Hola a todos, les pido mil perdones por haber desaparecido por tanto tiempo, el colegio y el facebook me mantenían sumamente ocupada, además de una gran falta de inspiración..Pero ya estoy aquí así que disfruten de mi trabajo.

A y por cierto, tal vez no les guste las escenas sangrientas pero ahora que saben que las hay creo que tendrán más precaución al leerlas.

Malas palabras también hay.


Disclaimer: ya lo saben Inuyasha no me pertenece, pertenece a Rumiko takahashi,
excepto, claro, los personajes creados por mi dentro de la historia o claro las persona participantes en la misma, esta historia está hecha sin fines de lucro solo para diversión y entretenimiento de los lectores y mia. Prohibo su plagio.

Algunas aclaraciones:

Blablabla—Palabra que será explicada al final de fic.

"blablabla"—Pensamientos de los personajes.

blablabla—Personajes hablando.

O.Ó¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,O.Ó—Cambio de tiempo ya sean unas horas, minutos, segundos ó del sengoku (era feudal) a la era actual.


El Remedio Milenario.

By KaItOsCaRlEt PF

ஜ ஜ CAPITULO 4 ஜ ஜ

— ¿Quién habrá sido esa persona? — Preguntó Kagome a sus compañeros, mientras avanzaban por un camino de piedras que dejaba ver a un lado el bosque y al otro, campos de cultivos de arroz, en los cuales estaban algunos aldeanos que los veían con atención y cierto temor. Mientras en las sombras unos ojos azules los miraban fijamente como un cazador a su presa.

—No tengo idea, señorita Kagome, por su mirada se veía que no tenía muy buenas intenciones con nosotros— Respondió Miroku con pose pensativa.

—Jmm, su vestir se parecía un poco a los de tu época, Kagome— Dijo Shippo en los brazos de la ya mencionada mientras veía hacia adelante.

—La verdad es que nunca había visto a una persona como él en mi época, aunque traía cosas que usan algunas personas de Tokio— Exclamó Kagome recordando las botas y el cinturón negro que usaba ese chico.

— ¿Qué clase de personas? — Preguntaron a coro.

—Los militares— Respondió con simpleza la joven dejando desconcertados a todos los que la acompañaban, incluyendo a cierto Han'yō que se encontraba escuchando unos metros más adelante y había volteado con cara de confusión. Kagome al verlo volteó y en confirmación de sus sospechas, todos tenían la misma cara del híbrido dando a entender que no habían comprendido aquella corta explicación, obligando a la sibila a explicarles con una gran gota en la cabeza — "Me olvidé por un segundo que no estoy en mi época" — Dijo para si la Miko procediendo a explicarles a sus aturdidos compañeros— Verán, en mi época, hay personas que trabajan defendiendo a otros en peligro—.

— ¿Cómo nosotros? — Preguntó infantilmente el zorrito. En la oscuridad el dueños de los ojos azules se reía pensando —"Estos tipos sí que me divertirán, será muy fácil manipular sus mentes; estoy seguro que "El soldado" querrá ayudar al "Caballero" si es con el tal de reírse de los demás" —.

—Así es Shippo, ellos se hacen llamar militares y policías— Terminó su explicación la azabache con una sonrisa. Inuyasha al haber aclarado sus recientes dudas empezó a caminar nuevamente dejando atrás a sus compañeros quienes al verlo lo siguieron. —"Se parece mucho a cierta persona que conozco" — Pensaba la persona en las sombras mientras rodaba sus ojos.

—Kagome, ¿Tú crees que ese chico sea una de esas personas? — Interrogó Sango.

—La verdad es que no lo creo, pues no creo que representemos alguna amenaza y usualmente ellos se encargan de amenazas contra los humanos. Además no creo que haya podido pasar por el pozo devora huesos, solamente Inuyasha y yo podemos pasar—Respondió concentrada en un punto lejano la Miko.

Después de esta respuesta, siguieron su camino sin mediar palabra y viendo de vez en cuando un mapa, el cual les había sido dado por la sacerdotisa Dani al iniciar su viaje.

— "Y pensar que tengo que seguirlos, si siguen en silencio creo que moriré de aburrimiento" — Meditaba el vigilante desde las sombras, quien los había seguido desde hacía unas 3 horas en las cuales nadie, ni siquiera Shippo, había dicho nada de nada y todo seguiría así si no es porque de repente apareció una de las tantas extensiones de Náraku esta era un monstruo deforme justo como lo sería un zombi de Resident Evil, despedía un aire putrefacto el cual se mezclaba con la hedionda esencia de su creador, Náraku. Inuyasha comenzó a toser graciosamente mientras sostenía el cuello con sus manos, los restantes del grupo buscador de la perla se tapaban la nariz con un gesto de profundo asco.

— ¡Qué olor tan asqueroso! — Repetía Sango tapándose la nariz con su mano derecha mientras buscaba su protector con su mano izquierda.

— ¡Parece como un pedo de un zorrillo! —Dijo Shippo mientras lloraba por el olor; Sango al tener su protector puesto alcanzó rápidamente su arma y con ágil movimiento despejó un poco el olor dando tiempo a que sus amigos salieran corriendo cual bala.

"¡Guacala, que olor y ni siquiera puedo reírme de sus caras!" — Exclamó la criatura que observaba a nuestros protagonistas mientras se alejaba un poco dejando ver su blanco rostro, sus ya mencionados ojos color mar, su cabello dorado el cual era tapado por un casco; su apariencia constaba en una armadura de caballero medieval estilo Rey Arturo. El caballero, bajó su casco dejando ver solo sus ojos y procedió ya sin sentir ningún olor a vigilar de nuevo a su presa, tal y como se lo habían ordenado.


—Tengo sed— Dijo la vampiresa mientras se encontraba sola mirando hacia el piso sin ninguna expresión y sus ojos se iban tornando rojos; de repente, la puerta en frente suyo, se abrió dando paso a dos luces extremadamente blancas quienes al llegar frente a la vampiresa, entraron inmediatamente en las pistolas a sus pies irradiando un aura maligna —Vaya, al parecer ya despertaron, chicos— Exclamó la Han'yō de pelo rubio con puntas negras viendo con aspecto psicópata lo que momentos antes había pasado mientras que por la puerta se asomaba una agitada Megumi, quien jadeando llegó frente a su amiga; ella al ver a la prisionera preguntó con desdén.

— ¿Ya tienes hambre? —

— ¿Qué clase de pregunta es esa?, he pasado más de mil años encerrada en este maldito lugar— Respondió la de ojos rojos con voz rasposa mientras emanaba energía maligna tensando las cadenas que aún la mantenía prisionera sin lograr romperlas y casi siendo purificada por la energía en aquellas cadenas.

La shinigami de ojos violetas veía aquel espectáculo— "Parece una niña pequeña "— En efecto, los pensamientos de esta eran correctos, pues después de emanar energía maligna para intentar zafarse, había dado un respiro y en este momento intentaba romper con sus dientes, cual perro rabioso, las cadenas que aprisionaban aún su mano derecha. La verdad es que a la de pelo azul le parecía sumamente gracioso el ver a la orgullosa Kaito hacer algo tan vergonzoso—"No aguanto más la risa, si no para, estoy segura que estallaré" —Pensaba la Shinigami.

En ese mismo instante se escuchó el sonido de algo romperse, lo cual llamó la atención de la de ojos color violeta quien al ver lo sucedido, quedó en completo shock.

—Mi-mi di-diente— Exclamó la Han'yō de ojos azules con voz lastimera y algunas lágrimas de dolor en sus ojos.

—Jajajajajajaja— se carcajeó la shinigami rodando por el piso agarrándose el estómago el cual le dolía del esfuerzo y lágrimas salían de sus ojos al ver a la vampiresa tratando de alcanzar su diente con su mano izquierda, la cual se encontraba libre de las cadenas que ataban aún sus piernas y su brazo derecho.

— ¿Qué sucede aquí? — Preguntó una voz misteriosa e inocente, era como si una serpiente hablara; es decir, con aquellas terminaciones profundas con la letra s.

—Hola Akary, ¿Cómo has estado? — Preguntó la rubia volviendo al control junto con sus ojos los cuales pasaron de tener una mirada psicópata y unos ojos rojos a una mirada calculadora y unos ojos azules, acompañados de una sonrisa confiada, sin uno de sus colmillos claro.

— Bien, muchas gracias, ¿y tú? — respondió saliendo de las sombras una chica de cabello corto negro el cual le llegaba a los hombros, sus ojos verdes que resaltaban en la oscuridad del lugar e iban en juego con su pálida con algunas escamas en sus mejillas; su vestuario consistía en unas "balerinas" verdes con detalles dorados, unas medias negras hasta medio muslo, a juego un unos shorts verde aquí .


Un chico de piel blanca como la nieve y ojos negros cual carbón se encontraba caminando cerca de la montaña-cárcel donde residía su ama observando detenidamente a los monstruos que allí se encontraban.

Cerca de allí estaba la guardiana del Este con sus acompañantes. Después de caminar por siete días seguidos con cortos descansos y escasa comida, llegaron a los pies de la montaña; la pequeña niña del grupo venía en los brazos de su hermano, Goten, el cual tenía unas pequeñas ojeras bajo sus ojos, ellos se veían realmente mal; sin embargo Alina venía caminando muy jovialmente, parecía que había dormido en un hotel de cinco estrellas.

—Hermana mayor, ¿Por qué tú no te ves tan mal como mi hermano? —Preguntó somnolienta Harem quien despertaba en los cómodos brazos de su hermano mayor.

—Pequeña, ¿Qué clase de guardiana crees que sería si me canso tan fácilmente?— Respondió con otra pregunta la linda guardiana mientras tomaba en brazos a la pequeña y le daba un beso en la frente. Al parecer estaba totalmente distraída con la pequeña, pero no, estaba totalmente atenta a su alrededor, sentía dos presencias, las dos eran buenas pero una de ellas se sentía algo extraña, como si le faltara algo.

La guardiana caminó pisando sin querer las flores del lugar dirigiéndose hacia el aura que era más pura siendo seguida por el monje de cabello negro; de repente fue detenida por Kasumi Isumi la aliada más febril de la guardiana del Norte, Als.

—Eso no le va a gustar a la señorita Als—Dijo parándose con las manos en las caderas.

—¿Als?, ¿Ella ya está aquí? — Preguntó Alina sorprendida de la rapidez de la guardiana.

—Aquí estoy— Dijo la guardiana mencionada saliendo de la tierra con un gesto enojado — ¿Qué se supone que haces pisando mis flores? —

—Lo siento Als, no fue mi intención pisarlas — Respondió la de pelo café con gesto apenado apartándose del lugar; la de cabello rubio caminó hasta donde estaban las flores pisadas, se agachó y al tocarlas las curó.

—Espero no vuelva a suceder— Dijo a su compañera guardiana. De repente se escuchó un grito muy agudo que los alertó poniéndose en guardia.

—¡No! — Se escuchó desde el cielo y pronto se vio a la legendaria sacerdotisa Maru caer desde el cielo con un gesto de terror, pues a pesar de tener muchos poderes, las sacerdotisas no podían volar y mucho menos ser inmortales.

—¡Cuidado! — Gritó Goten muy alertado al ver caer a la guardiana con esa velocidad, afortunadamente Kasumi se dio cuenta a tiempo y formó un torbellino con sus manos haciendo que la de ojos Maru aterrizara en el, poco a poco lo fue haciendo más pequeño y la guardiana del oeste bajó sana y salva a la tierra.

—Uff, eso fue peligroso— Murmuró con el corazón algo agitado la sacerdotisa después de ese estrepitoso viaje al que momentos antes fue sometida.

O.Ó¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,O.Ó

—Claro que sí, madre— Respondió la de pelo café haciendo una reverencia hacía Maru quien se quedó un poco sorprendida por lo que había pasado.

—Y dime, ¿sabes algo sobre los terremotos que he percibido en la parte Este? —Preguntó la de vestido azul sentándose en el cómodo sillón natural que estaba en su sala invitando a sentarse también a la que aguardaba aún en la puerta.

—Pues en realidad la Vampiresa ha causado ese terremoto, ha despertado— Respondía yendo a sentarse junto a Als. La madre tierra estaba plenamente sorprendida con esta noticia, así que se levantó parando también a Maru, la tomó de la mano y tomó también a Kasumi; entonces como si fuera arena movediza, bajaron lentamente por el piso yendo hacia algún lugar.

En el trayecto Se podía observar a su alrededor una especie de túnel de colores brillantes, habían varios agujeros negros entre estas manchas, algunos mostraban imágenes extrañas sobre animales (al parecer) que nunca en su vida habían visto; Maru y Kasumi miraban todo con gran interés y sorpresa. De pronto hubo un fuerte ruido; de uno de los agujeros salió un monstruo colosal, peludo y con grandes dientes afilados, la sacerdotisa tomó su arco y una flecha haciendo que este al recibirla emitiera un chillido ensordecedor.

—¡Cuidado, es un Sasquatch! —Gritó Kasumi sacando sus cuchillas lista para matarlo, lanzó una de ellas hiriendo al monstruo, haciendo apartar a Maru en el trayecto. Mientras esto sucedía la guardiana del norte los observaba entretenida; cuando se aburrió empezó a silbar atrayendo la atención del monstruo el cual se acercaba a ella, la gata y la sacerdotisa aprovecharon uniendo sus poderes, Maru purificó las cuchillas de Kasumi envolviéndolas en un color rosa intenso, entonces la gata estuvo lista para atacar y ….

Falló.

Si, fallo dando a pocos centímetros del monstruo.

Justo donde estaba la madre tierra silbando cual pajarillo alegre, quien al darse cuenda de lo que se le venía saltó agarrando su vestido de forma graciosa — ¿¡Qué les pasa!?, ¿¡Acaso quieren matarme!? — Gritó asustada, enojada haciendo un tono de voz y una cara graciosa. La otra guardiana y la Han'yō se rieron de esto pero al recibir un fuerte manotazo del Monstruo, esquivándolo a duras penas descubrieron que no era buena idea reír en ese momento.

Als, se acercó al monstruo y empezó a llamarlo al estilo del más valiente de los camioneros.

—¡Oye monstruo inútil, lárgate de aquí animal! — A pesar de ser la madre tierra era obvio que estaba enojada y no quería ser amable con ningún ser vivo de la tierra en estos momentos; el monstruo la escuchó fuerte y claro, se quedó viéndola un rato y al ver los ojos furiosos de la chica, junto con su tono de voz, expresó terror en sus ojos y se metió de nuevo en el hoyo del que salió, en seguida las chicas fueron llamadas una vez más hacia el piso; lo último que se escuchó fue un:-"¡¿Quién me lamió la pierna?!"- Junto con la cara de temor y asco de Maru.


Náraku se encontraba sentado frente a la chica dormida que sus secuaces habían traído a su petición, la miraba fijamente observando cada detalle de su rostro, blanco como la nieve, como su pelo rubio degradado.

—"Esta chica emite un gran poder, fue una buena idea haberla adquirido" —Pensaba en demonio con una sonrisa ladina.

De repente hubieron tres toques en la puerta tras de él, la que después se abrió dando paso a un hombre alto como de cuarenta el cual se sentó junto al de pelo negro después de cerrar la puerta corrediza. —¿Esta es la chica, Náraku?Preguntó recibiendo un asentimiento por parte del ya nombrado, — ¿Qué te pasa?, ¿Por qué no hablas? Preguntó ya sabiendo la respuesta de ante mano. Este hombre de complexión fuerte, vestido con un yukata negro, tenía el poder de nada más y nada menos de absorber energía mediante las cuerdas vocales de una persona; el método consistía en hacer gritar a las personas frente a él o bien abrir su boca haciéndola tragar un poco de su saliva para que un veneno tóxico en ella hiciera que las cuerdas vocales chirriasen para él poder absorber su poder.


La vampiresa, llevaba pensando en su hermana desde que despertó, a pesar de saber que ella la había traicionado no podía dejar de pensar en si algo malo le había ocurrido, era su hermana gemela, la mayor de las dos y responsable desde que sus padre fueron asesinados varios milenios atrás; no podía dejar de pensar en si ella estaría bien, en si la necesitaba para protegerse de algún malvado enemigo de los muchos que habían conseguido a través de los año.

De repente le vinieron a la mente los recuerdos de cuando fueron separadas.

Sus ojos se veían vacíos, su piel estaba pálida y no encontraba razón de si al ver a su hermana unirse a aquellos seres que odiaba; vagaba sin un lugar a donde ir, de repente había dicho que quería estar sola y en la más mínima oportunidad había escapado de sus propios aliados.

A lo lejos vio cómo se extendía la montaña en donde se escondían aquellas personas; no tardó en encontrarse con monstruos deformes que tapaban su entrada, caminando lentamente esquivándolos de vez en vez y a veces siendo herida por los ataques de los monstruos. Se acercó al más grande y con sus propias manos desgarró rudamente su gran estómago atravesándolo en el acto, terminando llena de sangre fresca, lamió sus dedos con gentileza y siguió su camino llegando por fin a los pies de la montaña donde empezó a escalar con gran agilidad, al llegar a la mitad dio un puñetazo a la pared rompiéndola dejando ver un túnel sin iluminación; no importaba, le bastaba con su gran vista para poder ver en la oscuridad.

Caminó lentamente hasta escuchar agudos gritos, sin importarle siguió con su paso cansado hasta llegar al final; se topó con una puerta de roca la cual abrió sin ninguna dificultad, al entrar vio a su hermana siendo golpeada brutalmente por aquellos tipos, sus ojos se abrieron de par en par y corrió sigilosamente hacia ellos que estaban de espaldas, vio a uno de ellos y atravesó su mano por su pecho sacándola y llevándose aquel corazón aún palpitante en su mano chorreando sangre, lo aplastó haciendo saltar sus pedazos, el hombre cayó sin vida al piso y ella aprovecho la distracción de los demás para ponerse entre ellos y su hermana.

—¡No dejaré que le hagan daño! —Gritó duramente.

—No nos importa, aun así las venceremos— Respondió uno de ellos lanzándose sobre ella , los demás lo siguieron y trataron de vencerla saliendo disparados por la fuerza de la chica.

—Putos Monjes, ¿creen que podrán vencerme? — dijo con voz calmada y sonrisa confiada. Empezó a desgarrarlos sin control, chupando su sangre con gusto y rabia, desgarrando rudamente sus órganos, era obvio que ella ganaría, sus poderes eran muchos. De repente las almas de esos tipos salieron y tomaron la forma de sus cuerpos, después y sin mediar palabra hicieron una jaula con sus poderes encerrando a la vampiresa, la cual gritaba con dolor; apareció una sombra supremamente oscura proveniente de la montaña y esta volvió a la vida a algunos cuerpos más jóvenes, después la sombras sonrió macabramente mostrando unos afilados dientes y unos ojos totalmente rojos.

—Condenada—Dijo simplemente y debajo de los pies de cada chica aparecieron varias manos negras atrayéndolas hacia la tierra, sólo un pensamiento apareció en su mente.

"Hermana".


Aclaraciones:

Han'yō: Hibrido.

Sibila: Sinónimo de sacerdotisa.

Miko: Sacerdotisa.

Resident Evil: conocida como Biohazard, en Japón, es una serie de videojuegos y una franquicia de medios, entre los que se incluyen cómics, novelas, películas y coleccionables como figuras de acción, guías de estrategia y otras publicaciones.

Rey Arturo:es un destacado personaje de la literatura europea, especialmente inglesa y francesa, donde aparece representado como el monarca ideal, tanto en la guerra como en la paz.

Shinigami: es un dios de la muerte en la mitología japonesa.

Kaito: Nombr de la vampiresa.

Sasquatch:es una criatura mitológica de aspecto simiesco que habita los bosques, principalmente en la región del noroeste del Pacífico en América del Norte. El término sasquatch procede de las lenguas salish y significa 'hombre salvaje'.

Yukata:es una vestimenta típica japonesa hecha de algodón. Se usa principalmente para el verano o estaciones cálidas. Es mucho más ligero que el kimono porque no tiene la capa que cubre normalmente a este y porque no es de seda.


Gracias por leer, no prometo nada sobre el próximo capítulo pues me tienen super atareada.

Cambiando de tema, les informo que ya no admitiré más personajes pues ya se llenaron los cupos, gracias por participar a los que lo están haciendo, es un honor escribir para ustedes.

"La locura de una persona es la realidad de otra"- Tim Burton.

Cuidense Chicos y dejen review, alivia a la presión y me da ideas más rápido :D

Ate.

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