Capítulo quince: "Celos".
NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR.
CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.
-Chicos, vengan a ver-dijo Hermione a su novio y a su mejor amigo un sábado por la mañana.-Ha llegado una carta de Luna y Neville.
Tanto Ron como Harry, que se encontraban ordenando el living, se acercaron a la cocina, en donde estaba Hermione preparando el desayuno, cuando Esmeralda, la lechuza de Luna, interrumpió su tarea.
-¿Qué sucede Herms?-le preguntó Harry, cuando entró a la cocina junto a su amigo.
Hermione les mostró la carta, con una sonrisa en el rostro, y les dijo:
-Luna y Neville han decidido ir a vivirse juntos y nos invitan hoy a la noche a su casa, para festejar.
-Qué bueno por ellos, Neville me había comentado que hace tiempo que tenía ganas de irse a vivir con Luna pero no sabía como iba a reaccionar su abuela, pensaba que se pondría furiosa-comentó Ron, diciéndole con un gesto a Hermione que se sentara, que él prepararía el desayuno ese día.
-Entonces hay dos opciones: o la abuela lo tomó bien y les dio su bendición o Neville habrá recibido el regaño de su vida-dijo Hermione, y todos rieron imaginando esa imagen.
-Ojalá que les vaya muy bien, realmente se merecen ser felices juntos, al igual que ustedes-dijo Harry, mientras ayudaba a Ron a preparar el desayuno. Sus amigos lo miraron y le sonrieron por el comentario.
-Gracias Harry-le contestó Hermione.-Tú también te mereces ser feliz al lado de la persona que amas. Y verás que ya lo serás. Sólo espera el momento indicado.
-Gracias Herms, eso es lo que estoy haciendo-contestó Harry bajando la mirada.-Y ahora vamos a desayunar que sino esto va a enfriarse.
Y de este modo los tres amigos se sentaron a desayunar. Finalmente Harry les había contado a sus amigos lo sucedido con Ginny y ambos se pusieron felices de que el muchacho hubiera hablado con ella. Ellos le aconsejaron que se tomaran un tiempo, que si ellos realmente se querían, las cosas se irían dando solas naturalmente. Y eso es lo que Harry estaba haciendo. Dándole tiempo a Ginny para que pensara bien qué es lo quería hacer.
-Entonces hoy la noche iremos a casa de Luna y Neville, ¿verdad, debemos responderles-observó Harry, dándole un largo sorbo a su taza de café.
-Claro que sí-respondió Hermione, y luego un poco incómoda, agregó: -Y también debemos avisarle a Ginny. La invitación también es para ella. Harry, ¿ a ti... ?.
Harry la interrumpió. Sabía bien qué era lo que su amiga quería preguntarle.
-Herms, no te preocupes por mí, a mi no me molesta para nada tener que encontrarme con ella hoy en la noche. Sabes bien que yo lo que más quiero es verla, pero no sé si ella querrá verme a mí.
Esta vez fue Ron el que le respondió.
-Harry mi hermana también quiere verte a ti. Que ustedes dos hayan decidido darse un tiempo para pensar no quiere decir que no puedan asistir a la misma cena ni verse bajo ningún motivo.
-Ron tiene razón Harry. Entonces está decidido, ahora iré a responderles la carta y a avisarle a Ginny.
Y de esta manera Hermione se levantó de la mesa con destino a su cuarto, dejando a su novio y a su mejor amigo desayunando en la cocina.
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Ginny Weasley estaba estudiando muy concentrada en la mesa de la cocina de "La Madriguera" cuando su madre ingresó en ella, con una carta en la mano.
Al verla, Ginny se puso nerviosa. Últimamente cada vez que llegaba una carta Ginny se ponía a temblar como una hoja. -Ya te estás volviendo paranoica, debes calmarte-se repetía Ginny una y otra vez.
-Cariño, lamento interrumpirte, pero ha llegado una carta para ti. Hedwig la ha traído-le dijo la Sra. Weasley, entregándole la carta a su hija
Al escuchar esto, Ginny se quedó dura. Una carta para ella traída por Hedwig sólo podía significar una cosa... Harry,
-Gracias mamá. Ahora la leeré-le respondió Ginny, mientras su madre salía nuevamente por donde había entrado.
Temblorosa, Ginny abrió la carta. No era de Harry, sino de Hermione. A Ginny esto le pareció raro, ya que generalmente, cuando su amiga le enviaba una carta era a través de Pig, ya que Hedwig siempre se encontraba de caza.
Un poco más tranquila abrió la carta y la leyó. Al terminar de hacerlo, a Ginny se le dibujó una sonrisa en el rostro. Dos buenos amigos de ellos, Luna y Neville, se irían a vivir juntos y querían invitarlos a conocer su nueva casa y a festejar.
Con una sonrisa en el rostro, Ginny volvió a sus libros. Pronto empezaría a rendir sus exámenes finales y tenía que prepararse muy bien.
Ya estaba empezando a concentrarse nuevamente cuando algo de lo que antes no se había percatado vino a su mente. Esa noche se encontraría por primera vez con Harry luego de lo sucedido hacía ya un tiempo. Su cabeza empezó a ir a mil por hora. ¿Qué se dirían, ¿de qué hablarían, ¿sería demasiado incómodo, ¿qué ropa vestiría?. Todos esos pensamientos hicieron que su concentración se disipara por completo y que subiera corriendo a su cuarto, a ve que ropa encontraría para ponerse(n de la a: y si chicas... todas somos iguales... jejje).
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Eran las siete de la tarde y Hermione, Ron y Harry se encontraban en la puerta de la nueva casa de Luna y Neville. Por fuera era una bonita casa de una planta, en la parte anterior había un pequeño jardín muy bien cuidado, con una hermosa cerca pintada de blanco. El trío atravesó el jardín, admirando la casa. Al llegar a la puerta golpearon levemente y a los pocos minutos apareció Neville para recibirlos. Una gran sonrisa de felicidad invadía su rostro, se lo veía realmente feliz.
-Hola amigos, ¿cómo han estado, Muchas gracias por venir, pasen por favor-les dijo, dejándolos pasar.
Los tres amigos lo saludaron afectuosamente e ingresaron en la vivienda. Apenas entraron en la casa se dieron cuenta de que ese lugar sí que pertenecía a Luna y a Ron. Toda la casa estaba llena de las más extrañas plantas y adornos hechos con corchos de cervezas de manteca. En el living había una biblioteca con libros cuyos títulos eran, por ejemplo: " Snorkacks de cuernos arrugados, una verdad indiscutible" o " La verdadera identidad de Rufus Scrimgeour", entre otros títulos igual de desopilantes. Al ver estos libros, Hermione esbozó una pequeña sonrisa, es que luego de conocer más a Luna logró entenderla y ahora ya no le molestaban sus "extraños" gustos.
Hablando de Luna, al llegar al living la vieron saliendo de la cocina. Estaba muy linda y había cambiado un poco desde las épocas de Hogwarts, por lo menos ahora ya no colgaban aros de rabanillos de sus orejas.
-¿Cómo han estado amigos, gracias por venir, pasen y siéntense por favor-les dijo Luna, al verlos parados en el medio del living.-Neville debiste haberles dicho que se sentaran-lo regaño un poco.
Todos saludaron a Luna y a continuación se sentaron a charlar.
-Qué linda casa tienen, realmente estoy muy contenta por ustedes-les dijo Hermione sinceramente, ya que ellos se merecían ser felices de una vez por todas.
-Muchas gracias Herms, que bueno que te guste la casa!-le respondió Neville.
-Hace tiempo que buscábamos un buen lugar para vivir pero ninguno nos convencía, hasta que encontramos esta casa. Estamos muy felices.
Y así se los veía. Ambos estaban sentados en el mismo sillón y Neville abrazaba a Luna por los hombros, mientras sonreían muy enamorados. Al igual que Ron y Hermione. En ese lugar Harry era el único que no tenía pareja. Y él lo notó, por lo que enseguida preguntó:
-Neville, Luna, ¿a quienes más han invitado?.
Luna pareció pensarlo por un momento y luego respondió:
-Pues a Parvati, a Seamus, a Dean y a Jason. Ahh y por supuesto a Ginny también. Pero pensé que ella vendría con ustedes.
Hermione fue la encargada de responderle ya que Ron se había quedado pensando en algo.
-Me dijo que vendría, seguramente está por llegar. No vinimos juntos porque ahora Ginny está viviendo con sus padres, puesto que ellos ya regresaron de su viaje.
Luna y Neville parecían sorprendidos. Obviamente no sabían nada de eso.
-Ahhh deben extrañarla, ¿verdad?-comentó Luna, mirando significativamente a Harry, quien, al captar la mirada de su amiga desvío la suya.
-Claro que sí, la extrañamos bastante-respondió otra vez Hermione.-Pero igual la vemos bastante seguido...
-Lo dirás por ti Herms, porque yo no la veo desde que se fue-respondió Harry esta vez, bastante dolido.
Ninguno de sus amigos decidió comentar nada. Todos se quedaron sumidos en un silencio incomodo hasta que Ron lo rompió, al preguntar, con miedo a la respuesta:
-Lavender no vendrá, ¿verdad?.
Al escuchar la pregunta de Ron, Hermione lo miró, dándose cuenta que Luna, al decirles quienes irían esa noche, no les había nombrado a Lavender. Y comprendió la preocupación que había en sus ojos, puesto que ella tampoco quería repetir la situación de la noche en la que se "encontraron" con Lavender en el restaurante.
-No, ella no vendrá-le respondió Luna, curiosa.-¿Por qué lo pregunt... ?
Pero su pregunta quedó apagada por el sonido del timbre que anunciaba la llegada de un nuevo invitado. Neville se iba a levantar a atender, pero Luna lo hizo primero, olvidándose de su inconclusa pregunta.
Mientras tanto a Harry el corazón le latía fuertemente. ¿Y si era Ginny, ¿cómo la saludaría, ¿sería todo muy incómodo?. Pero Harry se olvidaba que entre ellos dos había una infinita confianza y las cosas no podrían ser tan extrañas... ¿o si?.
Su corazón se calmó un poco cuando vio que entraban a la casa Parvati, Dean y Seamus. A él también le extrañó el hecho de que Lavender no estuviera con Parvati, ya que ellas eran tan inseparables como él con Ron y Hermione.
-Amigos, qué alegría verlos-les dijo Neville, mientras todos se saludaban para luego seguir con la charla.
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Mientras tanto, a metros de la casa, una sombra esperaba escondida en una esquina. Estaba esperando a su presa y sabía que pronto llegaría. Una sonrisa malévola se dibujó en los bellos rasgos de esta persona.
A los pocos minutos de esperar, la vio llegar. Iba muy hermosa, con un pantalón negro y un saco del mismo color, con su largo cabello rojo, lacio y suelto. Caminaba muy rápido y mirando para todos lados. Se la veía un poco nerviosa y preocupada.
-Probablemente sea por mi, le deben haber llegados mis regalos-se dijo la sombra. Luego se preparó para salir de su escondite.
Ginny Weasley estaba lista para tocar el timbre cuando un muchacho muy apuesto se le acercó por la espalda.
-Hola Ginny, ¿cómo has estado?-le preguntó Jason, llegando a su lado.
Ella lo miró con una sonrisa y le respondió:
-Muy bien, gracias por preguntar.
Y de este modo, ambos esperaron en la puerta hasta que Neville les fue a abrir.
Al parecer esta vez la sombra no había podido atrapar a su víctima...
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El timbre sonó dentro de la casa y Neville fue a abrir. A esta altura Harry ya estaba completamente abstraído de la conversación y miraba la puerta nerviosamente. Sabía que debía ser Ginny, estaba seguro de que era ella.
Y esta vez tuvo razón. Por la puerta ingresó la muchacha pelirroja, que en este momento saludaba afectuosamente a Neville y lo felicitaba. Una enorme sonrisa se dibujó en la cara del moreno cuando la vio entrar.
Pero su sonrisa se borró cuando vio que detrás de ella entraba Jason, el amigo de Neville. ¿Por qué habían entrado uno atrás del otro, ¿se habrían encontrado en la puerta o habrían ido juntos?.
Harry miraba fijamente a la pareja pero tuvo que desviar la mirada al darse cuenta de que Hermione tenía su vista fija en él. Tenía que disimular frente a sus amigos, no quería parecer un celoso insufrible.-Además no tienes derecho a estar celoso de nada, recuerda que ella no es tu novia ni nada por el estilo-le recordó cruelmente su inconsciente.
Él la vio acercarse sin mirarlo para nada. Saludó a sus amigos uno por uno y al llegar a él, le dijo:
-Hola Harry, ¿cómo has estado?.
Él no pudo ni responderle debido a los nervios que tenía y al asombro que sentía por la naturalidad con la que ella lo había saludado. Del mismo modo que al resto de sus amigos, ¿pero él que esperaba, ¿qué lo pasara por alto o no lo saludara, ¿o quizás que lo besara apasionadamente enfrente de todo el mundo?.-Harry, ella no es tú, recuerdálo-le dijo su inconsciente-
Sus pensamientos se vieron interrumpidos por la voz de Luna, que decía:
-¿Qué les parece si, ya que estamos todos, vamos a la mesa a cenar?.
Todos se encaminaron a la mesa y cada uno tomó su lugar.
Y Harry, a pesar del disimulo que Jason trató de tener, enseguida notó como el joven se sentaba al lado de Ginny, antes que nadie más. Al otro lado de la joven se sentó Parvati, asi que él se apresuró y logró sentarse frente a la joven. Pero ella no lo miraba en ningún momento. Al contrario, ella hablaba animadamente con Parvati y Jason, quien trataba de entrometerse en la charla todo el tiempo.
Esto a Harry le empezaba a molestar, ¿quién se creía ese idiota para acercarse tanto a Ginny?. Al parecer el enojo de Harry se notaba, ya que Ron lo codeó y en voz baja, le dijo:
-Harry deja de mirarlos así que se van a dar cuenta.
El pelinegro decidió hacerle caso a su amigo y se puso a charlar con Neville, quien estaba sentado a su derecha, pero por momentos miraba qué era lo que estaba haciendo Ginny.
A los pocos minutos la comida apareció en los platos, como en Hogwarts, y todos se pusieron a elogiar la exquisita cena que habían preparado sus anfitriones.
Mientras cenaban, Parvati se dirigió a todos sus amigos.
-Muchachas y muchachos, Seamus y yo queremos contarles algo.
En el momento todos pararon de comer. Desde hacía tiempo que no escuchaban los nombres de Seamus y Parvati juntos, en una misma oración. Ellos habían salido durante su último año en Hogwarts y en los últimos años habían terminado y vuelto a salir varias veces. Pero hacía bastante que no estaban juntos, o eso pensaba la mayoría. Todos estaban prestando mucha atención a lo que sus amigos estaban a punto de decirles.
-Bueno amigos, queremos que sean los primeros en enterarse que... -comenzó Seamus, mirando a Parvati y tomándola de la mano.
-Nos vamos a casar-dijeron los dos juntos al mismo tiempo.
Todos los demás hicieron exclamaciones de sorpresa y júbilo y enseguida se pararon para saludarlos y felicitarlos. Se los veía a todos muy contentos y sorprendidos por la noticia.
-Que gran noticia amigos, realmente una linda sorpresa-comentó Neville con una sonrisa.
-Gracias a todos. Neville, Luna, queremos que nos perdonen por haber elegido su noche para contarles esta noticia pero es que teníamos ganas de que estén todos juntos para decirles-se disculpó Seamus, sin soltar a Parvati.
Tanto Luna como Neville los miraron sonriendo, dándoles a entender que no les molestaba para nada.
-Y bueno, cuéntennos cómo sucedió esto, no sabíamos que ustedes estaban juntos de nuevo, queremos detalles-bromeó Ginny.
Parvati, muy feliz, se dispuso a contarles la historia.
-Bueno como ustedes saben Seamus y yo venimos saliendo y cortando desde nuestro último año en Hogwarts. Un día, no hace mucho, tuvimos una gran pelea y yo pensé que nunca más íbamos a regresar. Pero...
-Pero no fue así-continuó Seamus.-Yo lo pensé muy bien y me di cuenta que no podía vivir sin ella, asi que...
-Así que un día yo estaba en mi negocio en el Callejón Diagon (Lavender y Parvati eran diseñadoras de ropa mágica y tenían una marca de ropa, llamada "Parv and Lav", con varios negocios, pero ellas se encargaban de atender el del Callejón Diagon), el lugar estaba abarrotado de gente y no dábamos abasto para atender. Entonces vi a Seamus entrar y me sorprendí mucho. Como ya les dije, pensé que nunca más me volvería a buscar. Él me miró fijamente y empezó a caminar hacia mi y sin importarle que yo estuviera atendiendo a tres clientas a la vez, me besó delante de todo el mundo. Luego nos fuimos a hablar y me propuso casamiento en pleno Callejón Diagon. Todos silbaban y gritaban, fue tan romántico y gracioso.
Todos rieron por la historia y los volvieron a felicitar. Pero Dean Thomas no tuvo mejor idea que comentar:
-Vaya Seamus, tú sí que hiciste la "gran Harry".
Tanto Harry como Ginny se dieron cuenta al momento a que se refería Dean y los demás, cuando reaccionaron, tuvieron diversas reacciones. Seamus y Parvati rieron, Luna y Neville se sonrieron levemente, Ron y Hermione se hicieron los distraídos y Jason no entendía nada. En cuanto a Harry, él miraba con odio a Dean. Aunque el joven nunca se lo había dicho, Harry estaba seguro que Dean lo había odiado en el momento en que él besó a Ginny en la Sala Común. Ginny evitaba mirar a cualquiera y un leve rubor cubría su rostro. Parecía totalmente ida, como si sólo estuviera recordando.
-¿Qué es eso de la "gran Harry", ¿alguien me puede contar?-preguntó Jasón, bastante perdido.
-No fue nada-contestó Harry fríamente, sin dejar de mirar a Dean con odio.
-Claro, yo te le contaré-le contestó Dean. -Veras...
Harry estaba dispuesto a no dejarlo hablar, pero Ron lo codeó otra vez, pidiéndole que se calmara un poco, que tampoco era tan grave recordar viejos tiempos, ¿o si?.
-Verás, durante nuestro sexto año, Griffindor ganó la Copa de Quidditch y Harry no pudo jugar ese día porque estaba castigado. Entonces al volver del castigo, Harry se encontró con una gran fiesta en nuestra Sala Común y a todos nosotros festejando. Ron le contó que habíamos ganado y Ginny se acercó a él para abrazarlo, sólo debido al festejo, claro está. Entonces Harry la besó, ahí enfrente de todos nosotros-finalizó Dean, evitando mirar a Harry.
-Wow, Harry no pensé que fueras tan apasionado e impulsivo-comentó Jason.
Harry lo fulminó con la mirada, pero decidió contestarle sólo a Dean.
-Sí, y yo no sabía que Dean fuera tan resentido y mal perdedor.
Ginny, al ver lo enojado que estaba Harry, decidió apoyarlo.
-Además Dean, en tu relato haces notar como si fuera Harry él que me besó sin que yo pudiera hacer nada para evitarlo, ¿no te parece que, de ser así, yo lo hubiera quitado enseguida, ya que, si mal no recuerdo, no fue un beso corto precisamente?.-le contestó Ginny astutamente. Le había molestado bastante el comentario, no por ella, sino por lo molesto que estaba Harry.
Dean se quedó callado sin saber que decir y segundos después se retiró para ir al sanitario.
El resto de sus amigos decidió volver a sus platos, para evitar caer nuevamente en un silencio incómodo.
Por su parte Ginny le lanzó una mirada cómplice a Harry y éste le sonrió. Una gran felicidad se extendió en el cuerpo de Harry al darse cuenta que ella lo apoyaba.
Todos siguieron comiendo tranquilamente y cuando terminaron fueron al living, para comer allí el postre.
-¿Cuándo será el casamiento?-preguntó Hermione, interesada.
-En tres meses-le contestó Seamus.-O lo más pronto posible. Yo me casaría mañana, pero Parvati quiere tener todo bien organizado.
-Por supuesto que sí, no nos podemos casar de un día para el otro. Una boda lleva un largo tiempo de preparación-le respondió Parvati a su prometido.
-Claro, como tú digas amor-estuvo de acuerdo él.-Oigan amigos, podríamos hacer una boda triple, ¿qué les parece?-comentó Seamus, medio en broma medio en serio.
Ginny, Dean, Harry y Jason rieron mientras que las parejas aludidas evitaban mirarse, nerviosos y reían levemente.
-Vamos amigos, ¿no me digan que tienen miedo?-les preguntó Parvati.-¿Tu también Hermione?.
Todas las miradas se voltearon hacia Hermione pero ella no sabía que decir. Ella se consideraba demasiado joven como para pensar en casarse.
-Yo creo que. eh...aún soy muy joven para casarme-dijo ella finalmente,sin mirar a Ron, que ya estaba completamente rojo.
Pero Parvati no pensaba rendirse tan fácilmente.
-¿Y tu Ron, qué opinas de todo esto del casamiento?.
Ron no sabía que decir. Miraba a todos lados, buscando alguien que lo salvara, pero al parecer todos estaban muy interesados con su respuesta.
-Ehh... yo opino lo mismo que Hermione... aún somos muy jóveness...
-Pero eso no quita que en un futuro no quieras, ¿verdad?-siguió Parvati.
-No claro que no... en un futuro ya hablaremos-completó Ron, un poco más calmado.
Hermione lo miró levemente con una sonrisa, aunque su expresión denotaba un poco de ¿miedo, ¿acaso Hermione le tenía miedo al matrimonio?(N de la a: ya lo veremos...)
-¿Quiénes serán sus padrinos de boda?-preguntó Ginny, para evitar seguir hablando de esa "boda triple" que tanto estaba incomodando a todos.-Dean y Lavender, ¿verdad?.
Tanto Seamus como Parvati se miraron con caras extrañas y ella fue quien decidió contestar.
-Dean claro, pero Lavender no lo sabemos aún...
Todos se miraron extrañados. Lavender y Parvati siempre habían sido tan amigas como Ron, Harry y Hermione.
Parvati, al ver las caras de asombro de sus amigos decidió explicarse.
-Chicos no es porque yo no quiera. Verán, lo que sucedió es lo siguiente. Una mañana llegué a mi negocio y me encuentre con que Lavender aún no había llegado. Eso me pareció raro, ya que ella es siempre más puntual que yo. Los clientes comenzaron a llegar y no tuve tiempo para mandarle una lechuza hasta la noche. Nunca me respondió. Yo seguí insistiendo, pero al cabo de dos días de no recibir respuesta decidí ir a su casa. Allí me recibieron sus padres muy preocupados, diciéndome que Lavender se había ido de un día para el otro y lo único que había dejado como explicación era una carta para ellos y una para mí. Cuando leí su carta, me sentí más sorprendida aún. Todo lo que decía era:
Querida Parv,
Lamento mucho dejarte sola con el negocio pero debo irme. Por un largo tiempo no me verás, pero te aseguró que regresaré. Algún día nos veremos, te quiere mucho, tu amiga,
Lavender.
P.D.: diles a Ron y a Hermione que lo siento mucho.
-Por supuesto que aún estoy muy preocupada, esa carta no me aclaró nada, todo lo contrario, me confundió mucho más. No entendí nada de lo que quiso decirme. Nombraba a Ron y a Hermione en la carta, ¿ustedes saben a que se refería?.
Ron iba a comenzar a hablar pero Hermione se le adelantó, codeándolo levemente.
-No, la verdad que yo no tengo ni la menor idea, ¿y tú Ron?-le preguntó Hermione, mirándolo significativamente, pero sin que nadie se diera cuenta.
-No, claro que no sé nada. ¿cómo podría saber yo a qué se refiere Lavender en su carta?...no, claro que no sé nada-dijo Ron, tratando de sonar despreocupado y convincente, algo que no logró conseguir.
Tanto Hermione como Parvati lo fulminaron con la mirada y la última estaba a punto de preguntarle algo cuando Ginny decidió intervenir para salvar a su hermano.
-¿Y cómo has hecho para arreglarte tú sola con el negocio?-le preguntó Ginny, fingiendo un interés mil veces más grande que el que realmente tenía.
Parvati dejó de mirar a Ron y le contestó a Ginny.
-Pues ha sido muy complicado. Al principio mi hermana Padma vino a ayudarme, pero luego ella tuvo que volver a su trabajo en el Ministerio y tuve que contratar a alguien para que me ayude. No saben lo mucho que me costó encontrar a la persona indicada, pero creo que encontré a una chica medianamente competente. Iba a Hogwarts, pero en Ravenclaw y un año más-comentó Parvati, interrumpiendo su discurso para beber un trago de agua.
-¿De quién se trata, quizás yo la conozca... -comentó Luna con interés.
-Oh claro, seguro que la conoces. Creo que todos los presentes la conocemos de sus épocas de Hogwarts. Ella era muy popular allí. Se trata de Cho Chang. Tú la conoces bien, ¿verdad Harry?-se dirigió Parvati a Harry, en broma.
Harry se removió incómodo en su lugar, con la fija mirada de Ginny clavada en él, esperando su respuesta.
-No tanto, creo que la conozco del mismo modo que la conocen cualquiera de ustedes-contestó Harry, sonando falsamente despreocupado.
-Ja, claro, claro-le dijo Parvati.
-Yo también la conocía-comentó Luna.-Pero no me caía muy bien, siempre trataba de llamar la atención y lloraba todo el tiempo. Además un día le escuché diciendo algo así como que Ginny siempre le robaba todo, primero la Snitch en dos partidos y luego a Harry...-decía Luna, con su gran sinceridad y habilidad para comentar temas incómodos.
-¿Qué yo que?-le preguntó Ginny a Luna, saltando de su asiento.-Mi culpa no es si ella no sabía jugar al Quidditch, a pesar de que siempre fue buscadora...
Luna se rió un poco y le contestó a Ginny:
-Yo te defendí Ginny y ella nunca más dijo nada, por lo menos no enfrente de mí. Igual debo decirte que la parte del Quidditch fue lo que menos le molestó...
El comentario de Luna se vio interrumpido por un fuerte golpeteo en una de las ventanas del living. Todos dirigieron sus miradas hacia el lugar, pero no todos pudieron distinguir a quién pertenecía la lechuza. Neville se paró para abrirle y la pequeña lechuza negra depositó una carta en el regazo de Harry y luego se fue tan rápido como había llegado.
Harry tomó la carta extrañado y empezó a abrirla. Él ya sabía que esa carta era de Virginia. Su lechuza Rubí le había dado la pista.
Todos miraban expectantes a Harry, especialmente Hermione y Ron, quienes sabía a quién pertenecía aquella lechuza. Al darse cuenta de que estaba siendo observado, Harry decidió retirarse un momento.
-Si me disculpan... ya vuelvo-dijo el joven, alejándose un poco del grupo y perdiéndose de vista.
Todos sus amigos lo siguieron con la mirada pero luego se pusieron a charlar, olvidando que Harry había recibido una misteriosa carta. Todos menos Ginny, que seguía pendiente de lo que había sucedido. ¿Quién le habría mandado esa carta, Posiblemente fuera de Virginia, ella lo sabía bien. Se moría de ganas de seguirlo y de preguntarle de quién era la carta, pero no podía hacerlo, mucho menos ahora que casi no se hablaban...
Mientras tanto Harry había ido a la cocina para abrir la carta. No era que le molestase que sus amigos lo estuvieran viendo sino que se sentía un poco extraño leyendo una carta de Virginia enfrente de Ginny. Abrió la carta y ésta decía:
Querido Harry,
Te escribo esta carta porque quiero que sepas que estoy muy contenta de haber vuelto a verte luego de que terminamos. Me gustaría saber si un día de éstos saldrías a cenar conmigo, sólo como amigos por supuesto.
Por favor envíame la respuesta luego y dime que te parece mi idea.
Con amor,
Virginia.
A Harry le resultó muy extraña esta carta. A él no se le había pasado por la cabeza volver a salir con Virginia, ni siquiera como amigos. Él había intentado contactarla, pero sólo para ver como estaba, no para salir con ella. Y ahora le llegaba esa carta y no sabía que hacer. Él quería salir sólo con Ginny, pero no sabía como decirle que no a Virginia, además él y Ginny no eran nada y por como estaban las cosas probablemente nunca lo serían. Debía pensar claramente lo que iba a hacer y es por eso que aún no le respondería a la chica, prefería pensarlo un poco más.
Por el momento iba a volver al living, donde sus amigos lo estaban esperando para irse a sus casas.
-Harry, hemos decidido pasar todos juntos un fin de semana en la cabaña de mis padres. Quedamos en encontrar un fin de semana en el que todos estemos libres-le comentó Hermione apenas él ingresó en el living.
-Qué bueno, esa cabaña es realmente hermosa y será una buena oportunidad para estar todos juntos otra vez-le contestó Harry, aún un poco perdido por la carta.
Todos le sonrieron complacidos. Estaban contentos de volverse a ver pronto y poder pasar más tiempo juntos.
-Pero ahora debemos irnos. Ya es tarde para todos y probablemente Neville y Luna quieran irse a dormir-comentó la castaña, levantándose de su asiento, seguida por Ron.
-Para nada, pueden quedarse todo el tiempo que quieran-les dijo Neville, pero sus amigos ya estaban parándose para ir a buscar sus abrigos.
-Han sido muy amables pero es hora de irnos-comentó Dean, mientras seguía a los demás a buscar sus abrigos.
Ginny se quedó un poco rezagada porque estaba acomodando uno de sus zapatos que se le salía constantemente y Harry, al darse cuenta de que no iba con ellos al piso de arriba, decidió volver a buscarla.
-Linda noche, ¿verdad?-le comentó el muchacho, entrando nuevamente al salón.
Ginny, que en ese momento se estaba levantando del sillón, se quedó un poco atontada. Se había puesto muy nerviosa. Hacía tiempo que no estaba con Harry sola y cara a cara.
-Claro, ha sido muy linda-le contestó ella, dirigiéndose con paso rápido hacia la salida.
Al ver sus intenciones de huir, él le bloqueó la salida y cuando ella intentó pasar quedaron muy cerca. Los corazones de ambos latían fuertemente y estaban muy nerviosos.
-No huyas de mí Ginny, por favor te lo pido-le dijo él suavemente al oído.
Al escucharlo, ella desistió en su intento y se alejó un poco de la salida.
-De acuerdo, no huiré-le contestó ella, dándole la espalda al alejarse.
Él la siguió y cuando ella se giró ambos quedaron frente a frente, mirándose fijamente a los ojos.
-Ginny, quiero proponerte algo. Como ya te dije, yo te daré todo el tiempo y el espacio que necesites para pensar y reflexionar pero por favor te pido que eso no signifique que nunca más nos veamos o que cuando nos veamos todo sea tan incómodo. ¿No quieres que todo sea como antes?-le preguntó él, con su vista fija en ella.
Ella también lo miraba fijamente, tratando de contener el impulso de echarse a sus brazos.
-Claro que sí, pero no sé si eso será tan sencillo. Debemos enfrentarlo Harry, tú y yo nunca podremos ser amigos de verdad. Siempre pasará algo más-le contestó ella sinceramente.
Él rió levemente y tuvo que estar de acuerdo con ella.
-Tienes razón Ginny, nuestra amistad siempre ha sido un poco extraña. Pero yo no te pido que seamos "amigos, amigos", te pido sólo que seamos como antes. algo que no sé como definirlo...
Ella también rió un poco.
-Yo tampoco sé como definirlo. Pero sí, volvamos a ser "eso" que éramos. No me gusta estar tanto tiempo sin ti-le contestó ella, sabiendo que su comentario no había sonado como ella esperaba. Al parecer, Harry se dio cuenta de eso porque no comentó nada. Sólo sonrió.
-De acuerdo, volvemos a ser "eso", ¿es un trato?-le dijo él, extendiéndole su mano.
-Trato hecho-le contestó ella, tomando su mano con firmeza.
Ambos se sonrieron y mantuvieron sus manos juntas todo el tiempo que pudieron, hasta que se dieron cuenta que ya era hora de soltarse.
-Entonces si ya todo está como antes, ¿un día de éstos podemos ir a comer?-le preguntó él, cuando se dirigían juntos a la salida.
Ella lo miró juguetona y le contestó:
-Claro, pero sólo si me dices quién te envió esa misteriosa carta. ¿Tienes admiradoras secretas?.
Él le siguió el juego y le respondió:
-No, claro que no. La única que tiene admiradores aquí eres tú. Jason y Dean no pararon de disputar tu atención en toda la noche.
Ella se rió y paró para enfrentarlo.
-¿Eso que detectó son celos acaso?.
Él la miró y siguió caminando, pero cuando ya le estaba dando la espalda, le respondió:
-Por supuesto. Al igual que tú estás celosa de mi "admiradora", ¿verdad?.
Ella le pasó por al lado y con una sonrisa en los labios, que él no vio porque ella le daba la espalda, le dijo:
-Claro.
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Hola a todosss!
¿Cómo han estado, espero que muy bien... les cuento que este capítulo me costó mucho. Fue bastante difícil de escribir, no tenía nada de inspiración.
Espero que les guste mucho, mucho,mucho y que me dejen rr´s, ya que estoy bastante triste porque en el chap anterior sólo recibí dos, de jamesandmolly y CrazySiriemBlack, a quienes se los agradezco de corazón, ya que siempre me dejan rr´s y me alegran el día.
Igualmente no puedo quejarme porque hay personas que siempre están ahí para dejarme rr´s, y ellas son:
Jamesandmolly
CrazySiriemBlack
Natty
Eliana
Gina Lara
PattyWeasley1990
Muchas gracias a todos ustedes y ojalá les guste el chap...
Besos!
Lunita!
02.15am
25.07.06
P.D.: Les dejo algunas cuestiones del ff para que vayan pensando...
¿Qué es lo que querrá Virginia?
¿Quién es esta persona que sigue a Ginny?.
¿Lavender volverá a molestar?.
¿Qué sucederá cuando todos se reúnan en la cabaña de Hermione?...
Y otra pregunta más, ¿les gustaría que hubiera un chap que contara un poco de las vidas de los personajes en los años en los que Ginny estuvo en EEUU?...
