Solo pasó una hora en esa mañana de la devastada ciudad de Funky City.
Muchos edificios estaban incendieandose y esparciendo el humo negro de las cenizas al aire entre sus ventanas y crateres productos de explosiones de gaz o de helicopteros que por una extraña razon llegaban a estrellarse por sus simientos, los disparos sonaban cada vez menos a la lejania de las calles producto de los pocos oficiales de policía que quedaban para intentar repelar la amenaza y avance de los monstruos que cada vez era mucho mas numersos, llegandose a juntar en hordas muy escalofriantes. El sonido de los muertos, sus gemidos agudos y graves también daban protagonismo, provocando una sensación de miedo y escalofríos para los supervivientes que se alojaban en la iglesia y de aquellos que escapaban de su feroz persecución para no ser el delicioso platillo de esas bestias.
El motor de algunos helicópteros se escuchaban aún por los cielos contaminados por la tinta negra y gris, como por explosiones a la lejanía
El joven rapero yacía en el borde de su cama, entre las penumbras de aquella habitación que le había dado sarvente para que pudiera descansar, viendo como sus manos aún estaban llenas de la sangre de lo que una vez fue su amada al haber intentado ayudarla con retener la hemorragia de su herida hasta el punto de ensuciar incluso su camisa blanca. Aquel monstruo que despertó con una ansia de arrancar la carne y sangre de los vivos, era su amada reina, pero ahora irreconocible sabiendo bien lo hermosa y candente que fue su chica para cualquier hombre que la llegara a ver por las calles, siempre caminando con elegancia y con un tono de voz coqueto al hablar.
Lo que vio en la mañana era propio de las pesadillas que el mismo muchacho había tenido cuando se durmió llorando a mares, observándose atraves de esos sueños como su amada estaba ahí en un plano negro, con esa apariencia monstruosa devorando las tripas y viceras de una persona desconocida que hasta incluso se escuchaba el crugir de la carne como de los huesos que ingería, y cuando se dio cuenta de la presencia del rapero, ella solo giraria la mirada hacia atrás para posteriormente atacarlo mientras pegaba un grito. Cuando sintió que su amada se había abalanzado encima de él y apunto de darle una mordida mortal en su cuello, inmediatamente él despertó respirando con mucha rapidez mientras el sudor en todo su cuerpo era inevitable de ver, tragando saliva a cada momento para ver a todos lados de su habitación y darse cuenta que estaba solo además de tocarse el cuello y saber que estaba intacto.
(No se que hacer ahora, ya no me queda nada.
Cherry está muerta, yo mismo la maté, le disparé en su cabeza.
Creí que todo esto era una pesadilla mientras dormía, creí que todo esto es propio de mi cabeza, hubiera sido yo quien lo mordiera, no ella, ella no merecía morir.
Se decía en mente el mismo Keith mientras seguía mirando sus manos llenas de sangre.
No sé como estará mi mamá, no se como estará mi hermana, no puedo saber nada de ellas, no hay ni siquiera señal para hacerlo ni Internet para poder entrar a mis redes sociales.
No sé en quién confiar ahora mismo.)
A medida que Keith meditaba dentro de su propios pensamientos, el sonido de la puerta de su habitación sólo se escuchó y él, ante la notable concentración que se tenía consigo mismo para poder encontrar consuelo a su melancolía, salió de ese trance y dirigió su mirada hacia la entrada la cual por su parte inferior se miraba la luz del pasillo donde además se podía ver la sombra de la persona quien tocó la puerta. Con los ojos rojos por las lágrimas y el cansancio mental, el peliazul solo habló con su voz desganada.
-¿Quién es?
Pregunto, a lo que la otra persona respondió de inmediato.
-Soy yo, Sarvente, te traje algo para comer, no sé si tienes algo de hambre, pero te prepare algo.
Era la monja quien hablaba con su dulce voz al otro lado de la puerta mientras se escuchaba y miraba cómo ella abría la puerta al girar de su perilla con delicadeza, posteriormente se miraría como ella daría la cara y dejaría entrar la luz del pasillo rosado de su iglesia.
-Oh, veo que aparentemente estabas dormido, lamento mucho si te habré despertado o tal vez estabas pensando contigo mismo, lamento mucho si te interrumpi.
Respondió la monja con una leve preocupación por el estado del chico mientras ella dio unos cuantos pasos adelante para así estar casi enfrente de él, notando como él estaba indiferente y melancólico en responder a sus disculpas como por sus palabras al menos por un minuto y dejando a la monja más que con una cara de preocupación nuevamente. Sarvente dejaría la bandeja de comida sobre la mesita de noche para así después hablar con él muchacho.
-Keith yo. Estás bien.
La monja decidió sentarse con sumo cuidado al lado del muchacho y teniendo sus manos encima de sus piernas mientras estas las cerraba. Se tomó su momento para poder dejar que el peliazul pudiera decir alguna palabra de la pregunta que le había hecho, pero únicamente observaba que la mirada del chico se centraba en sus manos y por el piso de la habitación, el mar de emociones eran muy grande y se agitaba aún más cuando no tenía ninguna idea de lo que pasaría con él.
-Soy un pésimo novio, ahora cherry está muerta por mi culpa, por no haberla salvado, cómo puedo estar bien ante todo esto Sarvente.
Comento el chico amargamente a lo que sarvente respondería con pena, además de ser testigo que las ganas de llorar había terminado en el joven, aunque la melancolía en su cara no acabaría así tan fácil.
-Oye, escúchame, no fue tu culpa, hiciste lo posible por querer ayudarla, pero, ni yo ni nadie sabíamos que esto llegaría a pasar, no eres un pésimo novio.
Afirmó sarvente mientras se acomodaba en su lugar así seguir hablando luego de un minuto de haber estado en silencio, mirando cómo el muchacho ni tan siquiera le dio una respuesta más.
-Hay muchas personas aquí que perdieron también a sus seres queridos por lo que está pasando ahora mismo, muchos de ellos como me comentaron al decirles lo que te pasó se sintieron muy apenados y dolidos por tu pérdida, que sienten lo que tú ahora mismo pasas, ellos saben que no se van a recuperar así de fácil en un momento a otro.
Decía la monja quien colocó su mano lentamente y con inseguridad sobre el hombro del muchacho quien posteriormente él mismo sólo levantaría la cara hacia la misma chica quien parecía transmitir ese mismo sentimiento.
-Yo igualmente siento eso Keith, ahora mismo siento mucho miedo por esas cosas que están afuera como por la tristeza de ver a la gente morir por culpa de ellas, es algo que nunca miré en mi vida desde que había fallecido hace siglos, ver esas cosas correr por las calles. Cuando la oficial Miranda había llegado aquí, la mire muy agitada como apresurada con su grupo de oficiales, diciendo que por órdenes de sus superiores mi iglesia sería un centro de evacuación por el ataque de esos monstruos. Eso mismo pasó ya que tarde o temprano vinieron muchas personas en busca de un refugio aquí, había varios heridos y algunos llorando, no había ninguna enfermera o alguien que supiera de primeros auxilios entre las personas que vinieron o por los oficiales, en mi propio caso, fui yo quién tomó el rol de ayudar a los demás con sus heridas como por sus necesidades.
A lo que Keith respondió cuando observó que sarvente había terminado de contar su pequeña historia, él rapero continuaba con su postura de siempre pero había una duda acerca que se le formó por la anécdota de la monja.
-¿Cómo sabes de primeros auxilios?.
Pregunto el peliazul, recordando además de manera amarga como la monja había tratado con profesionalidad la herida de su ahora difunta amada. La monja tomaría un suspiro muy hondo mientras miraba al muchacho.
-Fue hace bastante tiempo que fui una enfermera, trabajaba y estudiaba en un hospital de mi antigua ciudad de nacimiento, pasaba por la carrera de medicina apenas con ese grado básico para así meterme poco a poco en la facultad de medicina de una importante universidad, y tal vez, ser una reconocida doctora con mi propio consultorio. Muchas enfermeras decían que era la mejor del hospital por mi manera de tratar a los pacientes, casi todos querían que yo fuera el que los atendiera, sentían que yo los trataba como si fuera sus madre o que al menos tuvieran la sensación de una. Llegué a hacer una tesis acerca de la implementación de hongos venenosos y de la rana dorada para medicamentos efectivos contra el Sida y la Polio, claro está que mi ensayo no llegó a la práctica.
Explicó la monja quien dejó con una mediana cara de impresión al joven rapero quien no podía creer lo que decía la chica por como ella fue alguien dedicada a la misma medicina y su forma de contarla a través de sus palabras. Keith nuevamente solo dio la mirada hacia la izquierda al ver a sarvente con anterioridad como ella daba una pequeña sonrisa al recordar sus viejas glorias como enfermera hace bastante años atrás y de ser una universitaria completa con lo que más amaba y que era, ayudar a la gente. Pero cuando la chica nuevamente habló, él dirigió su mirada nuevamente hacia su derecha.
-Es por eso que te digo que comprendo completamente tu dolor, Keith, yo misma he mirado gente morir de manera pasiva y ver cómo sus ojos se cierran lentamente ante ti, saber que su muerte será dulce y sin dolor, todo eso lo miraba cuando era enfermera y le llegaba agarrar cariño a mis pacientes. Pero lo que mire con Cherry es algo que no puede tener nombre alguno o algo que sea similar a lo que yo e visto, me dolió verla así, no parecía a ella, verla como ella estaba bañada en sudor y en esa fiebre que es comparado al de un horno.
La dama, al haber explicado y comprendido el dolor que manejaba el muchacho, en ese acto ella empezó a dar pequeñas lágrimas y escuchándose como su voz se quebraba por la melancolía que tenía por tener esa pizca de cariño que le pudo haber tenido aquella muchacha de cabello rojos que ahora estaba en un mejor lugar que por el infierno que se estaba viviendo en la ciudad. Un recuerdo muy agridulce que puede atesorar por cómo la conoció junto con el muchacho que estaba sentado a su lado. El rapero solo se quedaría callado por un minuto por las palabras de la monja hasta que esta suspirara y se limpiara las lágrimas con sus manos.
-Solo te doy mis condolencias por todo lo que pasó, en serio lo siento mucho, quiero que sepas que yo estoy aquí para apoyarte a pesar de lo que fuimos una vez en el pasado, no eres una mala persona, lo sé muy bien Keith, por favor come algo.
Decía sarvente quien posteriormente le daría una sonrisa y luego se levantaría de la cama con la intención de dejar solo al muchacho, quien miraba desde donde estaba sentado como la monja ya estaba apunto de cerrar la puerta con sumo cuidado en el momento que cruzó el umbral de la entrada de sus aposentos. Cuando la puerta se cerró por completo y se escuchará los pasos de sarvente por los pasillos, el rapero estaba nuevamente entre la oscuridad y la luz de la ventana que estaba al lado de su cama y que estaba tapada por una cortina. Por una vez más miró sus manos, esas manos que estaban llenas de la sangre seca de su amada, solo se las quedaría viendo por dos segundos para después dirigir la mirada a la comida que la chica le había traído y estaba en esa mesita de noche, se miraba como esta estaba caliente y hecha con mucho esfuerzo por la cantidad de ingredientes que se componía.
Las pequeñas lágrimas salían desde sus ojos, ya no le quedaba mucha humedad para poder representar su melancolía y lo único que le quedaba era su expresión en su rostro, se había desahogado demasiado pero el sentimiento aún quedaba dentro de él.
-(quisiera que me dijeras ahora mismo, cherry, si fui un buen novio para ti, lo dudo, porque sí lo fuera, te hubiera protegido y estarías bien aquí conmigo para poder abrazarte y saber que estamos bien. Mis ganas de vivir no las siento.)
Es lo que pensaba el rapero aún con el conflicto que tenía consigo mismo mientras tomaba la bebida que venía con la comida para saber que era jugo de manzana.
(...)
Entre el transcurso de las pocas horas que pasaron ante una notable soledad que de a poco se estaba presentando entre las calles de la ciudad cuando la presencia de esos monstruos de manera extraña no se hacía presente. tanto Taki y Vanessa, la chica del género Furry, caminaban a paso lento por la poca distancia que dieron luego de haber salido de aquella tienda de jardinería por la parte delantera del establecimiento cuando la misma albina había encontrado el control que abría las persianas metálicas, las cuales al elevarse, éstas dejaron entrar la luz del día y se viera el frenético caos de la calle y de varios cuerpos mutilados y devorados por aquellos monstruos. Vanessa miraba con horror todo el escenario, parecía no soportarlo más cuando lo miraba por mucho tiempo y dándole casi ganas de vomitar el poco desayuno que había ingerido eso de las 5, eso incluso se intensificó cuando salieron del lugar con mucha preocupación y llevando la mochila que Taki traía por su espalda. No falta decir la razón del por qué no se fueron por la parte atrás del edificio, sabiendo que tal vez esas cosas estarían esperandolas.
Entre el paso de los minutos, Taki solo dirigió a su compañera entre las calles vacías y llena de cadáveres donde por igual observaba el infierno que se plantaba por la zona, la sangre caía entre la canaletas de las veredas como si fuera lluvia como por el inundante enjambre de moscas pasándose por las tripas y vísceras de aquellos que murieron a manos de los monstruos, ella aunque fue una sádica psicópata en su pasado, incluso eso era demasiado para lo que conoce límites de su manera de aniquilar, pero la albina sólo tomó un respiro y continuó con la marcha que ya tenía establecida mientras por el camino tomó un mapa de la ciudad que era para los turistas que venían a la ciudad a ver lo poco pintoresco que tenía en sus alrededores e infraestructura, este mapa tenía marcado los nombres de distritos y calles conocidas.
-Muy bien, creo que deberemos pasar entre los edificios ya que todos conectan con los callejones, solo así podremos llegar más rápido a esa iglesia de ese distrito.
Comentaba taki quien miraba el mapa y teniendo en cuenta que habían caminado más de 2 cuadras desde que salieron de esa tienda de jardín, mientras que por Vanessa, solo se llegaba a notar lo cansada que estaba y con el dolor que tenía por sus tacones.
-Estoy cansada, me duelen mucho los pies, podemos descansar.
Decía Vanessa quien se subía los pies para poder acariciarlos.
-¿Enserio te quejas? Yo igualmente tengo tacones y no lo hago.
Respondía taki quien miraba por el mapa los nombres de las calles como sus rutas más accesibles para poder llegar a su destino.
-Bien, creo que no será buena idea por las calles considerando que esas cosas pueden vernos a plena luz del día, tenemos suerte que las calles que transitamos no estuvieran esos desgraciados, pero creí que deberemos ir por los callejones.
Comentaba taki quien cerró su mapa y lo metió en los bolsillos de su uniforme para luego ver a su alrededor observando que la mayor parte de las tiendas y edificios estaban en llamas o destruidas. Posteriormente solo pondría la mirada hacia su derecha y se daría cuenta que era una tienda que por fortuna estaba intacta incluso en sus enormes ventanas, sus pilares eran de color rosado pastel combinado con morado, se podía ver que en las ventanas de exhibición habían todo tipo de postres como de dulces donde incluso se podía llegar a ver a la lejanía de ese establecimiento. Taki supuso que era una tienda de dulces.
-Es una dulcería, hay muchas tiendas aquí, debemos estar en el distrito comercial.- decía nuevamente taki quien miró a su compañera después y vio como está, en efecto, estaba fatigada. Supuso que tal vez la misma no estaba acostumbrada a este tipo de situaciones donde caminas por casi una hora o dos entre las calles en vez de ir dentro de una limusina.- Bien, descansaremos aquí dentro, tal vez busquemos algo para comer, no he comido nada desde que creí ir tarde al trabajo y comer algo en la cafetería del hospital. Pero iremos despacio, no sabemos si esas cosas están ahí dentro, así que prepara tu machete, okey.
-Esta bien, lo haré.
Decía vanessa quien miró cómo la enfermera asentía con la cabeza para posteriormente tomar la perilla niquelada y empujarla con suavidad hasta escucharse por un segundo a otro como la campana del establecimiento se escuchará como las bisagras de la misma. No sabían qué cosas estarían dentro ante la latencia que estaban teniendo en ese instante.
-Yo. lo siento mucho señora pero no hay nadie aquí, la última persona que había aquí me abandonó para buscar a su familia, llore y le supliqué que no me abandonará pero lo hizo, para él solo era un estorbo y ahora estoy sola, moriré aquí como la patética y estúpida que soy.
Desde que el caos y el gran adefesio de los muertos estaba vigente cuando llegó a esa dimensión desde el día de ayer, no había mucho por donde hacer, más que esconderse como una rata dentro de su madriguera por miedo al ataque de un halcón, no tenía casi los recursos de cómo podía enfrentarse. La estabilidad emocional de Ena era algo cuestionable considerando la situación donde se encontraba ahora mismo. Fue inesperado cuando aquellos monstruos la persiguieron desde la madrugada cuando se juntó con un hombre que había conocido y que la protegió hasta que llegaron a esconderse en esa tienda que estaba bañada en dulces como por golosinas de cualquier tipo. Pero aquel sujeto, sin ningún tipo de escrúpulos solo la abandonaría a su suerte sin importar si esta sobreviviría, eso dejaba en que pensar.
-Solo mira el lado bueno de las cosas, estamos aquí las dos con esta tienda llena de dulces y papitas y nadie nos está viendo, podemos tal vez aprovechar, o tal vez podamos ir afuera y buscar algún policía que nos pueda ayudar.
Decía Ena quien demostró nuevamente su actitud bipolar e hizo acto de presencia su lado feliz. Siendo que aparentemente la que estaba hablando anteriormente de su tristeza era su lado depresivo.
-No, tal vez no, es peligroso, que tal si una de esas cosas nos atrapan y nos devoran a las dos, el último señor que estaba en nuestro grupo se lo comieron vivo cuando lo atraparon, yo no quiero morir así.
Su lado depresivo lloraba y lamentaba por todo el recuerdo de que antes había dos hombres más que las ayudaron además del otro que la abandonó ahí mismo, los cuales desafortunadamente no corrieron con buena suerte. La misma chica de traje negro con falda y su peculiar composición de polígonos en su cuerpo además de sus ambos colores entre azul y amarillo, se encontraba escondida detrás del mostrador principal de esa tienda y esperando por la fortuna de que una de esas cosas no la pudieron haber encontrado ahí.
-Oh vamos, podemos hacer las cosas más sencillas si miramos por otro lado, puedes que tengas la imaginación tan truncada pero podemos ir a esas zonas de seguridad que habías visto, tal vez, este nuestro novio ahí, lo recuerdas,.aquel chico de los videojuegos"
Comentaba la parte positiva de Ena que era representada por el amarillo de su cara, mientras hacía raros movimientos con sus manos, pero en un momento a otro, su cara demostró lo que parecía ser una pantalla estática y su parte azulada se remarcó en su cara el cual era su lado depresivo .
-Como sabes que está vivo estúpida, por tu culpa terminamos aquí, yo solo quería quedarme en casa y ahora tengo que ver que no nos maten esas cosas, que tal si esta muerto, que tal si ya se lo comieron, qué tal si ya no lo volveremos a ver, el único a quien podemos acudir por ayuda es con Keith y su novia.
Decía su parte depresiva.
-¿Keith, qué es eso, se come?, No recuerdo que mi dulce chico se llamara así, mi novio no se llamaba de esa manera.
Respondió su parte positiva quien parecía no escuchar del todo las sugerencias de su contraparte.
-Que no recuerdas estúpida, no recuerdas la batalla de música que hicimos aquella vez.
Cuando la parte depresiva de Ena quiso hacerle saber a su contraparte de lo que parecía ser un pequeño plan,
La puerta de la tienda la habían abierto, cosa que hizo alertar a la pelinegra por lo que solo decidió esconderse detrás de una pila de cajas donde aparentemente había cargamento recién entregado que estaba al lado del mostrador.
-Señora Taki, no sé si me guste la idea de comer dulces, estoy a dieta de azúcares industriales.
Decía vanessa la cual tenía una mirada confusa mientras que cargaba ese pesado machete y se adentraba entre la tienda la cual estaba decorada de luces de color rosado claro desde el techo, el lugar parecía tener casi una estética de los años 80s por como se miraba pero en vez de una tienda, parecía más una cafetería de esas modernas ya que habia varias tazas de cafe que ya estaban frias.
-Si esa es tu decisión está bien, pero no quiero que te quejes por el hambre y la poca energía que puedas tener por comer algo ahora que estamos en un lugar así, este no es el único lugar a kilómetros que no está destruido. Se supone que debemos ir a la zona de evacuación, pero debemos estar bien para hacerlo.
Contestó Taki con seriedad mirando a su compañera quien parecía dudosa mientras miraba los postres en exhibición en la vitrina del mostrador, estaba consciente que las palabras de la enfermera tenían razón. A lo cual ella solo daría un pequeño suspiro.
-Esta bien, si tu lo dices.
Contestó Vanessa.
Pero mientras se daba esa pequeña charla entre esas dos chicas, la misma Ena sólo tendría la frente sudorosa como por el corazón que le estaba palpitando al cien por no saber que hacer.
-Oh vaya, parece que vinieron invitados a nuestra tienda. Se comerán todos nuestros dulces y yo con ganas de masticar un rompemuelas, hueles eso, huele a perfume y de los horribles.
Decía la parte alegre de la chica sin temor a que las escuchará.
-Cállate, solo cállate., no debemos llamar la atención de esos sujetos, no conocemos sus intenciones, .hazme un favor y cierra la maldita boca.
Decía su parte depresiva quien tenía miedo al no saber que sería de ellas dos por el momento.
En eso, Taki miró la tienda y vio que no había nadie adentro cuando esta le dio un buen ojo de donde estaba parada, además de preguntar si había alguien por ahí o como para hacer reaccionar alguno de esos monstruos.
-Bien, parece que no hay nadie, toma los dulces de la tienda, trazaremos un plan para ir a la zona de evacuación, pero tampoco que sea demasiado, solo lo necesario.
Decía Taki quien comía algunos chocolates blancos que tomó de un estante mientras que Vanessa solo revisaba las repisas en busca de algo que le pudiera llamar la atención.
-Parecen que son chicas, que te parece, una noche de chicas, a mi me parece bien. Tal vez nuestro chico esté con ellas, ¿no te apetece que nos entreguemos por si acaso?.
Contestó la parte alegre de Ena mientras aún seguía en su escondite y mirando con sumo cuidado por detrás de las cajas para ver.
-Quieres callarte por favor, que tal si, ah rayos
Por un descuido, Ena dejó caer una caja de dulces y eso provocó que alertara a las dos chicas las cuales fijaron sus miradas hacia el escondite de la chica bipolar también provocando que Taki encendiera su motosierra en el acto con un botón a la alerta de que probablemente sean esos monstruos.
-Mierda mierda mierda, voy a morir.
Decía la parte negativa de Ena al haber escuchado la motosierra de la albina encender y escuchar como esta se acercaba cada vez más a su escondite.
-Es oficial, estamos fritas como el pollo que cenamos aquella vez, que alentador, moriremos las dos siendo una par de vírgenes.
Respondió la parte positiva de Ena quien desde sus adentros sabía que probablemente iban a morir.
-Te odio.
Contestó su contraparte azul.
Sin más, Taki se acercó con su motosierra mientras que la chica pollo estaba detrás de ella con el machete en mano y acercándose al grupo de cajas y estando preparadas para lo peor. Pero cuando se acercaron a la pila de cajas estando nerviosas, pudieron ver a una chica de baja estatura que tenía una composición muy extraña de polígonos en su cuerpo. Aun que lo más característico de ella, es que era de dos colores azul y amarillo que se plasmaban en su cara.
-No no, por favor piedad, no me maten, no me maten por favor.
Decía la chica quien lloraba desenfrenadamente y rogando piedad arrodillada. Esa chica tenía unos pechos inusuales como por su figura.
-Pues si, queremos saber que es estar una buena noche con un chico, tan solo míranos a las dos, somos tan solo unas patéticas que ni siquiera tienen un novio por que creen que somos especiales.
Contestó la parte alegre de Ena y eso provocará que tanto Taki como Vanessa se les hiciera una pequeña expresión de extrañes por como de un momento a otro la chica se había deformado y haya cambiado de expresión en su rostro. Evidentemente no era una de esas cosas, pero ver a la chica de multicolor les estaba dando un sabor de boca extraño.
-No ayudas.
Contestó la parte depresiva de Ena y provocará nuevamente que tanto Taki y Vanessa, miraran a esa extraña chica que parecía hablar consigo misma. Que pasó de estar terriblemente asustada a hablar como si nada pasara, ellas solo bajaron sus armas para hablar con la chica.
-Tranquila no te haremos daño, no te alteres por favor, yo soy taki y ella es Vanessa, quien eres tú.
Pregunto Taki quien solo se aseguró de sonar lo más cortés posible a pesar de su propia apariencia intimidando. Pero antes de qué las dos pudieran haber recibido una respuesta por parte de la peculiar muchacha, observaron como esta nuevamente presentó otra deformación en su cara y esta vez, su lado amarillo era la protagonista al hablar.
-La magnífica y colorida chica de los sueños de muchos chicos que saben que mi existencia se limita a mis entrañas, pero hey, mírate, pareces ser una doctora, y la otra chica es. que es, barbie, en esta dimensión no creo que los derechos de autor sean tan duros contigo.
Alegó la parte feliz de Ena mientras reía y se seguía deformando como si fuera algún tipo de Glitch o error propio de una computadora antigua, Las mujeres se miraban extrañadas nuevamente por los divertidos comentarios de la chica bicolor, aunque por una parte no fuera así.
Nuevamente la parte infeliz de la chica hizo acto de presencia.
-Perdonenla es que a veces no sabe lo que dice, me llamo Ena, por favor dime que vinieron a salvarme, no soporto estar más aquí, quiero irme a casa, por favor dígame que podre largarme de aquí.
Decía la parte depresiva como lágrimas y la que parecía la más cuerda de ena, cosa que era la más normal para la albina quien respondería a sus palabras.
-No, estamos aquí de paso en busca de ayuda por lo que está pasando, escuchamos que hay una zona segura por unas cuadras, una zona de evacuación donde hay militares y policías, pero no podemos ir por la calle si no por los callejones.
decía taki quien solo recargo su arma entre sus manos para despues seguir hablando.
-Tenemos poco tiempo, parece haber mucha comida aquí mismo, pero los dulces sólo nos dejarán secas de la boca, tal vez podría haber bebidas.
-Oh bueno, me alegra saber que hay más supervivientes aquí, yo realmente estoy muy asustada y no se que hacer, estoy aquí desde hace horas y no tengo a nadie a quien recurrir y la otra estúpida no me ayuda en nada y no hace más que estorbar, no la soporto, por favor puedo ir con ustedes, haré lo que me pidan pero por favor llevenme con ustedes.
Decía depresión, aferrándose al uniforme de taki con fervor y dejando a la albina con asombro ante la notable desesperación de la chica.
-Uh Bueno, es algo que debo pensar, pero en primera, a quien te refieres con estúpida. pregunto taki con dudas.
-Acaso será otra chica, Parecía más cuando hablaba sola
Decía Vanessa quien miraba a Ena.
-No quieren conocerla es solo una molestia y la verdad solo me mete en problemas.
En eso la personalidad de la chica volvió a cambiar.
-Vamos deja de monospreciarme y solo se feliz una vez quieres. No le hagan caso a esa chica es que esta loca jeje. Soy ena y me gustaría pedirle de la manera más amable posible si podría sacarnos a mi y a mi amiga de este loco caos de zombis que comen gente. Eran zombis o hombres lobo exactamente.
La parte alegre de ena decidió hablar dejando aún más confundidas a ambas chicas.
-Esta chica es bien extraña.
Decía vanessa quien notaba a Ena como sonreía y se comportaba como una lunática.
-Puede ser que sí, pero en cualquier caso no me parece bien que la dejemos aquí, puede estar loca, pero no parece que no nos fuera hacer daño, si fuera así ya lo hubiera hecho.
Alegaba taki eso de último para posteriormente seguir con las preguntas a la chica.
-Oye tu, dime, tienes a alguien que conoces, tienes familia, novio, o alguien.
-Yo, realmente no. tengo una amiga llamada moonie pero ella está en otra dimensión, e intentado localizarla o ir a mi hogar pero no puedo, no tengo a nadie más y solo quiero ir a mi casa, tengo mucho miedo.
Decía depresión con tristeza.
-Bueno, al menos puedes decirme si conoces a alguien a quien podría saber, alguien de la ciudad, tal vez así podamos ayudar en algo ante todo esto.
Decía taki como sugerencia.
-Esta niña parece estar muy confundida, y algo fuera de moda.- decía vanessa que miraba la apariencia de la misma chica la cual estaba fuera de sus parámetros de moda y vestimenta.- tan solo mírate cariño, ese peinado y esa ropa no combina con tus ojos y tu piel, debe ser algo más adecuado si piensas en estilos abstractos
-Lo dice la barbie de plástico que tiene que ponerse kilos de maquillaje para verse bonita.
Decía la parte alegre de ena refiriéndose a la manera tan peculiar de vestir de Vanessa la cual se sentía ofendida por tales palabras.
-Yo realmente no conozco a alguien, estoy sola aquí y bueno no tengo a nadie más que recurrir, la única persona que conozco es un chico que se llama Keith pero no se en donde esta.
Decía depresión quien dejó más que con dudas a la albina pero también dejaba con una mala sensación a la rubia.
-Bueno, tal parece que tenemos una chica con complejo de personalidad.
Decía Vanessa un tanto molesta para posteriormente preguntar acerca de la identidad de ese chico que mencionaba la bicolor..
-Quién será ese muchacho que menciona esta chica.
-Ni idea la verdad, pero...está bien supongo que podemos ayudarte de alguna manera, ¿sabes pelear? O algo?
Preguntó taki quien esperaba una respuesta de la chica
-Al menos yo pude matar a una de esas cosas con mi machete
decía Vanessa queriendo sonar más importante y única con sus hazañas, aunque esa anécdota sólo limitaba a que ella mató a unas de esas cosas cuando estaba tirado en la calle y estando moribundo sin posibilidad de levantarse.
-Amm bueno yo la verdad no...yo solo me la e pasado escondiendo para ponernos a salvo pero la otra babosa siempre se pone en peligro a ambas
Decía depresión quejándose para luego verse como nuevamente su personalidad cambió.
-Oye solo quiero divertirme además que no todos los días vives es un apocalipsis zombi...siempre eh querido matar a uno como en las películas y torturalos de la manera más violenta y sanguinaria posible
Mencionaba alegría con un toque sádico en sus palabras
-Okey,...eso lo ignorare y diré que no puedes.
Respondió taki quien suspira mientras decidió ir al mostrador y sacar de la mochila que tomaron de la tienda de flores el mapa que se habían encontrado
-Bien, si estarás aquí, debes de saber algunas cosas...nunca, pero jamas, te dejes morder por esas cosas o te convertirás en ellas...y lo otro, es que tomaremos la calle número 8, esta dirige al distrit donde está una iglesia, ahí mismo es un punto de evacuación, pero no llegaremos tan lejos, necesitamos un auto.
-Ummm no entiendo nada...por que esto no tiene dibujitos
Decía la parte alegre de Ena confundida.
-Ash ni para eso sirves...bueno señorita taki ambas somos conscientes que estos "zombis" son peligrosos y no debemos acercarnos a ellos por ningún motivo...aunque no recomendaría ir por la calle 8 ya que esa pista llena de esa cosas y además no creo que ir a ese centro de evacuación sea una buena idea
Decía tristeza siendo lo más firme posible con sus palabras.
-Por qué, decían en la radio que era posible, y lo es para mí, solo deberemos ir por los callejones que están conectados a este lugar y así con su suerte buscar un auto que nos sirva para ir más rápido a esa iglesia, debemos ser muy precavidas con lo que hacemos si queremos sobrevivir- Habló con firmeza la misma taki para posteriormente guardar su mapa- He notado que hay muchos helicópteros sobrevolando todo el lugar, será mejor que nos vayamos, deben ser los de rescate.
Así mismo, las tres se prepararon y la misma vanessa busco junto con Taki todo tipo de suministro que les fueran útil por toda la tienda, las cuales encontraron además de llevar los dulce y bebidas, un botiquín de primeros auxilios y varias hierbas del mismo tipo que la albina se encontró en la tienda de flores. Aparentemente estas se escondían por medio de unos gaveteros de un cuarto que era una sala de descanso
Posteriormente solo se propusieron a salir de la tienda con mucha preocupación al abrir la puerta metálica trasera del establecimiento y asomar la cabeza para asegurarse de que no hubiera de esos monstruos a la cercanía de donde ellas estaban, por fortuna, el callejón estaba vacío y estaba cerrado sin posibilidad de conectar a las calles que ellas transitaron con anterioridad, solo se podía ver un único camino recto que dirigía a varios que forman una cruz hasta donde ellas podían ver. Grafitis pintados en las paredes, papeles tirados y contenedores llenos de basura era la decoración del entorno
La tensión se hacía muy notoria entre el panorama que las tres observaban a cada momento, evidentemente esa tensión llegar a combinarse con irritación o molestia al verse cómo él comportamiento de Ena cada vez alternaba en su forma Feliz o Depresiva, de cualquier modo la albina al final le decía que se callara y que caminara.
A los posteriores 10 minutos que transitaron entre los extensos callejones que parecían ser igualados a las calles, a la lejanía se escuchaba los gemidos de esas cosas, Ena parecía estar insegura al caminar por el lugar cuando su otra cara azulada se hacía cada vez más presente hasta que algo las detuvo a las tres
-Esperen veo algo
Decía taki deteniendo al grupo de chicas en el acto
-Oh y qué ves mi querida compañera...acaso es santa claus
Decía la parte alegre de Ena quien decidió responder a taki.
-Quieres callarte por favor y concentrarte que no nos maten por favor
Llevo protagonismo la parte depresiva de Ena, quien llevaba un cuchillo de cocina por cualquier cosa que sucediera y la cual, La enfermera se lo dió cuenta estuvieron en ese establecimiento.
-Taki que viste
Pregunto Vanessa ante dudas
Taki podía ver que llegaron a una especie de plaza que conforma un cuadrado donde habían una gran multitud de puertas a distintos edificios, como verse únicamente dos callejones el cual el de la derecha donde estaban ellas estaba bloqueado por barricadas y el otro estaba enfrente de ellos y era el más grande, pero lo que más llamó la atención a la Albina era lo estaba en medio de esa plaza que era utilizada como estacionamiento para aquellas personas que vivían en esos edificios
Era como una especie de cápsula grande, como una ataúd, estaba enterrada en la tierra como por los escombros del asfalto negro, ellas lentamente se caminaron lentamente a esa plaza, ese objeto metalico era grande, muy grande, y tenía cintas que decían DANGER con un fondo de color amarillo y de contorno en las letras de color negro
Este estaba partido en su parte superior de la esquina derecha, como si lo que estuviera adentro lo hubiera destrozado, al lado de este tenía lo que parecían ser cajas de color negro que a medida que taki se acercaba junto con sus compañeras dedujo rapido que eran estuches de armas muy grandes, como de un lanzacohetes, habían en total más de 5 cajas completamente vacías
-Que es todo esto, ¿acaso estas eran armas?
Decía la albina quien miraba la cápsula con detenimiento y pudo ver como esta contenía el molde de una figura aparentemente femenina pero con un tamaño superior al suyo cuando se acercó con precaución.
-Umm aquí dice terranova, .que fea marca para zapatos
Mencionaba la parte feliz de Ena, quien había descubierto un pequeño logotipo que venía en la cápsula o es lo que parecía. Estaba en el costado de la misma donde decía exactamente lo mismo terranova.
-Esa no es una marca de zapatos tonta, aunque me pregunto qué rayos es todo esto.
Decía depresión al ver la cápsula vacía.
La misma taki solo miró nuevamente la cápsula y pudo ver que en su tapa, por tal parte delantera que era igual que todo ese acero duro, decía DNM 4 sobre una etiqueta Blanca
-No me parece ser una marca de zapatos, antes de vinieramos mire que un helicoptero muy distinto al resto de los que sobrevolaban y dejó caer algo entre los edificios, era de color negro, tal vez sea esto ¿pero para que?
Las 3 veían la cápsula con detenimiento mientras que parecían apreciar o deducir lo que pudo salir de ahí adentro, habían muchas hipótesis que estaban en su mente.
-Que clase de artefacto es este, quizás los militares trajeron un arma grande para los zombis
Decía vanessa intentando buscar lógica que tal vez ese helicóptero traía armas para los militares y tal vez lo dejaron caer en ese punto.
-No lo sé vanessa pero algo de esto no me huele bien, qué diablos es terranova, si lo que dices fuera el caso, ya se hubieran llegado los estuches, conozco bien a la milicia e incluso eso es caro para ellos.
Mientras hablaban, Ena parecía jugar con la cápsula como un medio de entretenimiento momentáneo cuando accidentalmente tocó un botón que hizo que se abriera un compartimiento llamándole mucho la atención, era un arma, una pequeña pistola Glock 18 que ella tomó sonriendo.
-Oh me pregunto que es esta cosa, acaso es un lanza confeti
Ena en su inocencia llevó el cañón a uno de sus ojos para ver que tenía adentro Mientras que posicionaba los dedos cerca del gatillo duro del arma, cosa que rápidamente Taki se daría cuenta cuando levantó la cabeza al estar aún en su mente las hipótesis de todo lo que encontraron ahí y rápidamente se acercaría a la chica bicolor con la única finalidad de tomarle el arma de sus manos con mucha furia
-Oye qué diantres haces, acaso te quieres morir- Decía taki quien tomó el arma de la misma chica y sintió el peso de esta- esto no es un juguete es un arma, de donde la acabas de sacar ahora mismo
-Tal vez de las cosas de aquí
Sugirió vanessa mirando cómo la misma Ena se reía por como Taki se enojaba, evidentemente ella sabía que esa chica era un caso especial en todo sentido de su actuar ante los demás y la sociedad
-Oye no me culpes solo toque los botones para ver qué hacían y de repente salio ese cañón de confeti
Argumentaba la parte alegre de Ena quien señaló el compartimiento donde había tomado el arma. Tanto taki como vanessa tenían más preguntas que respuestas de que otras cosas estaban ahí y quien rayos era Terranova
Taki solo se tomó el tiempo para respirar hondo y contener su furia como una vez su terapeuta le dijo una vez, para posteriormente revisar el arma para darse cuenta que esta estaba en buen estado y muy nueva, pero a medida que lo hacía, se dio cuenta que cuando miró a Ena revisar nuevamente esa cápsula y teniendo en mente regañarla, observó que en su brazo derecho aparentemente había una mordida
-Qué es eso que tienes en el brazo,¿te mordieron esas cosas
Ena ve su brazo derecho de color azul con forma poligonal dandose cuenta que en efecto tenia una marca de mordida Notable
-Oh eso….una de esas cosas me atacó hace unas horas...al principio creí que me quería dar un abrazo pero después me mordió cuando intentaba huir
Decía la parte alegre de manera muy despreocupada mientras que taki y vanessa se veían preocupadas ya que hasta donde sabían, Taki le mencionó una vez cuando estuvieron en las calles que escucho por medio de la radio además de las zonas de evacuación que en ninguna circunstancia tuvieran contacto directo y oral con aquellos monstruos ya que eso desencadenaría ser como ella, además, de que por suposición suya y obvia, esas cosas eran aparentemente muertos vivientes como el de las películas de terror, precisamente zombies.
Vanessa no podía creer que la misma Enna no estuviera preocupada por lo que sería su último día en la tierra.
-Acaso no sabes lo que significa eso bebe
Decía vanessa mientras taki y ella parecían estar un poco preocupadas
-Nop, no lo sé, me pueden decir que es lo que me pasarán, acaso me convertiré en una superheroína.
-Significa que te convertirás en una de esas cosas, cómo mierda no nos había dicho a las dos que te habian mordido, sabes que podría pasar, como mierda paso, cuando
Preguntó con Furiosa Taki a la bicolor
-Oh debí debí decirlo...la verdad lo considere irrelevante por que no estoy sintiendo nada, además lo había olvidado je,je,je, oye tu porque no dijiste nada tonta
Pregunto Felicidad a su parte depresiva quien nuevamente hizo acto de presencia en su cara.
-Como que no dije nada...tu eras lo que no me dejaba hablar y estabas más preocupada en tirarte a alguien maldita tonta
Tristeza y felicidad discutían sobre quien o no tenía la culpa de sus acciones. En cambio la herida en su brazo brotaba un líquido azul muy extraño. Aunque lo más relevante es que el líquido azul se estuviera combinado con ese líquido rosa. Como si el cuerpo expulsará por su cuenta esa peligrosa sustancia propia de esos monstruos
-Oye...y desde cuando te mordieron
Pregunto taki quien miraba el brazo de la muchacha la cual aparentemente tenía problemas interno consigo misma.
-Ayer cuando trabaje mire a muchos pacientes con ese líquido rosa que expulsas de tu brazo, supongo que se convertirían en esas cosas cuando supe que trataba con esas mierdas y que los mordieron, pero tú...pareces estar bien, ese líquido azul no se mezcla con el rosado
Argumento mirando a la chica.
-Y qué quieres decir con eso
Pregunto vanessa quien miró a su compañera analizar el asunto por un minuto antes de haber dado una palabra, ya que le parecía curioso su caso.
-Si esta niña dice que tal vez no le paso nada desde horas desde que la mordieron puede ser que...algo inusual pasa en ella, si esos pacientes que atenti son estas cosas, ella debe presentar fiebre, sudoración y fiebre, como palidez extrema, todos los pacientes presentaron estos síntomas luego de una media hora o una y supongo que después sigue convertirse en esos "Zombies" como en las películas.
Respondió la albina hacia la rubia teniendo todas las piezas que encajaban a la perfección sabiendo bien que ella había tenido contacto directo con varias personas enfermas de lo que parecía ser algún tipo de peste.
-Em señorita taki eso fue hace 6 horas...lo cual es extraño por que no e sentido nada al respecto, aunque si me duele un poco el brazo y me pica, es como la picadura de un mosquito
Decía tristeza mirando su brazo. Notando como la herida seguía expulsando ese líquido rosa que no se veía asi desde que se oculto la primera vez en aquel establecimiento
Nuevamente taki solo se tomó un momento para analizar algunas cosas al respecto mientras miraba el brazo de la chica y la tomaba con sus manos no antes de sacar unos guantes que trajo consigo y que era los mismos que usaba cuando ella trabajaba, eran de color menta.
-Dices que te sientes bien y obviamente tienes una herida muy profunda que puede ser vendada, pero…desde que estudie medicina
He visto pacientes que dicen en sus resultados de análisis que están enfermos, pero ellos no presentan síntoma alguno, y eso se ve en ti, claro, si no me estas mintiendo con lo que dices, pero si lo que dices es cierto y no me mientes. Posiblemente- se queda callada por un minuto- seas inmune
-En que sentido bebe- decía Vanessa quien miro a taki examinar la cara de la chica quien está reía diciendo que le hacía muchas cosquillas al sentir como le tocaba la nariz, le abría la boca abría más sus ojos
(Como es posible que esta niña no esté enferma) se preguntaba taki
-Probablemente esta niña tenga anticuerpos sumamente altos con número altos de granulocitos, estos únicamente solo se pueden fortalecer si tenemos una buena alimentación y no ingerimos sustancias ilícitas que dañan la sangre, es por eso que nos enfermamos, por no comer bien o por hacer todo tipo de cosas que nos perjudique la salud y restan nuestra resistencia, es por eso que los cáncer aparecen ya que desde un inicio lo tenemos, por no cuidarnos bien al igual cuando tenemos relaciones sexuales, tan solo mira eso azul, supongo que es la sangre de ella y ese líquido rosa que transforma a la gente en esas cosas, su sangre esta expulsando el liquido rosa y este mismo quiere asimilar la sangre de ella pero no puede- taki solo se tomó un momento para estar en silencio mientras miraba a vanessa quien estaba en dudas al igual que Ena la cual estaba parada ahí, sonriendo mientras su brazo era tomado por la enfermera, la albina parecía estar levemente sorprendía ante las obvias o pequeñas evidencias de que algo grande está entre ellas
La albina al final luego de que se hiciera dos minutos más, solo habló
-Probablemente ella, es inmune, eso se mira...pero eso significa que tal vez… con un laboratorio y expertos pueden sintetizar una vacuna para esta peste, o eso quiero creer como teorizar
-Hay señorita taki no diga esas cosas por favor que enserio me hacen sentir muy mal
Tristeza de vez en cuando tenía ciertos malestares debido a que las emociones fuertes la hacían sentir mal por lo que solo el hecho de que ella sea especial la pone bastante nerviosa y le aterra cualquier tipo de cosa, debido a que era algo paranoica a veces.
-No no me quiero convertir en esa cosas no quiero hacerlo
-Cálmate niña que no escuchaste que taki, nos dijo que somos inmunes no nos va a pasar nada...no vayas a vomitar por que me molesta que hagas eso
Hablaba Felicidad regañando a su contraparte.
-Muy tarde
En eso Tristeza había vomitado lo que parecía ser polígonos y estática en el piso además que el vómito tenía formas poligonales como si una figura en 3d se tratase
-Okey, eso es raro.
Comentaba Vanessa quien miró entre el vómito una cabeza de una estatua.
-No importa, pero tengo entendido que si Ena es inmune, su sangre, tiene anticuerpos para poder hacer una vacuna para este mal, podemos decírselo a alguien del ejército cuando lleguemos a los centros de evacuación
Argumentaba Taki quien se sostenía con el conocimiento médico que fue adquiriendo al paso de los años cuando estudió medicina
Cuando Ena volvió a su compostura algo había cambiado nuevamente en ella. Aún que no se veía a tristeza o alegría en su cara, si no algo más en ella. Su cara había cambiado. Ahora con una parte blanca y la otra negra mientras que mantenía una peculiar sonrisa torpe y loca. Mientras miraba a las mujeres con su único ojo amarillo.
-Oh lo siento tanto...perdonen a mi amiga por vomitar sin previo aviso jeje...es que no puede con tanta presión...oh miren un pato que habla jeje oye quien te pido esa fea cara de seguro fue alguien muy malo...oh niña no deberías jugar con armas peligrosas...podrías cortarte ja ja ja...este mundo esta muy looooocooooo
Ena hablaba muy despacio mientras que tambaleaba su cuerpo por todos lados. Es como si estuviera ebria o tomada además de que por supuesto por tercera vez había insultado a Venessa.
-Okey, evitare decir algo con lo que dices, pero con lo que acabo de ver puede ser muy grande, es decir, probablemente descubrimos la cura de esta peste.
Decía taki quien vanessa entró en escena
-Y como sabes que puede ayudar con todo esto además de esta peste
-Años en el gremio de medicina me hicieron ver varias cosas acerca de los agentes virólogo, y esto es muy raro, la forma tan exacta de propagación es muy antinatural, pero Ena lleva en su sangre los anticuerpos para hacer una Vacuna
-Y como estas segura de eso niña...acaso para ti solo soy un trofeo que solo quieres para ganar reconocimiento...yo no seré usada para tus experimentos...tengo dignidad y no seré tu sucio conejillo de indias...ahora si me disculpas me iré a buscar a mi amiga moonie..fue un gusto conocerlas pato feo y cabeza de rodilla
Ena tambaleaba intentando alejarse de aquellas mujeres.
-Oh miren una mariposa
Pero en el intento se tropezó a escasos centímetros de ella cayendo directamente al piso. Aun que no parecía importarle en lo más mínimo
-Es como me decían, se parece a mi cuando me ponía muy ebria" decía vanessa quien miraba como taki se acercó a la chica para así levantarla
-No puedo dejarte ir, no sé si lo que digo es cierto, pero si tienes lo necesario para salvar a este país o tal vez al mundo, tengo que llevarte, puedes que tenga los anticuerpos pero eso no te salva que te coman viva esas bestias de ahí
Argumentaba la misma quien levantó a la chica
-Oh bien por lo que veo soy la esperanza de los humanos y su mundo y probablemente de las demás dimensiones, así que supongo que haré lo necesario para salvar a este extraño mundo que no conozco, pero bueno, así que tal vez cuente conmigo
Decía alegría
-Y yo, emmm bueno supongo que si me ayudara a ir a casa estoy dispuesta a cooperar con ustedes señorita taki...aunque no creo que ayude mucho
Decía tristeza un poco apenada
-Ash esta bien cara de rodilla...voy a ayudarte a salvar este sucio planeta pero me aumentarás el sueldo
Decía el lado ebrio.
-Pero no es justo que yo no tengo un arma...ya sabes para defenderme de esas cosas jeje
-No te daré nada, es peligroso, esta pistola me la quedaré
Argumentaba Taki quien guardó la pistola en su cintura para posteriormente mirar como la misma versión Ebria de ena solo le responde
-Oh bien, pero después no te quejes cuando un zombie te debore viva las tripas, ja,ja,ja
Se burlaba mientras decidía empezar a caminar
-Estas tan segura que ella sea la clave ante todo esto, es casi inoportuno lo que cuentas, considerando lo poco que te conozco
-Estudie en un laboratorio por un par de meses antes de ponerme a trabajar en el hospital, mis profesores me explicaron todo lo que conté y bueno…algo de conocimiento propio que e ido viendo por mi propia cuenta, pero la prueba más contundente es esa mordida, ya estuviera muerte pero no lo está
Afirmaba Taki a la rubia quien posteriormente las dos miraron la cápsula y las cajas, pero en especial esa cápsula la cual aún exponía que algo o alguien estuvo ahí dentro por el molde de una persona, más concretamente el de una chica.
-Que habrá estado ahí
Pregunto la rubia
-No lo sé, pero, ahora que lo pienso mejor, no creo que sean de los militares…ese logo, Terranova, creo saber donde lo escuché
-De donde?
-se quedó en silencio por un momento- Si no mal recuerdo, tiene un nombre similar a otra empresa, una que se llama Terra Life, una que se dedica a las creación de fármacos, es principalmente un laboratorio, también hacen tecnología, le vendían medicina al hospital donde trabajo, yo misma hacía recuento de medicamentos en los almacenes.
-¿y crees que esta empresa está ayudando al ejército?
La albina miró todo nuevamente y sólo tomó un tiempo más para poder hablar
-Tal vez ... .pero vayámonos de aquí, tenemos que ir a la zona segura.
