Capítulo dieciocho: "Si pudieras olvidar tu mente frente a mí, sé que tu corazón diría que sí".
CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO.
NI LOS PERSONAJES NI LOS LUGARES ME PERTENECEN Y CON ESTE FF NO PRETENDO LUCRAR.
Eran alrededor de la diez de la noche y todos habían terminado de comer la cena que Dean, Ron y Seamus habían preparado. Había que admitir que eran excelente cocineros, por lo cual Parvati se puso muy feliz. Ahora que sabía lo bien que cocinaba su futuro marido jamás se le ocurriría poner un pie en la cocina una vez que estuvieran casados. Él se encargaría de todo.
Había llegado la hora de hacer la fogata que habían planeado y todos se equiparon con su mejor equipo para el frío. Llevaban en sus brazos algunos leños y estaban listos para partir.
Buscaron por un largo rato el lugar indicado para hacer el fuego hasta que finalmente lo encontraron. Era un pequeño claro, resguardado del frío por los arboles que los rodeaban. Acomodaron los leños en el medio, y con un poco de magia prendieron el fuego.
Se sentaron alrededor, muy pegados uno del otro para no tener frío.
-¿Y ahora que haremos?-preguntó Luna, mirando fijamente el fuego tomada del brazo de su novio.
Hermione, que estaba sentado enfrente de ella, fue la encargada de responder.
-Yo tengo un juego muy divertido-dijo ella, con una sonrisa misteriosa.
-¿Cuál es?-le preguntó Seamus, tomado de la mano de Parvati.
Hermione se paró y empezó a caminar alrededor de la fogata, mientras hablaba.
-Antes de contarles qué se trata el juego deben decirme si aceptan o no.
-¿Pero cómo vamos a aceptar si no sabemos de qué se trata?-le preguntó Ron con un tono extraño en su voz, reconociendo el brillo malicioso de los ojos de su novia.
Hermione paró de caminar y se agachó hasta quedar a la altura de sus ojos.
-¿Qué pasa Ronnie?-le dijo con voz falsamente dulce.-¿Acaso no confías en mí?.
Ron se puso muy rojo, pero le respondió:
-Sí, pero...
Hermione se levantó de golpe y tomó su varita.
-Entonces, ¿quién juega?.
Dean, haciéndose el valiente, fue el primero en responder.
-Yo, yo juego.
Harry, por no ser menos, fue el siguiente en unirse.
Uno a uno todos decidieron jugar.
-Bueno, ahora que todos estamos de acuerdo, podemos empezar.
Hermione hizo un extraño movimiento con su varita y una luz levemente azul salió de ella, envolviendo con ella a todos los presentes.
-Ahora todos estamos oficialmente dentro del juego. Procedo a explicarles cómo es esto-hizo una pausa y continuó.-Es un juego bastante sencillo, que todos conocemos porque alguna vez lo hemos jugado en Hogwarts. Verdad/consecuencia. Ese es su nombre.
Sus amigos la miraron extrañados y comenzaron a quejarse.
-Herms tanto lio por un juego tan sencillo y común-le dijo Dean.
-No es tan sencillo como creen. Por si no se han dado cuenta, hace un momento hice un hechizo-dijo ella, sin perder la calma.-Ese hechizo es bastante fuerte y no permite que nadie mienta sobre lo que está respondiendo. Asi que paso a contarles. Como todos sabemos, es bastante simple. Se elige a una persona, la cual tiene que decidir verdad o consecuencia. Si elige verdad, debe someterse a responder cualquier tipo de preguntar que se le haga. No pueden mentir. El hechizo no lo permitirá. Y si eligen consecuencia debe someterse a hacer lo que los otros estipulen. Por supuesto, pueden negarse a hacerlo. Pero deberán someterse al mismo castigo que la persona que mienta.
Un murmullo se extendió en el grupo, pero Hermione volvió a hablar.
-Deberán beber esto-y en ese momento una botella con un extraño liquido rojo apareció en su mano derecha.-Y les aseguro que es mucho más fuerte que cualquier cosa que hayan probado. Con sólo un vasito de esto, estarán en un estado de ebriedad más fuerte que cualquier otro que hayan podido tener. Y durante varios días. Les aseguro que no les gustará-finalizó Hermione, con una maléfica sonrisa en su rostro.
Sus amigos la miraban extrañados, Hermione no era del tipo de persona que hacía esas cosas. Ella, sin inmutarse, tomó asiento al lado de Ron.
-¿Pero qué son esas caras?, no se preocupen. Solamente deberán beber ese liquido si no responden con la verdad o si deciden no responder. Y ahora demos inicio a este jueguito. ¿Quién quiere comenzar?.
Todos se miraron uno a uno, pensando que podrían preguntarle a alguno de sus amigos.
-Yo elijo a Neville-exclamó Seamus.-¿Qué eliges amigo?,¿verdad o consecuencia?.
Neville los miró a todos, muy nervioso, y especialmente a Luna, quien lo miraba expectante.
-Verdad... prefiero verdad-tartamudeó Neville, a modo de respuesta.
Una sonrisa maliciosa apareció en el rostro de Seamus, que luego de unos segundos de pensar, preguntó:
-Una vez, cuando estábamos en cuarto año, pude oírte practicando una declaración de amor. ¿Puedes decirme a quién estaba dedicada y si te declaraste o no?.
Neville se puso muy nervioso, recordado ese momento en particular.
-Son dos preguntas Seamus, sólo una puedes hacerle-intervino Hermione.
-De acuerdo, entonces dinos sólo a quién estaba dedicada-decidió Seamus.
Neville se sonrió y respondió simplemente.
-A Ginny, a ella estaba dirigida. Pero eso fue hace muchos años, ahora amo a Luna.
Todos los presentes se rieron, incluida Luna, que encontró la situación muy graciosa.
-Ya lo sospechaba yo, me parecía que la mirabas mucho-comentó Dean, no muy feliz.
-¿Quién va a seguir?-preguntó Hermione, mirando a su alrededor.
-Yo sigo Herms-intervino Luna.-Elijo a Seamus. ¿Qué prefieres?.
Seamus miró a su novia y con una sonrisa superada contestó:
-Elijo Verdad, pregúntame lo que desees.
-De acuerdo-contestó Luna.-Una noche, cuando yo estaba en quinto año, osea que tu estabas en sexto, te vi salir de la Sala Común de Ravenclaw, muy despeinado y con la camisa mal abrochada, me atrevo a decir que habías ido a "visitar", si tu me entiendes, a una chica de sexto año de Ravenclaw, ¿es eso cierto?.
Parvati lanzó un grito ahogado y se alejó de su novio, para escuchar bien su respuesta.
Seamus se puso muy nervioso. No podía creer que alguien lo hubiera descubierto. Afortunadamente sólo tenía que responder que era verdad, no a quién había ido a visitar.
-Sí, es verdad-admitió el chico, mirando de soslayo a su novia.-Pero eso fue antes de que nos pongamos a salir Parv, nunca estuve con otra mientras estaba contigo.
Él trató de acercarse, pero ella se alejó, diciéndole:
-No es eso lo que me molesta yo también salí con otros chicos antes que tú, pero me molesta que me hayas mentido. Luego hablaremos.
Seamus volvió a su lugar derrotado, sabía que debía respetar las decisiones de su novia por eso no siguió insistiendo.
-Bueno, sigamos con el juego-intervino Ron.-Es el turno de alguna de las chicas. Yo elijo a Luna. ¿Qué prefieres?.
Luna lo miró por unos instantes y luego le respondió:
-Yo prefiero consecuencia.
Ron pensó por unos instantes y le dijo:
-Te reto a que te arrojes los brazos del hombre que te parezca más atractivo, por supuesto que no sea Neville.
Luna lo miró fijamente y le respondió:
-No puedo.
-¿Por qué?, debes hacerlo Luna, sino tendrás que beber esa extraña bebida-objetó Ron. No podía creer que la chica prefiriera tomar eso antes que abrazar a alguno de sus amigos.
-Porque ninguno de ustedes me parece atractivo-respondió ella sinceramente.
Ron miró a Hermione y vio que asentía.
-Eso no vale, tiene que responder algo-protestó Ron.
-Luna respondió con sinceridad, sino la botella hubiera volado hasta su cabeza y la hubiera golpeado hasta que bebiera un trago-respondió Hermione, mientras el resto de sus amigos protestaban por como Luna se había librado tan fácilmente. Ella sólo sonrió y se abrazó más a su novio, que estaba complacido por la respuesta.
-Yo elijo a Harry-dijo Dean, en voz desafiante.-¿Qué prefieres, amigo?.
Harry instintivamente miró a Ginny, pero luego clavó su mirada en Dean.
-Verdad.
Dean sonrió satisfecho y se dispuso a preguntar:
-Harry, Harry. Saliste con Cho Chang, una de las chicas más hermosas y populares de Hogwarts-comenzó Dean, mirando a Ginny de reojo, que escuchaba atentamente la pregunta.-Luego terminaron y en sexto año decidiste fijarte en la que, en ese momento, era mi novia, Ginny, otra chica hermosa y popular...
Harry, molesto por el tono en el que Dean hablaba, le dijo:
-¿A qué quieres llegar con todo esto?, pregunta de una vez.
Todos los miraron sorprendidos. Harry nunca trataba de ese modo a sus amigos, a excepción, claro, durante su quinto año.
-De acuerdo Harry, no te pongas nervioso. Lo que yo quiero saber es... ¿por
qué decidiste fijarte en Ginny justo cuando ella empezó a salir con otros y a volverse más popular?-preguntó Dean, dejando a todos expectantes por la respuesta.
Harry miró con odio a Dean y le respondió, tratando de evadir las miradas de sus amigos y, especialmente, la de Ginny.
-Dean, para que sepas, el hecho de que ella se hubiera vuelto más popular no influyó para nada. Uno no decide cuando se enamora, y yo me enamoré de ella cuando logré conocerla realmente, como persona y como amiga. Espero que eso haya respondido a tu pregunta-contestó Harry, dejando a todos los presentes complacidos con su respuesta y a Dean sin nada más que decir.
Mientras la charla se reanudaba, Harry miró a Ginny y ella le sonrió, con sus ojos brillantes. Al parecer estaba conforme con la respuesta del joven.
-Es mi turno-exclamó Parvati.-Elijo a Hermione. ¿Qué prefieres?.
Ella lo pensó por unos momentos y respondió:
-Para no romper la tradición, elijo verdad.
Parvati le sonrió y preguntó:
-¿Qué fue lo más lejos que llegaste a hacer con el guapo de Viktor Krum?, ¿sólo lo besaste o hubo algo más?.
Ante la sola mención de ese nombre Ron se puso rojo como su pelo. Miró expectante a su novia, esperando con ansias su respuesta.
Hermione se rió levemente y le contestó:
-Eres pervertida. Tenía sólo 14 años yo, por supuesto que lo único que hice fue besarlo.
-Bueno, pero es que quería sacarme la duda-contestó Parvati, riendo con los demás, a excepción de Ron, que evitaba mirarla. Definitivamente estaba celoso.
-Es mi turno de preguntar. Ron, ¿qué prefieres?-le dijo Neville, sacando a Ron de su ensimismamiento.
-Verdad-respondió secamente, un poco molesto por la sola mención de Krum.
Neville sonrió y le preguntó:
-¿Desde cuándo amas a Hermione?.
Ron se puso muy rojo, y sin mirar a su novia, contestó:
-Desde la primera vez que la vi, sólo que tardé bastante en darme cuenta.
Todos sonrieron enternecidos y Hermione se arrojó a los brazos de Ron y lo besó suavemente. Y de este modo a Ron se le pasó el enojo.
-Parv, ¿tú que eliges?-le preguntó Ginny.
-Verdad, por supuesto-respondió ella entre risas.
Ginny pareció pensarlo por unos segundos y luego le preguntó:
-Tengo entendido que antes de que empezaras a salir con Seamus, salías en secreto con otro chico, con el que se te vio salir muy apurada de uno de los armarios en donde guardan las escobas. ¿De quién se trataba?.
Parvati se puso como un tomate. No podía creer que Ginny manejara ese tipo de información. De ninguna manera respondería a esa pregunta, si lo hacía probablemente no se casaría con Seamus.
-Eres mala Ginny. Eso no puedo contestarlo -dijo nerviosa, mirando como la botella flotaba hasta ella y comenzaba a pegarle en la cabeza.-Herms no seas mala, no hagas que me la tome, por favor.
Al ver que Hermione negaba con la cabeza, Parvati sacó su varita e intentó deshacer el hechizo, pero lo único que consiguió fue que la botella la golpeara aún más fuerte en la cabeza. Pero ella estaba decidida a no tomarla y aunque le rogó a Hermione, ella no cedió.
-De acuerdo, entonces sigan con el juego, que yo dejaré que esta botella me hiera de muerte con sus golpes-exclamó dramáticamente la chica.
-No te herirá, eso te lo aseguro, sólo te molestará hasta que tomes un trago, así que te recomiendo que lo hagas pronto-le dijo Hermione, tratando de mantenerse seria, algo que le estaba costando bastante.
Todos se reían por la situación, incluso Seamus, que trataba de no hacerlo ya que su novia ya estaba demasiado enojada como para empeorar la situación. Pero él ahora se había quedado pensando. Estaba al tanto de que su novia había estado con otros antes que con él, pero con quién había estado que era tan grave como para no querer decirlo. Seguramente se estaba vengando, como él no lo había dicho, ella tampoco lo haría.
Estaban muy divertidos, hasta que Harry habló.
-¿Qué eliges Dean?.
Dean lo miró fijamente y Harry ni pestañeó. Si las miradas mataran sería difícil saber cuál de los dos hubiera caído muerto primero.
-Verdad.
-¿Realmente querías a Ginny o sólo salías con ella porque era popular y hermosa?.
-Yo la quería de verdad, también ayudaba el hecho de que fuera y es hermosa. Pero yo la quería y hubiera seguido con ella, si tu no me la hubieras robado-le respondió Dean, enojado. Harry había tocado su punto débil: el orgullo.
-Yo no te la robé Dean, no se trata de un objeto como para que te la robe. Ella no estaba contigo cuando yo la besé, asi que no tienes porque sentirte ofendido-le contestó Harry, también enojado.
Dean estaba a punto de replicarle y Ginny estaba a punto de intervenir cuando Hermione exclamó:
-Cállense ambos. Estamos jugando, nada más. No molesten, parecen dos niños tontos.
Ambos se callaron al instante y Hermione sonrió, diciendo:
-Muy bien niños, son obedientes.
Todos empezaron a reír nuevamente y el ambiente se distendió un poco. Pero llegó el turno de Ginny para responder y la encargada de preguntar era Hermione.
-Amiga mía, ¿qué eliges?-le preguntó Hermione, con voz maliciosa.
Ginny lo pensó bien. No sabía que elegir. Sabía que sea cual fuere su elección estaría relacionado con Harry. Asi que decidió...
-Consecuencia.
Hermione se sorprendió, estaba segura que Ginny elegiría verdad. Pero no importaba, lo que había pensado valía para ambas cosas.
-Muy bien Ginny. Ron, te pido que no te enojes. Ginny, es muy simple lo que tienes que hacer. Debes elegir a alguno de los muchachos y besarlo. Pero tiene que ser alguno al que alguna vez hayas amado, o por lo menos querido mucho-finalizó Hermione, con una sonrisa falsamente inocente.
Ginny la miró y le contestó, bromeando:
-Herms, has restringido mis posibilidades. Ahora sólo puede elegir entre Harry, Dean, Seamus o Neville.
Ginny bromeaba porque era la única manera de ocultar sus nervios. Todos se rieron del comentario, pero Harry lo hizo nervioso. Y más nervioso se puso cuando vio que Ginny se acercaba a él y se agachaba, quedando a la misma altura. Ella sólo le sonrió y luego acercó lentamente sus labios a los suyos. El beso fue muy suave, pero a medida que pasaron los segundos ambos se olvidaron que estaban rodeados de gente y se besaron como hacía tiempo no lo hacían. Un rato después se separaron, bastante rojos y contentos. Dean no los miraba y los demás sonreían, felices por ellos, incluso Ron, a pesar de haber presenciado ese beso.
-Donde hubo fuego, cenizas quedan... -comentó Hermione y todos estuvieron de acuerdo con ella.
Ginny volvió a su lugar, tratando de aparentar serenidad aunque su corazón latía fuertemente y la cabeza le daba vueltas, pero estaba feliz, completamente feliz, como hacía tiempo que no se sentía.
En cuanto a Harry, él se quedó en su lugar, bastante aturdido y sin poder borrar de su cara la sonrisa de tonto.
Sus amigos cuchicheaban y los miraban, tal como lo habían hecho aquella vez, unos años atrás, luego de un partido de Quidditch...
-¿Qué les parece si vamos regresando?-sugirió Hermione, rompiendo el momento incomodo.-Hace frío y esta haciéndose tarde.
-De acuerdo, creo que tienes razón-acordó Ron, poniéndose de pie.
Uno a uno, sus amigos comenzaron a imitarlo, emprendiendo el camino de vuelta.
Ron y Hermione caminaban juntos adelante, seguidos de cerca por Luna y Neville. Parvati iba un poco separada del grupo, bastante enojada y con la botella aún golpeándole la cabeza. Seamus la seguía de cerca, tratando de decidir si hablarle o no.
Ginny y Harry iban últimos, pero ninguno de los dos decía una palabra. Caminaban juntos y en silencio, demasiado sumidos en sus pensamientos como para decir algo.
-Chicos-exclamó Luna de repente, frenando y mirando fijamente el cielo estrellado de aquella noche.-Miren la luna, olvidamos hacer el ritual de la estatua.
Un murmullo se extendió entre el grupo pero fue interrumpido por Hermione.
-No hay problema, yo no lo había olvidado. Miren allí está la estatua, podemos ir si quieren- dijo la joven, señalando la gran estatua, bañada por la luz de la luna llena.
-Da más miedo ahora que durante el día, ¿verdad?-comentó Seamus y todos estuvieron de acuerdo con él.
Uno a uno fueron acercándose a la estatua pero ninguno de ellos se animó a tocarla. Se miraban unos a otros, tratando de leer en la cara del otro quien sería el primero o primera en aproximarse. Finalmente Luna habló.
-¿Qué les sucede?,¿ninguno de ustedes se anima a tocar la estatua?...vaya Gryffindors...ven conmigo Neville.
Y la joven se aproximó, tomando a su novio de la mano y obligándolo a acompañarla. Juntos tocaron la estatua, pero nada sucedió.
-Herms, ¿debería suceder algo?, ¿o simplemente la tocamos y nos retiramos?-preguntó Luna, sin despegar su mano de la estatua.
Hermione pensó por un momento y luego respondió:
-No Luna, según la leyenda no sucede nada luego de tocar la estatua.
Al saber esto, sus amigos comenzaron a acercarse. Primero fue Ron, seguido de Hermione. Siguió Seamus, Dean, Harry y Ginny. Parvati, aún ofendida, fue la última en acercarse.
-Si alguien nos ve haciendo esto pensará que somos un grupo de idiotas-comentó Ron, entre risas.
Todos rieron levemente, pero prefirieron no burlarse demasiado, el ambiente que había alrededor de la estatua generaba cierto respeto que ninguno de ellos estaba dispuesto a faltar.
-O también podrían pensar que somos un grupo de idiotas enamorados, demasiado desesperados tratando de mantener a la persona que tenemos a nuestro lado por siempre-exclamó Parvati, dirigiendo una mirada de furia a Seamus.- Y ahora si me disculpan los esperaré en la cabaña, me estoy muriendo de frío y esta botella está hartando mi paciencia.
Y de ese modo Parvati se despegó de la estatua y se dirigió a la cabaña, muy molesta y con la botella sin parar de golpear su cabeza. Seamus murmuró algo y comenzó a seguirla, pero ella estaba decidida a no dirigirle la palabra.
-Espera Parvati, no te vayas, tenemos que hablar-le dijo Seamus, tomándola fuertemente del brazo.
-No pienso escucharte Seamus, eres un mentiroso. Quiero que me digas ya con quien estuviste-le gritó ella, mientras la botella aún la golpeaba.
-Parvati, no pienso decírtelo hasta que tu respondas lo que antes no quisiste. ¿Qué puede ser tan grave para que no quieras decírmelo?, dime con quién estuviste-le espetó él, subiendo también el tono de voz.
Los demás los miraban como si fuera lo más entretenido que les hubiera pasado en mucho tiempo, pero sin despegar sus manos de la estatua. Tan concentrados estaban que nadie notó que Dean se había retirado sigilosamente mientras no lo veían.
-Podría decirte lo mismo a ti. ¿Con quién estuviste que no... ?-pero Parvati no pudo terminar la frase porque en su mente apareció la respuesta. Su cara se transfiguró y el odio comenzó a surgir en su interior. Ella se alejó del joven como si tuviera peste y el miedo se reflejó en su rostro. Lo habían descubierto.
-Eres un maldito idiota. No puedo creerlo. Ya sé con quien estuviste. Cuando llegue a casa la mataré. Es una maldita, al igual que tú. No puedo creer que estuviste con mi hermana y no fuiste capaz de decírmelo desde el principio.-le gritó ella, incapaz de hacer algo más. Los ojos se le estaban llenando de lagrimas pero no iba a darse el lujo de llorar delante de él. Sabia que estaba siendo una hipócrita, ya que ella había estado con el mejor amigo de Seamus, pero jamas se lo confesaría.
Alterada y sin poder contener las lagrimas por un segundo mas, tomó la botella y se la bebió entera.
Todos la miraron incrédulos y preocupados.
Cuando ella terminó de beber, todos esperaban expectantes su reacción. Pero ella solo cayó al suelo, profundamente dormida.
Seamus corrió a su lado y las miradas se clavaron en Hermione.
-No se preocupen, sólo esta dormida. Cuando despierte se sentirá bien, aunque probablemente duerma al menos doce horas. Pero no le pasara nada más. No creían que los iba a hacer beber algo que los dejaría ebrios durante días, ¿verdad?-preguntó Hermione, con cara de buena.
-No lo sé Herms, aún recuerdo el acné de Marietta Edgecombe-le contestó Neville.-Pero ella sí que se lo merecía.
-No te preocupes Seamus, llévala a la cabaña y acuéstala. Cuando despierte podrán hablar tranquilos-le dijo Hermione.
El joven asintió y tomo a la chica entre sus brazos, llevándola rápidamente a la cabaña.
-Bueno yo creo que también me iré, estoy cansada, ¿ alguien viene?-preguntó Hermione, mirando a sus amigos mientras dejaba de tocar la estatua.
-Yo te acompaño Herms-le contestó Luna.
Las dos muchachas comenzaron a caminar juntas y pronto Neville y Ron las alcanzaron, dejando a Ginny y Harry tocando la estatua y sumidos en un incómodo silencio.
Ginny se despegó de la estatua y miró el cielo estrellado, tratando de obtener las respuestas que estaba buscando desde que había regresado a Londres.
Harry decidió respetar su silencio y se limitó a mirarla, esperando a que ella dijera algo.
Finalmente, luego de unos minutos de contemplar el cielo, ella habló.
-¿Harry?.
-¿Qué sucede?-le respondió él, ansioso por escuchar lo que ella tuviera que decirle. Tenía un presentimiento que le decía que ella estaba a punto de hablarle de algo importante.
Ella tardó unos segundos en responder, pero cuando lo hizo fue con su mirada fija en los ojos verdes del muchacho.
-¿Tú crees que llegó el momento?-le preguntó ella, tratando de hallar la respuesta en los ojos de él.
Él le sonrió sinceramente y la tomó por los hombros.
-Claro que sí, he estado esperando este momento desde hace mucho tiempo, pero sé que las circunstancias nunca han sido buenas para nosotros. Pero ahora no veo nada que pueda detenernos.
Ella desvió su mirada por unos momentos, dudando de lo que iba a decir, pero luego lo miró nuevamente.
-Harry, quiero que entiendas que aún hay muchas cosas por hablar y resolver entre nosotros, pero en este momento prefiero... -tartamudeó ella, tratando de hallar las palabras indicadas y de que su mente no se interpusiera a su corazón.
-Ginny, tranquila, entiendo lo que quieres decir, aún hay cosas pendientes entre nosotros... pero creo que debemos aprovechar esta oportunidad que tenemos. Sé que nuestro futuro es mucho más seguro que antes, pero nadie tiene su vida comprada y no sabemos que puede suceder mañana. Debemos intentarlo... es nuestra asignatura pendiente, ¿no lo crees?.
Ella vio que los ojos del joven reflejaban sinceridad y prefirió olvidar todos los pensamientos que se agolpaban en su cabeza y fijar su atención en todo lo que sentía cuando estaban juntos. Por una vez haría lo que su corazón le dictaba y no lo que su mente le decía que era lo mejor para no sufrir nuevamente. Como Harry le había dicho, la vida es incierta. Pero el amor es más incierto aún. Es un arduo camino en el que se sufre mucho, pero cuando se logra encontrar a la persona indicada, uno se da cuenta que todo el sufrimiento valió la pena.
-Creo que por esta vez tienes razón, nos merecemos la oportunidad que tenemos-le contestó ella, con una enorme sonrisa en su rostro. Se miraron fijamente a los ojos y lentamente comenzaron a acercarse, hasta fundirse en un profundo beso, que expresaba todo el amor y la pasión contenidos y negados durante tanto tiempo. Fue un beso largo y dulce, tan largo que ninguno de los dos se percató que en el cielo estrellado de esa noche de Noviembre dos espíritus tristes finalmente se encontraban y se fundían en uno solo, para vivir juntos por toda la Eternidad lo que en la vida les fue negado.
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-Bueno Herms, creo que tu plan ha funcionado mejor de lo que esperabamos, ¿verdad?, aún no han regresado-comentó Ron, mientras se preparaba para acostarse.
-Eso espero. Ojalá todo este saliendo bien. Creo que lo de la leyenda fue lo que más los hizo pensar. Aunque la actuación de mi tía fue bastante buena, Harry se creyó la "supuesta profecía de la misteriosa y siniestra anciana muggle". No sabes la cara que puso. Y el juego fue lo que faltaba para terminar con el plan. Fue mejor que no les dijimos nada a los demás. Hubiera resultado muy fingido, aunque me siento un poco culpable por Seamus y Parvati. Por cierto te aguantaste muy bien tus celos Ron -le contestó ella, mientras se cepillaba su largo y enmarañado cabello castaño.
-Sí, ya lo creo que me los aguanté. Es lo mejor para todos, tanto para ellos como para mí. No podría soportar que Ginny estuviera con otro que no fuera Harry-farfulló Ron, mientras se sentaba junto a ella.
Ella se sonrió levemente y le contestó:
-Eres un niño Ron. Déjalos en paz. Por cierto, ahora que recuerdo me parece haberte visto lagrimear cuando estaba contando la leyenda, ¿puede ser?.
Ron miró para otro lado y se hizo el tonto, con las mejillas tan rojas como su cabello. Hermione lo abrazó y le dijo:
-Está bien Ronnie, es una leyenda triste, no tienes porque sentirte avergonzado, pero puedo prometerte que eso nunca nos pasara a nosotros, ¿de acuerdo?.
Él correspondió su abrazo y así se quedaron, abrazados, durante largo tiempo, hasta que el sueño los venció.
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Hola a todos!!!
Al parecer el plan de Ron y Hermione funcionó...finalmente están juntoss!!!!
Espero que este chap les haya gustado tanto como a mí. Ojalá mi PC me ayude y pueda publicarlo lo antes posible.
Agradezco de todo corazón a las personas que leen este ff y especialmente a las que siempre se acuerdan de dejarme rr´s!!!!
Nos leemos pronto!!!
Lunis!!
PD: El titulo del chap pertenece a un fragmento de la canción "Seminare".
13.10.06
01.13 AM
