Realmente quería poner antes pero con el colegio y tal no pude… además los exámenes me mataron y recién saque tiempo para subir. Espero que les guste el capítulo y sin más rollos las dejo con él. Bueno… antes decir que los personajes no son míos porque sino Sirius no habría muerto y disfrutaría personalmente de Draco y Harry en estos momentos.
Capítulo 9º. Empieza la apuesta
Pansy se quedó sola en su cuarto, respiraba mucho más tranquila, se sentó en la cama, de la que se había levantado de un salto al ver entrar a su hermana. Su mente repasaba rápidamente una y otra vez lo que había sucedido hacía unos segundos. No estaba segura de si su hermana hacía aquella apuesta para molestarla o si lo hacía para ayudarla. Eso era justo lo que necesitaba, ya tenía la excusa perfecta para poder hacer lo que llevaba queriendo hacer tanto tiempo. Por fin saldría con su amado, con Harry, el chico de los ojos verdes que la volvía loca. Se mordió el labio para no gritar, ahogó un grito de alegría y sonrió. No había dudado ni un momento, no se le pasó por la cabeza que fuera a perder. Estaba mucho más contenta que en toda su vida, al fin sería suyo. ¿Quién se iba a resistir a sus encantos?. Además Aura había pactado con ella en la apuesta que le haría un conjuro a Draco para que lo olvidara todo, era libre para hacer lo que quisiera. Después de esa semana seguro que convencía a Harry para que siguieran con su romance a escondidas, que fuera su amante.
Aura había salido del cuarto de su hermana, su venganza ya estaba en marcha. No había contado con la condición de salir de la casa el resto del verano, pero después de dudar un segundo aceptó, no se podía mostrar débil delante de su hermana y si hubiera tardado más tiempo en responder se hubiera notado mucho que durante unos instantes se había pensado lo de seguir con la apuesta y además había jurado que vengaría a su madre y la apuesta era la forma de conseguirlo.
Se dirigió a su cuarto y allí se puso a hacer su maleta para irse, iba a echar mucho de menos aquel magnífico cuarto, no sabía por qué pero entre aquellas paredes se sentía a salvo, el jardín y sobre todo la compañía de su madre, sentir el cariño de alguien por primera vez en su vida era algo que no tenía precio. Cuando acabó de hacer su maleta, se tumbó en su cama, repasó su plan maestro, afortunadamente había conocido al amado de Pansy y sabía quien era, algo que le había solucionado casi todo el asunto de la venganza. Si no llega a ser por eso puede que no se la hubiera ocurrido algo con lo que fastidiarla, y hubiera sido horrible, se dio cuenta de que la morena y ella tenían los mismos gustos y que a las dos les llamó la atención ese chico moreno. Era una de las pocas cosas que tenían en común. Sin darse cuenta se había vuelto a perder en esos ojos verdes y no dejaba de pensar en él. De repente se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se levantó de la cama, respirando aceleradamente.
Salió de su cuarto para ir a despedirse de su madre. La encontró en el mismo banco en el que la vio por primera vez.
- Hola madre.
- Hola.
- Tengo que decirte una cosa importante...
Su madre la indicó que se sentara a su lado.
- Me tengo que ir de casa.
- ¿Por qué? ¿No te gusta estar aquí?
- Por supuesto que me gusta estar aquí contigo, estoy muy a gusto, pero hemos hecho una pequeña apuesta, mi hermana y yo, y tengo que salir de la casa es una de las condiciones.
Aura apretó los dientes y se mordió el labio, no podía contar de lo que trataba la apuesta, fue una de las condiciones que ella puso, que nadie se entere de nada. Contando eso poco sintió el dolor ocasionado por el hechizo que le estrujaba el corazón, no se pueden romper las condiciones y lo sabía aún así... Afortunadamente ella era fuerte y consiguió no gritar, pero mucha gente se habría retorcido de dolor simplemente contando aquello, era igual que una maldición crucio. Al ver la cara de dolor de la rubia Ely comprendió el tipo de apuesta que habían realizado sus hijas, aparecía en uno de los libros de hechizos de su antiguo cuarto así que no insistió en que siguiera contándole nada más, lo que sus hijas habían hecho era una puesta muy peligrosa. Desafiar una de las condiciones de aquel pacto podía llegar a ocasionar la muerte por dolor.
- Entonces disfrutaremos de las pocas horas que nos quedan juntas.
- Está bien. – respondió Aura recuperando poco a poco las fuerzas después de aquel dolor desgarrador.
- Tengo que decirte que mandé una carta a Dumbledore, el director de Hogswarts para que te admita. Así que al año que viene irás al colegio con tu hermana y podrás demostrar que eres digna heredera de mí y de tu padre de los más listos del colegio. No te he matriculado con el apellido de tu padre porque la gente empezaría a preguntar, a sospechar, a hablar mal y otra gente no se fiaría de ti, ni tampoco con el apellido de mi marido, no lo haría ni loca, mi hija favorita no tendrá el deshonor de llevar ese apellido y además estoy segura de que la gente empezaría a chismorrear. Así que te he matriculado con mi apellido de soltera, te llamarás Aurora Oraá, el único que sabe como te apellidas de verdad es el director y ya le he pedido que no le cuente nada a nadie. Él ha comprendido perfectamente la situación y está de acuerdo. Cuando llegues al colegio te seleccionarán para una casa antes que a los de primero.
- Está bien madre.
- Como te vas a ir de la casa, será mejor que te vallas a alojar en el Caldero Chorreante, mañana irá al Callejón Diagon un buen amigo mío, Hagrid, es el guardián de los terrenos de Hogswarts, te llevará a comprar todo lo que necesitas para el curso.
- Muy bien. – respondió Aura jugueteando distraídamente con su collar.
Su madre se dio cuenta, miro el collar y al instante lo reconoció.
- Veo que llevas mi collar.
Aura paró de jugar con él, se lo quitó cogiendo con las dos manos y lo miró.
- Sí, ese collar se lo regalé a tú padre cuando empezamos a salir y él te lo dio a ti cuando naciste.
La rubia comprendió al fin la historia del collar que narraba aquel libro viejo que se trajo del colegio. El libro que narraba la historia de su familia, comprendió porqué recordaba tener ese collar desde que tenía uso de razón y porqué no se lo quitaba nunca ya que sentía que le faltaba algo importante de su ser.
- Cuida mucho ese collar, es parte de ti y cuando sea el momento de poner en práctica todo lo que tu libro te cuenta, lo sabrás.
Estuvieron hablando toda la tarde hasta que llegó la hora de irse.
Aura bajó su maleta y llegó al vestíbulo. Allí la esperaba su madre.
- Adiós hijita, pronto nos veremos, pásatelo muy bien este curso y no te olvides de mí.
- No te preocupes lo haré y te echaré muchísimo de menos.
Ely la besó en la cabeza con lágrimas en los ojos intentando no llorar. En ese momento Pansy dijo.
- Adiós hermanita te veré en el colegio.
Estaba apoyada en la barandilla de la casa mirando como Aura se iba. Por un momento pensó que a lo mejor su hermana se echaría atrás y no se iría de casa o que su madre se lo impediría.
La rubia levantó la vista y sonrió.
- Hasta luego. – y la guiñó un ojo, con una sonrisa sarcástica.
El elfo la guió hacia la limusina que la llevaba al Callejón Diagon.
LaBelle Evans: jeje si problemas ya se va a poner un poco más interesante la historia. Dentro de nada empezará la conquista jeje y lo que en un principio parece puede que no se cumpla… Ya llegó la continuación siento haber tardado. Muchos bss TKMMMMM
Lady-BB: que bien espero que te siga gustando y verte por aquí . Jeje yo tambien amo las parejas raras xD y espero que este capitulo tambien te guste. Puede que tenga en cuenta tu sugerencia no te puedo decir como acaban las parejas pero degusta que te guste el Pansy Draco. Yo echo de menos a Siruis tambien. Muchos bss TKMMMMM
Sugerencias, comentarios o criticas (espero que de estas no muchas) me las envias en un review que no os cuesta y me hacéis feliz . Con 2 review más actualizo.
