CAPITULO 13: EL TRIDENTE DE FUEGO
Cuando Serbion abrió los ojos, ya era de buena mañana. Se hallaba en su cama desnudo, y recordó lo que había pasado. Su cuerpo se sentía mejor, pero la culpabilidad conquistó su mente.
"Oh pobre chiquilla" se lamentó al escuchar los gritos de Dany. Nunca se había sentido tan miserable.
"¡Por fin despertáis!" gritó el quirurgo de alegría "ya empezabais a preocuparnos" a su lado se hallaban dos criadas quienes traían paños de agua fresca, y sabanas limpias. Pero Serbion se hallaba demasiado abatido para cualquier raciocinio.
"Dany…¿Dónde esta Daenerys?" preguntó asustado.
"¿Daenerys?" se preguntó el quirurgo "A veces decíais su nombre en medio de los baños"
Serbion tenía la cabeza dándole vueltas y se llevo una mano a la frente. Y tenía sed, mucha sed.
El quirurgo le dio una tarra de agua que se bebió de un trago, pero fueron necesaria otras cinco para calmar ligeramente su sed.
"¿Cuánto tiempo llevo con fiebre?" preguntó Serbion con la cabeza más despejada.
"cuatro días" dijo el quirurgo "Se desmayó cuando estaba tomando el desayuno y tuvimos que tratarle…por cierto como quirurgo suyo que soy, le recomiendo que la próxima vez desfogue cuanto antes…la falta de sexo puede ser muy perjudicial para la salud, suerte que hubo que recurrir a las habilidades de sus criadas para calmar su libido"
Serbion se enrojeció, lo ultimo que necesitaba era tener sus propios bastardos, mientras las criadas lo miraban con la cabeza gacha.
"¿Dos criadas compartieron el lecho conmigo?" preguntó Serbion, aunque en secreto estaba contento de que todo fuese una mala pasada de su cabeza que por un momento le hizo creer que era un violador.
"Mas bien sus manos" explicó el quirurgo.
Serbion estaba muy avergonzado, pero el alivio aun seguía ahí por lo que se calmó un poco. pero no pudo salir de la cama hasta una quincena mas tarde. Tiempo en cual estuvo siendo visitado por Octarya, quien venía a darle de cenar y contarle cuentos. Y Aryos Othoryon quien le contaba breves informes sobre el desarrollo de la guerra.
Tal y como se había figurado, el rey Robert Baratheon firmó un acuerdo secreto, de la mano de su consejero de la moneda un tal Petyr Baelish, junto con el señor del mar por el cual, este se comprometía a pagar su deuda con en Banco de Hierro a cambio de su alianza en la gran coalición. Según su jefe de vulpes, como eran denominados los servicios secretos. Se había estaba formando un ejército, tan grande o más como el que Garín había formado en su día para hacer frente a Valyria.
Aun así de efectivos no andaban cortos, en su haber Serbion contaba con veinte legiones, además de ocho mil inmaculados. Esto hacía una fuerza total de ciento treinta mil soldados. Por supuesto tenía también una gran flota, la cual estaba siendo comandada por Jaenor Othoryon para la toma de Lys. Más de cincuenta elefantes de guerra, lo cuales serían una fuerza para tener en cuenta. Sus sabios habían estado produciendo toneladas de fuego valyrio con los cuales achicharrar a los enemigos, junto con balistas y onagros. Pese a que esto podría parecer absurdo teniendo en cuenta el poderío de los dragones, holgaba decir que no debían depender tanto de ellos ni mucho menos. Había tomado esa decisión tan pronto como leyó la muerte del ultimo dragón.
Sin embargo, desde su cama Serbion había tomado una decisión de trascendencia. Cuando ya estaba mucho mejor, se puso una túnica purpurea y ordenó traer a los legados de las legiones que estaban en la urbe.
Entonces entregó a cada uno de ellos un huevo de dragón medio, a cambio de su juramento de sangre, el cual era un ritual de sangre, convirtió el puesto de los legados en vasallaje perpetuo. De ese modo la magia de sangre le impediría no solo traicionarle, sino que pare ser legado de una legión valyria se debía realizar el juramento, momento por el cual el dragón en cuestión quedaría atado al usuario. Estos aceptaron sin dudarlo, pues el convertirse en señores dragón, aunque menores constituía el sueño de todo valyrio, y una meta casi imposible de alcanzar.
Por supuesto los wyvernios aun tardarían una década en estar preparados para la lucha, pero como golpe de efecto para elevar la moral de la tropa era insuperable.
Pasada finalmente la quincena, Serbion por fin se había recuperado, salió de su habitación ya mejorado. Fue a los jardines donde Pertinax movió la cola de alegría al verle "¡Que bueno verte valonqar!" le dijo a su cabeza. Y Serbion le acarició el hocico.
"Lo mismo digo" dijo con alegría.
"¿Puedo acurrucarme con dragoncita?" preguntó Pertinax algo esperanzado. Al parecer estaban demasiado unidos amo y jinete.
"No" respondió Serbion, a lo que Pertinax se desilusionó y soltó un gruñido.
"Pues vale" murmuró en su cabeza el dragón. Serbion suspiró.
"Te entiendo perfectamente hermano" le habló con pesar.
"Gran señor" dijo su edecán Vaelys, recuperando el aliento de la caminata, pues su forma no era tan buena como su mente. Serbion se giró para mirarlo expectante.
"¿Qué ocurre?" se preguntó. Su tranquilidad siempre era temprana al marcharse.
"Ha llegado un mensaje por águila…Lys ha caído" dijo el edecán con alegría sufrida. A lo que Serbion sonrió, no esperaba que el tranquilo Othoryon fuese el primero en cumplir con la misión.
"Es una gran noticia" dijo Serbion con alegría "Ahora solo falta conocer el resultado de Galbarys"
Pero aun así tenía una espina clavada, la caída de Norvos era cosa suya pero había tenido que se pospuesto, pero ahora que estaba sano, podría efectuarse. Aunque si las tres ciudades no caían al mismo tiempo no tendría el mismo efecto. Sabía que la caída de Myr era solo cuestión de horas, Galbarys nunca toleraría que alguien como Othoryon le arrebatase el primer triunfo, por lo que pondría toda la carne en el asador. Aun yendo en barcazas por río tardarían varios días y en muchos casos estarían vulnerables a los ataques del Noyne.
"A no ser…" dijo Serbion. era una locura, lo que se le paso por la cabeza, pero había que intentarlo.
Salió corriendo y fue a la armería y cogió la seda de Tyria. Entonces volvió al jardín e hizo que Serbion utilizara su llama de pureza. La tela fue alumbrada color bermellón, y la extendió. Con mucho cuidado hizo que Pertinax utilizase su aliento dentro del rollo, el cual comenzó a extenderse.
Y Serbion se elevó a los cielos a varios miles de píes de altura para asombro de Vaelys. Tuvo que utilizar la levitación para volver al suelo.
"¡Gran señor! ¿Qué ha sido eso?" inquirió Vaelys, sorprendido.
Serbion sonrió con una alegría perturbadora, y comenzó a reírse. En su cabeza sabía que podía funcionar, tenía que funcionar.
"¡Llama a todos los carpinteros y herreros de la urbe!" gritó con alegría.
Había tomado toda la mañana y buena parte de la tarde, pero al fín estaban listos en las afueras de la antigua Volantis, acogían a la primera flotilla de globos aéreos. No había sido nada fácil, y había tenido que soportar las miradas de extrañeza del arconte, pero ahora cien globos estaban construidos, cada uno de ellos para llevar a treinta soldados en cada uno. pero podrían desplazarse a diez a veinte leguas la hora gracias a la llama de Pertinax. Factores limitantes, pero podrían darle una gran ventaja. Naturalmente se habían revestido de metal noble moldeado con el fuego de Pólux, y revestido con una capa tela de araña, que lo haría invulnerables a los escorpiones.
"Muchas gracias a todos" dijo Serbion "como recompensa por este duro servicio, cada uno de os presentes recibirá una gratificación de diez piezas de oro" y todos le aplaudieron por cobrar en un día lo que ganaban en un mes.
Sin tiempo que perder subió a sus mejores hombres a los globos, aunque con cierto temor tres mil legionarios pertrechados se subieron, y con Pertinax marcando el ritmo, partiendo a traves del Rhoyne, llegando al Nhoyne a media noche, mientras admiraban una vista que hasta ese momento estaba privada a los señores dragón. A pocos momentos del amanecer, llegaron a las puertas de Norvos.
La ciudad que era una suerte de teocracia de sacerdotes barbudos, recibió a dos mil legionarios con conmoción. Luego de anclar los globos al suelo, quinientos arqueros estaban abatiendo a todo cuanto soldado esclavo había en las murallas, mientras las cohortes estaban listas en posición de ataque.
Aunque no hizo mucha falta, todo esto fue opacado por la imponente presencia de Pertinax quien prolongó aun más la noche de Norvos.
"¡Norvos!" gritó Serbion con un hechizo amplificante "¡Aceptad el abrazo de vuestra madre patria, o probad su beso de fuego!" gritó y el pánico estalló en toda la ciudad. Y es que aunque esto no era de conocimiento de Serbion, una parte considerable de las fuerzas de la ciudad, habían partido a rechazar el ataque de Galbarys y sus legiones.
Nadie se atrevió a salir de sus casas. Los clérigos barbudos tampoco habían recibido ordenes de atacar, y la ciudad tenía un silencio mortal. Serbion decidió no esperar más y se adentró hacia la ciudad alta en las colinas, hasta la sede del gobierno, la cual estaba en manos de uno sacerdotes barbudos, pero tenían fama de ser más razonables que lo de la cabra negra.
Estos salieron de su templo, y no del palacio para aparecer postrados en el suelo ante Serbion, quien los divisó como hormigas en la lejanía. Cuando lo vio más de cerca, vio en sus manos espadas manchadas de sangre, a su alrededor había cuerpos, muchos cuerpos de hombres de elegantes ropajes, yacían degollados, desangrados o alguno más fuerte que los otros, siendo ensartado como un animal y degollado cual presidiario.
Detrás de los sacerdotes se hallaban numerosos soldados esclavo, allí conocidos como clérigos barbudos, que aparecieron poco antes que los dos mil valyrios de Serbion.
Cubiertos bajo la sombra del gran dragón de magma, vieron como Serbion bajaba levitando en lo que creían que solo podía ser un mandato de los dioses.
"Soy Serbion Vitelis, gran señor de la casa Vitelis y prínceps de Nueva Valyria" dijo en tono neutro "¿Quién puede parlamentar conmigo?"
Pasaron unos segundos hasta que el viejo sumo sacerdote se irguió, sus grandes barbas no conseguían ocultar todas las arugas de su rostro y menos su boca desdentada. Lejos de eso, tenía un aspecto venerable dada la situación, aunque se podía apreciar alguna mancha de sangre en su túnica.
"Soy Mireoh Hotah sumo sacerdote de Norvos" dijo el anciano con voz potente pero humilde "Y veo que vos sois el restaurador del mundo"
Serbion rodó la mirada.
"Solo de Valyria, peor no temáis, he abolido la esclavitud" dijo Serbion. Pero el sumo sacerdote lo siguió mirando fijamente.
"Os vimos en el fuego, aparecíais a lomos de vuestro dragón, pero seguido por soldados en el cielo, caías sobre la tierra arrasándolo todo a vuestro paso. Eso lo vimos ya hace tiempo, mucho tiempo, pero cuando en la primera hija aparecisteis supimos que la profecía era cierta" dijo el sumo sacerdote.
Serbion le hizo ademán de que continuara.
"Tratamos de hablar con los magísteres de cual era el mensaje de Dios, pero quisieron escuchar más al oro de Braavos y al orgullo que mal habitaba en sus corazones. Cuando mandaron tropas a auxiliar a Myr, no nos quedó más remedio que rebelarnos para que reinase el buen hacer. La ciudad fue evacuada hacia diversos pueblos, en medio de nuestra lucha, pues no queríamos dañar a inocentes"
"Comprendo" dijo Serbion. No estaba seguro si lo que estaba diciendo era del todo cierto, pero por el estado de los cadáveres, se podía apreciar de que la lucha por el poder había durado varios días. Y no tenían forma de saber que iba a haber un ataque a Norvos cuando se estaba atacando a Myr.
"Y por ellos os concedo los mismos derechos y deberes que teníais en los tiempos de la vieja Valyria" continuó Serbion.
"Os lo agradecemos desde lo más profundo de nuestros humildes corazones" dijo el sumo sacerdote.
Después de arrodillarse ante el, los clérigos barbudos continuaron con su ejemplo, y proclamaron a Serbion como "El restaurador del mundo". Esa misma mañana el dragón purpureo ondeaba en la ciudad, cuando unas huestes de cientos de hombres malheridos, aparecían con la derrota a las puertas de las murallas, confirmando la caída de Myr frente a las legiones de Galbarys.
Serbion sonrió, no de la forma en la que el lo había previsto, pero el tridente se había llevado a cabos, y ahora apuntaban a Pentos y a Braavos. "Me pregunto cual será la primera en caer" dijo pensando en esa ciudad de usureros enriquecidos a causa de la condenación. "Pero no os preocupéis, para todos nuestro enemigos habrá condenación"
APUNTE
Me gustaría aclarar una serie de dudas.
En primer lugar, se le da un dragón a Aegon como muestra de buena fe, pero como he detallado en capítulos anteriores, y es la profunda diferencia entre el nivel de dragones, pues los dragones de nivel inferior y medio, no son dragones como tal, sino Wyverns de Sothoryos que los ancestros crearon para dárselos a las casas menores, para que hiciesen el trabajo sucio, por lo que darle un Wyvernio tanto a Daenerys como a Aegon no supone una amenaza inmediata ni mucho menos. Además, en ningún momento se ha dicho que esa ayuda vaya a ser gratuita.
En segundo lugar, la interferencia de Poniente sería inevitable. Cabe recordar que durante el siglo de sangre, Volantis en su asalto a Tyrosh no fue solamente frustrado por Aegon y su dragón, sino también gracias al poyo de los reyes de la tormenta. La llegada de Daenerys estaba íntimamente ligada a Serbion, pues aunque fue capturada por los titiriteros sangrientos, tarde o temprano terminaría siendo vendida al mejor postor, como ocurrió en el canon, con Khal Drogo. Ella valía mucho ya sea viva o muerta. Seguido de esto, debemos tener en cuenta que Robert, quien había derrocado a la casa Targaryen mediante una rebelión, no solo eso, dado el "rapto" de Lyana a manos de Rhaegar guardaba un odio sin limites hacia los Targaryen, siempre estuvo enviando espías y asesinos sobre Daenerys y su hermano.
Por lo que en cuanto escuchase sobre la aparición de un varios señores dragón que habían tomado una de las ciudades más importantes del mundo, y que encima estaban proclamando a los cuatro vientos que iban a restaurar el imperio del feudo franco, habría intervenido sin pensárselo ni por un segundo.
Recordemos que aunque había conquistado el trono de hierro, su posición no era muy estable tras la rebelión de los Greyjoy, que aunque es cierto de que se habrían revelado de todos modos, la razón que esgrimieron fue que habían jurado lealtad a los Targaryen y no a los Baratheon.
En el canon cabe recordar que ordenó el asesinato de Daenerys tras su boda con Khal Drogo por temor a una posible invasión, pero con Serbion el asunto es aun mucho más serio. Si Daenerys y Serbion se desposasen, Serbion podría tener un reclamo para el trono de hierro, junto a los dragones podrían hacer que todas las casas terminasen dándole la espalda teniendo en cuenta que Aegon solo necesitó a tres dragones para conquistar seis reinos y que casi tres siglos de dinastía Targaryen podrían pesar mucho más, incluso Ned Stark podría terminar dándosela, pues incluso un hombre tan honorable como el, preferiría renunciar a su honor (como hizo antes de ser ejecutado) para salvar a su familia del fuego de dragón, lógica que otros grandes señores como Jon Arryn o Mace Tyrell y su madre compartirían. Otros en cambio como la casa Lannister, terminarían presionando a Robert para la guerra, incluso financiándola al completo, pues Tywin Lannister al haber orquestado el asesinato de Elia y los niños, sabías que si Serbion ponía un pie en Poniente, el y toda su casa serían pasto de las llamas.
En tercer lugar
Serbion acaba de perder prácticamente todo su mundo de la noche a la mañana, peor aun han pasado más de cuatro siglos. Y el cataclismo que lo causó fue profetizado por una chica a la que todos, salvo un puñado tomaron por loca. Por lo que ahora mismo tiene un profundo cuestionamiento interno, a ello sumado que no se sabe lo que en Valyria se conocía aobre los sucesos de la larga noche. Tenemos a un adolescente de diecisiete años, cuya familia ha dicho que era originaria de Asshai, le aparece una sacerdotisa como Melisandre, la cual bien sabemos lo manipuladora que puede ser, y a cuantos personajes de poder ha tratado de convencer que son el príncipe prometido, como lo son los casos de Stannis y Jon/Daenerys. Por otro lado también he mencionado cierta atracción hacia la sacerdotisa, lo cual todos sabemos, dado lo influenciables que son los adolescentes.
Aunque eso no implica que Serbion no sepa lo que está haciendo, pues utilizó a los seguidores del Dios rojo, para ayudarle a deshacerse de toda la disidencia en su nuevo reino y que puede ser un arma perfecta para el control de la población hasta cierto punto, que recordemos el no estaba destinado a reinar, pues era un segundo hijo cuya única función era ejecutar las ordenes de su padre y su hermano mayor.
En cuarto y último lugar
El siguiente capitulo se centrará en la casa Lannister y su reacción a este nuevo señor dragón, así como de su posible rumbo a seguir.
