Decisión
,
Los dragones de hielo rugían furiosamente ante el intruso que había osado cazar en su territorio, muy lejos estaban de saber que ellos mismos eran la presa. En realidad, nunca podrían saberlo.
Rugían de ira y odio, pero más que nada, rugían de dolor. Aquellos que no fueron rebanados por la espada, encontraban un doloroso final siendo destazados por sus manos. Una manada de lobos, que esperaba el momento para atacar a quien sobreviviese, no tuvo más remedio que ayudar a su enemigo territorial ante esta nueva amenaza.
Docenas de bestias rugieron al amanecer, la última rugió en victoria al caer la noche.
Todo se estaba saliendo de control para el Don juez Cid, no solo se estaba poniendo en duda su liderazgo sino que la fe que Ivalice tenia en sus protectores se estaba perdiendo. La última gota fue la muerte de Ézel Berbier, más precisamente, se debió a la muerte de esos jueces. Jueces corruptos, pero jueces. Sus muertes fueron algo horrible, lo que sea que los había atacado fue terriblemente brutal. Pero su máxima preocupación fue más bien lo que descubrieron más tarde: una zona sin leyes.
Toda la mansión y alrededores habían perdido la magia que los conectaba con las leyes que regían Ivalice. Lo más preocupante era que les fue imposible volver a imponerlas. Trataron por todos los medios de restablecer la magia de la ley, pero fue imposible.
El que un ser fuese capaz de algo así era algo que Cid no podía creer, llegó a la conclusión de que probablemente Ézel fue demasiado lejos con sus experimentos y esa imperdonable transgresión fue el resultado. No seria extraño que alguien aprovechara la oportunidad para matarle pero, ¿Por qué los jueces? ¿Ézel sabía que alguien vendría por él? ¿Extrajo las leyes apropósito con el fin de exterminar al intruso? ¿Los jueces eran acaso una medida de seguridad? No, ni siquiera Ézel seria capas de anular las leyes. Era algo que estaba más allá de los mismos jueces, solo la reina podría lograr tal hazaña. Pero la reina estaba de vacaciones…
Era demasiado confuso para Cid, la respuesta estaba ahí, pero no lograba verla. Quizás… quizás era hora de que investigara más a fondo… quizás sea hora de que regrese principio de todo… a la masacre de la prisión. Sabía que ese fue el principio de esta pesadilla, algo en lo más profundo de él se lo estaba gritando, y algo más. Era algo que se negaba totalmente a escuchar.
No importa. Lo más importante es que para resolver esto debe regresar al principio. El principio… ¿La prisión es realmente el principio? O acaso era… No. Ese definitivamente no era el principio, todo eso quedo atrás. Él quedo muy atrás. ¿Por qué no simplemente podía olvidarlo de una buena vez? ¿Por qué ese recuerdo tenia que seguir atormentándolo? Lo que esta hecho esta hecho y es definitivo. Por ahora solo importaba una cosa, y era solucionar todo el problema.
Cid regresaría a lo que él creyó el verdadero principio. Regresaría a la prisión de Sprohm.
La respuesta tenia que estar ahí, y pobre de aquel que se atreva a nombrar a Marche como el culpable. Cid realmente lo estimaba mucho, lo suficiente para evitar que los rumores se propaguen más de lo usual. Pero sabía que eso no seria así para siempre, y antes de eso tenia que atrapar al culpable.
-Shara, hace tiempo que no te veía, ¿Dónde has estado? –El encargado del bar de Sprohm le preguntó a Sahara una vez sentada en la barra. La chica se veía bastante desanimada, casi como una de esas solteronas amargadas que se sientan en la barra y piden alcohol hasta que caen en medio del bar, o vomitan en la maseta de la esquina.
-Investigando – Shara no estaba de ánimos para hablar mucho. Todo el día se había estado repitiendo en su cabeza las palabras de Hunter, incluso llegó a decirlas en voz alta sin darse cuenta en medio de la calle, lo cual atrajo varias miradas, las que aumentaron considerablemente cuando Shara se dio cuenta y se puso roja como tomate.
-Supongo que no fue del todo bien –El que Shara pareciese apunto de derrumbarse en medio de la barra no era una buena señal. –Tengo lo necesario para etas cosas. –El encargado tomó algunas botellas de debajo de la barra y comenzó a preparar su mescla únicamente reservada para sus mejores clientes en momentos de crisis.
-Lo que necesito no es alcohol, es una maldita respuesta –Solo vio a Hunter dos veces y ya lo odiaba. No solo porque en su primer encuentro le disparo y le dejo lo que seguramente seria una cicatriz permanente, sino porque se negó a decir lo que sabía. Ese hombre sabía algo; Shara lo sabía. Y todo lo que le dijo fue: Tercera fila, número cuatro. ¿Qué diablos significaba eso?
Shara primero pensó que podría tratarse de algún libro de la biblioteca, pero todo lo que encontró fueron novelas de ficción o recetas de flan amarillo. Después pensó en la biblioteca de Ézel, lo que le costo un gran favor y enorme soborno para poder volver a entrar. Nada. Comenzaba a pensar que se la habían jugado en grande.
-Tercera fila, número cuatro –Repitió mentalmente.
No permitiré que un corazón se rompa en mil pedazos por algo que salga de mi boca.
-Tch, ¿Qué se supone que significaba eso? –Murmuró. No entendía como un corazón podía partirse solo por rebelarle quien era el asesino, ¿Era realmente alguien a quien ella conocía? ¿Era…?
-¡Shara!
-¡Gua! –Shara gritó de la sorpresa. – ¿Q-Qué pasa? –Preguntó torpemente. No parecía haber puesto mucha atención al mundo que lo rodeaba, y eso era una vergüenza para ella. Se había ganado casi tantos enemigos como Ritz y de seguro más de uno estaría ansioso de emboscarla en un momento de debilidad, aprovechando que ya no son el clan más fuerte. Al menos no desde la deserción de un gran número de miembros.
-Toma, esto te hará sentir mucho mejor –Shara lo dudaba. Las palabras de Hunter seguían grabadas en lo profundo de su cabeza, imposibles de irse, al menos no hasta tener una respuesta. ¿Siquiera existía una? O ¿Acaso Hunter le dijo esas palabras solo para mantenerla ocupada? ¿No quería que se inmiscuyera?
Regresa a casa, si todo sale bien entonces no tendrás nada de que preocuparte.
¿De que no tenia que preocuparse? ¿Es que el asesino vendría por ella? De ser el mismo tipo que casi mata a Ritz, no seria el primero que busca venganza contra ella. Aunque si seria el primero capaz de partir en dos a una persona solo con sus manos…
Eso si era preocupante.
Shara tomó solo un trago de su bebida, no creyó tomar más que eso. No es que fuese una bebida horrible, en realidad era realmente dulce y la hacia sentirse un poco mejor, el dolor de cabeza que parecía despertar el recuerdo de Hunter se estaba calmando. Pero Shara realmente no disfrutaba del alcohol, ese tipo de bebidas eran nocivas para el cuerpo humano a largo plazo. Shara no necesitaba nada como eso dentro de su cuerpo.
-Dime, Shara, ¿En que tipo de investigación estas metida? –El encargado preguntó cortésmente. Era natural para él el estar preocupado por Shara, no solo porque el clan de Ritz era uno de sus mejores clientes, sino porque estaba al tanto de las dificultades por la que estaban pasando.
-Una de pesadilla –Dijo distraídamente. Shara había encontrado esta investigación más dura de lo que originalmente pensaba que seria. Generalmente se encuentra con aquellos a los que busca rápidamente y se hace cargo de la situación del mejor modo posible.
En estos momentos estaba totalmente varada, con una única pista que ni siquiera sabía si era realmente una pista. No podía seguir cobrando favores para investigar más de lo que había hecho ya, sin mencionar que se estaban agotando. Como iban las cosas, no pasaría mucho antes de que fuese ella la que debiese más de un favor.
-Relájate, Shara, estoy seguro de que no puede ser tan malo –El encargado se encogió de hombros cuando Shara le envío una mirada de muerte. En definitiva, ya no tenía tantas ganas de saber en que tipo de investigación se encontraba Shara.
Shara levantó sus brazos al aire con un pequeño bostezo, era momento de disfrutar de un poco de relajación antes de continuar.
-Creo que tomare aluna misión simple, para despejar mi cabeza por un rato –Aunque lo que realmente quería era desquitarse un poco en algún combate antes de continuar su búsqueda. – ¿Tienes algo bueno en la tabla de misiones? –Preguntó inocentemente.
-No mucho realmente –Contestó levantando sus hombros. –Este mes ya esta terminando, y tengo que deshacerme de varias de ellas. Si quieres tomar alguna eres libre de hacerlo. –Señaló la tabla aun lado de su cabeza y se hizo aun lado para que Shara tuviese una mejor visión de ellas.
Shara era una francotiradora, por lo que su visión era mucho más aguda que otras, no tenia que levantarse o acercar la cabeza a la tabla para poder leer las misiones.
Encontró algunas que podían ser interesantes:
Caza de pieles de animales peligrosos.
Nido de dragones en pleno camino.
Lamias causando alboroto en las cosechas.
Muchas en las que podría desquitar un poco de su frustración. ¿Pero Cua…?
Tercera fila, número cuatro…
-…
Shara se quedo meditando esas palabras. Quizás…
-¿Podrías traerme la cuarta de la tercera fila? ¿Por favor? –Shara le pidió al encargado con una mirada que resaltaba una gran cantidad de emociones. Si era tan simple cono esto, entonces perdió un montón de tiempo y dinero algo que pudo obtener entrando en cualquier bar.
Los tablones para las misiones eran mágicos, cuando una nueva misión era puesta en ellos una copia exacta aparecía en la tabla de anuncios de todos los bares de Ivalice, al igual que cuando la misión era retirada o aceptada por algún clan, ésta desaparecía.
La mirada del encargado se ensombreció un poco al ver exactamente que clase de misión le había señalado Shara, no era una misión muy riesgosa, o por lo menos eso pensó cuando la puso en la tabla… Sin más remedio que cumplir su trabajo, se la ofreció a Shara.
-Realmente me gustaría que reconsideraras esta misión, Shara –Dijo un claro tono de preocupación en su voz.
-¿Mmm? ¿Por qué? –A Shara le pareció una misión normal, sencilla en realidad. Hasta el punto de convencerse de que no era esto lo que había señalado Hunter.
-Ésta misión… nadie a sido capaz de completarla… –El tono de preocupación todavía podía hallarse en la voz del encargado. –Desearía haberla quitado antes, pero es imposible sin autorización…
-¿A que te refieres? A mí me parece una misión de lo más común –Dijo Shara de lo más confundida. Para su pesar, era otra misión de investigación, pero indudablemente podría pelear con algunos menstruos ya estando ahí.
-No a regresado nadie, Shara –La preocupación cambió a tristeza.
-¿?
-No se si solo fueron atrapados por una ola de frio o algo más, pero ningún clan o personas que han aceptado esta misión han regresado…
A Shara le llamo mucho la atención eso, y decidió releer una vez más el anuncio, esta vez con más cuidado:
Alerta desconocida
Actualmente se han encontrado cuerpos de distintas especies de monstruos y animales en Lutia, no se sabe si se trata de algún animal o persona. Lo cierto es que los monstruos han estado realmente intranquilos esta temporada, y muchos de ellos parecen haber abandonado Lutia, como si estuviesen escapando de algo. Y, después de ver tal escenario en mi última excursión, no puedo culparlos.
Me cuesta creer que alguien sea capaz de semejante crueldad, por lo que sospecho que podría tratarse de alguna clase desconocida de monstruo. Es por eso que necesito que alguien investigue y descuba que cosa ha estado alterando el orden natural en Lutia.
Si pudiesen encontrar a esa criatura, NO peleen con ella. Después de contemplar tal escenario, no creo que seria lo más sensato pelear con ella. Además, Lutia se ha sentido un poco extraña en estos días.
Shara la releyó una vez más, esta ves poniendo mucha más atención en la "crueldad" que el monstruo parecía tener, y la negativa a dar detalles de ésta.
-Shara, realmente creo que deberías tomar otra –El encargado trató de convencer a Shara. Algunas personas habían tachado esa misión como "La misión maldita", y no podía culparlos por eso. –Además, el clima de Lutia se hará cada vez más frio en esta nueva temporada. Sea lo que sea esa criatura, si se queda en Lutia, sin duda morirá de frio.
Parte de Shara lo dudaba.
-Agradezco tu preocupación, pero creo que me arriesgare –Shara dijo con una sonrisa. –Toma esto por la bebida –Puso algunos guilles sobre la mesa y se despidió. –Adiós.
-…
-¿Por qué el corazón de las chicas es tan complicado?
-¿Disculpe? –Dijo el conductor del carro.
-O no es nada, disculpe si lo distraje de algún modo –Hunter se disculpo cortésmente. No tenía tiempo para preocuparse por asuntos secundarios. Ya había desperdiciado mucho tiempo esperando cual fuese la decisión de Shara, no podía actuar libremente si ella se pusiese en el camino de sus balas. Y para esta presa en particular… necesitaría tener todo el camino libre.
Era realmente una lastima que Shara hubiese decidido continuar con su investigación. En el peor de los casos, Shara se convertiría en un estorbo, entonces Hunter tendría que…
Hunter suspiró.
-A esa pobre chica se le hará pedazos el corazón cuando se entere… –Debajo del pañuelo, en los labios de Hunter se dibujaba una triste sonrisa. –Esto solo puede acabar mal…
Cubriendo sus ojos con su sombrero, Hunter se decidió a dormir el resto del camino a Lutia.
,
Continuara…
Bien, para aquellos a los que les guste bestia negra (y sinceramente no creo que sea a muchos) quizás les interese The Red Guardian, es mi nuevo fic de Final Fantasy Tactic Advance.
Para ser franco en como una inversión de papeles.
Marche Radiuju es traicionado por sus amigos justo en el final de su viaje, pero en lugar de ser encerrado le espera un destino muy diferente a nuestro pequeño vengador. ¿Cómo se sentirían si su memoria fuera borrada y obligados a proteger aquello que trataron de destruir? ¿Qué clase de pasado falso fue el que le implantaron? ¿Cuáles son los verdaderos objetivos del grupo terrorista conocido como "Liberación"?
…
En cuanto a Bestia negra, en el próximo capitulo habrá un encuentro muy desagradable entre Marche y Hunter. Digamos que será una pelea bastante cruel, brutal y sangrienta, ¿Quizás con alguna intervención de Shara en el último momento?
