Apocalipsis humano, ocaso y enfrentamiento

Capítulo 0

Tera, la tierra protegida por la dama de la eterna oscuridad

La figura de una mujer, cuyas vestiduras son muy parecidas a la de los caballeros femeninos, circula en los territorios de los santos atenienses, varios intentan detenerla, pero un destello de luz que sobresale de una tiara que rodea su cabeza, impide que los hombres y mujeres que protegen el lugar, logren interceptarla; luego decide pasar por los techos de las doce casa, deteniéndose en la onceava, en Acuario

Hace años que no piso este lugar, desde niña, la única vez que vine... Camus, mi protector, mi amor, iré al infierno si es necesario para recuperar tu alma- pronuncia la mujer en tono de oración. Sus pasos son ahora hacia el sitial de Atenha, los guardias intentan detenerla, pero no pueden contra el extraño poder de luz que emana de ella

¿quién solicita mi presencia?- dice al fin Saori, que se encuentra mirando hacia el horizonte desde su podium

Mi señora, la reina de Tera, requiere la inmediata presencia de la diosa protectora del Santuario de Atenas, necesita conversar con vuestra majestad lo más pronto posible, una pequeña embarcación nos espera en las costas de Cabo Sunión, es necesario que Athena se presente ante la reina- dice la mujer arrodillándose frente a Saori

¿quién es tu reina?- pregunta la deidad- y ¿quién eres tú?

Las preguntas, por favor, serán respondidas en el lugar de mi origen, por ahora, solamente limítese a acompañarme a la embarcación- responde la mujer en tono enérgico mientras se levanta y muestra su rostro descubierto

Puedo hacer que mis caballeros te detengan- dice dándose vuelta y mirando a la mujer

Ya no creo que sea posible, además usted sabe que el tiempo es lo que no debemos perder, ahora que el enemigo de verdad se acerca- hace una señal indicando el lugar por donde Saori debe transitar

¡¡¡Detente!- grita alguien por detrás de las dos jóvenes- ¿dónde crees que llevas a nuestra reina?- pregunta Aioria de Leo- Athena se quedará con nosotros, ¿quién eres tú?

Aioria de Leo, me cuesta pensar que a los años no me recuerdes, siento que no he cambiado, sin embargo, tú si; las batallas te han hecho madurar, pero ahora la plática no debe interferir con mi misión de llevar a Athena a la presencia de mi señora

¿Quién eres, responde- dice Aioria, un tanto impactado con la presencia de la mujer

Sólo debo decirte que soy una persona a la cual tu y otro caballero de la orden de Athena ayudó hacer varios años, pero de verdad, no puedo quedarme a conversar. Déjanos pasar- la mujer se coloca frente a él, mientras Athena los observa

Eso no te será tan fácil- y empuñando su mano- Plas...

¡Detente, Aioria de Leo!- dice al fin la diosa, con tono imperativo- yo he decido ir con ella, es algo que ya sabrán, por ahora, te pido que le avises a Dokko de Libra que se prepare para una nueva batalla

Pero...-Aioria ha quedado sorprendido con la actitud de Athena

Ya oíste la orden, Aioria, debes dejarnos avanzar, nos vamos, ya vendré por ustedes de seguro.- Con esta frase, la mujer hace que Athena avance por los corredores del santuario.

La embarcación se abre camino por la espesa niebla que cubre el mar, las mujeres sienten la brisa en sus rostros. Saori tiende a mirar a la chica, sabe que ella no busca hacerle mal, pero aún así es todo un misterio para ella. La mujer, mientras, tiene la mirada hacia lo profundo de la nada, como si su mente estuviera recordando pasajes antiguos.

Me gustaría saber tu nombre- Saori rompe un poco el silencio- quiero saber en quien estoy confiando mi vida

Usted no me conoce, pero yo si conozco a Athena, la diosa de la guerra y la sabiduría ateniense. Esta bien, le contaré quien soy, me llamo Jean soy la máximo exponente de los guerreros de luz, la orden a la cual pertenezco. Y para su mayor confianza, le informo que nos dirigimos a Tera y que estamos próximos por llegar.

Pero si Tera desapareció hace siglos, incluso en China existen escritos que dicen sobre las columnas de humo que produjo por el hundimiento de la isla hace ya varios siglos- Saori no creía lo que escuchaba

No es de mi competencia, explicar esas circunstancias. Sólo le diré que la entrevista que tiene con la señora que nos dirige, de esa conversación, depende la supervivencia del ser humano.- Sentencia la joven lanzando algo al mar.

En un puerto pequeño y bien equipado, vara la embarcación. Jean ayuda a Saori a bajar lentamente del navío. En eso aparece un hombre alto de hermosa facciones, se arrodilla ante Athena y luego le toma la mano besándosela.

Bienvenida a nuestro hogar- se levanta el joven- mi nombre es Acteón, soy el general de los Centinelas que protegen esta Isla, la Señora espera vuestra presencia en el palacio.- luego hace unos movimientos con su mano, como llamando una carroza- por favor, suba, la escoltaremos a los aposentos de la reina

Saori se encuentra confundida debida a los tratos que recibe de sus anfitriones, sin embargo, sabe que su vida no corre peligro con ellos. Avanza mirando al costado del camino bosques frondosos, luego mira a sus acompañantes que la observan detenidamente. Se da cuenta que está llegando a un palacio nada de ostentoso, sin embargo muy bien protegido por mujeres vestidas de uniforme parecidos a centuriones romanos. Al bajar los recibe una mujer de mirada fría y aspecto intimidante

¿Ella es?- pregunta la guardiana

Así es- responde Jean- tal como se me fue ordenado, traje a Athena y no vino con ella ninguno de sus caballeros guardianes

Perfecto, entonces la dejaremos pasar, la reina dice que ya es hora de que conversen- luego mira a Saori con tono despectivo- Así que usted es la dichosa Athena, nadie en esta isla ha visto el rostro de la reina, sin embargo usted vino y ya tiene ese privilegio – luego acerca su rostro al de Saori para susurrarle- bien poco me importa si usted es la reencarnación de Athena, solamente le digo, que parte de lo que va a pasar es responsabilidad de quienes antaño se llamaron los "Olímpicos", ahora pase, su majestad la espera en el salón real, usted ya sabrá como llegar, solo sienta el cosmos de la reina- Ella se hace a un lado para que Saori entre al palacio.

"Que cosmos energía tan cálida, es increíble como llena este sitio, incluso la isla completa está plagada de esta sensación. Ahora entiendo porque yo no me siento insegura en este lugar", piensa Saori al caminar por los corredores del palacio. Al final del pasillo se encuentra una puerta que se abre por si sola, entra y ve a una mujer vestida de luz.

Athena, bienvenida a la Isla de Tera, es bueno que haya venido- dice la mujer sin darse vuelta

Usted me ha mandado a llamar, dice que necesita hablar conmigo- responde Saori firme

Si, es importante que hablemos seriamente sobre el futuro de la humanidad

En el Santuario de Athena, Shaina se encuentra reunida con varios caballeros dorados, Mu de Aries, Aioria, Milo de Escorpión y Aldebarán de Tauro

Y dices que fue una mujer con rostro descubierto- dice Aldebarán

Si, una mujer de cabello corto, su rostro me es familiar. Vino y habló con Athena, ella decidió ir con esa mujer quién sabe donde- responde Aioria algo impaciente

No sabemos nada de esa mujer, sólo que Athena quiso partir sin rumbo junto a ella

Algunos soldados dicen que esa mujer los repelía con extraño resplandor que provenía de su tiara, y que detuvo su marcha en la casa de Acuario- dice Shaina a los caballeros dorados

¿Un resplandor de luz dices?- pregunta Aioria algo sorprendido

Es ella, se detuvo en la casa de Acuario. No hay duda- lo secunda Milo

Es Jean, la guerra de luz, si es así, es que está en Tera

Debemos ir por ella- dice Aldebarán

La reina es nuestra aliada, pese a que ella nunca se ha manifestado, siempre ha sido aliada del santuario y respetado las leyes de Athena- dice Mu, tratando de explicar lo ocurrido

Entonces, ¿por qué no propuso que uno de nosotros acompañara a Athena a la isla? ¿por qué vino Jean a buscarla?- pregunta Milo algo confundido

Jean dijo que seguramente vendría por nosotros- dice Aioria tomándose la barbilla- que seguramente ella volvería a vernos

Entonces esperaremos, dudo que la reina de Tera quiera tener batalla contra nosotros- detrás de ellos aparece Dokko de Libra- hay que confiar en que Athena sabe defenderse bien.

Su hogar es muy hermoso- dice Saori mirando por los ventanales- pero ¿por qué está tan alejado del pueblo y de las costas?

Mi deber es gobernar y proteger a la Isla, incluso es usted a la primera persona que hago pasar a esa habitación, por lo general trabajo con interlocutores o simplemente no dejo que otros regenten vengan y miren mi rostro, esos nunca han sido esos momentos. Ahora si, el enemigo es el más poderoso, ninguno de los Olímpicos se ha enfrentado a él, sin embargo no es su presencia la que me causa temor, es otra, otros seres que no están junto a él son quienes más me preocupan- dice la mujer que camina hacia su trono

Puede ser más específica por favor- pide Saori cortésmente

El Apocalipsis está por llegar, eso quiere decir que los ángeles de cielo vendrán a tomar la Tierra en nombre del Señor Supremo, sin embargo, hay algo que me preocupa, hace años que siento una extraña sensación, y por más que intento no he podido comunicarme con el Consejo Celestial. Ellos no se rigen por el tiempo, esa dimensión no es necesaria para ellos, sin embargo, llevo más de ciento cincuenta años tratando de comunicarme con ellos, y nada

¿Dijo usted ciento cincuenta años?- disculpe pero eso es imposible, solamente los dioses podemos vivir, si queremos, todo ese tiempo o entregarle ese don a otro ser humano, cual es su Dios protector

Ninguno, no soy un dios, pero si soy una divinidad, me llamo Átropo, ¿me recuerdas ahora?- Átropo se acerca más a la luz y Saori, dentro de su memoria de Diosa, recuerda varios hechos que la involucraron con las tres damas del destino- a estricto rigor somos las tres hermanas juntas, pero yo solamente conservé mi cuerpo, las otras dos se encuentran en otro lugar, ya hablaremos de eso más tarde- dice caminando con su báculo dando un tercer paso- ahora me interesa esto, sé que los dioses griegos han venido a dañar la tranquilidad de este mundo, sin embargo, creo que su presencia, Athena, no me es completamente grata, ya sabe por lo que estoy hablando, pero, las circunstancia van más allá. Si no logro comunicarme con el consejo o con el moderador de éste, creo que debemos prepararnos para un dura batalla, no solamente contra los ángeles, sino también con Lucifer

Pero Lucifer ya fue derrotado por mis caballeros- dice Saori algo sorprendida por lo que acaba de escuchar

No quiero comentar eso, sabe bien, que ese Lucifer, fue solo una milésima parte del poder real del Ángel de Luz, ningún dios de la mitología griega lo ha enfrentado como es debido, sólo Mikael y sus guerreros, los mismos que dejaron a casi todos los dioses del Olimpo en la prisión Astral, hasta su juicio, ¿o no lo recuerda?

En los campos de entrenamiento de Tera se ve una muchacha de cabello largo oscuro, que es dirigida por su maestro, un hombre encapuchado y cuyo rostro no es posible de observar, lanza la flecha con determinación y fuerza, la cual da en el blanco

Bien hecho, Dana- dice su maestro, pero la chica no responde sólo se limita a mirarlo

Señor, la reina dice que quiere contar con su presencia, que pronto llegarán los caballeros de Athena a la isla para se entrenados, y quiere que todos los generales y maestros estén presentes antes de que Jean vaya por ellos a Grecia

Bien- responde el hombre- Dana, puedes seguir trabajando por ti misma, el torneo de amazonas ya está pronto por dar comienzo y debes defender tu título- el hombre parte con Acteón y se dirigen hacia el campo de entrenamiento masculino, donde se encuentra Selene, la general de la guardia de palacio y heredera al trono de Tera, ejecutando ejercicios a sus dirigidos.

Dios ha caído en un sueño intemporal- dice la soberana de la isla a Saoiri- por lo que debemos comunicarnos con el moderador del consejo o con uno de sus miembros, para que nos orienten de no ser así, el mundo se encuentra en grave peligro

Eso jamás lo he hecho- dice Saori

Lo sé, desde que a Athena le entregaron su libertad a cambio de la verdadera protección que debe darle a la tierra de los humanos, que no ha sabido nada de ellos, bien, eso es lo que quería comunicarle, todos sus caballeros, dorados plateados y de bronce, vendrán a la isla para que estén en condiciones de pelear

Fin del capítulo 0

Nota de la autora

Tomaré hechos y pasajes de las distintas obras que se han dado (ovas, especiales, películas o la saga de Hades) para desarrollar la historia, pero solo pasajes, el resto es de mi imaginación.

Nuevamente gracias por la lectura

Santiago, 16 de junio de 2005

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By Hotaru Kinomoto