El día del aniversario llegó, tal y como dijo Kid lo celebrarían a su manera.
Hawkins prefiere evitar toda batalla, muy diferente a Kid quién pelearía hasta el final para obtener lo que quiere.
"Fu fu fu" Hawkins soltaba una ligera risa comiendo una galleta de la fortuna, le divertida ver comer a Kid.
Si no lo conociera se habría ido por sus malos modales en la mesa, un maleducado en toda regla pero a la vez no.
"Quioajderedbsuhshnpehdodawjo?"
"Boca vacía Kid, no puedo entenderte así" Ella le respondió tomando algo de té.
"Quieres un pedazo?" El pelirrojo le pregunto mostrándole un pedazo de carne.
"No gracias no como carne"
Kid alzó sus hombros para seguir comiendo, habían ido a un restaurante de la isla, ni tan elegante ni tan rural para la comodidad de ambos.
La adivina frunció el ceño al ver el resultado de su adivinación más reciente, un golpe en el hombro la regreso a la realidad.
"Ahora que te pasa, no te gusta el lugar? Tengo que matar alguien que te molesto"
"Tal vez si" Kid alzó una ceja inexistente al oír eso pero no sé negaría.
"Hay probabilidades de un 89% de terminar en una batalla hoy" Cuando Hawkins había acabado de decir aquello un estruendo había resonado por el lugar.
Una tripulación pirata nueva había entrado al lugar, no parecía ser conocida o tener una recompensa tan alta.
A ellos les dio igual, Kid pidió más comida y galletas de la fortuna con sake, ruidos de fondo indicaban problemas a su alrededor, el ambiente perfecto para comer.
La galleta de la fortuna que iba a tomar Hawkins fue comida por otra persona, Kid trago su comida empezando atraer metales de manera silenciosa.
"Esa galleta era mía, por favor retiraré"
El capitán de esa tripulación no los reconocía, empezó a coquetear descaradamente hasta que tomo su mentón.
"Acabas de firmar tu sentencia de muerte"
Hawkins se apartó cuando un puño metálico mando a volar al pirata, ella se limpio el polvo sacando su warabide escuchando gritos.
Hawkins se miró en el espejo notando las gotas de sangre que lograron manchar su piel, bufo al notar lo sucia que estaba.
"Voy a regresar al barco, necesito un baño antes que la sangre sequé..." La mujer volteo viendo a su esposo que estaba manchando de sangre ajena.
El pelirrojo solo le sonrió señalando el suelo donde había dibujado un corazón, ese gesto le dio ternura.
Ella se aferró de su brazo con una sonrisa discreta, los dos caminaron hacia el barco, de todos modos se van bañar juntos.
Tenían un barco solo para ellos, cuando salieran a sus viajes como estos, tomaron un baño relajante para quitarse la sangre jugando un poco en el ambiente.
Había logrado llegar al lado dulce de Kid que se negaba admitir que tenía aún cuando se encontraba lavando su espalda.
El dulce baño de burbujas termino y siguieron con su día, en la parte más alta de algún edificio, Kid hablaba sobre cómo sería el rey de los piratas con Hawkins recostada en su hombro viendo el atardecer.
"Fu fu fu"
"Viste algo divertido? Que has visto bruja del norte" El brazo metálico pego más a la mujer contra él.
"Solo te daba energías, solo eso" Ella le respondió guardando la carta morada que brillaba tan intensamente como el sol.
"Energías? De que mierdas hablas?"
"Puede ser que a veces use mis cartas para darte energías... Mayormente las uso cuando los dos estamos teniendo intimidan" Las últimas palabras fueron susurros con un tono de vergüenza.
"No necesito de eso para complacerte" El pelirrojo se había ofendido, acaso eso significaba que no era lo suficientemente bueno para complacerla.
"Lo sé pero solo era curiosidad, me gusta llegar al límite... Es tu culpa que piense eso" El dedo de la adivina estaba haciendo círculos en el pecho de su esposo.
"Soy irresistible nena, eres afortunada te sacaste el premio gordo"
"Fu fu fu digo lo mismo, eres el único hombre que me ha tocado tan íntimamente" El brazo metálico se envolvió en su cintura apegandolos más.
La noche había empezado, la hora feliz de ambos inicio.
Hawkins traía su pijama trasparente que usaba para sus juegos previos, una sonrisa adornaba la cara de su esposo, besos húmedos aparecieron junto a las caricias.
Sus manos pálidas empezaron arrojar las piezas de ropas de Kid hasta bajar su ropa interior topandose con su miembro erecto que empezó a lamer.
La única mano del pelirrojo fue a su cabellera rubia tomando unos mechones de cabello que empezó a jalar hundiendo su cabeza.
Respiración irregular, luchando por respirar, dándole una mamada a su esposo que jaloneaba su cabello empujando profundamente.
Sus manos se clavaron en la parte baja de su espalda cuando un líquido espeso y caliente llenaba su boca.
Su cabello fue soltado empezandose alejar, abrió su boca mostrando el líquido blanco antes de tragarlo recibiendo una caricia en su mejilla.
Un chirrillo escapó de su boca cuando fue levantada y tirada a la cama, sus bragas salieron volando y sus piernas abiertas.
Una descarga eléctrica recorrió su cuerpo cuando la áspera lengua recorría toda su hendidura, los gemidos inundaron su boca cuando la lengua entró.
Sus manos clavadas en la sábana jadeando, fuertes gemidos salieron disparados cuando la lengua fue cambiada por un par de dedos.
Kid chupaba su pecho como un bebé mientras sus dedos la complacía, olas de placer recorrían el cuerpo de la rubia.
Sus piernas se cerraron soltando lloriqueos patéticos, una sonrisa se formó en el rostro del pelirrojo sacando los dedos mojados después de esa corrida que provocó.
El pre semen empezaba a escurrir de su miembro duro, se alineó para entrar de una entoscada.
El cuerpo de Hawkins salto ante eso, las embestidas fuertes hacían vibrar su cuerpo sensible, Kid tomo su cintura levantandola para llegar más profundo.
Las paredes internas de su esposa lo apretaban mientras sus fluidos salían mojando las sábanas.
"Maldita sea" El pelirrojo salió antes de correrse, Hawkins soltó un quejido por eso.
"Argh!" Una nalgada le fue dada dejando su trasero más rojo de lo que estaba, su cuerpo fue tumbado boca abajo.
Su brazo fue tirado hacia atrás obligando a su cuerpo a levantarse, un grito escapó de ella cuando las embestidas se tornaron violentas.
Su cabeza se giró alcanzando los labios de Kid, se dieron un beso torpe antes de poder besarse correctamente.
Kid la sostuvo cuando se soltó teniendo su orgasmo, el semen empezó a llenar su entrada resbalosa.
Un pequeño plop se escucho cuando fue recostada en la cama, el trasero de Hawkins estaba arriba dejando ver con claridad como el líquido blanquecino salía de su interior.
Kid bajo su trasero para recostarla en la cama, la mujer transpiraba con gotas de sudor recorriendo la mayoría de su cuerpo.
La cabeza del pelirrojo descansaba cerca de sus pechos, un pequeño descanso antes de seguir.
"Hawkins me escuchas, cariño me escuchas" Un ligero gemido fue una respuesta que si.
"Puedo usar haki de armamento?"
"Haki de armamento? Que tiene que ver eso con esto?" Hawkins le pregunto algo confundida.
Kid se separó de ella activando el haki en cierta área de su cuerpo.
"Oh"
"Pudo usarlo en todo mi cuerpo, podrás aguantarlo?" Él le pregunto con burla enseñando su miembro con haki.
Hawkins miro a su costado donde estaban su cartas, soltó una bocada de aire asintiendo.
"Se gentil por favor" Abrió sus piernas mirando a otro lado con algo de vergüenza, Kid tomo su rostro para besarla con fuerza.
"Tranquila, soy tu esposo y no te voy a lastimar con maldad" Cuando esas palabras fueron dichas entro lentamente.
Hawkins alzó su cabeza ante la nueva sensación, tan duro, muy duro, hacia vibrar todo su interior de placer.
Su rostro fue bajado, las lágrimas caían de su rostro además de estar babeando levemente, los labios rojizos de Kid se aplastaron contra los de ella cuando las penetraciones empezaron.
Las lágrimas se detuvieron entre los besos, el cuerpo de la mujer saltaba cuando golpeaban su punto dulce tan fuerte.
Los sonidos de choques de pieles resonaban por todo su barco que se movía levemente, el ritmo y fuerza de las embestidas aumento.
Hawkins gritaba de placer mientras Kid jadeaba, los dos cada vez más cerca de su clímax llamándose mutuamente.
Las piernas blancas se envolvieron en el dorso de sus esposo con toda la fuerza que tenía.
"Kid te amo" La adivina le susurró eso antes de soltar un grito aferrándose a él dejando salir todos sus fluidos.
El pelirrojo mordió su hombro dando embestidas más erráticas.
"También te amo" Kid le dijo con el rostro sonrojo dándole sus últimas embestidas.
La espalda de Hawkins se arqueo cuando grandes cantidades de semen empezaron a llenar su útero.
Kid no la soltó hasta dejarla llena, el cuerpo pálido fue recostado con delicadeza, logro ver una sonrisa oculta en su esposa antes que sus ojos se cerraran.
"Hawkins, Hawkins?" La adivina se había dormido, Kid salio de su interior recostandose a su lado.
"Me gusta, es raro que seas tan dulce conmigo, eso lo hace especial" Hawkins le dijo a su esposo que le había traído el desayuno a la cama.
Le dolía su cuerpo y sentía débil sus piernas, Kid le dijo que se quedará en cama y que él le trairia el desayuno.
"No me hagas irme a desayunar a un bar"
Hawkins rió besando su mejilla antes de tomar su desayuno, que linda mañana está teniendo.
