Hola..he vuelto..Y RÁPIDO...es un milagro.
Bueno, este capítulo es muy entretenido, me reí mucho al escribirlo y ojalá a ustedes les guste..
Hay algo que quiero dejar en claro, ya que una chica que me deja reviews me dijo algo en uno de ellos y no quiero que haya confusiones: ESTE FIC ESTÁ BASADO EN EL LIBRO CUATRO, por lo tanto, lo que tenga que pasar pasará.
Y no me pongan caras de odio porque no fui yo quien lo mató...aunque admito, Princess, que me gustaría matar a Cho..pero bueno, eso se lo dejo a Rowling..aunque parece que ella tiene debilidad por los personajes lindos y encantadores. (SIRIUS SIEMPRE TE EXTRAÑAREMOS..Dumbledore no es lindo pero era un encanto..ejem..y Cedric..bueno..miren la película que ahí está todo dicho... BABAAAAAAAA)
Quiero agradecer los reviews que tanto me hacen feliz, cada uno sabe quién me dejó uno. Y otra cosa, quiero pedirle perdón a Barchu por tenerle tanta saña a su amor Draquín...si, si...SOY MALA MALÍSIMA...se lo tiene un poco merecido, seamos honestas...el Potter Apesta se lo metería por el...bueno, no importa por dónde se lo metería..jeje.
Otra cosita, Barchu, como siempre pedís, tus deseos son órdenes..Harry será como nosotras queramos (TIENEN Q LEER)...o como lo personifica Dan...PAPA!...
Mejor dejo de hablar y les permito disfrutar de este capítulo...
DEJEN REVIEWS Y FELIZ AÑO NUEVO!.
M.O.S
M.O.M
M.O.P
Y FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA...MYRTLE SOS FANTASMA MUERTA!.
Aviso: necesitarán pañuelos de vez en cuando para limpiarse la baba.
Capítulo 5: Disturbios.
-Bueno-dijo Hermione en la cena, releyendo su tarea.
-¿A ti te parece un buen lugar para leer tu tarea?-preguntó Harry enojado, mientras comía su bife y su tarta de riñón (N/A: de solo pensarlo me dan nauseas..)
-Claro que sí-dijo la aludida cerrando su libro y guardándolo dentro de su mochila, que ya de por sí estaba demasiado llena.
-Micky..¿te sucede algo?-preguntó Harry mirando a la morena que revolvía su puré de papas.
-Uhmmm...pues, creo que no-dijo ella soltando su tenedor y tomando su copa de jugo de calabaza.
-Ya has terminado tu castigo..¿cierto?-preguntó Hermione mirándola fijamente.
-Sí-
-¿Y qué tal estuvo?- Harry y Michel miraron a Hermione como si ésta se hubiese vuelto demente.
-¿Qué tal estuvo?-preguntó Michel-fue un castigo¿cómo va a estar?..ABURRIDÍSIMO-
-Bueno, pero quizás haya algo interesante para contar-
-Pues...aparte de que Cho Chang sea una tarada-se oyó a Harry atragantarse-y que Diggory es un entrometido, no hay nada más para contar-
-Nosotros tenemos mucho para contar-dijo Hermione, mientras observaba a Harry comer casi desesperadamente. Él la miró con las cejas levantadas.
-¿Qué?-
-¿Acaso no puedo mirarte?-
-No-
-¿Qué hay para contar?-Michel miró a Harry-cuenta, o te clavaré la varita en el ojo-
-Pues, como te habrás dado cuenta hay una nueva huésped en la escuela-
-¿Quién?-
-Rita Skeeter-
-¿Quién?-preguntó -¿quién es?-
-La reportera que escribió esto-Hermione le dio un recorte del Profeta.
La expresión de Michel cambió considerablemente al leer toda la clase de injurias contra..-¿el padre de Ron?-
-Sí...esa mujer dijo que Arthur Weasley es un completo inepto-dijo Hermione-cosa que, nosotros sabemos, no es cierta-
-Pero...¿por qué escribió todo esto?-dijo la bella argentina releyendo el artículo.
-Porque el único que dio la cara en el ataque en el mundial de quidditch fue el padre de Ron-dijo Harry, mirando a Michel-por eso se la tomó con él-
-Bueno, sin ir más lejos, creo que quiere una primicia sobre ti-dijo Hermione-tú sabes, luego de la comprobación de las varitas, te hizo una encuesta-tomó nuevamente su libro de Transformaciones-me asombra que aún no nos haya llegado-
-Ve a saber lo que habrá escrito-dijo Harry temeroso-por lo poco que pude leer, parece que yo lloré mientras le hablaba-
-Estúpida mujer-dijo Hermione.
Michel rió, mientras trataba de cortar el filete. Notó que Harry suspiraba.-¿Te encuentras bien?-
-No..creí que...no iba a ser tan malo lo del Torneo, pero todas las casas se empeñan en hacerme sentir mal-
-Oh bueno, tú sabes como es-dijo Hermione. En ese instante, alguien desde la mesa slytherin proyectaba en el aire un "Apoya a Cedric Diggory, el AUTÉNTICO campeón de Hogwarts".
-Mira Harry, no puedes pretender que toda esta manga de imbéciles te apoyen, porque no lo harán-dijo Michel en voz alta, de manera que todos la oyeran-solo apoyan a DIGGORY-Cedric la miró fijamente desde la mesa hufflepuff-porque no saben a quién apoyar, si por ellos fuera, alentarían a Fleur Delacour-bajó la voz-pero solo porque para ellos es increíblemente encantadora-
-Quizás tengas razón-dijo Harry riendo-igualmente, haga lo que haga, no me creen cuando les digo que no puse mi nombre-
-Solo un idiota con cerebro de mosquito no te creería-dijo Michel, mirando fijamente a Cedric, que la observaba con las cejas fruncidas.
-Tampoco es para tanto-dijo Harry desalentado.
-Sí que es para tanto-dijo Michel-si los hufflepuff no te alientan es porque están celosos-tomó un trago de jugo de calabaza-Gryffindor siempre ha tenido gloria y fama, pero Hufflepuff no...y Diggory es, quizás, el único que pueda darle algo de reputación-
-¿Tienes algún problema contra Cedric Diggory?-preguntó Hermione astutamente. Michel se atragantó con el pan que estaba comiendo.
-Em...sí...pero luego les cuento-dijo, viendo que en ese mismo instante Cedric pasaba por delante de ellos rodeado de un grupo de chicas, asombrosamente, las mismas que le habían pedido autógrafos a Víktor Krum-estúpido redomado-
-No de veras, cuenta ahora porque me has dado intriga-dijo Harry.
-No ahora no-dijo Michel-cuando digo no es no Pottercito divino-le tomó las mejillas y le dio un beso en la frente.
El Gran Comedor se quedó, de repente, en silencio. Y Michel disfrutaba todo aquello. Saber que ella y Harry eran el centro de atención llegaba a ser muy divertido en ocasiones. Y parecía que el moreno de gafas pensaba lo mismo, porque en su cara, además de un intenso rubor, había una encantadora sonrisa.
-Sigan con lo suyo, malditos metiches-murmuró Michel volviendo a saborear su cena. El bullicio del Gran Salón volvió a su estado normal, aunque los dos gryffindors sentían miradas odiosas sobre ellos.
-Yo ya terminé...¿te falta mucho Harry?-él se atragantó un poco con su tarta y asintió ligeramente con la cabeza-me lo llevo entonces-dijo Michel riendo, mientras lo tomaba de la mano-¿vienes Hermione?-
-Oh no..debo..hacer algunas cosas antes-miró a Harry-creo que ya es conveniente que le hables de tu padrino-
-De acuerdo-dijo Harry algo avergonzado. Ambos salieron del Gran Comedor, seguidos de muchas miradas.
-¿Padrino?-preguntó Michel-¿cuál padrino?-sonrió-¿es joven?-
-Micky...-dijo él algo ofuscado-sí, es joven-
-Dime que es guapo y soltero y te juro que me interesaré por él-Harry la miró con expresión sarcástica-es broma-
Caminaron un par de pasos. Doblaron una esquina. Vieron a Malfoy rodeado de todos su amigos (N/A: como si fueran muchos...ejem). El slytherin vio que se acercaban, y miró a Harry con cara maléfica.
-¿Te gusta Potter?-preguntó Malfoy, mostrando su insignia. El "Potter Apesta" brilló durante algunos segundos. Harry estuvo a punto de hechizar al rubio, cuando Michel lo detuvo con una seña y, mirando a Malfoy con una sonrisa...
-¿Te gustó tu tutu rosa Malfoy?-preguntó sonriendo con malicia-porque tenía pensado ponértelo nuevamente, aunque esta vez será naranja...-pensó durante unos segundos-creo que combinará con el color de cabello que te pondré si sigues molestando a Harry-sonrió-¿qué piensas?-Draco la miró con terror durante algunos segundos, para luego voltear y desaparecer de la vista de ambos, seguido de Crabbe y Goyle.
-Corre hurón, corre-bramó Michel mientras observaba a Malfoy correr por el pasillo. Volteó a mirar a Harry. Notó que sonreía-te mereces eso y mucho más-
-Gracias-dijo él-aunque no eras así al empezar el curso-
-Bueno...yo no era así en realidad, pero la circunstancia lo amerita-
-¿Cuál circunstancia?-
-La de ver que nadie te apoya y que, bueno, las chicas se empeñan en odiarme-sonrió-eso lo aprendí de una amiga mía de la escuela de Magia, Alejandra, es una gran chica, algo feminista, pero creo que si la conoces te encantará-lo miró detenidamente-y creo que tú a ella también-Harry se ruborizó exageradamente-¿qué me decías de tu padrino? Aparte que es joven y apuesto-rió al ver la expresión de su acompañante.
-Bueno..por donde empezar-
-Por el principio Harry-dijo Michel sonriendo. El susodicho la miró sonriendo.
-Bueno...mi padrino...es...-
-Joven y apuesto-
-Como la tienes con eso ¬¬-dijo Harry-no sé si es apuesto y joven-se rascó la cabeza-em...es un ex convicto-
-¿Ex convicto?-
-Sí, ex convicto de Azka...-se calló al ver que un grupo de hufflepuff, que rodeaban a Cedric, salía del Gran Comedor. Detrás de ellos, un grupo de chicas de Ravenclaw, con Cho a la cabeza. Un cruce de miradas se llevó a cabo entre Cedric, Michel y Harry. Diggory miró al moreno de gafas detenidamente, para luego mirar a Michel, que tenía el ceño ligeramente fruncido. Sus miradas se siguieron hasta que el rubio bajó la vista al suelo y siguió caminando.
-Hola Harry-dijo Cho en el mismo instante en que pasaba por su lado. Harry la saludó torpemente con la mano, ruborizándose. La joven ravenclaw miró a Michel, la cual se había cruzado de brazos y levantaba una ceja interrogativamente. Cho hizo una mueca de gozo, sonriendo con suficiencia. Una vez que desaparecieron, Michel miró a Harry.
-Saca esa cara de tonto, por favor-
-¿Cuá...cuál cara de tonto?-
-Esa que tienes-
-Siempre la tengo-
-Che, no me causa gracia que te derritas cada vez que ésa pasa cerca de ti-
-No me derrito-dijo Harry ruborizándose.
-No, solo babeas y llenas el piso de saliva-Harry rió-sigue hablando de tu padrino-
-Ah sí-dijo Harry-bueno, es un ex convicto de Azkaban-
-¿Azkaban?-preguntó aterrorizada-¿la prisión de magos perdida en una isla del mar?-Harry asintió con la cabeza.
-Pero es inocente de lo que hizo...bueno..no hizo nada en realidad-
-¿De qué lo culparon?-
-De traicionar a mis padres, de ser secuaz de Voldemort-Michel tembló-y de asesinar a Peter Pettigrew-
-Ah..sí..he leído algo sobre el tema...-se quedó pensativa-Sirius Black...¿cierto?-Harry asintió con la cabeza-el único que ha logrado escapar de la prisión-
-Es una gran hombre, a pesar de que aún lo siga buscando el Ministerio-
-Y...¿qué hay con él?-
-Pues..nada, Hermione cree que es conveniente que te expliquemos ciertas cosas, para que no te tomen desprevenida-
-Que..que gentil de su parte-dijo Michel pensativa-¿qué era de tu padre?-
-Su mejor amigo-sonrió-dijo que vuelo tan bien como él...y me regaló mi Saeta de Fuego-
-¿Tu padre era James Potter?-Harry asintió con la cabeza-limpié una insignia con su nombre-
-Oye, mañana hay una salida a Hogsmeade...digo..em...¿quieres conocerla?-Michel lo miró suspicaz-si tú quieres podemos ir juntos-
-¿Es una cita?-
-Em..no...si tú quieres que sea una cita, lo será-Harry rió luego de decir eso.
-Me encantaría tener una cita contigo-dijo Michel sonriendo.
-Sería una salida entre amigos, tú sabes...-
-Sí, el amor que sientes por Chang es más fuerte que los gases que te pueden dar las gaseosas-
-Eres asquerosa-Michel sonrió.
-Oh sí-
-¿Quieres contarme como te fue en el castigo?-
-Bueno, ya he dicho lo más importante-
-Que Cho es una tarada y Cedric un entrometido-dijo Harry sin darle importancia, aunque ambos bien sabían que quería saber todo acerca del castigo.
-Es decir, sí, Chang es una tonta, pero lo digo por como se comporta conmigo, porque, sinceramente, de tonta no tiene nada-
-¿A qué te refieres?-
-Bueno-se quedó pensativa-no es tan tonta si va tras los huesos de Diggory-notó que Harry miraba al suelo-y tras los tuyos-los ojos verdes de su acompañante la miraron fijamente.
-¿Qué..?-
-Es decir, ella está jugando a dos puntas¿sabes?-explicó-es verdad que quizás ella y Diggory se pondrán a salir, pero...creo que no perderá tiempo para...acercarse a ti-Harry sonrió vehemente.
-No tendrías que ponerte contento-dijo ella-no me parece correcto que una chica así juegue a la mujer fatal..-Harry la miró con el ceño fruncido.
-Ella no juega a la mujer fatal... ella es..-
-Una tarada que no sabe qué hacer con su tiempo libre-
-NO-
-Harry, por favor, sé que ella te gusta...o por lo menos que te simpatiza mucho...pero de verdad, no te conviene-le acarició el rostro-tú te mereces una chica que te quiera por quien eres, no a alguien que te quiera como su trofeo y te muestre como si tenerte sea un gran mérito-sonrió-estoy celosa de ella-
-¿De verdad?-
-Me gustaría ser ella en ocasiones-dijo-más cuando noto como la miras, pillín-
-No es para tanto-
-De seguro un amigo tuyo se despierta cuando la tienes cerca-dijo Michel con picardía.
-Oye, apenas soy un niño de catorce años-
-¿Niño?-preguntó-¿qué tienes de niño?-lo miró de arriba a abajo. No, de verdad, de niño no tenía nada.
-Bueno, bueno, no empecemos con la perversión-
-Algún día entenderás mi perversión-rió-menos mal que no conociste a mi mejor amiga...ella sí es pervertida-
-¿Hay algo que quieras contarme aparte de que Cho sea una estúpida y no me convenga porque yo soy una persona muy buena?-
-Yo no he dicho todo eso-
-Has de cuenta que lo dijiste -sonrió.
-Que modesto ¬¬-dijo-bueno...sí...creo...creo que estoy enamorada-Harry la miró con los ojos muy abiertos.
-¿De quién?-preguntó-deja que adivine-
-Pero espera que te de pistas-
-De acuerdo-
-Es...lindo...inteligente-
-Soy yo -
-No Harry, tú no eres ¬¬-
-¿Estás diciendo que no soy ni lindo ni inteligente? ¬¬-
-Eres hermoso e increíblemente astuto e inteligente-dijo Michel con sinceridad. De verdad que era todo eso y muchísimo más.
-Oh gracias -
-Te estás saliendo del tema, bombón-dijo.
-Da más pistas..¿de qué casa es?-
-Es un hufflepuff-Harry saboreó las palabras de Michel.
-Es Diggory-dijo sonriendo.
-¿Có...cómo te diste cuenta si apenas te di tres pistas?-Harry sonrió.
-Mi mente aguda y mi gran astucia..-se interrumpió al ver la cara sarcástica de su amiga-es obvio que es Diggory..¿qué otro hufflepuff es lindo?-Michel rió-no, de verdad, se nota por como lo miras y por tus comentarios sobre él-sonrió-tanto odio debe ser repentino-
-Sí...éramos amigos hasta que...-suspiró-lo vi con una insignia de "Potter Apesta"-Harry miró al suelo tristemente-estoy segura que se le pasará..está enojado porque dice que quieres..quitarle el puesto de campeón-
-Je...no me creyó cuando le dije que no había puesto mi nombre en el cáliz-
-Nadie te creerá...todos piensan que eres igual de ambicioso que los demás-
-Sí, pero yo no soy como los demás...-dijo hastiado-yo no quiero fama, no quiero gloria, no quiero llamar la atención...-suspiró-yo quiero ser un chico normal...poder reírme de cosas triviales, pensar en..pensar en las posibles pruebas...apoyar a Diggory-miró al suelo-pero me parece que nunca voy a poder ser eso-
-No...porque parece que los problemas tienen debilidad contigo-sonrió-si queremos ir mañana a Hogsmeade, debemos levantarnos temprano...¿cierto?-
-No necesariamente..-la miró con el ceño fruncido-¿ya quieres ir a dormir?-
-No-vio que en la mirada de Harry se formaba una tenue nube sombría-¿te ocurre algo?-
-Pues...no..si..es decir...-miró al suelo-estaba recordando las palabras del profesor Moody cuando fui seleccionado por el Cáliz-
-¿Qué cosas dijo?-
-Bueno...Fleur Delacour, aparte de decir que yo era un niño, dijo que yo no me quejaba porque, como todos los demás, había estado deseando ser elegido porque cualquiera moriría por los mil galeones-
-¿Y?-
-Y Moody dijo que el que puso mi nombre en el cáliz seguramente quiere que yo muera...y...¿sabes? últimamente he tenido un extraño sueño, en el que Voldemort habla con Pettigrew sobre como matarme-
-Los...los sueños son eso Harry..tan solo sueños-dijo Michel, sabiendo que ni ella misma se creía esas palabras.
-Es mejor que nos vayamos a dormir-dijo luego, intentando hacer olvidar a Harry cualquier mención de sueños extraños.
-Sí- se encaminaron a la Torre Gryffindor. Entraron a la sala común. Estaba casi desierta, de no ser por la presencia de Ginny y de Hermione. La pelirroja miró de muy mala manera a Michel.
-Bueno..yo me voy a dormir-dijo, saludando a Hermione y, luego de mirar a Harry, subió las escaleras hacia los dormitorios.
-Por Merlín, no puedo creer que aun me odie-dijo Michel observando el trayecto de la pequeña Weasley.
-Sí, sigue haciéndolo-dijo Hermione, leyendo un libro demasiado grande.
-Lectura liviana ¿cierto?-preguntó Harry riendo.
-Sí, digamos que sí-contestó la castaña. Miró a Michel-¿le has dicho?-
-Sí, ya me habló de...-Harry le hizo señas para que no hablara-¿qué?-
-Es peligroso nombrarlo-dijo. Miró a Hermione-y..¿y Ron?-
-En el cuarto, seguramente ya esté durmiendo-dijo-intenté hacerlo cambiar de opinión, pero sigue pensando igual-
-¿No crees que deberíamos darle una buena patada en...?-
-No Harry, golpeando a Ron no lograrás nada-
-Pero por lo menos me quitaría la rabia de tener que soportar su estupidez-
-No hables así..aún son amigos-dijo Michel.
-¿Si?-
-Bueno no importa...esto de ser el cuarto campeón no hace feliz a nadie-.sonrió con amargura-tenías que ver lo mal que se comportaron Justin Finch-Fletchley y Ernie MacMillan-guardó su libro-y la profesora Sprout-
-No entiendo...se supone que los profesores deben ser imparciales-dijo Michel.
-Eso es lo que menos hay en Hogwarts...Snape nunca podría ser imparcial...pero la profesora Sprout-dijo Harry cruzándose de brazos.
-Bueno, no importa..les demostrarás que eres el mejor-dijo Michel, abrazándolo. Hermione carraspeó.
-Malfoy también se sobrepasó-dijo.
-No te preocupes Hermione, Malfoy no volverá a molestar a Harry-rió maléficamente. El moreno la miró sonriendo.
-Mañana iremos a Hogsmeade..¿quieres venir?-Hermione se quedó pensativa.
-Sí..pero no creo que esté mucho tiempo con ustedes..Ron también quiere ir-
-Oh de acuerdo-dijo Harry enojado.
-No es culpa mía-dijo Hermione levantándose-tengo que estar con ambos..además, no estarás solo-
-¿Qué quieres decir?-preguntó Harry de repente.
-No...quiero decir...irás con Michel-sonrió con picardía. Los aludidos se miraron con las cejas levantadas.-Me voy a dormir-dijo Hermione, subiendo las escaleras-hasta mañana-
-Adiós-dijo Harry.
-Chau-dijo Michel. Luego de mirar detenidamente el trayecto de Hermione-tendríamos que ir a dormir también-
Y así, decidieron dirigirse cada uno a sus respectivos cuartos.
Alguien la despertó a almohadonazos a la mañana siguiente.
-¿Qué mierda?-preguntó levantándose. Sentándose en su cama, pudo ver a un bonito morocho que, sonriendo, la miraba desde la puerta de la habitación.
-Buenos días..ya es hora de levan...-un zapato en medio de la cara lo hizo callar.
-Ahora sí, estamos a mano-dijo Michel, levantándose de la cama, mientras sonreía.
-Eso dolió-dijo Harry sobándose la frente-eres mala-la miró detenidamente-me encanta tu camisón-
-No empieces Potter, que me perverso-dijo sonriendo-solos en una habitación, eres todo mío-
-Te espero afuera..así te vistes-salió del cuarto y Michel se quedó sola. Se adentró en el baño. Abrió el grifo y, adentrándose dentro de la bañera, pensó en los acontecimientos de la última semana. Habían tenido demasiado ajetreo, principalmente su amigo Harry. Pobrecito. Tan lindo y lleno de problemas. Pensó en el Torneo, en las pruebas que se venían, e, incontrolablemente, pensó en Cedric. Algo extraño se le formó en el pecho de pensar en aquel bonito rostro que, al verla, cambiaba radicalmente de expresión. ¿Era ella la que hacía todo mal¿era él que, de tan orgulloso, no admitía que se estaba pasando¿eran ambos los culpables? . Podía ser, como no podía ser. Que mas daba, cuando se es adolescente uno suele hacer pelotudeces (N/A: y cuantas!). Esperaba que todo terminara de una vez y las cosas volvieran a la normalidad. Pero...¿cuál era la normalidad?. Oyó golpes contra la puerta.
-Micky..¿te falta mucho?-preguntó Harry desde el otro lado de la puerta-Filch ya está en la puerta revisando a los chicos-salió rápido de la bañera.
-Sal del cuarto así me visto-oyó que la puerta del cuarto era abierta y luego se cerraba. Salió del baño y, luego de mirarse detenidamente en el espejo, decidió ponerse un jean azul ajustado y una camiseta roja. Rojo, su color favorito. Se ató el cabello en una larga coleta y salió del cuarto para encontrarse con Harry. Lo encontró en la puerta del castillo. Lo miró con detenimiento mientras llegaba hasta él. Estaba tan bonito. El suéter verde se le ajustaba muy bien al cuerpo, y los pantalones beige le quedaban a la perfección. Acababa de notarlo, Harry tenía una hermosa espalda amplia, no tanto como la de Cedric, debido a que el joven Potter apenas tenía catorce años, y un trasero que a más de una le gustaría pellizcar. Y Michel no era la excepción. El respeto se le iba a ir al carajo si seguía con las hormonas así.
-Hola-dijo al llegar a su lado. Él se sobresaltó al notarla tan cerca-¿vamos?-lo tomó del brazo y se dispusieron a ir a Hogsmeade.
-Te encantará-dijo Harry-es el pueblo enteramente mágico de Inglaterra..tienes que ver las cosas que tiene...Las Tres Escobas es un buen bar, sirven una cerveza de manteca que te gustará..y la Casa de los Gritos..bueno, es tenebrosa...yo la vi desde el interior-
Llegaron a Hogsmeade y, lo primero que hicieron, por pedido de Michel, fue ir a Honeydukes. A Harry le asombró la cantidad de caramelos que ella compró. Los favoritos fueron las plumas azucaradas.
-Comparte un poco de...eso-dijo Harry, señalando las crema de menta. Caminaron hacia un lugar apartado del bullicio de alumnos. Se sentaron sobre el césped que estaba lleno de hojas de color marrón y amarillo.
-El otoño aquí es bonito-dijo Michel, recostándose sobre el hombro de Harry.
-¿Cómo es allá?-
-Allá..no digo que no sea bonito, pero no lo disfrutamos demasiado-sonrió-la estación que más disfrutamos es el verano...tenemos tres meses de vacaciones y festejamos Navidad y Año Nuevo con más de treinta y cinco grados de temperatura-
-¿Treinta y cinco?-se asombró Harry, mientras comía un par de cucarachas-aquí el verano no supera los veinticinco grados-miró a Michel-extrañas..¿cierto?-ella asintió-¿puedo hacer algo para que no extrañes tanto?-
-Creo que a pesar de todo siempre extrañaré-sonrió-es asombroso como estando allá quieres irte..pero cuando te vas, extrañas muchísimo-sus ojos se humedecieron-no digo que la pasaba bien, pero tengo muy buenas amigas allá..personas de lo mejor-
-¿Qué es lo que...?-oyeron gritos y risas que se acercaban a ellos. Voltearon. Un grupo de alumnos de hufflepuff se acercaban, aunque no habían notado la presencia de ninguno de los dos.
-Abran paso a Cedric Diggory, el AUTENTICO campeón de Hogwarts-dijo un joven que, por lo que Michel pudo ver, era de rostro risueño e impactantes ojos azules. No estaba mal. Acto seguido todos comenzaron a reír. No, no los habían notado.
-Oye Cedric, no deberías preocuparte...Potter es un enclenque..le ganarás con los ojos cerra...-se detuvieron. Los habían visto.
-Vaya, vaya...Potter y su novia-rieron. A Michel no le pareció gracioso, y notó que a Harry tampoco. Cedric se había ensombrecido al verlos, y se apartó un poco del grupo.
-Potter, me asombra que aún tengas cara para andar por ahí pavoneándote con tu novia-
-Yo no me pavoneo-dio un paso, pero Michel lo detuvo tomándolo del suéter.
-¿Ah no?-dijo el joven de ojos azules-¿y qué haces por aquí?-
-Disfruta sus últimos días de vida-dijo un joven de ojos negros y cabello escandalosamente rubio.
-Ahora entiendo por qué la casa Hufflepuff no tiene gran reputación-dijo Michel apretando los dientes-son todos unos tarados sin cura-
-¿A ti que te..?-levantó el puño contra Michel, pero una mano lo detuvo.
-No golpeamos a las mujeres, Will, no es de hombres-Cedric lo miraba con el ceño extremadamente fruncido.
-Solo te diré, niñata, que deberías dejar de lado a este-miró a Harry con asco- y apoyar al que en realidad es campeón de Hogwarts-
-O sino sigue disfrutando de sus últimos días, Cedric le ganará tan fácil, de la misma manera en que yo chasqueo los dedos-
-Será igual de fácil que el partido de quidditch del año anterior, le ganamos increíblemente a Gryffindor-
- ¿Ah sí? -preguntó Michel enojada- ¿y por qué le ganaron a Gryffindor? -los señaló con la varita-porque Harry se había desmayado..sino, no hubiera atrapado la snitch-Cedric la miró fijamente a los ojos.
-Cierra la boca, mosca muerta-dijo Cedric, señalándola con la varita. Acto seguido, Michel notó que tenía alas de mosca sobre la espalda, y que su cuerpo se transformaba de a poco.
-Re..RENACUAJO INMUNDO-se llevó a cabo una batalla campal entre Michel y Cedric. Ases de luz volaban de aquí para allá. Uno de los hechizos del joven de ojos azules impactó "accidentalmente" sobre Harry, que cayó al suelo con un hilo de sangre que le salía del cuero cabelludo. Michel aturdió al chico, por lo que cinco jóvenes comenzaron a atacarla. Le pareció asombroso que esa cantidad de muchachos, mayores que ella en edad y altura, no lograban rebajarla. Alguien la desarmó, y cinco varitas le apuntaron al pecho.
-INMOBILUS-bramó alguien con voz potente desde no supo dónde. Los siete chicos hufflepuff se quedaron quietos como piedras. Michel miró al chico que se limpiaba un hilo de sangre con la manga del suéter, que estaba agujereado.
-Harry-
-Esto es el colmo-bramó, señalando a Cedric, que lo observaba desde el césped. Tenía una extraña combinación de hechizos sobre él. Un tentáculo le salía desde el lado izquierdo de la cabeza, y su nariz era más grande que la prominente del profesor Snape. Su cabello estaba en llamas y de sus pantalones salían grillos sin cesar.-No podemos seguir así Diggory, se supone que debemos apoyarnos el uno al otro-
-Cierra la boca-le dijo enojado. Se levantó del suelo, y miró a Michel-todo esto es culpa tuya-
-Tuya, por no hacer callar a los imbéciles de tus amigos-
-No es mi culpa que digan lo que piensan-
- ¿Eso piensan?-preguntó Michel casi a los gritos-yo pienso que tú eres un tarado que se creyó más que Godric Gryffindor-Cedric levantó la varita. -Silencius-dijo Michel. Cedric se quedó sin habla, mientras ella reía gozosa.
-Debemos ir a la enfermería-dijo Harry, viendo a los dos chicos que discutían, aunque era una discusión un tanto extraña. Michel le sacaba la lengua y decía todo tipo de injurias al hufflepuff, mientras él hacía señas con las manos y cambiaba su expresión constantemente.-Es amor-murmuró Harry sonriendo.-MICHEL-ella lo miró-debemos ir a la enfermería, creo que me está creciendo una cola de dragón-
-De acuerdo-miró a Cedric, el cual se había sentado nuevamente en el suelo e intentaba apagarse el fuego de su cabello-Aguamenti-murmuró Michel señalando la cabeza del joven. Un chorro de agua salió de su varita y apagó el cabello de Cedric. Él la miró con ojos inmensos y sonrió débilmente-luego me das las gracias renacuajo-pasó por arriba de los cuerpos de los hufflepuff, sin patear más de una vez a alguno, y sin olvidarse de escribir, en el rostro del joven de ojos negros, un enorme TARADO con acné.
Harry y ella se encaminaron apresuradamente a la enfermería. El moreno de gafas había tenido razón: tenía una púa naciéndole desde el final de la columna.
-Duele-le dijo a Madam Pomfrey cuando ella lo revisaba. Estaba ruborizado por semejante situación, y ni hablar de la extraña pose en la que se encontraba. Con las rodillas y las manos sobre la cama, podía sentir que la enfermera le veía hasta el estómago.
-No te quejes..a ti no te salieron margaritas en la cabeza-dijo Michel, mientras observaba el "paisaje". Sí, Harry tenía un MUY BUEN trasero. Y que envidia Madam Pomfrey. Esa vieja no era ninguna tonta.
-Prefiero las margaritas que las colas de dragón-dijo él, mientras se acostaba en la cama, debido a que la enfermera se había dio a su despacho-oye, me asombró todo lo que les hiciste-sonrió-puedo llegar a afirmar que eres mejor que Hermione-
-Sí, pero no lo digas delante de ella o me matará-le sonrió. A pesar de tener una venda en la cabeza y de estar empastado en una crema violeta, se veía lindo.
-¿Crees que nos castiguen?-preguntó Harry.
-Creo que me castigarán a mí-dijo ella, comiendo una rana de chocolate-Diggory y yo comenzamos todo...aunque no creo que a él lo castiguen..campeón de Hogwarts-murmuró con desdén.
-Lo amas-dijo Harry riendo.
-No sabes cuánto Harry, no sabes cuánto-se abrió la puerta de la enfermería y entraron los seis chicos de hufflepuff, seguidos de Cedric. Miraron aterrorizados a la joven que comía chocolate. La enfermera apareció desde una de las esquinas, y los revisó uno por uno. En el instante que le tocaba revisar a Cedric, éste se quitó la remera. ¡Qué espectáculo!. Primero veía el hermoso trasero de Harry, y ahora veía el torso firme y musculoso de Diggory. Bíceps y pectorales marcados. Ah no. Y pensar que se habia perdido a esos dos bombones por cuatro años. Agradecía la idea de la directora del orfanato de enviarla lejos.
Se quedó mordisqueando su rana, observando detenidamente el torso del joven rubio que, avergonzado, se sentaba sobre una de las camas. En el instante en que Cedric la miró fijamente, se atragantó y, de no ser porque Harry le palmeó la espalda, hubiera muerto asfixiada por una rana de chocolate.
-Ustedes ya pueden irse-les dijo la enfermera. Se levantaron de las camas y, luego de oír que Madam Pomfrey le decía a uno de los jóvenes que tendría que acostumbrarse a usar sostén debido a un maleficio, salieron de la enfermería riendo. Caminaron despacio por el corredor.
-Oye Harry... ¿cuándo es la primer prueba?-
-El 24 de noviembre-dijo Harry. Se notaban los nervios en su voz.
-Para eso faltan...-
-Dos semanas-dijo él-y, pensándolo bien, no quiero que llegue-retorció las manos-lo único que me tranquiliza es que hablaré con mi padrino el veintidós-
- ¿Te carteas con él?-
-Sí...es mi segundo padre-sonrió-tengo un tercero, pero no creo que él se considere un padre más-
-Singular familia-sonrió Michel. Caminaron otro tramo, hasta cruzarse con Fleur, que era seguida por un grupo de chicos de variadas edades, todos con expresiones atontadas.-¿Qué le ven a esa oxigenada?-
-Er..tiene sangre veela-oyó que Michel hacía un sonoro "aaaaah".
-Ahora entiendo, pero igualmente no es para tanto-miró detenidamente a Harry-tú pones la misma cara de idiota cuando ves a Chang-el joven de gafas se ruborizó.
-No es cierto-replicó.
-Tú porque no te ves-dijo ella riendo. Doblaron una esquina.-Mira eso-dijo Michel sonriendo-Malfoy-huroncito en tutu-Malfoy caminaba en dirección a ellos, por lo que notó la sonrisa de Michel al cruzarse. Los ojos grises del slytherin la miraron con detenimiento. La morena miró a Harry, que la observaba con las cejas fruncidas.
-Hermione tuvo un ligero accidente el otro día..¿cierto?-preguntó ella.
-Sí-
-¿No quieres que le de su merecido a Malfoy?-
-Micky, deja de meterte en problemas-ella hizo un ademán de impaciencia. Señaló a Draco con la varita. El slytherin tropezó y se quedó varios segundos tendido en el suelo. Al levantarse, su cabeza ya no era humana.
- ¿Qué?-preguntó Harry-¿qué le has hecho?-Michel reía a carcajadas.
-Le muestro como es realmente...una anguila con cabello rubio-
-McGonagall va a castigarte-dijo Harry sonriendo. Era gracioso oír gritar a Malfoy y ver que ya no tenía cara.
-Snape te castigó a ti sin razones...así que McGonagall va a tener muchas para castigarme a mí-Harry volvió a sonreír.
-¿Sabes? No eres como Hermione-dijo-con ella solo puedo estudiar..es una gran amiga, pero tú...disculpa que diga esto pero, tienes alma de varón-Michel rió.
-Se nota que no conoces muchas mujeres-dijo ella conteniendo la risa-no todas son cuerpos descerebrados, algunas, como yo, pensamos y nos divertimos a nuestra manera...aunque solo hablemos de chicos-
-Deberías invitar a tu amiga Alejandra a que venga..así la conozco-
-Estará encantada de venir-lo miró de arriba abajo-y de conocerte..le gustan los morochos-Harry se ruborizó.
Caminaron otro tramo, hasta que oyeron que alguien les gritaba de lejos. Voltearon. El joven de ojos azules que había insultado a Harry se acercaba corriendo a ellos. Michel, instintivamente, llevó su mano a su bolsillo, de manera de tomar la varita.
-No es necesario que te armes-dijo-ni que estés a la defensiva-sonrió. Tenía dientes muy lindos-vengo a preguntar tu nombre-
- ¿QUÉ? -bramaron Harry y Michel a coro.
-Quiero saber como te llamas-dijo sonriendo. Se había ruborizado-Cedric no te ha nombrado mucho, solo dijo, una vez, que eras una buena chica-
-Mi nombre es...Michel-dijo ella dubitativa-Michel Ángela Stanco-
-Un gusto, soy Jonathan Gabriel Jackson- (N/A: un enorme y sonoro, vamos todas chicas... ¡CUACK! )
-Tu apellido no es de por aquí-
-No-sonrió-mis padres son norteamericanos, vinieron aquí antes de que yo naciera-la miró fijamente-me dijeron que tienes sangre italiana-
-Sí..mi nombre es algo..italiano también..-sonrió-si era varón iban a ponerme Miguel Ángel-se encogió de hombros-pero los cagué...nací mujer y se conformaron con cambiarme el nombre-
-Em... ¿no te gustaría que habláramos en otro lugar? -preguntó Jonathan, mirando de soslayo a Harry, que se cruzó de brazos y frunció el ceño.
-No-dijo Michel-estoy ahora con mi amigo..si quieres hablar conmigo, será en otra ocasión-sonrió-mucho gusto- y volteó, caminando mientras oía los pasos de Harry seguirla. Al doblar la esquina, miró al moreno de ojos verdes.
- ¿Te das cuenta? -preguntó-en eso se parecen a los argentinos-sonrió al ver la cara de Harry-tienes que tratarlos mal para que te quieran-el moreno levantó una ceja-sí, tuve que echarle una maldición encima para que se fijara en mí...y eso que lo hice sin pensarlo-rió y, tomando el brazo de Harry, se dispusieron a ir a la sala común.
Aunque la repentina aparición de la profesora McGonagall demostró que Malfoy ya había lanzado la lengua.
-Stanco, entre a mi despacho ahora mismo-dijo con voz severa-Potter, a la sala común-Harry y Michel se miraron con expresiones apenadas.
-Suerte-murmuró Harry en voz tan baja que solo Michel pudo oírlo. Le sonrió antes de que la jefa de Gryffindor cerrara la puerta. Miró dentro del cuarto. Era un lugar bonito, aunque le hubiera gustado verlo en otra ocasión.
-De verdad que ya no sé qué hacer con usted-dijo McGonagall-enviarla devuelta a Argentina sería algo penoso, ya que concordando con el director, usted es una alumna excepcional-la miró fijamente-lástima que no tiene diecisiete años, porque, seguramente, habría sido elegida para el Torneo -
-Gracias por el cumplido..-
-PERO-dijo-no la he llamado para eso-se cruzó de brazos tras su escritorio-me he enterado de sus acciones contra el señor Malfoy, y sobre el incidente en Hogsmeade-
-Vaya que aquí las noticias llegan rápido-dijo Michel- ¿quién tiró la lengua? -
- ¿Admite que..hizo todo eso? –preguntó McGonagall sorprendida.
-Claro..me hago responsable de mis acciones-la profesora la miró asombrada- ¿puedo saber quién le contó lo de Hogsmeade?..no había testigos-
-Una alumna de Ravenclaw-
-Ya me imagino quien-dijo Michel saboreando su próxima broma.
-Tengo que castigarla, pero de verdad que ya no se me ocurre nada-
-Si no me castiga seré bueno niña-dijo-además, seamos honestas, estuvo bien lo que le hice a cara de anguila-
- ¿Habla del señor Malfoy? -
- ¿Quién otro tiene cara de anguila? –
-Señorita Stanco por favor-
-El fin justifica los medios-
-POR FAVOR-
-Él se sobrepasó con Harry...se lo tenía merecido-
- ¿Y qué me dice del señor Diggory y su grupo?-
-Molestaron a Harry..lo insultaron-McGonagall se quedó pensativa.
-Está bien, tiene razón..a veces suelen ser algo pesados-Michel sonrió-pero si vuelve a hacer algo me veré forzada a castigarla-la miró con las cejas fruncidas-ahora puede irse- Michel salió del despacho de McGonagall sonriendo. Por un pelo no la castigaron...Tomó su varita de su bolsillo y, observándola fijamente, decidió ir a la sala común de Gryffindor a contarle a Harry los últimos acontecimientos y, si tenía la oportunidad, saldar cuentas con la Chocha por andar soltando la lengüita..quizás un encantamiento para acortársela le haría bien.
Quizás tenía que hacerle una visita también a Malfoy-hurón-cara de anguila. Pero, pensándolo mejor, les daría un par de días de descanso a esos dos. Y, riendo, se dirigió a la Torre Gryffindor.
