HELLO!...¿cómo están tanto tiempo, yo muy feliz..jejeje

Bueno, quiero, antes que nada, agradecer los reviews y darles un consejo: IMAGÍNENSE QUE SON MICHEL..ejem, eso es TODO lo que voy a decirles.

Espero disfruten este capítulo, que sé que van a disfrutarlo...ejem...así que..bueno, lean!...

M.O.S (Miembro de la Orden Siriusana)

M.O.P (Miembro de la Orden de Potter)

M.O.M (Miembro de la Orden Merodeadora)

Y FANA DE LA ESCENA DE HARRY EN LA BAÑERA...

Este capítulo tiene algunas frases textuales del libro...

Capítulo dedicado a todas las enamoradas empedernidas..y a mi amiga Mica, que sabe que Michel es ella, pero con algunas diferencias...Vive, sueña, ama y DISFRUTA DE ESTE CAPÍTULO...

"Cedric por siempre en tu corazón, Harry por siempre entre mis piernas"..jajajaja

Capítulo 8: Noche de paz, noche de Amor...mucho, mucho amor.

Las vacaciones de Navidad ya habían dado comienzo, y Michel se asombró de la cantidad de alumnos que se quedaban por el baile. No entendía por qué tanto alboroto por una estúpida fiesta.

Ya era de noche en Hogwarts cuando ella y los chicos se encaminaban hacia la sala común.

-Toda esta comida de «Hogwag» es demasiado pesa­da -la oyeron decir esa noche en que salían tras ella del Gran Comedor (Ron se ocultaba detrás de Harry, para que Fleur no lo viera)-. ¡No voy a «podeg lusig» la túnica!-

-¡Ah, qué tragedia!-se burló Hermione cuando Fleur salía al vestíbulo.

-¿Con quién vas a ir al baile, Hermione?-Michel se sobresaltó al oír aquello. Rogaba que Hermione no se diera cuenta de que ella sí sabía su "secreto".

-No te lo digo. Te reirías de mí-dijo altiva la castaña.

-¿Bromeas, Weasley? -dijo Malfoy tras ellos-. ¡No me dirás que ha conseguido pareja para el baile¿La sangre sucia de los dientes largos?-

Harry y Ron se dieron la vuelta bruscamente, pero Hermione saludó a alguien detrás de Malfoy:

-¡Hola, profesor Moody!-el chico de slytherin se sobresaltó y palideció, mientras volteaba.

-Eres un huroncito nervioso¿eh, Malfoy? -dijo Her­mione mordazmente, y ella, Harry y Ron empezaron a subir por la escalinata de mármol riéndose con ganas. Michel sonrió maliciosamente. Hermione sabia ser perra cuando se lo proponía. Empuñó su varita y, disimuladamente, le lanzó un hechizo a Malfoy. Segundos después, Draco lucía una hermosa cola de dragón naciéndole desde el final de su espalda.

-Michel-dijo una voz tras ella. Volteó, encontrándose con los hermosos ojos de Jonathan. Él sonrió.

-¿Harás algo el día de Navidad?-

-¿Ir al baile contigo?-

-No, no quiero decir eso...digo..en la tarde, antes del baile-volvió a sonreír. Si seguía mostrándole sus dientes se los bajaría de una patada. Estaba harta de la gente feliz, cuando ella no podía siquiera sonreír un poco. Y la razón, estaba sentada en la mesa hufflepuff, riendo con sus amigos.

-¿Qué contestas?-

-No creo que tenga tiempo de salir-dijo ella-además..tengo que ponerme a estudiar para los Timos (N/A: sinceramente no sé si ese año tomaron esos exámenes...si estoy yerrada, háganmelo saber)-

-Oh, pero para eso falta-dijo Jonathan haciendo una seña con la mano-podrías hacerte un tiempito para salir conmigo-

-No Jonathan-dijo Michel enojada. Volteó y se adentró en el vestíbulo. Miró alrededor, buscando en algún lugar a Harry.

Intuyó que ellos se habían olvidado de su existencia, de la misma forma que Cedric lo había hecho. Cedric...con decir su nombre le flaqueaban las piernas. ¿Por qué tenía que comportarse como un niñito chiquito¿por qué tenía que ir al estúpido baile con la gorda de Chang? Si al final de cuentas era una tonta sin sesos que lo único que iba a darle serían besos...Gruñó ante esa perspectiva. Siempre había soñado que fuese ella quien besara aquellos carnosos y cálidos labios.

Tomó un rumbo distinto, y decidió ir a la Torre de Astronomía. Tenía las manos en los bolsillos, y caminaba mirando al suelo, sin importarle cuánta gente chocaba en su idea de ir a ver las estrellas. Necesitaba pensar en otra cosa, mantener su atención puesta en algo más importante que en el joven hufflepuff que se había convertido en campeón de Hogwarts..y en el dueño de su corazón. Sí, porque a pesar de que ya lo había admitido hacía añares (N/A: añares literales..), no era malo repetírselo con continuidad. Aunque en ese instante solo pretendía olvidar de que lo amaba, olvidarse de que él no le prestaba atención, olvidarse...olvidarse de que todo le salía mal.

Llegó a las escaleras que la conducirían hasta el observatorio. Ya era de noche, por lo que podría ver ínfimas estrellas.

Subió hacia la torre arrastrando los pies, y mirando los escalones fríos...fríos como su propio corazón. Desde el mismo instante en que ella y Cedric habían peleado, y desde que lo había visto abrazado con Chang, un sentimiento espantoso de venganza y muerte se había apoderado de sus intenciones. Michel no quería hacerle daño, si al fin al cabo él era el amor de su vida, y lo admitía, pero si había un defecto que ella poseía y mejor era tenerlo bien escondidito, era su sed de hacerle al otro lo mismo o peor. Un terrible defecto que no le gustaba mostrar en lo absoluto.

Llegó a la puerta del aula de Astronomía. La abrió despacio, intentando no hacer ningún ruido. Estaba oscuro, y aunque se le cruzó por la mente iluminar el lugar, decidió esperar a que sus ojos se acostumbraran a la penumbra. No sabía por qué pero se sintió bien en aquel lugar frío y solitario. Debía ser que le recordaba a ella y a sus sentimientos de amor eterno, de estúpido amor sin límites, de amor idiota y servicial. Sacudió la cabeza, creyendo que de esa manera ahuyentaría aquellos pensamientos.

Caminó un par de pasos hasta el telescopio, cuando oyó risas desde uno de los rincones. Risas que ya había oído aquel día, y el anterior, y todos los días en los que se los había cruzado juntos.

-Lumos-dijo. Y ahí los vio. Sintió una tremenda sacudida de estómago, que la sangre se helaba dentro de sus venas, que sus pupilas se dilataban y su amor...su amor se iba hacia las estrellas, lugar del cual, creía, no volvería jamás. Sintió como si su pequeño monstruo interior (N/A: parecido al monstruito de Harry cuando ve a Ginny besándose con Dean?..bueno así..SPOILER) empezaba a transformarse en un tremendo colacuerno húngaro hambriento. Cerró los puños cuando vio la sonrisa triunfante de la chica que la observaba.

-Stanco..¿qué haces aquí?-preguntó-el aula de Astronomía, después de las siete, es para parejas felices..-la miró de arriba abajo-o para adolescentes frustradas con intenciones de suicidarse-

Nervios, electrizantes y asquerosos nervios le nacían de la boca del estómago. Su cara se estaba poniendo roja, sabía que toda la sangre se le estaba encaminando al cerebro. Ira, rabia, furia, coraje...todo se mezcló en su alma y la hicieron ahogarse. Y cuando todo eso hace ebullición, cuando todo aquello se junta en un mismo lugar, el corazón explota. Y eso fue lo que pasó.

-Por una puñetera vez, cierra la boca-dijo Michel empuñando su varita.

-Stanco...-comenzó Cedric. ¿STANCO?..¿DESDE CUÁNDO LA LLAMABA ASÍ?.

-TÚ NO TE METAS ESTÚPIDO CAMPEONCITO DE HOGWARTS-tomó aire. Todo aquello lo había dicho a los gritos, hasta quedarse ronca. -Esto ya es personal, Chochita-hizo círculos con la varita, apuntándole a la cara.-Si quieres yo hago que te suicides, imbécil-

-A mi no vas a insultarme-dijo la joven ravenclaw, soltándose de Cedric y tomando su varita. Todo ocurrió en centésimas de segundo. Chang la señaló con rapidez, sin previo aviso, y a Michel no se le ocurrió mejor idea que pensar en un potente Protego.

-Magia no verbal-dijo Cho levantándose del suelo. El encantamiento de Michel había provocado que chocara fuertemente contra la pared. Tenía un hilo de sangre saliéndole de la cabeza.

-Sí¿qué?-dijo Michel disfrutando la reacción de Chang-no me digas que tú no sabes hacerlos-Cho cerró los dedos fuertemente alrededor de su varita. Parecía como si creyera que ésta fuese el cuello de Michel.

-Chicas, por favor-dijo Cedric-sino paran ya mismo, me veré forzado a hechizarlas a ambas-

-No te tengo miedo Diggory-dijo Michel mirándolo fijamente a la cara. Se sintió mal al ver que todo aquel amor que alguna vez había sentido por él se había esfumado en el mismo momento en que lo había visto besarse con Chang..o eso fue lo que creía que había visto-si tengo que aturdirte lo haré, sabes que si- Cedric sólo levanto una de sus rubias cejas, analizando la expresión de Michel.

-No quiero hechizarte-dijo él segundos después.

-¿Por qué no?-preguntó Chang-hechízala y envíala a la enfermería durante un mes..así no podrá ir al baile de Navidad-dijo con una extraña mirada de triunfo, satisfacción y venganza.

-No quiero lastimarte-dijo Cedric en un susurro que fue completamente audible. Chang lo miró con el ceño fruncido, pero Michel lo miró con una rara expresión. Su rostro estaba hermético (N/A: cara de nada, como decimos en Argentina). De repente, su corazón se había apaciguado en cuanto a los latidos acelerados llenos de adrenalina, y su monstruo interior, su gigantesco colacuerno, se había transformado en un gatito manso. Los bellos ojos de él se veían inmensos, húmedos y brillantes.

-No necesitas hechizarme para hacerlo-dijo Michel con la voz temblorosa. No podía creer el descaro de ese joven¿a qué estaba jugando?. Volteó, decidida a dejar el lugar.

Y ahí, cuando se dirigía hacia la puerta del aula, su amor, escondido detrás de alguna nube, le cayó encima como una pileta de cemento, o como si de golpe el techo del castillo se hiciera añicos sobre su cabeza. Reprimiendo un sollozo, salió del lugar, oyendo tras ella las protestas de Chang sobre el "raro comportamiento" de Cedric con los enemigos.

Michel corrió hacia la sala común, llorando. Darse cuenta de repente que todo lo que sentía por él, a pesar de todo, seguía intacto, no era para ella una buena experiencia.

Entró a la Torre Gryffindor. Se encontró a Harry y a Ron jugando al ajedrez, y a Hermione mirándolos atentamente, aunque notó que sus ojos castaños se cerraban de vez en cuando.

-Hola-murmuró al llegar junto a ellos.

-Por fin alguien con quien hablar-dijo Hermione saliendo de su ensueño-ya me estaba durmiendo-Harry y Ron la fulminaron con la mirada-pero su juego es increíblemente divertido-en el momento en que los dos chicos volteaban la mirada hacia el tablero, Hermione hizo una seña de asco. Miró a Michel, y la notó triste.

-¿Te sientes bien?-preguntó, cambiando su expresión por completo.

-No-susurró Michel.

-Cuéntame-dijo Hermione sonriendo. Michel no estaba segura de querer contarle a aquella chica sus problemas.

-Bueno...-

-¿Supieron que Diggory sale con Chang?-preguntó Ron saliendo de su ensimismamiento. Michel rogó que el pelirrojo se atorara la lengua en algún diente.

-¿Ah sí?-preguntó Harry sin emoción. Michel supo que si hablaba con el joven de gafas se sentiría mejor que hablando con Hermione. Al menos, él quizás la comprendería.

-Sí...eso dicen-dijo Ron.

-Yo tenía entendido que él no gusta de ella-dijo Hermione, mirando a Michel atentamente. ¿Le parecía o Hermione sabía algo?-parece que van juntos al baile porque le hizo un favor a un amigo de quitársela de encima-

-Eso suena a absurdo-dijo Harry, encogiéndose de hombros.

-¿De verdad no quieres contarme qué te ocurre?-le preguntó Hermione. Michel sólo pudo abrir la boca, pero ningún sonido salió de ella.

-¿Te sucede algo Micky?-preguntó Harry. Ella suspiró. Maldita sea la hora en que Hermione notó su melancolía y abrió su bendita boca.

-Bueno...em...sí, pero no creo que les interese-en ese momento Ron le hizo jaque mate a Harry. El ojiverde frunció los labios.

-Si quieres podemos ir a hablar afuera-dijo sonriendo. Michel sonrió también y salieron de la sala común. Caminaron un par de pasos, alejándose del retrato de la Dama Gorda. Harry volteó a mirarla.

-Dime-

Michel se quedó pensativa unos segundos, buscando la manera de empezar la conversación.

-Bueno...-

-¿Se trata sobre Diggory y Cho?-a Michel le sorprendió la forma en que Harry nombraba a aquella perra.

-Sí-dijo, intentando sonreír-es sobre ellos dos-miró al suelo.

-¿Por eso estás así?-preguntó él, apoyando una de sus manos sobre el hombro de Michel.

-Sí-dijo-estoy así por culpa de ellos-tomó la mano que Harry mantenía apoyada en su hombro-los vi besándose en el aula de Astronomía-él miró a un punto inexistente. Michel supo que todo lo que le estaba diciendo le hacía daño de alguna forma. Se notaba en la manera en que sus ojos verdes la miraban.

-¿Pero los viste realmente?-

-Oh bueno..-no sabía en realidad si los había visto o no.-Chang estaba agarrada a él como un pulpo y...succionaba su cuello como una sanguijuela-él rió.

-Eso no quiere decir que se estuvieran besando-dijo Harry-quizás ella lo estaba..tratando de obligar-

-Oh vamos, es estúpido-

-¿Sí?-preguntó Harry-yo no lo creería así-

-¿De verdad crees que ella lo obliga a todo eso?-preguntó desconcertada-no creo que Cedric sea tan estúpido-

-Yo sí lo creo-dijo Harry con voz sombría-desde que supe que irán juntos al baile, lo odio con todo mi alma-

-Pensamos igual entonces-dijo Michel sonriendo. Lo abrazó, lanzándose sobre él-eres tan bueno Harry, gracias-

-De nada-dijo él sonrojado cuando ella lo soltó minutos después.

-¿Con quién irás al baile?-preguntó Michel tomando del brazo a Harry y caminando por el corredor.

-No te vayas a reír-dijo él-con Parvati-

-¿CON PARVATI PATIL?-

-Te pedí que no te rieras-le dijo con sorna en el instante en que ella se echaba a reír.

-Caíste-dijo ella tratando de contener la risa-sabía que irías con ella, seguramente debe estar saltando en una pata-se aclaró la garganta-¿qué¿que Cho te haya frustrado te hizo tomar medidas drásticas?-

-No digas eso-dijo Harry enojado. La miró. Michel sonreía-oh bueno, sí-ella comenzó a reír nuevamente.

-Eso te pasa por tonto-

-No me pasa por tonto-

-No, es verdad, te pasa por tener mentalidad de macho-él la miró con sorna.

-¿Qué te pondrás?-preguntó ella minutos después, mientras salían hacia los terrenos.-OH POR MERLÍN-

-¿Qué ocurre?-preguntó Harry asustado.

-Es..es..-ella señaló el suelo-ES NIEVE-él la miró con las cejas levantadas.

-Claro..¿qué pensaste que era¿azúcar?-ella se lanzó rápidamente al suelo.

-Linda y blanca nieve-levantó la mano al aire-está nevando-Harry reía ante la cara de felicidad de Michel.

-Cuando se lo cuente a Alejandra no lo va a poder creer-

-¿Allí no nieva?-

-No..las temperaturas no lo permiten-tomó una bola de nieve y..-PIENSA RÁPIDO POTTER-se la lanzó a la cara, en el mismo instante en que él la miraba.

-OYE-bramó, limpiándose la nieve del rostro.

-Te dije que pensaras rápido-se levantó del suelo y se lanzó sobre él. Se hicieron cosquillas entre ellos.

-Michel 355- Harry 0-dijo ella minutos después riendo, cuando acabaron exhaustos sobre la nieve.

-Eso no es cierto-dijo Harry-Michel 355-Harry 178999654-se miraron y se echaron a reír. Minutos después, y luego de que Michel se volviera a maravillar con la nieve, entraron al castillo.

-Hace frío, no recuerdo haberme olvidado de que ya llegó el invierno-Harry rió.

-No te lo he dicho-dijo-pero..-bajó la voz-recibí una carta de mi padrino-

-¿Algo interesante?-

-No..solo me felicitó-sonrió.

-De seguro tu ego te infló la cabeza-dijo Michel rindo-mira, se nota-le golpeó el cráneo fuertemente.-Merlín, hace ruido a hueco-corrió hacia la sala común, siendo perseguida por Harry.

Entró a la Torre Gryffindor con estrépito. Ya allí dentro, Harry se lanzó sobre ella para proseguir con la guerra de cosquillas (N/A: en estos momentos, quiero ser Michel, para que Harry me haga cosquillas..baba...oh..¿eso lo he escrito?). No notaron que la sala común estaba llena de personas, las cuales los miraron con las cejas pronunciadamente levantadas.

-Ya terminen por favor-dijo Hermione bajando las escaleras-¿no creen que ya es hora de que se vayan a dormir?-

-La noche es joven-dijo Michel.

-No, de verdad, vayamos a dormir-dijo Harry.

-Le quitas toda la diversión al asunto-se levantaron y subieron las escaleras.

El día de Navidad, Michel se despertó porque alguien saltaba sobre su cama. Se sobresaltó al oír los gritos de Hermione.

-Sí Herms, feliz navidad-murmuró ella-déjame un par de minutitos mami-

-MICHEL-bramó Hermione saltando sobre ella-vamos arriba-Michel gruñó.

-¿Tienes que ser tan...tan...tan Hermione?-preguntó Michel saliendo de la cama.

-Toma, Feliz Navidad-dijo la castaña entregándole un libro.

-Harry me dijo que te gustan las criaturas mágicas-

-Oh bueno-dijo Michel observando el libro, emocionada-sí, me gustan-sonrió-gracias-

-Mira-dijo Hermione señalando tres paquetes más y una ¿caja? que estaba cubierta por una tela gris-esos deben ser los regalos de los muchachos-Michel lo tomó y los abrió uno por uno. El regalo de Harry era...

-UNA LECHUZA-bramó ella-oh, una lechuza-

-Es bonita-era parda y tenía enormes ojos color negro. Era bellísima. En ese instante estaba dormida en la jaula.

Michel tomó el segundo paquete y lo abrió.

-Oh, un jersey Weasley-tenía una M tejida y era color rojo.-Es de la madre de Ron-

Tomó el siguiente regalo. Era una caja de golosinas-debe ser de Ron..me saldrán caries-rió. El último paquete era pequeño. Lo abrió. Era un hermoso collar de perlas, con un medallón que decía TE AMO. "Debe ser de Jonathan".

-Vaya-dijo Hermione-tienes un admirador-

-Igual que tú-dijo Michel mordazmente.

-¿Qué?-

-Oh nada-dijo rápidamente. Salieron del cuarto, yendo hacia la sala común. Minutos después, Ron y Harry bajaban de las habitaciones.

-Gracias chicos por sus regalos-dijo Michel sonriente-perdonen que no les pude comprar nada-

-Tu amistad es el más lindo de los regalos-le dijo Harry al oído cuando pasaba a su lado. Ella sonrió. Bajaron al Gran Comedor para desayunar.

Ya habían terminado de almorzar cuando salieron a los terrenos a disfrutar de la nieve. Michel y Hermione comenzaron a hacer un muñeco, riendo al darse cuenta de que imitaban a Snape.

-Me tengo que ir-dijo Hermione cuando su reloj dio las cinco.

-¿Te hacen falta tres horas?-preguntó Ron cuando Hermione dijo que tenía que prepararse para el baile. Ella no contestó y tomó a Michel del brazo.

Corrieron hacia el castillo, oyendo que Ron gritaba "¿Con quién vas?". Fueron hasta la Torre Gryffindor y subieron las escaleras hacia los dormitorios.

-Bueno-dijo Hermione-tengo que prepararte-

-¿De verdad?-preguntó Michel-no creo que sea necesario-

-Oh sí-dijo.

-Herms..sé que irás con Krum-Hermione dejó de buscar en su cajón.

-¿Có..cómo?-

-Los oí hablando en el pasillo-Hermione estaba sonrojada.-Perdona que no te lo dije antes, pero no creí conveniente que lo dijera frente a los chicos-la miró detenidamente-¿querías ir con Krum?-

-Bueno..no-dijo Hermione-esperaba que Ron me invitara al baile..pero es tan estúpido-

-Yo esperaba que lo hiciera Diggory, y él también es tan estúpido-sonrieron (N/A: conclusión: todos son unos estúpidos..igualmente, pido perdón a cualquier varón que lea esta opinión..no todos son así, pero por lo menos los que conozco yo..). Michel se levantó de la cama de Hermione-un consejo: ponte un alisador...-y salió del cuarto.

Las tres horas para el baile pasaron rápidamente. Michel se sentía nerviosa de bajar a la sala común en esas fachas. No era que estuviese mal vestida, todo lo contrario, se veía increíblemente hermosa. Pero...por Merlín que le daba vergüenza. Tomó aire, se miró al espejo por quintigésima sexta vez y salió del cuarto. Se sentía una carpa con esa ropa.

Bajó las escaleras. Miró. Un grupo de chicos la miraban desde sus puestos cerca del sofá.

-Mejor me voy-murmuró volteando. "No seas cobarde". Volvió a voltear, pero esta vez cara a la sala común. Bajó.

Notó MUCHAS miradas sobre ella. Harry estaba mirándola con una sonrisa. Se acercó a él.

-Te ves hermoso-le dijo. Él sonrió abiertamente.

-Igual tú-

-¿Dónde está Parvati?-le preguntó, acomodándole el pequeño moño.

-Arriba supongo-

-Si te arrepientes de ir con ella-le guiñó un ojo-siempre puedes ir conmigo-le besó la mejilla.

-¿Me lo dices en serio?-preguntó Harry-porque si es así nos vamos juntos al baile-ella rió.

-No seas tan macho y compórtate como hombre-él enarcó una ceja.-Algún día te explicaré la diferencia entre "macho cabrío" y "hombre caballero"- Parvati bajaba las escaleras en ese instante.

-Vaya Stanco, te ves realmente...-

-Hermosa-dijo Michel-sí, Harry me dijo lo mismo-Parvati la miraba con descortesía, mientras Harry sonreía.

-Bueno..yo me voy-dijo ella-mi pareja me espera afuera-

-Jonathan Jackson...¿cierto?-Michel notó cierto sarcasmo en las palabras de Parvati.

-Sí, es guapo y encantador-sonrió-pero no es un campeón...-sonrió más acentuadamente-y no es Harry-le guiñó un ojo al joven de gafas antes de salir de la Torre Gryffindor. Caminó nerviosa y miedosa hacia el Gran Salón.

Jonathan se encontraba esperándola en la puerta del Gran Comedor. Al llegar junto a él, la miró maravillado.

-Te ves...bellísima-ella sonrió complacida. Y era cierto. Su vestido era largo y de seda color celeste. Tenía puesto un corset que marcaba exquisitamente su cuerpo de mujer, y el cual estaba bordado con perlas, dándole forma a dos bellas flores. Su largo pelo negro estaba peinado en una simple media cola y tenía hebillas en forma de estrella que le daban un increíble toque luminoso, había rizado las puntas de sus cabellos. Estaba maquillada tenuemente. Se veía preciosa.

-Gracias-dijo Michel. Jonathan le entregó el brazo.

El lugar estaba lleno de alumnos, y Michel pudo ver a Harry..y a Cedric, con "La Gorda", por supuesto.

-¿Me permites desearle suerte a un amigo mío?-

-Por supuesto-Michel se soltó de Jonathan y se acercó sonriente a Harry. Notó la mirada incrédula de Cho sobre ella, así también la expresión maravillada de Cedric.

-Harry-se lanzó sobre él y le besó la mejilla-suerte-Jonathan se acercó con el ceño fruncido.

-Debemos irnos-dijo. Michel y Harry se rieron de su expresión.

-Ve, está celoso-dijo Harry. Michel tomó nuevamente el brazo de Jonathan y sonriendo, dijo-Harry te ves hermoso-pero antes de entrar al Gran Comedor, vio a una joven bellísima (N/A: perdón Mica, pero yo no tengo nada en contra de Hermione, yo odio a Emma Watson, y no son lo mismo) de vestido azul, que estaba tomada del brazo de Krum-te ves preciosa Herms-la otra sonrió.

El baile ya había dado comienzo y Michel reía ante la cara de terror de Harry. Era guiado por Parvati, la cual bailaba con mucha determinación. Más allá, Cedric y Cho también bailaban. Michel tuvo la sensación de que él giraba demasiado seguido, buscando a alguien con la mirada. La gente comenzaba a unirse al baile.

-¿Vamos?-preguntó Jonathan tendiéndole la mano. Llegaron a la pista de baile. Michel buscó a Harry con la mirada. Le sonrió cuando él la miró. Se veía más calmado. Jonathan la había tomado fuertemente de la cintura. No bailaba mal, pero ella se sentía incómoda al tener el cuerpo de él tan cerca. Al terminar la canción, se soltó de Jonathan y siguió a Harry, que se había encaminado hacia la mesa en donde estaba Ron.

-Hola chicos-dijo ella al llegar junto a ellos. Se sentó al lado de Harry. Él le sonrió.

-Vaya Michel, te ves preciosa-le dijo el pelirrojo. Llegó a ellos un chico de Beauxbatons que sacó a bailar a Parvati. Cuando la chica se fue, Michel se acercó más a Harry.

-Harry, quítale los ojos de encima a Cho-dijo sonriendo-sé sincero y hazme feliz: di que parece un hipopótamo con ese vestido plateado- (N/A: JAJAJAJAJA)

-Cedric parece una lagartija-dijo Harry mordazmente.

-No, pero igualmente ella parece un hipopótamo-sonrió al ver la expresión del joven de gafas. Estaba sonando una música rápida-vamos a bailar-lo tomó de la mano sin importar lo que él decidiera y se encaminaron riendo hacia la pista de baile. Cho y Cedric estaban muy cerca de ellos.

Michel notó algunas miradas asesinas por bailar con Harry, además de ver dos ojos celestes mirarla con el ceño sumamente fruncido. Bailaron tan solo un rato, riendo a carcajadas de vez en cuando debido a los comentarios de Michel sobre cÓmo estaba vestida Cho. También reían si se pisaban entre ellos. Eran malísimos bailando. Pero todo se compensaba por el solo hecho de que Harry la tomara de la cintura y la pegara a su cuerpo. Un regalo muy lindo de Navidad bailar con semejante bombón. (N/A¿¿¿y quién lo niega?..Papá Noel, para Navidad quiero un Harry vestido...no..desnudo)

Cuando Michel notó que le dolían los pies, volvieron a la mesa en donde estaba Ron.

-¡Qué malo eres bailando!-dijo Michel sentándose en la silla, mientras Harry reía.

-Claro, porque tú bailas como los dioses-dijo él con sorna. Estaba colorado, pero ella no supo si era por sofocamiento o por vergüenza. Estaba abriendo una botella de cerveza.

-¿Cómo bailan los dioses?-preguntó ella quitándose los zapatos-¿van de nube en nube?-Harry escupió la cerveza que estaba bebiendo. Tosió un par de segundos, mientras Michel reía. En ese instante Hermione se acercó a ellos. Estaba sofocada...y radiante.

-Hola-la saludó Harry. Michel le sonrió a Hermione cuando ella la miró.

-Hace calor¿no?-comentó Hermione abanicándose con la mano-. Viktor acaba de ir por bebidas-

-¿Viktor? -dijo Ron con furia contenida-. ¿Todavía no te ha pedido que lo llames «Vicky»?-

Hermione lo miró sorprendida.

-¿Qué te pasa?-le preguntó. Michel y Harry se miraron. "Oh no, pelea de enamorados inadmitidos".

-Si no lo sabes, no te lo voy a explicar -replicó Ron mordazmente.

Hermione interrogó con la mirada a Harry y a Michel, que se enco­gieron de hombros. Aunque Michel sabía lo que le ocurría a Ron: celos venenosos y embusteros.

-Ron¿qué...?-siguió Hermione.

-¡Es de Durmstrang! -soltó Ron-. ¡Compite contra Harry¡Contra Hogwarts! Tú, tú estás... -Ron estaba obviamente buscando palabras lo bastante fuertes para describir el crimen de Hermione- ¡confraternizando con el enemigo, eso es lo que estás haciendo!-

-Y tú estas diciendo estupideces-dijo Michel. No iba a permitir que el pelirrojo ofendiera a Hermione solo porque tenía el orgullo herido. Ron solo la miró con furia. Hermione se quedó boquiabierta.

-¡No seas idiota! –contestó-. ¡El enemigo! No comprendo... ¿Quién era el que estaba tan emocionado cuan­do lo vio llegar¿Quién era el que quería pedirle un autógra­fo¿Quién tiene una miniatura suya en el dormitorio?-Michel miró a Ron con satisfacción. Él prefirió no hacer caso de aquello.

-Supongo que te pidió ser su pareja cuando los dos es­taban en la biblioteca-

-Sí, así fue -respondió Hermione, y sus mejillas, que estaban ligeramente subidas de color, se pusieron de un rojo brillante-. ¿Y qué?-

-¿Qué pasó¿Intentaste afiliarlo a la P.E.D.D.O.?-

-CIERRA LA BOCA RON-bramó Michel levantándose de la silla. Mucha gente los observaba.

-¡No, nada de eso!-dijo Hermione, tomando a Michel del brazo para impedir que se lanzara sobre el pelirrojo- ¡Si de verdad quieres saberlo, me dijo que había ido a la biblioteca todos los días para intentar hablar conmigo, pero que no había conseguido armarse del valor suficiente!-

-Y yo puedo testificarlo-dijo Michel.

-Sí, bien, eso es lo que él dice -repuso Ron.

-¿Qué quieres decir con eso?-preguntaron Michel y Hermione al unísono.

-¡Pues está bien claro! Él es alumno de Karkaroff¿no? Sabe con quién vas... Intenta aproximarse a Harry, obtener información de él, o acercarse lo bastante para gafarlo-

-¿CÓMO TE ATREVES A DECIRLE ESO CEREBRO DE MOSQUITO?-bramó Michel. Harry y Hermione tuvieron que atajarla para que no matara a Ron a golpes.

-Para tu información, no me ha preguntado nada so­bre Harry, absolutamente nada-

Inmediatamente Ron cambió de argumento.

-¡Entonces es que espera que lo ayudes a desentrañar el enigma del huevo! Supongo que durante esas encantadoras sesiones de biblioteca os habéis dedicado a pensar juntos...-

-TE ROMPERÉ EL HUEVO DE ORO DE HARRY EN LA CABEZA-bramó Michel. No sabía por qué estaba tan enojada con Ron..pero sí sabía por qué todos la miraban como si ella fuera demente.

-Basta Micky no te metas-dijo Harry.

-Yo nunca lo ayudaría a averiguar lo del huevo! -re­plicó Hermione, ofendida-nunca. ¡Cómo puedes decir algo así...! Yo quiero que el Torneo lo gane Harry, y Harry lo sabe¿o no?-

-Tienes una curiosa manera de demostrarlo -dijo Ron de forma despectiva.

-¡Se supone que la finalidad del Torneo es conocer ma­gos extranjeros y hacer amistad con ellos!- repuso Hermio­ne con voz chillona.

-¡No, no lo es!-gritó Ron-¡la finalidad es ganar!-

-Ron -dijo Harry en voz baja- a mí no me parece mal que Hermione haya venido con Krum...-

-¿Por qué no te vas a buscar a Vicky? -dijo- Seguro que se pregunta dónde estás-

-¡No lo llames Vicky! -Hermione se puso en pie de un salto y salió como un huracán hacia la zona de baile, donde desapareció entre la multitud. Michel miró al pelirrojo.

-Eres un imbécil Ron-dijo con voz furiosa-¿qué¿estás celoso de Krum porque vino con Hermione?-él la miró boquiabierto. –Harry, me voy, estoy nerviosa-y volteó, tratando de buscar a Hermione. Se acercó al grupo de personas, buscando a la chica con la mirada. Krum pasó por su lado en ese instante. Caminó, intentando divisar a Hermione.

Decidió salir al vestíbulo. Caminó por el corredor desierto, en donde alguna que otra parejita se besaba melosamente. Se detuvo mirando al cielo. Estaba despejado y hermoso. La luna brillaba y las estrellas titilaban, como si le estuvieran guiñando un ojo. Oyó pasos a lo lejos, y minutos después alguien la tomaba de la cintura. El desconocido le tapó los ojos y la guío hacia no supo donde. Entraron a un lugar, supuso que a un aula vacía. Él le destapó los ojos. Ella volteó.

-DIGGORY-bramó. Intentó encaminarse hacia la puerta-DÉJAME SALIR-

-No-dijo él. Se veía precioso con su ropa de gala negra-necesito que me escuches-

-¿QUÉ?-preguntó ella mordaz-¿vas a contarme cómo te pusiste a salir con Cho?-se estaba poniendo roja-¿o me vas a contar cómo la invitaste al baile y ella aceptó gustosa?-

-Basta-dijo él tranquilo-no-

-¿Y entonces?-

-Quiero explicarte las cosas-dijo Cedric mirando al suelo-sé que te estoy lastimando-

-¿Ah sí?-preguntó ella con sorna-me asombra que te des cuenta de algo-

-¿PUEDES DEJARME HABLAR?-

-NO-bramó Michel-ERES UN MALDITO MENTIROSO-estaba gritando demasiado-TE HACES EL BUENO Y ME BESAS PARA DESPUÉS INVITAR A LA GORDA AL BAILE-tomó aire-¿QUÉ CLASE DE HOMBRE ERES?-

-No te invité al baile por lealtad-ella levantó una ceja.

-¿Lealtad?-preguntó Michel riendo sarcástica-¿lealtad a qué?-

-Jonathan me dijo que te quería invitar al baile...está enamorado de ti-dijo con rapidez, casi ahogándose.-Lo hice por lealtad a mi mejor amigo-

-Eso fue..muy tierno...pero...¿y eso qué?-preguntó ella. Casi escupía veneno de lo enojada que estaba y de lo traicionada que se sentía.

-Que me hice a un lado para que fueras con él...-dijo Cedric rápidamente.

-¿Y por qué invitaste a Chang¿por qué justo a ella?-bramó colérica. Le parecía una excusa tonta eso de la lealtad.

-Porque es mi amiga-dijo él. Michel rió con sarcasmo.

-Ay por favor-dijo-tu amiga-

-Bueno está bien-estaba sonrojado- lo hice por celos-

-¿QUÉ?-

-Sí, celos...Jonathan me dijo que te gusta Harry, y sé que él siente algo por Cho-

Michel lo miró con las cejas levantadas.

-Eso no se hace-dijo ella asombrada.-Y lo de Harry es mentira-

-¿Es mentira?-preguntó casi sin voz. Fue como una revelación para él. Sacudió la cabeza-Sé que lo que hice está mal-dijo Cedric en un susurro-me arrepiento porque ella cree que quiero ser su novio-

-¿Y no quieres?-preguntó ella con voz desmayada. La furia, la ira, todo se había desvanecido. Un extraño sentimiento de anticipación surgió en su estómago. Sentía que algo iba a suceder. Y esperaba que su intuición no le fallara.

-No-dijo Cedric. Sus ojos brillaban-ya no-se acercó a ella. La tomó de la cintura, aprisionándola contra la pared.

La distancia entre rostro y rostro fue desapareciendo a medida que él acercaba sus labios a los de ella. Michel podía sentir el latido de su corazón retumbarle en los oídos, al tiempo que cerraba los ojos, esperando el inminente contacto de sus labios con los de Cedric. Y así ocurrió. Se besaron, después de tanto tiempo de desearlo.

¿Qué pasó en ese instante?. Michel pudo notar, en el mismo momento en que él posaba sus labios sobre los suyos, que su sangre hervía, sus cabellos lanzaban chispas y en su estómago se formaba una gigantesca bandada de inmensas mariposas. Todo eso le produjo el beso de Cedric.

Al principio fue un beso casto, con los labios apretados, pero a medida que transcurrían los segundos y sus labios se abrían, sus lenguas se encontraron dando lugar a una lucha entre ellas, sin ganador ni vencedor.

Los labios de Cedric eran como una jugosa fruta madura y su lengua, cálida y húmeda, saboreaba en toda su extensión la boca de Michel. Su mano derecha se encontraba haciendo círculos sobre el corset celeste que ella llevaba puesto, mientras que con la mano izquierda la tomaba fuertemente de la nuca, para besarla a gusto.

Michel le rodeó el cuello con ambos brazos, haciendo desaparecer por completo la distancia entre los cuerpos.

Por minutos se devoraron. El roce de los cuerpos les extenuó y, una vez que se separaron, notaron el brillo refulgente de sus ojos que, frente a frente, se observaban con detenimiento.

Una sonrisa apareció en el rostro de Cedric, mientras Michel intentaba recomponerse de la situación. MERLÍN, había besado a Cedric Diggory. No había vuelta atrás, y no quería que hubiese. Lo amaba, se amaban. Era mutuo.

Se miraron. No había necesidad de palabras, aquél beso lo había dicho todo.

-¿Qué has hecho?-le preguntó ella con voz desmayada, aún siendo abrazada por los fuertes brazos de él, y sintiendo el duro pecho masculino contra sus tibios senos. Sus narices aún se rozaban una contra la otra.

-No lo sé-dijo sonriendo-solo sé que acabo de darme cuenta que te amo-y, tomándola del mentón, la besó otra vez.