Capítulo nueve: "Confusión de sentimientos"

CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.

NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR.

Ginny Weasley llegó muy emocionada al departamento esa noche. Estaba realmente feliz y deseosa por comunicarles la noticia a sus amigos y hermano.

Cuando ingresó al lugar encontró a Hermione y a Harry, jugando a los videojuegos, en una consola llamada "Playstation". Eso era algo realmente nuevo para los magos, pero como Ginny se había acostumbrado a estar con muggles todo el tiempo ahora su vida era mitad muggle mitad mágica. Al igual que la de sus amigos.

Cuando la escucharon entrar dejaron de jugar, Hermione sonreía bastante y Harry estaba medio ofuscado. Al parecer Hermione le había ganado de nuevo.

La muchacha era la más hábil de todos con la "Play", seguida de cerca por Ginny y Ron. Harry era el peor de todos. Realmente el niño-que-vivió no estaba en su salsa en lo que a videojuegos se referían.

-¿Y, cómo te fue, habla-inquirió Hermione ansiosa.

Ginny, aunque era bastante bromista, no pudo ocultar su enorme sonrisa y se vio incapaz de gastarles una broma.

-Lo conseguí, tengo el trabajo-exclamó la pelirroja, saltando de la alegría.

-¡¡¡¡¡¡¡Ayyyy qué emoción Ginny!-gritó Hermione, mientras abrazaba fuertemente a su amiga y la felicitaba calurosamente.-Sabía que lo conseguirías, cuando me lo contaste supe que eras la indicada para ese empleo.-soltándola, Hermione arrastró a la chica hasta el sillón.- Siéntate por favor y cuéntanos todo.

Ginny se acomodó en el sillón y comenzó su relato.

-Mientras caminaba hacia allí estaba muy nerviosa, estaba segura que no lo conseguiría y mis nervios empeoraron cuando llegué y vi que había una larga fila enfrente de la puerta del consultorio. Eran mujeres de todas las edades, desde 18 años hasta 60 aproximadamente. Yo era la última en la fila y estuve parada allí cerca de una hora y media hasta que el medimago me hizo pasar.

Me entrevistó, me preguntó sobre mi vida, a qué me dedico, con quién vivo, dónde, etc. Todo era bastante normal pero yo estaba convencida de que no iba a conseguir el empleo.

Pero me equivoqué...

Unas horas antes...

-Bueno Srita. Weasley estoy muy conforme con todo lo que me cuenta. Realmente la experiencia en el exterior la va a ayudar mucho en futuros trabajos-le dijo el medimago Delacroix, un hombre de alrededor de 30 años, con cierta tonada francesa en su perfecto inglés, muy apuesto, alto, atlético, de ojos verdes y cabello corto castaño claro.

Ginny mantenía su sonrisa pero lo de "futuros trabajos" la desilusionó mucho. Era como si le estuviera diciendo sutilmente que no era la indicada para ese tipo de empleo. Pero Ginny se equivocó bastante.

-¿Qué le parece si empezamos a trabajar ya?-interrogó el hombre.

Ginny estaba bastante confundida, no entendía nada.

-¿Qué?.

El hombre rió y le dijo.

-Que la felicito, el trabajo es suyo. ¿Qué le parece si empezamos hoy, realmente este consultorio es un descontrol desde que mi anterior asistente dejó país y me gustaría comenzar a reorganizar todo, ya que esta tarde suspendí todos los turnos para hacer las entrevistas. Eso si usted no tiene problema.

Ginny se relajó y sonrió ampliamente.

-No tengo ningún problema. Muchas gracias por darme esta oportunidad-levantándose de su asiento.-¿Por dónde quiere empezar, Sr. Delacroix?.

Él también se levantó.

-Creo que esto funcionará muy bien Srita. Weasley, usted parece ser una persona muy activa y eficiente-le dijo el hombre, mientras se dirigía hacia la recepción-Sígame por favor.

Ginny lo siguió muy feliz y orgullosa a través del bonito consultorio. Estaba segura de que ese empleo era el indicado para ella. Y el medimago parecía una persona realmente agradable.

Ginny terminó con su relato y tanto Harry como Hermione volvieron a felicitarla.

-Realmente te lo mereces Ginny. Creo que esto hay que celebrarlo, ¿a ti qué te parece, Harry?-preguntó Hermione.

-Claro que sí, merece una gran celebración-concordó el muchacho, mirando dulcemente a la pelirroja, muy orgulloso de ella.

-No me opongo a la celebración-dijo Ginny, viendo la cara de ilusión de su mejor amiga.

-Excelente, ya pensaré que podemos hacer-exclamó Hermione, levantándose del sillón y yendo hacia la cocina.

-¿Qué vas a hacer Herms?-le preguntó Harry a su amiga, viendo que se iba en el medio de la charla.

-Voy a buscar algo para festejar-le dijo la chica.

Cuando Hermione llegó a la cocina su celular empezó a sonar y ella lo atendió. Era su madre, asi que probablemente estaría un rato largo hablando.

-Creo que Hermione se demorará bastante, está hablando con su mamá-comentó Ginny.-A pesar de que es muy feliz aquí, Hermione extraña mucho a su familia, siempre me lo dice, pero también me dice que aquí es mucho más feliz que en su casa. Se divierte más.

-Si, a mí también me lo dijo. Al parecer sus padres no están nunca en la casa y ella no soporta pasar mucho tiempo sola-concordó Harry.

Ginny solo asintió y ambos se quedaron en silencio por unos momentos, hasta que Harry le dijo, tomándole la mano:

-Ginny, quiero felicitarte debidamente. Con toda la emoción de Herms aún no he podido hacerlo. Estoy muy feliz por ti, realmente te lo mereces. Te va a ir muy bien, ya lo veras.

-Gracias por la confianza que tienes en mi Harry. Te agradezco mucho por todo-contestó la chica, con una sonrisa en su rostro y apretando suavemente la mano del muchacho.

Ambos siguieron charlando animadamente, con sus manos aún unidas y sin ninguna intención de soltarse.

-Harry, ¿tienes idea de cómo resultó todo entre Ron y Hermione, Y a propósito ¿dónde está mi hermano?-preguntó Ginny.

-Ron está durmiendo, dijo que la dolía la cabeza y se fue a su cuarto. No estoy muy seguro de lo que paso entre ellos dos, no quise preguntarle nada a Ron porque cuando lo vi en el Cuartel estaba muy nervioso y de mal humor, asi que supuse que nada había salido como él planeaba. Y cuando llegué aquí Hermione estaba muy concentrada con los videojuegos y escuchando música bastante depresiva, asi que ahí confirmé que las cosas no estaban demasiado bien.- contestó Harry desanimado. Realmente quería que las cosas entre sus mejores amigos funcionaran.

Ginny asintió con la cabeza.

-Ya veo.

Luego de esto ninguno de los dos dijo más nada. Un silencio incómodo reinaba en la habitación, roto solamente por la voz de Hermione que venía desde la cocina. Sus manos seguían entrelazadas y sus miradas se perdían en la del otro, sin que ninguno de los dos pudiera hacer nada por evitarlo. Lentamente, se fueron acercando, hasta que sus rostros estuvieron tan cerca que sus narices se rozaban. Ambos mantenían sus ojos cerrados, pidiendo por favor que ese momento que tanto habían anhelado, consciente o inconscientemente, no terminara nunca. Y justo en el instante que sus labios estaban a punto de fundirse en ese tan esperado beso, el ruido de algo que se rompía proveniente de la cocina los hizo separarse de un salto. Se miraron incómodos por un segundo, y luego se alejaron lo más posible el uno del otro. Se quedaron estáticos, respirando nerviosamente, mientras escuchaban como Hermione interrumpía un momento la conversación con su madre para reparar lo que se le había caído y luego volvía a hablar con ella.

Esos minutos que permanecieron allí fueron los más incómodos de sus vidas.

Ginny se removía en su lugar, nerviosa, mientras que Harry estaba muy quieto y con la mirada tan fija en el piso que parecía que éste fuera lo más interesante que había visto en mucho tiempo. Por momentos miraba a la joven, quien mantenía la vista fija en sus manos, pero que cuando Harry dejaba de mirarla, ella lo miraba a él.

Ninguno de los dos parecía querer moverse de donde estaba, a pesar de lo molesto de la situación: estaban demasiado conmocionados por lo sucedido y no pensaban en nada más.

Cuando Hermione llegó cinco minutos más tarde (sin nada para festejar, evidentemente se había olvidado, pero ni Harry ni Ginny pensaban reclamárselo, estaban muy shockeados para hacerlo) salieron de su ensoñación e intentaron mantener una charla amena con ella, pero al poco tiempo Harry farfulló una disculpa apresurada y se dirigió a su cuarto.

Hermione, que apenas volver de la cocina se dio cuenta de que algo había sucedido allí, miró a Ginny perspicazmente, esperando una explicación por parte de ella.

Ginny, al sentirse observada, le preguntó a Hermione.

-¿Qué sucede?.

-Eso es lo que yo quiero saber. ¿Qué sucedió para que Harry partiera de ese modo a su cuarto y para que tu estés tan pálida y ensimismada como si hubieras recibido un susto de muerte?- contraatacó Hermione, escrutando a su mejor amiga con la mirada.

Ginny volvió a removerse incómoda en su asiento y simplemente dijo:

-Nada Hermione. ¿Por qué tendría que haber pasado algo fuera de lo normal?.

Hermione suspiró, un poco exasperada. Conocía a Ginny mejor que a nadie y sabía muy bien cuando ella pretendía esconder algo.

-Ginny a mi no me engañas. No me cuentes si no quieres, pero debes saber que sé cuando me estás mintiendo.- Hermione dejó de hablar por unos instantes, hasta que una idea se le ocurrió y exclamó, subiendo sin querer el tono de su voz.-Ginny, ¿acaso tú y Harry... ?

Ginny la interrumpió nerviosa.

-Shhh Hermione, baja la voz. No, nada de lo que estás suponiendo sucedió entre Harry y yo.-finalizó Ginny, dando por zanjado el asunto. Ella confiaba plenamente en Hermione, y deseaba contarle, pero prefería olvidarse de lo sucedido momentos antes, prefería pasarlo por alto y pretender que nada había pasado o habría podido pasar en realidad. ¿Se hubieran besado si no hubiera habido ninguna interrupción? Sí, definitivamente. ¿Y qué hubiera sucedido después? Las cosas se habrían complicado más aún. Muy confundida, agradeció que no se besaran. En realidad, en el fondo quería que pasara, pero no quería imaginar las terribles consecuencias que ese fallido beso hubiera causado en su corazón y en su renovada amistad con Harry. Ella realmente lo quería y no le hubiera gustado volver a distanciarse de él por algo tan banal como un beso. Además Harry tenía novia.

Hermione la miró un poco dolida porque sabía que su amiga le mentía, pero decidió no indagar más. Si Ginny quería, en algún momento se lo contaría.

-De acuerdo Ginny, si tú lo dices.

Ginny se tranquilizó un poco cuando Hermione le dijo eso. Ella sabía perfectamente lo que significaba: su amiga sabía que algo había ocurrido pero respetaba la decisión de Ginny de no querer hablar al respecto. Agradeció en silencio la discreción y el espacio que Hermione le brindaba y aprovechó para preguntar lo que se estaba muriendo de ganas desde que llegó al lugar. Por supuesto que si Hermione no quería hablar de eso, ella tampoco insistiría. Pero en cambio, si quería hacerlo, ella le daría la oportunidad. Del mismo modo que su amiga había hecho con ella momentos antes.

-Herms, ¿hablaste con Ron?.

A Hermione la tomó por sorpresa esta pregunta, pero decidió contestarle a su amiga. Realmente necesitaba hablar con alguien de eso.

-Si, hoy hablamos.-y de ese modo Hermione le contó a Ginny lo ocurrido ese mismo mediodía.

Al finalizar su relato, Hermione parecía un poco triste y desilusionada. Ella realmente esperaba que las cosas se hubieran resuelto de otro modo.

Cuando vio la cara de Hermione, Ginny prefirió callarse y no decirle a su amiga que Harry y ella habían visto a Ron ese mediodía, llevando un ramo de las flores preferidas de Hermione en sus manos.

Aparentemente Ron tenía otras intenciones, pero se había arrepentido quien sabe por qué. Ginny maldijo mentalmente a su hermano por haber desilusionado a su mejor amiga, pero a ella no le dijo nada.

-Entonces que bien que se hayan amigado- comentó Ginny a falta de algo mejor que decir. Todavía seguía un poco turbada por lo sucedido, o mejor dicho "no sucedido" con Harry.

-Si claro- dijo Hermione con una sonrisa un poco falsa pero que pretendía ser sincera. Ella realmente quería convencerse que era lo mejor para los dos. Además no tenía porque sentirse triste, habían vuelto a ser amigos y eso era lo importante. Un poco mareada por todo, decidió cambiar de tema.- Y bueno Ginny, ¿qué tienes ganas de hacer este fin de semana para festejar, Me contaron de una discoteca muggle que inauguraron hace poco aquí cerca. Dicen que es un lugar muy divertido, donde pasan muy buena música y al que muchos magos van para mezclarse con los muggles (por supuesto que los muggles no saben que no todos son como ellos. Sería una catástrofe. ) Eso se debe a que los dueños del lugar son magos decididos a unir a ambos mundos, a experimentar lo que podría surgir de esa propuesta. Yo creo que es interesante, podríamos ir a ver ¿verdad?. El lugar se llama "The Brother´s club".

Ginny sonrió. Realmente tenía ganas de divertirse y de salir con sus amigos.

-Claro, me parece una excelente idea.

Hermione saltó del sillón con una gran sonrisa mientras decía:

-Excelente, mandaré una lechuza para avisar que iremos. Necesitamos conseguir invitaciones para el sector vip que por supuesto no nos negarán.

Y de ese modo Hermione se fue acelerada hacia su cuarto, mientras Ginny tomaba un libro y se disponía a leerlo.

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Mientras tanto Harry caminaba de un lado a otro en su dormitorio. Estaba bastante alterado y no sabía que pensar sobre lo sucedido hace unos momentos. ¿Qué hubiera pasado si se besaban, ¿Deberían hablar al respecto o simplemente dejarlo pasar, ¿ y Virginia, por unos momentos Harry se había olvidado de ella, de la persona con la que había compartido desde hace años, primero como amiga y luego como su pareja. Ella no se lo merecía, él jamás le haría daño, jamás la engañaría. Pero en ese momento de confusión no pensó nada más y estaba dispuesto a besar a Ginny si no los hubieran interrumpido. Él no podía permitir que eso volviera a pasar, no mientras estuviera de novio con Virginia. Además las cosas entre Ginny y él ya eran complicadas de por sí como para seguir agregándoles problemas.

Se tiró en su cama, dispuesto a dormir y a olvidarse de todo, pero antes de quedarse dormido no pudo evitar pensar que le hubiera encantado de verdad volver a besar a su antiguo amor.

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Pasaron los días y llegó el sábado. El día que irían a "The Brother´s club".

Ginny, Hermione y Luna se encontraban en el dormitorio de Hermione, escuchando música y terminando de vestirse y maquillarse.

Las jóvenes charlaban animadamente mientras terminaban de elegir sus atuendos muggles y los modificaban con sus varitas para cambiarlos de color o corregir su tamaño. Todas ellas estaban muy en contacto con los muggles por lo tanto sabían bien como se vestían y qué se usaba. Además Ginny era una fanática de la moda, tanto muggle como mágica y ayudaba a las demás a combinar sus prendas, aunque las otras dos chicas podían hacerlo perfectamente.

-¿Quiénes más vendrán?- preguntó Ginny, mientras cambiaba de color su blusa naranja por una color violeta oscuro.

-Ron, Neville, Harry y Jason, un muchacho que al que la abuela de Neville le alquila uno de los cuartos de su casa -contestó Hermione, dando las últimas pinceladas a los ojos de Ginny, a quien estaba maquillando.

-¿Y qué tal está Jason, ¿ es guapo?

Luna, que era la única que conocía al joven por ser amigo de su novio, contestó.

-Es bastante guapo, pero creo que forma parte de una extraña asociación secreta encargada de la modificación genética de las Mimbulus Mimbletonia.

A veces me preocupa que Neville se relacione con él, no quiero que lo atrapen en nada ilegal por llevarse bien con ese joven. Pero fuera de eso es un joven agradable.

Ambas chicas miraron a Luna divertidas. La muchacha había crecido pero nunca había abandonado sus cómicos divagues. Seguía teniendo ese aire de chiflada de siempre, pero se había aplacado un poco con el correr del tiempo.

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Cuando estuvieron listas, las chicas salieron para encontrarse con que los chicos llevaban bastante tiempo esperándolas mientras bebían unas cervezas de manteca.

-Ya era hora, llevan años ahí dentro-comentó Ron mientras se paraba del sillón y agarraba su abrigo, tratando de disimular su cara de tonto al ver a Hermione tan bonita y arreglada.

-Pero la espera valió la pena-comentó Jason, el amigo de Neville.-Están todas muy bonitas damas. Mi nombre es Jason Alexander. Gusto en conocerlas.

Las jóvenes le echaron una mirada bastante apreciativa al agradable y caballeroso muchacho, que era un poco más que "bastante guapo" como les había dicho Luna. Era simplemente perfecto. Alto, de cabello castaño oscuro, ojos celestes, musculoso, pero no en exceso y perfectamente vestido y arreglado.

Tanto Harry como Ron le echaron miradas de celos al ver como lo miraban las chicas y como se comportaba él, aunque trataron de disimular porque era amigo de Neville y recientemente había terminado con su novia luego de cinco años de relación, como su amigo les había contado.

-Es hora de irnos- dijo Ginny, mirando el reloj de la pared.-¿Estamos todos listos?.

Harry se apresuró a contestar la pregunta de Ginny.

-No, aún falta...

Pero la respuesta de Harry se vio interrumpida por unos golpes en la puerta que anunciaban la llegada de...

-Virginia, ¿cómo estás, pasa por favor-le dijo Hermione a la chica, luego de abrirle la puerta.

-Hola a todos-saludó la joven con una gran sonrisa, mientras besaba suavemente a su novio.

Todos respondieron el saludo con una sonrisa, excepto Ginny que lo hizo con una enorme y completamente falsa sonrisa. Ella no tenía idea de que Virginia iba a ir con ellos esa noche. "Debería haberlo supuesto dado que es la novia de Harry, pero alguien podría haberme avisado" pensó la muchacha, mientras partían.

Irían caminado porque el lugar quedaba a pocas cuadras y era una noche hermosa, templada y perfecta para dar un paseo.

Jason charlaba animadamente con todos. Era muy simpático y agradable y las chicas no les molestaba para nada su presencia.

-Qué lindo grupo de amigos que tienen ustedes, ¿ se conocen desde hace mucho?-preguntó el joven.

Ginny fue la encargada de responderle.

-Si, Neville, Ron, mi hermano, Harry y Hermione estaban en el mismo año en el colegio; y Luna y yo estábamos en el mismo año, uno por debajo de ellos.

Él le sonrió y miró a Virginia.

-¿Y la otra pelirroja, ¿ no son hermanas ni nada parecido?.

Ambas muchachas lo miraron desconcertadas.

-¿Quiénes, ¿ nosotras ?- preguntaron al mismo tiempo.

-Si, son muy parecidas, incluso sus nombres- confirmó Jason.

Ginny sonrió pero su cara reflejaba cierto disgusto.

-No, nada que ver. Ella es sólo la novia de Harry- respondió Ginny, enfatizando la palabra "solo".

A Virginia este comentario no le gustó demasiado y no se molestó en disimularlo. Le clavó la mirada a Ginny, algo que ella le respondió con una sonrisa triunfal.

-Si, de eso me percaté.

Siguieron caminando pero ahora Ginny ya no hablaba. Odiaba que Virginia y ella fueran parecidas, porque aunque no le gustara debía admitir que lo eran.

Sus rasgos eran similares, ambas pelirrojas, y aunque Ginny era unos centímetros más baja y un poco más flaca y el color de sus ojos no era el mismo, en conjunto eran muy parecidas. Incluso sus nombres.

En ese momento los pensamientos de Ginny se interrumpieron porque habían llegado al lugar donde pasarían esa velada.

El lugar parecía bastante grande a juzgar por su fachada, que tenía un gran cartel que rezaba en madera "The Brother´s club". Tenía varias entradas y en la playa de estacionamiento había muchos autos. La gente hacía cola frente a las entradas para poder pasar.

Podían distinguirse fácilmente a los muggles de los magos, puesto que éstos últimos los miraban curiosamente mientras pasaban y murmuraban con admiración, en voz muy baja para que los muggles no oyeran, cosas como: "...son Harry Potter y sus amigos...", "... a ellos les debemos la vida...", etc.

Llegaron a la entrada principal y saludaron al dueño del lugar, que los hizo pasar sin hacer cola, sin pagar y además le dio entradas para el sector VIP, mientras las personas que estaban haciendo la fila los miraban con envidia.

Esa noche estaba a punto de empezar y muchas cosas sucederían antes de que terminara...

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Hola a todoss!

Antes que nada perdón por la tardanza, pero es que la inspiración no llegaba y me costó mucho escribir este chap.

Espero que les haya gustado mucho y que sigan leyendo mi ff...agradezco a todos los rr´s que me dejaron y gracias por leerme...prometo no tardar mucho con el próximo...

Saludos!

LunitaBlack!

03.19 a.m.

20.03.06