Capítulo doce.
CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.
NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR.
Era un mediodía de un nublado domingo de septiembre y Harry, Ron y Hermione se encontraban sentados en el living de su departamento, esperando a Ginny para irse a almorzar a La Madriguera.
Hacía ya media hora que tendrían que haber salido pero Ginny aún no estaba lista. Todos estaban impacientándose un poco, pero Hermione, en cambio, estaba preocupada. Ginny no había estado demasiado bien los últimos días y en general era una persona muy puntual.
-Mejor que Ginny se apure o sino llegaremos tarde a casa de mis padres, ¿qué le pasará a esta chica que está tardando tanto?-comentó Ron, un poco alterado.
Hermione se levantó del sillón, diciendo:
-Iré a ver que pasa, no puede ser que esté tardando tanto.
Y de este modo Hermione se dirigió al cuarto ocupado por su mejor amiga. Antes de entrar golpeó la puerta, pero al ver que ella no contestaba decidió abrir.
-Permiso Ginny, he entrado porque no me contestaste y quería saber si te encontrabas bien-dijo Hermione, al abrir la puerta.-Pero ¿qué sucede Ginny, ¿qué son esas maletas, ¿acaso te vas?.
Ginny se encontraba parada de espaldas a la puerta, ordenando las últimas cosas que le faltaban para dejar el cuarto completamente vacío. Cuando escuchó que Hermione le hablaba, se giró para contestarle. Se la veía cansada y un poco triste.
-Oh Hermione aquí estas, sí veras...me tengo que ir, mis padres ya han vuelto y supongo que querrán que me quede con ellos. Ya sabes, después de tanto tiempo sin verlos seguro que me extrañarán y yo también los extraño mucho-tartamudeó Ginny. Esas razones eran válidas pero no eran la principal causa por la que ella estaba abandonando el departamento de sus amigos. Y Hermione lo notó.
-Entiendo. ¿Pero estás segura que te vas sólo por eso, yo creo que hay algo que no me estás diciendo Ginny. Desde hace varios días te estoy notando un poco rara, ¿por qué no me dices que te pasa, sabes bien que puedes confiar en mi-le dijo Hermione, acercándose y poniéndole una mano en el hombro a su mejor amiga.
La cabeza de Ginny daba vueltas. No sabía si contarle a su amiga lo que realmente le estaba sucediendo. Estaba muy confundida pero Hermione era lo más cercano a una hermana para ella y era la única que podría ayudarla. Necesitaba desesperadamente su consejo. Pero ahora no había tiempo para hablar, ya lo harían en otro momento.
-Te lo diré Herms, pero no ahora, debemos irnos que ya es muy tarde. Luego hablaremos, realmente necesito hacerlo. Y no digas nada de mi partida por favor, ya lo haré yo más adelante, ¿de acuerdo?.
Hermione le sonrío y le dijo:
-De acuerdo, y cuando quieras contarme lo que te pasa, lo haces, no importa la hora que sea ni el lugar donde estemos.
Ginny le sonrió de vuelta y juntas salieron del cuarto.
-Al fin saliste de ahí niña, ya es demasiado tarde, debemos irnos cuanto antes, no quiero hacer esperar más a mama ni a papá-dijo Ron, dirigiéndose a su hermana.
Harry la miraba con cara extraña. Él estaba seguro de que a la chica le pasaba algo, pero no sabía que. Ya hablaría con ella, realmente necesitaba hacerlo.
-¿Estás bien, Ginny, te noto un poco rara-le comentó Harry en voz baja, una vez que habían aparecido en un oscuro bosquecito, cercano a La Madriguera.
-Si, estoy bien. No pasa nada, Harry. No te preocupes.-le contestó ella, con una sonrisa medio torcida. Luego caminó un poco más rápido, dejando a Harry solo y sumido en sus pensamientos.
Últimamente los únicos que parecían estar bien eran Ron y Hermione. Hacía cerca de una semana que no discutían por nada y eso era demasiado tiempo para ellos. Cada vez hablaban más y pasaban más tiempo juntos. Y eso era algo que tanto Harry como Ginny habían notado y estaban felices por ello. Al parecer sus amigos al fin estaban dándose cuenta de sus sentimientos y ya estaban próximos a ser la pareja que durante tanto tiempo desearon ser. Lo único que faltaba ahora era que se declararan mutuamente.
Por otro lado ni Ginny ni Harry la estaban pasando demasiado bien. Harry iba bastante amargado por la vida, luego de terminar todo con Virginia. Estaba seguro de que no la amaba más, pero ella había sido muy importante para él y mentiría si dijese que no la extrañaba, aunque sea un poco. Además su extraña relación con Ginny lo estaba volviendo loco. Sabía que la quería y mucho, la había amado y extrañado durante todo el tiempo que habían estado alejados, pero ahora no sabía como reaccionar. No sabía si las cosas iban a funcionar entre ellos o si lo mejor era dejar todo como estaba.
En cuanto a Ginny, ella también estaba bastante confundida y la discusión con Virginia no la había ayudado mucho. Desde ese momento había empezado a cuestionarse si no hubiera sido mejor quedarse en Estados Unidos y dejar todo como estaba, tratando de vivir lo mejor posible alejada de la gente que amaba y sintiéndose sola y miserable. Ella sabía que no era su culpa que Harry hubiera terminado con su novia, pero no podía evitar preguntarse si Virginia no tendría algo de razón.
Llegaron a la puerta de la casa de la familia Weasley y escucharon varias voces que venían desde adentro. Al parecer la familia en pleno se encontraba ahí adentro.
Antes de abrir la puerta, Ron se dirigió a Ginny.
-Tú quédate aquí, creo que es mejor que les anticipemos algo, sino podrían morirse por la sorpresa. Además si te ven a ti, se olvidarán de mi-dijo Ron, sonrojándose un poco, debido a sus celos.
Ginny sólo sonrió pero Hermione le pegó un suave puñetazo a Ron.
-Claro que se olvidarán de ti, Ron, es lógico, a tu hermana hace dos años que no la ven. Y ahora no los hagamos esperar más.
Hermione abrió lentamente la puerta y el trío ingresó a la casa, dejando a Ginny esperando afuera.
Una vez adentro, se vieron rodeados por los señores Weasley, especialmente por Molly, que no paraba de abrazar fuertemente a los tres chicos.
-Qué bueno que ya están aquí, pensamos que no venían Ron-les dijo Molly, mientras envolvía, por segunda vez a Hermione en una fuerte abrazo.
-No mamá, como íbamos a faltar, qué bueno que volvieron, ya extrañábamos tu comida-le dijo Ron a su madre, mirando con una enorme sonrisa a su padre.
-Ron qué insensible que eres, dile a tu madre que la extrañabas a ella, no sólo a su exquisita comida-lo regañó Hermione.
-Hermione tiene razón Ron, cuéntales que los extrañaste mucho-intervino Harry, haciendo sonrojar levemente a su amigo.
Los señores Weasley sonreían felices. Molly lloraba un poco de la emoción de volver a verlos.
-Eso ya lo sé queridos, sé que todos nos extrañaron, como nosotros los extrañamos a ustedes. Y ahora pasemos al comedor, ya están todos esperando-dijo Arthur, saliendo de la cocina.
-Papá espera un momento, tenemos una sorpresa para ustedes-dijo Ron, dirigiéndose a la puerta para abrirla.
Ambos padres se miraron extrañados, y luego dirigieron sus miradas a su hijo.
-¿Una sorpresa, Ronnie,¿de qué se trata?-le preguntó su madre, suspicaz.
-Ya lo verás. Pasa, por favor-le djio Ron a la persona que esperaba afuera.
Ginny ingresó a la cocina de su antigua casa, con una sonrisa en el rostro.
-Oh Ginny, no puedo creer que estés aquí.
-Hija tanto tiempo sin vernos. ¿Cuándo llegaste?
-Cuánto has crecido, ya eres toda una mujer.
Estos y más comentarios se escuchaban por parte de los señores Weasley, mientras se turnaban para abrazar a su hija menor. Molly no podía parar de llorar y Arthur no cabía en sí de la alegría que les provocaba ver a su hijita después de más de dos años de estar separados.
Luego de un largo rato de abrazos, saludos y mucho cariño, decidieron pasar al comedor, donde Bill, Fleur, Pierre y los gemelos Weasley los estaban esperando para almorzar. Todos ellos sabían de la llegada de su hermana, porque ya se habían visto; pero en contra de su voluntad, habían acordado no decir nada a sus padres para que no tuvieran que interrumpir sus vacaciones, algo que les parecía un poco tonto porque sus padres realmente extrañaban a su hija y les hubiera gustado verla en cuanto llegó.
Como ya sabemos Fleur y Bill se casaron y tienen un hijo llamado Pierre, de 3 años. Ellos viven en una hermosa casa en las afueras de Londres.
Charlie estaba viviendo en Rumania, junto con su novia desde hacía dos años, una linda muchacha, también inglesa llamada Britanny.
En cuando a Percy, de él no se sabía demasiado, su relación no había mejorado mucho con su familia a pesar de que a veces se visitaban. Seguía trabajando en el Ministerio pero de su vida personal no tenían ningún dato.
Como ya dijimos, los gemelos Weasley estaban aún solteros, viviendo en una enorme casa en Londres, cerca del Callejón Diagon, donde seguía su principal negocio, que ya tenía sucursales en Hogsmeade y pronto abrirían varias sucursales en el exterior. Les iba muy bien en el negocio y parecía que les seguiría yendo así por un largo, largo tiempo.
-Por fin llegaron, ya nos estábamos muriendo de hambre-comentó Fred, al verlos ingresar al comedor.-¿Cómo están todos?.
Se fueron saludando y sentando en sus respectivos lugares, bajo la mirada extrañada de los dueños de casa. No podían entender como recibían a Ginny de ese modo luego de dos años de no verla. Algo estaba pasando allí.
-Ginny, ¿hace mucho que llegaste querida?-le preguntó su madre, una vez que habían empezado a comer.
Todos los que estaban en la mesa, a excepción de los señores Weasley y el pequeño Pierre, se miraron con una mezcla de complicidad y culpa.
-Verás mamá, no quiero que ni tú ni papá se enojen por esto que les voy a decir. Deben saber que lo hice porque no quería que se volvieran de su viaje por mí. Convencí a todos para que no les dijeran nada, asi que si tienen que enojarse con alguien, es conmigo-comenzó a decir Ginny, sintiéndose culpable por haberles ocultado a sus padres que ya hacía varios meses desde su llegada de Estados Unidos.
Su madre la miró con las cejas arqueadas y su padre le preguntó:
-¿Hace cuánto que estás aquí, Ginny, dinos la verdad, no vamos a enojarnos.
Ginny volvió a mirar a todos y sabiendo que ninguno de ellos la iba a contradecir, contestó:
-Dos semanas.
Sus padres la miraron con una sonrisa y Ginny no pudo evitar sentirse culpable por su mentira. Pero es que no podía decirles que ya hacía más de tres meses que había regresado y no había sido capaz de avisarles nada. Ella no quería que estropearan su viaje por ella, pero ahora se daba cuenta que quizás lo mejor hubiera sido contarles de su llegada apenas llegó. Se hubieran evitado muchos problemas...
-Ay Ginny, cuando dijiste lo anterior pensé que había pasado más tiempo. Hace poco que llegaste, en comparación con el tiempo que estuviste fuera. Y ahora cuéntanos un poco cómo te fue allá-le dijo su madre, con una sonrisa cariñosa.
Ginny les relató durante un largo rato cómo fueron sus dos años en el exterior, a pesar de que por carta les había contado casi todo. Y ese casi que por carta no les había contado tampoco se los contaría ahora. Ese casi significaba la causa principal de su regreso, y no la serie de razones que habían influido mucho y que ya les había relatado. No se lo había contado a nadie y no pensaba hacerlo en ese momento. Aunque tarde o temprano iba a tener que hacerlo, ya se estaba volviendo inevitable...
Para cuando Ginny terminó su relato, ya habían pasado al segundo plato y ahora era el turno de los señores Weasley de contar cómo les había ido en esos meses fuera de la isla.
-Bueno como ya saben estuvimos un largo tiempo visitando a Charlie, dado que hacía mucho tiempo que no lo veíamos. Y además queríamos conocer a su novia, Britanny. Es una muchacha amorosa y ya hace dos años que viven juntos. Nos pidieron que les contáramos que se casarán el año que viene y tienen planeado regresar a Inglaterra, ya que ella también es inglesa y extraña mucho a sus seres queridos, al igual que nuestro Charlie.
Todos se pusieron contentos al escuchar esta noticia. Al fin la familia Weasley volvería a estar completa otra vez.
Los señores Weasley continuaron su relato, contándoles que también habían visitado otros países y que el viaje les había hecho muy bien.
Y ahora, cuando ya habían llegado al postre, les había llegado el turno a todos los demás de responder cómo había sido su vida en los últimos meses.
-Queridos, ahora tienen que contarnos que ha pasado en este tiempo, ¿hay alguna novedad que nos quieran contar?-preguntó la señora Weasley a su familia.
El primero en contestar fue George, pero sólo para hacer una broma.
-Sí mami, Ronnie no se anima pero quiere que sepan que dejó su trabajo como auror y ahora se dedica a prostituirse en la vía pública, bajo el nombre de...
Ron se puso rojo como un tomate y todos comenzaron a reírse de las ocurrencias de George.
-Ya cállate George, ¿quieres, ¿por qué no le cuentas a mamá y a papá quién me acompaña todas las noches en mi nuevo trabajo?-bromeó también Ron.
-Harry-contestó Fred sencillamente.
-No tonto, me refería a George-le dijo Ron.-Y no te hagas el tarado, que fuiste tú el de la idea del "nuevo negocio familiar".
La charla se volvió muy amena y todos estaban bastante divertidos, hasta que a la señora Weasley se le ocurrió preguntar:
-¿Y cómo esta Virginia, Harry,¿por qué no la trajiste?.
Todos clavaron la mirada en Harry, menos Ginny, que se dedicó a mirar su plato como si fuera lo más importante en el mundo.
En ese momento la señora Weasley se dio cuenta de que algo andaba mal y que mejor hubiera sido no preguntar, pero ella no sabía nada.
-Ehh vera señora Weasley, Virginia y yo terminamos hace una semana, es por eso que ella no me acompañó el día de hoy-contestó Harry, bastante incómodo.
La señora Weasley decidió no indagar más en el tema, pero los gemelos no conocían la palabra delicadeza.
-¿ Y por qué terminaron Harry, se los veía bien juntos-comentó Fred.
-Claro, eran una bonita pareja-completó George.
Harry no sabía que contestar e instintivamente buscó a Ginny con la mirada, que ahora sí lo miraba fijamente.
-Las cosas entre nosotros no estaban bien desde hacía bastante ya, y era mejor no seguir prolongando lo inevitable. Igualmente nos tomamos un tiempo, aunque no creo que volvamos.
-¿Y aún la quieres Harry, ¿quién dejo a quién?-le preguntó George.
Harry seguía mirando a Ginny fijamente y todos se habían dado cuenta de ello. Pero ahora la chica evitaba su mirada y sólo sostenía su copa fuertemente.
-Fred, George ¿por qué no dejan a Harry en paz, ¿no se dan cuenta de que no quiere hablar del tema?-intervino Bill, tratando de salvar al joven de las preguntas de los gemelos.
Al darse cuenta de esto, ambos chicos decidieron no preguntar más y le pidieron perdón a Harry por su indiscreción.
Pasaron toda la tarde charlando de miles de cosas y cuando ya estaban listos para irse, Molly Weasley se acercó a su hija y le preguntó:
-Ginny, querida, sé que ya te acostumbraste a vivir sola, o con amigos, pero yo quisiera saber si volverás a vivir con nosotros.
Ginny miró a su mamá con ternura y le contestó:
-Claro mamá que volveré a vivir con ustedes, sólo tengo que arreglar un par de cosas y me mudaré.
Ambas se abrazaron felices, pero el muchacho de ojos verdes que había escuchado todo no estaba tan contento como ellas. La idea de que Ginny se fuera de su casa no le gustaba nada, sentía como si nuevamente la estuviera perdiendo y no podía permitir que ella lo abandonara de nuevo.
Era viernes a la noche y Ginny se encontraba con Hermione en el cuarto de ésta última, ayudándola a arreglarse para su cita con Ron. Hacía ya dos días que Ron le había dejado una carta en su mesa de noche, en la que decía que la invitaba a cenar el viernes y que por favor le avisara por carta si estaba de acuerdo con ello. Por supuesto que Hermione le dijo que sí, y ahora se encontraba realmente nerviosa por eso.
-Ay Ginny no sé que ponerme, no encuentro nada que me quede bien, estoy tan nerviosa-exclamó Hermione, tirándose derrotada en su cama.
Ginny la miraba divertida y le comentó:
-Herms realmente no sé por qué estás tan nerviosa, sólo vas a salir con mi hermano, ¿no era que ustedes dos eran simplemente amigos?.
Hermione se sonrojó pero no la miró al contestar:
-Si, claro que somos amigos pero... a ver te lo pondré de la siguiente manera, a Ron y mi nos une el mismo tipo de amistad que a Harry y a ti, que por supuesto no es el mismo tipo de amistad que tengo yo con Harry, por ejemplo.
Ginny se puso un poco seria, pero le siguió con el juego a Hermione.
-Mmm yo creo que no es el mismo tipo de amistad, que yo sepa Harry y yo no nos embriagamos y nos terminamos besando desenfrenadamente en el balcón de su casa.
Esta vez Hermione se levantó de la cama y se rió levemente.
-En eso tienes razón, pero a pesar de todo nosotros dos somos amigos nada más.
-Eso es porque ninguno de los dos tiene el valor de confesarle al otro lo que realmente siente. Vamos Hermione, estuve fuera durante dos años, ¿pero me vas a decir que tus sentimientos por Ron cambiaron en este tiempo, lo quisiste desde el momento en que se vieron por primera vez, al igual que él a ti, y después de tantos años de amor, yo creo que a una persona no se la olvida así como así-dijo Ginny, sintiéndose un poco identificada.
Hermione notó cómo se ensombrecía un poco el semblante de su amiga y aprovechó esta oportunidad para cambiar de tema.
-Entonces Ginny, con ese criterio, Harry y tú están en la misma situación...
-No Hermione, nuestra situación es distinta, Harry y yo tuvimos la oportunidad de estar juntos y la desperdiciamos. Ahora eso está completamente en el pasado, y por favor no me cambies de tema, sé lo que intentas hacer-interrumpió Ginny, antes de que Hermione sacara un tema del que Ginny no tenía ganas de hablar.
Hermione se dio cuenta de que su amiga no quería hablar del tema y por eso decidió que mejor la dejaba.
-De acuerdo Ginny, pero ya vamos a hablar de eso, y también vamos a hablar de lo que me dijiste el otro día. Creo que nos debemos una buena charla de mujer a mujer. Sé que no hemos tenido mucho tiempo con tantas cosas, pero necesitamos hablar.
-Claro que sí Herms, y ahora vamos a escoger la ropa que usarás la noche en la que finalmente mi hermano y tú confiesen lo que sienten el uno por el otro.
Hermione la miró dubitativa y le contestó sin darse cuenta de lo que le estaba confesando:
-No estoy tan segura de que vaya a pasar eso, ya pasó demasiado tiempo. Además la salida es sólo por una apuesta y nada más...
Ginny sonrió triunfante y le dijo:
-Herms no sé si te diste cuenta de que me confesaste que tienes la esperanza de que hoy pasé algo más, y por lo de la apuesta no te preocupes, creo que fue la excusa perfecta que tanto Ron como tu estaban esperando para salir juntos.
Hermione la miró derrotada pero luego rieron juntas y se pusieron a buscar algo para que Hermione usara esa noche.
Mientras tanto, en el cuarto de Ron, una situación similar se estaba dando.
-Al fin llegó tu momento Ron, el día que tanto esperamos todos, sobre todo Hermione y tú-le dijo Harry a Ron, mientras éste sé peinaba.-El final de la tan esperada telenovela protagonizada por Hermione y tu, desde hace ya casi diez años. Realmente amigo no puedo creer cómo esperaste tanto para declararte. Son demasiado lentos ustedes dos.
Ron lo miró por el espejo y le dijo:
-Sabes que las cosas entre nosotros siempre fueron complicadas, muchas peleas y además quién sabe si comenzamos a salir y luego todo termina mal y nuestra amistad de tantos años se arruina por algo tan simple como esto.
-Ron lo de ustedes no es algo tan "simple" como tu dices. Ustedes ya no pueden seguir como están, se quieren demasiado como para seguir siendo simplemente amigos. Ya no da para más esta situación. Es hora de que alguno de los dos haga algo al respecto. Y creo que si no te apuras, Hermione tomará la iniciativa-concluyó Harry.
Esta vez Ron sí se volteó a verlo.
-¿Cómo lo sabes,¿ella te dijo algo, ¿crees que me conviene esperar a que ella me diga algo?.-preguntó Ron impaciente.
-Ron, una pregunta a la vez. Sólo lo supongo, no sé nada en concreto, ella no me dijo nada. Y no creo que debas esperar a que ella haga algo, creo que tú debes hacer algo. Es hora de que terminen con todo este jueguito. Actúa como un hombre y no como un niño.
Ron lo miró alzando las cejas.
-Mira quién habla de actuar como un hombre, ¿qué estás esperando para actuar tú como un hombre?.
Harry se hizo el desentendido, aunque sabía perfectamente a qué se refería Ron.
-No sé qué quieres decir con eso, Ronnie.
-Yo creo que sí lo sabes, pero te lo aclararé por las dudas. Es hora de que tú y mi hermana decidan que es lo que van a hacer con su situación. Debo decirte que están tan complicados como Hermione y yo. Y no me vengas con lo mismo de siempre, que sólo son amigos y eso, porque sí solo fueran amigos, tú no habrías dejado a tu novia.-concluyó Ron.
-Ron yo no dejé a Virginia por Ginny, la dejé porque estoy muy confundido y las cosas no daban para más-dijo Harry, aunque no muy convencido.
-Claro, y qué casualidad que tu confusión comenzó en el mismo momento en que Ginny pisó Inglaterra luego de dos años de estar ausente, no me vengas con eso Harry. Sé sincero contigo mismo y piensa bien qué es lo quieres hacer-aconsejó Ron.
-De acuerdo, lo haré, pero sólo si tú le confiesas a Herms cuanto la amas-negoció Harry.
Ron no lo miró ni dijo nada, pero cuando se giró para buscar un par de zapatos, murmuró:
-Es lo que tenía pensado hacer.
Harry pudo escucharlo y satisfecho con la respuesta, decidió no comentar más nada al respecto.
Eran las ocho de la noche y Ron se encontraba en el living, esperando a que Hermione saliera. Estaba solo porque Harry había decidido quedarse en su cuarto para darles un poco más de intimidad.
Caminaba de un lado para el otro, pensando sin parar en lo que sucedería esa noche. Tenía la esperanza de que las cosas resultaran como lo había planeado y que para el final de esa noche Hermione y él hubieran dejado de ser amigos para ser lo que siempre había deseado.
Diez minutos después, Hermione salió de su habitación y Ron no podía encontrar una palabra que definiera lo bien que se veía esa noche.
Llevaba su largo cabello castaño lacio y suelto, estaba levemente maquillada y llevaba puesto un hermoso vestido negro, con un escote importante, que cortaría el aliento de cualquiera, con zapatos de taco bien alto que combinaban perfectamente. Arriba de eso llevaba puesto un saco del mismo color y una pequeña cartera.
Notando que había causado el efecto esperado, Hermione se tranquilizó un poco y le dijo a Ron:
-Perdón por la tardanza, ¿nos vamos?.
Ron, saliendo de su ensoñación, le contestó:
-Claro Herms, nos vamos. Y no te preocupes por la tardanza, esperarte realmente valió la pena.
Hermione se sonrojó un poco pero no dijo nada y tomando a Ron del brazo salieron del departamento.
A los pocos segundos, tanto Harry como Ginny abandonaron sus escondites y salieron al balcón a comentar lo sucedido.
-Son tan tiernos éstos dos-exclamó Ginny.-Espero que todo salga bien entre ellos, no podría soportar tener como cuñada a otra que no fuera Hermione.
Harry encendió un cigarrillo y le contestó a Ginny.
-No te preocupes por eso, ellos dos están destinados a estar juntos. Después de tantos años de idas y vueltas se siguieron amando. Y eso es lo único que importa al final de todo.
Ginny se apoyó en la baranda y clavó su vista en el horizonte. Era una noche muy despejada y las estrellas se podían apreciar claramente en el firmamento.
Hacía bastante tiempo que Ginny no veía una noche tan bella y en compañía de una persona tan especial para ella como era Harry.
-Tienes razón Harry, al final de todo, eso es lo único que importa pero...
Ginny se interrumpió y Harry clavó su mirada en ella.
-¿Pero qué, Ginny, ¿qué ibas a decir?.
Ginny, sintiéndose intimidada por la penetrante mirada del joven, volvió a clavar su vista en el firmamento y le contestó:
-Nada importante Harry. Sólo que hay situaciones en que el amor solo no sirve de nada, hay otros factores que deben acompañarlo, como la confianza, la sinceridad y la valentía para afrontar todos los inconvenientes que se presenten.
Harry se tomó su tiempo para contestar, pero cuando finalmente lo hizo, dijo:
-Tienes razón Ginny y es debido a esas cualidades, o mejor dicho a la falta de ellas, que la mayoría de la veces amar a alguien es tan complicado que termina lastimando a los involucrados.
-Lo dices por Virginia y tu, ¿verdad?.
-No, Ginny-le contestó el chico, sin mirarla de frente.-Lo digo por tu y yo.-y sin darle tiempo a que respondiera, él continuó hablando.- Me enteré de que te iras a vivir con tus padres, ¿puedo preguntar por qué?.
Ginny, que se había quedado bastante sorprendida con lo que Harry le había dicho, tardó un poco en responder.
-Pues porque los extraño mucho, además así habíamos quedado, yo me iría cuando ellos volvieran. Ustedes fueron muy amables pero yo no puedo ni quiero seguir abusando-le contestó ella, tratando de sonar sincera.
Ambos seguían con sus miradas clavadas en el horizonte, demasiado cobardes como para mirarse a la cara.
-Sé que me estás mintiendo Ginny, estoy seguro de que hay otra razón que no me estás contando.
Ginny, dándose por vencida, le contestó.
-Puede ser que haya otra razón Harry, y en algún momento hablaremos de ello, pero no ahora.
Esta vez sí se miraron a los ojos, había llegado el momento de aclarar varias cosas...o quizás aún no.
-¿Por qué no me lo dices ahora, Ginny, creo que entre nosotros quedaron muchas cosas inconclusas y llegó el momento de aclarar todo.
-Estoy de acuerdo, pero aún no es el momento. Debemos tener paciencia y dejar que pase el tiempo-le contestó Ginny, tratando de contener las lágrimas que pugnaban por salir de sus ojos.
-¿Qué pase el tiempo, ¿para qué, no podemos huir más de esto. Por una vez en nuestra vida debemos tener el valor para enfrentar lo que nos pasa. No finjamos más que no pasa nada, que lo nuestro quedó atrás y que sólo somos amigos-le dijo Harry, sin poder contener nada de lo que llevaba dentro desde hacía mucho tiempo.-Las cosas entre nosotros siempre fueron complicadas y llegó el momento de simplificarlas. Ambos estamos solteros, ya no hay nada ni nadie que amenace nuestras vidas y estamos en el mismo país. Ginny, cariño, ya nada nos separa, por favor te lo pido.
Ginny estaba anonadada, no podía creer que lo que durante tanto tiempo estuvo deseando por fin se estuviera haciendo realidad. Pero había algo dentro de ella que le decía que aún no era SU momento.
-Harry, dejemos todo así por ahora. Creo que ambos estamos muy confundidos, tu recién terminaste una relación y yo aún no logró descifrar si lo que siento por ti es lo mismo que sentí hace varios años. Cuando yo dejé el país, te amaba con toda mi alma pero luego creí olvidarte y con esa mentalidad regresé, pensando que sólo te quería como mi amigo. Pero me equivoqué y ahora no sé que hacer con esto que siento, así que por favor te pido que me des un tiempo Harry. Si ya esperamos tanto, ¿qué nos cuesta esperar un poco más?-le dijo Ginny a Harry, con un hilo de voz.
Harry acarició con suavidad una de las mejillas de la chica y le dijo:
-Ginny yo te esperaré por siempre. Y si tu piensas que debemos esperar entonces yo creo lo mismo. Pero por favor ten siempre presente que lo que yo siento por ti nunca cambió, a pesar de todo lo que pasó.
Ginny sólo asintió con la cabeza y se giró para irse a su cuarto, dejando a Harry sumido en la más profunda tristeza.
-Ginny...
La chica se dio vuelta al escuchar su nombre.
Y sin pensarlo, sin planearlo, sin prestar atención a la charla que habían tenido recién, Harry la besó, del mismo modo que la había besado la primera vez, hacía ya más de cuatro años. Ella correspondió al beso del muchacho, con todo el amor contenido durante tanto tiempo. Se besaron dulcemente durante largo rato pero cuando el beso empezaba a subir en intensidad, Ginny se separó de Harry, respirando entrecortadamente.
-Es muy pronto, Harry, es muy pronto.
Y con esas últimas palabras se fue corriendo a su cuarto, tratando de contener las lágrimas y dejando al joven en el mismo estado de tristeza que ella.
Al parecer no siempre el amor es más fuerte...
Holaaa a todosssss!
¿Cómo están, espero que mejor que yo. Estoy con todos los exámenes de la facultad y la verdad que no tengo mucho tiempo para escribir. Igualmente tengo la esperanza de publicar el próximo chap dentro de poco tiempo. Mil perdones!
Bueno espero que les haya gustado este capítulo, a mí me gustó bastante, por fin un poco de acción entre H/G, pero las cosas no quedarán así, todavía les queda muchooo camino, algunas discusiones más, en las que se echarán en cara muchas cosas y otras decisiones que tomar...
Les agradezco mucho los rr´s a CrazySiriemBlack, jamesandmolly, Eliana, gina lara y natty y también a las personas que leen y no dejan rr´s...besos...LunitaBlack!
