Capítulo 00
"Dioses con debilidades humanas"
Zeus se encuentra reunido en el monte Olímpo con su consejo de Dioses, conmemorando otro aniversario de la caída de su padre Cronos y la repartición del mundo entre Poseidon, Hades y él. Cada uno con distintas características y con distintos defectos se hace presentes para hacer gala de las ofrendas recibidas por los humanos desde los tiempos sin escritura. En medio de la celebración se hacen presentes las tres señoras del Destino, hijas de Cronos y hermanas de la gran mayoría de los dioses presentes. Átropo, la única que tiene voz, hace hincapié en un presagio
Cuidado Zeus, hijo de Cronos y Rea, tú que te enorgulleces de ser el Rey de los dioses, ¿pero que Dioses? Dioses con debilidades humanas, de aquellos que son explotados y que a su vez son víctimas de sus burlas. Pero ten cuidado que eres partícipe de sus tentaciones y sentimientos, eres tan humano como un humano.
Guarda tus amenazas- Ares, dios de la guerra, se levanta indignado ante lo dicho por la visitante- ¿quién te crees que eres? Nosotros somos los Olímpicos, y Zeus es nuestro líder
Arrogancia, mal humano radicado en el corazón de los Olímpicos- luego levantando su índice para señalar a todos los dioses reunidos alrededor de Zeus- Bien saben todos ustedes las acciones que han llevado a cabo y como han abusado de su poder frente a los otros seres de este mundo. No han aprendido nada… ustedes que fueron, la gran mayoría, devorados por su padre Cronos y rescatados por quién ahora es su líder, no han sabido comportarse a la altura de Dioses terrenales
-¿A qué vinieron?- al fin interviene el Dios jefe
Solamente a advertirte Zeus- dice Cloto a la mente del dios
-Pueden irse- levanta la voz Poseidón y junto a él Hades el dios de los Infiernos
Ya sabes Zeus, esta pseudo fraternidad no durará para siempre y lo saben bien- interviene Láquesis- ustedes están llenos de envidia hacia al que tienen al lado y usan a los humanos como si fuesen perros, ¿por qué no pelean entre ustedes? sin utilizarlos, son Dioses para guiar y no para provocar conflictos en afán de ser superior al otro, pero ya sabemos que hablamos con seres veleidosos.
Es por eso que solamente te advertimos Zeus: Cuídate. Cuídense… porque todos, TODOS USTEDES pueden ser condenados por EL- sentencia nuevamente Átropo y desaparecen en frente de la mirada atónita de todos los presentes.
Todas la divinidades se observan tratando de digerir lo que escucharon de las tres visitantes
-Esto es una locura, como se atreven a decir que seremos liquidados, ¿quién en el universo tiene más poder que Zeus o todos nosotros reunidos?- dice Ares en evidente tono de soberbia
-No es bueno provocarlas- le responde Hera- ellas son seres que hasta nosotros tememos, no es bueno dejar de lados sus advertencias
Me preocupa eso de que somos seres divinos con debilidades humanas- musita Atenea ya sentándose en su lugar- puede que tengan razón y nosotros no queramos darnos cuenta de esa verdad- luego observa a la asamblea y en seguida mira sus manos- tenemos cuerpo humano, incluso actuamos como ellos cada vez que tenemos alguna desavenencia, o simplemente si queremos pelear- esto último mirando a Ares- Zeus, padre y soberano del Olimpo, te pido que tomes en consideración esta advertencia
-No es necesaria, no es algo que deba preocuparnos- Interviene Ares
-Yo estoy de acuerdo con Atenea- se levanta Artemisa frente a la mirada atónita de todos los presentes, incluso de su padre Zeus- sé que deben pensar que mi postura no debería ser coincidente con la de ella, pero por primera vez siento que ella y yo tenemos la misma opinión sobre un asunto. Como saben me interesa proteger lo flora y fauna de los ataques indiscriminados de cazadores e incluso me gusta que las mujeres formen parte de la casería, lo cual es completamente contrario a las doctrinas de Atenea o de muchos de ustedes, pero esto va más allá de nuestros dogmas, va por la supervivencia de los Olímpicos, no de nuestro actual comportamiento
Que Zeus decida- dice Démeter sentándose en su puesto- no vale la pena colocarnos a discutir por algo como esto, que sea decisión del Soberano del monte Olimpo
Zeus se sienta en su Trono y es observado por toda la plana. En vista que es el dios Soberano de los Olímpicos, él debía comportarse acorde con la situación. Seguramente lo que dijeron sus visitantes podría ser cierto, pero él se encargaría de enjuiciar. Atenea, Poseidón, Hades, Ares, Artemisa y muchos dioses tienen en sus ejércitos a hombres dispuestos a dar su vida en pro del Dios a quienes juraron lealtad. ¿pero eso estaba plenamente permitido del todo?
Escuchen, Dioses Olímpicos, esto es mi veredicto: "No se tomará en cuenta esta situación, nosotros somos dioses y tenemos el deber y el derecho de disponer de los humanos de acuerdo a nuestras cualidad, por lo que han quedado libre de obrar de acuerdo a su conveniencia"- sentencia Zeus y los dioses concuerdan con el dictamen. Atenea y Artemisa miran con desconfianza el futuro.
El tiempo transcurre, y la humanidad se rige de acuerdo a las disponibilidades de los dioses, sin embargo ellos se dejan sentir su poder por manifestarse más importante o más poderoso que el otro. Ares es más que provoca conflicto dejando de lado el desarrollo de otros temas o sentimientos dentro de la humanidad. No existe freno por parte del líder Olímpico. Es claro que solamente debe enfrentarse contra el dios que protege la ciudad a la cual Ares quiera atacar. Atenea trata de poner algo de freno a la matanza indiscriminada, pero la diosa también es parte de los mismos comportamiento dejando notar su soberbia en la guerra de Troya.
-Ya ha sido suficiente- dice un ser de luz que aparece en el cielo- su era ha terminado, es inconcebible que sigan comportándose de este modo, sin respetar los acuerdos a los cuales se hicieron partícipes- luego abriendo su quinta ala para dar a conocer su poder- Soy Mikael, el arcángel líder de los ejércitos celestiales y se me ha confiado la misión de acabar con estas luchas ya vergonzosas que han provocado todos por igual
¿Cómo te atreves a desafiarnos?- dice Ares levantando su espada y su escudo- no sabes quienes somos nosotros
Claro que lo sé- dice bajando un poco la intensidad de su luminosidad- son un montón de peleles que se le han confiado el mundo terrenal y sus derivado; y miren lo que han conseguido, solamente llenarse de muerte a su alrededor, para vanagloriarse de la derrota de uno de ustedes por sus ejercito. Montón de insensatos, el Supremo ha dado su consentimiento para que cerremos de una buena vez el Olimpo como lugar sacro, ya no lo es más
No te atreverás- Ares hace frente a Mikael
El primero en caer- dice él cuando a uno de sus costados se produce una ráfaga de aire, es Samshell que se dirige a detener al dios- no lo dañes, nuestra misión no es matarlo, sino detenerlo
Samshell hace frente con su lanza a Ares, quien evade con gran agilidad el ataque del ángel. Pero no se da cuenta de la velocidad de su adversario, por lo que es detenido por su rival
-Suéltame, ¿quién te crees que eres?- dice el dios, pero no tiene respuesta de su adversario-Suéltame maldito
No te soltará- dice Mikael mientras baja a la misma altura en le que se encuentra Ares- lamento decirte que no tiene el más mínimo sentimiento de culpa o de goce por tenerte capturado, así que no agotes tus energías Ares, dios de la guerra- y diciendo esto ordena a su lacayo a llevarlo a la prisión astral. Mikael sobrevuela la Tierra, observando como Ares ha ocasionado una especie de masacre humana enfrentando a los pueblos "es verdad que el ser humano es de naturaleza violenta, pero se le perdona, pero que dioses abusen se la confianza otorgada, eso al Supremo lo enfadó muchísimo. Ahora entiendo porque tomó cartas en el asunto e hizo que el consejo tomara parte en el enjuiciamiento". Llega al monte Olimpo ante la mirada sorprendida de Zeus
-¿Qué haces aquí?- pregunta empuñando su mano
-Vine a cumplir un decreto de el consejo celestial- sacando un pergamino de su bolsa radiante comienza a leer- "El Consejo Supremo de Angeles, a petición de Dios Supremo y Soberano, ha decidido tomar el Monte Olimpo y a todas sus deidades en ocupación, acusando a los dioses regidos por Zeus por violar los acuerdos de protección y orientación a los humanos. Es por eso que serán llevados todos, sin distinción, a la morada de la Prisión Astral, en donde se le dará a conocer su sanción"
-Como se atreven, soy Zeus, el dios Supremo- dice formando unos rayos en sus puños
Si nos atrevemos, fueron advertidos y no tomaron en cuenta, ahora aténganse a las consecuencias… ya han peliado suficiente y más de la cuenta- dice protegiéndose con sus alas- No Zeus, sabes que no puedes hacerme daño, eres un dios, pero tienes la mentalidad de un humano y eso te hace ser más vulnerable porque no sabes utilizar tu poder con ese don, pero a l mismo tiempo debilidad.
-Cállate… yo puedo porque soy Zeus
-Insensato- dice Mikael- no puedo matarte pero puedo tomarte como prisionero igual que a tus hijos- luego eleva sus manos hacia el cielo y entre ellas aparece una estada radiante- Escucha Zeus, ya nos cansamos de tu prepotencia, si quieres pelear, pelearás- y Mikael abre todas su alas y se dirige al enfrentar al dios de dioses olímpicos…
Fin del capítulo 00
Nota de la autora
Gracias por leer….:)
