendo su cama, lo encontramos estirado en ella y con las sábanas a su lado, perfectamente dobladas.

-¿Es que no sabes hacer una cama? -pregunta Luna, lo que hace que Ron se incorpore de golpe.

-Sólo estaba descansando -se excusa.

-¿Cómo estás Ron? -pregunta Neville a modo de saludo

-Bien. ¿Y tú?

-Bien, también.

-Y si todos estáis bien -les interrumpo-, os dejaré aquí a salvo. Tengo que hablar con Lupin.

Los tres asienten.

-Tenemos que hablar -digo al entrar en la cocina.

-Claro -me contesta-, cuando quieras.

Y de una manera automática Tonks se levanta de la silla y se marcha cerrando la puerta al salir.

-No dejaréis que Neville entre en la Orden¿verdad? No necesitamos que nadie más entre. ¡¿Qué le dirás a su abuela si le sucede algo?! -grito consciente de que nadie me oirá porque la puerta tiene un hechizo de impasibilidad-. Bellatrix Lestrange le quiere matar para terminar con toda la familia Longbottom...

-Yo no he pedido que se una -dice serenamente-. Él es mayor de edad y puede decidirlo por sí sólo.

-¿Cómo han podido entrar? No hay guardián este lugar sólo deberían poder verlo aquellos-

-Te sorprenderá saber que Dumbledore dejó cinco notas sobre este lugar, supongo que lo hizo en caso de emergencia. No lo sé, sólo sé que ahora necesitamos más apoyo que nunca, que tenemos que organizarnos, que regresan los tiempos oscuros.

-No creo que necesitemos más apoyo. Somos suficientes, y no necesitamos guardián por que nadie más va entrar en la Orden -replico- no más muertes, no más riesgos -digo casi en un susurro.

-Sé cómo te sientes.

-¡No tienes ni idea! -le grito- Dumbledore murió delante de mí, y Sirius también, y tanta otra gente. No quiero que nadie sufra más.

-La gente puede morir igual, siendo o no miembro de la Orden. No puedes lamentarte toda la vida. Ni Dumbledore ni Sirius volverán, Harry. Y estoy en lo cierto en que ellos estarían contentos de que hubiera más gente en nuestro bando.

-¿Quién quieres que sea el guardián? -le pregunto secamente.

-La mayoría habíamos pensado en ti, al fin y al cabo, es tu casa.

-Me voy a Hogwarts -le suelto.

-Pero aún faltan semanas, y siempre podemos ir a verte, y estarás a salvo.

-No estoy a salvo ni en Hogwarts, Lupin. Y sólo estaré unos días, me voy mañana.

-¿Que tú qué? -pregunta Lupin escandalizado- ¿Cuándo pensabas decirlo¿O no pensabas hacerlo?

-Iba a decírselo a McGonagall, el colegio estará cerrado y necesitamos... ¿Va venir?

-Un momento -Lupin hace una señal indicándome que deje de hablar-¿has dicho ne-ce-si-ta-mos?

-Sí. Hermione, Ron y yo. Y no quiero hablar sobre el tema. Tengo que hacerlo, Lupin, quiera o no. Para que todo esto se acabe -digo dando por concluida la discusión-. Mira, creo que serías un buen guardián, y creo que si nadie dice lo contrario, creo que deberías asumir el mando de la Orden. Y ahora¿vendrá McGonagall o no?

-Creíamos que lo harías tú.

Durante un segundo no entiendo lo que quiere decir, y cuando lo comprendo comienzo a negar rotundamente.

-Creo que sabes más que nosotros -continúa-, me refiero a que tú sabes como podemos derrotarle. Nadie sabe que paso dar, por ahora, pensamos en Moody, pero, ya sabes, está demasiado obsesionado, y no nos gustan mucho sus métodos, es buen auror, per-

-¡Sólo tengo diecisite años! -exclamo.

-Y te has enfrentado a Voldemort, más que nadie.

-No puedo, no puedo porque no voy a estar aquí para hacer algo. Y no me preguntes que voy a estar haciendo, porque tampoco puedo contártelo.

-De acuerdo -asiente Lupin-, de acuerdo -vuelve a repetir-. Hablaremos más tarde en la reunión con los demás, quiero que estés presente. Y ahora -dice acercándose a la puerta-, tengo que ir a ver a Moody.

-Espera¿pueden estar Ron y Hermione?

-Sí -me contesta, pero al coger al tocar el pomo de la puerta se gira como si se acabara de acordarse de algo- ¿Qué pasa con Ginny?

-Te refieres al por qué he vuelto con ella.

-¿Has vuelto? -pregunta como si no se lo acabara de creer-. Yo me refería a si querías que ella estuviera presente.

-No, no quiero que esté, no quiero que sepa qué voy a hacer ni donde voy a estar, no quiero que me siga y haga alguna estupidez. No quiero darme la vuelta y ver que alguien la ha capturado o que alguien-

-Y no te importa llevarte a dos de tus amigos.

-Hermione dijo que adónde quiera que-

-Ginny también lo ha dicho -me corta Lupin-. ¿Cuál es la maldita diferencia entre las dos?

-Ginny es mi novia.

-Esperaba no oir esa estúpida contestación. Porque ya la sé. ¿Te pregunto por qué Ginny no puede ir¿Por qué tienes que protegerla si ella no quiere eso?

-Pensaba que al estar con Tonks, sabías que era el amor -le suelto mordazmente.

-¡Amor! -exclama Lupin consternado y molesto- ¿Que és? -me pregunta.

-Amor es... es querer mucho a alguien.

-Gran explicación -dice sarcásticamente-, pero amor, amar no es querer, Harry. Lo implica sí, no puedes amar a una persona sin quererla. Pero es totalmente diferente. Piensa en ello.

Y sin más, abre la puerta y sale a toda prisa, dejándome con la palabra en la boca, porque quería llevar esta conversación a más, porque en realidad no he podido hablar nunca con nadie sobre todo esto, sobre los sentimientos, no de la manera que a mí me gustaría, alguien realmente adulto que sepa más sobre la vida y- Oigo la puerta de entrada al ser cerrada con fuerza, y a la señora Black gritando barbaridades acerca de los licántropos. Me siento en una silla, apoyo mi cabeza en la mesa y cierro los ojos. No sé a qué ha venido todo eso del amor.

-¡Harry¡Harry! -alguien me sacude el hombro- ¡Despierta!

-¿Qué? -parpadeo intensamente para acostumbrar mis ojos.

-La reunión va a empezar -me dice Ron que está a mi derecha.

-Buenas noches -oigo decir a Tonks.

Levanto la cabeza y veo a mucha gente sentada alrededor de la mesa.

-Ahora que Harry ha vuelto con nosotros -comenta Lupin-, empezaremos la reunión. El primer punto es la elección del nuevo guardián. No conteis con Harry porque no quiere serlo-

-No es que no quiera -interrumpo-. No puedo ni tampoco puedo ser el líder de la Orden, Ron y Hermione y yo nos marchamos mañana y -busco a la McGonagall con la mirada- necesito que comunique que mañana llegaremos a Hogwarts a primera hora.

-Argus y Rubeus están allí, ellos... les avisaré. No te preocupes.

-Moody y yo hemos dicutido acerca de quien puede ser el nuevo guardián, y hemos llegado a la conclusión de que tú, Minerva, serías capaz de llevarlo muy bien. Si alguien no está de acuerdo que lo diga.

Todos parecen estar de acuerdo con la elección. No sé qué hago aquí en realidad, no les sirvo de nada, y yo sólo quiero dormir porque mañana será un día agotador. Quiero pasar el mayor tiempo con Ginny... Sin más me levanto de la mesa.

-Buenas noches -digo y todos me miran sorprendidos, sin embargo no dicen nada.

¿Que qué es el amor? Voy a descubrirlo esta noche.

-Luna¿podrías dejarnos solos? -pregunto al llegar a la habitación.

Se levanta de la cama, y parece agradecida de poder irse de allí, como si la compañía de Ginny no la alegrase para nada. Lo que es extraño, porque siempre se han llevado bien. Cierro la puerta en cuanto Luna sale al pasillo. Me acerco a la cama de Ginny y me siento a su lado.

-Si que ha durado poco la reunión¿no?

-Bueno, me he marchado, quería estar contigo.

Señalo la puerta y murmuro Fermaportus. Ginny intenta parecer sorprendida, pero no lo logra. Y con gran velocidad se abalanza sobre mí haciendome caer en la cama y me besa.

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-¿Cómo pensamos llegar a Hogwarts? -pregunta Ron cuando ya nos hemos alejado dos manzanas del número 12 de Grimauld Place.

-Apareceremos fuera de la Escuela- le contesto-. Prácticamente lo dominas, pero si quieres ir conmigo o con Hermione...

-Yo puedo solo -contesta Ron.

-De acuerdo a la de tres. Uno, dos y... tres.

En un instante aparecemos delante de la verja de la escuela. Hagrid que está sentado justo delante, se levanta a abrirnos.

-¡Harry! -grita eufórico y me da un abrazo que me deja sin huesos.

-Ron, Hermione ¿cómo estáis?

-Bien ¿y tú, Hagrid?

-Estoy construyendo una cabaña nueva, creo que será mejor que la anterior. Por cierto -dice mientras se saca una sobre del bolsillo-, McGonagall dejo esto para ti.

Abro el sobre y simplemente encuentro una noto donde hay dos palabras garabateadas: Hogwarts y Godric. Supongo que serán las contraseñas. Entramos en el castillo y les indico a Ron y a Hermione que vayan a la Sala Común, mientras yo voy a buscar el pensadero al despacho de McGonagall. Espero que no lo hayan retirado.

-Godric -digo a la señora Gorda, mientras sostengo la pesada vasija que contiene los recuerdos de Dumbledore.

El retrato me deja pasar, sin decirme nada. Dejo la vasija en una de las mesas de la sala común y subo las escaleras hasta la habitación para avisar a Ron. Abro la puerta, está no hace ningún tipo de ruido, y hubiera preferido que lo hiciese porque me quedo paralizado al ver a Ron y a Hermione besarse, justo en frente de mí, a apenas dos metros de la puerta. Me da la sensación que todo va muy despacio, no dejan de besarse y por alguna extraña razón que no logro adivinar me siento mal. Aunque no debería ser así, debería alegrarme por ellos, debería sonreír como hizo Hermione cuando yo besé a Ginny delante de todo el mundo, pero en vez de eso cierro la puerta y me alejo de allí.

Comienzo a deambular por el castillo, y al final, al darme cuenta de que he acabado en uno de los jardines, me siento en uno de los bancos de piedra. Creo que nunca tomé en serio que pudieran llegar a salir juntos, siempre lo supuse, pero nunca pensé en ello de una manera seria. Me parecía tan poco probable que fueran capaces de ponerse de acuerdo en algo como para que comenzacen a salir. Por mucho que alguna vez me lo haya planteado, me parecía tan... tan... de otro mundo. Sin embargo, estaba equivocado. Yo... estoy contento... No aguantaré que estén todo el día como Bill y Fleur, quiero decir que... no quiero que me dejen de lado. La imagen de ambos besándose me vuelve a la mente, muevo la cabeza intentando que desaparezca, como si recordarlo me hiriese en lo más profundo. Supongo que si Ginny estuviese aquí no me sentiría así. Quizá sea envidia porque ahora ellos pueden estar juntos, mientras yo he de añorar a Ginny.

-Ginny -susurro-. ¡Qué cínica! -exclamo recordando que me enfadé con ella.

Me estiro sobre el banco, y observo el cielo nublado. Todo vuelve a mi cabeza.

Cuando yo apenas me había quitado la camiseta, Ginny comenzó a hacerme cuatro mil cosas sobre el cuello, el tórax... Iba tan rápida que me asustó. O quizá no fue que me asustara, quizá fue el hecho de que me dolió darme cuenta de que yo no iba a ser el primero. No me enfadé con ella por eso, no hubiera tenido sentido. Salió con otros chicos, yo pasaba de ella... podía hacer lo que le diera la gana. Simplemente por esas extrañas razones, corazonadas o cómo se llamen, la paré. Y ella pareció decepcionada, pero no se rindió, se deshizo la coleta que llevaba y se desabrochó la camisa. Durante unos momentos aluciné con lo que había delante de mí. Verdaderamente Ginny era una chica muy lanzada, nada comparada con aquella que se escondía de mí. Pero seguía sientiendo que aquello era importante para mí, pero que para ella sólo significaba un número más en sulista. Sí, lo sé, es tener un mal concepto de tu novia, pero ese pensamiento no se me iba de la cabeza. Extraño, sí. Aunque la gota que colmó el vaso fue cuando ella se echó a reír y entre carcajadas dijo:

-Es tu primera vez -y tragando saliva e intentando calmarse añadió-. Creía que... entre tú y Cho había habido algo más que simples besos -lo soltó como si estuviera hablando con Ron, de la misma manera que le dijo que era un niñato sin ningún tipo de experiencia.

Y realmente me dolió porque sabía que iba a venir después.

Hermione.

-Al menos, Ron y tú vais empatados¿no crees? No tiene nada que envidiarte. Aunque si esto es una competición entre vosotros tres. Me refiero -aclaró- contando a Hermione, ella os saca gran ventaja.

-¡¿Qué?! -pregunté, exclamé o simplemente grité. Era como cuando Ron se había enterado de que Hermione se había besuqueado con Krum, reaccioné de la misma manera.

-Hermione tenía casi dieciseis cuando fue a Bulgaria -contestó Ginny como si ese fuera motivo suficiente.

Me pregunté qué tipo de persona era Ginny, que iba confesando las intimidades de sus amigas... Y simplemente la miré con mala cara y me puse la camiseta otra vez. Seguramente esperaba que yo me motivara más, que yo sería como Ron, que yo querría estar a la altura de Hermione, pero en realidad todo eso sólo me provocó una extraña sensación de vacío y que quizá Ginny no iba a poder rellenar. Quité el hechizo de la puerta y salí de allí. Luna estaba estirada en la cama de Ron, mirando el cuadro en blanco de la pared.

-Ginny me ha dicho que pierdo el tiempo si espero que Ronald se fije en mí -dijo Luna con un tono de seriedad que no le había oído nunca, sin importarle que estaba desvelando sus sentimientos-. Ginny se ha vuelto una persona muy cruel -añadió en el momento en que se levantaba de la cama- y -dijo cuando llegó a mi lado en la puerta- Hermione también.

Sólo me quedé estático en la puerta, teniendo la sensación de no haber oído todo lo que me habían dicho en los últimos cinco minutos.

La imagen de Hermione besando a Ron vuelve a mi cabeza como un flash. Y me doy cuenta de que acabo de perderlo todo.


Creo que el género de aventura y misterio no va conmigo u.u soy más de las historias sentimentales, pero la parte de Harry abarca todo eso, y estoy haciendo un gran esfuerzo. Estaba deseando acabar con este cap porque quiero comenzar con el de Hermione, que ahora por ahora tengo más claro cómo le van a ir las cosas a ella. Y al menos ella reconoce que quiere a Harry... Además no voy a tener que escribir desagradables momentos R/Hr (oh... esto no lo advertí al principio del cap).

Aquí comento yo misma el cap. Pasa poco y pasa mucho a la vez. Esa es la sensación que me da a mí. Hay que dar importancia a la manera que Harry percibe todo. Realmente, me da mucha pena Luna... quise que estuviera ahí, porque lo poco que dice es importante. Y porque soy R/L o Redmoon (como se suele llamar a este ship). Tengo mis serias dudas de que este fic pueda ser un R/L sobre todo porque en ciertos momentos el Ron de este fic me provoca sentimientos de animadversión...

Por otro lado el Tonks/Lupin me encanta, sobre todo más desde que escribí aquel one-shot de ellos dos. Lupin se altera demasiado con Harry, creo, pero se justifica (para más referencia capítulo 1).

Y bueno, por último el recuerdo de Harry (LL), nunca en la vida dejaré que haga eso con Ginny (por si alguien lo dudaba). Ginny no merece a Harry.

Y hablando de si Ginny se merece a Harry, que por supuesto no. Aún no he decidido si se merece a alguien.

En fin, muchas gracias por leerme. Y muchas gracias por vuestros reviews: egocentric-theorem, dragonfly81, RAkAoMi, tefy, jim, Sofi Potter, candy granger, chocolatito19, juan pablo, Rochelle Granger, Mia Arabella Malfoy, AndyPotterGranger, Daniela, Clara, lanyera, Tati, Lucy Westenra, yovanna watson, Vangie McDermott, io!!!!! desesperada, gabriela, Lolipop91 y kapu16.

Hasta la próxima, Nami.

PD: Podría haber algún error ortográfico que se me haya pasado, sorry.