Originalmente por :Katiss-chan!!

Aclaraciones:

La ruptura en la relación de InuYasha y Kagome se debió, a que él se aprovecho de ella, le dijo que supuestamente la amaba, y resulta que después, le dijo que ya no quería nada con ella, por el hecho de que el buscaba algo más "caricias inocentes", se burlo de ella en su cara y la Humillo.

Segundo leí por hay sobre que ¿paso hace tres años?, TT, soy mala en matemáticas pero de quince años edad de Kagome en ese tiempo y 18edad de InuYasha hay tres años de diferencia.

Espero que les haya quedado más claro, no se si habrá sido error mío en la escritura o el leer apuradita a veces nos hace entender algunas cosas malitas, pero bueno, para esos son sus post, para que yo les aclare todas sus dudas, esto comprueba que los leo XD.

•Enamorada de Mi Hermanastro•
"Enfrentar..."

miraba la ventana fijamente, aun que su cuerpo estaba en la habitación, su mente estaba en otro mundo, en un lugar en el cual solo ella podía entrar, en donde por lo menos hay, podía ser libre, y torturarse pensando en cada detalle de su vida, y en cada tristeza que calaba su alma de una forma fatal.

-¿Por qué todo sucedió así...?-Se preguntó para si Kagome, mientras se acomodaba en la cama de lado, apoyando la palma de su mano en la mejilla.

En ese verano de hace siete años atrás, después de que InuYasha se marchó con Kikyou, Kagome estuvo encerrada en la casona sin salir, comía muy poco, hasta que un día, su padre trajo a un empresario con quien firmaría un negoció, este trajo a su hijo de compañía, y así conoció a Kouga, quien se transformó en su mejor amigo del sexo opuesto. Sin él, ella simplemente se habría desintegrado lentamente.

La puerta se abrió, Kaede entró con una bandeja con buena porción de comida sana.

-Kagome, siéntate en la cama para ponerte la bandeja.- la mujer hizo tronar sus dedos frente al rostro de la muchacha que parecía muerta con esas ojeras, la piel pálida, y unos ojos muertos.-Kagome...

-Lo siento, no tengo hambre Kaede.

-Kagome, ya basta con ese rostro de cordero degollado, hace dos días que volviste del hospital y lo que has comido no te a alimentado en nada, si sigues así, quedaras como un cadáver.

-No sería malo.

-Kagome-le reprochó con voz enojada pero comprensiva.- a veces hay cosas que no son buenas recordar, que uno las bloquea, pero siempre están ahí, y tarde o temprano uno tiene que enfrentarlas.

-Mientras pueda evadirlas...

-No señorita, oye tienes algo en la lengua, abre la boca ¿si mija?- Kagome obedeció, y sin poder hacer nada Kaede le puso un gran trozo de carne en la boca.-con eso tendrás para masticar un buen rato-rió.-Kagome trato de decir algo pero el alimento no le dejaba-jaja si, como digas pequeña.-y se fue muy triunfante la anciana.

Pequeña.. pequeña... esa palabra resonaba en la mente de la azabache, InuYasha muchas veces le dijo así... y claro.. también era Muy pequeña para él.. como para...¡Un simple idiota!, todos los hombres solo querían "eso" y después se quedaban muy felices, y dejaban a las muchachas solas , y si salían con hijos... Kagome sintió que un calor poderoso la llenaba de coraje y rabia, no entendía porque debió ser todo así, si tobo iba demasiado bien.

Termino de tragarse la carne y por Kaede se animó a comer el resto, aun que se seguía sintiendo sin apetito.

-Kagome ¿puedo pasar?.

-s..si...-titubeo

En seguida la presencia imponente de InuYasha se hizo presente en la pieza, sus ojos se veían algo confusos, era una mezcla rara de emociones que poseían esta vez los óvalos dorados.

Se acercó a la ventana y se detuvo frente a ella un rato, luego se giró a Kagome, está le miraba de una manera neutra, aun que sus facciones demostraban lo mal que estaba, y la mano le tiritaba por lo nervios que le producía tener cerca a ese hombre, trato de disimular su mano apretando la frazada con fuerza.

-Tiemblas...¿es por repulsión o por miedo a mi?-Enarcó la ceja, las palabras sonaron agrias y solemnes.

-Ninguna de las dos.

-Kagome...

-¿Cuándo vuelves a Tokyo?- la forma en que él pronunciaba su nombre le perturbaba demasiado como para entablar palabras coherentes, y le surgió su pregunta de una forma bastante mal educada.- digo...

-Se que solo deseas que me vaya... - se acercó aun más, y cuando estuvo al lado de la cama se inclinó quedando frente al rostro de Kagome, de cerca InuYasha trató de disimular su asombro, no había notado bien hasta ese momento que tanto habían perdido su brillo los ojos de ella.

-Yo no...

-No me voy a ir, hasta cuando deba hacerlo.- su voz sonó muy firma ante su decisión, levantó una mano y le acarició con el indice el labio inferior a Kagome, está trato de hacer un ademán, pero InuYasha rápidamente le tomo la con la otra mano la muñeca, que intentaba golpearle la mejilla- ¿por qué tan agresiva pequeña?.

-¡Maldita sea! no te bastó burlarte de mi hace años atrás, si no que quieres seguir.. que más quieres de mi- Kagome comenzó a sentir que el rostro de InuYasha se desconfiguraba producto de la lágrimas que comenzaban a brotarle con gran intensidad de los lagrimales. Trató de golpearle con los puños cerrados el pecho a InuYasha, pero no pudo, el la tenía muy firme sujeta y la miraba con ojos pobres, Kagome no contuvo más la emoción y rápidamente acercó su rostro al pecho de él dejando que ya la nada de orgullo que le quedaba se esfumara para llorar con gran intensidad en el pecho de InuYasha.

-Yo.. Kagome, es difícil de explicar..lo que pasó hace tiempo atras...-Prefirió callarse, cuando comenzó Kagome empezó a llorar aun más fuerte-mierda..yo.

Después de unos minutos, Kagome estaba más calmada y tomaba un vaso de agua, que InuYasha le había traído junto con una pastilla para el dolor de cabeza.

Ahora él estaba sentado a los pies de la cama, y ella acostada mirando el techo con atención.

-Aquí...aquí mismo una vez tú... te quedaste con migo, hasta que yo me durmiera...- Kagome habló, cada frase formada era como un cuchillo pequeño que se enterraba en el alma de cada uno- creí que ello podría ser... te veía demasiado lejano a mi, debí haber suponido que no era más que un juego ¿que ingenua fue ? ¿no lo crees así?, InuYasha.

Pero no respondió la miraba con particular atención, esperando a que ella siguiese contando como se sentía, algo no común en él, de esperar a que las personas se desahoguen, pero esto era distinto, porque él sabía muy bien el daño que le había provocado a Kagome, sobre todo cuando ella estaba en la flor de su juventud.

-que tonta...- se enderezó para mirarlo- pero, aun que esto suene demasiado humillante y de seguro será algo que a ti te dejara satisfecho, y si te sirve ... es que yo..yo...-Un brillo cruzo los ojos chocolateados, y los labios le temblaron suavemente- yo siempre, te voy a querer mucho.-Bajó la cabeza esperando la mofa y burla de parte de él, sin embargo no escucho nada de eso, si no que solo silencio.

Se estremeció al ver la forma tan posesiva con la que él le miraba desde la punta de la cama, un sonrojo se apodero de la mejilla, y sintió que todo el ambiente en la habitación se volvía más tenso, con un suave movimiento InuYasha nuevamente estaba a su lado. Kagome lo observó con gran nervio, que pretendía ahora, ¿qué diablos había hecho? se había humillado logrando de seguro lo que el quería, pero al menos ahora sentía un peso menos dentro de si.

En un acto InuYasha tomo de la el mentón de la muchacha y lo levantó para que ella lo mirara muy cerca y directo a los ojos, ambos se reflejaban en su óvalos. Kagome entre abrió los labios e involuntariamente se los remojó con la lengua, ese movimiento hizo que InuYasha perdiera la poca cordura que le quedaba por los sentimientos revueltos que ahora tenía también y se encontraron sus bocas, al principio de una forma bastante fiera, para luego ir calmándose los movimientos. Kagome abrió los ojos segundos finalizada la caricia, él le miraba de una forma bastante intimidante.

-InuYasha.. no sigas.. no me humill

-no.. yo jamás Kagome, jamás he pensando herirte así, yo Kagome...- una melodía bastante familiar comenzó a sonar, el bolsillo de InuYasha vibraba, este hecho una maldición y saco su celular se incorporo.-Hola..ahora, está bien, nos vemos en una hora Kikyou. ajá, adiós...

Cuando colgó se volteó y encontró a Kagome dándole la espalda.

-Kagome.

-Puedes irte por favor, tenerte cerca me hace mal, ya te dije lo que debía decir, ahora siéntete feliz, ya no tengo orgullo.

-Kagome.

-Solo vete!- como loca le tiro lo primero que encontró y eso fue el vaso que él l trajo, InuYasha justo alcanzo a salir, y cerrar la puerta porque el vaso choco con la puerta y al acto se rompió causando un fuerte golpe al caer al suelo.

o

-¿Crees que de veras ese trasero sea el verdadero de Brad pitt?- pregunto Yuka mirando asombrada la estatua de cera, que era una réplica exacta de el actor.

-Lo más probable, ósea.. es Brad pitt- respondió con seriedad y emoción Ayumi.

-Me gustaría tocarle el trasero a esta estatua.-Eri miró para todos lados, asegurándose que nadie la observara y toco la parte trasera de la estatua.

-Después sigo yo!- Yuka se formó tras Eri.

-Y yo!- se formo tras Yuka.

-Oh chicas-Kagome les miró de forma desaprobadora- oigan que es eso!- Kagome apuntó con cara de impresión, las tres chicas inmediatamente llamadas por la curiosidad voltearon, cuando Kagome ya estaba delante de las tres tocándole el trasero a Brad pitt- jaja, cayeron.- les dijo Kagome triunfante.

-Eres una tramposa-el trio le dio palmadas en la espalda.

-¿Y ahora que hacemos?- Ayumi miró en todas direcciones, sin duda ese nuevo museo era fabuloso, con artistas de cera, un cine "futurista" y hasta unos cuantos robot algo descoordinados pero bastantes simpáticos.

-¿Qué quieres hacer ahora tú Kagome?- Yuka le miró comprensiva.

-eh..¿por qué debo escoger yo?.

-Porque te trajimos a ti, para que te divirtieras, que esa cara de muerta no te venía fíjate- Eri hizo unos gestos con su cara tratando de imitar el rostro que Kagome lucía hace días atrás pero sin éxito.

- gracias- la azabache miró todo el lugar examinando detalladamente lo que les ofrecía el museo "futurista", se fijo en un restaurante de Comida Americana que había- Ya se!, quiero comer una buena comida americana!- exclamó con entusiasmos, apurándose para llegar primero que todas, al abrir la puerta del restauran se fijó que estaba muy lleno.

-¿Donde nos sentaremos?- pregunto Eri desanimada al ver tanta gente.

Kagome seguía buscando con la mirada algún puesto, cuando sus ojos se posaron instantáneamente en algo que no le agrado, InuYasha estaba sentando en una de las mesas con una mujer de un aspecto bastante elegante, tenía un pelo muy liso y largo y la piel tan blanca como la leche, no fue tanto que estuvieran los dos juntos, si no que la actitud, estaban con las manos entre lazadas y compartían un jugo, ella le miraba de una forma bastante coqueta.

-¿Kagome?- le llamo Yuka- hay ahí un puesto.-Kagome te estoy hablando.

-Se.. me quitaron las ganas- su voz sonó sombría.

-¿Estas bien?-Ayumi le tomo el brazo.

-Si, mejor vamos a comer a Waldonal!, de todas formas aquí la comida debe ser cara.

-Tienes razón.

Kagome siguió a sus amigas desde atrás, sentía un dolor en su estomago y en el corazón. Si debía enfrentar todo eso, simplemente no sabía como lo haría.


Kata
: Que estén bien!

Ruby: las quiero, nus vemus en el prox capi bye bye cuidense

atte: inume4ever