Apocalipsis humano, ocaso y enfrentamiento
Capítulo X
Jibrille
Caminando por un sitio bastante extraño, lleno de cascadas que parecen espejos, se mueve un ángel de cabellos largos de color negro oscuro algo enrizado, su caminar es calmo sobre una superficie de agua, sus pies descalzos no se hunden, se dirige hacia una especie de cubículo en donde se encuentra una jarra y una fuente (1), sube unos escalones y llega ahí, derrama el agua sobre la fuente blanca, que parece ser de mármol. En el agua se refleja su rostro, ojos azules grandes y un extraño dibujo en su mejilla derecha.
-Yo soy Gabriel, el arcángel mensajero, al que el Todopoderoso entregó la misión de informar buenas noticias e infortunios, al mismo tiempo, me entregó el jardín del agua, pero por alguna extraña razón estás aquí, Iomuel, ¿me buscas? Atentar contra mí es una falta grave ante el consejo y los Siete Supremos- Sin darse vuelta, la figura de un ángel alado con grandes alas blancas y vestido con trajes de cuero relucientes, en su rostro dibujado el símbolo del nuevo Moderador del consejo celestial se hace presente
-La hermosa Jibrille (2)- dice en un tono algo irónico- me causa gracia verte aquí, en el jardín del agua, la líder de los Querubines, se encuentra por fin en su sitio
-Algo me enteré- le responde la joven ángel sin dejar de darle la espalda al ángel invasor- supe que has estado invadiendo mi jardín, mientras yo estuve ausente
-¿Invadir?- pregunta Iomuel algo molesto- yo también soy un Querubín, la diferencia es que tú me exiliaste, me expulsaste de la Esfera y me prohibiste la entrada a este lugar, Tú- indicándola con el dedo- que siempre te has creído superior, incluso de los otros arcángeles elementales, lástima que tu tiempo de gloria se acabó- Iomuel hace un movimiento con su mano, como lanzando algo, una ráfaga de viento se acerca a Jibrille, pero ella es protegida por un extraño campo, una especie de telaraña de color rojo. Ella se da vuelta y mira a Iomuel directamente, sus ojos azules y transparentes, son fríos y no expresan nada, salvo el reflejo de las cascadas de aguas cristalinas y la figura de Iomuel frente a ella.
-Vete- es lo que le dice, levantando su brazo izquierdo y condensando una pequeña bola de luz en su mano- Vete ahora, si no quieres salir lastimado, agradece al Todopoderosos que te estoy advirtiendo
-No me das susto, pero una cosa si es clara, tu liderazgo en la Esfera de los Querubines es solo cuestión de tiempo- le advierte Iomuel
-Tiempo, yo no me rijo por esa dimensión- le responde- creo que ya te advertí, vete, tu ya no eres uno de nosotros, pese a lo que diga Samael
-Ya nos veremos las caras, Jibrille, me apoderare de ese espejo y seré yo que tenga este trono y el de Uriel- con estas últimas palabras Iomuel se desvanece, apartando su presencia del Jardín de Jibrille
-Uriel- murmura ella dándose vuelta y mirando nuevamente el agua cristalina que derramó en la pequeña fuente- Uriel ¿qué has hecho?- se pregunta ella misma en voz alta- Has abierto la puerta del Ynesstalí, sin nuestro conocimiento y has despertado a Athena, como la verdadera diosa que es. Si Dios se enterase, se enfurecerá con nosotros. Uriel, ahora que abriste la puerta, Lucifer se sentirá en propiedad de ir y venir al mundo de los humanos, como si nada… no sé, Samael está convenciendo a todos que tú eres un traidor, Raphael ha caído en un sueño y Mikael custodia el sueño de Dios, bajo las órdenes de Samael… aún es muy pronto para tomar un bando… lo siento Uriel, aunque tengas el apoyo del Arcángel de Aire, has cometido una falta, y eso es juzgable.
En Tera hay expectación por la llegada de dos guerreros, con trajes blancos y cubiertos con unas extrañas máscaras
-Athena- dice uno de ellos haciéndole una reverencia que a su vez es imitada por el otro guerrero- Estamos aquí para ayudarle
-Han venido, eso está bien- responde la diosa, ya no con esa cándida voz que destaca de Saori, más bien con un timbre melodioso que retumba en la habitación
-Casi doscientos cincuenta años- murmura Selene
-¿disculpe?- le pregunta Shun- Doscientos cincuenta años, no entiendo
-Después de todo ese tiempo, al fin estoy vuelvo a estar frente a frente con Athena- sigue murmurando Selene- ¡Amira, Linara!- llama a dos jóvenes amazonas que están tras ella- Llévense a los niños a la aldea, atiéndalos bien, yo iré más tarde a ver como siguen
-¿Cumplirás tu promesa, Selene-sama?- le pregunta Nerine que está en brazos de Amira
-Claro que si, pequeña, pero antes debes descansar- diciendo esto, hace que las dos jóvenes se lleven a los niños fuera del palacio.
El clima es extraño, Athena, observa a todos como si los mirase por primera vez, entre ellos reconoce la figura de Dohko y de una mujer que, a su vez, le devuelve la mirada con frialdad y algo de hostilidad. Acteón, un poco más recuperado, comprende que estos hombres que tiene a su lado los conoce de algún sitio y que Saori, la misma a la que le dio la bienvenida cuando llegó en el nombre de Athena, no es la misma, por eso, se le dibuja una sonrisa de alivio y se satisfacción
-El señor Uriel, nos ha enviado para ayudar a quienes se han ofrecido para detener a quienes quieren provocar el Apocalipsis, sin la aprobación del Omnipotente y Omnipresente, es por eso, que nos ha devuelto la oportunidad de proteger a la humanidad nuevamente
-¿Acaso quién debe proteger a la humanidad del ataque de Lucifer, no es la comunidad de Ángeles completa?- pregunta Athena con una voz que retumba en la habitación
-Los ángeles se encuentran en una división, desde que Meikatrón desapareció, subió al poder uno de los serafines más importantes, Samael, sin embargo, varios ángeles se han opuesto, provocando una lucha de poderes, entre ellos el señor Uriel, que ha detectado varias irregularidades en el comportamiento del nuevo regente, desde el sueño de Dios, hasta la presunta muerte de uno de los gemelos
-Es decir que la situación es complicada, y ¿saben cómo actuarán? ¿Quién es nuestro verdadero enemigo?- pregunta Shakka, que es una de las pocas veces que habla desde que llegó a la isla
-Lamentablemente, no- responde uno de ellos- pero lo más importante de todo, Lucifer está obsesionado con encontrar a quien lo derrotó, quien fue la causa de su caída, desea, más que el Apocalipsis, es encontrarlo a él
-Samshell- responde Athena, mirando fijamente a los enviados de Uriel
En el Gareth, la reina del mundo oscuro, Arastate, se encuentra en su palacio, rodeada de aves muy extrañas de ojos completamente rojos, ella se encuentra vestida con un atuendo bastante acorde con su estatus, un vestido largo y negro lleno de encajes, y en su rostro, alrededor de su ojo izquierdo, dibujado una especie de tela de araña
-La ira se apoderará de ti, no importa que trates de ocultarla, tu enojo es más fuerte hacia aquellos que te traicionaron- repite Arastate, mientras con movimientos de sus brazos y manos, dibuja una figura humana- El dolor por la pérdida de tu hijo es tan fuerte, pero no fue tanto, como la de aquel mocoso que adoptaste- sigue recitando- si, vendrás a mi, tendré tu control y con eso, la destrucción de Athena
-Arastate- alguien menciona el nombre de la reina y esta desiste de su extraño rito- ya basta- vuelve a decir- No debes intervenir en ella, se te está prohibido- aparece la imagen de un ángel en el templo de la primera esposa de Lucifer
-Vaya, vaya- con un tono irónico se da vuelta- Belcebú, ¿hasta cuándo tan correcto? Ni pareces el Satán de la Cólera- avanza hacia él mirándolo fijamente- no puedo creer que quieras proteger al humano con más ira en su corazón y que ha sobrevivido más de doscientos cincuenta años
-Lucifer fue bien claro, quiere a todos sus enemigos para derrotarlo, ya sea por si solo o con nuestra ayuda- le repite sacando la mano de Arastate que sube del pecho de Belcebú hacia su rostro
-Bah!- comprende su rechazo y le hace un desprecio- Mi querido esposo, solamente piensa en tener una pelea con Samshell, ese maldito bastardo. No comprende lo importante que es derrocar al inútil de Samael y hacernos del Azhiluth
-Tú no entiendes, verdad hermanita- tras ella aparece Astaroth rey de los infiernos y Santán de la Pereza- cuando tu adorado esposo da una orden, nosotros obedecemos sin chistar, cada uno de nosotros fue derrotado por Mikael y ese bastardo que tienen encerrado
-Lo interesante sería saber donde está el alma del bastardo, pues fue separada de su cuerpo, puede ser que uniéndolas podamos provocar el tan ansiado Apocalipsis, pues, por una razón, Samael se vio forzado a encerrarlo- opina Arastate, que le da la espalda a los otros dos satanes- es claro que los humanos no pueden derrotarnos, menos la estúpida de Athena, esa no tiene el coraje de combatir sin la presencia de esa peste humana, que utiliza esos atuendos que dicen ser armaduras, me divertiré haciéndolos sufrir, mi esposo no me negará ese placer- comenta la mujer abriendo sus alas que la mantenía ocultas y acariciándose el cuello- también quiero, atacar el Jardín del Agua, hogar de esa cualquiera de Jibrille- ambos satanes quedan pasmados con el comentarios de Arastate
-¡¡¡¿En dónde tienes la cabeza!- pregunta muy alterado Belcebú- ¿no te das cuenta que el Jardín del Agua, es el hogar de los Querubines más poderosos, ellos son la segunda esfera más poderosa, después de los Serafines
-¿Y qué?- pregunta con ironía Arastate, que los observa de reojo y luego se da vuelta- no me interesa la Esfera, derroté a muchos en la batalla cuando nos desterraron del Azhilut, pero esa maldita, esa idiota de Jibrille, es al ángel que protege a Athena, fue ella que abogó junto con Uriel para sacarla de la prisión Astral. También provocó mi rechazo a ser el arcángel del Agua, yo quería, pero Dios la prefirió a ella
-Eso pasó hace más de una eternidad, aún sigues molesta por tal tontería- Comenta Astaroth al borde de reír- no puedo creer que quieras derrotar a Jibrille solamente por una tontería como esa, vario de nosotros fuimos rechazados, además, nunca fuiste un ángel muy acorde con tu rango, hermanita
-¡¡Cállate!- grita Arastate- no me importa si tengo que luchar sola contra esa, la derrotaré, me quedaré con el jardín del Agua y sus cascadas serán de sangre- el rostro de la mujer se vuelve sombrío, sus ojos brillan como fuego con un color de pupilas negro intenso y su alrededor (de la pupila) volviéndose rojo.
"Tú vida está sentenciada
Ahora soy yo quién te guiará
No importa cuantas veces te escondas
Tu destino cumplirás"
Jibrille, arroja agua al pequeño estanque y luego comienza a rezar nuevamente
"Tu vida ha sido confiada
Al dolor de tu gente llorarás
Sin embargo ese llanto se volverá sangre
Cuando el verdadero amor tengas que enfrentar
La figura de ángeles y humanos se forma en el agua cristalina
"Escúchame bien Yo soy Jibrille
El arcángel del Agua y mensajero por excelencia
Dueña y señora del Espejo de Lután
Que te dice de antemano
Que mucho deberás luchar
Para con mi favor contar"
En Tera ha vuelto todo a la calma, las amazonas y centinelas ayudan luego del terrible terremoto de hace unos días, en que la presencia de Uriel se manifestó a través del cuerpo de Acteón. La presencia de Saori, como Athena, cada vez es menos vista por los habitantes, no como antes, que ella solía pasear acompañada de una pequeña escolta de sus caballeros. Los guerreros de Uriel están siempre alerta, de alguna extraña presencia, pero uno le dice al otro, "Encontrarlo no será difícil"
Athena se encuentra caminando sola por la orilla de una playa, solamente es custodiada por Selene, que se habría ofrecido voluntariamente para acompañarla, sin embargo, una se encuentra muy cerca del mar, como observando el horizonte, mientras que la guardiana de la diosa, bastante lejos sentada en la arena. Los recuerdos vienen nuevamente a la mente de Selene, la muerte de su hijo y el extraño sonido de una voz que intenta afrentarse más al cerebro de la experimentada Amazona. "Tu ira… tu hijo" es lo que se repite una y otra vez en una voz de ultratumba que se adentra con mayor fuerza en la mente de ella. Hasta el minuto de no poder resistir más, que se toma la cabeza de manera desesperada, gritando como si la estuviesen torturando
-¡¡Nooooooooooo!- grita a más no poder tomándose la cabeza con mucha fuerza- ¡¡¡vete de aquí, no te soporto!
-"¿no, pues tendrás que aguantarme hasta que a mi se me plazca, tú serás mi herramienta, mi títere para jugar con esa estúpida y cobarde de Athena"- la voz se le hace presente con estas palabras
-A-aléjate de aquí… Athena- dice la mujer tratando de sobrellevar su calvario- vete de aquí- dice muy débil- antes que pueda matarte
Saori se da vuelta y la queda observando. Selene se le presenta sudando y con los brazos alicaídos, elevando su cosmos a gran intensidad, sus brazos se levantan y comienza a hacer aparecer su látigo, luego los ojos de Selene se blanquean completamente y se lanza a atacar a Saori, que no se mueve de su sitio, esperando el golpe del látigo de Selene.
Fin del capítulo X
Notas de la autora
¿Recuerdan el espejo de Galadriel? (anda a saber si lo escribí bien :P), bueno, Jibrille tiene uno parecido, se me ocurrió por el elemento en cuestión, el agua.
Jibrille es el nombre con que también se le conoce al arcángel Gabriel. Este arcángel es el mensajero que le dio la noticia a María del nacimiento de Jesús, a su vez, siempre se le ha asociado con el agua, pues es signo de vida . Para algunos, Gabriel puede ser personificado como una mujer, aunque los ángeles, en teoría, no deberías ser seres sexuados. Para su información, los arcángeles pertenecen a la penúltima esfera de coros de ángeles, son los mensajeros entre Dios y los humanos por excelencia.
Bueno, gracias por leer mi historia y dejar sus mensajes, dan ganas de escribir, pero entiendan con una sola mano, es algo complicado :P, no he dibujado y el 13 de marzo, si Dios así lo quiere, regreso a la universidad.
Espero que los dibujos les hayan gustado mucho… Legendary, gracias por preocuparte por mi manita, herramienta de mi trabajo y mi antiestrasante (por mis dibujos)
A Elena y Layla, también, muchas, pero muchísimas gracias , que estén todos muy, pero muy bien.
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By Hotaru Kinomoto