Apocalipsis humano, ocaso y enfrentamiento
Capítulo XIV
El Alma errante de un guerrero
Cada doscientos años, se manifiesta la reencarnación de Athena para combatir el mal de este mundo. Un bebe está al cuidado en una de las habitaciones del palacio del Patriarca en el santuario de la diosa, sin embargo, una sombra con ribetes malévolos está avanzando por uno de los pasillos abriendo la puerta y acercándose cautelosamente hacia la cuna donde está el bebe, que es la reencarnación de la Diosa, sacando una daga dorada se apronta a enterrarla en medio del pecho de la indefensa criatura, pero es detenido sorpresivamente por Aioros, que se encontraba vigilando los pasillos. El santo de Sagitario sostiene la daga con sus manos desnudas, brotando de ellas la sangre.
-Maestro ¿qué es lo que hace?- pregunta el desconcertado guardián- Ella es la reencarnación de Athena, un regalo que Dios nos hace cada doscientos años para combatir el mal.
-Aioros, suéltame- dice el alto mandatario del santuario. Pero el santo dorado no obedece y en un forcejeo, el patriarca logra quitárselo de encima y rápidamente procede a enterrar la daga en el cuerpo del bebé
Sorpresa se lleva cuando Aioros yace con el niño en sus brazos, evitando su muerte. Después de una plática, el caballero dorado logra darle un golpe en el abdomen del patriarca provocando que se le caiga la máscara, es ahí que se da cuenta que no es Shion, sino, Saga, el santo de Géminis, que hace gala de su poder lanzando su energía contra el guerrero y el bebé que protege. La pared de la habitación se hace pedazos y Aioros corre con el bebe en los brazos y su armadura, mientras el falso patriarca, lo acusa falsamente de ser un traidor y querer matar a Athena.
En su travesía, el guerrero de Sagitario, debe enfrentarse a uno de sus camaradas, que engañado por Saga, va tras del "traidor", sin darse cuenta que en los brazos tiene a la reencarnación de la Diosa que juró proteger.
Shura, es fiero a la hora de pelear, Airos, por más que intenta convencer a Shura de que es el patriarca el traidor, no consigue nada. Tampoco es de su interés, hacerle daño a su amigo, pero su prioridad es salvar al bebé, después de una fuerte batalla en que la prioridad de Aioros no es vencer a su amigo, sino proteger al bebe cae mal herido a un barranco. Shura, en un acto de supuesta misericordia, a su entender; intenta arrebatarle la vida al bebé que Aioros intentaba proteger, pero no es posible y se va del campo de batalla. Aioros, en su último aliento de vida, logra subir hacia donde se encuentra el bebe y con sus últimas fuerzas logra salir del Santuario, junto con su armadura. En su último aliento de vida, Aioros confía a la bebé y su vestiduras doradas a un hombre oriental, último gesto que hace en vida. Pese a que el patriarca deduce la muerte de Aioros por que su cosmos energía no logra dar con su cuerpo, lo que lo desespera.
-Valiente joven- dice Mitsumasa Kiddo – cuidaré de este bebe y de la armadura con mi propia vida si es necesario.
-Váyase por favor, pronto antes que sepan que usted tiene a ese bebe- un joven aparece tras Kiddo- rápido o el esfuerzo de este hombre habrá sido en vano, llévese la armadura, porque otro la usará en el nombre de Athena y de Dios. Pero ahora debe marcharse, yo me encargaré del cuerpo de este hombre… por favor váyase.
Tera, después de la batalla contra Arastate….
-Uriel se encuentra en un estado parecido al coma- dice un ser que mira hacia una flores marchitas a la cuales toca y parece que volvieran a la vida radiantes y hermosas- Es el precio por haber quebrantado la ley de los arcángeles elementales
-¿Por qué?- pregunta Athena sosteniendo su báculo
-La puerta, solamente debe ser abierta por un mandato directo del Altísimo, quebrantar otro mundo es un pecado casi imperdonable para nosotros, varios de mis hermanos fueron condenados como ángeles caídos al minuto de haberse fijado en mujeres hijas de humanos, sin contar con enseñarles nuestras artes, pero este caso es diferente- dice dirigiéndose hacia la Diosa y Acteón que se encuentra arrodillados frente a ellos- Dios se encuentra, como es sabido, en un sueño intemporal. Lucifer ha reorganizado sus fuerzas con el objetivo de encontrar a quien lo derrotó y Samael, quien es ahora que rige nuestros destinos en el lugar del Todopoderoso, ha tenido actitudes que a muchos nos hace dudar, mi compañeros están divididos, entre los que apoyan al nuevo Moderador, quienes no estamos de acuerdo con su actuar y aquellos que se encuentran al margen
-Eso es grave, Atropo, contaba con la ayuda del moderador Meikatron, para poder evitar la venida de Lucifer- dice Athena mirando aquellas flores que resucitó Raphael- y usted, Raphael, ¿ha venido con la intención de ayudarnos y orientarnos?
-Athena, el Apocalipsis no está aprobado por Dios, pero no es Lucifer quien busca realmente acabar con todo lo creado… él sólo sigue el destino que se le dio por ser quien es, no por eso se debe confiar…
Caminando por grandes salones, se encuentra el líder de las huestes celestiales que avanza a paso firme, dirigiéndose hacia el salón principal, morada de actual Líder del Azhilut
-¿Me haz mandado a llamar?- pregunta a un ser brillante de seis alas desplegadas
-Mikael- dice dándose vuelta- bienvenido a tu casa, el Azhilut- se acerca a Mikael para luego hacerlo entrar más hacia el salón- sigues cuidando el sueño de nuestro amado padre, eso es bueno
-Y dejarlo es una falta grave y un descuido casi imperdonable- le responde soltando su brazo- Necesito saber para qué me llamaste
-Te he llamado para hacer la voluntad del gran Señor- caminando hacia donde se encuentra un pergamino guardado en una caja de cristal- Mikael, tú mejor que nadie, conocerás el verdadero destino de quienes han sido creados por él
Mikael abre el pergamino, leyendo su contenido, no parece sorprenderse salvo cuando ve una extraña imagen en él, los ojos del arcángel del fuego se tornan oscuros y fríos. Haciendo entrega del pergamino a Samael hace una reverencia y camina hacia fuera del salón
-Excelente- murmura Samael- manden a llamar a Iomuel… ¡ahora!
-Si señor- una de las doncellas sale de la habitación corriendo hacia donde se encuentra la mano derecha del nuevo regente del Azhilut
-Lucifer, veremos quien los encuentra primero… es verdad señor Lapinou, él no me ganará… Uriel creyó ser muy astuto, pero ni él ni Lucifer los tendrán… yo tengo la ventaja, yo tengo la verdadera fuerza de Dios en mis manos- Samael comienza a elevar su cosmos energía, mientras el muñeco enciende sus ojos de de un color rojo intenso.
Seiya observa pensativo en el mar, el horizonte se ve hermoso y las aguas tranquilas, pero una inquietud ahora se ha quedado en su alma
-"No te rindas, Pegasus, yo protegeré tu amor"- sus pensamientos son interrumpidos con aquellas palabras que nuevamente invaden su memoria- "No te has rendido antes, no lo hagas ahora que tienes a un enemigo poderoso, ella te necesita"- Seiya abre los ojos y se da cuenta que Shiryu le está hablando
-Llevamos rato buscándote, pero no nos oías- le dice viendo como Seiya volviese a la realidad- ¿qué te pasa Seiya?
-No me pasa nada- le responde dándose vuelta y caminando hacia el bosque
-¿Es por Saori-san, su cuerpo ahora le pertenece a la Diosa Athena por completo, el alma de Saori, seguramente fue relegada del cuerpo
-Me cuesta pensar que Saori-san y que Athena no son la misma persona en el fondo, que el alma de la diosa ha vivido dormida y orientando a Saori
-Sé que debe costarte mucho asimilarlo, pero es así, Seiya, ahora debemos ser más fuertes que nunca, Athena y la Tierra nuevamente nos necesitan y ya te diste cuenta que nuestro enemigo es poderoso
-Ustedes dos- Histor aparece en el sendero que va hacia los campos de entrenamientos- Deben venir a entrenar, este no es un campamento de verano o una estancia para vacacional, vengan ahora.
-Hay que ir a entrenar- dice Seiya, no con el mismo entusiasmo, seguido por su compañero de bronce, en el camino va meditando sobre la voz que escuchó cuando estaban peleando con Arastate "¿quién será, jamás en mi vida había escuchado una voz tan hermosa, sentí protección en mi corazón, cobijo, ¿quién será ella?"
Siguiendo a Histor, Seiya y Shiryu caminan tras él
-¿Has luchado contra troyano?- pregunta el nuevo líder de los centinelas
-¿Troyanos?- preguntan ambos a la vez
-Si, troyanos, aquellos habitantes de Troya- responde mirándolos mientras caminan
-Pero si ellos no existen desde la época del mito- le responde Shiryu
-Pues lamento decirte que en frente tuyo tienes a un troyano, de los últimos que quedan- sigue su marcha veloz, mientras los otros dos quedan detenido tras él sorprendido.
En el salón del palacio, donde se encuentran Raphael, Athena y Acteón, el arcángel del aire, cierra sus ojos y concentra sus pensamientos como tratando de comunicarse con alguien
-Puedo sentir- en eso comienza a hablar- puedo sentir a mucha gente de épocas muy alejadas de este tiempo, Atropo y sus hermanas han hecho un excelente trabajo en conservar razas que ya fuera de esta isla están extintas
-Es verdad- en eso la figura etérea de la ex reina del la isla se hace presente- Sabía que algo así ocurriría y por eso recluté a los mejores exponentes de aquellas tribus o comunidades cuyo nivel de pelea sea el más adecuado, enfrentamos a nada más y nada menos que Lucifer
-Sin embargo, Uriel ha previsto que seguramente el nuevo moderador, regente del cielo, también busque el Apocalipsis- dice Athena
-¿Cómo?- sorprendida por la revelación- Lo supuse, Meikatrón ha nunca contestó mi llamado, sospeché que cambios habían ocurrido en el Azhilut, pero como nunca tuve una prueba concreta, no quise basarme en sólo sospechas- dice el alma de la mujer- pero lo más importante, ahora, es poder hacerles frente
-Exacto- argumenta Raphael- como también es de tu conocimiento, me imagino, la condena de Selene por interferir en sentimientos o sentencias humanas
-Es verdad, ya estaba advertida- dice la figura transparente de quien era la protectora de Tera
-Seguramente, me vas a pedir que me preocupe de orientarlos, ahora que Uriel no puede estar entre ustedes- dice Raphael observando a Athena- yo, el arcángel Elemental del Aire que se opuso al retorno de Athena al cetro de la Tierra-
-Uriel no está- responde Athena- pero su resplandor está en el soberano de esta isla, fuiste tú, Raphael quien aceptó la propuesta de tu similar de la Tierra
-Tan agresiva como siempre, no me interesa ahora nuestras rencillas, lo importante es que no desaparezca la raza humana, no sin el consentimiento de Dios, esto no debe pasar.
-Exacto- dice Atropo- sé que es grande mi atrevimiento, pero… necesito que ahora te preocupes de devolverle la vida a Aioros, lo necesitamos, necesitamos toda la fuerza posible.
Raphel, con su altura y porte, camina hacia donde está el féretro en el que está depositado el cuerpo del santo dorado, lo observa y posa su mano cerca del pecho del hombre muerto.
En el Gareth, una reunión de los siente Satanes que observan a Lucifer como lee uno de sus tantos libros, mantiene impaciente a la reina de los Infiernos que también es víctima de las burlas de Bellhial
-Así que tú, bruja, perdiste el control frente a miserables cerdos de bronce- dice el ángel caído con su voz chillona- pero que feo… la reina de los Infiernos, humillada por humanos simplones, cubiertos de esas asquerosas cosas de metal que llaman armaduras
-¡Cállate! Remedo de Satan, la envidia te corroe, porque mi amado Lucifer no te toma en cuenta, porque yo soy su reina y no tú. Mofa de ex Virtud- la mujer deja de agitarse con su abanico, golpeándolo contra su otra mano y encendiendo sus ojos de potente rojo- si no fuera por el traidor, perezoso de mi hermano gemelo, habría acabado con esa inútil de Athena y con todos los caballeros y seguramente pude haber conseguido información del bastardo- Eso hace que Lucifer cierre el libro con fuerza y tome atención a su esposa.
Lucifer se levanta y camina hacia donde están los otros siete Satanes, los otrora ángeles de distinto rango del Cielo
-Hermosa reina mía, mi primera esposa- acercándose a ella, mientras Bellhial lo mira con ojos brillantes y deseoso de tenerlo tan cerca- sabes bien que toda orden mía debe ser cumplida si o si, yo no admito ninguna clase de rebeldía, no soy Dios nuestro amado padre, por algo lo abandoné y ustedes estuvieron siempre concientes de que yo soy quien manda en este lugar
-Lucifer- habla Leviatán, el dragón del mar- si encontramos la lanza, no sabemos si ella nos llevará hacia donde está el bastardo
-De seguro, el cobarde de Samael, lo sentenció a reencarnación con un final horrendo- secunda Asmodeus, Satán de la Lujuria
-¿Cuál es tu orden, Lucifer?- termina preguntando Belcebú- estamos aquí para obedecerte en lo que digas
-Así me gusta- se da vuelta y camina nuevamente hacia su trono- la lanza de Argenil, es la lanza de Dios, que le entregó al bastardo con el fin de apresarme. Ninguno de los ángeles del cielo, ni mi hermano Mikael, puede tomar esa lanza, es pesada, no lo sabré pues cuando la usé, antes que varios de ustedes tuvieran vida, es poderosa capaz de anular mis alas.- Lucifer se detiene- Leviatán, serás tú el encargado de encontrarla, solo encontrarla… el como, no me interesa
-Como ordenes, Lucifer.
-¿qué haremos con el cobarde de Samael?- pregunta Belcebú
-Tranquilo, a ese traidor, le tengo preparada una sorpresa.
Seiya, logra esquivar la patada que le propina Dana en el entrenamiento. Ahora es él que se lanza al ataque. Seiya no considera necesario utilizar una de sus técnicas contra la niña que se muestra bastante fiera a la hora de pelear. Seiya, lanza un puñetazo, que le da en pleno vientre a Dana, que con la fuerza del impacto, va hacia atrás levantando polvo. El golpe produjo que de la boca de la muchacha brotara sangre. Los observadores del entrenamiento no hacen caso de algunas advertencias de santos, que piden detener la pelea, para que la muchacha no salga lastimada. El entrenador personal de Dana, se concentra en sólo observar la pelea de su discípula y mira las falencias de su oponente
-Aún es muy novato para Dana- dice Histor a su compañero
-Eso debe ser una broma, la muchachita está sangrando y no ha podido propinarle ningún golpe a Seiya, que ni siquiera a demostrado todo su poder- dice Aldebarán que se jacta de las habilidades del joven Pegasus
-Eres un ingenuo, Aldebarán- se burla Histor, frente a las narices del santo de Tauro- esa niña ha sido marcada como enemigo peligroso para nosotros, nadie en esta isla quiso entrenarla, hasta que llegó ese sujeto- comenta el general indicando con su rostro al hombre encapuchado sentado, sosteniendo una vara de madera- ese hombre fue el único que aceptó entrenar a esa pequeña, todos nosotros nos negamos tajantemente cuando el otro niño murió
-Será mejor que nos detengamos o te puedo causar más daño, niña- pero Dana no responde, yace de rodillas en el suelo tomándose su vientre, posiblemente por el dolor del golpe que le dio Seiya
-Dana- se levanta su entrenador- ¿quieres detenerte?- pero no recibe respuesta de la muchacha que está arrodillada en el piso
En el palacio de Acteón, Raphael está frente al cuerpo de Aioros, de acuerdo a lo que pide Antropo. El arcángel del Aire observa detenidamente el cuerpo, levanta sus manos y comienza a tocar el rostro del fallecido santo dorado.
-Su cuerpo se conserva bien, para haber muerto hace tantos años humanos- acaricia el rostro de Aioros- Aioros- comienza a decir su nombre- ¿quieres regresar a este mundo? – el rostro de Raphael comienza a iluminarse y una cosmos energía muy cálida comienza a sentirse en casi toda la sala, expandiéndose hasta las afueras del castillo- ¿Por qué no me respondes?- comienza a tapar los cerrados ojos del santo dorado- ¿por qué no respondes a mi llamado?
Tera, diez años antes
La isla es atacada por Electra, una Titánida hija de Océano, la más joven y veleidosa de sus hijas, que a su vez es la más poderosa de la que rigen el mar. Electra, es servida por muchas ninfas y seres marinos de poderes sobre naturales, quieren tener el poder de Atropo que se encuentra escondido dentro del castillo. Electra pierde a gran parte de los guerreros que la acompañan, gracias a la acción de Selene y de los guerreros que están bajo su mando. Histor y Acteón, toman el lugar de las amazonas guardianas del castillo, siendo el cinturón de hierro más fuerte, para proteger a la reina, mientras sus compañeras y otros centinelas, resguardan sitios como el refugio de la aldea o los sitios de los cadetes
-¡No dejen que ninguno vivo!- grita Selene que con su látigo repele a más de algún tipo de ninfa- mocosa insolente, si no fueses tan patética, de seguro que te daría una oportunidad para sobrevivir- nuevamente con su látigo comienza a atacar a todos los sirvientes de Electra.
-Maldita amazonas- comienza a decir Electra- veamos que sientes, ahora que me devore a todos tus cadetes- comienza a decir la Titánida desde uno de los barrancos de la isla
Electra camina hacia donde está la zona más protegida de la isla, el refugio de niños y cadetes a cargo de Selene. Muchas amazonas y centuriones le dan pelea, pero Electra es bastante fuerte y comienza a derrotarlos a varios de ellos. Luego la Titánida es ayudada por sus sirvientes, quienes comienzan a distraer a los más experimentados, mientras algunas ninfas van directamente al refugio… sorpresa es cuando una de ellas extrañamente comienza a gritar de dolor y varios jóvenes cadetes comienzan a salir. Amira, quien está a cargo del grupo de las amazonas comienza a darse cuenta que varios muchachos y jovencitas comienzan a salir aterrados de la cueva, de repente una de las ninfas apareces sin sus ojos, caminando moribunda
-Amira-san- comienza a llamar una de las amazonas- la ninfa está muerta, y sus ojos no están
-¿Qué?- pregunta sorprendida Amira- ¿Dónde está Electra?- comienza preguntar a uno de los jefes centuriones- ¿Dónde se metió el enemigo?
-Escapó
-No- responde Amira muy segura- es casi imposible, Electra no pudo haber escapado, ella es muy orgullosa como toda divinidad- advierte la joven Amazonas- ¿habrá ido al refugio para ver lo que pasa?- luego va hacia uno de los cadetes mayores para averiguar lo que pasó, el porqué habrían salido tan asustados luego que una ninfa gritara de manera tan aterradora, más fue su sorpresa cuando se enteró de lo ocurrido- no puede ser- es la frase sorprendida de la amazona, que junto a Goliat, quedan pasmados con la noticia- no puedo creerlo, Dana se comió los ojos de esa ninfa- luego se da cuenta de que Electra da un grito desgarrador y su cosmos energía desaparece por completo de la isla.
Todos los centuriones y las amazonas quedas estupefactos con la manera de como fue el grito, de repente, aparece Dana con toda su boca ensangrentada y los ojos de color negro que, a vista de todos fue un panorama aterrador, tras ella un hombre totalmente cubierto de una túnica algo extraña, con capucha y una máscara que cubre su rostro.
En el presente, el hombre de la máscara sigue preguntándole a su discípula si quiere seguir peleando, en eso, todos los habitantes de la isla, sienten la cosmos energía de Raphael
-¿por qué sigue?- pregunta la joven en el suelo- El no puede llamar a quien jamás ha abandonado este mundo- luego se levanta y se limpia la sangre de su boca- pelea, Pegasus- se coloca en posición para atacar, mientras Seiya se rasca la cabeza y con tono irónico encoge los hombros.
-Vaya, esa niña ha estado comunicativa el día de hoy- dice Histor que apoya su codo en su pierna- pronunció más de dos frases en un día, en una de esas nieva
La muchacha ve como Seiya se va hacia el otro lado de la arena y ahora es ella que corriendo va hacia donde está Pegasus y le lanza una patada en todo el rostro (N. de la autora: Uy! Eso duele), lanzando a Seiya hacia el otro lado
-No eres tan débil como pensé- se levanta Seiya limpiándose la zona donde lo golpeó- veamos que tan hábil eres replegando esto -¡¡¡Pegasus Ryo Seiken!- un destellante cometa va hacia donde está la muchacha que con un salto para no recibir el golpe directo, para luego caer y elevar su cosmos energía
-Atomi Tsukusandaa Boruto- murmura la muchacha, que llega a los oidos de Aioria
-¿qué fue lo que dijo?- se levanta sorprendido el santo de Leo al ver como la joven enciende su cosmos energía y comienza ha hacer hacia atrás su puño derecho, condensando en él una gran cantidad de luz
Fin del capítulo XIV
Notas de la autora
Disculpen a quienes siguen esta historia por la demora en subir este capítulo, pero para mi no es fácil escribir tres fic, estudiar y trabajar, por desgracia no tengo la habilidad de ser tan multifuncional pero recién terminé las solemnes en la universidad (rueguen porque me haya ido bien). Pero eso si, le doy mi eterno agradecimiento por sus críticas, comentarios, opiniones, observaciones, etc. Gracias muchas gracias y nos vemos la otra semana si Dios quiere.
Santiago, Mayo (mes de mi cumple, paso el aviso XD) 2006
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By Hotaru Kinomoto