Originalmente por Kata-chan!! la escritora rlz nn

Enamorada de Mi Hermanastro•
" amar, casar y seguir amando"

Dos pasos, ¡Oh no!, volvió horrorizada al pasillo, el le miró de forma desaprobadota, ella solo suspiro y tomo valor parándose al lado de él, pero ¡no!, los nervios le comían, y ya había pasado un mes, era hora de hablar, pero aun que su padre había bromeado sobre el tema, en que InuYasha tomara en consideración la opción de conquista a Kagome, está sabía muy bien lo que pensaba el señor Higurashi sobre la relación de parejas familiares, aun que no hubiese lazo sanguíneo, pues hace solo un par de meses atrás unos primos lejanos se habían casado, ambos en tercer grado familiar. Kagome se había enterado, pues se enviaba cartas con ella, cuando su papá se enteró, le prohibió seguir relacionándose con la prima, por el hecho de casarse con alguien que políticamente ya es de tú familia.

-InuYasha ¿por qué no mañana?- le imploró con ojos suplicantes.

-No aguantaré un día más Kagome-susurró enfadado.

-¿pero por qué?- Kagome puso los brazos en jarra

-Porque quiero casarme con tigo y hacerte mía lo más pronto posible- le dijo con voz ronca y fastidiada, intentando hablar lo más bajo posible, tratando de contenerse las ganas de tomar a Kagome hay mismo.

Kagome se quedo sin palabras, hasta el momento solo eran novios, no habían tocado el tema de casarse en lo absoluto, sin saber bien que pensamientos pasaban por la mente de InuYasha, ella se acercó y lo beso muy dulcemente, ese contacto hizo que él calmara sus ansias, viendo la inocencia que aun conservaba Kagome, y los efectos que le producía.

-Inu…Yasha…. ¿Estas seguro de lo que dices?-La azabache tomo una de sus manos, no había peligro, su padre estaba en el living hablando por celular de negocios, y ellos estaban en el pasillo.

-Jamás en mi vida había estado tan seguro de algo como lo que estoy diciendo- le acarició su rostro- te amo….- frotó su nariz con la pequeña de ella- y es lo único que me importa y bueno también….

-¿También?- le miró traviesa.

-También lo que hay bajo esas ropitas- le susurro con picardía mientras le besaba la mejilla.

-te quiero mucho, mucho- Kagome lo abrazó fuertemente.

-¿Qué pasa?- El señor Higurashi apareció por el corredor y los miro atónitos. Inmediatamente se separaron los dos, sin saber que decir o hacer.-No sabía que ya se llevaban tan bien los dos.

-No padre, no se trata de…

-jeje, ya vez que hasta los enemigos pueden hacer las pases- interrumpió y sonrió falsamente Kagome, InuYasha le miró con molestia.

-No!- dijo el ambarino mirando primero a su padre, y luego a Kagome desaprobatoriamente.

-¿No qué?- Higurashi se vio bastante confundido, y algo le hizo sentir que pronto las cosas no serían tan buenas.

-InuYasha- Kagome se cruzó de brazos- papá….

-Se puede saber que les pasa, me están comenzando a asustar los dos.

-Siéntese padre- InuYasha los condujo al living, y le mostró el sillón para que se acomodara, Higurashi no protesto, solo hizo lo indicado y le miro inquieto.

-¿y bien?.- se sintió obligado a tomar su pipa, que estaba en el mesón, para encenderla con calma.

-Papá… mira- Kagome le miro con dulzura e inquietud.

-Haber, saben bien ambos que no me gustan los rodeos, vamos al grano con el tema por favor-la voz sonó inmediatamente autoritaria.

InuYasha se sentó frente a el hombre de más edad, y Kagome le imitó.

-Padre, Kagome y yo somos pareja- le dijo con toda tranquilidad, y mirándolo duramente, como si ello no fuese nada. Kagome solo cubrió su rostro con sus manos mirando el suelo desesperada, sin saber como reaccionaría el hombre que se titulaba como su padre.

-¿Para eso tanto alboroto, para una broma infantil?- rió bastante feliz.

-¡No es broma!- estalló InuYasha con el seño fruncido- Papá yo amo a su hija!, y me quiero casar con ella.

Kagome le miró incrédula, ya estaba hecho, ya él lo había dicho, la azabache volvió los ojos a su padre, que parecía estático, mirando cada facción de InuYasha y luego la de Kagome. Esta le tomo la mano a su novio, InuYasha inmediatamente le correspondió la muestra apretando su mano, Kagome la sintió algo sudada, aun que no se notase, el ambarino estaba bastante nervioso por lo que pudiese suceder.

-¿Hablas desde el fondo de tú alma InuYasha?- levantó la ceja canosa Higurashi, mientras se paraba para mirarlo de la misma altura, aun que Yasha era algo más alto.

-Mi palabra de hombre le doy padre.

-Ya me lo imaginaba.

-¿Qué dices papá?. Kagome se acercó a él.

-Yo ya me había percatado que entre ustedes había algo más… los años que tengo no son en vano ¿lo saben?- se volvió a sentar, pesadamente mirando a su hija fijamente-¿Kagome… le amas?-preguntó con avidez.

-Por supuesto…-contestó sin vacilar, con una sonrisa firme

-y entonces que están esperando para casarse ¿eh?

Esa respuesta dejo a la pareja totalmente helados.

-Papá estas seguro… pero tú.

-Cuando hice lo de tú prima, fue porque yo sabía lo que te estaba pasando con InuYasha desde su última visita, no quería que te pasara lo mismo, temí que sufrieras pequeña, pero veo que de todas formas no resultó

-Oh papá- Kagome le abrazó dulcemente.

-Un padre siempre da todo por su hija, y tú eres mi tesoro- le hizo cariño, amorosamente en la cabeza oscura- InuYasha, se que ella en tus manos será muy feliz.

A InuYasha le paso un pensamiento algo travieso y pervertido por la cabeza,
"Oh si que estaba en buenas manos".

Kagome beso la mejilla de su padre.

-Papá de veras estas seguro- volvió a preguntarle sin entender tal tranquilidad de él.

-Ustedes son como Tú madre y yo…

-mamá….

-Bueno debo terminar trabajos… permiso- el señor Higurashi se levantó de lo más tranquilo, y desapareció por el corredor.

InuYasha observó a Kagome que seguía algo nerviosa, está le miró también, se acercó y lo besó, lo amaba, Dios como lo amaba, y si por el fuera daría todo lo que tuviese, él siempre sería lo que más amaría en su vida, sabía que ningún hombre sería capaz de reemplazar a InuYasha, el era único, con sus ojos que te absorbían, sus músculos abrasadores, su torso perfecto, su espalda ancha y protectora….

-Sabes InuYasha….

-Dime amor.

-Eres todo lo que soñé- Kagome le acarició el rostro tostado.

-y mejor será lo que sucederá en nuestra luna de miel y la abrazo tan fuerte, que Kagome sintió que le faltaba el oxigeno, para luego ahogarla mas en un apasionado beso.

-InuYasha…-musito algo incomoda, sintió algo hacer presión en su parte baja.

-Te amo Kagome.

Lo dijo con tal profundida, que calo tan hondo en el alma de la muchacha, que entonces ya toda esa pena que aun guardaba del pasado desaparecio por completo, el le amaba y ella también, eso siempre sería así, siempre.

El siguiente capi es lemon

gracias pro leer son lo mejor