Capítulo seis: El día después...
CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.
NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR,
Era el mediodía del día siguiente a la fiesta y Ginny Weasley se encontraba en la mesa de la cocina, rodeada de una docena de libros, en una escena digna de su amiga Hermione Granger. Se la veía muy concentrada a pesar de la cara de cansancio que tenía. Al parecer la jarra de café prácticamente vacía que estaba en la mesa la ayudaba en su tarea.
En ese momento, en el umbral de la puerta de la cocina, apareció uno de los habitantes de la casa, completamente despeinado y bostezando.
-¿Qué haces despierta tan temprano, Ginny, es domingo-dijo el muchacho, mientras preparaba más café.
Ella no levantó la vista de sus libros pero le respondió:
-Me estoy preparando Harry. Mañana empiezo el último año de mi carrera y estoy refrescando mi memoria.
El joven se sentó en la mesa con dos tazas de café recién hecho, una para él y otra para su acompañante.
-Qué bien,¿estás nerviosa por lo de mañana?-le preguntó interesado.
-Y debo confesar que estoy un poco nerviosa, pero me consuela saber que estaré acompañada. Hermione será la encargada de supervisarme.
Harry esbozó una extraña sonrisa y a continuación dijo:
-No sé si eso es bueno o es malo, en realidad. Te tendrá muy controlada, no podrás cometer ningún error.
-No es mi intención cometerlos-le dijo ella, volviendo a concentrarse en sus libros.
Harry sonrió al recordar que Ginny era bastante exigente consigo misma y al parecer con los años se había vuelto más exigente aún.
-Lo sé, solo estaba bromeando. Te irá muy bien, serás una gran sanadora.
-Gracias-le dijo ella sonriendo.
Harry terminó su café luego de un rato y se levantó.
-Estaré en mi cuarto para no molestarte...
-No me molesta que te quedes Harry-lo interrumpió ella. -Además ésta es tu cocina. La que molesta en todo caso soy yo.
-Claro que no-le dijo él, volviendo a sentarse. -Siéntete como en tu casa Ginny. Te lo mereces por todo el tiempo que yo pasé en la tuya.
Ginny sonrió al recordar esos viejos momentos en La Madriguera.
-Gracias de nuevo por dejarme quedar. Son muy amables.
-No es nada Ginny. Todos estamos muy contentos con tu regreso y nos encanta tenerte aquí-le dijo él con una sonrisa.-Ginny, tengo una idea, ya que somos los únicos que estamos despiertos y por lo visto será así por un largo rato,¿qué te parece si vamos a almorzar a algún lugar, es un día precioso como para quedarse aquí encerrados.
Ginny pareció meditarlo por unos instantes. Sabía que estaba bien preparada para su vuelta al estudio y que no era necesario que siguiera repasando, pero aún así le gustaba asegurarse. Sin embargo la propuesta de Harry le pareció mucho más tentadora y decidió aceptarla.
-De acuerdo, iré a vestirme entonces.
-Yo haré lo mismo.
Y de esa manera ambos se dirigieron a sus respectivos cuartos a prepararse para el almuerzo.
45 minutos más tarde, Harry y Ginny se encontraban sentados en la terraza de un bonito restaurant ubicado en Londres muggle, uno de los favoritos del muchacho. Ya habían hecho su pedido y mientras lo esperaban, charlaban animadamente.
-Qué buena idea que tuviste Harry. Este lugar es realmente precioso.¿Vienes muy seguido?-le preguntó ella con interés.
-Cuando tengo la oportunidad. Vine un par de veces con Ron y Hermione y otras veces solo-le contestó él.
-¿Y con Virginia no vienes nunca?-siguió indagando la muchacha.
A Harry esa pregunta pareció incomodarlo.¿Cómo Ginny podía pensar que él llevaba a su novia y a ella al mismo lugar?-se preguntaba el muchacho. Por supuesto que luego recordó que él y Ginny eran sólo amigos y que era lo mismo que si hubiera ido allí con Ron o Hermione.
-No, nunca vine con ella aquí-le respondió el joven luego de unos instantes.
Ginny notó la incomodidad que invadía al joven y a pesar de no entender por qué él se ponía así, decidió no seguir preguntando sobre el tema. Sobre el tema del restaurant por supuesto, porque sobre Virginia pensaba seguir indagando.
-Y hablando de Virginia,¿cómo fue que ustedes dos se conocieron y empezaron a salir?-le preguntó Ginny con total naturalidad.
Harry no entendía por qué Ginny le estaba preguntando ese tipo de cosas ni por qué le resultaba tan fácil hablar con él sobre su novia. La respuesta le llegó como un doloroso puñal en el corazón: Porque ella ya te olvidó, tonto.
El muchacho le respondió tratando de sonar lo más tranquilo posible.
-A Virginia la conocí en la Academia de Aurors hace tres años. Ella venía de Estados Unidos y no conocía a nadie en nuestro país. Rápidamente se hizo muy amiga de Ron y mía. Por supuesto a Hermione le caía muy mal al principio. Pero luego se acostumbró y le terminó tomando cariño. Durante dos años fuimos muy amigos, muy compañeros hasta que las cosas cambiaron y bueno, así estamos ahora, luego de un año-finalizó Harry con una sonrisa, recordando que a pesar de todo, él seguía queriendo a su novia.
Ginny también sonrió ampliamente y le dijo:
-Qué lindo Harry. Me pone muy contenta saber que encontraste a una persona capaz de hacerte feliz.
-Gracias Ginny-y juntando valor, Harry le preguntó:-¿Y tú, Ginny, ¿has roto muchos corazones en América, porque en Europa dejaste a muchos con el corazón destrozado.
Una sombra cruzó el rostro de la pelirroja. No le había gustado para nada el último comentario de Harry, pero no se lo pensaba demostrar.
-Lo mismo podría decir de ti, Harry. No eres ningún santo, sé de muchas jóvenes que sufrieron por ti.
Se quedaron mirándose por unos instantes sin decir nada y cuando Harry se disponía a responderle a la joven, llegó el almuerzo.
Mientras almorzaban ninguno de los dos dijo una palabra. Parecían demasiado sumidos en sus pensamientos y sentimientos como para decir algo.
Mientras tanto, en uno de los cuartos del departamento, una joven mujer se despertaba. La cabeza le daba vueltas y el estómago le ardía terriblemente. Intentó levantarse de su cama pero se mareó y tuvo que volver a acostarse.
Por su mente pasaban miles de imágenes pero ninguna tenía sentido para ella.
Se estaba poniendo muy nerviosa, no era la primera vez que le pasaba esto pero tampoco le pasaba tanto como para estar acostumbrada. Odiaba terriblemente sentirse así. ¿Por qué había bebido tanto como para haber terminado en el estado que estaba en ese momento, ella nunca bebía tanto y menos sin tener alguna razón para hacerlo. De repente recordó el motivo que había tenido la noche anterior para ahogarse en el alcohol. Ron. Ver a Ron con Lavender la había alterado tanto que tuvo que tomarse un par de tragos para tranquilizarse.
Otras imágenes iban apareciendo en su mente. Los había visto juntos y en ese momento había empezado a beber. Luego recordaba algo relacionado con Seamus Finnigan, le había volcado un trago encima y se había ido con él al cuarto de Harry. Cuando recordó esto Hermione se asustó terriblemente pero después se tranquilizó cuando se dio cuenta que habían ido a la habitación de su amigo para que ella le diera algo de ropa seca al joven. Después se acordó que se había dirigido al balcón para tomar un poco de aire. Allí se había encontrado con Ron, primero habían discutido y luego habían terminando besándose apasionadamente. Éste último recuerdo la había despabilado por completo. Se levantó apresuradamente con destino al baño. Abrió el agua fría de la ducha de inmediato y se metió debajo. Necesitaba despejar sus ideas. No podía creer lo que había sucedido. Nunca pensó que algo así podía suceder después de tanto tiempo de ser "simplemente amigos". Era lo mismo que si se hubiera besado con Harry. Pero muy en el fondo ella sabía que no era lo mismo. La relación entre Ron y ella siempre había sido distinta a la que tenía con Harry. Con el pelinegro eran amigos, mejores amigos, hermanos. Y si bien con Ron eran lo mismo, había algo más. Siempre había habido algo más entre ellos dos, aunque nunca lo hubieran admitido y era posible que nunca lo hicieran. O eso era lo que Hermione pensaba hasta la noche anterior. Ella se había acostumbrado a vivir con esa extraña y confusa mezcla de sentimientos y no estaba segura de cómo iba a enfrentarse a Ron a partir de ahora. Sabía que todo había cambiado desde el momento en que sus labios se había unido y no estaba segura de que ese cambio fuera bueno. Ambos estaban acostumbrados a vivir como dos amigos, que se pelean, se amigan, se hacen escenas de celos y demás, pero no sabía como un beso iba a modificar su extraña relación de amistad-amor-odio.
De repente un terrible pensamiento la asaltó. ¿Y si no hubiera sido solamente un beso,¿ y si algo más había sucedido y ella estaba tan ebria que no podía recordarlo, ¿ y si luego del beso las cosas se habían descontrolado y ambos habían terminado haciendo algo de lo que podían arrepentirse, éstos y otros interrogantes daban vuelta por la cabeza de la chica mientras salía de la ducha.
Sabía que debía hablar con Ron al respecto, debían aclarar su situación cuanto antes y sobre todo debía saber qué había pasado realmente la noche anterior. No podían dejar pasar mucho tiempo o sino las cosas podrían empeorar.
Decidida, se apresuró a salir del baño envuelta en un toallón y cuando estaba por entrar en su cuarto, la puerta del cuarto de Ron se abrió y al darse cuenta que Hermione lo estaba mirando, él también la miró con una extraña expresión en su adormilado rostro.
Tanto Harry como Ginny terminaron de almorzar sin decirse ni una palabra. Por momentos Harry le clavaba la mirada a Ginny, pero cuando ella lo miraba él desviaba la vista rápidamente. Lo mismo hacía la joven.
Estuvieron así por un largo rato, pero cuando la situación se tornó demasiado incómoda e insostenible, Harry se decidió a hablar.
-Escucha Ginny, lo de antes fue sólo una broma, no tenía ninguna doble intención, lamento si te molestó-le dijo el muchacho, fijando sus hermosos ojos verdes en los azules de su acompañante.
Ginny pareció meditar un momento su respuesta.
-No me molestó Harry, me di cuenta que era una broma y por eso la seguí. Creo que ha pasado bastante tiempo y ya somos lo bastante maduros como para hablar de nuestro pasado juntos sin la necesidad de hacer bromas con doble sentido, podemos hablarlo directamente, aunque no veo la necesidad de hacerlo, si en su momento no lo hicimos, menos ahora luego de tanto tiempo. Supongo que tu opinarás igual que yo-contestó ella finalmente.
La respuesta de Ginny le cayó a Harry como un balde de agua fría. Ella le había dejado bien claro que su relación amorosa había quedado enterrada en el pasado y que no había vuelta atrás. Ni siquiera quería hablar del tema, hasta le parecía inútil hacerlo. Harry sintió unas terribles ganas de decirle que él sí quería hablar del tema, que le parecía que habían quedado miles de cosas pendientes por decir, por hacer, por sentir, por suceder. Pero en su lugar y con una falsa sonrisa, Harry se limitó a contestar:
-No podría estar más de acuerdo contigo Ginny. Qué bueno que lo hemos aclarado, ahora sí podremos sentirnos realmente a gusto como amigos. Debo confesarte que me tenía un poco incómodo todo el tema de nuestro pasado.
Ginny puso una extraña sonrisa que Harry no pudo descifrar y le dijo:
-Si, pues a mi nuestra amistad me parece de lo más natural. Pero debo decirte que por momentos te notaba incómodo aunque no lograba darme cuenta por qué. Qué bueno que aclaramos todo esto.
Ambos se sonrieron, aunque por dentro sus corazones se estuvieran desgarrando poco a poco y sus almas estuvieran llorando desconsoladamente. Sabían que la mínima oportunidad que tenían de ser algo más que amigos se había desvanecido en ese momento.
Se quedaron mirándose por unos largos momentos. Ninguno de los dos sabía qué decir. Miles de cosas pasaban por las mentes de ambos. No lograban reaccionar.
Finalmente, Ron se decidió a decir algo, pero antes de que pudiera hacerlo, Hermione ya había entrado a su cuarto dando un portazo.
El joven estuvo tentado de golpear su puerta y hablar con ella, pero no tuvo el valor para hacerlo. Sabía que Hermione debía estar tan confundida como él por lo sucedido la noche anterior y también sabía qué debían hablar al respecto. Pero al parecer su amiga no quería hacerlo, porque se había encerrado en su cuarto, sin ninguna intención de salir por un largo rato aparentemente. Una fuerte música salía desde adentro de la habitación y Ron, resignado, decidió ir a bañarse para despejarse un poco, del mismo modo que su "amiga" lo había hecho un rato antes. Lo que Ron no sabía era que mientras él se metía en la ducha, la música que provenía del cuarto de Hermione servía para cubrir los sollozos ahogados que la joven no lograba contener.
El agua caía sobre el cuerpo del joven pelirrojo. La cabeza aún le daba vueltas pero afortunadamente se acordaba de todo lo sucedido la noche anterior, o eso creía. La imagen de la discusión con Hermione y el apasionado beso entre ellos dos no paraba de repetirse una y otra vez en su cabeza, al igual que una película. Su corazón latía fuertemente cada vez que recordaba el momento del beso. Siempre había deseado que sucediera y ahora que por fin había sucedido, no había sido en las mejores circunstancias. Ambos estaban completamente borrachos y no estaba seguro de que ese beso mejorara su extraña relación de "amistad". Sabía de sobra que ahora las cosas cambiarían bastante y no estaba seguro de a dónde los llevaría todo eso. Él apreciaba a Hermione más que a muchas personas en el mundo. Era su amiga, su mejor amiga, su hermana, su compañera de aventuras, la persona más irritante del mundo pero también la más comprensiva y dulce, la única con la que podía pelearse por cosas tan insignificantes como el clima o el color del cielo y también la única capaz de hacerlo sentir tan celoso que podría matar al que le estuviera haciendo algo...pero ¿eso era simplemente amistad o significaba algo más?. Ellos dos siempre habían tenido un lazo muy especial, una amistad bastante compleja y diferente a la que tenía con Harry. Pero él siempre había creído que eso se debía a que su amigo y él eran del mismo sexo y que como Hermione era una chica, como él se había dado cuenta tardíamente en su cuarto año, la amistad era distinta por esa causa. Además Ron no tenía otra amiga tan cercana como Hermione como para poder comparar su amistad.
Definitivamente debía hablar con ella y pronto, no podía permitir que un simple beso rompiera un lazo tan fuerte como el de ellos...no otra vez...
Hola a todosss!
¿Cómo están, espero que muy bien...
Bueno...¿qué puedo decirles?...estoy de vuelta luego de tres largas semanas...realmente extrañaba mucho escribir...por fin puedo volver a hacerlo...
Espero sinceramente que les haya gustado mucho este chap, yo disfruté mucho escribiéndolo y ojalá ustedes disfruten mucho leyéndolo...
Agradezco mucho a las personas que me vienen siguiendo este tiempo y sobre todo a los que se toman el tiempo para dejarme rr´s, realmente me dan mucho fuerza para seguir adelante...espero que les siga gustando el ff...
Besos a todoss!
LunitaBlack!
02.02.06
01.43 am
A 21 días de la llegada de "Harry Potter y el Misterio del Príncipe" o "Harry Potter y el Príncipe Mestizo" como yo prefiero llamarlo!
