Apocalipsis humano, ocaso y enfrentamiento
Capítulo V
Ángeles de Alas Rotas II
-Detente Samshell- dice un ángel que custodia la puerta principal de quien toma el control del Azhilut cuando Dios se encuentra en sueño intemporal. Pero el guardián es brutalmente asesinado por el ángel intruso. Abre la puerta y ve a un ser alado encerrado en un cristal muy parecido al de la región I
-Así que viniste después de todo, mira, ya no te necesita- pero tiene que esquivar el fuerte golpe de la lanza de Samshell- si viniste a liberar lamento decirte que tendrás que velar por ti también.
Varios ángeles salen al paso del intruso, con arcos y flechas, entre ellos un viejo camarada pero que muestra un rostro diferente, en eso el ángel acorralado abre sus alas y sale por el techo de la habitación
-Síganlo- da la orden
Muchos ángeles se elevan intentando detenerlo, pero no les es fácil, pese a que son muchos él los hace a un lado gracias a la fuerza de sus tres alas, sin embargo, siente la presencia de una gran luz. Prepara su lanza que resplandecen dando fe del gran poder que posee. Un choque de espadas que da como consecuencia una gran emisión de energía. Sin embargo el ángel que derrotó a Lucifer no tiene problemas de encarar a su nuevo adversario. Las alas de ambos seres celestiales se enanchan en el aire, quien una vez fue su compañero en armas ahora lo ataca fieramente, tratando de proteger a su superior con todas las tácticas posibles. Lanza y espada nuevamente chocan, el arcángel trata de hacerle frente a Samshell que se defiende muy bien y mirando a un objetivo solamente, ir a buscar a quien está encerrado en un cristal en el cuarto del nuevo regente. Ángeles que rodean la pelea tratan de intervenir para atacar a Samshell, pero no pueden es bastante diestro con su lanza y con el sólo roce del aire varios caen bañados en sangre o con sus alas cortadas. La pelea sigue, y el brillo de las alas del arcángel se hace más intenso, tratando de hacer retroceder a Samshell, lográndolo solamente por algunos momentos, pues el ángel nuevamente toma su lanza y no escatima en embestirle, cuando ya está a punto de atravesar su lanza en el cuerpo de su enemigo un gran estallido de luz se manifiesta, encegueciendo a todos los presentes.
En Tera los maestros de entrenamiento y los santos de Athena, encabezados por Dohko, se reúnen con Selene para dirimir, de una buena vez, los pasos a seguir en una batalla en la cual no tienen claro cual y cómo es el enemigo
-Hemos derrotado antes a Lucifer- interviene Shiryu ante todos- derrotamos a sus ángeles caído y rescatamos a Athena
-Es fue suerte- dice Selene, sentada en la cabecera del mini concilio- en el fondo ustedes derrotaron cuerpos humanos revividos con las pseudos almas de algunos ángeles caídos y del mismo Lucifer, pero en realidad, su victoria se debió a que fueron dioses que habían derrotado antes, invocaron parte del poder de Lucifer, pero díganme ¿creen ustedes que el más poderosos de los ángeles caídos, un ser que no es humano, ni tiene el cuerpo mortal de un humano, puede ser derrotado por hombres?- la pregunta de Selene deja en silencio la sala, nadie es capaz de responder, ni siquiera los santos en cuestión- les digo lo siguiente, conozco demasiado bien a los santos desde hace ya más de doscientos cuarenta años atrás, cuando Dohko y Shion, fueron caballeros y sobrevivieron a la batalla con Hades, sin embargo, yo no quiero seguir discutiendo más, se ha dejado en evidencia que debemos ser más cautelosos, seguramente el ataque de Lilith fue una simple advertencia, pero con catastróficas consecuencias para nosotros, una de nuestras mejores guerreros, Jean, quedó gravemente herida tras la batalla contra un simple Golem, los santos, en su conjunto, no fueron capaces de detener ni a Urreul ni a Lilith, y la reina Atropo, yace sin su cuerpo mortal.
-Lilith le mencionó a Atropo que debía encontrarlo, ¿qué o quién es lo que debería encontrar?- pregunta Athena a Selene que cambia su rostro, como temiendo nombrar lo casi innombrable
-¿Encontrar?- recalca Seiya-
-Durante la época de la mitología-interviene el encapuchado- antes de que varios dioses utilizaran la modalidad de reencarnar en cuerpos de seres humanos, el Dios supremo, regente de todo el universo, aquel que está más arriba que Zeus y sus hermanos e hijos, sentenció el fin de la época en que los Dioses Olímpicos en la tierra, es por eso que mandó a Mikael, el arcángel elemental del fuego y líder de las huestes angelicales y l de la esfera de las Potestades, a encerrar a los Dioses en lo que se conoce como la prisión Astral…
En el salón principal del monte Olimpo
-Zeus, tu época ha terminado, ya deja de resistirte y haz que los doce olímpicos principales y las deidades menores se rindan y los llevemos a todos en paz a la prisión Astral donde serán juzgados por el consejo de ángeles y Meikatron- advierte Mikael que resplandece por si solo dando a lucir tres de sus cinco alas- yo no quiero terminar en mal pie contigo y los otros, pero ustedes se lo buscaron al no ser responsables y a ser demasiado veleidosos, no cumplieron con sus objetivos y han cometido faltas, ahora entréguense
-Nunca- advierte el líder de los Dioses olímpicos, tras él, comienzan a aparecer las figuras de los otros dioses, Hera, Hades, Athena, Artemisa, Apolo, varios Dioses en su cuerpo original comienzan a materializar sus cuerpos mientras Zeus hace aparecer un rayo entre sus manos- Observa, Mikael, estamos todos y cada uno vestido con sus respectivas Cloth, para enfrentarte, tú solo no puedes con todos nosotros a la vez
Mikael los observa y no hace ninguna clase de gesto, solamente aparece una de sus alas y comienza a resplandecer poco a poco, el brillo del arcángel es poderoso, en eso, más arriba del mismo Monte Olimpo, comienzan a aparecer distintos ángeles de distintos coros o esferas, desde serafines (los más poderosos) hasta simple ángeles que son comandados por el ángel elemental del fuego. Pero uno es el que le llama más la atención, uno que está armado más que de arco y flecha o una espada, con una gran lanza dorada. Entre la turba de ángeles en el cielo, se encuentra Ares, dios de la guerra, sujetado con una tiara dorada y amarrado con una cuerda de similares características, en estado de semiinconsciencia. Mikael hace una señal con la mano y Samshell vuela en dirección a Zeus y lo toma del cuello, el dios se defiende bastante bien, que el ángel lo suelta cuando se encuentran en lo alto del cielo haciendo que Zeus se eleve, varios dioses, entre ellos Atenea, van a apoyar a dios, pero no son rival para Samshell que con un corte de aire provocado por su lanza, rasgar más de una Cloth de las divinidades olímpicas
-Los dioses olímpicos fueron derrotados, se dice, que por un solo ángel, mientras Mikael se dedicaba a observar lo ocurrido, cada cuerpo de cada dios fue entregado a la huestes de los ángeles, que lo llevaron para ser juzgados en el consejo angelical, se dice que no existe muchos registro en la memoria de los Dioses, pero Atropo, presenció ese juicio, por ser ellas y sus hermanas parientes de Zeus. Luego de la condena se conoce que los Dioses siguieron con un régimen de reencarnaciones diversas, enfrentándose infinitas veces, Athena, quedó como protectora de la Tierra, pero se habla, que ese ángel que derrotó a los dioses por si solo, también derrotó a Lucifer y que Meikatron lo eliminó o lo encerró, pero nunca más se tuvo conocimiento de él, algunos estudiosos hablan de que posiblemente haya sido condenado a la reencarnación al igual que los Dioses, por miedo, pero nadie está seguro, solamente hay cánticos antiguos que hablan de que Lucifer quiere encontrarlo y acabarlo, acabar con aquel que frustró su posibilidad de ser Dios a él y a su camaradas
-Nadie sabe con certeza, que pasó con ese ángel, solamente lo que dicen mitos o cánticos que hablan de la caída de Lucifer y del miedo de algunos ángeles a uno de ellos, pero ese pueblo desapareció hace más o menos quinientos años, y Atropo nunca pudo establecer comunicación ni con Uriel, ni con Meikatron- termina de decir Selene- Pero basta, ahora, debemos ser cautelosos, ya sabemos que Lucifer busca algo
-Pero ¿qué haremos?- intervine Seiya- se pudo combatir en el Infierno de Hades, en su mundo, pero ¿es lo mismo que el Infierno de Lucifer, ¿tenemos aliados?- Seiya se levanta y todos lo observan- no queremos que maten a Saori-san o que destruyan el mundo de los humanos
-No te preocupes, Pegasus- interviene Acteón, rey de Tera- Es seguro que no lo harán… solo debemos ser fuertes- Acteón se sienta en el Lugar de Selene- sé que le es sorpresiva mi visita, ahora debo quedarme en palacio, desde que fui escogido como rey, pero no quiero quedarme con los brazos cruzados, sé que Athena no es el objetivo de Lucifer, pero Atropo, antes de morir, detecto una anomalía en el Azhilut, posiblemente no tengamos aliados para proteger nuestro mundo del Apocalipsis- muchos de los que escuchan las palabras de Acteón se sorprenden de lo que dijo
Iomuel, sigue en su caza por disidentes a los mandatos del moderador del consejo de ángeles, junto con varios de sus camaradas recorren el Azhiluth en busca de más de algún foco de rebeldía
-Anael- advierte el máximo de los ángeles- el ángel de amor, estás más hermosa que nunca- le dice mirándola a los ojos- como quisiera que esos luceros tuviesen enfocados en quien te ha admirado desde la creación
-Yo no puedo sentir nada por un ser que se deja manipular por un dictador- dice la mujer sin mostrar sus alas en público- he sabido que estás desterrando a todo aquel que ose hablar mal o a manifestar alguna molestia a los mandatos de Samael
-Samael es quien rige nuestros destinos desde el crimen de quien está prohibido nombrar
-Dudo que haya sido él quien provocó todo lo que Samael dice, muchos de nosotros queremos conocer la versión de Mikael, ¿dónde está, tampoco en el consejo fue probado el deceso del otro, sin embargo ustedes han dicho que debemos confiar ciegamente en todo lo que Samael dice, pero no estoy de acuerdo por muy serafarín que sea ¿en ocasiones me pregunto si verdaderamente derrotamos al verdadero enemigo?
-Tus palabras las puedo tomar como un acto de rebelión ante la misericordia de nuestro señor Samael
-Tómalas como quieras, no me importa si me mandas a la región I, prefiero eso que ver en lo bajo que han caído algunos mensajeros de Dios.
-Aprésenla- dice Iomuel a dos de sus acompañantes- serás llevada a juicio, pero si quieres puedo ayudarte- le toma el mentón
-Basta, Iomuel- una voz proveniente de la espalda del ángel citado se manifiesta- déjala, ella está bajo la protección de las Dominaciones
-Uriel, el arcángel que tiene a su cuidado el árbol de las almas y principal opositor del gran Samael- se da vuelta y con ojos de cazador- al fin te manifiestas ¿me puedes explicar por qué Raphael y tú le devolvieron las almas a cuatro humanos sin el permiso respectivo?
-En el Limbo y en árbol de las almas tengo suficiente autoridad dada por el Omnipresente y el Omnipotente, que no necesito la aprobación del consejo ni de tu señor Samael – le responde abriéndose paso y tomando de los hombros a Anael- ella viene conmigo, permiso- ambos ángeles se retiran.
En el jardín de las Almas, Anael agradece a Uriel por haberla sacado de aquel contratiempo
-Gracias, eterno amigo, no me hubiese importado que me condenaran a la región I, pero antes quería saber la verdad sobre lo que pasó en aquel instante, yo no creo en todo lo que dice Samael- confiesa Anael llevándose las manos al pecho- honestamente, creo que Mikael está siendo controlado y que Meikatron fue traicionado… pero no todos me creen por miedo a Samael, es muy poderoso
-No te angusties, puede ser que no todo esté perdido hay que tener fe- le dice tratando de calmar su angustia
-Pero que linda escena- una voz molesta se hace presente en el Jardín de las Almas- Uriel, no sabía que fueses así, tan lleno de fe en tus convicciones, realmente eres digno de ser el Arcángel elemental de la Tierra
-Bellhial, este sitio es prohibido para seres como tú- increpa Uriel- no debes venir a donde se te ha prohibido por nosotros
-Pues que pena, ya estoy aquí y vine a buscarte, Lucifer necesita hablarte
-¿Lucifer?- pregunta sorprendido Uriel- pues dile que si quiere hablarme, que venga él, no estoy dispuesto a seguir los caprichos de un traidor- Uriel da la espalda y una extraña energía lo rodea protegiéndolo, pues Bellhial acaba de lanzarle su hoz para herirlo
-Vaya- dice cruzándose de brazos- siempre tan atento a tu alrededor, Uriel- menciona mientras la hoz vuelve a sus manos- yo pensé que podría sorprenderte pero no se pudo, que pena ¿no?
-¿Qué quiere Lucifer conmigo?- pregunta sin dejar de darle la espalada
-Sabe que reviviste a guerreros sin el permiso del consejo, y que tienes muchos problemas actualmente- se acerca y corta una flor del jardín- solamente queremos saber ¿qué fue lo que pasó, ¿por qué hay tantos cambios, recuerda que mi señor se prepara para tomar su lugar
-Ja!- interviene Anael- eso será si nosotros se lo permitimos
-No intervengas, fea- la insulta Bellhial- y no creas que tu hermosa voz, vas a conseguir seducirme
"No es el espiritu, tampoco es el alma, es el arma"- un ser observa desde el alto de su cubículo- ¿Por qué, ¿para quién?. ¿Cuál es su objetivo, ¿por qué dos?- en eso se siente un gemido que viene del ángel que está en el interior del cristal
Seiya, Shun, Hyoga, Mu, Milo y Dohko, acompañan a Saori y a Selene a ver una tumba, una tumba sin nombre para exhumarla. Los caballeros atenienses no comprenden por qué Selene no es capaz de dejar a ese cuerpo descansar en paz
-Él es, ¿lo reconoce?- pregunta Selene al abrir la tumba- se conserva tal cual, debido a la tierra, no hay descomposición, ¿pueden reconocerlo?- pregunta nuevamente la general, atrás de todos gran cantidad de amazonas y otros guerreros, entre ellos el encapuchado
-No puedo creerlo- dice Mu- es él, por eso nunca se encontró su cuerpo….
Fin del capítulo V
Nota de la autora:
No me maten plis :P
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By Hotaru Kinomoto