Apocalipsis humano, ocaso y enfrentamiento
Capítulo VIII
Cuentas pendientes I... el dolor de perder a un ser querido
"Espero que puedan de algún modo, cruzar la frontera hacia el Paraíso y contactarse con Uriel"- Jean observa la rueda de Karmita, y en el centro de ella a los niños arrodillados y a Athena y Acteón orando- "Sólo espero que puedan comunicarse con Uriel y poder al fin trazar un sendero en nuestra lucha"
-Jean ¿estás sorda que no me escuchas?- La muchacha es sacada de sus pensamientos, sorprendiéndola- necesito que vayas donde Histor y revises que todo esté bien- le ordena Selene a la joven
-Si señora- hace el saludo de las amazonas- Shun, Hyoga, vengan conmigo
-Si- responden a una sola voz.
Caminando hacia la aldea, Hyoga y Shun siguen a Jean hacia donde ella se dirija, pero los pensamientos de la joven nuevamente se pierden en el pasado
-¿Por qué me dejarás aquí?- pregunta la pequeña a un joven no muy mayor a ella
-Para que te conviertas en una gran guerrero y protejas a quienes te necesitan- le responde quitando su vista del mar
-Pero yo quiero estar contigo, no quiero quedarme aquí sola, hermano- le responde tristemente- a mi no me gusta como es esa tal Selene, la instructora
El joven se ríe por el comentario de la pequeña
-Puede ser que Selene sea muy estricta y en ocasiones da a pensar que odia a los caballeros de Athena, pero es una gran instructora, todos, alguna vez, tuvimos alguna clase de entrenamiento o perfeccionamiento con ella, así que si tu eres su discípula, seguramente te convertirás en un guerrero muy poderos
-Si, pero no me quiero quedar acá- dice la niña cruzándose de brazos y haciendo berrinche
-Vamos, Jean, puede que algún día tengamos que pelear juntos para defender a la humanidad y yo me burlaré de ti si no lo haces bien- comienza a desordenarle el cabella a la niña que comienza a reír
-¿Entonces podré pelear a tu lado?- pregunta la niña con mucha ilusión
-Claro, pero para eso deberás entrenar muy duro
-Entonces lo haré, seré la mejor, aunque no pertenezca a la orden de los caballeros de cristal
-La orden es lo de menos, solamente conviértete en la mejor amazonas, pero de todos modos ya me siento muy orgulloso de ti, eres una niña muy fuerte- la abraza con cariño- el día que deba partir y tenga que dejarte sola, ya podrás protegerte y yo descansaré en paz
El recuerdo se desvanece en la cabeza de Jean, que camina delante de los santos de bronce
-Tú, Hyoga- comienza a hablarle a Hyoga sin mirarlo, simplemente caminando y dándole la espalda- me preguntabas que relación tuve con tu maestro Camus, ¿aún sigues interesado?
Hyoga y Shun se sorprenden, cada uno deteniéndose en el sendero- Si- responde tímidamente el rubio caballero
-Bien- se detiene y se da vuelta para observarlo- Te adelantaré algo, únicamente si logras vencerme- de improvisto la cosmos energía de Jean se eleva y se torna agresiva produciendo el asombro de sus acompañantes
-Espera... Jean-san- pide Shun interponiéndose entre Hyoga y la amazonas
-No intervengas, Shun- le pide Hyoga tomándolo del hombro y haciéndolo a un lado- Te derrotaré, porque ya me tienen harto tus secretos
-¿Ah si?- pregunta la joven con sarcasmo- entonces prepárate, veremos que tan fuerte es el último discípulo del maestro de los caballeros de cristal- luego tomando posición de ataque- prepárate, mocoso
En otro sector de Tera
-Vaya, ¿por qué estoy tan nervioso?- Histor camina junto con otros jóvenes centinelas hacia los campos de entrenamiento de amazonas, observa a Dana que corre en competencia con otras aprendices, bajo la atenta mirada de su entrenador
-Esa niña lo hace muy bien- comenta uno de los centinelas acompañantes- pensar que estuvo al borde de la muerte cuando era tan sólo un bebe
-Es cierto- le responde Histor, mirándola con desconfianza- sin embargo aún no hay que bajar la guardia con ella- diciendo esto, se adelanta a los otros dos soldados- Rápido, no debemos dejar de estar alerta
Jean, eleva su cosmos energía y comienza a atacar a Hyoga, propinándole una patada haciendo que su oponente retroceda, la muchacha comprende que un ataque tan simple no puede intimidar al santo de bronce que ha librado constantes batallas. Hyoga por su parte comienza a elevar su cosmos haciendo que el aire se torne helado, Jean sonríe como si hubiese logrado lo que quería, es entonces que ella comienza con extraño rezo, parecido al que había recitado la vez que le tocó combatir con el enemigo días antes, sus ojos se iluminan y sus manos junto con la gema que se encuentra en su tiara comienzan a brillar formando un triángulo y lanza un poderoso rayo hacia donde se encuentra Hyoga que lo esquiva dando un gran salto, luego desciende y comienza a mover sus manos imitando los movimientos de un cisne que quiere comenzar a volar flameando su alas, sus cosmos energía comienza a aumentar, mientras la temperatura de su alrededor comienza a descender drásticamente
-Diamond Dust- lanza una terrible tormenta provistas de pequeños cristales de hielo cortante contra su enemigo que parece no inmutarse ante el ataque que ni siquiera conjura su campo de energía -¡no puede ser!- exclama el joven santo de bronce al ver que no ha podido causarle ningún daño a la joven luego se da cuenta que la imagen de la chica explota en cientos de pequeños trozos de hielo frente a la mirada atónita de quienes presenciaron
-¿Qué?- pregunta Shun sorprendido, luego siente la risa de la joven que se encuentra sentada en las ramas de uno de los inmensos árboles del bosque
-No puedo creer que no hayan notado mi movimiento, y eso que fue a la velocidad del sonido- luego baja a la tierra- ustedes deben estar acostumbrados, pues deberían dominar ya los ataques a la velocidad de la luz, pero veo que no es tan así- luego con el índice de su mano desafía a Hyoga- no eres digno de los caballeros de Cristal, tu maestro debe estar revolviéndose en su tumba por el pésimo alumno que dejó en esta vida
-No te metas con mi maestro Camus al cual le debo mucho- se enfurece Hyoga elevando aún más su cosmos energía
-Excelente- murmura la chica, al parecer Shun se da cuenta que Jean solamente está provocando a Hyoga que decide no interferir y solamente observar- vamos, mocoso, ven... estoy esperando
Selene se percata de que Jean está provocando a Hyoga, así que decide salir hacia uno de los balcones para elevar su cosmos energía, en eso materializa una especie de látigo con cuatro esferas en una de sus puntas
-Niña tonta, eres igual a Camus, una sentimental- luego eleva su cosmos energía y en eso hace que el látigo se alargue y lanza uno de los extremos hacia la dirección donde se encuentra la pelea.
Hyoga por su parte sigue aumentando su aura de hielo, recordando la pelea que tuvo con Camus, para luego revisar pasajes de sus peleas posteriores y como en cada una aplica las enseñanzas de su entrenamiento y las sapiencias que heredó de Camus y el cariño que él le tiene, es así que frente a él puede ver la imagen de quien fuese su maestro y que él mismo llevó a la muerte en la batalla de las Doce Casas para salvar a Athena.
-Hyoga- increpa Jean- supongo que recuerdas como llevaste a la muerte a tu maestro Camus ¿verdad?
-¿Cómo?- preguntan a una sola voz Hyoga y Shun
-Tú estabas casi inconsciente e imitaste un movimiento que habías presenciado ese mismo día- en eso Jean comienza a elevar de manera diferente su cosmos, junto con eso levanta los brazos para luego tomar sus manos en el aire- ¿recuerdas esta posición?
Hyoga queda sorprendido al ver como su rival al frente de él, comienza a tomar la pose de un ataque muy importante para él, para luego recordar más detenidamente la batalla que sostuvo en la Casa de Acuario
-¿Dónde aprendiste eso?- pregunta sorprendido -¿Tú no eres un caballero de cristal? ¿cómo rayos conoces esa posición?
-¿De verdad quieres saber?- pregunta la amazonas con un toque de soberbia- ponte en posición, derrótame y te lo diré- nuevamente lo desafía, a lo que Hyoga no pierde el tiempo y comienza a tomar la posición para lanzar su ataque "Aurora Execution". Pero Shun siente que un cosmos muy poderoso se acerca a gran velocidad cruzándose entre Hyoga y él, tomando uno de los brazos de Jean, quien se sorprende y de inmediato baja la guardia, observando detenidamente lo que se enreda en su brazo, ve que se trata del extremo del látigo de Selene, a lo cual Jean baja de inmediato sus brazos - ¡Rayos!- exclama la mujer- se dio cuenta- observa el brillo de la cosmos energía de la persona dueña de ese látigo
"¿Cuántas veces te he dicho que dejes ese tema de lado?"- siente que alguien habla a su interior- "Regresa inmediatamente al palacio con los dos santos de bronce, ya fue otra amazonas a pedir la información a Histor. Regresa, es una orden, Jean"
-Si, señora- con esa respuesta el látigo deja el brazo de Jean y se desvanece
-Tonta- en el balcón del palacio, Selene separa los extremos del látigo a la longitud que alcanza la separación de sus brazos - tendré que regañarla cuando regrese.
Jean camina, abriéndose paso entre Hyoga y Shun
-¡Oye!- le grita Hyoga- ¿vas a huir de la pelea qué tú misma provocaste?- le pregunta con firmeza
-Yo no estoy huyendo, mocoso- luego se da vuelta y lo mira fijamente con ojos muy fríos – acabo de recibir una orden y respeto lo que dicen mis superiores, nuestra pelea quedará suspendida, pero era obvio que yo te iba a ganar- luego se da vuelta y sigue su camino
-¿Qué dijiste?- Hyoga comienza a elevar su cosmos furioso, pero siente la mano de Shun en su hombro y se calma
-Ya basta, Hyoga, no es bueno que nos peleemos ahora, volvamos donde se encuentra Athena- Hyoga se resigna y camina junto con Shun, tras Jean –"No entiendo el por qué, Jean-San, desea tanto pelear con Hyoga, si bien, lo mira con rabia, no es verdadera ira lo que muestran sus ojos, hacia él, ¿qué estará buscando, a todo esto, no deja de ser amable con nosotros, pues piensa que no debemos estar al margen de lo que suceda con Athena en esta isla, dijo que era un derecho que nos habíamos ganado, entonces ¿por qué trata tan mal a Hyoga?"
Selene sigue muy al pendiente de lo que sucede para hacer contacto con Uriel, observa detenidamente como Athena se esfuerza en su oración y puede sentir que su cosmos energía no ha disminuido en lo más mínimo
-Que esta espera no se alargue demasiado- murmura ella, cuando siente que uno de los niños prímulas pierde la concentración un tanto agotado. Selene va a ver lo que le sucede pasando por el medio de la rueda de Karmita, sin romper el lazo entre cada eslabón de la rueda- ¿qué te ocurre, Dan?- pregunta ella tomándolo de los hombros- ¿estás cansado mi pequeño?
-Si, Selene-sama, ya no quiero seguir con esto- le responde el niño abrazándola, la escena es mirada por todos los caballeros, pero en especial por uno que recuerda un hecho muy parecido que lo involucra a él y la líder amazonas.
-Te prometo que daremos un paseo por la playa y podrás comer toda la fruta que quieras- le responde ordenándole un poco el cabello.
Fin del Capítulo VIII
Nota de la Autora
Si recuerdan esa especie de látigo o baleadora de Tigro de los Thunthercats, pues es casi la misma, salvo que la de él tenía tres esferas negras y la de Selene tiene cuatro
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By Hotaru Kinomoto