Hola!! Aquí estoy otra vez con el segundo cap!

- ¿Inválido? ¿Yo? Pero….pero eso no puede ser – lagrimas comenzaron a salir de sus ojos - ¡Si vivo en un mundo rodeado de magia! ¿¡Que acaso no hay un hechizo que pueda curarme?!

- Lo hay, pero su cuerpo no recibe la magia que le mandamos, por eso es que no puede levantarse, tuvimos que utilizar métodos muggles.

- Váyase….no quiero ver a nadie….. ¡Váyanse!

Todos inmediatamente salieron excepto Ginny, que pese a las insistencias de su madre, no le obedeció.

- Harry….

- Ginny….Ginny ¿¡Porque a mi?! ¿¡Que ya no hay suficientes desgracias en mi vida?! ¿¡No es suficiente con que Luna me haya dejado por otro?!

- Harry tranquilízate…te hace mal…

- ¡Me importa un bledo!¡Nada me importa!¡Quiero morirme!

- ¡NO!... No Harry….por favor no…. No otra vez….

- ¿Qué no ves? Ya ni siquiera puedo caminar….soy un estúpido inválido de mierda…. Ya no sirvo para nada…

- ¡No pienses eso! El medimago dice que con terapia y con esfuerzo volverás a caminar Harry….

- ¿¡Y que importa si camino o no?! ¡Luna me dejó! ¿¡Entiendes?! ¡Me dejó!

Ginny lloraba desconsoladamente, sin que Harry se diera cuenta le estaba haciendo mucho daño.

- Harry por favor….no me hagas esto….por favor…no caigas otra vez….por favor…

- Vete Ginny…quiero estar solo….

Ginny sin responder salio de la habitación y se encontró a Ron y Hermione en una pequeña sala que estaba al frente.

- ¿Y? ¿Cómo esta? – pregunto Hermione.

- Mal….muy mal…. ¡Esta cayendo otra vez Hermione! ¡Otra vez quiere morirse!

- Voy a entrar…voy a hablar con el….

- Voy contigo – dijo Ron.

- No…quédate tu aquí, después entras tu….yo tengo que hablar con el.

Hermione entro a la habitación y encontró a su mejor amigo acostado, con la mirada perdida en algún punto y llorando.

- Harry….

- Hola Mione…. ¿te he dicho lo linda que te ves embarazada? Lastima que no estaré en el nacimiento de mi ahijado….

- No digas eso Harry….yo te voy a ayudar…. Te prometo que vas a volver a caminar, y vas a estar en el nacimiento de Harry.

- ¿Harry?

- No te lo he dicho…pero tu ahijado se va a llamar como tu….

- ¿Por qué Mione? Mi nombre no trae suerte…no quiero que sea tan infeliz como yo…

- ¡Mira Harry! ¡No me gusta ser dura contigo en estos momentos, pero no voy a permitir que te dejes morir! ¡Tu vas a vivir Harry! ¡Así sea lo último que haga!

- Yo….gracias Mione…

- De nada Harry…y ahora escúchame bien, apenas tus lesiones internas hayan sanado bien, empezaremos con las terapias para que vuelvas a caminar…. ¿Entendido?

- Yo…

- ¿¡Entendido?!

- Si capitán….entendido.

- ¡Así me gusta!

- Ya vas a ver Harry….vas a volver a caminar….lo prometo.

Paso un mes del accidente, y entre Ron, Hermione, Ginny, y los demás Weasley habían logrado subirle el animo a Harry, aunque aun no lograban hacer que este olvidara a Luna y comiera como debía.

Eran las tres de la tarde de un sábado, Ron, Hermione y Ginny estaban en la habitación de Harry, cuando de repente entra el medimago que se encargaba de Harry.

- Buenos días señor Potter ¿Cómo se encuentra hoy? Le traigo buenas noticias…me han contado que aun no come como debe…tenemos que trabajar en eso.

- Hola – respondió Harry sentado (el dolor de la columna ya había pasado y solo tenia unas vendas en la cabeza y una poción contra el dolor que tenia conectada a través de una aguja en las venas).

- ¿Me deja revisarlo por ultima vez?

- Esta bien.

El doctor se acerco y comenzó a revisar la venda que tenia en la cabeza, luego con un hechizo revisó las costilla y los pulmones (N/A: Ya saben….así como una radiografía), por ultimo lo mando a voltearse para revisar su columna.

- Me alegra informarle que todas sus lesiones sanaron, y pues, aunque aun tenga esos dolores, es porque como paso mucho tiempo acostado, sus músculos se están acostumbrando otra vez al movimiento, ahora permítame quitarle esas vendas.

El hombre empezó a quitar las vendas dando al descubierto la casi calva cabeza de Harry. (N/A: Cuando me refiero a casi calva es que le esta creciendo el cabello, pero no lo tiene como antes, osea, aun lo tiene muy corto)

- Bien…ahora, la noticia que le tenia es que mañana será dado de alta, y que si usted quiere inmediatamente mañana comenzamos con las terapias….

- Yo….no se….no se si valga la pena, no quiero ilusionarme.

- ¡Vamos Harry! ¡Ya vas a ver como funciona! – exclamo Ginny dándole ánimos.

- Esta bien…pero comencemos el lunes ¿si?

- Como usted quiera señor Potter.

- Una pregunta doctor… ¿Aun mi cuerpo repele hechizos curativos?

- Lamentablemente si, pero supongo que cuando tengas mejor animo podremos aplicarlos para ayudarte a que camines.

- Esta bien.

Al día siguiente Molly, Ron, Hermione y Ginny ayudaban a Harry a bajarse de la cama hacia la silla de ruedas.

- Vamos amigo, tu puedes….1…2…3

Rápidamente Ron levanto a Harry y lo puso en la silla, y en realidad había sido fácil, Harry había perdido mucho peso en el último mes y estaba liviano.

Salieron de la habitación encontrando a los demás Weasley afuera, lo saludaron y luego salieron todos de San Mungo.

- ¡Al fin!¡Aire libre! – exclamo Harry - ¡Que bello día!¡Que sol tan hermoso!

- Me alegra que tengas buen ánimo hoy Harry – comento Ginny.

Cogieron un traslador que había traído el señor Weasley e inmediatamente llegaron a la madriguera.

- Em….señora Weasley, no quiero molestar así que yo podría irme a la casa de mis padres y…

- ¡Ni lo pienses Harry!¡Necesitas cuidados y allá nadie lo va a hacer!.

- Pero…

- ¡Pero nada Harry!¡Te quedas aquí!

- Esta bien….

El fin de semana pasó y llego el lunes, haciendo que a las 3 de la tarde Ron, Hermione, Ginny y Harry fueran a san Mungo a la terapia que Harry recibiría ese día.

- Buenas tardes señor Potter, ¿esta listo para la terapia? – pregunto el mismo medimago que se había encargado de Harry mientras estuvo en San Mungo.

- Si bueno…yo creo.

- Bien, acompáñenme.

El medimago los fue guiando por varios pasillos, hasta que llegaron a una especie de habitación que contenía varias que maquinas, a las cuales Harry supuso que serian para ejercitar sus piernas.

- Bien, primero empezaremos por acostarlo allí, me encargare de mover sus piernas – dijo el medimago señalando un tapete que había en el suelo.

- Ok….pero….

- Otra cosa que tengo que decirle es – interrumpió el medimago – que tiene volver a sus hábitos alimenticios normales, no puede ser que por más deprimido que este usted deje de comer.

Pasaron tres semanas desde ese día y Harry se encontraba en la madriguera, iba a ser la hora de la cena y Harry se encontraba en la habitación en la que se había hospedado, en las ultimas semanas había tenido grandes avances, incluso ya podía sentir sus piernas, lo cual era un buen signo según el medimago.

Estaba sentado en su silla de ruedas cuando inmediatamente se le ocurrió una idea, si el medimago decía que había tenido avances eso significaba que aunque sea podría levantarse y sostenerse, así que se acerco a un escritorio que tenia en frente y apoyo sus manos sobre este, y con todas sus fuerzas comenzó a levantarse apoyando todo su peso en sus brazos. Ya iba por la mitad de estar completamente derecho, pero cayo bruscamente hacia delante causándose un gran golpe en la mandíbula.

Estando en el piso volvió a insistir en levantarse y esta vez….si lo logro, se levanto completamente apoyándose en el escritorio, sus piernas le dolían, pero no le importaba, por fin había logrado levantarse y esa era muy bueno, podría irse de una vez a su casa y no seguir molestando a los Weasley.

Trato de separarse del escritorio, mantuvo el equilibrio por un momento (ignorando el dolor que sentía) y dio un paso, con una gran sonrisa al ver que lo había logrado intento dar otro, y otro, y otro, y otro, hasta que por fin logro hacerlo con normalidad. Inmediatamente la puerta de la habitación se abre dejando ver a Ginny a través de ella.

- Harry baja para….. ¡Harry! ¿¡Que haces?!

- ¡Mira Ginny!¡Estoy de pie!¡Logre levantarme!

- ¡Oh Harry!¡Eso es una gran noticia!¡Déjame darte un abrazo!

Ginny fue rápidamente hacia Harry y lo abrazo, haciendo que este perdiera un poco el equilibrio.

- Bien…Harry mi mamá dice que bajes, dice que estas muy desnutrido y que tienes que cenar, ven….yo te ayudo.

Harry y Ginny salieron de la habitación, cuando llegaron a las escaleras Harry tuvo que apoyarse en Ginny para poder bajarlas sin caer, cuando llegaron al suelo siguieron hasta la cocina.

- ¡Harry!¡Estas de pie! – exclamo Hermione levantándose de su silla.

- Mione…creo que eso ya lo note….

- Harry querido…. ¡Esto es una gran noticia! ¡Ven! ¡Siéntate a comer! – dijo la señora Weasley.

- Hum….señora Weasley, ya que ya puedo valerme por mi mismo… ¿podría irme a mi casa?

- ¡Podrás valerte por ti mismo! ¡Pero aun no eres capaz de comer sin que te obligue!

- Pero yo no quiero causar molestias señora Weasley…

- ¡No nos causas molestias Harry! ¡Eres un miembro más de la familia! – esta vez hablo Ginny a la cual se le veía sonrojada.

- Es cierto Harry – comento Ron.

-Pero…

- ¡Nada de peros jovencito!¡Tendrás 21 años!¡Pero eso no significa que no puedas recibir cuidados!¡Te quedaras aquí hasta que compruebe que eres capaz de mantenerte tu solito!.

- Esta bien…

La cena pasó y todos se fueron a dormir, excepto Harry que dijo que quería caminar un poco por la casa.

Mientras caminaba recordó lo que había pasado hace casi dos meses, su fallida boda, y aunque tratara de olvidar ese momento nunca lo lograba, pensando en que quería descargar sus penas fue hacia un lugar donde sabia que los Weasley tenían el whiskey (se escribe así?) de fuego, saco una botella y se sirvió un poco en un vaso que encontró, se llevo la botella y el vaso hacia un sofá cercano y se recostó en el pensando en que hubiese sido de su vida si Luna hubiese estado con el, sin darse cuenta….siguió tomando.

Eran las tres de la madrugada y Harry se encontraba hablándose a si mismo, mejor dicho, reprochándose por haberse enamorado de Luna. Estaba recostado sobre el sofá con el vaso y la botella de whiskey, ya vacía, sobre sus piernas.

Decidió levantarse e irse a dormir, pero cuando ya estaba completamente parado escucho el estruendo de vidrios rotos contra el suelo haciendo que diera un saltito como acto reflejo.

Inmediatamente se escucharon pasos apresurados en el piso superior y luego Harry diviso a Ron, Molly, Arhur , Ginny y Hermione.

Ginny corriendo se le acerco.

- ¿Harry que…..? ¿¡A que hueles?!

- Hola Ginny jajajajaja ¿sabias que me tome toda una botella de whiskey? Jajajajajajaja

- ¡Harry! ¡Tienes resaca! – exclamo Molly.

- ¿Eso que? Jaja, ya nada importa si Luna no esta….

- No digas eso Harry, las cosas si importan….- intervino Hermione que se le había acercado.

- ¡Como te atreviste Harry! ¡En mi propia casa! ¡Nosotros te ofrecimos amablemente quedarte aquí! ¿¡Y así nos pagas?! ¡Borracho! ¡No quiero volver a verte…..Potter! – grito Ron e inmediatamente subió a su habitación dando un portazo.

- ¡Ron ven aca! – exclamo Arhur siguiéndolo con Molly atrás.

- Harry ven….vamos a tu habitación – le dijo Ginny.

- No….no….Ron tiene razón….no merezco su hospitalidad….soy un imbecil…

- No Harry….

- ¡Soy un imbecil!

Luego de ese grito salio corriendo de la casa con Ginny y Hermione diciéndole que se detuviera.

Ginny y Hermione trataron de seguirlo pero les fue imposible, Harry había desaparecido, regresaron a la madriguera y fueron hacia la cocina.

- ¡Oh Hermione! ¿Ahora que voy a hacer? ¿Y si no regresa? ¡El no esta recuperado totalmente! – empezó a llorar Ginny.

- Vamos Ginny…tranquila, ya veras como mañana vuelve.

- No lo se Hermione…no lo se….lo dudo mucho, tu sabes lo terco que es Harry….

La puerta de la cocina se abre dejando paso a la señora Weasley.

- ¿¡Donde esta Harry?!

- No…no lo sabemos mamá….salio corriendo de la casa y lo perdimos de vista…

- No puede ser….cuando vea a Ron…. ¡No debió haberle dicho eso a Harry! ¡Bien sabe que Harry aun no supera lo de Luna!

- Oh mamá…. ¿y si le pasa algo?

- No lo creo Ginny, mira…vamos a dormir, ya vas a ver como mañana vuelve….

- Yo…esta bien, iré… ¡Y si mañana no vuelve soy capaz de ir a buscarlo!

- Vamos, tu también Hermione, tienes que dormir, el bebé necesita que descanses.

Las tres mujeres subieron a sus habitaciones a dormir.

A unos 2 kilómetros de distancia de la madriguera Harry se encontraba en un bosque, estaba llorando desconsoladamente que a pesar de esta borracho, estaba conciente del error que había cometido.

- ¿Por qué? ¿¡Porque lo hice?! Ron me va a odiar el resto de su vida…..

Siguió llorando hasta que se quedo profundamente dormido.

A la mañana siguiente en la madriguera todos los Weasley, o por lo menos algunos, (Bill y Charlie estaban con sus esposas, ambos respectivamente, Percy en el ministerio y Arhur también) se encontraban desayunando, nadie había mencionado a Harry y todos estaban muy callados, Ginny estaba más pálida de lo normal.

De repente la puerta se abre y deja paso a un Harry muy pálido con grandes y muy notables ojeras bajo los ojos.

- ¡Te dije que te fueras borracho! – grito Ron furioso levantándose de su silla.

- No hace falta que me lo digas, solo vine para avisar que me iba a mi casa y agradecerle a la señora Weasley por mantenerme aquí.

- Harry no…

- Lo siento Ginny, pero no merezco estar aquí.

Sin decir nada más Harry salio de la cocina para buscar sus cosas e ir a casa de sus padres.

- ¿¡VES LO QUE CAUSAS RON!? – gritó Ginny furiosa saliendo de la cocina hacia el jardín.

- Voy a acompañar a Ginny – intervino Hermione, y seguidamente también salio de la cocina.

- Ron, no debiste decirle a Harry que se fuera….sabes como es el…. – dijo Molly e inmediatamente salio de la cocina dejando a Ron con los gemelos que seguían desayunando sin decir nada.

Harry estaba a punto de salir de la madriguera cuando inmediatamente se le acerca Ginny con lágrimas.

- ¡NO TE VAYAS HARRY! ¡POR FAVOR!

- Ginny…no puedo seguir aquí, ya les e causado muchas molestias, es tiempo de que vuelva a mi casa….adiós.

Y sin decir más nada Harry salio de la casa.

Habían pasado dos meses desde que Harry había dejado a los Weasley, los primero días no le había sido fácil, a veces se caía bajando las escaleras y se raspaba, pero hoy en día había conseguido un trabajo muggle (quería librarse de la magia por un bueno tiempo), era periodista del famoso periódico ingles "The Sun", y de verdad que se le daba bien.

Desde que había abandonado a los Weasley no paraba de pensar en Ginny, y es que sin darse cuenta se había enamorado perdidamente de la pelirroja, y ahora la extrañaba con locura.

Los primeros días se preguntaba a si mismo que le pasaba, pero luego de una semana descubrió que la pelirroja era la mujer de su vida y que Luna solo había sido un simple capricho, Ginny lo había apoyado en la terapias, se encargara de que siempre estuviera bien, y ahora, que vivía solo no sabia que hacer para recuperarla.

Dejo de pensar y se dispuso a terminar de levantarse para ir a trabajar, se ducho, desayuno, tomo su nuevo auto convertible (Un mercedes blanco xD), y se fue directo a su trabajo.

A muchos kilómetros de distancia, una familia de pelirrojos desayunaba, mientras que una muchacha pelirroja le comentaba a su familia su nuevo trabajo.

- Bien… Voy a trabajar en un periódico, como el profeta Ron – empezó a decir la muchacha – llamado "The Sun" es muy famoso entre los muggles y pagan bien.

- Pero hija, ¿Por qué mejor no trabajas en el profeta? De todas formas, de que te sirve el dinero muggle.

- Mamá el dinero muggle lo puedo cambiar en Gringgots, ahora si no les molesta, quiero llegar temprano a mi primer día de trabajo.

Y sin decir mas nada la pelirroja se fue dejando a sus padres y hermanos confusos.

Un pelinegro y una pelirroja estaban entrando a un edificio, ambos por entradas diferentes. El pelinegro llamado Harry, se dirigía hacia su oficina para su trabajo de todos los días, en cambio la pelirroja llamada Ginny iba hacia su primer día de trabajo sin saber que su supervisor seria el pelinegro Harry Potter.

La chica se acerco hacia la recepción donde había una muchacha de cabello castaño y ojos azules, le dijo:

- Disculpa, vengo a mi primer día de trabajo, estoy buscando al supervisor que me asignaron ¿me puedes decir cual es su oficina?

- Si, espera un momento…. ¿Cuál es tu nombre?

- Ginevra Weasley

- Ahh….ok, quinto piso, oficina 9.

- Gracias.

- De nada.

Ginny se dirigió hacia donde la muchacha le dijo, caminaba algo nerviosa ya que tenia un extraño presentimiento sobre su supervisor, sin darse cuenta llego a la oficina 9 y muy nerviosa toco la puerta.

TOC TOC TOC

- Adelante – se escucho una voz desde dentro.

Ginny sin pensarlo entro.

Harry miraba la ventana mientras escuchaba como la puerta se cerraba, inmediatamente se volteo.

Bueno…ya el proximo cap es el ultimo…espero reviews!! chauuuu