•Enamorada
de mi Hermanastro•
"Recuerdos de un pasado..."
La
brisa del viento era cálida y suave, los arboles con el
movimiento formaban una fresca música, y ella... tirada en el
suelo verde, en medio de uno de los tantos jardines de la casona,
rodeada por la naturaleza, aun que su seño estaba algo
fruncido. Recordó que había prometido llegar antes de
las seis, hora que llegaría su motivo de enfado. Al ver que ya
faltaba media hora se levantó y tomo su bolso de lana bordado
y comenzó a caminar con pasu pausado, cual quiera que le
ubiera visto en ese momento ubiese jurado que era una aparición,
sus cabellos moviendose con suave dulzura, su vestido blanco asia
olas en sus piernas
Alguien le tapó la boca y con la otra apego el cuerpecito femenino a él, Kagome dedujo inmediatamente por sus formas "anatomicas" que era un Hombre y se sintió desesperada.
-Si hablas te mató- le susurro la voz efectivamente masculina, y la mano que estaba en la boca la apretó más contra los labios, Kagome comenzó a samarrearse y mordio fuertemente el dedo que estaba entre sus labios.
-Oye! no era para tanto- se quejó.
-¿InuYasha?- Kagome se sorprendió, ¿de veras era Inu? la última vez que lo vió el tenía trece y ella diez - Inu...¿eres tú?- cuestiono, aun que los ojos ambarinos eran inconfundibles.
-Claro que soy yo! cara de goma- le dijo con una mueca en su rostro, mientras la sangre fina escurría por su dedo mordido.
-Lo siento- avergonzada de su bolso sacó un pañuelo y lo puso en la zona lastimada- de veras..lo siento- Kagome le miro, el la veía fijo, y eso provoco que en la trigueña piel femenina se comenzaran a colorear de un suave rojo.
-¿Qué sucede? ¿porqué me vez asi?- le interrogo, esa mirada la asia estar incomoda.
-Fe, aun eres muy ingenua e inocente para darte cuenta de algunas cosas.
-¿darme cuenta de que?.. explicate!-exigió con voz enfadada.
-¿papá esta en casa?- ignoró su pregunta haciendole otra.
-Si, lo está, no me a dejado de repetir que llegase temprano por tu vicita- le comentó con aire cansado mientras comenzaban a caminar hacia la casona que se veía entre algunos arbustos,el patio de la propiedad era muy grande y fresco.
-¿te desagrada tanto mi precencia?- la voz masculina sono seca
-Ni tanto...- decía mientras negaba con la cabeza
-Rayos! esa no era la idea- desaprovó InuYasha con una fina sonrisa casi invisible.
-¿devería incomodarme que estes aquí?-Kagome se adelanto dos pasos para quedar frente a él, difinitivamente la diferencia de alturas era notoria.
-Supongo- se encojió de hombros.
-bueno.. a veces eres bastante tonto- empezó
- y tú mimada
-no soy mimada- se quejó y apretó sus puños dando un paso más asia él, acercandose más inconcientemente.
-Si que lo eres- la contradijo inclinando su rostro al de ella, para mostrarle sus ojos cinicos.
-mentira! no soy mima..
Las palabras quedarón atrapadas en su garganta, al ver que la cara de InuYasha se apresuraba a aproximarse áun más a la de ella, se percató de lo que iba a suceder, y hecho vacilante el rostro para atras, pero aun asi el junto sus labios a los de ella, fue solo un contacto de labios, no duro más de cuatro segundos, luego InuYasha siguió caminando con las manos metidas en lso bolsillos como si nada.
-Porque hiziste eso!- le reprocho avergonzada tapandoce la boca con la mano.
-Que va!- era la única forma que te dejaras de chillar.
-Tonto!- se sentía estupida, que diablos había pasado¡!
-Que alaraca eres, solo fue un rose de labios, nada más.
Kagome enfurecida lo alcanzó, tomo del brazo firme a el de cabellera peli negra, lo giro y con la otra mano libre le abofeteó la mejilla, con toda la rabia y pena que sentía, una mezcla fatal de sentimientos, le quedo quieto, con la cara ladeada por la fuerza de la cachetada recivida, Kagome le miro unos intantes y hecho a correr desesperada a la casa.
Ya hay, se baño y se vistió con una falda y una polera sin tirantes de jen, y chalas de descanso, estubo una hora más menos en su pieza, y ya más calmada decidió bajar. Grande fue su sorpresa al mirar la el reloj de centro y ver que eran las siete y algo, y ni luces de InuYasha. Su padre estaba sentado fumandose un cigarrillo de olor a menta, pero aun asi el aroma a tabaco se expandia por el sálón.
-papá tu...
-estoy preocupado por Yasha, aun no llega- el hombre pasó una mano por su cabello en el cual se asomaban algunas canas.
-Yasha...-asi le decía su padre a su "querido" "hijo"- ya vendra...¿hasta cuando seguiras fumando? no habíamos quedado en eso papá- reclamó la quinceañera.
-hija no empiezes-su padre dio otra calada al cigarrillo.
El timbre sonó y Kaede abrió la puerta, un silencio, para que apareciera una figura juvenil y masculina en el lugar.
-Hola padre- saludo neutral, pero con ojos brillantes el muchacho, su padre le abrazó fuertemente- Hola "princecita" -le dijo a Kagome, quien solo movió su mano, pero le miro con despreció ¡Como podia fingir asi!.
-pasa algo ¿hija?- la voz sono desaprovada, Kagome voleteo los ojos.
-No.. nada.
-Traere champan, tú vicita se deve celebrar desentemente.
Todo quedó en silencio, cuando el hombre de ya buena edad se fue, Kagome carraspeó un poco incomoda por la situación, exasperada se levantó dispuesta a volver a su habitación.
-a donde vas¿?- Inu le miro como generalmente le obcervaba, de forma burlona.
-a mi pieza- su tono de voz sono extrañamente cortez.
-Ja! aun sigues enfadada niñita- le picó.
- no es tú asunto!-ademas tú eres el culpable-gritó histerica.
-me lateas "princesita, me voy a la cocina.
-Haz lo que quieras!- Kagome hizo un ademan con las manos, moviendolas desinteresadamente, pero uno de sus brazos fue apricionado por la gran mano de InuYasha- Inu...
-Kagome ¡Por la mierda! ya basta!- le apretó más fuerte.
-me
estas haciendo daño-se quejó con una desagradable
mueca- tú...
tú me odias- sono tan triste su
voz... InuYasha le miro severamente con una mezcla de ravia y
sufrimiento y le soltó el agarre.
-Estas tan ciega que ni si quiera te das cuenta de lo que en verdad pasa- el timbre que ocupó para decir esas palabras, sonaron apagadas y sin vida.
-Inu...
-Sucede algo..- el padre entro con tres copas, y la botella de champan.
-Estabamos hechando un "gallito"- craneo rápido Yasha, pues aun seguía teniendole el brazo a Kagome.
-¿Ahora se juega con el brazo agarrado?- su padre aslo la ceja.
-Papá, sabes bien que yo no tomo- protesto dosilmente al ver servir la tercera copa.
- la ocación lo amerita-le tendió la copa.
-Kagome aun es muy "niña" para estar tomando- InuYasha le miro para fastidiarla.
-Asi es... soy aun muy joven para envenenarme la sangre con eso- no, esta vez no seguiría el "jueguito". y se retiro tan rápido como pudo, su padre le llamo, pero ella hizo nuevamente un ademan con la mano.
-Está mujer me sacara de quisio-silencio- fm.. es igual a su madre...
-No recuerdo de ella mucho- InuYasha acomodo su trasero en el sillón y tomo algo de champan, de su garganta reprimió la tos.
-No tomas mucho ¿eh?- el hombre volvio a levantar la ceja, mirandole diveritido.
-No mucho...- aceptó con extraño orgullo y volvió a llevarse el líquido alcoholico a la gargante, esta vez sin exito de reprimir la tos.
- No tomas nada...- se rió Higurashi con gracia, InuYasha era un buen chico, sano e inteligente, sería un buen partido para cual quier muchacha, sip, para cual quiera- sabes, podrias conciderar la idea de tratar de conquistar a Kag.- le habló con tono chistoso guiñendole el ojo, al ver el rostro de shok de su "hijo"- solo bromeo hombre- y rio fuertemente, InuYasha le imito bastante nervioso- y bueno, quien es la afortunada de tener tú corazón?¿
-Nadie es la afortunada- su timbre sono frío y llevo otra vez el champan a su boca, pasando nuevamente por la garganta, pero está vez no tosio ni hizo ahorcada, ni siquiera movio un musculo de su cara, tenía perdida la mirada en el techo.
-No digas eso-le dió lamadas en el hombro- de seguro de vez de tener un "mini fans club" por hay revoloteando a tú alrededor.
-Si, tengo unas- admitió curvando sus labios.
- y cual de todas ¿te gusta más?- esa combersación lo estaba poniendo bastante incomodo, el ambarino suspiro y fruncio el seño, el padre aun esperaba la respuesta.
-Pues.. Kikyou es la que más me gusta de todas, es callada, tranquila, madura, y bonita.
-buena.. elección...
la puerta de entrada se cerro fuertmenete.
-Que demonios- hablo por lo bajo Higurashi, entre abriendo la cortina para ver la entrada- ah... era Kagome... que raro.. jamas sale sin avisar. ¡Kaede!- llamó, y en seguida apareció la mujer de una edad notoria.-donde ¿fue Kagome?.
-Con sus amigas, me dijo que le diria, habran pasado sus tres minutos de ello.
-Generalmente me avisa.
InuYasha entrelazo sus dedos y pensó unos intantes.
-Yo tambien devo salir- y no espero respuestas solo se marchó.
-Jovenes- el hombre quedo con la champan casi llena, y su copa- ¿Kaede?.
-Si..?
-¿Champan?.
o
-Oh! asi que ya llego el exquisito de tú hermanastro!- Yuka also ambas cejas rápidamente de forma malevola.
-No somos ni
siquiera "Hermanastros"- corrigió Kagome masticando
su
Hot-dog de forma grosera.
-Pues por la ley si lo son- Ayumi se tapó la boca al ver la expreción ascecina de su Kagome- pero claro, claro, en verdad ustedes no lo son en lo absoluto, je, je- rió nerviosa.
-En todo caso, ¿por qué no lo vamos a ver, yo recuerdo que siempre fue muy simpático con nosotras, aun que Kag lo pintase de otra manera- propuso Eri con ojos soñadores.
-¡Eso si que no!-saltó la de ojos chocolate, golpeando el talón en el suelo constantemente.
-y.. ¿por qué no?-Ayumi rascó su brazo- pulgas- rascó con mayor frenesis, Kagome se comenzó a impacientar y a golpear más fuerte el talón en el piso.
-eh... Kag..- Yuka le miro nerviosa.
-Que quieres- gruño.
-Con tú pie estas derramando los jugos- con los ojos Yuka le mostro la mesa.
-Ops!- lógró decir, estaba moviendo la pierna tan rápido que ello provocaba que el mesón se levantara ligeramente y comenzara a salpicar los jugos- lo siento.
-tomate un Armonil- le molestó Eri riendo.
-Si que son buenas esas pastillitas- Yuka con una servilleta seco el liquido de la mesa.
-Deveremos comprarle como diez cajitas a Kagome- Ayumi lo dijo totalmente seria, pero con expreción simpática.
-Ya callense chicas- la joven enravio el rostro y un extraño sonrojo se apodero de ella. Maldición si ellas supieran, de seguro se imaginarian quizas que cosas, con esas mentes soñadoras y traviesas que tenían.
-Ahhh- suspiro cansada, tomando el último sorvo del jugo de naranja.
-Kagome... no sera.. que- Eri vaciló ante la idea que amenazaba su cabeza.
-¿qué qué?- la azabache le miro curiosa y nerviosa.
-Que a ti te gusta InuYasha- Eri apreto sus ojos, temiendo la reacción de Kag que no handaba de buen humor últimamente, Yuka y Ayumi abrieron sus labios dejando ver su impresión ante la loca y rara idea, que despues de todo, no era tan rara...-¿Kagome?.
-Sin comentarios- la de ojos marrones, tiro sus monedas sobre la mesa y se fue, dejando a sus amigas atonitas a su reacción.
-¿Cuánto estan las armonil?- Ayumi comenzó a contar los Yen que tenía.
Continuará...
Originalmente y únicamente por la fantastik kata chan n.n
