MAS ALLA

(Un epilogo alternativo para SEX IN TOKIO-3)

Un fanfic escrito por Fantastic-Man.

Basado en el fanfic "SEX IN TOKIO- 3", escrito por Jiraiya-Sama, quien autorizo su publicación y gustosamente accedió a revisar.

Advertencias Preliminares:

1.- Neon Genesis Evangelion y todos sus personajes y caracteres no son propiedad de ninguno de estos autores. Son propiedad de Gainax. La publicación de este fanfic no constituye en modo alguno reclamo de propiedad o de cualquier otro derecho sobre dicha serie. Es solo un trabajo de fans para otros fans, por lo que este fanfic no persigue ánimo de lucro.

2.- Este fanfic contiene escenas que pueden ser consideradas como lime o como lemon, dependiendo de las circunstancias y opiniones personales, por ende no es recomendable para menores de edad o personas demasiado susceptibles o escrupulosas. Si a pesar de estas advertencias lees este fanfic, conste que fuiste avisado y que lo lees bajo tu propio riesgo. No vengan después a reclamar.

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Shinji estaba sentado en la banca de un parque frente al edificio donde vivía con Misato y Asuka. Aún no estaba muy convencido de entrar, por el peligro que podía encontrar adentro. Entiéndase, una pelirroja furiosa. Además Misato se había ido directo a NERV después de su tarde de sexo, e iba a estar allí toda la noche. Eso quería decir que estaría solo con la fiera, lo cual no le agradaba para nada, ya que era algo muy peligroso para su salud. Tampoco podía ir a pasar la noche donde Touji o Kensuke, ya que lo taparían en preguntas sobre entrepiernas femeninas y cosas por el estilo. Quizás podría ir a NERV, aunque no estaba muy convencido de ir para allá. ¿Dónde ir a pasar la noche entonces?.

Una solución apareció en su mente, pero no estaba seguro de que fuera lo correcto. Ella podría mal interpretar sus intenciones, y… un momento. ¿A quien quería engañar?. Luego de lo que conversaron a la salida de la escuela, estaba mas que claro que si iba al departamento de Rei, seguramente terminarían teniendo sexo. No es que le molestara la idea, pero él ya tenía a Misato, y no podía fallarle. Pero... a Rei también la quería. No como quería a Misato, pero él también la quería... y mucho. De hecho, alguna vez llego a pensar en animarse a pedirle que fueran buenos amigos. Y, quizás, haber terminado como algo más que unos buenos amigos. Pero él nunca se había atrevido a ello debido al carácter aparentemente frío y lejano de aquella chica. Aunque últimamente ciertos acontecimientos lo llevaron a darse cuenta que ella no era tan fría como aparentaba y quizás tan solo era cosa de animarse un poco, acercarse a ella y...

Las dudas comenzaron a carcomer a Shinji una vez más. Tenía que tomar una decisión, ya que no podía quedarse allí parado toda la noche.

-- ¿Qué haría Kaji en mi lugar? --. Se preguntó Shinji.

Minutos después, Shinji decidió dejar de lado sus divagaciones y emprender sus rumbos hacia unas edificaciones en bloques no muy lejanas de allí. Quizás podría conocer mejor a aquella chica que fue una de las razones para aceptar pilotear, quizás podría terminar siendo amigo de aquella silenciosa muchacha, y podría conseguir un albergue para pasar la noche y, quizás, si todo salía bien…

Shinji se detuvo unos segundos al recordar aquel pícaro comentario, acompañado de aquella pícara sonrisa… "... y si te portas bien, te dejaré besar mi otros labios"

-- No me caería mal besar esos labios otra vez --. dijo Shinji para sí, recordando la suavidad de los "otros" labios de Rei, mientras pensaba que talvez podría enseñarle a Rei, alguna nueva razón para sonreír.

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Después de caminar por cerca de media hora, llego a su destino, un departamento en el cuarto piso de una edificación habitacional en bloque venida a menos. Golpeó suavemente la puerta, luego de haber estado un par de minutos allí de pie, aun dudando si lo que estaba haciendo estaba bien o no, pero al final se armo de valor, además, si había caminado tanto, no podía arrepentirse cuando solo quedaba un último paso.

Luego de un largo rato y ante la demora, golpeo una segunda vez la puerta y lo hizo mas fuerte, pero tampoco escuchó ninguna respuesta desde su interior, y así lo intento una tercera y una cuarta vez. Pero de su interior no obtuvo ninguna respuesta.

Luego de esperar un largo rato, se dio por vencido y decidió dejar de estar allí esperando. Bajo lentamente las escaleras hasta llegar a la salida del edificio y de ahí avanzar hacia la vereda de la calle principal, para dirigirse de vuelta hacia su hogar, aunque seguía pensando que ello era una mala idea, pero tendría que resignarse a ello, y aguantar los berrinches de una enfurecida pelirroja durante toda una noche. No le quedaba otra opción...

Sin embargo, no muy lejos de la salida del conjunto de edificaciones, se detuvo al ver viniendo hacia él, a cierta chica de inconfundible cabellera lavanda vestida en su uniforme escolar, la cual se detuvo y al sentirse observada, levanto su mirada para mirarle.

-- ¿Shinji?—. Pregunto aquella chica peliazul, mirándole levemente sorprendida, ya que no esperaba verle. "Al menos, no tan prontamente".

-- Hola --. Respondió Shinji, de forma algo tímida.

-- ¿Qué haces por aquí?--. Preguntó ella en tono levemente curioso.

-- Este yo… yo vine aquí porque yo, quería… quería hablar contigo –- dijo Shinji, razonando que no sería correcto pedirle albergue por una noche, de buenas a primeras, antes de ver si podía conseguir ese prometido beso.

-- ¿Hablar conmigo?.

-- Si, a… así es.

Aunque su rostro no lo demostró, en secreto ella se alegro. En realidad, a ella le bastó con solo mirarle para saber que lo que en verdad quería el tercer elegido no era tener una simple conversación, sino que quería "algo mas". Quizás eso no estaba bien de parte de Shinji, y podría prestarse para llamarlo con toda propiedad, "Pervertido". Solo que ella también había tenido últimamente ganas de "hacerlo"; y, sobretodo, de hacerlo con "él". Pero ella igual sentía curiosidad por toda la situación. Así fue como ella decidió "seguirle el juego".

-- Ya está oscureciendo y pronto hará frío… ¿Quieres venir a mi casa?--. Preguntó ella en un tono que inconscientemente delataba cierta intención.

-- Ehhh… bueno--. Respondió Shinji. Por su parte, Rei no respondió y avanzo hacia su departamento, con Shinji tras de si, mientras ella esbozaba una ligera sonrisa.

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La puerta se abrió y la pareja ingresó a ese pequeño departamento. Ambos dejaron sus cosas sobre una pequeña mesa que había en el centro de ese cuarto, que oficiaba a la vez de salón de estar, comedor y dormitorio. Ya no se veía tan desordenado como en la última vez, de hecho parecía que habían limpiado y ordenado hacía poco. De pronto un objeto llamó la atención de Shinji. Sobre un mueble había una caja abierta con una tira metalizada sobresaliendo levemente de ella. Se acerco con curiosidad hacia dicho objeto, pero antes de reparar mas en el contenido de dicha caja, una suave voz femenina le trajo de vuelta.

-- ¿De que querías hablarme?.

Shinji tragó sonoramente un poco de saliva, mientras intentaba darle rápidamente un orden a sus pensamientos. Es verdad que había venido con Rei, para solicitarle albergue por una noche, pero antes habían otras cosas en el aire por tratar, y pensó que este seria un buen momento para aclararlas. El problema era su extrema dificultad para explicarse, así que dejó de pensarlo tanto y simplemente habló.

-- Veras… bueno, últimamente han ocurrido… en realidad, han pasado entre nosotros cosas, veras… algo extrañas e inusuales que podrían, quizás, llevarte a pensar cosas que en realidad no son tales y… y quizás ello podría llevarte a pensar que yo…

-- ¿Qué es lo que yo podría pensar de ti?--. Pregunto Ayanami, ante el mutismo abrupto de su compañero.

-- Ehhh… no lo sé…

-- ¿No lo sabes?--. Preguntó ella con un leve dejo de extrañeza.

"Dios, pero que estúpido sonó eso". Se recriminó Shinji para sus adentros, mientras intentaba darle una respuesta a esa chica. -- No, no, no… lo que pasa es que… veras, no quiero que pienses mal de mí. No quiero que pienses que yo soy un…--. "Diablos¿cómo puedo decírselo?". Se preguntó para sus adentros el tercer elegido.

-- ¿Un pervertido?--. Interrumpió Rei, intentando completar la frase.

Por lapso de algunos momentos el chico se sorprendió ante lo rápido que ella captó la situación. Prontamente, sin embargo, reaccionó asintiendo levemente con la cabeza mientras tímidamente respondía con un -- Así es--.

-- Ya veo… ¿Eso es todo lo que tienes que decirme?--. Preguntó ella con curiosidad.

-- Si… creo que eso es todo--. Dijo él, al no saber que decir, quedando súbitamente en blanco, por la mirada escarlata de la primera elegida.

-- ¿Eso es lo que crees?... ¿Quieres saber lo que creo?--. Pregunto Rei de forma levemente inquietante mientras se acercaba hacia él.

"¡Demonios!. Esto no está resultando como imaginé". Pensó inquietamente Shinji, mientras tragaba saliva, retrocediendo instintivamente, a la vez se preparaba mentalmente para todos los posibles escenarios, mas concretamente, para el peor de los escenarios. Incluso visualizó rápidamente el cómo escapar de ese departamento con vida y relativamente indemne, en el hipotético caso de que a Rei le bajara algún desquiciado ataque de furia. Para su sorpresa, sin embargo, vislumbro el espectáculo mas extraño que pudiera haberse imaginado de esa chica.

El vio a Ayanami sonreír. No es que eso fuera malo, de hecho parecía ser esa una buena señal, además que le encantaba verla sonreír. Pero esta vez no solo vio esbozar una sonrisa en sus facciones. Estas fueron mas abiertas y por primera vez pudo ver sus dientes. Era una amplia sonrisa la que ella le estaba obsequiando.

Pero no solo la vio sonreír esplendorosamente como nunca antes la había visto. Ahora que se fijaba bien, y a juzgar por algunos leves ruidos alegres que hacia, parecía que ella… ¿Se estaba riendo?. No era una gran risa, de hecho era discreta y levemente audible, pero eso bastó para desarmar por completo a Shinji. El verla sonreír ya era algo poderoso; pero verla reír alegremente, eso ya era suficiente para quemarle el cerebro por completo.

-- Creo que estas viviendo demasiado con Asuka y estas creyendo demasiado lo que ella te dice--. respondió la chica peliazul mientras se acercaba a él, con ese mismo rostro sonriente.

-- ¿Ah?--. Fue la débil, inaudible y única respuesta que pudo elaborar el cerebro del chico ante el inesperado… ¿Chiste?. de Rei.

Siempre sonriente, ella le respondió a ese chico confundido. –No creo que seas un pervertido. Solo tienes la mala suerte de estar en los momentos y circunstancias equivocadas, y cuando estas muy nervioso sueles escapar, corriendo con los ojos cerrados. Pero… no todo es tan malo como parece--.

Shinji se asombro con este comentario, y más al ver como ella daba un par de pasos mientras decía estas frases, que la acercaba peligrosamente hasta llegar a estar casi pegada a él. De pronto se sintió tocado por unos delicados dedos que acariciaron su rostro, relajándolo y encaminando su cara hacía aquellos ojos escarlatas que lo estaban extraviando, todo ello mientras ella le decía con un tono que cada vez parecía hacerse mas y mas sensual. -- De hecho, probablemente de no ser por alguno de estos accidentes, quizás… no estaríamos como estamos ahora--.

Shinji intento balbucear alguna respuesta, pero sus labios fueron acallados por otros labios que le estaban besando tierna y suavemente, mientras sentía como los brazos de Rei se estrechaban en un profundo abrazo. Por su parte, Shinji abrió fuertemente sus ojos por esta sorpresiva reacción de la primera elegida, pero no paso mucho rato antes de que él le correspondiera el abrazo. Al sentir esto, Rei comenzó a ceder a sus impulsos y transformó aquel inocente beso en algo mas apasionado y profundo, lo que también fue correspondido por el chico y con mayor intensidad, gracias a todo lo aprendido en los últimos días, mientras recorría con sus manos la agraciada figura de aquella chica, imaginándose el acariciar esa piel sin esas ropas que estorbaban.

El tercer elegido fue sacado de sus ensoñaciones, cuando el apasionado beso se rompió y ella separó su tronco del cuerpo de él. El joven Ikari abrió sus ojos para ver que en frente de si, tenia a una sonrojada Rei Ayanami con un dejo de sorpresa en sus ojos al ver como él le había bajado la parte superior de su uniforme escolar, quedando en pura camisa mientras le estaba acariciando los pechos, y como si fuera poco, vio como ella bajaba la mirada para ver como su falda era arremangada otra vez, por obra del ya conocido "Camarada de Armas" de Shinji.

Normalmente y ante esta situación, Shinji podría pensar que ya era hombre muerto, pero en su lugar, Rei llevó sus manos hacia el pecho del tercer elegido y rápidamente busco los botones de su camisa para desabrocharlos a pasmosa velocidad, a fin de buscar el cuerpo desnudo de Shinji y abrazarlo. Él no podía dar crédito a esta situación, aun no podía convencerse de que la misma chica que tenia fama de ser fría, nihilista e indiferente, estuviera frente suyo con una sonrisa en sus labios y una mirada cargada de deseo pidiéndole que se entregara, así como ella lo estaba haciendo. Fue en ese instante cuando todas las dudas que pudieron haber existido desaparecieron por completo.

En menos tiempo que demora un suspiro, las ropas de ambos fueron cayeron desordenadamente por la pequeña habitación. Se tendieron sobre la cama, y un ya experimentado Shinji, liberó con facilidad a la chica de su corpiño, para que sus manos pudieran sentir y recorrer aquellos suaves y albos pechos que estaban frente a él. Los acarició con suavidad, arrancando un gemido de la chica, para luego comenzar a masajearlos, centrándose luego en los pezones, los cuales estimulo, primero masajeándolos suavemente con sus dedos, luego estimularlos aún mas, masajeándolos con su lengua, logrando que se pusieran firmes y erectos, para finalmente chuparlos y morderlos muy suavemente. Pudo sentir como ella se estremecía por completo al sentirse inundada por un sin numero de placenteras sensaciones que desconocía hasta ese momento. Para sus adentros, Shinji tomo esto como una buena señal, lo estaba haciendo bien.

Luego de juguetear un buen rato con sus pechos, comenzó a descender lentamente por su cuerpo, besando cada rincón que encontraba en su camino, hasta llegar a una zona cubierta por cierta tela de prenda intima. Por un momento él se detuvo, alzando su mirada para toparse con el rostro expectante y ansioso de aquella joven que esperaba ese momento.

Él sonrió y procedió a despojarla de aquella, ahora, molesta prenda, para ver una vez mas aquella delicada y suave entrepierna que también le enloquecía. La tomo de las piernas y la abrió a fin de ver en plenitud esos "otros" labios, rodeados de un tenue bosquecillo de vellos azulosos y, al igual como hiciera la otra vez, beso aquellos labios que ardorosamente le estaban llamando. Ese solo beso, fue capaz de arrancarle unos gemidos a Rei y de paso, aumentó la excitación del joven, quien ya pensaba en lo que venía, y se preparaba para dárselo mientras los suaves besos pasaron a ser mas intensos, lo cual fue agradecido con la excitación creciente de ella, que a su vez estimulaba al chico para que se dejara de rodeos y se decidiera a probar con su lengua el dulce sabor de su intimidad, lamiendo sus pliegues y estimulándola, jugando a adentrarse cada vez mas con su lengua provocando el aumento en el éxtasis de ella. Tan apasionado estaba en esos menesteres, que por poco se quedo sin aire y se despego un poco, pero no por mucho, ya que una mano sujeto su cabeza y lo impulso a volver en medio de esas piernas. Él pudo ver el deseo cargado en aquellos ojos rojos, y no le iba a fallar.

Volvió a lamerla y a adentrar su lengua cada vez mas dentro de ella. Su intimidad se relajaba y humedecía, estimulándole a que él la explorara mas profundamente, mientras escuchaba los cada vez mas acelerados jadeos de ella, que le pedían mas y mas, y él le dio mas rápido y mas profundo, ayudado por las manos de la chica que guiaban su cabeza moviéndola en la dirección que le daba mas placer, como si ella quisiera guiarlo al placer, y él no se resistió, mientras era recompensado con el sabor de la humedad de Rei.

Para la chica de ojos escarlata, todo lo que estaba viviendo y sintiendo, era nuevo y desconocido, pero profundamente placentero, más de lo que nunca hubiera imaginado. Tan placentero, que necesitaba mas, quería más. En una sensación increíble, que iba en aumento y la hacía sentir como si algo en su interior estuviera apunto de estallar. Repentinamente, todos sus sentidos fueron remecidos por aquella maravillosa, y hasta ahora desconocida sensación, que la llevo a desencadenarse y a liberar todas sus ataduras, mientras gemía sin poder contenerse, a la vez que instintivamente juntaba las piernas, atrapando la cabeza de su amante.

Después del apoteósico éxtasis vivido, y de poder recuperar el aliento, ella acarició los cabellos de aquel que la había probado y que ahora estaba libando lo que él consideraba uno de los manjares más dulces que podía degustar.

Luego de recomponerse de aquellos placeres que la hicieron vibrar, ella se incorporó y buscó una caja, la misma caja que él chico había estado observando con detención unos instantes atrás. De su interior extrae un cuadrado de color plateado, el cual Shinji identifico rápidamente. Acaso Rei iba a…

Ella vio al miembro de Shinji. Era grande, pero por lo que recordaba aun no estaba en su plenitud, necesitaba crecer un poco mas y entonces se le ocurrió una idea. Descendió hasta que su cabeza estuvo frente a su miembro y pretendió besárselo. Ante esta acción el "amigo" de Shinji volvió a reaccionar recobrando el vigor perdido, entrando de lleno en aquella húmeda y cálida boca. Sorprendida, ella reclino su cabeza y suavemente retiro su boca de aquel erecto simiente de carne. Shinji pareció un poco decepcionado. Parecía que Rei le practicaría sexo oral, pero bueno, ya habría otra ocasión para ello. Además… ¿Cómo podría molestarse con ella?, si estaba tomándoselo y parecía que con una de sus manos lo estaba suavemente estimulando, mientras que con la otra extraía el preservativo de su interior y lo acomodaba en su lugar. Aun turbado por aquel placer sentido abrió su boca para intentar decir algo, pero no hallo palabras.

-- No tienes que temer. Yo quiero hacerlo, y quiero hacerlo contigo. Solo que… aun no me siento preparada para quizás… tener que afrontar…

-- Lo se… Y eres muy inteligente al pensar así--. Respondió Shinji mientras le sonreía y le daba un beso para disipar toda duda. – Pero no tienes que temer, porque también quiero hacerlo contigo, y quiero que esto sea maravilloso para ti--. Y acaricio sus blancas y suaves mejillas antes de volver a besarla para demostrarle nuevamente cuanto quería estar con ella, ello mientras con sus manos recorría el esbelto cuerpo de esa chica quien se había ganado un espacio importante dentro de su corazón. Los cuerpos se relajaron mientras ambos se acariciaban y disfrutaban del placentero roce de piel contra piel, preparándose para lo que se venía.

Suavemente se tendieron sobre la cama, él encima de ella. Él sonriente, ella expectante ante la novedad, ambos deseosos de entregarse mutuamente. Con una de sus manos, Shinji estimulaba el sexo de Rei a fin de prepararla para recibirle. Pudo sentir su emoción cuando volvió a sentir la humedad dentro de ella y vio su rostro gozoso. Aprovechándose de la excitación se sintió preparado para hacerse uno con ella.

Potentes gemidos de placer por parte de ambos sonaron en aquel departamento, cuando él ingresó en esa húmeda y estrecha intimidad que lo abrazaba, causándole un placer indescriptible, mientras se abría camina en su interior. Encontró al principio algo de resistencia, lo que le motivo a pensar que esta debía ser para ella su primera vez. Por un segundo temió lastimarla, pero ella no tenía temor y le volvió a sonreír, alentándolo para que ingresara. Comprendiendo el mensaje, Shinji procedió a penetrarla una vez más, y esta vez, no se detuvo hasta llegar al final, cuidando en todo momento de no lastimarla. Para ella, el dolor y el placer se entrelazaban simultáneamente dentro de su ser, haciendo que de sus ojos escarlatas brotaran algunas lágrimas, producto de esta desconocida y a la vez deliciosa ambivalencia entre el dolor y la felicidad. Con uno de sus dedos él seco uno de los tenues surcos que dejo una de las lágrimas de la joven peliazul, mientras se acerco a sus labios para volver a besarla y hacerle sentir que todo estaría bien.

Rei extendió sus brazos para enlazar sus manos en el cuello de Shinji, entregándose por completo. Shinji no necesitó más invitaciones y comenzó a moverse en la intimidad de Rei, muy suavemente en un comienzo, permitiéndole al cuerpo de la chica acostumbrarse a esta nueva experiencia. Con el correr de los segundos Shinji pudo ver que el rostro de Rei se fue relajando hasta que solo pudo ver placer en él, momento en que cambió el ritmo de sus embestidas, haciéndolas más fuertes y rápidas. Para Rei, era una experiencia tan insoportablemente placentera, que no podría describirla. Podría sentía cada vez mas ardorosamente el placer, con cada nueva embestida que la iba poseyendo, un placer que nunca antes había imaginado siquiera que existía y que ahora, gozaba profusamente mientras cerraba sus ojos y gemía sin poder evitarlo, con la respiración convertida ya en jadeos y su mente disipaba de todos sus pensamientos para únicamente dedicarse a sentir y a dar rienda suelta a la fantasía de poder volar sin necesidad de tener alas.

Shinji seguía con su rítmico movimiento, entrando y saliendo una y otra vez de la chica peliazul, mientras sentía como las resistencias cedían y ella se mostraba presta para ayudarle a entrar y salir, moviendo sus caderas, siguiendo las cadencias del momento mientras su mirada cargada de deseo pedía mas y mas. Él también disfrutaba del placer de sentir esa estrecha, húmeda y calida gruta que envolvía acogedoramente su miembro, cada vez que este poseía y ocupaba la intimidad de Rei, haciéndole sentir con cada embestida un placer que lo hacía cada vez estar un poco mas cerca de las puertas del cielo; al principio lenta y delicadamente, pero cada vez mas fuerte, mientras ella se abría con mas confianza para luego abrazar con sus piernas las piernas de Shinji, como si quisiera colgarse y unirse hasta llegar a ser uno con él.

El ambiente se electrizaba cada vez mas alrededor de los dos. Las mutuas respiraciones jadeantes producto del creciente placer cargaban la atmósfera a su alrededor, ya no era suficiente el ritmo que llevaban, necesitaban ir más rápido y mas profundo. El ritmo se hizo frenético y acelerado ante la inminencia del éxtasis, que llego cuando ella cerro sus ojos y abrió su boca para emitir un grito ciego pero creciente que delataba el placer orgásmico que la hizo estremecer hasta en la fibra mas intima de su ser, clavando con sus uñas la espalda del chico. Ante esta liberación de la chica peliazul, él tampoco pudo contenerse por más tiempo y se libero mientras sentía como su miembro era aprisionado por la intimidad de ella.

Momentos después ya no había ninguna prisa, ambos estaban tendidos en la cama, sudorosos y felizmente agotados, intentando recobrar el aliento luego la experiencia vivida, donde por un momento ambos compartieron el deseo y el placer. Eso había sido maravilloso para el tercer elegido, quien miraba el techo de ese cuarto sin pensar en nada mas que atesorar la experiencia vivida. Pronto fue extraído de sus divagaciones al sentir que algo se desenfundaba en su miembro y vio como Rei terminaba de extraerle con suavidad el preservativo para luego anudarlo en su base y botarlo a un lado de la cama, lo que sorprendió a Shinji, ya que no se podía imaginar que ella supiera manejar esa situación. Y ahí se dio cuenta de cuan poco conocía el a la joven muchacha que estaba a su lado

-- ¿Qué ocurre? --. Pregunto ella, preocupada ante el cambio en las facciones del chico.

-- Estaba preguntándome de donde sacastes esos preservativos --. Respondió él, en vez de lo que quería originalmente decir. En todo caso no era una mala pregunta. – N… no logro imaginarme el verte ir a la farmacia a comprar…--.

Y ahí estaba otra vez Rei, riéndose de la confusión del tercer niño. – Digamos que los obtuve gracias a Asuka, y a su escándalo en la enfermería del cuartel. Mientras todos trataban de calmarla abrí uno de los gabinetes de la doctora y… --.

Abriendo fuertemente sus ojos delatando el hecho de que ahora entendía aun menos, el chico intento decir algo. "A Shinji le costaba imaginarse que Ritsuko anduviera manejando preservativos". Pero nada pudo decir ante la visión de una risueña chica peliazul y ante esta dichosa visión él solo pudo sonreír. Ella se le acerco y tomo una de sus manos para sentir su calor mientras que con la otra le toco la frente y acaricio sus mejillas. Para alguien que había reducido sus contactos al punto de volverse alguien intocable, el tocar y sentir a otro era una experiencia novedosa, y al sentirse tocada por aquel joven sintió que no podía haber nada mejor.

Ella se gano sobre él, acariciando su pecho, buscando refugio y seguridad de una forma tierna e inocente.; para luego bajar con sus manos y seguir explorando aquel cuerpo que cada vez sentía mas familiar. Antes de seguir descendiendo ella se irguió y tomo los brazos del chico y guiándolo sus manos para animarle a explorar con mas confianza sus agraciadas formas, para que supiera donde debía tocar, que era lo que ella quería y que era lo que le gustaba. Pero, gracias a sus incursiones previas, ya sabía algunas nociones de lo que debía hacer, y rápidamente exploro con sus manos aquel delicado y agraciado cuerpo. No necesitaron de mucho mas para volver a sentir el deseo dentro de sí y la furiosa necesidad de saciarlo. Así fue como ella se abalanzo sobre él y le sonrió con una sonrisa pícara, la misma que le dio algunas horas antes, mientras ella estiraba uno de sus brazos para sacar una conocida tira metalizada de una conocida caja. Y al ver a Rei feliz, dichosa y deseosa de sexo "quien lo hubiera pensado", Shinji solo tuvo un último pensamiento en mente antes de volver a dar rienda suelta a su lujuria.

"Creo que esta noche no dormiré".

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En la mañana siguiente un par de ojos azules se abrieron producto del fuerte sol matutino que le llegaba de lleno en su rostro, quiso seguir durmiendo pero el sol le animaba a levantarse. Resignado, intento incorporarse, pero sintió un leve peso en su pecho.

A pesar de todo lo pasado en la noche previa, igual le costaba creer que lo que estaba viendo era real y no una fantasía erótica. Sobre su pecho y acurrucada escuchando el latido de su corazón dormía una chica de insólita cabellera peliazul que parecía ser fría y lejana, pero que descubrió que tras esa mascarada se escondía una chica llena de vida y pasión, solo que nadie se había dado cuenta de ello. Volvió a mirarla con detención, se veía feliz y serena en sus sueños. "Es una pena que casi nunca sonría, se ve preciosa cuando sonríe". Se sorprendió levemente con este pensamiento. Antes de llegar al departamento había pensado en ver si podía enseñarle una nueva razón para sonreír. Quizás pensó en hacerla sonreír al enseñarle los placeres de la carne. Y si, logro ese cometido. Pero no solo fue la lujuria y la pasión de una noche de sexo, si ella sonrió, fue porque ella fue feliz. Y entonces se dio cuenta que para ella esa noche no fue solo una noche de pasión, fue la noche en que ella se entrego en cuerpo y alma. Solo eso explicaría el grado de compenetración que logro con esa chica casi sin necesidad de prodigarse palabras.

Dejo sus pensamientos al mirar un reloj despertador que había y darse cuenta de que ya era tarde. Con sigilo se levanto y piso el suelo, sintiendo algo plástico que parecía contener alguna clase de sustancia liquida en su interior. Con algo de escrúpulo se dio cuenta de que había pisado un preservativo usado… y que ese no era el único.

"Uno, dos… ¿Tres?... ¡Cuatro!... ¡Cielos! Si que fue una noche movida", pensó el chico mientras miraba el piso contando los preservativos. Y mas encima que ya había tenido un encuentro previo en la tarde con Misato… con razón sentía el cuerpo pesado. Pero no podía quedarse allí, recogió los profilácticos esparcidos y los fue a botar al baño. Y aprovechando que estaba allí decidió tomarlo prestado y darse una rápida ducha para reanimarse.

Mientras terminaba, sintió deslizarse la cortina de la ducha y vio a Rei, metiéndose improvisadamente a la regadera.

-- ¿Qué… que haces aquí?--. Pregunto algo pasmado el chico.

-- No te encontré en la cama, sentí ruido aquí… y vine a ver…

-- Yo… yo ya estaba por salir. Para que puedas ducharte tranquilamente…

-- No hay problema en que compartamos la ducha--. Le replico la chica peliazul en un tono coqueto y claramente intencionado. El por su parte trago saliva sonoramente y sintió que había extraviado las palabras al abrir su boca sin saber que decir.

--Además…--. Le decía ella mientras se acercaba hasta ganarse junto a él. --No veras nada que no hayas visto y no creo que hagamos nada malo… o algo que tu no quieras hacer…--.

El chico parpadeo varias veces intentando comprender la situación, aun no podía convencerse de que la chica que le estaba proponiendo tener sexo en la ducha era Rei Ayanami. Y al verla ahí frente a él, caliente y dispuesta a todo, como si todo lo de anoche hubiera sido poco. Ante esto, el chico solo tuvo un impulso a seguir, probablemente después de arrepentiría de su decisión, pero en ese momento pensó que no había otra opción.

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El agua corría bajo el albo y delicado cuerpo de la primera elegida, quien se duchaba con calma y sin prisa. En otro lado del apartamento, Shinji preparaba el desayuno para los dos, mientras pensaba en todo lo ocurrido. Podría parecer todo un estúpido, pero no quiso aceptar la tentadora oferta. Argumento que quedaba poco tiempo y que podrían llegar tarde a la escuela. Pero en verdad ahora la escuela era lo que menos le importaba. El haber tenido sexo con Rei fue algo maravilloso, eso no lo podía negar, pero al recordar esos pensamientos que tuvo al despertar y verla le hicieron pensar que tal vez ella buscaba algo mas que tener sexo, quizás buscaba algo mas, algo que si dependiera de él, gustoso se lo daría. Pero por desgracia, él no podría darle ese algo mas, porque él ya tenía a Misato, y era ella a quien de veras amaba. No podía darse el lujo de involucrarse mas con Rei si no quería arriesgarse a terminar destrozando su corazón. Era mejor dejar esto hasta aquí, como el recuerdo de algo hermoso en vez de transformarlo en el prologo de algo amargo que de seguro le partiría el corazón. No, no estaba dispuesto a convertirse en un ser despreciable, era mejor dejarlo así.

Cerca de media hora después, un par de jóvenes hicieron abandono de aquel departamento y se dirigieron, por rumbos separados, a la misma escuela. Acordaron esta medida para evitar levantar sospechas, cada uno de ellos retornando a sus rutinas, a sus respectivos mundos, a la misma vida de siempre…

¿O no?.

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Varias horas mas tarde en los cuarteles centrales de NERV, Misato y Ritsuko miraban de reojo a lo alto del puente de mando, donde esta vez solo se veía la figura del Sub-Comandante, mientras ellas comentaban entre si.

-- ¿Creía que el Comandante también supervisaría la prueba?--. Pregunto Misato.

-- Digamos que él… se resfrió.

-- ¿Se resfrió?--. Pregunto la Mayor con incredulidad. Por su parte, la rubia facultativa solo asintió de modo extrañamente sonriente. Era difícil no reírse al recordar al "Supremo Comandante en Jefe de NERV" con un inmenso vendaje en la cabeza, que lo hacía parecer un jeque decadente mas que el serio y adusto Jefe de una inmensa organización internacional militarizada, que cubría una pequeña contusión en la cabeza y lo exageradamente quejumbroso que se mostró ante ella en la enfermería. Si parecía que se estaba muriendo. Y aduciendo "razones graves de salud" delego por ese día sus funciones al Profesor. Era patético…

-- Ahora sé a quien salió Shinji de llorón --. Dijo ella en voz baja, sin embargo, Misato la escucho.

-- ¿Pasa algo con Shinji?--. Pregunto Misato seriamente, aunque con un dejo de nerviosismo que, por suerte, la doctora no alcanzó a percibir.

-- Los indicadores de Shinji están muy lentos. Es como si estuviera… ¿Durmiendo?.

-- ¿Durmiendo?. ¿Es eso posible?.

Antes de que Ritsuko le diera alguna respuesta, Maya le aviso que los resultados finales de las pruebas de sincronización ya estaban listos. Al verlos una perpleja Doctora le pedía a su "asistente" que corrigiera los datos de la sincronización de los pilotos, esos resultados no podían ser reales. Pero según MAGI, los resultados si eran reales.

-- Deberíamos suspender las pruebas. Estos resultados… no pueden ser posibles --. Sugirió la doctora.

-- No--. Le ordeno la Mayor Katsuragui al tomar conocimiento de estos. – Esto es muy interesante. Será bueno ver lo que ocurre--.

Y no se equivocaría Misato. Tan solo unos minutos después un grito sacudió el geofrente hasta en sus más recónditas profundidades.

-- ¿¿¿¿¿QUE????? --. Grito cierta pelirroja furibunda, al conocer los resultados de las pruebas de sincronización. Entre ella y Shinji sostenían "o a lo menos, ella lo hacía" una disputa por ver quien tenia el mas alto índice y rango de sincronización. Esta era una competencia que siempre ella solía ganar, aunque últimamente los rangos de sincronización del tercer elegido habían mejorado hasta llegar a un nivel casi de paridad. Pero aun así no esperaba ser superada tan pronto…

-- ¡¡¡Esto debe ser un error!!! --. Volvió a gritar Asuka, esperando que le dijeran que era un error o una broma de mal gusto, pero no fue así. No podía creer lo que había pasado. No esperaba ser superada tan pronto, no podía soportar el haber pasado a ocupar el segundo lugar, y menos por ese personaje. Y en un ataque máximo de rabia, le grito al mundo lo que sentía…

-- ¡¡¡ESA TONTA NO PUEDE TENER UN INDICE MEJOR QUE EL MIO!!!.

Si. Por increíble que pareciera, Asuka fue superada, y no por el "Invencible Shinji", sino que nada menos por Rei Ayanami. Que la superara Shinji… no es que le gustara la idea, pero al menos podía entenderlo… Pero que la superara esa… "Ni loca". Hubiera preferido estar muerta a verse en este escenario. Y sin embargo, Rei la había superado, a lo menos por hoy.

-- Y tu kinder. ¡¿No vas a decir nada?!--. Increpó una furibunda Asuka a Shinji, al ya no saber que mas podía pensar.

Shinji, quien disimulaba su modorra producto de haber despertado de su siesta en la prueba, no reparo en el mensaje irónico de Asuka y le habló a la primera elegida con una sonrisa.

-- Felicidades Rei.

Por breves instantes la chica peliazul pareció no reaccionar ante este comentario, entonces ella se acerco unos pasos y sonrientemente le hablo.

--Gracias.

Todos se cayeron de sus puestos al ver a Rei por primera vez sonriendo y hablando con una voz que denotaba alguna clase de emocionalidad. Mas concretamente, escucharle dar las gracias en un tono alegre. Todos se asombraron ante esto. Todos… excepto Shinji, quien también se sorprendió, no por el agradecimiento o por verla sonreír, sino porque supo lo que en verdad significaba ese agradecimiento. Era el agradecimiento por haberle regalado algo mas que una noche de pasión y placer. Era el agradecimiento por haberle regalado a ella un momento de felicidad y por haberle enseñado a compartir pasión y sentimiento a esa chica que ahora se estaba alejando para volver a su conocido rol de "primera elegida".

Mientras corría el agua bajo la lluvia, Rei tuvo una extraña sensación, idéntica a la que tuvo cuando Shinji decidió salir de la ducha para hacer el desayuno. Al igual que aquella vez, tuvo el presentimiento de que no habría otra instancia como esa, otra noche como esa, algo en su ser le hacía intuir que ella nunca volvería a estar con él, al menos no en esas circunstancias. Pero ella prefirió ignorar esas ideas. Al menos preferiría atesorar ese momento, el momento donde ella logró, al menos por un instante saber lo que era el ser feliz.

¿¿¿FIN???

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Notas del no-autor: Finalmente está aquí lo que todos estaban esperando. Lo que ocurrió esa noche en que Shinji fue a pedirle albergue a Rei, con intenciones de echarse una "Canita al aire"

Como dije, mi intención era no continuar este fic, pero un día en el MSM, hablando sobre esto con Fantastic-Man, entre broma y broma le dije ¿Por qué no lo continúas tú? Y aquí lo tienen. Lo que todos penaban por ver, de manos del gran Fantastic-Man. Espero sea de su agrado, lo que es mi, me encantó este fic.

Saludos a todos y una vez más, gracias Fantastic-Man por apoyar mis locos y candentes fics.

Jiraiya.