Bueno aquí estoy de nuevo se me olvido decir en el capitulo anterior (conseguiré hacerlo alguna vez bien entero?) que aunque la mayor parte de los personajes no me pertenecen (desafortunadamente ¬¬U) son de Rowling otros si todos los que no hayais visto en los libros (como Aura) Y sin mas aquí la historia.
Capítulo 3º. Unos ojos difíciles de olvidar
Al día siguiente se despertó a las cinco de la mañana, tenía que coger el avión a las siete.
Después de tomar una ducha cogió la ropa de los elfos domésticos la habían dejado (n/a: si se enterase Herm la mata), llevaba unos pantalones vaqueros y una camiseta ajustada negra, unas deportivas del mismo color y un cinturón. Tenía el pelo rubio liso y muy largo que le llevaba por debajo de la cintura, no le gustaba llevarlo suelto y se solía hacer una trenza. Siempre llevaba colgado al cuello un collar de plata que había heredado de su padre y que jamás se quitaba. Cogió su maleta y salió del colegio. Cuando llegó a la puerta vio un coche preparado parado para llevarla al aeropuerto subió en él y llegó al aeropuerto. La directora había decidido que era mejor ir a Londres por el método muggle para no llamar la atención.
Subió al avión se sentó en su asiento y se pasó todo el viaje pensando en su padre y en lo que sentía por su muerte.
Cuando llegaron a Londres sintió que ese país le iba a gustar y que pasaría más tiempo allí de lo que tenía pensado. Fue andando por el aeropuerto buscando alguien que la reconociera ya que ella no conocía a nadie en ese país y vio a un elfo doméstico que debía ser invisible para los muggles porque nadie parecía extrañarse de su presencia. Se acercó a él y le preguntó:
Te manda mi madre a buscarme.
El elfo asintió con miedo y la indicó por señas que le siguiera. La llevó a un hotel en la que la dejó sola. Allí Aura encontró una nota de su madre.
Querida hija:
El entierro de tu padre es mañana a las diez en el cementerio de los brujos. Seguro que estás muy cansada así que será mejor que duermas mañana a las nueve irá el elfo para llevarte al cementerio de los brujos. Será mejor que nadie te vea por allí o podrían sospechar, aunque sé que eres lo suficientemente inteligente como para saber como actuar.
Besos de tu querida madre.
La chica no se lo tuvo que pensar dos veces se tumbó en la cama y se quedó dormida. Se despertó a las ocho de la mañana y se encontró servido el desayuno. Cuando acabó de desayunar se vistió se puso una falda y una camisa negra y se hizo una trenza con un lazo negro. El elfo llegó a las nueve y ella le siguió mientras la conducía al cementerio.
Cuando llegaron el elfo chasqueó los dedos y desapareció dejando a la chica sola. Aura vio que no estaba sola había mucha gente rodeando la tumba de su padre, una familia pelirroja, un chico con el pelo negro y gafas, varias personas con pinta extraña una con el pelo rosa chicle, un hombre con un ojo azul mágico y un hombre alto con cara de enfermo, que por la ropa debían de ser aurores y una chica con el pelo castaño con sus padres que por la forma que tenían de mirarlo todo parecían muggles.
Todos parecían muy tristes pero el único que lloraba silenciosamente era el chico de gafas. Aura miró a la gente extrañada sobre todo al chico, como era posible que su padre conociese a tanta gente que le quisiese tanto teniendo en cuenta que en todos los periódicos de brujos él había salido como un asesino y que de ellos ella no conociera a nadie. Además tampoco sabía el amor que tenían todos por él después de todo ella no había recibido mucho cariño. Decidió esperar a que acabara el funeral para acercarse a la tumba pues quedaría muy extraño que una chica a la que no habían visto en la vida se acercase a dar el pésame o a rezar por él, así que lo que hizo fue buscar una tumba cercana para poder oírlo todo.
Cuando acabó el funeral todos los presentes se acercaron al chico intentando animarle. Él les pidió que le dejaran solo y ellos asintieron y se fueron diciéndole que le esperarían en el coche. El chico miró la tumba y estuvo un rato sin moverse. Cuando la rubia empezaba a preocuparse el chico suspiró y se dirigió al coche. Pasó al lado de Aura y la miró. Se miraron y la chica se perdió en los preciosos ojos verdes que en ese momento estaban rojos de las lagrimas y él se quedo hipnotizado con los ojos grises llenos de compasión y tristeza. Ese contacto un segundo pero fue el suficiente tiempo para garantizar que jamás se olvidarían. El chico siguió su camino y desapareció de la vista. La chica se acercó a la tumbas de su padre y cayó de rodillas llorando desesperadamente. Aunque no recordaba haber visto a su padre le quería muchísimo y por mucho que la gente pensara que no tenía sentimientos a parte del odio lloró de pena como jamás en su vida lo había hecho.
Se dirigió al hotel y allí estuvo el resto del día. Al día siguiente estuvo mirando su álbum de fotos hasta que recibió una carta de su madre. Al contrario que en las dos cartas anteriores en esta su madre parecía feliz y aliviada.
Mi queridísima hija:
Por fin. Él ha muerto, mi marido, ya no tendrás que volver a España, podrás quedarte aquí. Ya no está el para separarnos. Quiero que pasado mañana te vengas a vivir a casa. Mañana es el entierro a la misma hora y en el mismo lugar que el de tu padre, dame fuerzas para que pueda hacer como que me da pena su muerte. Le odiaba por todo lo que me hizo, pero ahora ya no está y puedes estar conmigo y podré despreciar a tu "hermana". Te quiero tanto hija mía que no se si podré esperar tanto para verte, pero ya falta menos. Te quiero mucho.
Tu madre
Aura cogió un trozo de papel del escritorio y escribió una respuesta a su madre. No era muy larga para evitar cualquier problema.
Querida madre:
¿También ha muerto él?. La verdad es que me gusta este país, así que me parece bien quedarme. Besos.
Tu hija
Creo que me pasaré mañana a hacer una visita a mi familia. – dijo la chica mientras sonreía.
A la mañana siguiente se levantó, se duchó y se peinó. Se puso la misma ropa de luto que el día anterior para no desentonar en el funeral. Llegó al cementerio y decidió no dejarse ver puesto que su madre o cualquier otra persona la podía reconocer y prefería que nadie la viera. Se escondió en el bosque cercano y vio los coches que llegaban. Todos eran lujosos, y de ellos bajaban familias elegantemente vestidas y probablemente muy ricas.
Seguro que todos son amigos del difunto y no de su esposa. – pensó la chica.
Lo que más llamó la atención de Aura fue un rubio de ojos azules que bajaba de una limusina siguiendo a sus padres, se parecía mucho a su padre solo que tenía los ojos de su madre. Le parecía muy guapo pero sin embargo todavía tenía en su mente a aquellos ojos verdes. Todas las familias se dirigieron hacia la tumba y cinco minutos después apareció la limusina de Pansy y su madre. La madre puso cara de pena nada más salir de la limusina y la morena la miró con cara de odio justo antes de ponerse a llorar. El chico rubio la agarró por los hombros pero la chica seguía llorando. Aura pensó que debía de ser su novio y sintió celos. Fue de árbol en árbol sin ser vista observando el funeral hasta que volvió a encontrar a Pansy sonrió y pensó:
Por fin te he encontrado mi querida hermana.
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(Bueno visto que no me deja usar asteriscos para separar usare esto). Espero que les haya gustado y me dejen un review.
LaBelle Evans: Bueno en mi historia si que tiene una hija xD es que sin ella no tendria sentida la historia espero que este capitulo haya aclarado las dudas sobre porque es necesaria. En serio? Pues no creo conocerte la verdad es que me basé en mi misma para hacerlo pero si os parecéis también te pareces a mí xD. Aquí te traigo la actualización Espero que te guste. Muchos bss
MishaPotter: bueno aquí te traigo la actualización espero que esto te haya aclarado las dudas pero si tienes alguna otra no dudes en ponérmelas y yo encantada las resolveré xD . Espero que te haya gustado bss
Ahora me despido no sin antes decir que si tienen una duda o comentario no tienen mas que ponerla… Actualizo antes si los veo
