CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.

NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR.

Capítulo ocho:"Otra vez seremos dos extraños...otra vez volver a hacernos daño".

Era el mediodía de un inestable jueves y Harry Potter iba caminando tranquilamente por las calles de Londres muggle. Había aprovechado el horario del almuerzo para dirigirse al Hospital San Mungo, donde visitaría a su amiga Ginny Weasley. Sabía que la chica terminaba sus prácticas a esa hora y por eso se había "escapado" del almuerzo con su mejor amigo, Ron Weasley, y con su novia, Virginia Williams, para ir a verla.

La noche anterior se había quedado muy preocupado por el estado de nervios que presentaba la joven, no era algo normal. Para peor ella no le había querido contar el porqué de su reacción, y él, al verla tan alterada, prefirió no seguir insistiendo y sólo se limitó a consolarla. Se pasaron varias horas charlando de cosas banales hasta que se quedaron dormidos en el sillón casi al amanecer. Por suerte Ginny se había levantado antes que nadie y lo había despertado, de modo que pudieron irse a sus respectivas habitaciones y así evitar posibles bromas de sus dos amigos si los hubieran visto juntos, durmiendo en el sillón.

Ahora Harry estaba agotado por las pocas horas de sueño y presentaba unas terribles ojeras oscuras que contrastaban con el verde profundo de sus ojos. Igualmente no cambiaba por nada las horas que había pasado con su amiga.

Él sentía que la joven era una de las pocas personas que lograba entenderlo por completo y que lo conocía tanto, y ese sentimiento se había agrandado luego de compartir ciertas charlas después de tanto tiempo separados. Realmente le encantaba tenerla como amiga y si las cosas eran demasiado complicadas como para que ellos dos fueran algo más, igual él era feliz así.

Ya estaba llegando a la entrada del Hospital cuando divisó una cabellera pelirroja que se dirigía exactamente en dirección contraria a él.

Al darse cuenta que llamaría bastante la atención si empezaba a gritarle a una persona que estaba a mas de 50 metros de distancia, decidió correrla.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, la llamó para no asustarla.

-Ginny.

La chica se dio vuelta con una sonrisa en su rostro al reconocer la voz profunda de su amigo. Al igual que el pelinegro, la chica se veía cansada pero había logrado disimular sus ojeras con maquillaje.

-¿Qué tal, Harry,¿qué estás haciendo por aquí?.

-Ehh...bueno...vine a verte. Me quedé preocupado y pues quería verificar que estuvieras bien-le contestó él, caminando a su lado.

Una sombra casi imperceptible cruzó el rostro de la joven, pero enseguida se recuperó y volvió a aparecer su sonrisa.

-Estoy bien Harry, gracias por preocuparte y por quedarte despierto conmigo. No tuve oportunidad de agradecerte.

-No es ningún problema Ginny, sé que tu hubieras hecho lo mismo por mí.

¿A dónde estás yendo ahora?-le preguntó al ver que estaba yendo en dirección contraria al departamento.

-Pensaba ir a comer algo y luego me iré a presentar en un trabajo. Una de mis compañeras me comentó que un sanador conocido suyo, que ejerce en forma particular en un consultorio en el Callejón Diagon, está buscando una asistente, que tenga conocimientos en Medimagia. Entonces esta chica me pasó su dirección y me sugirió que me presentara. Me dijo que es un hombre muy correcto, que se especializó en Maternidad y que necesita de forma urgente alguien que lo ayude porque su anterior asistente se fue a vivir a otro país. Así que me presentaré y veré si logro obtener el empleo- finalizó la chica, con una sonrisa nerviosa en su rostro.

Harry se alegró mucho por su amiga, sabía que era imposible mantenerla quieta y que ese empleo, si lo obtenía, la ayudaría a descargar sus inagotables energías.

-¡Qué bueno Ginny, vas a ver que te irá muy bien, avísame cuando salgas que quiero saber cómo te fue. O mejor aún, si quieres me tomo la tarde libre y te acompaño-le ofreció.

-No te preocupes Harry, gracias pero ya estoy bien, puedo ir sola. Además tú tienes que ir a trabajar y no creo que tu novia se ponga muy contenta si se entera que vas a tomarte la tarde libre para acompañar a una amiga a buscar empleo-le contestó ella, enfatizando lo relacionado con la otra pelirroja.

-Por Virginia no te preocupes, ella comprende perfectamente nuestra amistad-le dijo el joven, aunque no estaba muy seguro de sus propias palabras. Virginia sabía perfectamente lo que Ginny había significado en la vida de Harry, o mejor dicho significa, y no creía que la muchacha estuviera demasiado confiada con el regreso de ésta.

-Si tú lo dices. Pero bueno, ya que estás aquí, ¿qué te parece si vamos a comer algo, luego tu te vas para el Ministerio y yo me voy para el Callejón Diagon.

-De acuerdo-le dijo Harry, aunque él hubiera preferido también acompañarla al consultorio del sanador.

Hermione Granger caminaba de un lado al otro en el baño para sanadores del Hospital San Mungo. Sus nervios no la abandonaban desde hacía ya una semana y había decidido que era hora de hacer algo al respecto. Pero no se animaba, tenía la carta en sus manos pero no se atrevía a atarla en la pata de la lechuza que estaba esperando su decisión en el alféizar de la pequeña ventana del lugar.

Sabía que era lo indicado, que era lo que debía hacer, pero a pesar de eso no lograba enviar la carta.

Pasaron unos minutos hasta que finalmente se decidió. Tomando aire y sin pensarlo más, ató la carta a la pata de la lechuza, que ululando contenta surcó los cielos a gran velocidad.

-Ya esta hecho, Hermione, no puedes hacer nada por evitarlo-se dijo a sí misma mientras salía de los sanitarios.

La carta simplemente decía:

Ron,

Me gustaría hablar contigo. Si puedes búscame en el hospital lo antes posible.

Gracias,

Hermione.

Lo que Hermione no sabía era que su amigo se encontraba en la misma situación que ella momentos antes y que había tomado exactamente la misma decisión: le había enviado una carta que decía:

Herms,

Quisiera hablar contigo cuanto antes.

Sólo dime cuando y dónde e iré.

Ron.

Un tiempo después, Ginny y Harry estaban terminando de almorzar tranquilamente, mientras charlaban un poco.

-Dentro de poco es el cumpleaños de Hermione-comentaba Ginny mirando por los enormes ventanales del lugar.-Me gustaría organizarle una fiesta o algo así,¿qué te parece, Harry, ¿me ayudarás?.

-Claro que sí, cuenta conmigo. Pero esta vez tendremos que vigilar de cerca de Ron y a Herms, a ver si ocurre lo mismo de la fiesta anterior y las cosas empeoran...-pero Harry no terminó de hablar porque se quedó mirando fijamente por la ventana. Ginny también miraba extrañada a través de ella.

Por la vereda de enfrente, en dirección al Hospital San Mungo, caminaba Ron Weasley. Su expresión denotaba los más profundos miedos y en sus manos llevaba un enorme ramo de rosas amarillas, las flores preferidas de Hermione.

Harry y Ginny se miraron extrañados, no entendían nada de lo que pasaba allí.¿Acaso...?

-¿Tú crees que...?- comenzaron a decir los dos a la vez, pero Harry se calló para dejar que Ginny siguiera hablando. Ella le agradeció con una sonrisa y continuó:

-¿Crees que Ron al fin se le declarará a Herms, porque es obvio que va a aclarar la situación y todo eso...pero las flores son demasiado...yo creo que mi hermanito tiene otras intenciones- finalizó Ginny.

Harry pareció meditarlo por unos instantes.

-Realmente no lo sé,¿ crees que después de tanto tiempo Ron se atreverá?.

-No se si se atreverá, pero creo que las intenciones las tiene, si hasta está llevando las flores preferidas de Hermione.

Harry volvió a observar a su pelirrojo amigo, pero específicamente a las flores y estuvo de acuerdo con Ginny.

-Tienes razón, son sus flores favoritas. Definitivamente Ron tiene algo entre manos.

-Claro que sí, ya descubriremos que será. Pero ahora debo irme porque se me hace tarde. Deséame suerte-le dijo Ginny mientras se levantaba de su lugar y tomaba su saco del respaldo de la silla.

Harry también se levantó de su asiento. Se acercó a la chica y la estrechó en un fuerte abrazó que ella correspondió. Permanecieron unos instantes así, mientras sus corazones latían fuertemente y miles de pensamientos rondaban sus mentes. Finalmente se separaron pero antes Harry le dio a la chica un suave beso en la mejilla y le susurró en su oído que le deseaba toda la suerte del mundo.

Ginny confundida pero tratando de disimular, le sonrió al muchacho, dejó dinero suficiente en la mesa como para pagar su parte del almuerzo y partió sin darle tiempo a Harry a que le devolviera el dinero.

Ron Weasley caminaba por los pasillos del Hospital San Mungo, muy nervioso y con una enorme ramo de rosas amarillas en su mano derecha.

Había partido hacia allí apenas recibió la nota de Hermione, momentos después de que él había enviado la suya.-Las vueltas de la vida-pensó el joven en ese momento.

Caminaba y caminaba sin poder encontrar a la chica por ningún lado. El lugar estaba plagado de gente y eso no lo ayudaba demasiado en su búsqueda.

Iba bastante alterado, realmente no tenía idea de lo que iba a decirle a Hermione, pensaba improvisar cuando la tuviera enfrente, decirle lo primero que le viniera a la mente. Aunque muy en el fondo de su corazón Ron tenía bien claro lo que quería decirle a su amiga, pero era demasiado cobarde como para arriesgarse a perder la amistad de la chica o empeorar las cosas. Él no tenía muy claros sus sentimientos, pero lo que sí sabía es que no la quería nada más que como una simple amiga. Él la quería como algo más, era la persona que él más necesitaba a su lado, en quien siempre podría confiar, aunque no se lo demostrara muy a menudo.

Sabía que había llegado el momento, que era ahora o nunca, que debía decirle todo esto que estaba pensando y sintiendo, que debía expresarle sus inquietudes y ver si ella sentía lo mismo que él. Había llegado la hora de arriesgarse y él eso lo tenía bien claro, no sabía de dónde pero sacaría las fuerzas necesarias y le diría a Hermione todo eso que lo estaba atormentando desde hacía ya bastantes años.

Finalmente, luego de recorrer casi todo el hospital, la encontró. Estaba parada en una de las salas de espera del lugar, riendo y hablando con un hombre de unos 25 años, que a Ron le era completamente desconocido.

Al ver esta escena, el joven aminoró su paso y se quedó contemplando como seguía todo. Temblaba de pies a cabeza de la cólera que sentía. Odiaba a cualquier hombre, a excepción de Harry, que le hablara de ese modo tan amigable a Hermione. Ella seguía riendo con él.

-Al parecer este idiota se cree muy gracioso-se dijo Ron.-Vamos a ver si sigue tan cómico en unos momentos.

Ron iba directo a ellos con toda la intención de interrumpir la conversación pero se frenó en seco cuando vio que Hermione se tiraba a los brazos del extraño y él la estrechaba con demasiado cariño.

Esto fue mucho para Ron. El joven no quiso seguir mirando, se dio vuelta y comenzó a caminar apresuradamente, con la esperanza de no ser visto al momento que con un movimiento de varita hacía desaparecer el ramo que llevaba en sus manos.

Pero ésta vez la suerte no estuvo de su lado y pronto escuchó la voz de Hermione, que lo llamaba y corría hacía él.

La chica llegó a su lado, con una gran sonrisa en el rostro y un poco agitada por la corrida.

-Hola Ron, qué bueno que viniste,¿a dónde ibas?.

-Oh hola Hermione, me asustaste, no te había visto-mintió el joven, tratando de sonar lo más creíble que podía.-Estaba ehh yendo a buscarte.

Hermione lo miró en forma suspicaz. No podía ser que Ron no la hubiera reconocido, no estaban lo bastante lejos como para que eso sucediera.

-¿De veras, pues tendrás que chequearte la vista porque yo sí te reconocí a la distancia y que yo sepa tú no estabas más lejos de lo que yo estaba de ti cuando te vi.

Ron era realmente malo mintiendo y Hermione no era justamente la persona más tonta de la historia como para creerse las mentiras de Ron.

-Eso fue por mi color de cabello, podrías reconocerme desde varias cuadras de distancia-dijo el joven, tratando de convencer a su amiga.

-Tienes razón, pero yo podría decirte lo mismo, mi cabello el volumen suficiente como para que lo reconozcas, además hace años que nos conocemos Ron, es imposible que no me hayas visto-contestó la joven, pero viendo que esa charla no los llevaría a ningún lado, decidió cambiar de tema.-De cualquier modo, gracias por venir Ron. Recibí tu nota, estoy feliz de que ambos querramos aclarar toda esta situación. Sígueme por favor-y de este modo Ron siguió a su amiga hasta una pequeña cocina, exclusiva para el personal del hospital, en la que había una mesa, un par de sillas y lo necesario para preparar café.

Ambos se sentaron y un silencio sepulcral reinó en el ambiente. El aire se podía cortar con un cuchillo debido a la tensión que había entre ellos.

Ninguno de los dos se decidía a hablar, hasta que Hermione, viendo que esa situación no los llevaba a ningún lado, se decidió a iniciar la conversación.

-Ron, es hora de aclarar todo esto, lo que sucedió la otra noche fue...-Hermione no sabía como definir lo que había pasado la noche de la fiesta, ella realmente lo había disfrutado y pensaba que Ron también, pero no estaba segura. Todo dependía de esa charla.

-Fue algo extraño-completó Ron. El joven aún seguía bajo los efectos de lo que había visto hacía tan solo unos momentos. Estaba realmente enojado, ¿cómo podía ser que Hermione estuviera con otro hombre, y justo enfrente de sus narices!...pero claro Hermione no lo había visto y además él no era nadie para decirle con quién podía estar y con quién no. De cualquier manera Ron estaba decidido a no demostrarle su enojo y a tratar de arreglar la situación lo mejor posible. Por supuesto que las cosas no saldrían cómo a él le hubiera gustado.

-Ya lo creo-siguió Hermione-¿Qué significó eso para ti Ron?-preguntó, impresionándose a sí misma porque no tenía ni la menor idea de dónde había sacado el valor para interrogarlo de ese modo.

Ron se quedó pensando por unos momentos. Sabía que era la oportunidad ideal para decirle lo que realmente había sentido en ese momento, que le había gustado mucho y que significó mucho para él, y esperaba que para ella también. Pero la imagen de Hermione abrazándose con ese desconocido de ese modo tan cariñoso apareció en la mente del chico y no le permitió responder lo que a él le hubiera gustado. Sus celos lo dominaron, como solían hacerlo muy a menudo en todo lo referido a Hermione, y le dijo:

-Fue algo del momento. Algo que suele pasar cuando dos personas están demasiado ebrias y no son conscientes de sus actos. Fue eso, simplemente eso. Creo que no fue nada que pueda afectar nuestra amistad seriamente, Herms.

Hermione estaba bastante desilusionada con esta respuesta pero no pensaba demostrárselo ni por un instante. Al contrario, sonrió ampliamente e hizo un comentario que quizás aclarara una leve duda que tenía desde la noche de la fiesta.

-Estoy de acuerdo contigo Ron, menos mal que no paso nada más de lo que nos podamos arrepentir.

Hermione escrutaba a Ron, tratando de descifrar lo que pensaba en ese momento, para de este modo eliminar todas sus dudas.

-Claro, menos mal-le dijo Ron confundido. Realmente no le gustó el modo en que Hermione reaccionó a su respuesta. Hubiera esperado otro tipo de reacción, pero ésto le confirmó que Hermione no sentía por él nada más que un enorme cariño fraternal, el mismo que sentía por Harry. Afortunadamente no le había confesado sus verdaderos sentimientos, pensaba él, sino todo podría haberse arruinado más. Lo único que quería Hermione cuando le mandó la nota era arreglar todo para mantener su amistad. Simplemente eso.

Hermione se levantó de la silla. El horario del almuerzo ya había terminado y tenía que volver a trabajar. Además se sentía muy incómoda y quería huir lo antes posible de allí.

-Bueno Ron, me alegro que todo esté aclarado y que podamos volver a hablarnos normalmente. Debo volver al trabajo. Nos veremos en unas horas-se despidió la chica.

Ron se había levantado de su asiento y estaba parado frente a ella. Tenía muchas ganas de abrazarla a pesar de todo, y sin pensarlo demasiado así lo hizo.

Hermione se sorprendió mucho pero luego se dio cuenta que lo que Ron quería era sellar su reconciliación de alguna manera, y correspondió a su abrazo. Estuvieron así por unos momentos, sus corazones latiendo locamente por el contacto de sus cuerpos.

Cuando se separaron, Ron le hizo un gesto de la mano y se fue, dejando a Hermione confundida y bastante desilusionada. Realmente esperaba otra respuesta por parte de él, pero sabía que eso nunca sucedería, que Ron solo la veía como su gran amiga, como a su hermana, quizás casi del mismo modo en que la veía a Ginny(n de la a: si Ron vería a Ginny del mismo modo que a Herms sería bastante incestuoso :S:S:S).

Se sentía bastante mal y por todos los medios trataba de que las lágrimas no comenzaran a rodar por sus mejillas mientras caminaba hacia la sala de emergencias: su lugar de trabajo.

En ese preciso instante Ron caminaba por las calles de Londres, también bastante alterado, pensando si había hecho lo correcto, si quizás el hombre que Hermione abrazaba era sólo un amigo, pero aquella horrible imagen seguía firme en la mente de Ron, recordándole que,a su modo de ver, eso era más que una demostración de simple amistad, era un abrazo demasiado amoroso como para tratarse de algo amistoso, y que había hecho lo correcto. Entonces...¿por qué ahora se sentía tan mal?.

Hola a todosss!

Cómo están?...espero que muy bien...bueno espero que les haya gustado el chap, me llevó bastante tiempo porque las ideas estaban pero no tenía modo de trasladarlas al papel, en este caso a Word..jejeje...de todos modos aquí está y agradezco a todos los que me leen,a los que me dejan rr´s y a los que no. Pero sobre todo a los primeros porque gracias a ustedes me doy cuenta si el ff va bien o no y si tengo que seguir escribiendo o parar donde estoy.

A los reviewers que no están registrados les agradezco a través de este medio porque no puedo hacerlo de otro modo, asi que MUCHAS GRACIAS A TODOSS!

Ahora llegan las aclaraciones:

El título del chap lo saqué de una canción de Coty que se llama "Otra vez"...es un hermoso tema que estoy escuchando justamente en este momento...lo puse porque me pareció que es adecuado para la relación de Ron y Herms en este momento, durante los chaps anteriores y también los que seguirán...sisis las cosas no serán muy sencillas entre ellos dos...pero tampoco lo serán para Harry y Ginny...esperen y verán...ahora me voy...

Nos leemosss...besos...Lunita!

01.36 am

15.02.06