Hola, he vuelto, tanto tiempo, creí que no podría volver a escribir este fic. Primero que todo, les quiero agradecer a todos sus reviews a: Clawy, SabrinaEvans, Made Girl (que aunque te empeñes siempre serás Canutita), Mik Diggory. Kmi Diggory, Azumy Delacour, Barchu..si olvido a alguien perdón, pero GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS...
Y a los que no me dejan reviews pero me dicen sus opiniones, gracias también (Jorge y Luis).
Espero que disfruten este cap, y otra cosa: TENGO UN NUEVO FIC...sí, quizás piensen que soy una loca, pero es que una amiga me pidió que lo escribiera. Se llama "Despertar en un mundo mágico" y les doy un adelanto: NI CEDRIC, NI SIRIUS, NI JAMES ESTÁN MUERTOS...ejem..eso no lo tenía que decir..jajaja... así que si se quieren pasar por ahí y leerlo...y DEJARME REVIEWS, no va a molestarme.
Quizás este capítulo sea corto y un paco aburrido, pero bueno..perdón...jajaja...
PRÓXIMAMENTE: BESO FRANCÉS!...
M.O.S
M.O.P
M.O.M
Y FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA...CADA VEZ QUE LA VEO MUERO DE AMOR!...
Me olvidaba de algo: estuve pensando, y quizás el final no sea igual que el libro. Pero aclaro, que NO voy a resucitar a Cedric ni a hacer que no muera..pero lo he meditado y quizás escriba un final alternativo o les de una sorpresa al finalizar el fic...pero como para eso falta..no las molesto y les dejo leer el capítulo...DISFRUTEN!.
Capítulo 7: Confusiones y pleitos en vísperas de Navidad.
-¿Ya has descifrado el enigma del huevo?-preguntó Michel a Cedric sentados en las orillas del lago, mirando como el calamar gigante salía a la superficie.
-No..aún no-dijo él arrancando el césped-Moody me dijo que debo meterlo bajo el agua...¿tú qué opinas?-
-Pues..hazlo, si él te lo dice-dijo ella, encogiéndose de hombros.-¿Ya lo has abierto, hace un ruido insoportable-
-Sí..¿cómo lo sabes?-
-Harry lo abrió en la fiesta que le prepararon en la sala común..hay muchos que dicen que tendrá en enfrentarse a una banshee-Cedric rió ante semejante ocurrencia-no te rías, si enfrentaron dragones, pueden hacer lo mismo con banshees-habían acordado encontrarse en los terrenos del colegio para charlar tranquilos.
Después de la primer prueba, la popularidad de Cedric había aumentado considerablemente, así como los celos de "La Gorda", es decir, de Cho.
-¿Te has enterado del baile de navidad?-pregunto él con cierto carraspeo en su voz.
Michel se acomodó el pelo tras su oreja.
-Sí, la profesora McGonagall nos lo dijo antes de salir de la clase-lo miró detenidamente-¿por qué?-
-¿Has pensado con quién quieres ir?-preguntó Cedric. Michel notó que sus mejillas se coloreaban.
-Pues...no lo sé...no tengo a nadie en mente-"invítame tú, invítame tú" pensó ella cruzando los dedos dentro de su bolsillo.-¿Y tú?-
-Bueno...tengo que llevar pareja porque los campeones abrimos el baile...así que debo apurarme-
-No creo que tengas problema...eres un campeón, cualquiera querría ir contigo al baile- "yo, por ejemplo". Unos pasos húmedos se dejaron oír cerca de ellos. Un grupo de chicas de Beauxbatons se acercaron, lanzándole miradas asesinas a Michel. Ella las saludó falsamente. Estúpidas rubias oxigenadas.
- Cedgic -dijo Fleur acercándose DEMASIADO al bello rubio de ojos claros. Él solo atinó a retroceder algunos pasos, ante los ojos sorprendidos de Michel, y sus intentos de tapar su risa.-¿Ya tienes pageja paga el baile?-
-Aún no sé con quién voy a ir Fleur-Michel empezó a hacer muecas tras la rubia, y Cedric comenzó a reír al verla. El joven carraspeó al notar la mirada inquisitiva de la francesa-¿algo más?-
-¿ Igas con ésta?-miró a Michel con asco.¿Qué les sucedía a todas que la odiaban solo por estar cerca de Cedric o de Harry, válgame que las hormonas de estas chicas estaban muy mal.-¿ Igas con ésta al baile, ciegto ?-
-No..Fleur...-
-Si vamos juntos o no al baile es problema nuestro, señorita Delacour-dijo Michel cruzándose de brazos desafiante-además, creo que eso no es de tu incumbencia-ambas se fulminaron con la mirada. Ojos celestes y ojos marrones se miraron atentamente. Fleur hizo ademán de tomar su varita, pero un brazo de Cedric la detuvo.
-No Fleur-dijo él con el ceño fruncido-Michel tiene razón...no creo que te importe-a la chica le tembló el labio y se le humedecieron los ojos.
-Oh está bien-gritó, soltándose bruscamente del bonito joven-ve y diviegtete con esta tonta-y salió con paso altanero hasta el castillo, seguida de su grupo de amigas.
-¿Qué le ocurre?-preguntó Cedric boquiabierto.
-Es obvio, está enamorada de ti-dijo Michel con autosuficiencia-no entiendo cómo no te das cuenta-él se ruborizó.
-No me importa si gusta de mí o no-sus mejillas estaban intensamente rojas-soy un chico y esas cosas no son de gran importancia para nosotros-
-¿Ah no?-preguntó Michel sentándose sobre el césped-si te gusta una chica..¿no te desesperas por saber si ella siente lo mismo?-
-Desesperarme, no-dijo Cedric encogiéndose de hombros-si las cosas se dan naturalmente, mejor...pero si presiento que no pasa nada..no voy a desesperarme-Michel enarcó una ceja. Vaya que raros podían ser los hombres. Miró al cielo. Estaba anocheciendo.
-Creo que ya es hora de que vayamos cada uno a su sala común-dijo Cedric-¿vamos?-
-No, quedémonos un rato más-dijo ella-me gusta ver las estrellas-se sentaron uno junto al otro. Comenzaba a hacer frío y Michel se maldijo mentalmente por no tener puesta su túnica. Tembló ligeramente, abrazándose a sí misma e infundándose calor.
-¿Tienes frío?-preguntó Cedric. Lo miró. Sus ojos claros se veían hermosos a la luz de la luna.
-Sí-dijo ella-olvidé mi túnica en la sala común-él se quitó su túnica y se la colocó sobre los hombros.-Gracias- se observaron fijamente durante algunos segundos.
Tranquilamente se podrían haber besado bajo la luna y las estrellas, pero el frío a Michel no la dejaba pensar con claridad. Temblaba mucho, y eso que llevaba puesta la túnica del joven hufflepuff. Cedric la miró y, para asombro de ella, la abrazó tiernamente, apoyando la cabeza de la chica contra su pecho.
¿Qué se puede decir? Que a Michel casi se le sale el corazón del pecho ante el gesto, que casi se desmaya, que sus nervios de repente se convirtieron en sus peores enemigos, que su cuerpo se torno de pollo, que se le erizaron los cabellos...tantas cosas le pasaron en ese momento, al sentir el pecho duro y firme de Cedric, aquel torso que ella recordaba haber visto en la enfermería. Lo miró. Qué lástima que estaba tan vestido. Oh, oh...las cosas que pensaba.. .Sorpresivamente, él apoyó su cabeza contra la suya. Una imagen muy tierna, sí, mucho. Lo abrazó, eliminando la distancia que había entre ellos. Se miraron. Sí, en la oscuridad, los ojos de Cedric se veían mucho más hermosos, y eso que no se notaba el color claro cual cielo.
Notó que poco a poco la distancia entre ellos se iba acortando. Pudo sentir el aliento cálido del chico muy cerca de sus labios. Cerró sus ojos. Tenía que suceder de una vez. Cedric apoyó dulcemente sus labios sobre los suyos.
Pero en ese instante oyeron un ruido cercano. Se separaron de inmediato. Michel agradeció mentalmente que no hubiese mucha luz, porque sino él habría notado su excesivo sonrojo.
-Ahora sí tenemos que ir a nuestras respectivas salas comunes-dijo ella mirando al suelo. Caminaron lentamente hacia el castillo. La cabeza de Michel era un hervidero. ¡POR GODRIC GRYFFINDOR! …lo habia besado…bah, en realidad él la había besado a ella. Fue..fue…fue un beso estúpido y no duró nada, pero era más de lo que ella podía pedir. Mucho más. Se despidieron en las puertas del Gran Salón.
-Nos vemos mañana-dijo él sonriente. Tenía un rubor en las mejillas, y Michel pensó que se veía increíblemente adorable. Ella se encaminó hacia la Torre Gryffindor. Llegó hasta el retrato de la Dama Gorda. "Luces de colores" y el cuadro le dejó paso a la sala común. Se sentó aturdida en el sofá. Miró al fuego con detenimiento, cuando oyó las voces de Harry y Ron.
-Micky..¿has oído lo del baile?-le preguntó el muchacho de ojos verdes sentándose a su lado.
-Sí..¿qué hay con eso?-notó la expresión aterrorizada de Harry.
-Es que...Harry va a tener que bailar-dijo Ron con un asomo de sonrisa.
-¿Y qué tiene de malo?-preguntó ella. Harry se veía pálido-eres tan bonito que todas querrán ir contigo-él se ruborizó.-Me imagino que tienes alguna chica en mente-el retrato de la dama gorda se abrió, y Parvati y Lavender entraron riendo. Ambas miraron a Harry fijamente, para luego subir a sus habitaciones, riendo con la típica risa de nena tonta.
-Sí, ya sé a quién invitar...pero...-
-Podrías ir con Patil...le gustas-se rió de su propio chiste.
-No bromees- dijo Harry de repente-no es fea, pero ella...se hace la risueña solo porque soy campeón-
-¿Si fueras un pichi no te daría ni la hora?-preguntó ella. (N/A: Música de libro gordo de Petete. Pichi: en términos de argentinismo, persona sin importancia que no tiene fama ni que se tire de un noveno piso o, en el caso de Hogwarts, de la Torre de Astronomía)
-Seguramente-dijo Ron riendo-pero igualmente te tiene ganas-
-Vayámonos a dormir-dijo Michel, deseándoles buenas noches a ambos y subiendo las escaleras.
Al día siguiente, encontrándose a si misma desayunando una mezcla extraña de café con..¿jugo de calabaza, Michel se aburría esperando que Harry o Ron, o aunque sea Hermione, fueran a desayunar con ella. Notó que la mesa gryffindor estaba casi vacía, a no ser por la presencia de Dean Thomas, Seamus Finnigan y..Ginny Weasley. Decidió salir a caminar un rato, para no tener problemas con la pelirroja. Pero, para su desgracia, la muchachita la siguió fuera del Gran Salón.
-Stanco, quiero hablar contigo-le dijo a los gritos mientras Michel caminaba plácidamente por el corredor.
-Te daré un consejo Weasley-se volteó a mirarla-si tanto te gusta, díselo-notó la expresión aturdida de la chica.
-Bueno..pues..quería hablarte de tu relación con Harry-
-Somos solo amigos-dijo Michel sonriendo. Se acercó a ella y apoyó una mano sobre su hombro-discúlpame que te digas esto, pero no te ilusiones, a él le gusta alguien más-notó que los ojos castaños frente a ella se humedecían-pero no te preocupes, algún día serás su novia. (N/A: GRRRRRRRRRR..SPOILER)...te lo tienes merecido-se miraron detenidamente.
Michel siempre supo que Ginny Weasley no era la típica chica de molerte a palos por un joven, sino que sabía que era totalmente madura y entendería las cosas. Además, era mucho mejor que no fuera de esas, sino estaría sangrando y llena de hematomas, acostada en alguna de las camas de la enfermería.
-Bueno...-comenzó.
-Gracias por lo que me dijiste-dijo Ginny-Hermione tiene razón...eres una muy buena amiga-
-Em..¿Hermione dijo eso?-la pelirroja asintió con la cabeza-vaya-se miró los zapatos-em..bueno, me voy a la biblioteca..está un tanto aburrido el Gran Comedor-volteó, dejando atrás a Ginny.
Decidió que el único lugar a donde podía ir era la Biblioteca. Así que se encaminó hacia allí. El pasillo estaba extrañamente vacío, por lo que disfrutó completamente el caminar por allí. El silencio era imperturbable, solo se oían sus pasos a través del corredor.
Fue en el mismo momento en que doblaba una esquina, que oyó voces. Y se asombró al darse cuenta que eran muy conocidas. Se escondió tras una armadura, y oyó la conversación. Sí, estaba mal lo que hacía, pero no dañaba a nadie.
-Viktor..¿qué¿necesitas algo?-Michel asomó un poco la cabeza y pudo ver a Hermione y a Krum hablando animadamente. Él la tomaba del brazo, y la observaba detenidamente.
-Necesito decirrte algo Er-my-ne-
-Em..mi nombre no se dice así-dijo ella sonriendo. Michel notó que Hermione se sentía nerviosa.
-Yo quierro que...em...me gustarría que tú y yo fuérramos al baile de Navidad juntos-se hizo un silencio repentino. Hermione y Krum se miraban fijamente, y Michel hubiese querido que se besaran, pero sabia que la joven gryffindor era demasiado recatada.
-Pues...-comenzó la castaña.
-He venido todos los días a la biblioteca parra poderr invitarrte al baile-dijo él. La joven que se encontraba escondida observándolos notó cierto tono meloso en la voz del chico.- Crreí que no tenía el valorr suficiente-
-Viktor...eres tan dulce- "Hermione di que sí" pensó Michel observando la escena. Se veían lindos juntos.
-¿Qué contestas?-preguntó él.
-Está bien-sonrió abiertamente, al igual que la joven que los miraba desde detrás de una armadura. Viktor sonrió satisfecho y abrazó a Hermione fuertemente.
Michel levantó las cejas y se echó a reír. Ya era hora de irse de allí, si alguno de los dos la veía sería asesinada. Sabía lo mala que se ponía Hermione cuando se enojaba.
Volteó, decidida a ir al Gran Salón y ver si Harry y Ron se habían levantado ya. Pero algo la detuvo de repente.
-Tú, niñata, espega ahí-esa voz de estúpida la reconocía hasta debajo del agua. Volteó a mirar a la rubia que se acercaba a ella con paso furioso.
-Dime-sonrió falsamente. Su mano había girado instintivamente hacia su bolsillo..por si las dudas.
- Quiego hablag contigo sobge Cedgic -
-Que lástima, porque yo no quiero-dijo Michel volteando. Fleur la tomó fuertemente del brazo.
-Me vas a oig -dijo la rubia con tono furioso. Michel se soltó rápidamente.
-Sí quieres hablar conmigo no debes decirme niñata, rubia oxigenada sin cerebro-
-¿A quién le dices sin cegebgo ?-preguntó horrorizada. Así que si le decía oxigenada no había problema. Sonrió con malicia.
-A tí-chispas rojas salieron de la varita de Fleur, que no le dieron a Michel en la cara de pura suerte...más bien gracias a que una armadura cercana le sirvió de escudo. Empuñó su varita, y tras unos segundos, la rubia estaba en el suelo echa..una bola. Sin que lo notara, un rayo azul salió de la varita enemiga y le raspó la cara, dejándole una línea de sangre. Vio como su camisa era manchada exageradamente. Miró a Fleur con el ceño fruncido, la cual estaba con un hombro deformado, su cabello teñido de verde, su nariz en su cuello y unos dientes de vampiro. Levantó su varita.
-STANCO-bramó alguien que venía corriendo por el corredor.
-Esto es personal-bramó ella al ver a la profesora McGonagall. La mujer se escandalizó. En ese instante, Fleur le lanzaba un Fornunculus a Michel, que le dio de lleno. Oyó que la profesora la gritaba a la francesa. Se levantó del suelo.
-Ambas, sus varitas-bramó McGonagall. Las dos se miraron con odio. Entregaron sus varitas a la jefa de Gryffindor. –Y que no las vea pelear de nuevo-
-No se pgeocupe pgofesoga -dijo Fleur inclinando la cabeza. Miró a Michel-sabes que él es mío-la morena cerró los puños y sin previo aviso, se lanzó sobre la rubia.
-STANCO-ella y Fleur rodaron por el suelo. Michel la tenía fuertemente tomada del cabello, y tiraba de él como si quisiera arrancárselo. Fleur lloraba de dolor, mientras rasguñaba a Michel en la cara.
Sin notarlo, se había formado un círculo de alumnos alrededor de ellas, por lo que a la profesora McGonagall le fue imposible separar a las dos chicas.
Michel lanzaba trompadas y patadas, cuando de repente alguien la tomó del brazo y la separó de Fleur.
-Cedric-murmuró al ver la expresión severa del bello hufflepuff. Se hizo un silencio en torno a los tres.
-¿Qué creen que hacen?-preguntó frunciendo el ceño. Michel pudo ver la fina línea entre sus cejas, señal de que se enojaría de un momento a otro.
-Pues...peleábamos-dijo ella. Él la miró fulminándola con los ojos. Esos hermosos ojos celestes...
-No pueden pelearse a mitad del pasillo-dijo.
-¿En el campo de quidditch sí?-"Michel mejor cállate" pensó al ver en qué forma la miraba Cedric.
Él miró a las personas a su alrededor.
-Váyanse, entrometidos-el círculo se desvaneció. Michel pudo oír cosas como "aguafiestas" o "porque es campeón se cree que puede arruinarnos la diversión"... "hubiese sido más divertido si hubiese sido lucha en el lodo..¿te imaginas?". Río un par de segundos.
-Cedric...-
-No hables-dijo él. Estaba enojado. Miró a Fleur- te creía más madura-ella miró al suelo-no puedo creer que pelees con...con una niña en medio del pasillo-
-¿A quién le dices niña?-preguntó Michel escandalizada.
-A ti-dijo Cedric. Se fulminaron con la mirada. Se oyeron pasos, y Harry y Ron aparecieron doblando una esquina. Observaron con detenimiento a las tres personas.
-Em...¿Micky?-preguntó Harry al ver a Michel. –Creo que...debes ir a la enfermería-
-Tu novio tiene razón-dijo Cedric con voz dura. Ella lo miró sin entender. ¿Y ahora qué ocurría?.-Vete a la enfermería Stanco-Michel vaciló y sus ojos se humedecieron.
-Vete a la mierda Diggory-dijo, antes de voltear y dirigirse a la enfermería. Caminó varios pasos.
-Micky...-dijo Harry, apoyando la mano sobre su hombro. Y en ese instante, sin importarle que estuvieran en un corredor lleno, sin importarle que estuviese Ron con ellos, se lanzó a llorar. Harry la abrazó cariñosamente. El silencio y el siguiente murmullo que se hizo entre ellos no importó.
-Chicos...no es por nada, pero todos los están mirando-dijo Ron incómodo.
-Vamos Micky, a la enfermería- se dirigieron con paso lento. Entraron y vieron a Madam Pomfrey, que los observó detenidamente.
-Ven aquí-Michel se sentó sobre una cama y lloró en silencio. Harry y Ron la observaban desde una de las esquinas.
-Deberíamos hacer algo para reanimarla-dijo Ron-¿no crees?-Harry asintió.
-Oye-dijo Ron-Michel-ella los miró con ojos enrojecidos-¿sabes que a Harry lo invitaron tres chicas al baile?-el joven ojos verdes se ruborizó. Ella miró al suelo.
-Una de ellas me llevaba treinta centímetros-remató Harry. Michel comenzó a reír.-¿Te imaginas lo que sería bailar con ella?-
-Válgame-se acercaron. Fue en ese instante cuando la puerta de la enfermería se abrió y pudieron ver a Hermione. Se veía feliz. Michel recordó la conversación entre ella y Krum.
-Muchachos, tenemos Transformaciones...vamos-dijo Hermione con desesperación.
-Pero...-
-Yo estaré bien Harry-dijo Michel. Aún tenía los ojos enrojecidos.
-Ah..de acuerdo-se levantaron de la cama y, despidiéndose, salieron de allí. Michel miró al suelo pensativa.
Sollozó. No podía estar ocurriéndole eso. No creía la actitud grosera y ácida de Cedric. Agg..al demonio con él. Seguramente tanta junta con la Chang le había afectado el cerebro. Cerró el dosel. Si lloraba lo haría a solas y en silencio. Alguien entró a la enfermería.
-¿Michel?-ella se quedó dubitativa unos segundos.
-¿Jonathan?-corrió la cortina y miró al bello joven de ojos azules que le sonreía.
-¿Estás bien?-preguntó sentándose a su lado. Michel tenía la nariz roja y aun sollozaba.
-Sí-murmuró.
-¿Por qué lloras?-
-Porque me siento mal-dijo ella con la voz quebrada. Jonathan la abrazó tiernamente y le besó el cabello.
¡Qué demostrativo!..La puerta del lugar se abrió. El joven que había cruzado el umbral se quedó tieso de repente, observando la escena. Carraspeó unos segundos y, volteando, hizo ademán de salir de la enfermería, no sin antes hacerse ver por Michel. Ella solo atinó a abrazar más fuerte al joven que la tenía acurrucada en su pecho.
-Cedric-dijo Jonathan-¿por qué no te quedas?-el joven parado junto a la puerta miró al suelo.
-No-dijo-tengo..tengo cosas importantes que hacer- "claro, todo es más importante que yo" pensó Michel, aún abrazada a Jonathan. Cedric volteó y salió del lugar.
-Estúpido-murmuró ella.
-¿Has dicho algo?-preguntó él separándola.
-Mm...no-
-Michel, hay algo que quiero saber-dijo él, entregándole una tableta de chocolate que había en su bolsillo. Ella lo miró con ojos inmensos, mientras saboreaba el "regalo"-¿alguien te invitó al baile?-no supo por qué pero se atragantó.
-Er..si algunos, pero los rechacé-dijo Michel, luego de retomar su compostura.
Jonathan suspiró.
-Me gustaría que fueras conmigo-se hizo un silencio de ultratumba. Michel seguía comiendo su chocolate y observaba al chico frente a ella. Bueno, no era tan malo, a pesar de que le hubiese gustado que cierto idiota hufflepuff con el cual estaba enojada en ese momento le pidiera para ir al baile, pero seguramente él ya había conseguido pareja...era un campeón...y era Diggory.
-Ah...¿me dejas pensarlo?-dijo Michel. Notó que Jonathan se veía decepcionado-te contestaré esta noche, pero te aseguro que aceptaré-él sonrió.
-De acuerdo-dijo, sacando otra tableta de chocolate de su bolsillo-ten, para que te sientas mejor-
-Gracias-dijo Michel tomando el chocolate-vas a terminar haciendo que esté llena de acné para la fiesta de Navidad-
-Señorita Stanco, usted ya puede irse-dijo la enfermera. Michel se levantó de la cama, siendo ayudada por Jonathan. Era caballero y servicial. Salieron del lugar. Caminaron en silencio por el pasillo.
-Y bien-dijo él.
-¿Bien qué?-preguntó ella, mirándolo detenidamente. Era muy lindo, pero no se comparaba con Cedric. ¿Dónde estaría él en ese momento?. Seguramente riéndose con sus amigos, o flirteando con alguna chica. Cerró los puños dentro de sus bolsillos.
-¿Te sucede algo?-preguntó Jonathan. Ella lo miró. Se veía preocupado por su cambio de humor.
-No..er...háblame de ti-él sonrió.
-Oh bueno, tengo dos hermanitas-dijo-mi padre trabaja con Crouch-la miró-¿y los tuyos?-
Michel miró al suelo.
-Los míos fueron asesinados-
-Oh...lo...lo siento, no lo sabía-
-No tienes que pedirme perdón-dijo ella encogiéndose de hombros-tú no eres el culpable de sus muertes-
-Michel-dijo él con voz melosa. Se habían detenido en el pasillo, mirando por uno de los inmensos ventanales hacia el parque-yo quiero decirte que...-tragó saliva. Michel lo miró con las cejas levantadas-quiero que sepas que me gustas mucho-
-Oh...-dijo ella mirando al suelo fijamente.
-¿A ti te gusta alguien?-
-Ah..-"piensa Michel, piensa"-sí-dijo con sinceridad.
-¿Sí?-preguntó él-¿y quién es?-
"Por nada del mundo le digas que es su mejor amigo"
-Harry- fue el primer nombre que se le vino a la cabeza.
-¿Potter?-preguntó Jonathan-¿y qué carajo le ves?-ella lo fulminó con la mirada.
-Es muy noble, es caballero, es lindo..tiene muy bellos ojos...y no tienes idea de lo lindo que su tra...-se tapó la boca con las manos. Se le había ido la lengua.
-Oh...yo soy mucho más lindo que él-ella rió.
-Eso crees tú-le dijo sonriendo-eres muy lindo, pero no te compares-
-¿Por qué no?-
-Porque no es de hombres hacer comparaciones- (N/A: si algún hombre lee esto y él hace comparaciones, le pido perdón)
-Entonces, prometo no compararme con tu amorcito-dijo Jonathan sarcástico.
-Eso me sonó a sarcasmo-dijo Michel. Miró su reloj-debería estar en mi clase de Adivinación-suspiró-pero no tengo ganas de ir-
-Bueno...podemos..caminar un rato y luego ir cada uno a su sala común-
-De acuerdo-él le tendió la mano. Michel lo miró con una ceja levantada.
-Mira...no creo que sea conveniente-
-¿Por qué no?-
-Porque no-dijo ella. –Podemos caminar juntos sin que yo te tome de la mano-
-Está bien-
Caminaron hacia los terrenos del castillo. Jonathan estaba, en ese momento, hablando de lo que haría en el futuro.
-Me gustaría trabajar en el Ministerio...ser un Auror-
-¿Quieres ser cazador de magos tenebrosos?-preguntó Michel. Se habían sentado de cara al lago.
-Bueno..si puedo, claro-dijo él sonriendo. Michel lo observó. Era guapo, sí, pero no sabía por qué no se sentía atraída por él. Tenía unos increíbles ojos azules y su cabello castaño le caía coquetamente sobre su nuca. Tenía una hermosa sonrisa. En ese momento, hablaba y hablaba sobre su vida. Las horas pasaron rápidamente. Michel se asombró al ver la luna sobre sus cabezas.
-Creo que tenemos que irnos-dijo ella, mirando al cielo, en donde varias estrellas brillaban intensamente. Se levantaron del suelo y caminaron hacia el castillo. Dos personas se acercaban a ellos entre risas. Michel se paralizó al ver a la pareja. Cedric y Cho reían sin notarlos. Ella lo tenía tomado fuertemente del brazo, mientas él caminaba mirando al suelo.
-Ced, amigo-dijo Jonathan. Michel deseó con todas sus fuerzas que Jonathan no hubiese dicho nada. La pareja los miró. La expresión de Cedric cambió completamente. Su sonrisa se desvaneció y frunció el entrecejo. Cho, en cambio, sonrió abiertamente al verlos.
-Vaya Jonny-dijo ella-ahora tienes novia-fulminó a Michel con la mirada. "Eso quisieras estúpida". Miró a Cedric, que se mantenía callado.
-No-dijo Jonathan-aún no es mi novia-Michel, al igual que Cedric, lo miraron frunciendo el ceño.
-Y no lo seré nunca, no te preocupes-dijo ella sonriendo. Esto provocó varias reacciones. Cho dejó de lado la sonrisa, Cedric tuvo un asomo sonrisa, y Jonathan miró a la morena a su lado con tristeza.
-No tenías que decirlo en público-replicó Jonathan.
-¿Por qué no?-preguntó ella-Cho debe saber que tiene el camino libre contigo-
-¿Qué quieres decir?-preguntó la oriental con el ceño fruncido y soltándose bruscamente de Cedric.
-Lo que entendiste-dijo ella, acercándosele-que eres una prostituta-Cho hizo amago de lanzársele encima, pero Cedric la tomó fuertemente del brazo.
-BASTA-bramó-basta ya-Cho miró al suelo.
-Está bien-dijo-me las pagarás Stanco-
-Claro-dijo Michel.-Te estaré esperando-miró a Jonathan-¿podrías llevarme a mi sala común?-
Se adentraron en el castillo. Caminaron en silencio y apresuradamente. El retrato de la Dama Gorda apareció frente a ella de improviso. No se había dado cuenta que ya había llegado a la entrada de la Torre Gryffindor.
-Bueno-dijo-aquí me dejas-
-Michel-dijo él antes de voltearse-¿cuándo me contestarás?-
-Esta noche-dijo ella rápidamente- Jonny- se arrepintió de eso, ya que en el rostro masculino apareció una extraña sonrisa-perdona por lo de recién-
-¿Qué..?-preguntó-ah..eso, lo entiendo, te defendiste de esa idiota-
-¿Esa idiota?-
-Sí, ninguno la soporta-se encogió de hombros-pero bueno, hay que hacerlo porque le gusta a Cedric-
-Sí-dijo Michel cerrando los puños con fuerza.-Está bien, buenas noches-se despidieron, y Michel volteó para entrar a la sala común. Hermione, Ron y Ginny estaban hablando sentados en el sofá. El pelirrojo se veía pálido y tembloroso.
-Ron...¿qué ocurrió?-preguntó Harry, que entró a la sala común tras Michel.
-¿Por qué lo hice? -exclamó con desesperación-. ¡No puedo entender por qué lo hice!-
-Eh... simplemente le pidió a Fleur Delacour que fuera al baile con él -explicó Ginny, que parecía estar a punto de sonreír, pero se contuvo y le dio a Ron una palmada de apoyo moral en el brazo.
-¿Que tú qué? -dijo Harry. Michel comenzó a reír. Pobre Ron.
-¡No puedo entender por qué lo hice! -repitió Ron-. ¿A qué he jugado? Había gente (estaba todo lleno) y me volví loco... ¡Con todo el mundo mirando! Simplemente la adelanté en el vestíbulo. Estaba hablando con Diggory. Y entonces me vino el impulso... ¡y se lo pedí!- Michel apretó fuertemente su túnica. Así que la idiota estaba hablando con él. Con ella se había enfadado, pero con la tontita campeona de Beauxbatons no.
-Me miró como si yo fuera una especie de holotúrido. Ni siquiera me respondió. Y luego... no sé... recuperé el sentido y eché a correr.- Michel había tomado un libro de la mesa, oyendo todo lo que decía Ron. Esa idiota había usado sus encantos veela para hacerse con Cedric, pero no le había funcionado.
-Es en parte una veela -dijo Harry-. Tenías razón: su abuela era veela. No es culpa tuya. Estoy seguro de que llegaste cuando estaba desplegando todos sus encantos para atraer a Diggory, y te hicieron efecto a ti. Pero ella pierde el tiempo. Diggory va con Cho Chang-
¿QUÉ?. A Michel se le cayó el libro de las manos con estrépito.
-Repite eso Harry-dijo con voz desmayada.
-Diggory va con...-cerró la boca.
-Dilo-dijo ella con voz ronca. Se había levantado del sofá.
-No, Micky-
-Harry, dilo de nuevo-
-No-
-DILO MALDICIÓN-lo tomó del cuello-dilo-sus ojos se humedecieron. Se tapó la boca con las manos y, volteando, salió corriendo de la sala común.
"Diggory va con Cho Chang, Diggory va con Cho Chang, Diggory va con Cho Chang" las palabras de Harry hacían eco en su cabeza. Ahora entendía por qué estaban tan juntos en los terrenos, y por qué ella le había sonreído con triunfo. PERRAAAAAAA..Maldito, maldito y estúpido Diggory.
"Va con Chang" le dijo una voz en su cabeza "con la perra de Chang"... "CON AQUELLA".
Se dirigió al Gran Salón. Habia tomado una decisión. Entró al lugar y buscó la mesa hufflepuff. Él estaba ahí. Se acercó. Se paró frente a un joven que la miró boquiabierto.
-Sí-dijo ella-iré contigo al baile-Jonathan le sonrió abiertamente.
-¿Qué te hizo..?-
-Harry ya tiene pareja-mintió. Cedric no los miraba, mantenía la mirada en su plato.
-Oh, está bien-dijo él sonriendo.
Ella asintió con la cabeza y volteó, para ir a la sala común. Corrió hacia la Torre Gryffindor, con los ojos humedecidos. Entró con estrépito. Subió las escaleras con velocidad, sin darle importancia a las voces de Harry y Ron. Se echó a su cama y, allí, lloró. Iría con Chang..él iría con la estúpida, gorda y fea de Chang.
-VA A IR CON LA PERRA DE CHANG-bramó al aire, para luego tomar su almohada y llorar apoyando la cabeza contra ella. Minutos después, y tras calmarse, se durmió, no sin antes decir-la venganza será terrible-
