Flufftober 2022 Yuuram

Día 29: Defecto que más amo

Todos en Shin Makoku conocían el carácter de Wolfram, aunque muchos solo lo veían como el Príncipe egoísta, Yuuri sabía que había algo más que eso y era su pasión, no conocía a nadie que fuera tan apasionado y fiel como lo era Wolfram, se lo demostraba a diario, poniéndolo siempre a él como su prioridad. En un principio, no lo entendía, se suponía que no le agradaba que él fuera el maou, pero eventualmente lo aceptó. También fue un poco incómodo darse cuenta de lo que significaba para él, dado que era la primera vez que alguien lo veía de esa manera, pero estaba sumamente agradecido.

Era cierto que Wolfram pensaba primero en el bienestar de su rey que en la de sí mismo y lo regañaba muchas veces por ello, no quería que se pusiera en riesgo por su causa y por suerte llegaron a un acuerdo que beneficiaba a ambos, así podría protegerlo, pero a la vez se protegía a sí mismo.

—Recuerda Wolf, cuídate mucho, no quiero que mi prometido regrese herido.

Sí, Wolfram era egoísta, pero amaba que siempre tomara en cuenta sus decisiones y sentimientos.

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Podía haber llegado de repente, era cierto que al principio odiaba el hecho de que un desconocido tomara el trono, especialmente cuando no sabía nada de Shin Makoku. Pero, le había sorprendido el día de su duelo con sus grandes habilidades. Era muy benevolente y confiaba en todos, pero eso lo hacía ser un buen rey. Atraía a todos con ese carácter noble y todos lo querían mucho. Él no era la excepción.

Le gustaba verlo sonreír, aunque su sonrisa no era solo para él, esa sonrisa era para todos en su reino. Él lo había cambiado, ahora era una mejor persona y le gustaba quién era ahora. Se sentía más a gusto consigo mismo, incluso se había atrevido a adoptar a una niña humana y estaba muy feliz de tener a su hija en su vida.

Nunca había pensado en casarse o tener hijos, pero cuando él llegó, eso cambió, aunque él no estaba interesado en casarse, pero, aun así, siempre estaría a su lado, era su soldado y lo protegería por siempre.

Si, Yuuri podía ser demasiado amable, podía ser un rey que nunca se había visto en Shin Makoku, pero eso lo hacía el mejor, pero, aun así, él lo amaba incondicionalmente.

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—Estoy de regreso—lo saludó Yuuri una tarde al regresar de su mundo.

—Bienvenido Yuuri.

Y allí lo vio, esa sonrisa que siempre les daba a todos, era diferente, era más amplia y sus ojos tenían un brillo peculiar, se fijó de su alrededor, pero no había nadie más.

Esa sonrisa, llena de algo que aún no sabía definir, era solo para él. No sabía explicar que fue lo que sintió en ese momento, solo sabía que toda su piel se erizó y su corazón comenzó a palpitar con más fuerza.

—¿Cómo te fue? —fue lo único que pudo preguntarle.

—Con mis padres todo bien, pero la escuela fue difícil, pero se siente bien regresar a casa.

—Sí, tu familia debe de ser muy cálida, es bueno que te sientas a gusto con ellos.

—Sí, pero no a eso me refería con regresar a casa, me refería a Shin Makoku.

Wolfram no pudo responder. Sabía que Yuuri estaba a gusto allí, pero nunca había dicho que ese era su hogar y no la Tierra.

—Porque…—continuo Yuuri con ahora notable nerviosismo—, porque estás tú aquí.

Por Shinou. Wolfram detuvo su andar enseguida, sentía que le faltaba el aire y por lo tanto no pudo decir nada.

Pero, no pudo concentrarse en respirar porque sintió a Yuuri detenerse frente a él, lo miró solo por un segundo a los ojos, antes de darse cuenta de que acortó con prisa la distancia que los separaba y lo besaba.

Su estómago revoloteó con emoción y un escalofrío recorrió todo su cuerpo, pero se sentí tan cálido que no quería separarse de él.

Estaba perdido. Ese rey novato había ganado su corazón caprichoso como nunca creyó posible.

Se aferró a su espalda con fuerza mientras correspondía el beso, sintiendo todo el amor que Yuuri le tenía e intentando demostrarle que se sentía igual.

Ese no fue el único beso, compartieron varios más durante todo el camino a su habitación.

Se sentía todo tan correcto que ni les importaba que alguien los viera en tal muestra de afecto pública.

Sí, amaba a su egoísta y caprichoso prometido con todo su corazón.

Sí, amaba a su peculiar y demasiado amable rey con todo su corazón.